Ejecutoria num. P./J. 1/96 (8a.) de Suprema Corte de Justicia, Pleno - Jurisprudencia - VLEX 26830302

Ejecutoria num. P./J. 1/96 (8a.) de Suprema Corte de Justicia, Pleno

Emisor:Pleno
Número de Resolución:P./J. 1/96 (8a.)
Materia:Suprema Corte de Justicia de México
Fecha de Publicación: 1 de Abril de 1996
RESUMEN

CONTRADICCION DE TESIS. VARIOS 9/93. ENTRE LAS SUSTENTADAS POR LOS TRIBUNALES PRIMERO Y SEGUNDO EN MATERIA ADMINISTRATIVA DEL TERCER CIRCUITO.SUSPENSION DE PLANO DEL ACTO RECLAMADO. PROCEDENCIA DEL RECURSO DE REVISION CONTRA EL AUTO QUE LA NIEGA O CONCEDE.

 
ÍNDICE
CONTENIDO

SUSPENSION DE PLANO DEL ACTO RECLAMADO. PROCEDENCIA DEL RECURSO DE REVISION CONTRA EL AUTO QUE LA NIEGA O CONCEDE.

CONTRADICCION DE TESIS. VARIOS 9/93. ENTRE LAS SUSTENTADAS POR LOS TRIBUNALES PRIMERO Y SEGUNDO EN MATERIA ADMINISTRATIVA DEL TERCER CIRCUITO.

CONSIDERANDO:

SEGUNDO

La resoluci�n emitida por el Primer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Tercer Circuito de Guadalajara, Jalisco, al resolver la revisi�n del auto que niega la suspensi�n de plano n�mero 36/89 promovido por la Comunidad Agraria de Puerto Vallarta, Jalisco, en contra del director general de Procedimientos Agrarios estableci� lo siguiente:

