de Suprema Corte de Justicia, - Jurisprudencia - VLEX 38250628

de Suprema Corte de Justicia,

Materia:Suprema Corte de Justicia de México
Fecha de Publicación:22 de Febrero de 2008
RESUMEN

DIVORCIO VOLUNTARIO. SU PROMOCIÓN NO IMPLICA EL PERDÓN TÁCITO DE LAS CAUSAS QUE ORIGINARON EL JUICIO DE DIVORCIO NECESARIO (LEGISLACIONES DE JALISCO Y DEL ESTADO DE MÉXICO). CONTRADICCIÓN DE TESIS 4/2007-PS. ENTRE LAS SUSTENTADAS POR EL CUARTO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL TERCER CIRCUITO Y EL ENTONCES TERCER TRIBUNAL COLEGIADO DEL SEGUNDO CIRCUITO, ACTUALMENTE SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA PENAL DEL MISMO CIRCUITO.

 
ÍNDICE
CONTENIDO

Registro No. 20745

L.�n:

Novena �poca

Instancia: Primera Sala

Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta

Tomo: XXVII, Febrero de 2008

P�gina: 313

CONSIDERANDO:

PRIMERO

Esta Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, es competente para conocer del presente asunto, de conformidad con lo dispuesto en los art�culos 107, fracci�n XIII, de la Constituci�n Pol�tica de los Estados Unidos Mexicanos; 197-A de la Ley de Amparo y 21, fracci�n VIII, de la Ley Org�nica del Poder Judicial de la Federaci�n; en relaci�n con los puntos primero, segundo y cuarto del Acuerdo General Plenario 5/2001, publicado en el Diario Oficial de la Federaci�n el veintinueve de junio de dos mil uno, por tratarse de una contradicci�n suscitada entre los criterios de Tribunales Colegiados de Circuito, en asuntos de materia civil, de la competencia exclusiva de esta Sala.

SEGUNDO

La presente denuncia de contradicci�n de tesis proviene de parte leg�tima, toda vez que fue formulada por el Magistrado presidente del Cuarto Tribunal Colegiado en Materia Civil del Tercer Circuito, que se encuentra facultado para ello, de conformidad con el art�culo 197-A de la Ley de Amparo.

En efecto, de acuerdo con dicho numeral, cuando se sustenten criterios contradictorios entre Tribunales Colegiados de Circuito, en asuntos que son de su competencia, la denuncia correspondiente ante esta Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, s�lo puede plantearse por:

  1. Los Ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n.

  2. El procurador general de la Rep�blica.

  3. Los Tribunales Colegiados o los Magistrados que los integren o las partes que intervinieron en los juicios en que tales criterios contradictorios se hayan sustentado.

En el caso que nos ocupa la denuncia de contradicci�n de tesis provino, como se dijo antes, de los Magistrados de uno de los tribunales que participan en la contradicci�n de criterios; por tanto, queda patente que quien realiza la denuncia tiene legitimaci�n para hacerla.

TERCERO

Las consideraciones de las ejecutorias pronunciadas por los Tribunales Colegiados de Circuito, que dieron origen a la denuncia de contradicci�n, son las siguientes:

  1. El Cuarto Tribunal Colegiado en Materia Civil del Tercer Circuito, al resolver con fecha diez de noviembre de dos mil seis, el juicio de amparo directo n�mero 567/2006, determin�, en lo que interesa, lo siguiente:

    ... Adem�s, cabe se�alar que contra lo que refiere el impetrante en la especie no se est� en el supuesto previsto por el art�culo 411 del C�digo Civil del Estado. En efecto, conforme al art�culo 411 del C�digo Civil del Estado, ninguna persona puede pretender el divorcio cuando haya otorgado perd�n expreso o t�cito al c�nyuge que pudo incurrir en alguna de las causales de disoluci�n del v�nculo matrimonial. El perd�n expreso o t�cito representa una manifestaci�n de voluntad de olvidar todas las vejaciones sufridas. En materia de divorcio, el perd�n t�cito o expreso opera, cuando ha acontecido un hecho o circunstancia que puede dar causa de divorcio, y el c�nyuge ofendido perdona al que estima culpable ya sea expresa o t�citamente y, produce como consecuencia una seguridad jur�dica de que no se tramitar� juicio de divorcio por hechos perdonados, es decir, continuar con la estabilidad matrimonial. De lo anterior se infiere, que el perd�n s�lo puede concebirse cuando se estabiliza la vida en com�n, esto es, cuando los c�nyuges ceden en su actitud de separaci�n y reanudan la vida matrimonial, puesto que los actos encaminados a obtener ese perd�n deben tomarse como la proposici�n de otorgar ese perd�n, que s�lo se actualizar� si cesa la causal, o sea, si el otro c�nyuge cede en su actitud de divorciarse y reanuda la vida matrimonial; por lo que el hecho de haber promovido con anterioridad a la demanda de divorcio, un diverso juicio por divorcio voluntario; no implica que opere el perd�n, pues ello s�lo conlleva una pretensi�n de que se d� por terminado de una manera simple y autom�tica el matrimonio; pero no la continuaci�n de la vida conyugal, que son los efectos que pretende el perd�n. De ah� que es evidente que al referir la Sala responsable, que como en el caso el divorcio por mutuo consentimiento promovido por los contendientes no concluy� con resoluci�n judicial sino que qued� sin efecto por falta de acuerdo de las partes, no necesariamente por haber intentado un juicio de divorcio por mutuo consentimiento deb�a entenderse que se hayan perdonado las causales que se tuvieran en un juicio contencioso; impl�citamente consider� la inaplicabilidad del art�culo 411 invocado, lo cual se estima legal y por ende infundado el motivo de queja en an�lisis. Sirve de aplicaci�n al caso, por las razones que la informan la tesis aislada, visible en la p�gina 19, del tomo 68, Cuarta Parte, del Semanario Judicial de la Federaci�n de la S�ptima �poca, del texto siguiente: �DIVORCIO, ABANDONO DEL DOMICILIO CONYUGAL COMO CAUSAL DE. NO EXISTE PERD�N SI NO SE REANUDA LA VIDA EN COM�N.� (se transcribe).

