Tesis de Suprema Corte de Justicia, Primera Sala - Jurisprudencia - VLEX 27619010

Tesis de Suprema Corte de Justicia, Primera Sala

Emisor:Primera Sala
Materia:Constitucional
RESUMEN

ESTABLECIMIENTOS MERCANTILES Y ESPECTÁCULOS PÚBLICOS EN EL DISTRITO FEDERAL, INCONSTITUCIONALIDAD DEL ARTÍCULO 31, FRACCIÓN III, DEL REGLAMENTO PARA-[TESIS HISTÓRICA].-

 
CONTENIDO

ESTABLECIMIENTOS MERCANTILES Y ESPECT�CULOS P�BLICOS EN EL DISTRITO FEDERAL, INCONSTITUCIONALIDAD DEL ART�CULO 31, FRACCI�N III, DEL REGLAMENTO PARA-[TESIS HIST�RICA].-

Del texto literal del art�culo 31, fracci�n III, del Reglamento para Establecimientos Mercantiles y Espect�culos P�blicos del Distrito Federal, se advierte que el inspector tiene como obligaci�n, al presentarse ante el establecimiento mercantil para practicar visitas de inspecci�n, el identificarse con el propietario, encargado o representante y solamente mostrar la orden de inspecci�n. De dicha disposici�n, puede advertirse que el particular no est� en posibilidad de retener en su memoria el contenido de la orden de visita, y como consecuencia, en condiciones de poder analizarla. En tales circunstancias, es claro que puede no quedar debidamente enterado de cu�l es la autoridad que la emiti� o si �sta es o no competente; que es probable no se entere, fehacientemente, del objetivo por el cual se expidi� la orden, ni si los motivos que tuvo la autoridad para ordenarla se encuentran relacionados con su conducta; que igualmente, es posible no est� en condiciones de conocer si el inspector que practica la visita la realiza de acuerdo con el objetivo que se le encomend� en la orden a fin de evitar, en todo caso, otros actos de molestia. Lo anterior lleva a concluir, de considerar que se cumpliera en esa forma la garant�a consagrada en el art�culo 16 constitucional, que ser�an in�tiles los requisitos que debe contener una orden de visita domiciliaria, en la forma en que est� dispuesto practicar la visita por el art�culo 31, fracci�n III, citado, encontr�ndose el particular en estado de indefensi�n, puesto que en lo relativo a las visitas domiciliarias, las �rdenes de practicarlas, en s� mismas consideradas, no constituyen un acto de tracto sucesivo, al perfeccionarse en el momento mismo en que son autorizadas por el �rgano competente para emitirlas. De ah� que el particular, de no estar conforme con dicho acto de molestia, puede impugnarlo mediante juicio de amparo. Consecuentemente, si del contenido del art�culo 16 constitucional se deducen los requisitos que deben contener las �rdenes de visita domiciliaria, ello es para que el particular, a quien se cause el consecuente acto de molestia, lo conozca y est� en posibilidad de defenderse, por lo que no puede considerarse que solamente con mostrarle la orden, o sea, de exponerla a la vista o bien, ense��rsela para que la vea, se cumple con el esp�ritu del contenido del art�culo 16 constitucional, pues no tendr�a objeto que se se�alaran los requisitos que debe contener la orden, dado que en esas condiciones el particular no podr�a conocerla razonadamente.

Octava �poca:

Amparo en revisi�n 1271/88.-E.D. vda. de Pi��n.-10 de octubre de 1988.-Unanimidad de cuatro votos.-Ponente: Victoria Adato Green.-Secretario: Ra�l M.F..

Amparo en revisi�n 1237/88.-E.A.N.��ez Serna.-16 de enero de 1989.-Unanimidad de cuatro votos.-Ponente: F.P.�n Vasconcelos.-Secretaria: Mar�a E.M.C..

Amparo en revisi�n 1260/88.-S.M.O., propietario de la tienda de abarrotes La Soledad.-16 de enero de 1989.-Unanimidad de cuatro votos.-Ponente: F.P.�n Vasconcelos.-Secretaria: Mar�a E.M.C..

Amparo en revisi�n 1552/88.-T.G.�rrez Aguilar.-16 de enero de 1989.-Unanimidad de cuatro votos.-Ponente: F.P.�n Vasconcelos.-Secretaria: Mar�a E.M.C..

Amparo en revisi�n 1156/88.-Jos� M.C.�s Carrillo.-6 de febrero de 1989.-Cinco votos.-Ponente: F.P.�n Vasconcelos.-Secretaria: C.G.C.R..

Ap�ndice 1917-1995, Tomo I, Primera Parte, p�gina 134, Primera Sala, tesis 130.Nota: El reglamento que se analiza est� abrogado, pero contiene una interpretaci�n relevante en relaci�n con los requisitos constitucionales que deben cumplir las �rdenes de visita domiciliaria.

Esta tesis apareci� publicada originalmente en la Gaceta n�mero 13-15, p�g. 37; Semanario Judicial de la Federaci�n, Tomo III, Primera Parte, p�g. 265, tesis 1a./J. 2/89.