de Suprema Corte de Justicia, - Jurisprudencia - VLEX 38250634

de Suprema Corte de Justicia,

Materia:Suprema Corte de Justicia de México
Fecha de Publicación: 4 de Marzo de 2008
RESUMEN

DIVORCIO. POR SEPARACIÓN DE LOS CÓNYUGES POR TIEMPO DETERMINADO COMO ÚNICA O UNA DE LAS CONDICIONES QUE SE PREVÉN EN LOS CÓDIGOS SUSTANTIVOS CIVILES PARA QUE SE ACTUALICE LA CAUSAL CORRESPONDIENTE. EL LAPSO RESPECTIVO NO SE OBSTACULIZA O INTERRUMPE CON EL DEPÓSITO DE PERSONAS, SÓLO LA RECONCILIACIÓN O EL AVENIMIENTO DE LOS CONSORTES ES APTO PARA ESE EFECTO.

 
ÍNDICE
CONTENIDO

Registro No. 20845

L.�n:

Novena �poca

Instancia: Primera Sala

Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta

Tomo: XXVII, Marzo de 2008

P�gina: 16

CONTRADICCI�N DE TESIS 113/2007-PS. ENTRE LAS SUSTENTADAS POR EL SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIAS CIVIL Y DE TRABAJO DEL D�CIMO S�PTIMO CIRCUITO Y EL PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL S�PTIMO CIRCUITO.

CONSIDERANDO:

PRIMERO

Competencia. Esta Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n es competente para conocer y resolver sobre la presente denuncia de contradicci�n de tesis, de conformidad con lo dispuesto por los art�culos 107, fracci�n XIII, p�rrafo primero, de la Constituci�n Pol�tica de los Estados Unidos Mexicanos; 197-A de la Ley de Amparo; y 21, fracci�n VIII, de la Ley Org�nica del Poder Judicial de la Federaci�n en relaci�n con los puntos segundo y cuarto del Acuerdo General 5/2001 y punto segundo del diverso Acuerdo 4/2002 del Tribunal Pleno de esta Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, en virtud de que se trata de una denuncia de contradicci�n suscitada entre criterios de Tribunales Colegiados de Circuito, en un tema que corresponde a la materia de la especialidad de esta Primera Sala.

SEGUNDO

L.�n del denunciante. La denuncia de contradicci�n de tesis proviene de parte leg�tima, de conformidad con lo previsto por los art�culos 107, fracci�n XIII, segundo p�rrafo, constitucional y 197-A, p�rrafo primero, de la Ley de Amparo, pues la presente contradicci�n de tesis fue denunciada por el Magistrado presidente del Segundo Tribunal Colegiado en Materias Civil y de Trabajo del D�cimo S�ptimo Circuito, �rgano emisor de uno de los criterios en contienda.

TERCERO

Posturas contendientes.

  1. Segundo Tribunal Colegiado en Materias Civil y de Trabajo del Decimos�ptimo Circuito.

    El asunto origen de la postura del citado �rgano federal trat� de lo siguiente:

    ... fundado en la causal prevista en la fracci�n XVII del art�culo 256 del C�digo Civil de Chihuahua, demand� la disoluci�n del v�nculo matrimonial que lo un�a con ... la cual, al dar contestaci�n al libelo inicial del juicio, neg� la procedencia de tal acci�n, excepcion�ndose, entre otras cosas, en el hecho de que no pod�a correr en su perjuicio el plazo de un a�o previsto en la causal de divorcio invocada, en tanto que su separaci�n se deb�a al dep�sito de persona que hab�a sido decretado judicialmente a su favor el seis de mayo de dos mil cinco, a efecto de iniciar a su vez acci�n de divorcio.

    El Juez de primer grado declar� improcedente la acci�n de divorcio intentada, lo que fue confirmado en segunda instancia por el tribunal local responsable, cuya sentencia fue impugnada en amparo directo.

    As�, el trece de julio de dos mil siete, al resolver el amparo directo ... el Segundo Tribunal Colegiado en Materias Civil y de Trabajo del Decimos�ptimo Circuito sostuvo, en lo que interesa, lo siguiente:

    "Para analizar la procedencia de la acci�n de disoluci�n del v�nculo matrimonial intentada por el actor ... debe estudiarse la naturaleza de la causal de divorcio que hizo valer, consistente en el abandono del hogar conyugal, la cual se encuentra contemplada en el art�culo 256, fracci�n XVII, del C�digo Civil para el Estado de Chihuahua, la cual es del siguiente tenor:

    "�Art�culo 256. Son causas de divorcio contencioso:

    "�...

    "�XVII. La separaci�n del hogar conyugal por uno de los c�nyuges por m�s de un a�o sin que el otro haya entablado demanda de divorcio.�

    "Al respecto, en el Diccionario Jur�dico Mexicano, editado por la Universidad Nacional Aut�noma de M�xico, tomo IV, p�gina 2900, se menciona que la causal en comento, sanciona el incumplimiento por alguno de los c�nyuges de la obligaci�n de cohabitaci�n, entendida �sta como el deber de los c�nyuges de hacer vida en com�n, bajo el mismo techo.

    "Por su parte, el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, en la tesis que m�s adelante se transcribe, sostiene que la causal de divorcio consistente en el abandono del hogar conyugal tiene como �nica finalidad autorizar formalmente la disoluci�n del v�nculo, cuando la relaci�n entre los consortes ya estuviera rota en la realidad y no cumpliera con los objetivos, como son, entre otros, la obligaci�n de vivir en el domicilio conyugal, as� como la educaci�n de los hijos.

    "La referida tesis puede verse en la p�gina 28, del Tomo XII, diciembre de 2000, Novena �poca, del Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta, que dice:

    "�DIVORCIO. EL ART�CULO 267, F.X., DEL C�DIGO CIVIL PARA EL DISTRITO FEDERAL, QUE ESTABLECE COMO CAUSAL DE AQU�L, LA SEPARACI�N DE LOS C�NYUGES POR M�S DE DOS A�OS, NO VIOLA EL ART�CULO 4o. CONSTITUCIONAL. El referido precepto ordinario no contraviene el art�culo 4o. de la Constituci�n Federal, que establece que la ley proteger� la organizaci�n y el desarrollo de la familia. Ello es as�, porque la causal de divorcio que en �l se establece tiene como �nica finalidad autorizar formalmente la disoluci�n del v�nculo, cuando la relaci�n a que �ste dio lugar ya se hubiere roto en la realidad o cuando en virtud del rompimiento de los lazos afectivos, dicha relaci�n dej� de tener alguna significaci�n para los consortes, es decir, s�lo pretende regular una situaci�n de hecho, en la que los esposos se encuentran unidos �nicamente a trav�s de un v�nculo jur�dico, en completo y total desarraigo de los derechos y obligaciones que derivan del matrimonio, como son, entre otros, la obligaci�n de vivir juntos en el domicilio conyugal, contribuir al sostenimiento de su hogar, a su alimentaci�n y a la de sus hijos, as� como a la educaci�n de �stos.�

    "Partiendo de lo anterior, este Tribunal Colegiado comparte el criterio sostenido por el Segundo Tribunal Colegiado en Materia Civil del Primer Circuito, en la tesis que m�s adelante se detallar�, en cuanto a los requisitos para que se actualice la causal de divorcio consistente en el abandono del hogar conyugal contemplado en el art�culo 256, fracci�n XVII, del C�digo Civil del Estado de Chihuahua, de igual redacci�n al interpretado en dicha tesis; requisitos que son los siguientes:

    "a). Que la separaci�n de los c�nyuges se d� por espacio de m�s de un a�o, con el �nimo de extinguir o dar por concluido el v�nculo matrimonial, dejar de cumplir con los fines del matrimonio y con las obligaciones que de �l deriven, entre ellas, la obligaci�n de vivir juntos en el domicilio conyugal.

    "b). Que ninguno de los c�nyuges realice actos tendentes a regularizar la situaci�n del matrimonio dentro del lapso de la separaci�n, ya sea para el ejercicio de la acci�n de divorcio necesario por alguna de las otras causales, la tramitaci�n voluntaria del mismo, o bien por actos encaminados a la reanudaci�n de la vida en com�n y al cumplimiento de los fines del matrimonio.

    "La referida tesis cuyo contenido se comparte, se localiza en la p�gina 273, Tomo I, Segunda Parte-1, enero a junio de 1998, Octava �poca, del Semanario Judicial de la Federaci�n, que dice:

    "�DIVORCIO, SEPARACI�N DE LOS C�NYUGES POR M�S DE DOS A�OS COMO CAUSAL DE. Para los efectos del divorcio con base en la causal que se�ala la fracci�n XVIII del art�culo 267 del C�digo Civil para el Distrito Federal, que tiene como �nica finalidad autorizar formalmente la disoluci�n del v�nculo matrimonial, cuando �ste ya se hubiera roto definitivamente en la realidad, o cuando en virtud del rompimiento de los lazos afectivos, existe un divorcio de facto por el que las relaciones matrimoniales pudieran dejar de tener alguna significaci�n para los c�nyuges; son necesarios los siguientes elementos: a) que la separaci�n de los c�nyuges se d� con el �nimo de extinguir o dar por concluido el v�nculo matrimonial, de dejar de cumplir con los fines del matrimonio y con las obligaciones que de �l deriven, �nimo que puede manifestarse en forma expresa o t�cita, a trav�s de actos, omisiones o manifestaciones que as� lo revelen, y b) que ninguno de los c�nyuges realice actos tendentes a regularizar dicha situaci�n dentro del lapso de la separaci�n, ya sea para el ejercicio de la acci�n de divorcio necesario por alguna de las otras causales, la tramitaci�n del mismo en forma voluntaria, o por actos encaminados a la reanudaci�n de la vida en com�n y al cumplimiento de los fines del matrimonio.�

    "De esta forma, tenemos que, en la especie, contrario a lo se�alado por la Juez natural y respaldado por la Magistrada responsable, se acredit� la causal de divorcio invocada por el actor ... relativa a la separaci�n del hogar conyugal por m�s de un a�o, sin que el otro haya entablado demanda de divorcio.