    El anterior criterio, origin� la siguiente tesis aislada:

    "No. Registro: 173,317

    "Tesis aislada

    "Materia(s): Civil

    "Novena �poca

    "Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito

    "Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta

    "Tomo: XXV, febrero de 2007

    "Tesis: III.4o.C.34 C

    "P�gina: 1699

    DIVORCIO NECESARIO. PERD�N EXPRESO O T�CITO. LA PROMOCI�N DE UN JUICIO DE DIVORCIO VOLUNTARIO INCONCLUSO, NO IMPLICA LA EXTINCI�N DE LAS CAUSAS CONSTITUTIVAS DEL DIVORCIO NECESARIO. Conforme al art�culo 411 del C�digo Civil del Estado de Jalisco, ninguna persona puede pretender el divorcio cuando haya otorgado perd�n expreso o t�cito al c�nyuge que origin� alguna de las causales de disoluci�n del v�nculo matrimonial. En materia de divorcio, el perd�n expreso o t�cito representa una manifestaci�n de voluntad del c�nyuge ofendido, de olvidar todas las vejaciones u ofensas sufridas, y produce como consecuencia una seguridad jur�dica de que no se tramitar� juicio de divorcio necesario por hechos perdonados. De ah� que el perd�n s�lo puede concebirse cuando se reanude la vida en com�n, esto es, cuando el c�nyuge cede en su actitud de separaci�n y reanuda la vida matrimonial. En consecuencia, el hecho de haber promovido previamente un juicio de divorcio, por mutuo consentimiento, que qued� inconcluso, no puede considerarse como constitutivo de un perd�n t�cito, de las causas que fundan una subsecuente demanda de divorcio necesario, pues precisamente, el hecho de que se solicite la disoluci�n voluntaria del v�nculo matrimonial, no hace sino denotar, que no es voluntad del ofendido, la continuaci�n de la vida conyugal, que son los efectos que pretende el perd�n en materia de divorcio.

  2. Por su parte, el entonces Tercer Tribunal Colegiado del Segundo Circuito, actualmente Segundo en Materia Penal del mismo circuito, al resolver el veintitr�s de abril de mil novecientos noventa y dos, el juicio de amparo directo n�mero 1/92, consider� lo siguiente:

    ... Ahora bien, prev� el art�culo 263 del C�digo Civil para el Estado de M�xico, lo siguiente: �Ninguna de las causas enumeradas en el art�culo 253 puede alegarse para pedir el divorcio cuando haya mediado perd�n expreso o t�cito.�. De la anterior transcripci�n se desprende que el C�digo Civil para el Estado de M�xico, s� prev� el perd�n t�cito, contrario a lo que establece la Sala responsable y cuando existe ese perd�n no puede alegarse ninguna de las causas de divorcio que establece el art�culo 253 del mismo c�digo; por lo que debe estimarse que contrariamente a lo considerado por la responsable en la legislaci�n del Estado de M�xico, s� est� contemplado el perd�n t�cito. Asimismo, es cierto que conforme a la naturaleza del divorcio voluntario �ste implica un amigable arreglo y, por tanto, que se presumen perdonadas t�citamente todas las causas que hubieren tenido los c�nyuges a su favor hasta esa fecha, renunciando a sus derechos para hacer valer el divorcio necesario. En efecto, tomando en cuenta que es de inter�s general y social que los matrimonios sean instituciones estables y de dif�cil disoluci�n, debe estimarse que al haber accedido la ahora tercero perjudicada a celebrar un juicio de divorcio voluntario y, celebrar el convenio relativo amigablemente, t�citamente renunci� a las causas que hubiere tenido hasta antes de promover el juicio, para hacer valer un divorcio necesario. Por tanto, se coloc� en la hip�tesis jur�dica del art�culo 263 ya transcrito. Por tanto, en el caso, s� es aplicable la tesis invocada por el Juez de primera instancia y que desestim� la autoridad responsable, pues aun cuando se refiere a la legislaci�n del Estado de Oaxaca, �sta s� es aplicable en el Estado de M�xico, porque el art�culo 279 del C�digo Civil para el Estado de Oaxaca, es de id�ntico contenido al art�culo 253 del C�digo Civil para el Estado de M�xico, d�ndose por ese hecho la aplicaci�n del art�culo 263 para esa entidad, por haber existido perd�n t�cito por parte de ... . La citada tesis est� publicada en la p�gina 344 de la novena parte del Ap�ndice al Semanario Judicial de la Federaci�n 1917-1985 y que es del tenor literal siguiente: �DIVORCIO NECESARIO. PERD�N T�CITO POR PROMOVERLO VOLUNTARIO (LEGISLACI�N DEL ESTADO DE OAXACA). Quien teniendo la posibilidad de obtener el divorcio necesario, por alguna de las causales que se indican en el art�culo 279 del C�digo Civil, accede a divorciarse por mutuo consentimiento, es porque indudablemente perdona a su c�nyuge, con sacrificio de sus derechos, coloc�ndose as� dentro de lo dispuesto por el art�culo 291 del mismo ordenamiento, que le impide alegar alguna de las causales enumeradas en el citado art�culo 279, para obtener el divorcio, salvo las mencionadas en las fracciones VI y VII del propio precepto.�. Adem�s, en el caso concreto s� hubo perd�n t�cito de las causas de divorcio invocadas al promover el divorcio necesario porque la propia actora en la demanda dijo que al tener conocimiento del adulterio y de los hechos motivo de la desavenencia, decidi� resolver el problema mediante el divorcio por mutuo consentimiento, de tal modo que vincul� las causales con el motivo determinante de su voluntad para promover voluntariamente la disoluci�n matrimonial. Por tanto, si por esos mismos hechos, eligi� despu�s promover divorcio necesario, ya no pueden prosperar las causales, pues se actualiz� la prevista en el art�culo 253, fracci�n XVII, que es el mutuo consentimiento y despu�s pretendi� hacer valer otras causales en divorcio necesario, por hechos anteriores al divorcio voluntario, lo que no es procedente, conforme a los art�culos 253, 262, 263 y 265 del C�digo Civil. Respecto a lo que sostiene la Sala, en el sentido de que el perd�n solamente puede ser en forma expresa y que es un acto jur�dico unilateral por medio del cual un c�nyuge perdona a su agresor de las faltas que los c�nyuges pueden constituir causas de divorcio; esto no es acertado, pues el c�nyuge ofendido o inocente puede a trav�s de actos o manifestaciones que no sean expresas demostrar su perd�n a las causales que pueden dar origen a un divorcio necesario, toda vez que as� se establece precisamente en el art�culo 263 ya transcrito. Por otra parte, cabe se�alar que la Sala responsable se�ala que el prop�sito de los divorcios voluntarios en forma general es con el fin de que no se ventilen ante los tribunales los problemas m�s �ntimos de la pareja, lo anterior a juicio de este tribunal estima que es una apreciaci�n subjetiva del tribunal responsable y que de la demanda que dio origen al juicio de divorcio necesario consta que ella en principio opt� por el divorcio por mutuo consentimiento en virtud de que ambos c�nyuges obtendr�an diversas concesiones, es decir, ella la custodia de las hijas y �l los bienes muebles e inmuebles que en el convenio se especifican, por lo que es falso que hubieren presentado la demanda del divorcio voluntario con la �nica intenci�n de no ventilar ante los tribunales sus problemas �ntimos ...

