Tesis de Suprema Corte de Justicia, Tercera Sala - Jurisprudencia - VLEX 27026965

Tesis de Suprema Corte de Justicia, Tercera Sala

Emisor:Tercera Sala
Materia:Civil
RESUMEN

ACUMULACION DE LOS JUICIOS SUCESORIOS.

 
CONTENIDO

ACUMULACION DE LOS JUICIOS SUCESORIOS.

Cuando se acumulen varios juicios sucesorios, cada una de las sucesiones acumuladas conserva su autonom�a para obrar libremente dentro del proceso, en todo aquello que no estorbe la unidad de la tramitaci�n. La reuni�n de los autos no hace que se opere un fen�meno de fusi�n, pues de ninguna manera puede decirse que despu�s de acumulados dos juicios sucesorios, exista solamente una herencia. Y si despu�s de la acumulaci�n, sigue habiendo tantas sucesiones cuantas hab�a antes de decretarse aqu�lla; y si las partes interesadas en cada una de ellas, conservan todos aquellos derechos procesales, cuyo sacrificio no es impuesto por la unidad de la tramitaci�n, la pluralidad de albaceas solamente podr� ser tachado de ilegal y �nicamente podr� sostenerse como forzosa la unidad del albaceazgo, cuando aquella pluralidad haga imposible el logro del objeto perseguido por la acumulaci�n. El art�culo 899 del c�digo procesal del Distrito, expedido en 1884, ordena que a fin de lograr la unidad, cuando se acumulan los autos, debe suspenderse el curso del juicio que estuviere mas adelantado, hasta que los dem�s negocios se encuentren en el mismo estado, y es indudable que cuando se realice uno de los supuestos de la ley, esto es, cuando los juicios sucesorios acumulados no se encuentren en el mismo estado, ning�n inconveniente habr� para que contin�en desempe�ando el albaceazgo, los que funjan como albaceas, en los diversos juicios sucesorios, y cada uno de �stos debe continuar tramit�ndose, seg�n su estado; y la pluralidad de albaceas, en nada estorba los fines de la acumulaci�n. Pero aun en el caso extremo de que los juicios se hallen en el mismo estado al acumularse, o lleguen a estarlo con posteridad, pueden coexistir dos o m�s albaceas, pues el problema se reduce a obligarlos a proceder unidos, hasta que practiquen las correspondientes operaciones de liquidaci�n y partici�n de herencia. Para lo anterior no existe ning�n inconveniente legal; y en cambio, si se acepta la tesis contraria, cuando los herederos reconocidos en las sucesiones acumuladas, no son las mismas personas, se tendr�a que imponer, por lo menos a algunos de dichos herederos, el sacrificio de derechos procesales y sustantivos, sacrificio que no siendo esencial para que se logre la unificaci�n de los tr�mites, no podr� ser justificada por la acumulaci�n. La ley confiere a los herederos el derecho de nombrar albacea, entre ellos mismos y por mayor�a de votos, cuando no ha sido designado en el testamento; y el albacea tiene funciones de naturaleza procesal, y, adem�s, algunas que son extra�as al procedimiento, pues al mismo tiempo que le incumbe la defensa en juicio, de los intereses de la herencia y la tramitaci�n del juicio sucesorio, le corresponde la posesi�n de los bienes hereditarios, su aseguramiento y su administraci�n. As� es que, al imponerse a los herederos de una sucesi�n, la p�rdida del derecho de elegir libremente al albacea, en virtud de haberse decretado la acumulaci�n de los autos de un juicio, a los de otro testamentario, o intestado, se dar�an a la acumulaci�n efectos que conforme al art�culo 899 citado no le corresponden.

Amparo civil en revisi�n 4602/30. G�mez Ligero de T.M.�a de los Angeles. 20 de abril de 1932. Unanimidad de cinco votos. La publicaci�n no menciona el nombre del ponente.