Tesis de Suprema Corte de Justicia, Primera Sala - Jurisprudencia - VLEX 27169703

Tesis de Suprema Corte de Justicia, Primera Sala

Emisor:Primera Sala
Materia:Penal
RESUMEN

FRAUDE POR EQUIPARACION (PROMETER O PROPORCIONAR UN TRABAJO).

 
CONTENIDO

FRAUDE POR EQUIPARACION (PROMETER O PROPORCIONAR UN TRABAJO).

Una interpretaci�n integral del art�culo 389, en relaci�n con los dem�s contenidos en el cap�tulo tercero del t�tulo vig�simo segundo del C�digo Penal para el Distrito y Territorios Federales, arroja que tipifica un delito equiparado al de fraude y, obviamente, con elementos que lo distinguen de los fraudes gen�rico y espec�ficos, que prev�n y sancionan los art�culos 386 y 387 del mismo cuerpo de leyes. De acuerdo con el contenido del art�culo que se comenta, el sujeto activo del delito debe valerse del cargo que ocupe en una agrupaci�n de car�cter sindical y de sus relaciones con los dirigentes de dicho organismo, para obtener dinero, valores, d�divas o cualquier otro beneficio, a cambio de proporcionar un trabajo, sea en la agrupaci�n de car�cter sindical, en alguna dependencia del gobierno o en una empresa descentralizada o de participaci�n estatal. Ahora bien, la llamada agrupaci�n de car�cter sindical, para que pueda proporcionar trabajo en una empresa descentralizada, como lo es P.�leos Mexicanos, debe cumplir con el requisito que se�ala el art�culo 242 de la Ley del Trabajo derogada, equivalente al 365 de la Ley Federal del Trabajo en vigor, que previene que para que se consideren legalmente constituidos los sindicatos, deben registrarse ante la Junta de Conciliaci�n y Arbitraje que corresponda, y en los casos de competencia federal, en la Secretar�a del Trabajo y Previsi�n Social; tal condici�n se estima necesaria, pues de acuerdo con los contratos colectivos que rigen las relaciones obrero-patronales entre P.�leos Mexicanos y el Sindicato Nacional de Trabajadores P.oleros de la Rep�blica Mexicana, y de acuerdo con su cl�usula de exclusi�n, la industria petrolera s�lo puede admitir como trabajadores de planta a los que proponga el sindicato con el que mantiene relaciones contractuales de trabajo; y si en el caso, de acuerdo con las constancias procesales, aparece que el llamado Sindicato Nacional de Trabajadores Transitorios de la Industria P.olera no lleg� a obtener su registro ante la Secretar�a del Trabajo y Previsi�n Social y al inculpado se le conden�, seg�n la sentencia impugnada, porque como asesor y representante legal de este organismo y con motivo de sus relaciones con los dirigentes del mismo impuso cuotas a sus integrantes y a veces les exig�a entregas extraordinarias con el se�uelo de conseguirles puestos de planta en P.�leos Mexicanos, es evidente que en la especie no se comprobaron los elementos del tipo contemplado por el art�culo 389 del C�digo Penal, siendo err�neas, por consiguiente, las argumentaciones para llegar a la conclusi�n de que en el caso se acredit� tanto el cuerpo del delito como la plena responsabilidad del quejoso, porque todas ellas se identifican con el delito de fraude gen�rico, por enga�o, a que se refiere el art�culo 386 del mismo ordenamiento punitivo, ya que como el legislador no podr�a incurrir en el desacierto de crear, con entidad propia, aunque fuera a t�tulo de equiparaci�n, un delito que tuviera las mismas caracter�sticas que el llamado fraude por enga�o o aprovechamiento del error, es evidente que la recta interpretaci�n que debe darse al expresado art�culo 389 ya citado, en relaci�n al caso, es la de que el sindicato que dec�a representar como asesor, al no encontrarse registrado ante las autoridades del trabajo, no pod�a proporcionar las plazas de planta a los trabajadores transitorios, por no tener relaciones contractuales con P.�leos Mexicanos y si tales trabajadores transitorios fueron enga�ados y sufrieron un perjuicio patrimonial con el consiguiente enriquecimiento por parte del acusado, la acci�n penal debi� ejercitarse, en todo caso, por el delito de fraude a que se contrae el art�culo 386 m�s arriba invocado; pero si la acci�n no fue enderezada en tal sentido, se impone conceder al acusado el amparo y protecci�n de la Justicia Federal.

Amparo directo 1462/71. M.E. P�rez Mar�n. 6 de diciembre de 1972. Unanimidad de cuatro votos. Ponente: M.G.R.F.

Amparo directo 1180/71. A.D.R.�os. 6 de diciembre de 1972. Unanimidad de cuatro votos. Ponente: M.G.R.F.