TERCERO

El tratamiento que se dar� al presente asunto hace necesaria, s�lo a manera informativa, la transcripci�n tanto de la parte impugnada del auto recurrido, como de los agravios respectivos, pues, como en seguida se ver�, el presente recurso es improcedente. En efecto, seg�n se advierte de la transcripci�n realizada en los considerandos que preceden, el recurso que nos ocupa se interpuso en contra del auto dictado por el Juez de Distrito en Materia Agraria, en el cual neg� a la quejosa la suspensi�n de plano de los actos reclamados. Ahora bien, el art�culo 95, fracci�n VI de la Ley de Amparo dispone que el recurso de queja es procedente: `Contra las resoluciones que dicten los Jueces de Distrito, o el superior del tribunal a quien se impute la violaci�n en los casos a que se refiere el art�culo 37 de esta Ley, durante la tramitaci�n del juicio de amparo o del incidente de suspensi�n, que no admitan expresamente el recurso de revisi�n conforme al art�culo 83 y que, por su naturaleza trascendental y grave, puedan causar da�o o perjuicio a alguna de las partes, no reparable en la sentencia definitiva, o contra las que se dicten despu�s de fallado el juicio en primera instancia, cuando no sea reparable por las mismas autoridades o por la Suprema Corte de Justicia con arreglo a la ley'. En el presente caso, se recurri� un auto dictado por un Juez de Distrito durante la tramitaci�n de un juicio de garant�as, que entre otras cosas, de oficio y de plano decidi� sobre la suspensi�n de los actos reclamados, y este tipo de resoluciones no se encuentran previstas expresamente en ninguna de las fracciones del aludido precepto 83 como impugnable mediante el recurso de revisi�n, entonces, debe convenirse en que no son susceptibles de ser analizados a trav�s del multicitado recurso de revisi�n. No es �bice, que la fracci�n III (sic) del art�culo 89 de la Ley de Amparo disponga: `Trat�ndose del auto en que se haya concedido o negado la suspensi�n de plano, interpuesta la revisi�n, s�lo deber� remitirse al Tribunal Colegiado de Circuito copia certificada del escrito de demanda, del auto recurrido, de sus notificaciones y del escrito u oficio en que se haya interpuesto el recurso de revisi�n, con expresi�n de la fecha y hora del recibo', puesto que, frente a la menci�n que en este precepto se contiene, dando por hecho que los acuerdos como el que aqu� se combate son impugnables mediante el recurso de revisi�n, se encuentra la circunstancia de que este art�culo se refiere a la instrumentaci�n de dicho recurso, mas no regula su procedencia, la cual se encuentra delimitada en los numerales anteriormente mencionados (95, fracci�n VI y 83), los que establecen limitativamente los casos en que procede la interposici�n del susodicho recurso de revisi�n. De ah� que resulte il�gico pretender que para establecer la procedencia del recurso deba atenderse a una norma que prev� su tr�mite, ignorando aquellas que espec�ficamente se encargan de regular su procedencia, pues para fin de ocuparse de la cuesti�n relativa a la instrumentaci�n, es necesario que el recurso sea procedente. Para dilucidar el punto sin soslayar la contradicci�n que existe entre las disposiciones que norman la procedencia del recurso de revisi�n y la menci�n que se contiene en el multialudido art�culo 89, es necesario atender a las modificaciones que ha sufrido el numeral 83, en su fracci�n II, las cuales evidencian lo siguiente: Antes de las reformas publicadas en el Diario Oficial de la Federaci�n el veinte de mayo de mil novecientos ochenta y seis, la redacci�n de la fracci�n a que se alude, era la siguiente: `Art. 83. Procede el recurso de revisi�n: I. ... II. Contra las resoluciones de un Juez de Distrito o del superior del tribunal responsable, en su caso, en que concedan