Tesis de Suprema Corte de Justicia, Tercera Sala - Jurisprudencia - VLEX 27031191

Tesis de Suprema Corte de Justicia, Tercera Sala

Emisor:Tercera Sala
Materia:Civil
RESUMEN

REMATES, PREFERENCIA DE CREDITOS EN LOS.

 
CONTENIDO

REMATES, PREFERENCIA DE CREDITOS EN LOS.

Cuando no existe m�s que un acreedor, seg�n el certificado de grav�menes, y cuando no existe controversia sobre la preferencia entre varios acreedores, es claro que bastan los datos de aquel certificado, para tener, o no, por buena, la postura hecha por un acreedor, y resolver el punto de plano; mas cuando existen varios acreedores de diversa �ndole, y existe discusi�n y la duda consiguiente, sobre la prelaci�n de los cr�ditos, es necesaria la decisi�n de esa controversia, mediante el procedimiento que la ley establece; por lo cual la declaraci�n de licitud o ilicitud de una postura, no debe basarse en un juicio previo sobre la preferencia de los cr�ditos, materia cuya resoluci�n debe recaer en un procedimiento contradictorio y especial, ni tampoco apoyarse en un precepto general, dictado para los casos en que s�lo existe un acreedor, en los que la ley faculta al que ha obtenido una sentencia de reconocimiento de su cr�dito, para hacer postura, con la exclusiva garant�a del mismo. Fuera de este caso no debe aceptarse una postura si no est� garantizada en efectivo, precisamente para no prejuzgar sobre la preferencia de cr�ditos, dejando sin efecto, de una plumada, los derechos de otros acreedores que pudieran ser privilegiados, ya que al fincarse y aprobarse el remate, necesariamente se tendr�n que mandar tildar los registros relativos a los otros embargos que se hubieren hecho en la finca. El art�culo 529 del C�digo de Procedimientos Civiles del Estado de Yucat�n, corrobora esta tesis cuando dice: que la segunda y ulteriores ejecuciones producen su efecto, en lo que resulte l�quido despu�s de hecho el pago al primer embargante, salvo el caso de preferencia de derechos, ya que si �sta debe decidirse en la forma que establece la ley, debe regir la regla general contenida en la primera parte del propio precepto, y atenderse al orden de los embargos, seg�n el certificado de grav�menes, por lo que siendo el orden de los embargos trabados en determinado inmueble, el indicado en el certificado de grav�menes, no puede, quien no acredite ser el primer embargante, hacer l�citamente postura con su cr�dito, y al no estimarlo as� la autoridad responsable, aplica indebidamente ese precepto, violando en perjuicio de los acreedores preferentes, las garant�as constitucionales.

Amparo civil en revisi�n 3411/31. R.B. y coags. 6 de marzo de 1935. Unanimidad de cinco votos. La publicaci�n no menciona el nombre del ponente.