Tesis de Suprema Corte de Justicia, Tercera Sala - Jurisprudencia - VLEX 27610925

Tesis de Suprema Corte de Justicia, Tercera Sala

Emisor:Tercera Sala
Materia:Civil
RESUMEN

DIVORCIO POR CAUSA DE IMPOTENCIA. SE REFIERE A LA IMPOTENCIA PARA LA COPULA. NO A LA IMPOTENCIA PARA ENGENDRAR O CONCEBIR O SEA LA ESTERILIDAD.

 
CONTENIDO

DIVORCIO POR CAUSA DE IMPOTENCIA. SE REFIERE A LA IMPOTENCIA PARA LA COPULA. NO A LA IMPOTENCIA PARA ENGENDRAR O CONCEBIR O SEA LA ESTERILIDAD.

Seg�n el art�culo 291, fracci�n II, del C�digo Civil del Estado de Jalisco, es causa de nulidad de un matrimonio, que se haya celebrado concurriendo alguno de los impedimentos enumerados en el art�culo 145. Conforme al art�culo 301, la nulidad que se funde en alguna de las causas expresadas en la fracci�n VI del art�culo 145, s�lo puede ser pedida por los c�nyuges dentro del t�rmino de sesenta d�as, contados desde que se celebr� el matrimonio, y de acuerdo con el art�culo 153, los c�nyuges est�n obligados a contribuir, cada uno por su parte, a los fines del matrimonio y es contraria a estos fines, cualquier condici�n que afecte a la perpetuaci�n de la especie o la ayuda mutua que se deben los c�nyuges, por lo que se tendr� por no puesta. Del tenor de las disposiciones legales citadas, se desprende, que su correcta interpretaci�n jur�dica lleva a sostener que la impotencia a que se refieren, tanto como impedimento, para la celebraci�n del matrimonio, como para pedir su nulidad o para demandar la disoluci�n del v�nculo conyugal, es la impotencia f�sica, permanente, incurable y no la impotencia transitoria, curable, porque la ley no puede permitir la nulidad ni la disoluci�n del matrimonio, por una incapacidad pasajera, toda vez que si uno de los fines del matrimonio, posiblemente el m�s importante, es el de la perpetuaci�n de la especie a trav�s de la procreaci�n de los hijos, no es el �nico, pues tiene otros muy nobles que lo justifican y mantienen, como los de la vida en com�n y la ayuda mutua que que deben prestarse los c�nyuges. Adem�s, el c�digo se refiere a la impotencia para la c�pula, para el acto carnal, sin que repute como tal, a la esterilidad, que es, en el hombre, incapacidad para engendrar, y en la mujer, incapacidad para concebir, de modo que no por ser est�ril, se es impotente, ni se tiene impedimento legal para el matrimonio, ni se incurre en causa de nulidad de �ste, ni tampoco se da causa para su disoluci�n, por divorcio. La impotencia incurable para la c�pula, y cualesquiera conformidad especial que sea contraria a los fines del matrimonio, porque impida sus funciones relativas, que haya sido impedimento para contraer matrimonio y que haya sido causa de su nulidad, solamente puede hacerse valer por los c�nyuges, dentro del t�rmino breve de sesenta d�as, contados desde que se celebr� el matrimonio y una vez transcurrido, deja de tener eficacia, se extingue y el matrimonio subsiste v�lido. Esa impotencia incurable ser� causa de divorcio, si sobreviene en el matrimonio, por accidente, por enfermedad u otra causa, pero por surgir de un hecho preciso, determinado en un acto concreto, deber� hacerse valer por el otro c�nyuge, pidiendo el divorcio, dentro de los seis meses siguientes al d�a en que lleg� a su noticia, y de no hacerlo, caduca su causal, en los t�rminos del art�culo 332 del C�digo Civil. La impotencia a que se refiere la ley, se repite, es la que consiste en la imposibilidad f�sica de llevar a cabo el acto sexual, y la impotencia para la generaci�n, no es propiamente impotencia, sino esterilidad, y como mera esterilidad, no constituye causa de nulidad, ni causa de disoluci�n del matrimonio, por ser evidente que no imposibilita para la c�pula. La causal de divorcio relativa a padecer impotencia incurable, uno de los c�nyuges; a que se contrae la fracci�n VI del art�culo 322 del C�digo Civil del Estado de Jalisco, no es exacto, como lo estim� la autoridad responsable, que sea una causal de duraci�n sucesiva, o sea de realizaci�n continua, a la que no le es aplicable la disposici�n del art�culo 332, en el sentido de que el divorcio s�lo puede ser demandado por el c�nyuge que no haya dado causa a �l, y dentro de los seis meses siguientes al d�a en que hayan llegado a su noticia, los hechos en que se funde la demanda, porque est� fuera de toda duda que su existencia se descubre en un acto preciso, determinado, y a partir del d�a en que se conoce, por el c�nyuge inocente, empieza a correr el t�rmino de seis meses para hacer valer la mencionada causal de divorcio, y si se deja de hacer, su vigencia caduca y por extempor�nea deviene improcedente, conforme a la ley. Si para la acci�n de nulidad del matrimonio celebrado por un c�nyuge que padece impotencia incurable, la ley se�ala un breve t�rmino de sesenta d�as, no habr�a raz�n v�lida, para no admitir la caducidad de la causa de divorcio de padecer impotencia incurable, cuando se invoque m�s de seis meses despu�s de haber tenido conocimiento de su existencia.

Amparo directo 101/60. G.C. de A.G.M.. 14 de octubre de 1960. Unanimidad de cuatro votos. La publicaci�n no menciona el nombre del ponente.En el Informe no se menciona el nombre de la quejosa, el cual se incluye aqu� con apoyo en el Semanario Judicial de la Federaci�n, Sexta Epoca, Volumen XL, Cuarta Parte, p�gina 112, donde aparece una tesis relativa al mismo asunto.