o nieguen la suspensi�n definitiva, o en que modifiquen o revoquen el auto en que la hayan concedido o negado, y las en que se niegue la revocaci�n solicitada'. Tal fracci�n fue adicionada, en las reformas que se mencionaron, y qued� como sigue: `II. Contra las resoluciones de los Jueces de Distrito o del superior del tribunal responsable en su caso, en las cuales: a). Concedan o nieguen la suspensi�n definitiva. b). Concedan o nieguen LA SUSPENSION DE OFICIO. c). Modifiquen o revoquen el auto en el que hayan concedido o negado la suspensi�n definitiva. d). Nieguen la revocaci�n solicitada'. Como se ve, en esta reforma, adem�s de organizar la fracci�n en incisos, el legislador incluy� expresamente, como resoluci�n atacable mediante el recurso de revisi�n las que negaran o concedieran la suspensi�n de oficio. Sin embargo, posteriormente, la fracci�n que se analiza fue reformada (Diario Oficial de cinco de enero de mil novecientos ochenta y ocho), quedando como sigue: `II. Contra las resoluciones de los Jueces de Distrito o del superior del tribunal responsable, en su caso, en las cuales: a). Concedan o nieguen la suspensi�n definitiva. b). Modifiquen o revoquen el auto en que concedan o nieguen la suspensi�n definitiva, y c). Nieguen la revocaci�n o modificaci�n a que se refiere el inciso anterior'. En esta �ltima reforma (cuya redacci�n corresponde a la Ley de Amparo vigente), el legislador excluy� nuevamente, como impugnable mediante la revisi�n, aquellas resoluciones como la que nos ocupa, luego, no puede decirse que la intenci�n �ltima del legislador haya sido la de disponer que estas resoluciones sean recurribles mediante la revisi�n y si no se ocup� de hacer la supresi�n de esa disposici�n contradictoria contenida en el art�culo 89, que s� armonizaba durante la vigencia de la reforma de mil novecientos ochenta y seis, eso s�lo debe verse como desatino, mas no pretender la procedencia de la revisi�n por la simple menci�n de este art�culo que, se insiste, est� contradicho por aquellos otros que directamente determinan la cuestionada procedencia. Es pertinente advertir que en los Informes rendidos por el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, al terminar las labores correspondientes a los a�os de mil novecientos setenta y seis y mil novecientos ochenta y ocho, aparecen publicadas las tesis n�meros 131 y 20 en el primero, y 25 y 27, en el segundo, p�ginas doscientos veintis�is y cuatrocientos treinta y uno, as� como ciento seis y ochocientos setenta y tres, respectivamente, provenientes del Tercer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito, del Tribunal Colegiado del Noveno Circuito, del Segundo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito y del Primer Tribunal Colegiado del Noveno Circuito, en el orden descrito, tesis en las que se sostiene un criterio opuesto al de la presente resoluci�n, que no se comparte por las razones que antes se expusieron. No es obst�culo que mediante acuerdo de Presidencia se haya admitido el recurso que nos ocupa, toda vez que ese auto no constri�e a este tribunal, conforme a la tesis jurisprudencial n�mero diecisiete, publicada en la p�gina sesenta y ocho del Informe rendido por el presidente de la Tercera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n al t�rmino de las labores correspondientes al a�o de mil novecientos ochenta y ocho, que dice: `REVISION, IMPROCEDENCIA DEL RECURSO DE. NO ES OBSTACULO QUE EL PRESIDENTE DE LA SALA LO HUBIERE ADMITIDO. Si el presidente de la Sala, prima facie, admite un recurso de revisi�n pero en el estudio para formular la sentencia se advierte que es improcedente, como la resoluci�n no es definitiva, s�lo obedece a un examen preliminar, la Sala est� facultada para declarar la improcedencia de dicho recurso.'"

