Tesis de Suprema Corte de Justicia, Tercera Sala - Jurisprudencia - VLEX 26950120

Tesis de Suprema Corte de Justicia, Tercera Sala

Emisor:Tercera Sala
Materia:Civil
RESUMEN

ALBACEAS, NOMBRAMIENTO DE, EN CASO DE CESION DE DERECHOS HEREDITARIOS.

 
CONTENIDO

ALBACEAS, NOMBRAMIENTO DE, EN CASO DE CESION DE DERECHOS HEREDITARIOS.

La transmisi�n de derechos hereditarios por cualquier t�tulo que se haga, es una cesi�n sujeta a las reglas ordinarias que la doctrina y la ley establecen para esta, y as�, hace pasar al adquirente, el conjunto de derechos y obligaciones constitutivo del patrimonio hereditarios de cedente o de la cuota parcial que al mismo le corresponda en la sucesi�n, no los privilegios y garant�as correspondientes a esa universalidad, quedando s�lo exentos de la transmisi�n, aquellos derechos que por su �ndole no pueden ser cedidos, entre los que se comprenden los que son inseparables de la persona del titular cedente, por ser estr�ctamente personales, por lo que, en la cesi�n de los derechos hereditarios es evidente que no est�n incluidos en la transmisi�n, los que son propios del heredero en su condici�n de tal; los relativos a la calidad del cedente, como sucesor instituido por el de cujus o por la ley, ya que la calidad de heredero no es cedible, porque supone un beneficio otorgado por la voluntad soberana del testador, en m�rito exclusivo de la persona, o que dicho heredero lo es por encontrarse en determinadas circunstancias rigurosamente personales fijadas por la ley, para otorgarle el derecho a la sucesi�n y que pueden consistir en el parentesco o en relaciones naturales. Lo �nico que puede ser objeto de la transmisi�n son los derechos patrimoniales, o sea, el conjunto de derechos y obligaciones valuables en dinero que se transmitan por la herencia, o en otros t�rminos, s�lo el contenido econ�mico de la condici�n de heredero. Ahora bien, el derecho de revocar el cargo de albacea, establecido por la legislaci�n civil del Distrito Federal, no es rigurosamente personal del heredero, pues s�lo podr�a serlo en caso de sucesi�n testamentaria, cuando el albacea es nombrado por el testador, confiri�ndole como integrantes del ejercicio de tal funci�n determinados encargos cuyo desempe�o exacto, de acuerdo con la voluntad de aquel, s�lo los herederos instituidos pudieran juzgar, con exclusi�n de cualquier extra�o, por referirse a intereses de la familia; pero no as� en la sucesi�n leg�tima, en la cual, el albacea es un verdadero administrador y liquidador de la herencia. Por tanto, quien cede sus derechos hereditarios pierde la facultad de nombrar albacea, misma que pasa al cesionario.

Amparo civil directo 1258/39. R.F.. 12 de agosto de 1940. Unanimidad de cinco votos. La publicaci�n no menciona el nombre del ponente.

V�ase: Semanario Judicial de la Federaci�n, Quinta Epoca, Tomo LXIX, p�gina 1135, tesis de rubro "ALBACEAS, DESIGNACION DE PERSONAS INCAPACITADAS PARA EL CARGO DE (LEGISLACION DE SONORA).".