Tesis de Suprema Corte de Justicia, Primera Sala - Jurisprudencia - VLEX 27070772

Tesis de Suprema Corte de Justicia, Primera Sala

Emisor:Primera Sala
Materia:Penal
RESUMEN

CONDENA CONDICIONAL.

 
CONTENIDO

CONDENA CONDICIONAL.

El art�culo 90 del C�digo Penal al enunciar los efectos que produce la condena condicional, expresa que �stos son los de suspender la ejecuci�n de la sanci�n impuesta por sentencia definitiva, sin hacer distinci�n alguna acerca de la naturaleza de esa sanci�n. Es verdad que al establecer las reglas o bases sobre las cuales deba concederse tal beneficio, dicho precepto, en su inciso I, habla exclusivamente de las sanciones privativas de libertad, que no excedan de dos a�os, pero en la fracci�n III, dispone de una manera expresa que la suspensi�n comprender� no s�lo las sanciones corporales, sino las dem�s que se hayan impuesto al delincuente. En la especie, el Juez de Distrito juzga que esta prevenci�n legal, contenida en el inciso III del art�culo que se viene estudiando, se aplica, de una manera exclusiva, a los casos en que las dem�s sanciones distintas a la corporal, se impongan al delincuente de una manera accesoria; o, lo que es lo mismo, a aquellos casos en los que se ha impuesto una sanci�n corporal, a la que se han a�adido otra clase de sanciones. Semejante distinci�n no la hace el inciso III y es il�gico deducirla de lo anteriormente preceptuado en el propio art�culo, porque si el legislador juzg� procedente conceder al reo el beneficio de suspender las sanciones, no corporales, que se le hayan impuesto junto con la corporal, en los casos marcados por el citado art�culo 90, reputando que la naturaleza distinta de esas sanciones no puede ser causa para que no sean suspendidas, no hay raz�n alguna para suponer que, cuando esas sanciones distintas sean las �nicas que se han impuesto, por el s�lo hecho de no ir acompa�adas de una pena corporal, ya no puedan ser suspendidas, siendo que, como es notorio, en este �ltimo caso, es decir, cuando el hecho criminal que se trata se castigar, s�lo amerita una sanci�n que no sea corporal, el reo ha incurrido en responsabilidad criminal menos grave que si hubiese cometido una infracci�n penal, que ameritase una pena corporal. Adem�s, no deben perderse de vista los prop�sitos que persigue el beneficio de la condena condicional. Este tiene por objeto dar una oportunidad m�s al individuo que ha incurrido en una infracci�n penal, para que recapacite sobre su conducta pasada, sobre las consecuencias que tuvo el acto que ejecut� y se abstenga de ejecutar nuevos actos criminales, al verse librado de una pena en que hab�a incurrido, con la amenaza, al volver a delinquir, que se le imponga por la nueva infracci�n, no s�lo la sanci�n que �ste amerite sino que se haga efectiva la primera sentencia. Y si �stos fueron los prop�sitos que tuvo el legislador al establecer el beneficio de la condena condicional, no hay motivo para no tomarlos en cuenta y procurar su realizaci�n, en aquellos casos en que se impone como pena, una sanci�n que no es privativa de la libertad, ya que en este �ltimo caso, el reo se encuentra exactamente en las mismas circunstancias en que se encuentra el responsable de un delito que merezca pena corporal.

Amparo penal directo 8014/45. G.�a C.�o E.. 15 de julio de 1946. Unanimidad de cuatro votos. Ausente: F. de la Fuente. La publicaci�n no menciona el nombre del ponente.