TERCERO

El Segundo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Tercer Circuito de Guadalajara, Jalisco, al resolver la resoluci�n principal n�mero 32/91 promovida por la Comunidad Ind�gena de San Juan Ocotl�n, Municipio de Zapopan, Jalisco, formul� la siguiente tesis cuyo sumario dice:

SUSPENSION DE PLANO DEL ACTO RECLAMADO. PROCEDENCIA DEL RECURSO DE REVISION CONTRA EL AUTO QUE NIEGA O CONCEDE LA. Si bien el art�culo 83 de la ley reglamentaria del juicio de garant�as no se�ala expresamente que proceda el recurso de revisi�n contra las resoluciones que concedan o nieguen la suspensi�n de plano de los actos reclamados, el art�culo 89 de esta Ley, que regula el tr�mite de este recurso, en su tercer p�rrafo impl�citamente establece su procedencia al disponer que `trat�ndose del auto en que se haya concedido o negado la suspensi�n de plano, interpuesta la revisi�n, s�lo deber� remitirse al Tribunal Colegiado de Circuito copia certificada del escrito de demanda, del auto recurrido, de sus notificaciones y del escrito u oficio en que se haya interpuesto el recurso de revisi�n, con expresi�n de la fecha y hora del recibo'. No se desatiende que en el Decreto de reformas y adiciones de la Ley de Amparo, publicado en el Diario Oficial de la Federaci�n de veinte de mayo de mil novecientos ochenta y seis, se agregara que procede el recurso de revisi�n contra las resoluciones de los Jueces de Distrito o del superior del tribunal responsable, en su caso, en las cuales `concedan o nieguen la suspensi�n de oficio' (inciso b) de la fracci�n II del art�culo 83), y que en el Decreto de reformas y adiciones a la propia Ley de Amparo, publicado en el Diario Oficial de la Federaci�n de cinco de enero de mil novecientos ochenta y ocho, se omitiera en el mismo art�culo 83 la hip�tesis de que se trata. Empero, precisa destacar que la Ley en cuesti�n, en su texto original publicado en el Diario Oficial de la Federaci�n de diez de enero de mil novecientos treinta y seis, establec�a: `ARTICULO 87... Trat�ndose del auto en que se haya concedido o negado la suspensi�n de plano, interpuesta la revisi�n, s�lo deber� remitirse a la Suprema Corte copia certificada del escrito de demanda del auto recurrido, de sus notificaciones y del escrito u oficio en que se haya interpuesto el recurso de revisi�n, con expresi�n de la fecha y hora del recibo' (tercer p�rrafo). Esta disposici�n, en la reforma publicada en el Diario Oficial de la Federaci�n de mil novecientos cincuenta y uno, que se dio con motivo de la creaci�n de los Tribunales Colegiados de Circuito, pas� al tercer p�rrafo del art�culo 89, que es como aparece hasta la fecha. Y que la exposici�n de motivos de la reforma publicada en el Diario Oficial de la Federaci�n de cinco de enero de mil novecientos ochenta y ocho, en lo conducente, precisa: `La presente iniciativa propone reformas y adiciones a la Ley de Amparo mencionada, mismas que tienen el prop�sito central de adecuar las disposiciones del ordenamiento que rige al juicio constitucional, con los nuevos mandatos de nuestra Ley Suprema al respecto. Para su presentaci�n y an�lisis, en esta exposici�n de motivos se agrupan las reformas y adiciones propuestas en cuatro apartados, que permitir�n su estudio y discusi�n parlamentarios con mayor agilidad y claridad. En el primer apartado, se incluyen las reformas de los art�culos 82, fracci�n III, primer p�rrafo... a efecto de incluir a las resoluciones que ponen fin al juicio, como aquellas resoluciones que junto a las sentencias definitivas y laudos, pueden ser materia del amparo directo, en los t�rminos que lo ordena la reforma de la fracci�n V del art�culo 107 constitucional... En el segundo apartado se incluyen las reformas y adiciones que se proponen para adecuar la ley secundaria a la nueva distribuci�n de competencias contenida en la Constituci�n y que ya se ha mencionado... En el tercer apartado se incluyen las reformas a la fracci�n X del art�culo 159 para dar unidad a la nueva terminolog�a empleada por la Ley de Amparo, y aludir en todo caso a la expresi�n `tribunales judiciales, administrativos o del trabajo', en lugar de hablar simplemente de autoridades judiciales o del Juez, tribunal o Junta de Conciliaci�n y Arbitraje. En el cuarto apartado se incluyen las reformas y adiciones que tienen por prop�sito dar mayor claridad y celeridad al procedimiento y cubrir lagunas existentes en la Ley de Amparo, que son consecuencia del enorme inter�s que despert� la reforma constitucional que se ha mencionado, reformas y adiciones que fueron propuestas en algunos casos, por la Suprema Corte de Justicia en decidida colaboraci�n con el Poder Ejecutivo, en otros casos por la Procuradur�a General de la Rep�blica, en cumplimiento de sus funciones, y en otros m�s por juristas y estudiosos de la materia.' Como se observa, la disposici�n que actualmente contiene el tercer p�rrafo del art�culo 89 que se analiza, se halla desde el texto original de la Ley de Amparo, aunque en diverso art�culo, y no obstante que en un momento se adicion� el art�culo 83, para incluir textualmente la procedencia del recurso de revisi�n contra las resoluciones que concedan o nieguen la suspensi�n de plano, y despu�s se omiti� en la reforma de mil novecientos ochenta y ocho, ello no quiere decir que la intenci�n del legislador en esta reforma fuera justamente la de excluir los casos de que se trata de este concreto recurso, pues como ya se vio la regla espec�fica de tramitaci�n para los supuestos en que se haya concedido o negado la suspensi�n de plano, aparece desde el texto original de la Ley de Amparo, y no ser�a l�gico que el �rgano legislativo estableciera una regla espec�fica de tramitaci�n del recurso para casos en que no fuera procedente adem�s de que la reforma de mil novecientos ochenta y ocho obedeci� fundamentalmente a la nueva distribuci�n de competencias entre la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n y los Tribunales Colegiados, pero en cuanto al fondo de los asuntos, ya que las reformas correspondientes a la suspensi�n del acto reclamado se dieron en mil novecientos cincuenta y uno. La omisi�n en el art�culo 83 deriva, indudablemente, de una deficiente redacci�n legislativa, lo que se explica con una sola cita: en el art�culo 139 de la misma Ley de A. se le llam� `auto' a la resoluci�n del Juez de Distrito que conceda o niegue la suspensi�n definitiva que se decreta en el incidente de suspensi�n, en tanto que surte sus efectos hasta que se decide en definitiva el juicio en lo principal, sin estar sujeta a una resoluci�n interlocutoria. Por ello, incuestionablemente, el legislador s�lo en una ocasi�n previ� literalmente el recurso de revisi�n contra las resoluciones que concedan o nieguen la suspensi�n de plano. SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA ADMINISTRATIVA DEL TERCER CIRCUITO. Revisi�n principal 32/91. Comunidad Ind�gena de San Juan de Ocotl�n, Municipio de Zapopan, J.. 13 de marzo de 1991. Unanimidad de votos. Ponente: J.M.M.H.�ndez. Secretaria: Ma. Dolores Mu�oz M.�as."