    "Ello, seg�n se desprende del an�lisis integral tanto de los escritos de demanda como de contestaci�n, en relaci�n con el material probatorio que obra en autos.

    "As�, tenemos que el actor se�ala en su escrito de demanda que abandon� el domicilio conyugal en forma definitiva, en virtud de las m�ltiples discusiones, insultos, vejaciones y malos tratos, desde el diecisiete de marzo de dos mil cinco, no obstante que m�s adelante en ese escrito indica que dej� tal domicilio desde el quince de marzo de ese a�o.

    "Por su parte, la demandada en el aspecto se�alado manifiesta que no es cierto que el actor adem�s de que incurre en contradicci�n, haya dejado de forma definitiva el hogar conyugal desde el diecisiete de marzo de dos mil cinco, sino que lo cierto es que al haberlo nombrado como director de la escuela estatal ... se vio en la necesidad de trasladarse fuera de su domicilio, pero cada quince o treinta d�as volv�a para estar con ella y con sus hijas, situaci�n que se dio hasta el treinta de abril de dos mil cinco, fecha en la cual su marido lleg� procedente de ... y le pidi� el divorcio, por lo que le respondi� de forma negativa y ante ello su esposo se enfureci�, por lo que se baj� del autom�vil donde conversaban para entrar a su casa, pero se lo impidi� su esposo al pararse en la entrada de la puerta principal y le golpe� con la mano abierta en el rostro, lo que amerit� ir a consulta con el m�dico, lo cual incluso hizo del conocimiento del Ministerio P�blico unos d�as despu�s que se sucedieron tales hechos, es decir, el uno de mayo de dos mil cinco, por lo que con la finalidad de evitar nuevas agresiones el cuatro de mayo de dos mil cinco, solicit� el dep�sito de su persona y de la menor ... dep�sito que qued� debidamente constituido el seis de mayo de dos mil cinco, precisamente en el domicilio conyugal ubicado en calle ...

    "Luego, como se puede apreciar no existe una coincidencia de las partes en relaci�n a la fecha y los motivos en que el demandante abandon� el domicilio conyugal. No obstante ello, la separaci�n de los consortes por m�s de un a�o que exige la causal en estudio, se advierte del escrito de contestaci�n de demanda y de las pruebas que m�s adelante se detallar�n.

    "As� es, este Tribunal Colegiado considera que la fecha probada en autos en que se dio el abandono del domicilio conyugal por parte de ... es cuando menos la que indica la propia demandada ... esto es, el seis de mayo de dos mil cinco, dato con el que el actor coincide en que se hizo efectivo el dep�sito de persona de la demandada y de la menor ...

    "Luego, a partir de esa fecha (seis de mayo de dos mil cinco), los consortes estuvieron separados y no hicieron vida conyugal, por lo menos hasta el veintis�is de mayo de dos mil seis, fecha de presentaci�n de la demanda de divorcio, es decir, cuando ya hab�a pasado m�s de un a�o del mencionado abandono del hogar conyugal, sin que en ese lapso, la demandada hubiese interpuesto demanda de divorcio necesario por alguna de las otras causales que contempla el art�culo 256 del C�digo Civil para el Estado de Chihuahua.

    "Lo anterior se corrobora con el escrito de contestaci�n de demanda y con las pruebas que obran en autos, ya que en dicho libelo ... textualmente indic�:

    "�... a ra�z precisamente de ello y con la finalidad de no ser nuevamente agredida f�sicamente por mi esposo, el d�a 4 de mayo del a�o 2005, solicit� ante el �rgano jurisdiccional Segundo de lo Civil de este D.J.B.J.�rez, el dep�sito de mi persona y de mi menor hija ... todo con el prop�sito, como ya lo manifest� anteriormente, de que mi esposo no se presentara en mi domicilio conyugal y me agrediera f�sicamente de nueva cuenta, dep�sito el cual qued� debidamente constituido el d�a 6 de mayo del a�o pr�ximo pasado, fecha en la cual se le hizo asimismo a mi marido la intimaci�n, haci�ndosele saber por ese H. �rgano jurisdiccional que no pod�a molestar ni a m� ni a mi menor hija, y que no pod�a acudir a mi domicilio conyugal, de tal suerte que el abandono a que se refiere el actor en su escrito de demanda, resulta ser una falacia, habida cuenta de que el �abandono� a que se refiere el demandante, no es un abandono voluntario llevado a cabo por la parte actora, sino que su salida del domicilio conyugal obedeci� a una orden del �rgano jurisdiccional, la cual obedeci� al dep�sito solicitado por la suscrita demandada, pues fue el mismo tribunal del conocimiento quien le hizo ver que no deb�a de comparecer al domicilio conyugal debido a la solicitud de dep�sito presentada ...� (fojas 112 y 113 del juicio de divorcio).

    "De la transcripci�n anterior, se advierte que la demandada reconoce la separaci�n aunque motivada por el dep�sito de persona solicitado. Adem�s de lo anterior, obra diversa confesi�n de la demandada que tuvo verificativo en la audiencia de cinco de octubre de dos mil seis, en la cual en las posiciones marcadas con los n�meros d�cima s�ptima y vig�sima, respondi� lo siguiente:

    "�17. Que usted desde el mes de marzo del a�o 2005, a la fecha, vive separada f�sicamente del Sr. ...�. A la d�cima s�ptima. Legal. S�, s� es cierto, y aclaro, ya que al mes siguiente que regres�, ocurri� lo de la violencia, con discusiones y acusaciones y fue lo del golpe y lo del dep�sito, inclusive consult� al m�dico, fue cuando mi hija le dijo que no se me arrimara m�s, tambi�n le dijo que se quedara, que no se fuera porque yo lo iba a demandar y ten�a que responder. �20. Que usted reconoce que a partir del mes de marzo del a�o 2005, el Sr. ... ha vivido fuera del domicilio conyugal.�. A la vig�sima. Legal. No, no es cierto, a partir de mi dep�sito y de que la licenciada lo acompa�� a sacar sus cosas el d�a seis de mayo, �l no ha vuelto a regresar, aunque s� ha tenido la intenci�n de regresar� (fojas 147 frente y vuelta y 152 del expediente de origen).

    "Tambi�n ... ofreci� como prueba copia certificada del dep�sito de persona tramitado ante la Juez Segundo de lo Civil del D.J.B.J.�rez, con residencia en ciudad Cuauht�moc, Chihuahua, bajo el expediente ... de su �ndice, donde se aprecia la diligencia de seis de mayo de dos mil cinco, en la cual se hizo del conocimiento de ... el mencionado dep�sito a favor de ... y de la menor ... actuaci�n que en la parte que interesa, es de la siguiente redacci�n:

    "�En Cuauht�moc, Chihuahua, siendo las trece horas con treinta minutos del d�a seis de mayo del a�o dos mil cinco ... relativo al dep�sito de personas, promovido por ...; por lo que en este acto hago del conocimiento del C. ... que se ha constituido un dep�sito de persona de la C. ... y de la menor ... y que el domicilio donde se constituy�, dicho domicilio es el ubicado en calle ... entre las calles ... de la colonia ... de esta ciudad, por lo que en este acto lo prevengo para que se abstenga de ocurrir al domicilio donde se constituy� el dep�sito y lo intimo para que no moleste a su mujer ...� (foja 188 del citado expediente de origen).

    "En esa din�mica, adem�s de haberse acreditado en autos que existi� la separaci�n del hogar conyugal por parte del demandante por el lapso de m�s de un a�o, tambi�n qued� demostrado que ninguna de las partes realiz� actos tendentes a la regularizaci�n del matrimonio, pues ni la demandada intent� la disoluci�n del v�nculo matrimonial, as� como tampoco los contendientes ejecutaron actos encausados a la reanudaci�n de la vida en com�n y al cumplimiento de los fines del matrimonio.

    "Lo anterior es as�, porque de autos no se advierte que la demandada haya intentado la disoluci�n del v�nculo matrimonial, no obstante que de las pruebas que obran en autos se advierte la dif�cil relaci�n entre los consortes, llegando a niveles de ofensas que hacen imposible pensar en una armon�a familiar y que afectan en gran medida sobre todo a la educaci�n de la menor ... En esa tesitura, de conformidad con el art�culo 4o. de la Constituci�n, debe buscarse la armon�a y bienestar de la familia, atendiendo el inter�s supremo de la menor ... considerando cuestiones b�sicas como la empat�a que, en ocasiones los tribunales dejan de lado, absortos en la abstracci�n de lo plasmado en los documentos que analizan, pero sin hacer conciencia de que cada una de sus palabras afecta el desarrollo familiar y personal de quienes se encuentran envueltos en el conflicto, por lo que ante tales situaciones debe resolverse con sensibilidad y previniendo los da�os psicol�gicos y emocionales que pudieran sufrir sobre todos los incapaces.

