Tesis de Suprema Corte de Justicia, Tercera Sala - Jurisprudencia - VLEX 26954953

Tesis de Suprema Corte de Justicia, Tercera Sala

Emisor:Tercera Sala
Materia:Civil
RESUMEN

JURISDICCION VOLUNTARIA, OPOSICION A LAS DILIGENCIAS DE (LEGISLACION DEL ESTADO DE JALISCO).

 
CONTENIDO

JURISDICCION VOLUNTARIA, OPOSICION A LAS DILIGENCIAS DE (LEGISLACION DEL ESTADO DE JALISCO).

Si apoy�ndose en los art�culos 974 y 956 del C�digo de Procedimientos Civiles del Estado de Jalisco, el promovente de una diligencia de jurisdicci�n voluntaria, lo hace con el fin exclusivo de establecer de una manera fehaciente, los derechos que le asisten sobre un predio y las obligaciones que respecto a �l tiene el quejoso en su car�cter de arrendatario de dicho predio, solicitando se le hiciera de una manera oficial la notificaci�n relativa, debe decirse que desde el momento que solicit� la intervenci�n de un funcionario p�blico, fue porque le interesa tambi�n que conste oficialmente la actitud que tomar� el quejoso al conocer sus pretensiones, y si dicha actitud es de manifiesta oposici�n, es evidente que el quejoso est� en su perfecto derecho, emanado de la disposici�n contenida en el art�culo 959 del mismo c�digo, para exigir que en esas diligencias se haga constar de una manera expresa su inconformidad; por lo que, si a su escrito de inconformidad no recae ning�n acuerdo, sino tan s�lo se glosa al expediente, el cual se entrega original al promovente, ninguna seguridad tiene el opositor de que ese expediente no sea mutilado, en perjuicio suyo, viol�ndose en el caso, esta �ltima disposici�n legal; sin que valga alegar en contrario que, aunque en el caso se hayan cometido violaciones de procedimiento, esto no ameritar�a la concesi�n del amparo, por no ser trascendentales ni de las que dejan sin defensa al quejoso, ya que, en primer lugar, el desconocimiento de un derecho creado por la ley, como lo es el de que se haga constar judicialmente una oposici�n, si deja sin defensa al opositor, en relaci�n con el mismo, y, en segundo lugar, no es permitido a la autoridad, prejuzgar sobre el valor de los prop�sitos perseguidos por el promovente de dichas diligencias, ni sobre el alcance jur�dico de los mismos, ni sobre la eficacia de la oposici�n formulada. Por otra parte, si las diligencias de jurisdicci�n voluntaria, entre sus efectos legales tienen el de ser entregadas originales al que los promueve, s�lo pueden subsistir con tal car�cter, en tanto que no haya habido oposici�n, pero dejan de tenerlo, desde el momento en que se formule una oposici�n, y las mismas constituyen actuaciones de una cuesti�n contenciosa, no pudiendo ser entregadas originales al promovente, por prohibirlo el art�culo 64 del citado c�digo, seg�n el cual, "s�lo se entregar�n los autos a las partes para formar o glosar cuentas y para que tomen apuntes, antes de alegar, o cuando de com�n acuerdo lo pidieren, y si en el caso de que se trata, no ha habido ese com�n acuerdo, es indudable que la resoluci�n que manda entregar originales esas diligencias, es violatoria de las disposiciones legales citadas. Por �ltimo, no puede decirse que sea indiferente, la entrega de las diligencias de que se trata, porque la oposici�n s�lo puede surgir despu�s de hecha la notificaci�n, que es el objeto de las mismas, ya que las diligencias de jurisdicci�n voluntaria, de no ser contradichas, son fuente creadora de derechos para el que las promueve, pues de lo contrario, la ley no las hubiese creado, y sin duda alguna que el reconocimiento posterior que se haga de esos derechos emanados de tales diligencias, tiene que perjudicar al opositor, que en vano hizo valer su oposici�n.

  1. civil en revisi�n 8850/42. Torres P�rez V.S.. 20 de abril de 1943. Unanimidad de cuatro votos. Ausente: J.R.. La publicaci�n no menciona el nombre del ponente.