Tesis de Suprema Corte de Justicia, Tercera Sala - Jurisprudencia - VLEX 27162591

Tesis de Suprema Corte de Justicia, Tercera Sala

Emisor:Tercera Sala
Materia:Civil
RESUMEN

PRUEBA PERICIAL, CASO DE EXCEPCION AL CARACTER COLEGIADO DE LA.

 
CONTENIDO

PRUEBA PERICIAL, CASO DE EXCEPCION AL CARACTER COLEGIADO DE LA.

De conformidad con lo dispuesto por los art�culos 347 a 350 del C�digo de Procedimientos Civiles del Distrito Federal, la pericial constituye una prueba colegiada que no llega a integrarse sino hasta que el perito de cada una de las partes rinde su dictamen, y s�lo en el caso de presentarse contradicci�n entre los dict�menes, entonces resulta indispensable que el perito tercero en discordia produzca el que le corresponde; regla de la que �nicamente se except�a el caso en que las partes se ponen de acuerdo en el nombramiento de un solo perito, pues s�lo en tal hip�tesis basta con el juicio de ese perito �nico, sin necesidad de la concurrencia de ning�n otro. No es lo mismo que ambas partes se pongan de acuerdo en la designaci�n de un solo perito (lo que ocurre naturalmente antes de dicha designaci�n), a que una de las partes, una vez rendido el dictamen producido por el perito nombrado por el Juez, en rebeld�a de la contraria, manifieste su conformidad con ese dictamen. Se trata de una prueba de peritos, y carece de ese car�cter la conformidad de la parte que, por supuesto, estar� siempre dispuesta a someterse al dictamen que le conviene (se trata de valorar no la conformidad convenenciera de una de las partes, adem�s no perito, sino de apreciar el juicio producido por los peritos). Debe entenderse, por tanto, que la excepci�n a la regla general prevista por el art�culo 347 del c�digo citado, en lo referente a la designaci�n de un perito por cada una de las partes y en su caso del tercero en discordia, la constituye el concierto previo respecto al nombramiento de uno solo para ambas, y ello desde luego no acontece cuando la conformidad se manifiesta una vez que el dictamen ha sido rendido. Esto no es la renuncia del derecho a nombrar perito, con el objeto de ponerse las partes de acuerdo en el nombramiento de uno solo, lo que por fuerza significa que aun no hay dictamen, pues la renuncia necesariamente es previa al dictamen; porque si la adherencia se hace al juicio pericial cuando ya se produjo, entonces no lo es para nombrar al perito �nico (que es lo que se autoriza), a fin de que despu�s dictamine, conforme a su juicio y conocimientos, en una forma y otra, sino es adherirse al beneficio del peritaje conveniente por favorable, que obviamente la ley no podr�a facultar por ventajosa e inequitativa. La adhesi�n al juicio emitido por un solo perito, realmente est� excluida con toda claridad de la hip�tesis normativa que prev� la excepci�n a que la prueba pericial sea de car�cter colegiado.

Amparo directo 3077/75. C.�n S., S.A. 10 de noviembre de 1977. Cinco votos. Ponente: J.A.A.A.. Secretario: J.B.P..

G.�as: Informe 1978, Segunda Parte, Tercera Sala, tesis 117, 77.