    El anterior criterio, origin� la siguiente tesis aislada:

    "No. Registro: 218,523

    "Tesis aislada

    "Materia(s): Civil

    "Octava �poca

    "Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito

    "Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n

    "Tomo: X, septiembre de 1992

    "Tesis: II.3o. 187 C

    "P�gina: 267

    DIVORCIO NECESARIO. PERD�N T�CITO DE LAS CAUSALES DE, POR HABER PROMOVIDO PREVIAMENTE LOS C�NYUGES DE COM�N ACUERDO LA DISOLUCI�N DEL V�NCULO MATRIMONIAL (LEGISLACI�N DEL ESTADO DE M�XICO). El c�nyuge que teniendo expedita la acci�n para demandar el divorcio necesario, por haber incurrido su consorte en alguna de las causales que se indican en el art�culo 253 del C�digo Civil, accede a divorciarse por mutuo consentimiento, presentando al efecto la solicitud de divorcio correspondiente, renuncia t�citamente a las causas que hubiere tenido hasta antes de promover el juicio, coloc�ndose en la hip�tesis jur�dica del art�culo 263 del mismo ordenamiento, que le impide alegar alguna de las causales enumeradas en el citado art�culo 253 para obtener el divorcio.

CUARTO

Como una cuesti�n previa, cabe precisar que esta Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, al interpretar los art�culos 107, fracci�n XIII, de la Constituci�n Pol�tica de los Estados Unidos Mexicanos y 197-A de la Ley de Amparo, ha considerado que dichos preceptos regulan lo relativo a la contradicci�n de tesis sobre una misma situaci�n jur�dica como forma o sistema de integraci�n de jurisprudencia y, que por tesis, debe entenderse la posici�n que, manifestada mediante una serie de proposiciones, que adopta el tribunal en la soluci�n de un negocio jur�dico y que se expresan con el car�cter de propias.

Asimismo, este Alto Tribunal ha considerado que, para que exista materia a dilucidar respecto a un criterio que prevalezca debe existir cuando menos formalmente, una oposici�n de criterios jur�dicos en los que se controvierta la misma cuesti�n; es decir, para que se surta su procedencia, la contradicci�n denunciada debe referirse a las consideraciones, razonamientos o interpretaciones jur�dicas, vertidas dentro de la parte considerativa de las sentencias respectivas, que son las fuentes primordiales de las tesis que sustentan los �rganos jurisdiccionales.

En otros t�rminos, se da la contradicci�n anterior, cuando concurran los siguientes supuestos:

  1. Que al resolver los negocios se examinen cuestiones jur�dicas esencialmente iguales y se adopten criterios discrepantes.

  2. Que la diferencia de criterios se presente en las consideraciones, razonamientos o interpretaciones jur�dicas de las sentencias respectivas.

  3. Que los distintos criterios provengan del examen de los mismos elementos.

Al respecto, es aplicable la siguiente jurisprudencia:

"Novena �poca

"Instancia: Pleno

"Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta

"Tomo: XIII, abril de 2001

"Tesis: P./J. 26/2001

"P�gina: 76

"CONTRADICCI�N DE TESIS DE TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO. REQUISITOS PARA SU EXISTENCIA. De conformidad con lo que establecen los art�culos 107, fracci�n XIII, primer p�rrafo, de la Constituci�n Federal y 197-A de la Ley de Amparo, cuando los Tribunales Colegiados de Circuito sustenten tesis contradictorias en los juicios de amparo de su competencia, el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n o la Sala que corresponda deben decidir cu�l tesis ha de prevalecer. Ahora bien, se entiende que existen tesis contradictorias cuando concurren los siguientes supuestos: a) que al resolver los negocios jur�dicos se examinen cuestiones jur�dicas esencialmente iguales y se adopten posiciones o criterios jur�dicos discrepantes; b) que la diferencia de criterios se presente en las consideraciones, razonamientos o interpretaciones jur�dicas de las sentencias respectivas; y, c) que los distintos criterios provengan del examen de los mismos elementos."

Ahora bien, del an�lisis �ntegro de las ejecutorias, que en su parte medular han quedado transcritas en los considerandos anteriores, se arriba a la conclusi�n de que s� existe la contradicci�n de tesis denunciada, por las razones siguientes.

Lo anterior, pues el estudio que los Tribunales Colegiados referidos realizaron parti� de una cuesti�n jur�dica esencialmente igual, ya que ambos analizaron si se actualiza la excepci�n de perd�n t�cito otorgado por el c�nyuge ofendido que promovi� el juicio de divorcio necesario, como consecuencia de haber promovido un juicio de divorcio voluntario.

En efecto, se encuentra satisfecho el requisito consistente en que al resolver los negocios jur�dicos sometidos a la consideraci�n de los Tribunales Colegiados, �stos examinaron una cuesti�n jur�dica esencialmente igual, relativa a determinar si el hecho de que previamente se haya promovido un juicio de divorcio voluntario, implica o no, el perd�n t�cito de las causas constitutivas del juicio de divorcio necesario, y adoptaron posiciones o criterios jur�dicos discrepantes.

Para una mayor claridad de esa afirmaci�n, conviene tener presente las particularidades de los casos resueltos por los tribunales contendientes.

En la sentencia dictada por el Cuarto Tribunal Colegiado en Materia Civil del Tercer Circuito, en el juicio de amparo directo 567/2006, se advierte que:

  1. El d�a dos de agosto de dos mil cuatro, ... (quejoso en el juicio de amparo que dio origen a la tesis en contradicci�n), presentaron una demanda de divorcio por mutuo consentimiento, la que correspondi� conocer al Juez Segundo de lo F. en el expediente ...

    Sin embargo, al no haberse puesto de acuerdo las partes, ese juicio de divorcio por mutuo consentimiento, qued� inconcluso.

  2. Posteriormente, ... demand� en contra de su esposo el divorcio necesario y pensi�n alimenticia para sus menores hijos, por la causa de falta de proporcionar alimentos para �stos.

  3. El Juez Primero de lo F. del Primer Partido Judicial al conocer del juicio civil ordinario ... mediante sentencia de fecha quince de marzo de dos mil seis, declar� procedente la acci�n de divorcio planteada por ... pues consider� que se actualizaba la causal prevista en la fracci�n XIV del art�culo 404 del C�digo Civil del Estado de Jalisco, relativa a la falta de suministrar alimentos.

  4. En contra de la sentencia anterior, ... interpuso recurso de apelaci�n, el cual fue resuelto por la Tercera Sala del Supremo Tribunal de Justicia del Estado en el sentido de confirmarla.