    "As�, la propia demandada ilustra c�mo es la vida familiar y qu� tan viable es que se cumplan los fines del matrimonio como lo son la convivencia bajo el mismo techo y la educaci�n de los hijos, ya que en su escrito de contestaci�n, textualmente dijo:

    "�... he sido objeto de una serie de injurias graves que mi esposo ha proferido en mi contra, como lo es el hecho de que reiteradamente me ha imputado actos de infidelidad, en un sinn�mero de ocasiones me ha manifestado que yo le he sido infiel con un sin n�mero de hombres, manifest�ndome sostenida y reiteradamente: � ... ya s� que me pones el cuerno con mis amigos, todo mundo se burla de m�, eres una cualquiera, una coqueta, a todos los hombres te les ofreces, de m� no te vas a burlar, ya me tienes harto, pero quiero que sepas que voy a buscar a una mujer que verdaderamente me ame y me respete, pues tengo derecho a rehacer mi vida y de ti lo �nico que he recibido han sido desprecios, humillaciones y una completa y absoluta falta de respeto ...�, circunstancias las cuales se repet�an d�a con d�a y todo ello debido a los celos, incuestionablemente enfermizos por parte de mi marido, celos desde luego totalmente injustificados, habida cuenta de que, la suscrita demandada, en ning�n momento le he sido infiel a mi esposo, por ning�n motivo y bajo ninguna circunstancia, haciendo saber a su se�or�a que la hoy demandada verdaderamente tengo temor de Dios y aunado a ello, siempre he tenido respeto de m� misma, de mis hijas y de mi esposo; lo que verdaderamente ocurre en el caso particular que nos ocupa, es que quien s� me ha sido infiel es precisamente mi marido, infidelidad que se repiti� en much�simas ocasiones y con un sinn�mero de mujeres, actos de infidelidad de los cuales yo personalmente me enter�, como lo es el hecho ocurrido el �ltimo domingo del mes de septiembre de 1998, fecha en la que inici� a sostener relaciones extra-maritales con una mujer de nombre ... mujer quien en ese tiempo trabajaba de cajera en ... hoy denominada ... de esta ciudad, ubicada en la calzada ... persona con la cual sostuvo relaciones fuera del matrimonio por aproximadamente un a�o, adulterio el cual por cierto en ning�n momento ha negado, admitiendo siempre que me fue infiel con algunas mujeres, confesi�n que incluso hizo a sus propias hijas, familiares, amigos, compa�eros de trabajo, es decir, a todo mundo le confes� y admiti� que un sinn�mero de ocasiones me fue infiel, que efectivamente hab�a sostenido relaciones extramaritales con persona, obviamente distinta a la suscrita demandada, como ocurri� con la relaci�n que sostuvo con la se�ora ... relaci�n que dur� por espacio de aproximadamente un a�o, y asimismo, siempre y en todo momento confes� igualmente en presencia de todo mundo, incluyendo desde luego en presencia m�a y de mis hijas, as� como en presencia de parientes m�os, la relaci�n extramatrimonial que sostuvo con la se�ora ... precisamente en vacaciones escolares del mes de diciembre del a�o de 1998, esto es, en la tercer semana del mes de diciembre de 1998, relaci�n que se dio en los Estados Unidos de Am�rica, concretamente en la ciudad de Phoenix, Arizona, lugar en el que mi esposo permaneci� al lado de la se�ora ... por espacio de ocho d�as, es decir, las relaciones de adulterio que sosten�a con la se�ora ... y con la se�ora ... eran llevadas simult�neamente y de ambas relaciones adulterinas mi marido en todo momento confes� la existencia de las mismas. As� las cosas, a mediados del mes de mayo del a�o 1999, aproximadamente a las 23:30 horas, sorprend� a mi marido en flagrante adulterio con la se�ora ... en un departamento ubicado en la avenida ... y calle ... de esta ciudad y en ese lugar, el actor admiti� y confes� que efectivamente �l llevaba meses sosteniendo relaciones de adulterio con la se�ora ... confes�ndome as� mismo, en presencia de la multicitada ... � ... sabes una cosa, quiero que te quede bien claro que es a ella a quien amo, que a ella es a quien elijo, la prefiero a ella y nadie, absolutamente nadie, ni mis hijas, me importan m�s que ... �, expres�ndome asimismo: � ... entiende que estoy apasionada y locamente enamorado de ella, pues ella s� es una verdadera y aut�ntica mujer, ella s� me da todo lo que yo quiero y deseo, no como tu, que lo �nico que me das son puros problemas, ya me tienes harto, estoy cansado de tu coqueter�a, de tu libertinaje, de tus diversiones con otros hombres, de que siempre te mantengas llamando la atenci�n, entiende que tu influencia hacia m� es perversa ...�; por lo que una vez que termin� de expresarme todo lo anteriormente se�alado, con profunda tristeza, decepci�n, dolor, rabia y coraje, me retir� del departamento donde lo sorprend� en flagrante adulterio, y�ndome a mi casa, coment�ndole a mi hija ... lo que hab�a ocurrido con su padre ... resultando ser adem�s totalmente falso, el que tengamos, como indebidamente lo pretende hacer ver la parte actora, dos a�os sin tener relaciones sexuales, toda vez que la �ltima relaci�n sexual que tuve con mi marido fue precisamente en los �ltimos d�as del mes de marzo del a�o pr�ximo pasado, la cual por cierto fue obtenida por mi marido por medio de la violencia f�sica, es decir, la c�pula se obtuvo por el demandante en forma agresiva y como esta relaci�n as� se llevaron a cabo much�simas m�s por la fuerza, con sometimiento, por parte de mi esposo, relaciones que en muchas ocasiones no fueron ni deseadas ni consentidas por la suscrita demandada, y en muchas otras las consent�a, en la inteligencia de que la conducta que mi marido desplegaba y observaba en toda relaci�n sexual y fuera de ella, siempre fue con la finalidad de causarme un da�o y sufrimiento f�sico, emocional y psicol�gico, y de hecho lo logr�, todo ello ocurrido desde dentro de nuestro hogar conyugal, es decir, dentro de la familia ...� (fojas 110, 111 y 113 del referido expediente de origen).

    "De la transcripci�n anterior, se puede apreciar que la demandada narra eventos de infidelidades por parte de su esposo, as� como mal trato f�sico, sexual y emocional, lo cual, hace hincapi�, ocurri� todo dentro del hogar conyugal, cuestiones que muestran por lo menos la percepci�n de la demandada respecto de la vida conyugal antes del consabido abandono del hogar conyugal por el demandante; circunstancia que se reafirma con la confesional de dicha demandada, ya que en las posiciones s�ptima, octava, d�cima primera y d�cima sexta, respondi� lo siguiente:

    "�7. Que usted durante su matrimonio con el ... profer�a un sinn�mero de insultos en su contra. A la s�ptima. Legal. No, no es cierto, tuvimos muchas discusiones y nuestras discusiones eran relacionadas con celos y por supuesto eran por celos infundados, y este (sic), nuestra pelea era siempre acusarme y yo defenderme, jam�s voy a aceptar algo que no hice, no recuerdo haberle dicho una palabra mala, ya que no soy una persona que suele usar insultos o malas palabras. 8. Que usted le manifestaba a su esposo el Sr. ... �no soy escusado para que eches tus desechos e inmundicias�, cuando �ste pretend�a tener relaciones �ntimas con usted. A la octava. Legal. No, no es cierto y tambi�n debo aclarar, dado los pleitos de celos que a lo largo de todos estos a�os hemos tenido, en muchas ocasiones fueron muchas las peleas, por lo cual cuando ten�amos relaciones sexuales no eran de mutuo acuerdo, en algunas ocasiones fueron consentidas por m�, porque �l me dec�a que era mi obligaci�n, estuvi�ramos enojados o contentos, para m� la relaci�n sexual es de mutuo acuerdo y con amor, y en algunas ocasiones yo me sent� objeto usado y manifest� que no era escusado, mas lo dem�s no lo manifest� y para m� es una expresi�n, digamos es la que encontr� m�s suave, porque la realidad es una violaci�n, y en muchas ocasiones fue con lujo de violencia. 11. Que usted sabe y reconoce que desde el mes de marzo de 2005 a la fecha, su esposo el Sr. ... ha omitido regresar al que fuera el domicilio conyugal a vivir. A la d�cima primera. Legal. No, no es cierto, y lo aclaro, �l regres� al mes como siempre regresaba, solamente estuvimos discutiendo, como siempre era el tema de celos y acusaciones, exigi�ndome el divorcio y cosas por el estilo, y en esa ocasi�n discutimos acaloradamente y fue cuando �l me golpe�, en presencia de nuestras hijas quisimos arreglar las cosas, porque yo decid� demandarlo, �l ah� les mencion� a mis hijas que yo era una mujer de la calle, que yo ten�a amantes por todas partes, que en Ju�rez yo ten�a un amante all� y que mis hijas no me conoc�an por eso me defend�an, ese d�a mi hija le dijo que por favor se fuera y no se me arrimara m�s, porque el d�a que me viera me iba a matar, y yo decid� denunciarlo y al d�a siguiente fui a averiguaciones previas, y como no llevaba heridas y no llevaba sangre no procedi�, yo le dije que no quer�a ir medio muerta, que iba ahora, que mi esposo por primera vez durante veinticuatro a�os me golpe�, ya que siempre que me hac�a una cosa, despu�s lo hac�a com�n, como cuando una vez me dijo una mala palabra, despu�s me lo dec�a como nada, pero no procedi� porque no tra�a heridas, fue cuando tom� la decisi�n de depositar mi persona en este juzgado por mi seguridad f�sica y fue el cuatro de mayo, y el d�a seis del mismo mes una abogada acompa�� a mi esposo a mi casa, para sacar todas sus pertenencias y, pues, ya no pod�a regresar, ese d�a yo no estuve presente, yo no estaba en la casa. 16. Que usted hace m�s de dos a�os ha omitido tener vida marital con el Sr. ... . A la d�cima sexta. Legal. No, no es cierto, �l se fue a ... el d�a treinta y uno de marzo, como siempre a sus labores, tuvimos relaciones sexuales hasta un d�a antes, por cierto con lujo de violencia, pero todo ese a�o, �l estuvo trabajando en ... y ven�a cada quince d�as, dorm�amos juntos, ese a�o fue el peor en cuanto a acusaciones de celos, ya que �l me acus� con un amigo de �l, pero a�n as� tuvimos una vida sexual activa, en muchas ocasiones yo las permit� y en otras ocasiones fui violada, porque fueron en contra de mi voluntad, las �ltimas relaciones sexuales que tuvimos ese mes fueron las m�s agresivas que �l pudo tener en todos los veinticuatro a�os de casados, ya que hasta me lastim� f�sicamente.� (fojas 151 y 145 frente y vuelta; 151 y 145 vuelta; 152 y 146 frente y vuelta; y 152 y 147 frente, respectivamente, del indicado juicio de origen).

