Tesis de Suprema Corte de Justicia, Primera Sala - Jurisprudencia - VLEX 27129412

Tesis de Suprema Corte de Justicia, Primera Sala

Emisor:Primera Sala
Materia:Penal
RESUMEN

ROBO DE GANADO MOSTRENCO (LEGISLACION DE TAMAULIPAS).

 
CONTENIDO

ROBO DE GANADO MOSTRENCO (LEGISLACION DE TAMAULIPAS).

El art�culo 369 del C�digo Penal vigente al momento de ocurrir los hechos, dispone que el robo de una o m�s cabezas de ganado se sancionar� con las penas de seis a ocho a�os de prisi�n y multa de quinientos a cinco mil pesos, siendo �sta la disposici�n que debe aplicarse independientemente de lo establecido por el C�digo Civil, pues si bien es cierto que �ste remite, en trat�ndose de bienes muebles vacantes (sic), a las sanciones establecidas para el delito de robo, es al Ministerio P�blico a quien toca clasificar el il�cito y al juzgador imponer la sanci�n respectiva. El hecho de que no hubiese transcurrido en el caso el t�rmino se�alado por la ley civil para hacer entrega de los semovientes mostrencos no significa que no estuviera satisfecha la condici�n de punibilidad del apoderamiento, si el acusado est� confeso de que ya hab�a dado muerte a los animales, ya hab�a vendido los despojos de uno y se encontraba destazando al otro cuando lo sorprendi� la polic�a, lo que revela con evidencia su prop�sito, no de hacer entrega de los bienes sino, por el contrario, de aprovecharlos para s�, sin cumplir los requisitos de ley. Tampoco es obst�culo para la condena que se le impuso la circunstancia de que se tratase de bienes mostrencos, como les llama correctamente la t�cnica jur�dica, u orejanos, como se dice en el lenguaje pecuario, pues precisamente las disposiciones civiles aplicables previenen que la apropiaci�n de tales bienes, hecha en forma diversa de los preceptos respectivos del mismo ordenamiento, originan responsabilidad criminal. Esto, independientemente de lo dispuesto por el art�culo 178 del C�digo de Procedimientos Penales del Estado, o sea, que una de las formas de comprobaci�n del delito de robo lo es la confesi�n del acusado, aun cuando se ignore qui�n sea el due�o de las cosas de que aqu�l se apoder�.

Amparo directo 1487/58. R.S.M.�nez. 17 de octubre de 1958. Mayor�a de tres votos. Disidente: L.C.G.. Ponente: A.�n Mercado Alarc�n.