  5. Dicho fallo de apelaci�n, fue impugnado mediante el juicio de amparo directo ... en el que el Cuarto Tribunal Colegiado en Materia Civil del Tercer Circuito, neg� el amparo a ... pues consider�, que era infundado el concepto de violaci�n relativo al perd�n t�cito de la causa que justific� la procedencia del divorcio necesario, ya que previamente las partes hab�an promovido divorcio voluntario, por los siguientes motivos:

    � Que el art�culo 411 del C�digo Civil del Estado de Jalisco establece que ninguna persona puede pretender el divorcio cuando haya otorgado perd�n expreso o t�cito al c�nyuge que pudo incurrir en alguna de las causales de disoluci�n del v�nculo matrimonial, por lo que el solo hecho de que la actora con anterioridad a la presentaci�n de la demanda de divorcio, hubiera promovido un diverso juicio de divorcio voluntario; no implica que otorg� el perd�n, pues ello s�lo demuestra la pretensi�n de que se d� por terminado de una manera simple y autom�tica el matrimonio, pero no la continuaci�n de la vida conyugal, que son los efectos del perd�n.

    Por otra parte, el juicio de amparo directo civil 1/92, del cual conoci� el entonces Tercer Tribunal Colegiado del Segundo Circuito, ahora Segundo Tribunal Colegiado en Materia Penal del mismo Circuito, tuvo su origen en los siguientes antecedentes:

  6. ... (quejoso en el juicio de amparo) tramitaron divorcio por mutuo acuerdo y elaboraron el convenio correspondiente sin que dicho juicio concluyera.

  7. Posteriormente, ... demand�, por s� y en representaci�n de sus hijas, a su esposo el divorcio necesario por las causales establecidas en las fracciones I y XI del art�culo 253 del C�digo Civil del Estado de M�xico, el pago de la pensi�n alimenticia a la que tienen derecho sus hijas, la p�rdida de la patria potestad, la liquidaci�n de la sociedad conyugal y el pago de gastos y costas.

  8. El cinco de agosto de mil novecientos noventa y uno, el Juez Segundo de lo F. del Distrito Judicial de Toluca, Estado de M�xico, resolvi� que la parte actora no prob� su acci�n al haberse otorgado el perd�n t�cito al demandado, respecto de las causales que se indican en su demanda, por haber tramitado previamente el juicio de divorcio voluntario.

  9. En contra de tal resoluci�n, la actora de la demanda de divorcio, interpuso recurso de apelaci�n el cual fue resuelto mediante sentencia dictada el veinticinco de octubre de mil novecientos noventa y uno, por la Segunda Sala Civil del Tribunal Superior de Justicia en el Estado de M�xico, en el sentido de modificar la sentencia combatida, pues no pod�a considerarse como perd�n t�cito la mera suscripci�n de una solicitud de divorcio voluntario, ni los actos procesales posteriores.

  10. Inconforme con la citada resoluci�n, ... promovi� juicio de amparo directo, en el que el Tercer Tribunal Colegiado del Segundo Circuito, resolvi� conceder el amparo para el efecto de que la autoridad responsable deje insubsistente el acto reclamado y, en su lugar, dicte otra resoluci�n en la que se resuelva que s� existi� perd�n t�cito por parte de ...

    Las consideraciones que dieron origen a dicho fallo en s�ntesis son las siguientes:

    � Que al haber accedido la tercero perjudicada a celebrar un juicio de divorcio voluntario y celebrar el convenio relativo, t�citamente renunci� a las causas que hubiere tenido hasta promover ese juicio que pudiera hacer valer en un divorcio necesario, por lo que se coloc� en la hip�tesis prevista en el art�culo 263 del C�digo Civil del Estado de M�xico que prev� que no podr�n alegarse las causas de divorcio cuando haya mediado perd�n expreso o t�cito.

    � Que contrario a lo se�alado por la responsable, resulta aplicable al caso la tesis cuyo rubro es "DIVORCIO NECESARIO. PERD�N T�CITO POR PROMOVERLO VOLUNTARIO (LEGISLACI�N DEL ESTADO DE OAXACA).", pues a pesar de tratarse de la legislaci�n de otro Estado, el contenido de ambos preceptos es el mismo.

    � Que en el caso concreto s� hubo perd�n t�cito de la actora de las causas de divorcio invocadas al promover el divorcio necesario, pues por los mismos hechos anteriormente se promovi� divorcio por mutuo consentimiento, raz�n por la cual consider� que no pod�an prosperar las causales invocadas, ya que se actualiz� el supuesto previsto en la fracci�n XVII del art�culo 253 del C�digo Civil estatal, que es el mutuo consentimiento.

    � Consecuentemente, consider� que no es procedente hacer valer causales de divorcio por hechos anteriores al divorcio voluntario, conforme a los art�culos 253, 262, 263 y 265 del C�digo Civil en cuesti�n, por lo que la Sala responsable no debi� haber analizado las invocadas por la actora del juicio de divorcio necesario.

    Como se advierte del an�lisis comparativo de los criterios referidos, los Tribunales Colegiados contendientes arribaron a diferentes conclusiones en relaci�n con el mismo tema jur�dico consistente en determinar si la promoci�n previa de un juicio de divorcio voluntario, implica o no, perd�n t�cito de las causas constitutivas del juicio de divorcio necesario.

    Asimismo, la diferencia de criterios se presenta en las consideraciones, razonamientos e interpretaciones jur�dicas de las sentencias respectivas; como se advierte de las ejecutorias que obran en copias certificadas en el expediente en que se act�a, y de los argumentos expresados por los Tribunales Colegiados contendientes para sustentar sus criterios.

    Por �ltimo, tambi�n se acredita el requisito consistente en que los distintos criterios provengan del examen de los mismos elementos.

    Lo anterior, pues el estudio que realizaron los Tribunales Colegiados en cuesti�n, parti� de la impugnaci�n de un mismo acto reclamado en una demanda de amparo directo, es decir, la resoluci�n en la cual se determin� que s� era procedente realizar el estudio de las causas de divorcio necesario expresadas en la demanda, pues en la especie no operaba la excepci�n de perd�n t�cito prevista en los diversos C�digos Civiles.

    Asimismo, los �rganos colegiados partieron del an�lisis del mismo concepto jur�dico, pues para sustentar sus posturas ambos Tribunales Colegiados analizaron la figura jur�dica del perd�n t�cito en los juicios de divorcio, en los t�rminos precisados en los art�culos 411 del C�digo Civil del Estado de Jalisco y 263 del C�digo Civil para el Estado de M�xico.

    Los preceptos referidos textualmente disponen lo siguiente:

    Art�culo 411. Ninguna de las causas enumeradas en el art�culo 404 puede alegarse para pedir el divorcio cuando haya mediado perd�n expreso o t�cito.