    "Adem�s, obra la testimonial de ... (hijas de los consortes), las cuales fueron uniformes y contestes al se�alar que el actor ... era agresivo, celoso y que gritaba y humillaba a la demandada, pues la calificaba de in�til e infiel, adem�s de que el propio accionante era quien no guardaba fidelidad a su esposa, y que inclusive el treinta de abril de dos mil cinco, la hab�a agredido f�sicamente al proferirle una cachetada, y que no les proporcionaba lo suficiente para vivir (fojas 208 a 216 del referido juicio de origen).

    "En contraposici�n, las declaraciones de los testigos ... presentados por el actor ... son uniformes y contestes al se�alar que la vida que llevaba el accionante al lado de ella, era insoportable, que no lo respetaba, por lo que la relaci�n matrimonial en t�rminos generales era muy mala (fojas 166 a 170 del juicio natural). De igual forma, los deponentes ... ofrecidos tambi�n por el demandante, fueron coincidentes tambi�n al se�alar que la relaci�n matrimonial era muy mala, dado el car�cter dominante de ... (fojas 171 a 174 del citado juicio).

    "Luego, como se aprecia, las partes y los testigos presentados por ellos, son coincidentes en un punto fundamental: la relaci�n matrimonial era muy mala y dominaba la falta de respeto entre los c�nyuges, lo cual incide en el an�lisis de la causal en estudio en la medida que demuestra que el v�nculo matrimonial en realidad se encuentra roto, en virtud del rompimiento de los lazos afectivos, por lo que dej� de tener una significaci�n para los consortes; circunstancia que es significativa en el asunto en cuesti�n, pues la causal invocada por el actor tiene como finalidad el autorizar formalmente la disoluci�n del v�nculo matrimonial, que ya en los hechos est� dada, ya que si bien existe un v�nculo jur�dico, �ste se encuentra enmarcado en un desarraigo de los derechos y obligaciones que derivan del matrimonio, entre otros, la de vivir juntos por parte de los contendientes en el domicilio conyugal y contribuir de esa forma a una sana educaci�n de sus hijas, sobre todo de la menor ...

    "No pasa inadvertido para este Tribunal Colegiado, que el motivo que origin� la separaci�n de los consortes que qued� probada en autos, y que se hizo efectivo el seis de mayo de dos mil cinco, fue el dep�sito de persona solicitado por la demandada a su favor y en el de su menor hija ... No obstante ello, el hecho del dep�sito en este caso no es un obst�culo que impida el inicio o interrumpa el t�rmino del abandono del hogar conyugal, ya que por lo que respecta a la demandada no se advierte de autos que haya hecho valer alguna otra causal de divorcio contemplada en el art�culo 256 del C�digo Civil para el Estado de Chihuahua, adem�s de que el actor en ning�n momento mostr� su intenci�n para reanudar la vida conyugal, lo que se traduce en que ninguno de los consortes, una por no intentar bajo otras causales la disoluci�n del v�nculo matrimonial, y el otro por no mostrar intenci�n de volver al domicilio conyugal, tienen la voluntad en fomentar uno de los fines de la instituci�n del matrimonio, como lo es la convivencia bajo el mismo techo.

    "A mayor abundamiento, y en relaci�n al tema del dep�sito de personas los art�culos 199, 200 y 207 del C�digo de Procedimientos Civiles para el Estado de Chihuahua, son de la siguiente redacci�n:

    "�Art�culo 199. La mujer casada que viviendo al lado de su marido intente demandarlo o acusarlo, puede pedir que se haga el dep�sito de ella. Esta solicitud de la mujer podr� hacerse verbalmente o por escrito. Si la urgencia del caso lo amerita, el Juez debe proceder con toda rapidez.�

    "�Art�culo 200. El marido que viviendo al lado de su mujer intente demandarla o acusarla, debe pedir previamente el dep�sito de ella por escrito.�

    "�Art�culo 207. Al d�a siguiente de constituido el dep�sito, mandar� el Juez intimar al marido, o a la mujer en su caso, apercibi�ndolos de que si dentro de diez d�as no acreditan haber intentado la demanda o acusaci�n, se levantar� el dep�sito. Esta providencia se notificar� en forma legal a la mujer y al marido, respectivamente.

    "�El t�rmino a que se refiere este art�culo podr� prorrogarse cuando haya sido la mujer quien solicit� su dep�sito y �sta acredite que por causa no imputable a ella, ha sido imposible intentar la acci�n contra el marido.�

    "Los transcritos numerales contemplan la figura del dep�sito de persona, la cual tiene por objeto poner a una persona bajo la guarda y custodia de otra, como un acto preparatorio a juicio y que pueden solicitarlo tanto la mujer como el hombre casados que vivan al lado de su c�nyuge, que deseen presentar contra el otro una demanda civil o incluso de car�cter penal. En este sentido, conviene recalcar que la demanda que promueva quien solicit� el dep�sito no tiene que ser necesariamente para lograr la disoluci�n del v�nculo matrimonial, sino que el art�culo 207 antes transcrito, s�lo hace alusi�n de que quien haya solicitado el dep�sito debe presentar la demanda o acusaci�n respectiva dentro de los diez d�as en que se haya constituido dicho dep�sito; esto es, no se restringe la demanda o acusaci�n a cuestiones de divorcio, ya que contempla de forma abierta todas aquellas posibilidades derivadas de cuestiones familiares en las que el promovente considere necesario su separaci�n f�sica del otro consorte; lo cual en la especie resulta relevante, ya que si bien es cierto que la demandada promovi� dep�sito de persona respecto de su esposo ... tambi�n es ver�dico que no promovi� juicio de divorcio en contra de dicha persona, sino que mediante escrito recibido el dieciocho de mayo de dos mil cinco, en el mismo juzgado de origen, tal como se advierte de las copias certificadas que obran del expediente 255/2005 (fojas 190 a 203 del juicio de divorcio), demand� el otorgamiento de una pensi�n alimenticia provisional y definitiva a su favor y en el de la menor ... lo que demuestra que la intenci�n de ... al promover el dep�sito de persona, a pesar de que como ella misma lo menciona en su escrito de contestaci�n recib�a malos tratos, la vida matrimonial era insoportable y que incluso abusaban de ella, no era intentar la disoluci�n del v�nculo matrimonial, sino la de exigir a su consorte el cumplimiento de las obligaciones alimenticias.

    "Sin embargo, debe reflexionarse que todas las obligaciones y derechos inmersos en la instituci�n del matrimonio tienen car�cter rec�proco, es decir, la demandada tiene derecho a percibir lo que por concepto de alimentos le corresponde, pero a su vez tiene la obligaci�n, si es que pretende seguir con el matrimonio, de convivir con su consorte bajo el mismo hogar conyugal o bien intentar la regularizaci�n de su situaci�n matrimonial.

    "Por tanto, en el caso particular que nos ocupa el dep�sito de persona solicitado por la demandada no puede incidir en el inicio o interrupci�n del t�rmino de un a�o de la separaci�n del hogar conyugal, al margen de que dicho dep�sito s� pueda interrumpir o incidir en el c�mputo de t�rminos relativos a otro tipo de acciones o acusaciones diferentes a la que se analiza dependiendo de la naturaleza de cada una de ellas; puesto que de los hechos probados se desprende que la intenci�n de ... al promover el tantas veces mencionado dep�sito, no era la de demandar la disoluci�n del v�nculo matrimonial sino exigir a su consorte el cumplimiento de sus obligaciones alimenticias.

    "En esa din�mica, en todo caso el �nico obst�culo para que el t�rmino del abandono conyugal no inicie o se interrumpa es la reconciliaci�n entre los c�nyuges, y que se compruebe de forma fehaciente la uni�n de los mismos, que viven y cohabitan con las obligaciones propias del matrimonio, alimentos y ayuda mutua, lo que coadyuva a la educaci�n de los hijos; m�xime que para la actualizaci�n invocada por el actor no importa la causa que haya dado origen a la separaci�n, sino que haya transcurrido el lapso de un a�o que previene la ley.

