Tesis de Suprema Corte de Justicia, Tercera Sala - Jurisprudencia - VLEX 27639258

Tesis de Suprema Corte de Justicia, Tercera Sala

Emisor:Tercera Sala
Materia:Civil
RESUMEN

SOCIEDADES MERCANTILES, ACCIÓN CONTRA LOS SOCIOS MOROSOS EN LAS.-

 
CONTENIDO

SOCIEDADES MERCANTILES, ACCI�N CONTRA LOS SOCIOS MOROSOS EN LAS.-

El art�culo 121 de la Ley General de Sociedades Mercantiles contiene dos reglas, a saber: 1a. En el plazo de un mes (contado a partir de la fecha en que debi� el accionista pagar la exhibici�n pendiente), podr� la sociedad proceder en cualesquiera de estas dos maneras: a) Reclamar judicialmente el pago de la exhibici�n; o b) Vender la acci�n, lo cual se har� en la forma prescrita por el art�culo 120, esto es, por medio de un corredor titulado, aplicando el importe de la venta al pago de la exhibici�n insoluta y si excediere el importe de �sta, se cubrir�n tambi�n los gastos de la venta y los intereses legales sobre el monto de la exhibici�n y el remanente se entregar� al antiguo accionista, si lo reclamare dentro del plazo de un a�o; y 2a. Transcurrido el mes a que se refiere la primera regla sin que la sociedad hubiese seguido ninguno de los dos procedimientos apuntados, se declarar�n extinguidas las acciones y se har� la consiguiente reducci�n del capital social. La observancia de la primera regla es opcional para la sociedad y basta para entenderlo as� recapacitar en que el legislador no pudo imponer a la sociedad la obligaci�n de demandar judicialmente el cobro de la exhibici�n no pagada a sabiendas que ser�a infructuoso hacerlo por insolvencia del deudor o desconocimiento de sus bienes que hiciera imposible su embargo o por cualquiera otra circunstancia similar y tampoco el requisito de intentar la venta de la acci�n por medio de corredor titulado dentro del plazo perentorio de un mes, cuando por las circunstancias del caso podr�a ser de resultados funestos para la sociedad en particular y los terceros, as� como tambi�n a sus acreedores, en general. Debe tenerse en cuenta que la finalidad que persigue la primera norma no es precisamente en beneficio y protecci�n del socio moroso, pues �ste puede librarse de su aplicaci�n procediendo inmediatamente a la liberaci�n de su adeudo, sino que el prop�sito que persigue es impedir que la sociedad an�nima contin�e apareciendo a los ojos de terceros con un capital social que en realidad no existe, por lo que, en las dos reglas que contiene el art�culo 121, trata de solucionar el problema causado por la morosidad de los accionistas que no cubren la exhibici�n en el plazo se�alado en los estatutos, por cualesquiera de estas dos alternativas a opci�n de la sociedad: o se recupera en breve plazo el capital representado por las acciones pagaderas no cubiertas en tiempo o se extinguen �stas y se reduce el capital social, protegiendo de esta manera a los terceros, a los acreedores y en general a la sociedad. Puede darse tambi�n el caso de que la sociedad, por m�ltiples circunstancias, no hubiere podido presentar la demanda judicial o encargar a un corredor titulado la venta de dichas acciones. En esta hip�tesis, tambi�n la sociedad deber� demandar ante la autoridad judicial la extinci�n de las acciones, sea o no que est�n en poder de la tesorer�a de la sociedad o en manos del accionista moroso. Esta interpretaci�n se corrobora con el texto del art�culo 134 del ordenamiento en consulta, que contiene una disposici�n an�loga, para el caso en que a la sociedad an�nima le sean adjudicadas judicialmente algunas de sus acciones, pues en esta hip�tesis y para respetar la prohibici�n que establece el mismo art�culo 134 de que las sociedades an�nimas adquieran sus propias acciones, le impone el deber de venderlas en un plazo de tres meses y si no lo hiciere dentro de ese plazo, ordena el precepto que las acciones "quedar�n extinguidas y se proceder� a la consiguiente reducci�n del capital".

Amparo directo 2401/65.-Fraccionadora y Constructora Reforma, S.A.-27 de marzo de 1969.-Unanimidad de cuatro votos.-Ponente: E.M.U..

Semanario Judicial de la Federaci�n, S�ptima �poca, Volumen 3 Cuarta Parte, p�gina 75, Tercera Sala.