    Art�culo 263. Ninguna de las causas enumeradas en el art�culo 253 puede alegarse para pedir el divorcio cuando haya mediado perd�n expreso o t�cito.

    Las conclusiones antes apuntadas, permiten deducir que en el presente caso s� existe contradicci�n de tesis.

    No es obst�culo para que exista la contradicci�n de criterios el que hayan analizado diferentes numerales, pues de su texto se advierte que ambos prev�n la extinci�n de la acci�n de divorcio por perd�n expreso o t�cito.

    Asimismo, tampoco constituye un impedimento para la existencia de la presente contradicci�n de tesis el hecho de que el art�culo 263 del C�digo Civil para el Estado de M�xico, no se encuentre vigente, ya que mediante decreto publicado el siete de junio de dos mil dos publicado en la Gaceta del Gobierno del Estado de M�xico, se abrog� el C�digo Civil estatal del veintinueve de diciembre de mil novecientos cincuenta y seis.

    Lo anterior es as�, en virtud de que en el nuevo C�digo Civil se contiene el art�culo 4.93, cuyo texto es pr�cticamente el mismo que el vigente al momento en el que se dict� la sentencia de amparo, que participa en la presente contradicci�n.

    Dicho precepto textualmente dispone lo siguiente:

    "Art�culo 4.93. Ninguna de las causas de divorcio pueden alegarse cuando haya mediado perd�n expreso o t�cito."

    As�, seg�n se desprende de la lectura del art�culo vigente del C�digo Civil del Estado de M�xico, la hip�tesis normativa ah� prevista es la misma que en el art�culo que fue derogado.

    Resulta aplicable lo dispuesto por el siguiente criterio jurisprudencial emitido por el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n:

    "No. Registro: 189,999

    "Tesis aislada

    "Materia(s): Com�n

    "Novena �poca

    "Instancia: Pleno

    "Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta

    "Tomo: XIII, abril de 2001

    "Tesis: P. VIII/2001

    "P�gina: 322

    "CONTRADICCI�N DE TESIS. NO DEBE DECLARARSE INEXISTENTE AUN CUANDO LA NORMA INTERPRETADA POR LOS TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO HAYA SUFRIDO UNA REFORMA, SI �STA NO MODIFIC� SU ESENCIA. No es dable concluir que es inexistente una contradicci�n de tesis, cuando la norma legal que interpretaron los tribunales y que los llev� a conclusiones discrepantes, sufre una reforma que s�lo modific� en parte la terminolog�a empleada, pero no la esencia del precepto, en tanto que se entiende que si el contenido sustancial se mantiene, subsiste la divergencia de criterios que requiere ser superada a trav�s del pronunciamiento de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n.

    Contradicci�n de tesis 43/98-PL. Entre las sustentadas por el Primer Tribunal Colegiado del D�cimo Quinto Circuito y el Tercer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito. 7 de diciembre de 2000. Unanimidad de diez votos. Ausente: J.V.C. y C.. Ponente: Jos� de Jes�s G.�o P.. Secretario: I.M.P.�o.

    Seg�n se desprende de la tesis antes transcrita, basta con que el contenido sustancial del precepto reformado se mantenga para que persista la contradicci�n de criterios.

    Consecuentemente, si en la especie la hip�tesis normativa ahora vigente coincide con la interpretada por el entonces Tercer Tribunal Colegiado del Segundo Circuito, es de concluirse que debe resolverse la contradicci�n de criterios denunciada.

    Por �ltimo, no pasa desapercibido para esta Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, el hecho de que sobre el tema a resolver en la presente contradicci�n de tesis, la Tercera Sala de este Alto Tribunal emiti� los siguientes criterios:

    "No. Registro: 270,904

    "Tesis aislada

    "Materia(s): Civil

    "Sexta �poca

    "Instancia: Tercera Sala

    "Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n

    "LIII, Cuarta Parte

    "Tesis:

    "P�gina: 45

    "DIVORCIO NECESARIO. PERD�N T�CITO POR PROMOVERLO VOLUNTARIO (LEGISLACI�N DEL ESTADO DE OAXACA). Quien teniendo la posibilidad de obtener el divorcio necesario, por alguna de las causales que se indican en el art�culo 279 del C�digo Civil, accede a divorciarse por mutuo consentimiento, es porque indudablemente perdona a su c�nyuge, con sacrificio de sus derechos, coloc�ndose as� dentro de lo dispuesto por el art�culo 291 del mismo ordenamiento, que le impide alegar alguna de las causales enumeradas en el citado art�culo 279, para obtener el divorcio, salvo las mencionadas en las fracciones VI y VII del propio precepto.

    Amparo directo 5608/60. J.A. de los Santos V�zquez. 9 de noviembre de 1961. Unanimidad de cuatro votos. Ponente: M.R.�rez V�zquez.

    "No. Registro: 272,649

    "Tesis aislada

    "Materia(s): Civil

    "Sexta �poca

    "Instancia: Tercera Sala

    "Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n

    "XI, Cuarta Parte

    "Tesis:

    "P�gina: 104

    "DIVORCIO NECESARIO. PERD�N T�CITO POR PROMOVERLO VOLUNTARIO (LEGISLACI�N DE NAYARIT). Si la mujer solicita su dep�sito como acto prejudicial al divorcio contencioso que dice promover� contra el marido, pero que al fin no promueve porque posteriormente ambos, de com�n acuerdo, recurren al voluntario, que aunque promovido no llega a continuarse ni menos a fallarse, resulta claro que independientemente de que se haya dejado de actuar o no en el juicio de divorcio voluntario por m�s de los tres meses a que se refiere el art�culo 679 del c�digo de procedimientos, lo cierto es que est� fuera de toda duda que se est� en presencia de un caso de perd�n t�cito de la se�ora acerca de las causales que pudiera tener para entablar en contra de su esposo el divorcio necesario, ya que es evidente que quien tiene el derecho de promover �ste y no lo hace, sino que, por el contrario, llega a un acuerdo con el otro c�nyuge para divorciarse voluntariamente, es porque renuncia a tal derecho, y dicha renuncia no puede tener otro sentido que el del perd�n, lo cual se pone a�n m�s de manifiesto si se tiene en cuenta que quien dispone de una causal de divorcio necesario y con base en ella obtiene el divorcio, tiene derecho, de acuerdo con la ley, a alimentos: la mujer mientras no contraiga nuevas nupcias y viva honestamente, y el marido cuando est� imposibilitado para trabajar y no tenga bienes propios para subsistir (art�culo 288 del C�digo Civil) en tanto que en el divorcio por mutuo consentimiento, salvo pacto en contrario, seg�n el mismo art�culo 288, in fine, los c�nyuges no tienen derecho a pensi�n alimenticia ni a la indemnizaci�n por da�os y perjuicios a que en el divorcio necesario tiene el c�nyuge inocente de acuerdo con el mismo precepto. Adem�s, en el divorcio voluntario los c�nyuges no pueden volverse a casar sino despu�s de transcurrido un a�o desde que obtengan aqu�l, en tanto que en el necesario el culpable no podr� volverse a casar sino despu�s de dos a�os (art�culo 289); en el necesario existe la p�rdida de la patria potestad en forma definitiva y la p�rdida de esa misma patria potestad con la posibilidad de recuperarla en los casos a que se refieren las diversas reglas del art�culo 283 del c�digo que se viene invocando, en tanto que en el divorcio voluntario no hay p�rdida de la patria potestad, sino s�lo convenio sobre la designaci�n de la persona a quien ser�n confiados los hijos del matrimonio, tanto durante el procedimiento cuanto despu�s de ejecutoriado el divorcio (fracci�n I del art�culo 273 de dicho c�digo); y finalmente, en el divorcio necesario, lo que no acontece en el voluntario, el c�nyuge que diere causa a aqu�l perder� todo lo que se le hubiere dado o prometido por su consorte o por otra persona en consideraci�n al matrimonio, mientras que el c�nyuge inocente conservar� lo recibido y podr� reclamar lo pactado en su provecho (art�culo 286 del repetido ordenamiento). Se ve, pues, por todo lo anterior, que quien teniendo la posibilidad de demandar el divorcio necesario por cualquiera de las causales que al respecto se se�alan en el art�culo 267, y no lo hace, sino que recurre, de com�n acuerdo con su c�nyuge, a promover el divorcio voluntario, es porque indudablemente perdona a su c�nyuge, con sacrificio de sus propios derechos, coloc�ndose as� dentro de la disposici�n contenida en el art�culo 279 del repetido c�digo y que naturalmente impide que su consorte pueda victoriosamente demandarla la disoluci�n del v�nculo con base en la fracci�n IX del citado art�culo 267, conforme a la cual es causal de tal disoluci�n la separaci�n del hogar conyugal originada por una causa que sea bastante para pedir el divorcio, si se prolonga por m�s de un a�o sin que el c�nyuge que se separ� entable la demanda de divorcio.

    Amparo directo 2296/57. E.I.C.. 8 de mayo de 1958. Unanimidad de cuatro votos. Ponente: G.G.�a R..

    "No. Registro: 242,133

    "Tesis aislada

    "Materia(s): Civil

    "S�ptima �poca

    "Instancia: Tercera Sala

    "Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n

    "Volumen: 33, Cuarta Parte

    "Tesis:

    "P�gina: 23

    "DIVORCIO NECESARIO. PERD�N T�CITO POR PROMOVERLO VOLUNTARIO. Cuando se inicia un juicio de divorcio necesario y se suspende su tramitaci�n, al seguirse tambi�n un divorcio voluntario, demostrada la existencia del divorcio voluntario, posterior al contencioso, debe admitirse que ha mediado un perd�n t�cito de las causas que hab�an determinado la demanda en el contencioso, y que ya no es necesario examinar las pruebas relativas a esas causas, porque desaparecieron ante el divorcio voluntario que envuelve el perd�n t�cito de esas causales.

    Amparo directo 7954/68. J.J.�nez de Cacheux. 20 de septiembre de 1971. Cinco votos. Ponente: E.S.�s L�pez.

    Sin embargo, la existencia de los criterios antes transcritos, tampoco constituye un obst�culo para la resoluci�n de la presente contradicci�n de tesis.

    Lo anterior, en virtud de que dichos criterios son aislados, por lo que al no constituir jurisprudencia emitida por este Alto Tribunal, no puede estimarse que el tema jur�dico en cuesti�n ya haya sido resuelto, ya que seg�n lo dispuesto por los art�culos 192 y 193 de la Ley de Amparo, los Tribunales Colegiados �nicamente se encuentran obligados por la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, lo cual, interpretado a contrario sensu, se entiende en el sentido de que las tesis aisladas emitidas por este Alto Tribunal no son obligatorias para los Tribunales Colegiados de Circuito.

    Al respecto resulta aplicable el siguiente criterio jurisprudencial:

    "No. Registro: 191,347

    "Jurisprudencia

    "Materia(s): Com�n

    "Novena �poca

    "Instancia: Primera Sala

    "Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta

    "Tomo: XII, agosto de 2000

    "Tesis: 1a./J. 7/2000

    "P�gina: 175

    CONTRADICCI�N DE TESIS. RESULTA IMPROCEDENTE LA DENUNCIA SI EL PUNTO JUR�DICO SOBRE EL QUE VERSA YA FUE RESUELTO EN JURISPRUDENCIA DEFINIDA. Si se plantea un conflicto de contradicci�n de tesis sustentadas entre Tribunales Colegiados de Circuito y se advierte que sobre el punto jur�dico a debate ya existe una jurisprudencia definida, la denuncia debe declararse improcedente toda vez que no ha lugar a fijar el criterio que debe prevalecer, pues el mismo ya est� determinado.

    Seg�n lo dispuesto anteriormente, se requiere que exista jurisprudencia que verse sobre el punto en contradicci�n para que �sta sea improcedente, sin embargo, como ha sido mencionado, en el presente caso, las tesis emitidas por la Tercera Sala de este Alto Tribunal, son aisladas, por lo que es de estimarse que no existe un criterio definido que resuelva la contradicci�n que ahora se estudia y por tanto, es procedente la denuncia de la misma.

QUINTO

Examinadas las resoluciones que dieron origen a la denuncia de contradicci�n de tesis, as� como precisados la existencia y el tema de la misma, se considera que debe prevalecer la tesis jurisprudencial sustentada en la presente resoluci�n.

Como se precis� con anterioridad, el punto jur�dico a dilucidar en este asunto radica en resolver la interrogante consistente en si la promoci�n anterior de un juicio de divorcio voluntario, se traduce en que se otorg� un perd�n t�cito de las causas invocadas al demandar el divorcio necesario.

Ahora bien, los art�culos en cuyo texto se fundaron los Tribunales Colegiados contendientes, para dictar las sentencias que dieron origen a la presente contradicci�n de tesis, son los siguientes:

C�digo Civil del Estado de Jalisco.

Art�culo 411. Ninguna de las causas enumeradas en el art�culo 404 puede alegarse para pedir el divorcio cuando haya mediado perd�n expreso o t�cito.

C�digo Civil del Estado de M�xico.

"Art�culo 263. Ninguna de las causas enumeradas en el art�culo 253 pueden alegarse para pedir el divorcio cuando haya mediado perd�n expreso o t�cito." (Derogado)

"Art�culo 4.93. Ninguna de las causas de divorcio pueden alegarse cuando haya mediado perd�n expreso o t�cito." (Vigente)

De la lectura de los preceptos antes transcritos se desprende que en ambos c�digos se prev� la posibilidad de que el c�nyuge ofendido otorgue su perd�n, ya sea expresa o t�citamente, al otro c�nyuge, lo que traer� como consecuencia que posteriormente no pueda demandar el divorcio con base en los hechos que ha perdonado.