    "Tampoco se pasa por alto para este �rgano de control constitucional, que de autos no se desprende que el actor haya sido requerido para que se reincorporase al domicilio conyugal y que se haya negado a hacerlo; sin embargo, tal circunstancia tambi�n resulta irrelevante, ya que precisamente en el escrito de demanda obra su clara intenci�n de no regresar al hogar conyugal, adem�s de que, se reitera, lo �nico que puede evitar o interrumpir el t�rmino para que se actualice la causal por separaci�n del hogar conyugal, es que exista una reconciliaci�n entre los consortes y quede probado que cohabitan en el mismo domicilio.

    "La idea expuesta en los p�rrafos que preceden encuentra apoyo en lo conducente en la tesis sustentada por el Sexto Tribunal Colegiado en Materia Civil del Primer Circuito, que se comparte, consultable en la p�gina 1596, Tomo XX, agosto de 2004, Novena �poca, del Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta, que dice:

    "�DIVORCIO NECESARIO. TRANSCURRIDO M�S DE UN A�O DE LA SEPARACI�N DE LOS C�NYUGES PROCEDE, NO OBSTANTE QUE EN UN DIVERSO JUICIO, EL JUEZ HUBIERE DECRETADO COMO MEDIDA PROVISIONAL LA SEPARACI�N DE AQU�LLOS, SI PREVIAMENTE LA MISMA YA SE HAB�A CONSUMADO. Cuando se demanda el divorcio con fundamento en la fracci�n IX del art�culo 267 del C�digo Civil para el Distrito Federal, es decir, por haber transcurrido m�s de un a�o de la separaci�n de los c�nyuges, sin importar las circunstancias o motivos y, el hecho de que con anterioridad se hubiere promovido un diverso juicio y el juzgador hubiese decretado como medida provisional la separaci�n de los esposos, esa circunstancia, por s� sola, no interrumpe el t�rmino aludido, si previamente la separaci�n ya se hab�a consumado y demostrado por los medios probatorios respectivos, pues no se puede interrumpir lo ya materializado, m�xime que con tal acto no se acredita el avenimiento o reconciliaci�n de los casados y m�s aun cuando, aunque por diversa causa, la contraparte, en la v�a de acci�n reconvencional, tambi�n demanda la disoluci�n del v�nculo matrimonial. Cabe precisar que para que se interrumpa el lapso en comento a fin de que se considere no procedente la causal de divorcio en cuesti�n, es necesario que se efect�e la reconciliaci�n entre los c�nyuges, que se compruebe de manera plena y fehaciente la uni�n de los mismos, que cohabitan con todas las obligaciones inherentes al matrimonio, con h�bito carnal, alimentos, ayuda mutua, etc., y cuando no existen tales circunstancias, no se puede interrumpir el t�rmino aludido, si la separaci�n ya se ha consumado.�

    "Tampoco pasa inadvertido para este �rgano de control constitucional, las tesis emitidas por el Primer Tribunal Colegiado en Materia Civil del S�ptimo Circuito, consultable en la p�gina 530, del Tomo IX, abril de 1999, Novena �poca, del Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta, as� como la sustentada por el Segundo Tribunal Colegiado del Sexto Circuito, visible en la p�gina 246, del Tomo XI, enero de 1993, Octava �poca, del Semanario Judicial de la Federaci�n, que son de la siguiente redacci�n:

    "�DIVORCIO. SEPARACI�N DE LOS C�NYUGES POR M�S DE DOS A�OS, CON INDEPENDENCIA DEL MOTIVO QUE LE DIO ORIGEN. IMPROCEDENCIA DE LA CAUSAL, CUANDO EXISTE DEP�SITO JUDICIAL (LEGISLACI�N DEL ESTADO DE VERACRUZ). El art�culo 156, fracci�n I, del C�digo Civil para el Estado de Veracruz, en lo conducente se�ala que al admitirse la demanda de divorcio podr� acordarse provisionalmente y s�lo mientras dure el juicio, la separaci�n de los c�nyuges, lo que da motivo al dep�sito judicial. Congruente con lo anterior, si el actor demand� de su c�nyuge el divorcio necesario aduciendo la separaci�n del hogar conyugal por m�s de dos a�os, con independencia del motivo que le dio origen, y a tal efecto considera para el c�mputo respectivo, el tiempo en que estaba depositada judicialmente, ello resulta incorrecto porque no pod�a correr en perjuicio de la esposa plazo alguno, atento al dep�sito decretado por el Juez competente.�

    "�DIVORCIO. ABANDONO DEL DOMICILIO CONYUGAL COMO CAUSAL DE. DEP�SITO JUDICIAL DECRETADO EN JUICIO ANTERIOR (LEGISLACI�N DEL ESTADO DE PUEBLA). En los casos de dep�sito judicial de cualquiera de los c�nyuges, decretado en un anterior juicio de divorcio, para que proceda la causal prevista en la fracci�n VI del art�culo 454 del C�digo Civil del Estado de Puebla, la autoridad del orden com�n debe exigir la comprobaci�n de que, con posterioridad a la separaci�n forzosa, que se llev� a cabo de acuerdo con la ley, provocada por el anterior juicio de divorcio, se estableci� nuevamente el hogar conyugal y se requiri� al c�nyuge abandonante a reincorporarse a �l, ya que si no se prob� la citada reincorporaci�n, ni se hizo el aludido requerimiento a dicho c�nyuge, no puede considerarse que �ste haya abandonado su domicilio conyugal.�

    Sin embargo, los criterios acabados de transcribir no son vinculatorios, puesto que fueron emitidos por �rganos jurisdiccionales de similar jerarqu�a a este Tribunal Colegiado; adem�s de que tampoco se comparte su contenido por las razones expuestas en esta ejecutoria.

  2. Primer Tribunal Colegiado en Materia Civil del S�ptimo Circuito.

    El asunto origen del criterio sustentado por el citado �rgano colegiado trat� de lo siguiente:

    ... fundado en la causal prevista en la fracci�n XVII del art�culo 141 del C�digo Civil de Veracruz, demand� la disoluci�n del v�nculo matrimonial que lo un�a con ... la que al dar contestaci�n al libelo inicial del juicio neg� la procedencia de tal acci�n, excepcion�ndose en el sentido de que se hab�a extinguido el derecho del actor para demandarla, que �l hab�a sido quien la abandon� y que por ello le hab�a demandado el pago de alimentos, lo que se hab�a decretado a su favor.

    El Juez de primer grado declar� improcedente la acci�n de divorcio intentada, empero en segunda instancia el tribunal local responsable revoc� esa determinaci�n bajo la consideraci�n de que la separaci�n de los c�nyuges quedaba probada en virtud del dep�sito judicial de persona que hab�a sido decretado a favor de la parte demandada desde el doce de agosto de mil novecientos ochenta y nueve, a virtud de su pretensi�n de pago de alimentos; dicha resoluci�n fue impugnada en amparo directo.

    Bajo esos antecedentes, al emitir resoluci�n en el juicio de amparo directo n�mero ... con fecha catorce de noviembre de mil novecientos noventa y siete, en lo atinente al caso, el Primer Tribunal Colegiado en Materia Civil del S�ptimo Circuito determin� lo siguiente:

    "... contrario a lo que refiere el tribunal responsable, en la especie no se prob� la causal de divorcio a que se refiere la fracci�n XVII del art�culo 141 del C�digo Civil del Estado; es decir, la separaci�n del c�nyuge demandado por m�s de dos a�os, independientemente del motivo que haya originado la separaci�n.

    "La Tercera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, ha establecido en la tesis jurisprudencial de rubro: �DIVORCIO, CAUSALES DE, NECESIDAD DE EXPRESAR LOS HECHOS QUE LAS CONSTITUYEN.�, visible en la p�gina treinta y cinco, Volumen Sesenta, Cuarta Parte correspondiente a la S�ptima �poca del Semanario Judicial de la Federaci�n, que ninguna demanda de divorcio puede prosperar, si en ella no se expresan los hechos constitutivos de las causales invocadas, a efecto de que la demandada pueda preparar su defensa y no quede inaudita, con notoria conculcaci�n del art�culo 14 constitucional.

    "La propia Tercera Sala, en la diversa tesis de rubro: �DIVORCIO, ABANDONO DEL DOMICILIO CONYUGAL COMO CAUSAL DE. NECESIDAD DE ACREDITAR LA FECHA EXACTA DE SEPARACI�N, PARA COMPUTAR EL T�RMINO QUE LA LEY SE�ALA PARA ESA CAUSAL.�, visible en la p�gina cincuenta y ocho, Cuarta Parte, volumen noventa y siete-ciento dos, correspondiente a la S�ptima �poca del Semanario Judicial de la Federaci�n, ha establecido que trat�ndose del abandono del domicilio conyugal, para que la acci�n pueda estudiarse es fundamental se�alar la fecha exacta desde la cual se debe computar el t�rmino de seis meses que la ley se�ala para esa causal, con el objeto de que la parte contraria pueda oponer sus excepciones y defensas, pues de otra manera, de no establecerse ese requisito, se violar�a la garant�a de audiencia y las autoridades de instancia no pueden variar ese elemento constitutivo de la acci�n; criterio que resulta aplicable en el caso, porque la causal que se analiza requiere tambi�n de un plazo exacto para su procedencia.

