Tesis Jurisprudencial num. P./J. 112/99 de Suprema Corte de Justicia, Pleno, 1 de Noviembre de 1999 (Por reiteración) - Jurisprudencia - VLEX 27206794

Tesis Jurisprudencial num. P./J. 112/99 de Suprema Corte de Justicia, Pleno, 1 de Noviembre de 1999 (Por reiteración)

Emisor:Pleno
Número de Resolución:P./J. 112/99
Localizacion:9a. Época; Pleno; S.J.F. y su Gaceta; X, Noviembre de 1999; Pág. 19
Materia:Constitucional,Común
Fecha de Publicación: 1 de Noviembre de 1999
RESUMEN

AMPARO CONTRA LEYES. SUS EFECTOS SON LOS DE PROTEGER AL QUEJOSO CONTRA SU APLICACIÓN PRESENTE Y FUTURA.

 
CONTENIDO

El principio de relatividad de los efectos de la sentencia de amparo establecido en los artículos 107, fracción II, constitucional y 76 de la Ley de Amparo, debe interpretarse en el sentido de que la sentencia que otorgue el amparo tiene un alcance relativo en la medida en que sólo se limitará a proteger al quejoso que haya promovido el juicio de amparo. Sin embargo, este principio no puede entenderse al grado de considerar que una sentencia que otorgue el amparo contra una ley sólo protegerá al quejoso respecto del acto de aplicación que de la misma se haya reclamado en el juicio, pues ello atentaría contra la naturaleza y finalidad del amparo contra leyes. Los efectos de una sentencia que otorgue el amparo al quejoso contra una ley que fue señalada como acto reclamado son los de protegerlo no sólo contra actos de aplicación que también haya impugnado, ya que la declaración de amparo tiene consecuencias jurídicas en relación con los actos de aplicación futuros, lo que significa que la ley ya no podrá válidamente ser aplicada al peticionario de garantías que obtuvo la protección constitucional que solicitó, pues su aplicación por parte de la autoridad implicaría la violación a la sentencia de amparo que declaró la inconstitucionalidad de la ley respectiva en relación con el quejoso; por el contrario, si el amparo le fuera negado por estimarse que la ley es constitucional, sólo podría combatir los futuros actos de aplicación de la misma por los vicios propios de que adolecieran. El principio de relatividad que sólo se limita a proteger al quejoso, deriva de la interpretación relacionada de diversas disposiciones de la Ley de Amparo como son los artículos 11 y 116, fracción III, que permiten concluir que en un amparo contra leyes, el Congreso de la Unión tiene el carácter de autoridad responsable y la ley impugnada constituye en sí el acto reclamado, por lo que la sentencia que se pronuncie debe resolver sobre la constitucionalidad de este acto en sí mismo considerado; asimismo, los artículos 76 bis, fracción I, y 156, que expresamente hablan de leyes declaradas inconstitucionales por la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación; y, finalmente, el artículo 22, fracción I, conforme al cual una ley puede ser impugnada en amparo como autoaplicativa si desde que entra en vigor ocasiona perjuicios al particular, lo que permite concluir que al no existir en esta hipótesis acto concreto de aplicación de la ley reclamada, la declaración de inconstitucionalidad que en su caso proceda, se refiere a la ley en sí misma considerada, con los mismos efectos antes precisados que impiden válidamente su aplicación futura en perjuicio del quejoso. Consecuentemente, los efectos de una sentencia que otorga la protección constitucional al peticionario de garantías en un juicio de amparo contra leyes, de acuerdo con el principio de relatividad, son los de proteger exclusivamente al quejoso, pero no sólo contra el acto de aplicación con motivo del cual se haya reclamado la ley, si se impugnó como heteroaplicativa, sino también como en las leyes autoaplicativas, la de ampararlo para que esa ley no le sea aplicada válidamente al particular en el futuro.

PRECEDENTES:

  1. en revisión 3912/86. Vidriera Los R., S.A. 23 de febrero de 1989. Mayoría de catorce votos. Ausente: Á.S.T.. Disidentes: N.C.L., M.G. de V., A.G.M., F.M.F. y C. delR.R.. Impedimento legal: S.R.D.. Ponente: U.S.O.. Secretaria: M.M.N..

Amparo en revisión 4823/87. H.M., S.A. 28 de febrero de 1989. Mayoría de catorce votos. Ausente: M.G. de V.. Disidentes: N.C.L., A.G.M., F.M.F., Á.S.T. y C. delR.R.. Impedimento legal: S.R.D.. Ponente: M.A.G.. Secretaria: L.F.M.G.P..

Amparo en revisión 1897/95. C.V.J.. 13 de abril de 1999. Mayoría de ocho votos; unanimidad de once votos en relación con el criterio contenido en esta tesis. Ponente: J.D.R.. Encargado del engrose: G.I.O.M.. Secretario: A.C.G..

Amparo en revisión 1404/95. C.A.H.P.. 13 de abril de 1999. Mayoría de ocho votos; unanimidad de once votos en relación con el criterio contenido en esta tesis. Ponente: G.I.O.M.. Secretario: F. de J.A.C..

Amparo en revisión 6/97. M.I.D.U.. 13 de abril de 1999. Mayoría de ocho votos; unanimidad de once votos en relación con el criterio contenido en esta tesis. Ponente: J. de J.G.P.. Secretaria: G.M.O.B..

El Tribunal Pleno, en su sesión privada celebrada el veintiséis de octubre en curso, aprobó, con el número 112/1999, la tesis jurisprudencial que antecede. México, Distrito Federal, a veintiséis de octubre de mil novecientos noventa y nueve.