Entonces, la figura del perd�n que regulan los preceptos interpretados por los Tribunales Colegiados, sea expreso o t�cito, debe tener una consecuencia jur�dica, que es, la renuncia a las causas previstas legalmente para solicitar el divorcio.

El supuesto jur�dico del perd�n t�cito previsto en los preceptos antes mencionados, es el que dio origen a las conclusiones contradictorias de los tribunales contendientes, pues, mientras un Tribunal Colegiado consider� que el haber tramitado un procedimiento de divorcio voluntario, se entiende como una renuncia t�cita de las causas que hubiere tenido el c�nyuge ofendido hasta antes de promover dicho juicio; mientras que el otro Tribunal Colegiado estim� que la promoci�n de un juicio de divorcio voluntario, no implica la extinci�n o renuncia de las causas que pueden dar lugar a demandar el divorcio necesario.

As�, para estar en posibilidad de determinar si la tramitaci�n de un divorcio voluntario implica o no un perd�n t�cito, es necesario precisar que t�cito es aquello que se infiere de la conducta desplegada por el sujeto, toda vez que se diferencia de la conducta expresa en que la voluntad de la persona se manifiesta clara, patente o formalmente.

De lo que se ha mencionado puede arribarse a una primera conclusi�n que consiste en que la diferencia entre una conducta expresa y una t�cita, radica en la forma en que se manifiesta la voluntad del sujeto, ya que ambas tienen la misma consecuencia, que es, manifestar la decisi�n de la persona que las realiza.

Por tanto, para poder considerar que existe perd�n t�cito, es necesario que la conducta desplegada por el c�nyuge ofendido, d� certeza sobre su decisi�n de renunciar a demandar el divorcio con base en las causas previstas legalmente.

Ilustra lo anterior, la tesis aislada que informa que se entiende como perd�n t�cito el otorgado por el c�nyuge ofendido cuando �ste no demanda el divorcio dentro del plazo legal previsto.

El criterio antes mencionado es del tenor literal siguiente:

"No. Registro: 242.178

"Tesis aislada

"Materia(s): Civil

"S�ptima �poca

"Instancia: Tercera Sala

"Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n

"Volumen: 30, Cuarta Parte

"Tesis:

"P�gina: 23

"G.�a: Informe 1971, Segunda Parte, Tercera Sala, p�gina 22.

DIVORCIO. PERD�N T�CITO.-El art�culo 278 del C�digo Civil para el Distrito y Territorios Federales, al establecer que el divorcio s�lo puede ser demandado por el c�nyuge que no ha dado causa a �l, regula el perd�n t�cito cuando el c�nyuge ofendido no demanda el divorcio dentro de los seis meses siguientes al d�a en que llegaron a su noticia, los hechos que configuren la causal a ejercitarse. Es, por tanto, requisito indispensable para que opere el perd�n t�cito, la abstenci�n de demandar el divorcio en el lapso que fija dicho dispositivo.

Amparo directo 9975/68. R.T.G.�n. 4 de junio de 1971. Unanimidad de cuatro votos. Ponente: E.M.U..

Consecuentemente, si de acuerdo con los preceptos legales en an�lisis, la consecuencia de otorgar el perd�n es la renuncia a demandar el divorcio con base en los hechos perdonados, de ello se puede inferir que quien lo otorg� busca o est� conforme con que persista el v�nculo matrimonial.

Por ello, habr� que determinar la naturaleza jur�dica del juicio de divorcio voluntario, para establecer si su promoci�n puede entenderse como una forma del perd�n t�cito, previsto en los art�culos 411 y 4.93 de los C�digos Civiles estatales.

Esta Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n ha resuelto que el procedimiento de divorcio voluntario, para los efectos del juicio de amparo, s� se considera como un juicio, seg�n lo establece el siguiente criterio jurisprudencial:

"No. Registro: 178.745

"Jurisprudencia

"Materia(s): Civil

"Novena �poca

"Instancia: Primera Sala

"Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta

"Tomo: XXI, abril de 2005

"Tesis: 1a./J. 19/2005

"P�gina: 251

DIVORCIO VOLUNTARIO. LA SENTENCIA DEFINITIVA DICTADA EN EL JUICIO RELATIVO ES IMPUGNABLE A TRAV�S DEL AMPARO DIRECTO.-De conformidad con los art�culos 107, fracci�n V, de la Constituci�n Pol�tica de los Estados Unidos Mexicanos y 158 de la Ley de Amparo, el juicio de amparo directo procede contra sentencias definitivas, laudos y resoluciones que le pongan fin al juicio, siempre y cuando sean dictados por tribunales judiciales, administrativos o del trabajo. Asimismo, el art�culo 46 de la misma Ley de Amparo establece que son sentencias definitivas las que deciden el juicio en lo principal y respecto de las cuales las leyes comunes no concedan recurso ordinario alguno por el que puedan ser modificadas o revocadas. Ahora bien, aunque en el divorcio por mutuo consentimiento no existe, en principio, una controversia entre los c�nyuges que someten su decisi�n de disolver el v�nculo matrimonial ante el Juez, y por ello podr�a considerarse, desde un punto de vista, que no se trata de un verdadero juicio, lo cierto es que la sentencia que en dicho procedimiento se dicte tiene el car�cter de definitiva para los efectos de procedencia del juicio de garant�as y, por ende, es impugnable a trav�s del amparo directo. Ello es as� porque en el juicio de divorcio voluntario se somete una causa (la disoluci�n del v�nculo matrimonial) a una autoridad jurisdiccional competente, quien definir� el derecho de las partes a trav�s de una sentencia, la cual es susceptible de constituir derechos y obligaciones.

De la lectura del criterio anterior, se desprende que el procedimiento de divorcio voluntario a pesar de que en principio se promueve sin que exista una controversia entre los c�nyuges, concluye con una sentencia que define el derecho de �stos, establece obligaciones y declara disuelto el matrimonio, e incluso, en algunos casos, establece cuestiones que afectan a los menores hijos del matrimonio.

Lo anterior, toda vez que el procedimiento del divorcio voluntario inicia con la presentaci�n por parte de los c�nyuges de un convenio de disoluci�n del matrimonio, conforme a lo dispuesto en los art�culos 406 y 4.102 del C�digo Civil del Estado de Jalisco y del Estado de M�xico respectivamente, cuyo texto es el siguiente:

Art�culo 406. Cuando ambos c�nyuges convengan en divorciarse y tengan m�s de un a�o de casados, presentar�n al juzgado certificado expedido por la Secretar�a de Salud en donde d� cuenta sobre la gravidez o ingravidez de la c�nyuge y un convenio en donde fijen los siguientes puntos: ...