    "Ahora bien, como hechos torales el actor estableci�, en los marcados con los n�meros dos y seis que: �2. Nuestro domicilio conyugal con la aqu� demandada lo establecimos en calle ...s/n, en ... de este Municipio, del cual se separ� y abandon� abandono (sic) injustificadamente desde el d�a 9 de agosto de 1989, enter�ndome en el a�o de 1994, que se fue a radicar a la ciudad y ... en el inmueble que ahora es objeto de la disoluci�n y liquidaci�n de la sociedad conyugal y donde tambi�n se encuentran los bienes muebles nuestros que se llev� sin mi consentimiento.

    "�...

    "�6. Con la separaci�n del hogar conyugal que se mantiene desde el a�o de 1989 a la fecha, se ha dado causa al divorcio necesario que ahora vengo a promover, con la p�rdida a recibir alimentos de su parte, a llevar el apellido del suscrito a su nombre, si es que lo hace y a la disoluci�n de la sociedad conyugal que deriva de nuestro matrimonio y que por consecuencia l�gica debe liquidarse para que se le condene al pago del cincuenta por ciento del valor del inmueble y muebles que se han dejado se�alados en los anteriores hechos. ...�

    "Por su parte, el tribunal responsable al resolver la apelaci�n interpuesta dijo: �... la afirmaci�n que hizo el demandado respecto a que vive separado de su esposa desde agosto de mil novecientos ochenta y nueve, se prob� con la copia certificada de las constancias del civil n�mero ... en la que aparece que la se�ora ... solicit� y obtuvo el dep�sito de su persona, precisamente en el mes y a�o en que el actor ubic� la separaci�n�. Agrega que �... no se pasa desapercibido que la demandada aduce que la separaci�n fue posterior, pero no aport� prueba que lo acredite, ni que con posterioridad al a�o de mil novecientos ochenta y nueve, hayan vuelto a vivir juntos, por el contrario, con las copias certificadas deducidas del civil ... se corrobora que en el a�o de mil novecientos noventa y uno, siguieron viviendo separados�. As� lo admiti� la demandada al redactar el escrito de demanda que motiv� aquel juicio.

    "La conclusi�n expuesta por la responsable resulta inexacta, pues si bien es verdad que el demandante adujo que su c�nyuge se separ� y abandon� injustificadamente desde el d�a nueve de agosto de mil novecientos ochenta y nueve, el hogar conyugal, consta en autos el escrito de fecha tres de agosto de mil novecientos ochenta y nueve (presentado un d�a despu�s ante el juzgado natural), mediante el cual la demandada solicit� como acto preparatorio a juicio de divorcio necesario, el dep�sito judicial de su persona y de sus menores hijas de nombres ... de apellidos ... acto prejudicial que se decret� a su favor el d�a doce de ese mismo mes y a�o, teniendo como depositaria de su persona y menores hijas a ... previo cercioramiento de los requisitos exigidos por el art�culo 161 de C�digo de Procedimientos Civiles del Estado (fojas 12 y 16 frente del expediente del juicio natural). Acorde a ello, si la demandada estaba depositada judicialmente en lugar diverso al domicilio conyugal, resulta indebido, sostener que desde aquella fecha se separ� indebidamente del hogar conyugal, precisamente porque no pod�a correr en su perjuicio plazo alguno, atento a la citada medida judicial.

    "A lo expuesto habr� que se�alar que de la prueba confesional que ofreci� la demandada a cargo del actor, �ste al absolver la posici�n n�mero dos del pliego relativo, hecha en el sentido de que si era verdad que hab�a abandonado el hogar conyugal en el mes de febrero de mil novecientos noventa y uno, dijo: �No, y voy a agregar, yo estuve viviendo en el hogar, porque ella abandon� el hogar desde mil novecientos ochenta y nueve, se levant� una cita en el juzgado Mixto de aqu� de ... posteriormente regres�, me viol� las chapas de la casa, rompi� vidrios de la puerta de la entrada principal y trasera y en el noventa y uno me corri� de la casa el diecis�is de febrero del noventa y uno, haciendo da�os a una camioneta ajena a mi propiedad ...� lo que significa que aun considerando que la demandada se separ� del hogar conyugal, regres�, lo que desvirt�a la separaci�n de los c�nyuges por m�s de dos a�os.

    "Todo lo hasta aqu� referido, al margen de que la fracci�n en que funda su acci�n de divorcio el demandado (fracci�n XVII del art�culo 141 del C�digo Civil del Estado), no exist�a, porque la misma entr� en vigor hasta el d�a cinco de abril de mil novecientos noventa y dos.

    "No est� dem�s se�alar, que la adici�n al art�culo 141 citado, que prev� la causal en que funda su acci�n el demandado, como ya se se�al�, tiene vigencia a partir del cinco de abril de mil novecientos noventa y dos, y bajo este concepto, el t�rmino de separaci�n de los c�nyuges debe empezar a contar a partir de la fecha de publicaci�n, y no desde la separaci�n si �sta ocurri� antes de que entrara en vigor la reforma, porque si dentro de los a�os de separaci�n de los esposos se incluye alg�n tiempo anterior a la entrada en vigor de la ley, entonces existe aplicaci�n retroactiva de �sta en perjuicio del c�nyuge demandado, lo cual resulta violatorio de la garant�a de seguridad jur�dica contenida en el art�culo 14 constitucional, que proh�be la aplicaci�n retroactiva de la ley en perjuicio de persona alguna.

    As� las cosas, si el actor afirm� en su demanda que desde el d�a nueve de agosto de mil novecientos ochenta y nueve, la demandada se separ� injustificadamente del hogar conyugal, lo que lo motiv� a demandarle el divorcio, y tal aspecto no lo demostr�, considerando el dep�sito judicial habido y ante la falta de fecha exacta desde la cual se debe computar el t�rmino de dos a�os que la ley se�ala para la causal a que se contrate la fracci�n XVII del art�culo 141 del C�digo Civil del Estado, debe concluirse que ciertamente el actor no acredit� la acci�n que dedujo, sin que sea el caso establecer otra diversa, precisamente porque las autoridades del instancia no pueden variar ese elemento constitutivo de la acci�n.

    De la ejecutoria referida surgi� la tesis aislada n�mero VII.1o.C.48 C, visible en la p�gina 530 del Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta, Tomo IX, abril de 1999, materia civil, Novena �poca, de rubro y texto:

    DIVORCIO. SEPARACI�N DE LOS C�NYUGES POR M�S DE DOS A�OS, CON INDEPENDENCIA DEL MOTIVO QUE LE DIO ORIGEN. IMPROCEDENCIA DE LA CAUSAL, CUANDO EXISTE DEP�SITO JUDICIAL (LEGISLACI�N DEL ESTADO DE VERACRUZ). El art�culo 156, fracci�n I, del C�digo Civil para el Estado de Veracruz, en lo conducente se�ala que al admitirse la demanda de divorcio podr� acordarse provisionalmente y s�lo mientras dure el juicio, la separaci�n de los c�nyuges, lo que da motivo al dep�sito judicial. Congruente con lo anterior, si el actor demand� de su c�nyuge el divorcio necesario aduciendo la separaci�n del hogar conyugal por m�s de dos a�os, con independencia del motivo que le dio origen, y a tal efecto considera para el c�mputo respectivo, el tiempo en que estaba depositada judicialmente, ello resulta incorrecto porque no pod�a correr en perjuicio de la esposa plazo alguno, atento al dep�sito decretado por el Juez competente.

CUARTO

Procedencia y existencia o inexistencia de la contradicci�n. En primer lugar, debe precisarse que, como ha sostenido en reiteradas ocasiones esta Suprema Corte, no es obst�culo para la procedencia del an�lisis de una denuncia de contradicci�n de tesis el hecho de que los criterios en disputa no constituyan jurisprudencia.(1)

Sentado lo anterior, se procede a examinar si existe o no la contradicci�n de tesis denunciada.

As�, para determinar que existe una contradicci�n de tesis, es necesario verificar en primer lugar que las posiciones comparadas se sit�en en un mismo plano de an�lisis, esto es, que en la resoluci�n de cada uno de los asuntos se hayan examinado cuestiones jur�dicas esencialmente iguales, lo que significa que no basta atender a la conclusi�n de los razonamientos, sino que es necesario tener en cuenta las circunstancias f�cticas y jur�dicas que llevaron a los respectivos tribunales a asumir su criterio.

En segundo lugar, es necesario comprobar que el tipo de contradicci�n existente entre los criterios evidencie que lo que uno de ellos afirma acerca de un problema, el otro lo niega, ya que seg�n el principio l�gico de no contradicci�n, dos enunciados referidos al mismo problema no pueden afirmar y negar el mismo contenido.

En tercer lugar, al estudiar las circunstancias aludidas, se debe distinguir entre las que sirven de fundamento a los criterios emitidos y aquellas que, aun cuando lo parecen, no constituyen un presupuesto l�gico del razonamiento.

En otros t�rminos, se actualiza la contradicci�n de tesis cuando concurren los siguientes supuestos:(2)

  1. Las cuestiones jur�dicas planteadas son esencialmente iguales, es decir, provienen del examen de los mismos elementos.

  2. Los criterios son, en t�rminos l�gicos, efectivamente contradictorios, es decir, se constata que lo que uno de ellos afirma acerca de un mismo problema, el otro lo niega.

  3. La diferencia de criterios se presenta en las consideraciones, razonamientos o interpretaciones jur�dicas de las sentencias respectivas.

