Tesis de Suprema Corte de Justicia, Tercera Sala - Jurisprudencia - VLEX 26946890

Tesis de Suprema Corte de Justicia, Tercera Sala

Emisor:Tercera Sala
Materia:Civil
RESUMEN

TITULO EJECUTIVO, NATURALEZA DEL.

 
CONTENIDO

TITULO EJECUTIVO, NATURALEZA DEL.

El t�tulo ejecutivo es siempre una declaraci�n que debe constar, ad solemnitatem, por escrito; de ah� deriva la frecuente confusi�n de t�tulo ejecutivo y documento, y es preciso distinguir el significado substancial, del formal del t�tulo ejecutivo: el primer significado del t�tulo ejecutivo, es la declaraci�n a base de la cual debe tener lugar la ejecuci�n; y el segundo es el documento en el cual se consagra la declaraci�n. El juicio ejecutivo, seg�n C., "es un procedimiento sumario por el que se trata de llevar a efecto por embargo y venta de bienes, el cobro de cr�ditos que constan por alg�n t�tulo que tiene fuerza suficiente para constituir, por s� mismo, plena probanza", definici�n que es, con poca diferencia, la misma que nos ofrecen otros autores, expresando que el juicio ejecutivo es "la serie de procedimientos que se establecen para que los acreedores puedan cobrar de sus deudores morosos, sin la dilaci�n y dispendios de un juicio ordinario, aquellos cr�ditos de cuya legitimidad no debe dudarse racionalmente, atendida la naturaleza del documento en que est�n consignados", y de modo m�s completo definen: "el procedimiento breve sumario, para exigir el pago de cantidad l�quida y de plazo vencido". El objeto del juicio ejecutivo no es hacer declaraci�n alguna de derechos, sino hacer efectivos los que se hallen consignados en documentos o en actos que tienen fuerza bastante para constituir, por ellos mismos, prueba plena. De las definiciones de los autores y de los elementos esenciales del juicio ejecutivo, resulta que para la procedencia de este juicio privilegiado, se hace necesario que concurra: I.C. racional de la verdad del cr�dito que se reclama, y II. Que ese cr�dito consista en cantidad l�quida de dinero o especies, que puedan valuarse en dinero. Para que se llenen estas condiciones, esto es, para que la deuda sea cierta y l�quida, debe tenerse presente que la deuda es cierta cuando la causa real de su existencia nace de un modo indubitable del t�tulo ejecutivo, y es l�quida, cuando est� determinada su cuant�a, o cuando, como dice el art�culo 2189 del C�digo Civil, puede determinarse dentro del plazo de nueve d�as. La deuda es exigible, seg�n el art�culo 2190 del propio ordenamiento, cuando su pago no puede rehusarse conforme derecho. El t�tulo ejecutivo no tiende a declarar derechos, se funda en la presunci�n, juris tantum, de que esos derechos sean previa y solemnemente determinados por las partes, y s�lo sirve para obtener su efectividad. Por esto la mayor�a de los tratadistas y legisladores sostienen que el juicio ejecutivo no re�ne los caracteres de un verdadero juicio, sino de un procedimiento sumario para cobrar un cr�dito, que consta de modo cierto y aut�ntico.

Amparo civil directo 1498/36. P. de N��ez M.. 5 de abril de 1938. Unanimidad de cuatro votos. El Ministro Alfonso P�rez G. no intervino en la discusi�n de este asunto por las razones que constan en el acta del d�a. La publicaci�n no menciona el nombre del ponente.