Tesis de Suprema Corte de Justicia, Primera Sala - Jurisprudencia - VLEX 27060395

Tesis de Suprema Corte de Justicia, Primera Sala

Emisor:Primera Sala
Materia:Civil
RESUMEN

AUTO AD EXEQUENDUM, ES RECURRIBLE EN AMPARO LA RESOLUCION QUE LO REVOCA.

 
CONTENIDO

AUTO AD EXEQUENDUM, ES RECURRIBLE EN AMPARO LA RESOLUCION QUE LO REVOCA.

La Tercera Sala de la Suprema Corte de Justicia estableci� jurisprudencia en el sentido de que es improcedente el amparo que se endereza contra la resoluci�n dictada por un tribunal de apelaci�n, revocando un auto ad exequendum, dictado en un juicio ejecutivo mercantil. Despu�s, esa jurisprudencia fue contrariada por una ejecutoria, sin hacerse declaraci�n expresa al respecto del cambio de la propia jurisprudencia, y con fecha 25 de enero de 1935, en el amparo civil promovido por el se�or M.L. contra actos de la Tercera Sala del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal, la propia Tercera Sala de la Suprema Corte, de manera expresa, cambi� la jurisprudencia de que se trata, exponiendo, en s�ntesis: "no hay que confundir la existencia misma del derecho, con la acci�n entablada para deducirlo; al negarse la entrada a la demanda, no se afecta la existencia misma del derecho deducido, puesto que no se resuelve si el mismo existe o no existe, ni que no puede ser llevado nuevamente al conocimiento de los tribunales; pero se le cierra al actor o se le impide el ejercicio o facultad de intentar un procedimiento especial, que tiene muchas ventajas para �l y que, dada la distinci�n entre la acci�n y el derecho mismo, entra�a sustancialmente la privaci�n de un derecho. El derecho procesal es un derecho aut�nomo y la acci�n es un derecho distinto del derecho discutido. La acci�n consiste en la facultad de hacer intervenir al Estado, mediante el �rgano correspondiente, a fin de que se resuelva la controversia, y ese derecho, �ntimamente relacionado con el que se va a hacer valer, no es el simple ejercicio del derecho sustancial, sino otro aut�nomo, que tiene existencia por s� mismo; y el negar la entrada a un juicio ejecutivo, es decir, al negar la acci�n ejecutiva, se desconoce un derecho. Adem�s, en la pr�ctica, el litigante sufre perjuicios al neg�rsele la acci�n ejecutiva y esos perjuicios son irreparables. No debe tomarse en cuenta solamente la mayor brevedad que caracteriza el procedimiento ejecutivo, sino que no es lo mismo comenzar un negocio teniendo asegurada la realizaci�n del derecho, en el caso de que se obtenga, que comenzarlo mediante un procedimiento dilatado que, aunque es favorable, puede dar lugar a que la sentencia no pueda ejecutarse por insolvencia real o fingida del deudor. Por otra parte, en la discusi�n misma del derecho, no se pueden oponer, sobre todo en algunos procedimientos, las mismas excepciones como sucede en los juicios ordinarios y en el ejecutivo. En consecuencia, es procedente el amparo contra la sentencia de segunda instancia que declara improcedente la v�a ejecutiva, por estar comprendido el caso en la regla IX del art�culo 107 constitucional, ya que se trata de actos de autoridad judicial, ejecutados en juicio, cuya ejecuci�n es irreparable, supuesto que la sentencia da fin al procedimiento seguido en dicha v�a, sin que en �l pueda ya recaer sentencia que resuelva sobre los derechos controvertidos en la misma v�a". La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia acepta la tesis anterior sustentada por la Tercera Sala del mismo Alto Cuerpo.

Queja en amparo civil 431/37. Compa��a F. de F. y Acero de Monterrey, S. A. 22 de septiembre de 1937. Unanimidad de cuatro votos. Ausente: H. L�pez S�nchez. La publicaci�n no menciona el nombre del ponente.