En el presente asunto se acreditan los extremos referidos, en tanto que ello deriva de las consideraciones sustentadas por los Tribunales Colegiados en contienda, que han sido transcritas en lo conducente en el considerando tercero de esta ejecutoria, seg�n se explica a continuaci�n:

El t�pico del inciso a) antes plasmado queda cubierto en virtud de que en ambos Tribunales Colegiados existe como denominador com�n las premisas fundamentales de que se ejercita una acci�n de divorcio por una causal cuya actualizaci�n se encuentra condicionada a que transcurra el lapso de tiempo que en las mismas se contienen (un a�o en el art�culo 256, fracci�n XVII, del C�digo Civil para el Estado de Chihuahua y dos a�os en el art�culo 141, fracci�n XVII, del C�digo Civil del Estado de Veracruz), as� como que en ambos asuntos se verific� si la figura del dep�sito judicial de persona pod�a o no obstaculizar o interrumpir el plazo previsto en tales numerales.

Por cuanto a que los criterios sean, en t�rminos l�gicos, efectivamente contradictorios (t�pico del inciso b), igualmente se encuentra satisfecho en el presente asunto, en tanto que mientras el Segundo Tribunal Colegiado en Materias Civil y de Trabajo del Decimos�ptimo Circuito establece que el dep�sito judicial de la c�nyuge no obstaculiza ni interrumpe el t�rmino que para la actualizaci�n de la causal de divorcio de que se trata prev� su normatividad sustantiva, el Primer Tribunal Colegiado en Materia Civil del S�ptimo Circuito sostiene lo contrario.

Y trat�ndose de la hip�tesis para la procedencia de la contradicci�n a que se refiere el inciso c), igualmente se actualiza en la especie, ya que la discrepancia de criterios deviene de las consideraciones, razonamientos e interpretaciones jur�dicas sustentadas en las sentencias respectivas, pues el Tribunal Colegiado denunciante, luego de analizar su naturaleza y fines, afirma esencialmente que la existencia de la medida provisional del dep�sito judicial de persona no incide para tener por obstaculizado o interrumpido el t�rmino para considerar actualizada la causal de divorcio prevista en la fracci�n XVII del art�culo 256 de su legislaci�n sustantiva civil estatal, en tanto que dicha disposici�n no precisa que para la actualizaci�n de esa causal importe el motivo que dio origen a la separaci�n; por el contrario, el Primer Tribunal Colegiado en Materia Civil del S�ptimo Circuito establece que reunidos los requisitos que para el dep�sito de persona prev� el numeral 161 del C�digo de Procedimientos Civiles de Veracruz, si �ste se encuentra constituido legalmente, no puede correr en perjuicio de la persona en dep�sito el t�rmino de dos a�os que para la procedencia del divorcio establece el art�culo 141, fracci�n XVII, del c�digo sustantivo civil de la propia entidad.

Al tenor de lo expuesto, es claro que en la especie quedan evidenciados los elementos constitutivos de la contradicci�n de criterios denunciada, misma que se traduce en determinar si el dep�sito judicial de persona obstaculiza o interrumpe el c�mputo del t�rmino para que proceda la causal de divorcio consistente en la separaci�n del hogar conyugal por uno o dos a�os, seg�n cada legislaci�n.

Cabe precisar que ninguna incidencia tiene para desestimar la existencia de la contradicci�n de criterios que se ha determinado previamente, el hecho de que existan diferencias entre los art�culos en que se fundaron las acciones de divorcio en los procedimientos naturales or�genes de las ejecutorias en contienda, conforme se explica a continuaci�n:

El art�culo 256, fracci�n XVII, del C�digo Civil para el Estado de Chihuahua, establece:

Son causas de divorcio contencioso: ... XVII. La separaci�n del hogar conyugal por uno de los c�nyuges por m�s de un a�o sin que el otro haya entablado demanda de divorcio.

A su vez, el art�culo 141, fracci�n XVII, del C�digo Civil de Veracruz, dispone:

"Son causas de divorcio: ... XVII. La separaci�n de los c�nyuges por m�s de dos a�os, independientemente del motivo que haya originado la separaci�n, la cual podr� ser invocada por cualquiera de ellos."

De los anteriores preceptos, si bien existe la diferencia en su contenido, atinente a que en el primer dispositivo transcrito se condiciona para la actualizaci�n de la causal de divorcio que, am�n del simple transcurso del tiempo, �l o la c�nyuge que no se separ� del domicilio conyugal haya entablado demanda de divorcio en contra de su c�nyuge, como tambi�n se prev� en diversas legislaciones civiles estatales; sin embargo, cuando esta �ltima condici�n queda demostrada, como en el caso aconteci�, seg�n se desprende de la resoluci�n emitida por el Segundo Tribunal Colegiado en Materias Civil y de Trabajo del Decimos�ptimo Circuito, donde sostuvo que la demandada en el procedimiento natural no evidenci� que hubiera demandado a su c�nyuge actor; entonces, s�lo resta verificar si la actualizaci�n de la diversa condici�n atinente al simple transcurso del tiempo, que coincide esencialmente con la �nica condici�n que para la procedencia del divorcio prev� la fracci�n XVII del art�culo 141 del C�digo Civil del Estado de Veracruz, pero en su t�rmino de dos a�os, puede ser obstaculizada o interrumpida por el dep�sito judicial.

Consecuentemente, el caso se trata de disposiciones que en esencia tienen similar finalidad que, para los efectos de la presente contradicci�n, resulta suficiente para resolver de fondo la contienda de criterios, aun ante la diferencia en cuanto a la duraci�n del t�rmino que debe transcurrir para que se actualice la causal de divorcio prevista en ambas disposiciones, pues ello se trata de una mera cuesti�n accidental que no desvirt�a la esencia misma de la causal que contienen, que se traduce en la formalizaci�n legal de un acontecimiento que de hecho ya existe, como se explicar� m�s adelante.

Tampoco pasa inadvertido el hecho de que la primera disposici�n transcrita, en su primera condici�n, relativa a la separaci�n del hogar conyugal por m�s de un a�o, no hace referencia a la frase "independientemente de la causa que haya dado origen a la separaci�n", como s� lo precisa la fracci�n XVII del art�culo 141 del C�digo Civil del Estado de Veracruz; empero no debe perderse de vista que ambas causales de divorcio no tienen como finalidad establecer un c�nyuge culpable, sino que, se reitera, pretenden formalizar una separaci�n que de facto ya impera entre los c�nyuges, por lo que en ese sentido debe entenderse impl�cito que para que se cumpla el a�o que prev� el numeral 256, fracci�n XVII, del c�digo sustantivo civil de Chihuahua, tampoco importa la causa que haya dado origen a la separaci�n de los c�nyuges para que se estime actualizada esa causal de divorcio.

En esas condiciones, es claro que esas diferencias no trascienden en forma alguna a la existencia de la contradicci�n de criterios entre los Tribunales Colegiados contendientes y, por ende, procede el estudio de fondo correspondiente.

QUINTO

Criterio que debe prevalecer. Esta Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n estima que debe prevalecer el criterio que se sustenta en la presente resoluci�n.

De una interpretaci�n literal tanto del art�culo 141, fracci�n XVII, del C�digo Civil del Estado de Veracruz (numeral transcrito en el considerando que antecede), como de los correlativos de diversos Estados de la Rep�blica,(3) se tiene que al introducir el legislador que la separaci�n es "independientemente del motivo que le haya dado origen", parti� de la premisa de que basta la separaci�n de los c�nyuges por m�s de dos a�os para que sea procedente hacer valer la causal de divorcio por cualquiera de aqu�llos y, por otro lado, si el legislador del Estado de Chihuahua no condicion� expresamente en la fracci�n XVII del numeral 256 de su normatividad sustantiva civil (art�culo tambi�n transcrito en el considerando precedente), como tambi�n acontece en diversos art�culos de las legislaciones de algunos Estados del pa�s,4 que la causal de divorcio ah� dispuesta deb�a actualizarse s�lo cuando la separaci�n del domicilio conyugal fuera por m�s de un a�o y "por causa injustificada"; es indefectible entonces que su contenido s�lo puede entenderse en el propio sentido de que una vez transcurrido ese t�rmino procede el divorcio, con independencia del motivo que haya dado lugar a la separaci�n de los c�nyuges (no debe olvidarse que si bien existe la diversa condici�n de procedencia -art�culo 256 del C�digo Civil de Chihuahua- relativa a que el diverso c�nyuge no haya entablado demanda de divorcio; sin embargo, como ya se sostuvo, cumplida esa circunstancia s�lo queda por verificar si se cumple la diversa del simple transcurso del tiempo, y si �sta puede ser obstaculizada o interrumpida por el dep�sito judicial).

Entonces, es claro que las causales en comento no generan por s� solas perjuicios con relaci�n a los consortes, sino simplemente el beneficio, en su caso, de la disoluci�n del v�nculo matrimonial y de las cuestiones accesorias. Son entonces causales objetivas que producen el divorcio por el solo hecho de que la separaci�n dure el lapso previsto en cada norma.

Esto es, lo que se pretende con estas causales de divorcio por parte del �rgano legislativo es resolver jur�dicamente situaciones inciertas, partiendo de que las relaciones humanas y las relaciones jur�dicas requieren de certeza y de que toda incertidumbre debe resolverse; esto es, surgieron a fin de regularizar la situaci�n jur�dica y f�ctica de una gran cantidad de parejas que, estando casadas, s�lo mantienen un v�nculo formal que de hecho ha quedado destruido irreversiblemente y que por diversos motivos no han promovido o conseguido el divorcio, por lo que, al margen de la causa de la separaci�n, leg�tima o ileg�tima, basta que �sta sea por el t�rmino establecido para que resulte procedente el divorcio cuya demanda se entable.