CUARTO

El procurador general de la Rep�blica no remiti� opini�n alguna.

QUINTO

En primer t�rmino, debe se�alarse que s� existe contradicci�n entre los criterios sustentados por los dos tribunales de referencia, al resolver el toca 36/89 (Primer Tribunal Colegiado del Tercer Circuito en Materia Administrativa en Guadalajara, J., y en la revisi�n principal 32/91 (Segundo Tribunal Colegiado del Tercer Circuito), en la medida en que difieren en cuanto a cu�l es el recurso procedente en contra del auto que resuelve sobre la suspensi�n de oficio.

En la contradicci�n planteada, este Tribunal Pleno estima que debe prevalecer el criterio sostenido por el Segundo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Tercer Circuito.

Es cierto que el art�culo 83 de la Ley de Amparo vigente no contiene disposici�n alguna en la que expresamente se determine la procedencia del recurso de revisi�n en contra del auto que resuelva sobre la suspensi�n de oficio; pero tambi�n lo es que el tercer p�rrafo del art�culo 89 de la misma Ley regula el tr�mite de ese recurso al establecer:

Trat�ndose del auto en que se haya concedido o negado la suspensi�n de plano, interpuesta la revisi�n, s�lo deber� remitirse al Tribunal Colegiado de Circuito copia certificada del escrito de demanda, del auto recurrido, de sus notificaciones y del escrito u oficio en que se haya interpuesto el recurso de revisi�n con expresi�n de la fecha y hora del recibo."

Ahora bien, si se establece el tr�mite de un recurso determinado es porque se acepta que �ste es el procedente, pues, de lo contrario, existir�a una notoria contradicci�n en la ley relativa.

Cabe hacer notar que el Segundo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Tercer Circuito no pasa por alto el que la reforma de mil novecientos ochenta y seis estableci� de manera expresa el recurso de revisi�n en el caso a estudio, y que en la reforma de mil novecientos ochenta y ocho se suprimi� esa referencia expresa. Sobre el particular, este Tribunal Pleno considera que asiste la raz�n al aludido Tribunal Colegiado cuando estima que la reforma del ochenta y ocho dej�, en esencia, a la Ley, en la misma situaci�n que cuando se produjo su texto original, en la que la interpretaci�n sistem�tica permit�a concluir que el recurso procedente era el de revisi�n.

Tambi�n se estima adecuado el an�lisis que el citado Segundo Tribunal Colegiado hace de la exposici�n de motivos de la reforma de mil novecientos ochenta y ocho, para llegar a la conclusi�n de que no aparece de tal exposici�n la intenci�n precisa de establecer, para el caso, el recurso de queja en lugar del de revisi�n. Pero, adem�s puede considerarse, v�lidamente, que desde el punto de vista de sus efectos y duraci�n la suspensi�n de oficio es una mera suspensi�n definitiva y ello explica el que actualmente s�lo se hable de esta �ltima con la idea de comprender ambas para el efecto de la procedencia de la revisi�n.

