Tesis de Suprema Corte de Justicia, Sala Superior - Jurisprudencia - VLEX 27648313

Tesis de Suprema Corte de Justicia, Sala Superior

Emisor:Sala Superior
Materia:Otra
RESUMEN

INSTALACIÓN DE CASILLA EN LUGAR DISTINTO. NO BASTA QUE LA DESCRIPCIÓN EN EL ACTA NO COINCIDA CON LA DEL ENCARTE, PARA ACTUALIZAR LA CAUSA DE NULIDAD.-

 
CONTENIDO

INSTALACI�N DE CASILLA EN LUGAR DISTINTO. NO BASTA QUE LA DESCRIPCI�N EN EL ACTA NO COINCIDA CON LA DEL ENCARTE, PARA ACTUALIZAR LA CAUSA DE NULIDAD.-

El concepto de lugar de ubicaci�n de la casilla, ha sido criterio reiterado de este �rgano jurisdiccional, con expresiones gramaticales distintas, que su concepto no se refiere rigurosa y necesariamente a un punto geogr�fico preciso, que s�lo se pueda localizar mediante trabajos t�cnicos de ingenier�a o c�lculos matem�ticos, o con los elementos de la nomenclatura de una poblaci�n, sino que es suficiente la referencia a un �rea m�s o menos localizable y conocida en el �mbito social en que se encuentre, mediante la menci�n de los elementos que puedan ser �tiles para tal objetivo, por lo que se pueden proporcionar diversos signos externos del lugar, que sean suficientes para evitar confusiones al electorado. As�, a guisa de ejemplo, puede identificarse, lo que usualmente acontece, con el se�alamiento del nombre de una plaza, de un edificio, de un establecimiento comercial, de alguna instituci�n p�blica o privada, como las bibliotecas, las escuelas, las comisar�as, los mercados, etc�tera; mismas que son del conocimiento com�n para los habitantes del lugar, y estas referencias llegan a cumplir con el fin m�s que los datos de nomenclatura que les corresponden, sucediendo con frecuencia que muchas personas conozcan plenamente el lugar pero ignoren el nombre de la calle, el de la colonia, y el n�mero con que est� marcado un inmueble. Los anteriores argumentos resultan lo suficientemente ilustrativos para arribar al convencimiento del hecho de que, si en el acta de la jornada electoral o en aquella destinada para asentar los datos obtenidos con motivo del escrutinio y c�mputo realizados en las casillas, no se anota el lugar de su ubicaci�n en los mismos t�rminos publicados por la autoridad competente, esto de ninguna manera implica, por s� solo, que el centro de recepci�n de votos ubicado en un lugar distinto al autorizado, sobre todo que, conforme con las m�ximas de la experiencia y la sana cr�tica, a que se refiere el art�culo 16, apartado 1, de la Ley General del Sistema de Medios de Impugnaci�n en Materia Electoral, surge la convicci�n de que, ocasionalmente, los integrantes de las mesas directivas de casilla, al anotar en las actas respectivas el domicilio de instalaci�n, omiten asentar todos los datos que se citan en el encarte como fueron publicados por el Consejo Electoral del Estado, sobre todo cuando son muchos, y normalmente, el asiento relativo lo llenan s�lo con los datos a los que se da mayor relevancia en la poblaci�n, que se relacionan con el lugar f�sico de ubicaci�n de la casilla, o con los que se identifica en el medio social. En esa medida, cuando concurren circunstancias como las anotadas, en donde el mismo sitio puede ser conocido de dos, tres o m�s formas, cuyas denominaciones, aunque aparentemente resultan distintas, se comprueba que se refieren a id�ntico lugar, verbigracia "frente a la plaza municipal", "en la escuela B.J.", "a un lado de la comisar�a", etc�tera, donde aparentemente la descripci�n de un lugar se hace de modo distinto, l�gicamente pueden referirse al mismo sitio, lo que hace indiscutible que para estimar transgredido el anotado principio se requiere la existencia, en el juicio correspondiente, de elementos probatorios que tengan el alcance para acreditar, de manera plena, los hechos en que se sustenta la causal de nulidad de que se trata, tendientes a poner de manifiesto el cambio de ubicaci�n, para poder acoger favorablemente la pretensi�n respectiva. En las condiciones anteriores, cuando de la comparaci�n de los lugares de ubicaci�n de las casillas establecidos en el encarte con los datos asentados en las actas de la jornada electoral, o en aquellas destinadas para asentar los resultados del escrutinio y c�mputo, se advierte que existen coincidencias sustanciales, que al ser valoradas conforme a las m�ximas de la experiencia y las reglas de la l�gica, produzcan la convicci�n en el juzgador de que existe una relaci�n material de identidad, esto es suficiente para acreditar tal requisito, aunque se encuentren algunas discrepancias o diferencias de datos, y si despu�s de esto el impugnante sostiene que, no obstante ello, se trata de lugares distintos, pesa sobre el mismo la carga de la prueba, en t�rminos de lo dispuesto por el art�culo 15, apartado 2, de la Ley General del Sistema de Medios de Impugnaci�n en Materia Electoral.

Tercera �poca:

Juicio de revisi�n constitucional electoral. SUP-JRC-127/99 y acumulados.-Coalici�n formada por los partidos Acci�n Nacional y Verde Ecologista de M�xico.-9 de septiembre de 1999.-Unanimidad de seis votos.

Juicio de revisi�n constitucional electoral. SUP-JRC-466/2000.-Partido Revolucionario Institucional.-8 de diciembre de 2000.-Unanimidad de votos.

Juicio de revisi�n constitucional electoral. SUP-JRC-092/2001.-Partido Acci�n Nacional.-30 de junio de 2001.-Unanimidad de votos.

Revista Justicia Electoral 2002, suplemento 5, p�ginas 18-19, S. Superior, tesis S3ELJ 14/2001.