As�, basta que se demuestre la existencia del matrimonio con el acta correspondiente y la separaci�n de los consortes por el tiempo previsto en cada numeral, para que proceda la acci�n respectiva, pues como ya se ha visto, los dispositivos en comento, inmersa e impl�citamente, prev�n que ninguna trascendencia tiene el motivo que haya dado origen a la separaci�n, por lo que en ese sentido no tiene por qu� negarse la actualizaci�n del divorcio bajo la exigencia de que la separaci�n no se deba a una causa legal o se haya dado por virtud de mandato judicial, o que sea justificada o injustificada, esto �ltimo, que s�lo incidir�a para hacer la declaratoria de c�nyuge culpable, que no es la finalidad de las normas citadas.

En esa virtud, el hecho de que uno de los c�nyuges promueva el dep�sito judicial de su persona ante una autoridad jurisdiccional no interrumpe el t�rmino que para la actualizaci�n de las causales de divorcio en comento se prev�n en la respectiva fracci�n XVII de cada uno de los art�culos en an�lisis, en atenci�n a que, como ya se dijo, el que de ellos derive que no trasciende en forma alguna el motivo que haya dado origen a la separaci�n, permite concluir que dicha desuni�n se puede deber a cualquier causa, justificada o injustificada, legal o por mandato judicial.

A mayor abundamiento, con el acto jur�dico del dep�sito de persona no se demuestra el avenimiento o reconciliaci�n de los c�nyuges, que en todo caso constituir�a la �nica situaci�n que per se interrumpir�a los t�rminos a que se refieren el numeral 141, fracci�n XVII, del C�digo Civil del Estado de Veracruz y la primera parte de la fracci�n XVII del art�culo 256 del c�digo similar de Chihuahua, dado que a trav�s de �sta se demuestra claramente la verdadera intenci�n de los consortes de unirse nuevamente, cohabitando con todas las obligaciones inherentes al matrimonio, tales como la ayuda mutua, los alimentos, la educaci�n de los hijos, el d�bito carnal, etc�tera; por el contrario, a trav�s del dep�sito judicial de persona s�lo se prueba que sigue existiendo el �nimo permanente de romper con el v�nculo matrimonial, ya que su objeto es poner a una persona bajo la guarda y custodia de otra o de la autoridad, como un acto preparatorio a juicio, pudiendo solicitarlo la mujer o el hombre casados que vivan a lado de su c�nyuge, con la finalidad de presentar contra el otro una demanda civil reclamando alimentos, el divorcio u otras acciones similares, o incluso puede solicitarse esa medida para entablar una denuncia de car�cter penal.

Entonces, es claro que dicha medida precautoria no puede ni debe considerarse como una causa de interrupci�n de los t�rminos de actualizaci�n de las causales de divorcio de que se trata pues, se reitera, con la misma no se evidencia la intenci�n de los consortes de avenirse a vivir nuevamente en matrimonio con todas las obligaciones que le son inherentes.

Bajo esa �ptica, debe prevalecer con el car�cter de jurisprudencia el criterio que sustenta esta Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, de rubro y texto siguientes:

DIVORCIO. POR SEPARACI�N DE LOS C�NYUGES POR TIEMPO DETERMINADO COMO �NICA O UNA DE LAS CONDICIONES QUE SE PREV�N EN LOS C�DIGOS SUSTANTIVOS CIVILES PARA QUE SE ACTUALICE LA CAUSAL CORRESPONDIENTE. EL LAPSO RESPECTIVO NO SE OBSTACULIZA O INTERRUMPE CON EL DEP�SITO DE PERSONAS, S�LO LA RECONCILIACI�N O EL AVENIMIENTO DE LOS CONSORTES ES APTO PARA ESE EFECTO.-De una interpretaci�n literal del art�culo 141, fracci�n XVII, del C�digo Civil del Estado de Veracruz, se tiene que al introducir el legislador como causal de divorcio la separaci�n que se da "independientemente del motivo que le haya dado origen", parti� de la premisa de que basta la separaci�n de los c�nyuges por m�s de dos a�os para que sea procedente hacer valer la causal de divorcio por cualquiera de aqu�llos. Por otro lado, si el legislador del Estado de Chihuahua no condicion� expresamente en la fracci�n XVII del numeral 256 de su normatividad sustantiva civil, que la causal de divorcio ah� dispuesta debe actualizarse s�lo cuando la separaci�n se d� "por causa injustificada", su contenido s�lo puede entenderse en el sentido de que, una vez transcurrido ese t�rmino, procede el divorcio, con independencia del motivo que haya dado lugar a la separaci�n de los c�nyuges, desde luego tomando en cuenta que ha quedado demostrada la diversa condicionante de que habla dicho numeral para que proceda el divorcio. Entonces, las causales mencionadas producen el divorcio por el solo hecho de que la separaci�n dure el lapso previsto en cada norma, pues su finalidad es resolver jur�dicamente situaciones inciertas, partiendo de que las relaciones humanas y las relaciones jur�dicas requieren de certeza y de que toda incertidumbre debe resolverse, sin que su actualizaci�n d� lugar a la culpabilidad de alguno de los c�nyuges. Por lo anterior, al margen de la causa de la separaci�n, leg�tima o ileg�tima, por causa legal o mandato judicial, como el dep�sito judicial, basta que �sta sea por el t�rmino establecido para que resulte procedente el divorcio cuya demanda se entable, ya que s�lo el avenimiento o reconciliaci�n de los c�nyuges constituir�a la �nica situaci�n que, per se interrumpir�a los t�rminos a que se refieren los aludidos dispositivos, dado que a trav�s de �stas se demuestra claramente la verdadera intenci�n de los consortes de unirse nuevamente, cohabitando con todas las obligaciones inherentes al matrimonio.

Por lo expuesto y fundado, se

resuelve:

PRIMERO

S� existe contradicci�n de tesis entre los criterios adoptados por el Segundo Tribunal Colegiado en Materias Civil y de Trabajo del Decimos�ptimo Circuito y el Primer Tribunal Colegiado en Materia Civil del S�ptimo Circuito.

SEGUNDO

Debe prevalecer, con car�cter de jurisprudencia, el criterio sustentado por esta Primera Sala en los t�rminos de la tesis redactada en el �ltimo considerando del presente fallo.

TERCERO

Publ�quese la tesis jurisprudencial que se sustenta en la presente resoluci�n en t�rminos del art�culo 195 de la Ley de Amparo.

N.�quese; y en su oportunidad, arch�vese el expediente como asunto concluido.

As� lo resolvi� la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, por mayor�a de tres votos de los se�ores Ministros: S.A.V.H.�ndez, O.S.C. de G.�a V. y presidente Jos� Ram�n Coss�o D�az (ponente), votaron en contra los se�ores Ministros Jos� de Jes�s G.�o P. y J.N.S.M.. El Ministro Jos� de Jes�s G.�o P. formular� voto particular.

_______________________________

  1. V�ase la tesis plenaria de esta Suprema Corte L/94, publicada en la Gaceta del Semanario Judicial de la Federaci�n, tomo 83, p�gina 35, de noviembre de 1994 (Octava �poca), cuyo rubro establece: "CONTRADICCI�N DE TESIS. PARA SU INTEGRACI�N NO ES NECESARIO QUE SE TRATE DE JURISPRUDENCIAS."

    Contradicci�n de tesis 8/93. Entre las sustentadas por el Primer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Tercer Circuito y el Segundo Tribunal Colegiado del S�ptimo Circuito (en la actualidad Tribunal Colegiado en Materia Penal). 13 de abril de 1994. Unanimidad de veinte votos. Ponente: F.M.F.. Secretario: J.C.C.R..

  2. V�ase la tesis jurisprudencial del Pleno 26/2001, consultable en el Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta, T.X., p�gina 76 (Novena �poca, abril de 2001), de rubro "CONTRADICCI�N DE TESIS DE TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO. REQUISITOS PARA SU EXISTENCIA."

  3. Algunos ejemplos:

    Art�culo 226, fracci�n XVIII, del C�digo Civil de San Luis Potos� que dispone: "Son causas de divorcio: ... XVIII. La separaci�n de los c�nyuges por m�s de dos a�os, independientemente del motivo que haya originado la separaci�n, la cual podr� ser invocada por cualquiera de ellos."

    Art�culo 267, fracci�n XVIII, del C�digo Civil del Distrito Federal que precisa: "Son causas de divorcio: ... XVIII. La separaci�n de los c�nyuges por m�s de dos a�os, independientemente del motivo que haya originado la separaci�n, la cual podr� ser invocada por cualquiera de ellos."

    Art�culo 264, fracci�n XVII, del C�digo Civil de Baja California que dice: "Son causas de divorcio: ... XVII. La separaci�n de los c�nyuges por m�s de dos a�os, independientemente de la causa que haya originado la separaci�n, la cual podr� ser invocada por cualesquiera de ellos."

  4. Ejemplos:

    Art�culo 425, fracci�n IX, del Estado de Sonora: "Son causas de divorcio: ... IX. La separaci�n del hogar conyugal por desavenencia entre los c�nyuges, si se prolonga por m�s de un a�o, caso en el cual quien quiera de ellos puede pedir el divorcio."

    Art�culo 289, fracci�n XVIII, del Estado de Aguascalientes: "Son causas de divorcio: ... XVIII. La separaci�n de los c�nyuges por m�s de dos a�os, la cual podr� ser invocada por cualquiera de ellos."