Art�culo 4.102. Los c�nyuges pueden divorciarse voluntariamente ocurriendo al Juez competente, presentando un convenio en que se fijen los siguientes puntos: ...

Dicho convenio requiere para su validez de la aprobaci�n del Juez de lo F. que conoce del divorcio, pues sin ella, no puede decretarse la disoluci�n del v�nculo matrimonial.

Asimismo, no debe perderse de vista que el juicio de divorcio voluntario constituye solamente uno de los procedimientos para disolver el v�nculo matrimonial, el cual es solicitado por com�n acuerdo de los c�nyuges, por lo que, si durante su tramitaci�n, las partes no llegaran a un acuerdo o si el convenio no fuere aprobado por el Juez, �ste no decretar� la disoluci�n del matrimonio.

Por el contrario, el juicio de divorcio necesario desde la presentaci�n de la demanda por parte de uno o ambos c�nyuges, por considerar que se actualiza una de las causas de divorcio necesario enumeradas en el C�digo Civil, constituye otro tipo de procedimiento cuya naturaleza es contenciosa.

Adem�s, no debe pasar inadvertido lo dispuesto por los art�culos 403 y 4.88 de los C�digos Civiles estatales en estudio que prev�n lo siguiente:

C�digo Civil del Estado de Jalisco.

Art�culo 403. El divorcio disuelve el v�nculo matrimonial y deja a los que fueron c�nyuges en aptitud de contraer otro.

C�digo Civil para del Estado de M�xico (Texto en vigor que es el mismo al del C�digo Civil abrogado).

Art�culo 4.88. El divorcio disuelve el matrimonio y deja a los c�nyuges en aptitud de contraer otro.

En los art�culos antes transcritos se establece el fin que se persigue con el divorcio, esto es, la disoluci�n del matrimonio, lo que trae como consecuencia que los c�nyuges queden en aptitud de contraer otro, lo que revela que la diferencia entre el divorcio voluntario y el necesario, no radica en el fin, sino en el procedimiento que se sigue para su obtenci�n.

Lo anterior es as�, porque el divorcio por mutuo consentimiento no se funda en la violaci�n a los deberes conyugales, como s� sucede en el divorcio necesario, sino en la voluntad de los esposos, de ah� que el Juez de lo F. no resuelve conflicto alguno, por tanto, puede decirse que por medio del divorcio voluntario se simplifica el procedimiento para disolver el v�nculo matrimonial.

Consecuentemente, si la promoci�n del juicio de divorcio voluntario cuyo fin, como ha sido mencionado, es la disoluci�n del v�nculo matrimonial y no la persistencia del mismo, no es posible inferir que con su promoci�n, el c�nyuge ofendido perdon� al otro, y por ello, renunci� a las causas que podr�an dar origen al juicio de divorcio necesario.

Las razones antes expuestas, llevan a esta Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n a concluir, que contrario a los criterios aislados que sostuvo la Tercera Sala de este Alto Tribunal, cuyo contenido fue transcrito en el considerando cuarto de la presente ejecutoria, la promoci�n de un juicio de divorcio voluntario no puede constituir un perd�n t�cito de las causas que se pueden invocar para los efectos del juicio de divorcio necesario, toda vez que mediante su tramitaci�n no se puede inferir sin lugar a dudas que la voluntad del c�nyuge ofendido es perdonar al otro de las causas de divorcio, pues, de lo �nico que se puede tener certeza es que al promoverlo su voluntad era la de disolver el v�nculo matrimonial, ya que el divorcio voluntario es una alternativa de procedimiento para la disoluci�n del matrimonio.

Por tanto, no constituye perd�n t�cito la mera suscripci�n de una solicitud de divorcio voluntario, ni los actos procesales posteriores, es decir, si antes de promover el juicio de divorcio necesario o durante su tramitaci�n se inicia un procedimiento de divorcio voluntario, no se actualiza el supuesto previsto en los art�culos 411 y 4.93 de los C�digos Civiles en estudio.

De acuerdo con la exposici�n precedente, debe prevalecer con car�cter de jurisprudencia, en t�rminos del art�culo 192 de la Ley de Amparo, el criterio que sustenta la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n siguiente:

DIVORCIO VOLUNTARIO. SU PROMOCI�N NO IMPLICA EL PERD�N T�CITO DE LAS CAUSAS QUE ORIGINARON EL JUICIO DE DIVORCIO NECESARIO (LEGISLACIONES DE JALISCO Y DEL ESTADO DE M�XICO).-Conforme a los art�culos 411 del C�digo Civil del Estado de Jalisco y 4.93 del C�digo Civil del Estado de M�xico, no podr� alegarse alguna de las causas de divorcio necesario cuando haya mediado perd�n expreso o t�cito, lo que revela que el perd�n que otorga el c�nyuge ofendido tiene como fin que persista el v�nculo matrimonial, ya que renuncia a demandar el divorcio con base en los hechos perdonados. Por tanto, si el objetivo de promover un juicio de divorcio voluntario es disolver dicho v�nculo por mutuo consentimiento, la suscripci�n de la solicitud respectiva no implica el perd�n t�cito de las causas que originaron el juicio de divorcio necesario, pues aqu�l es una alternativa de procedimiento para que mediante el convenio de las partes se d� por terminado el matrimonio; de ah� que si antes de promover el juicio de divorcio necesario o durante su tramitaci�n se inicia un procedimiento de divorcio voluntario, con ello no se actualiza el supuesto de extinci�n de la acci�n prevista en los art�culos mencionados.

Por lo expuesto y fundado se

resuelve:

PRIMERO

S� existe la contradicci�n de tesis a que este expediente se refiere, en los t�rminos del considerando quinto de esta resoluci�n.

SEGUNDO

Debe prevalecer, con car�cter de jurisprudencia, el criterio sustentado por esta Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, de conformidad con la tesis redactada en el �ltimo considerando del presente fallo.

TERCERO

D�se publicidad a la tesis de jurisprudencia que se sustenta en la presente resoluci�n, en t�rminos del art�culo 195 de la Ley de Amparo.

N.�quese; con testimonio de la presente resoluci�n a los Tribunales Colegiados contendientes y, en su oportunidad, arch�vese el presente toca como asunto concluido.

As�, lo resolvi� la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, por unanimidad de cuatro votos de los se�ores Ministros: Jos� de Jes�s G.�o P., J.N.S.M. (ponente), O.S.C. de G.�a V. y presidente Jos� Ram�n C.�o D�az, ausente el M.S.A.V.H.�ndez.