Adem�s, para una adecuada decisi�n, en segunda instancia, de la suspensi�n oficiosa, es a la vez, m�s adecuada la revisi�n que la queja. En efecto, dada la importancia y trascendencia de la suspensi�n de oficio, que es lo que la justifica, es conveniente que el Tribunal Colegiado cuente con elementos ciertos y confiables para resolver y no hacerlo con base en meras presunciones ante la falta o deficiencia del informe como se�ala el art�culo 100 de la Ley de Amparo. Otra ventaja consiste en que el tribunal puede resolver en definitiva lo pertinente, sustituy�ndose al Juez de Primera Instancia y no simplemente declarar, en su caso, procedente la queja en cuyo caso el Juez deber� dictar nueva resoluci�n, en cumplimiento, en la que podr� incurrir en nuevas violaciones. Por �ltimo, el segundo p�rrafo del art�culo 139 de la ley de la materia se�ala:

Art. 139. ... El auto en que se niegue la suspensi�n definitiva deja expedita la jurisdicci�n de la autoridad responsable para la ejecuci�n del acto reclamado, aun cuando se interponga el recurso de revisi�n; pero si el Tribunal Colegiado de Circuito que conozca del recurso revocara la resoluci�n y concediera la suspensi�n, los efectos de �sta se retrotraer�n a la fecha en que fue notificada la suspensi�n provisional, o lo resuelto respecto a la definitiva, siempre que la naturaleza del acto lo permita."

Es decir, la resoluci�n del Colegiado tendr�, en revisi�n, efectos restitutorios y podr� afectar actos realizados por las responsables, lo que no se encuentra previsto para el recurso de queja.

En conclusi�n, es el recurso de revisi�n el que m�s se adecua a la naturaleza, fines, importancia y trascendencia de la suspensi�n oficiosa que, en el aspecto que se estudia, constituye una suspensi�n definitiva.

Por lo expuesto y fundado, y con apoyo, adem�s, en el art�culo 197 A de la Ley de Amparo y 11, fracci�n XV de la Ley Org�nica del Poder Judicial de la Federaci�n, se resuelve:

PRIMERO

Debe prevalecer el criterio sustentado por el Segundo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Tercer Circuito, sin que se afecten las situaciones jur�dicas concretas derivadas de los juicios en que ocurri� la contradicci�n.

SEGUNDO

P.�quese �ntegramente, y rem�tase testimonio de esta resoluci�n al Pleno y a las Salas de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n y a todos los Tribunales Colegiados de la Naci�n.

Not�fiquese y c�mplase.

As�, lo resolvi� el Tribunal Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, por unanimidad de diecinueve votos de los Ministros: de S.N., M.�a C�rdenas, Valad�s R�os, M.G.�a, S.M., Casta��n Le�n, F.�ndez Doblado, L.D., A.G., Alba Leyva, G. de L., G.M.�nez, V.L., M.F., G.�a V�zquez, A.G.�itr�n, D�az R., C.G.�rrez y presidente S.O.��ez: debe prevalecer el criterio sustentado por el Segundo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Tercer Circuito y remitir de inmediato la tesis jurisprudencial correspondiente al Semanario Judicial de la Federaci�n para su publicaci�n y a la Gaceta del mismo, as� como a las Salas de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, a los Tribunales Colegiados de Circuito y a los Jueces de Distrito, en acatamiento a lo previsto por el art�culo 195 de la Ley de Amparo. Fue relator el M.C. de S.N., los Ministros Felipe L�pez Contreras e I.M.�s Cal y M.G.�rrez no asistieron a la sesi�n por las razones que constan en el acta del d�a.

Tesis:

N�mero tesis: 200160

Rubro: SUSPENSION DE PLANO DEL ACTO RECLAMADO. PROCEDENCIA DEL RECURSO DE REVISION CONTRA EL AUTO QUE LA NIEGA O CONCEDE.

Localizacion: 9a. �poca; P.; S.J.F. y su Gaceta; III, Marzo de 1996; P�g. 73; [J];