Tesis de Suprema Corte de Justicia, Tercera Sala - Jurisprudencia - VLEX 27637856

Tesis de Suprema Corte de Justicia, Tercera Sala

Emisor:Tercera Sala
Materia:Civil
RESUMEN

DESAHUCIO. EL PAGO DE LAS PENSIONES DEBIDAS IMPIDE LA EJECUCIÓN DE LA SENTENCIA EJECUTORIADA QUE LO DECRETA.-

 
CONTENIDO

DESAHUCIO. EL PAGO DE LAS PENSIONES DEBIDAS IMPIDE LA EJECUCI�N DE LA SENTENCIA EJECUTORIADA QUE LO DECRETA.-

El juicio especial de desahucio es por naturaleza ejecutivo y, por tanto, la sentencia que ah� se dicte debe decidir sobre la procedencia de la ejecuci�n, es decir, del requerimiento y apercibimiento de lanzamiento que se hace en el auto inicial. Por ello, la interpretaci�n arm�nica de los art�culos 490, 492 y 496 del C�digo de Procedimientos Civiles para el Distrito Federal debe ser l�gicamente en el sentido de que la sentencia condenatoria deja viva la providencia de lanzamiento de que se apercibe inicialmente al inquilino. La expresi�n providencia de lanzamiento que utiliza el art�culo 492 no puede circunscribirse al acto procesal sino a la decisi�n de lanzamiento, porque entre providencia de lanzamiento y sentencia de lanzamiento no hay diferencia sustantiva en tanto que la segunda decide sobre la procedencia de la primera, declar�ndola subsistente y se�alando el plazo para la desocupaci�n que ser� el que falte para completarse el previsto en el art�culo 490. En consecuencia, el pago de las pensiones debidas con posterioridad a la existencia de una sentencia ejecutoriada que decrete el desahucio impide el lanzamiento, debiendo el Juez declarar improcedente la diligencia y condenar en costas al inquilino con fundamento en el segundo supuesto previsto por el art�culo 492, m�xime si se considera que el objeto del juicio especial de desahucio es el lanzamiento por la falta de pago de dos o m�s mensualidades, pero no la terminaci�n o rescisi�n del arrendamiento, por lo que no siendo materia de la sentencia relativa la extinci�n de la relaci�n contractual, aun cuando exista sentencia condenatoria, tal relaci�n sigue vigente, de suerte tal que si el inquilino paga las rentas debidas no puede ejecutarse el lanzamiento que fue decretado s�lo por la falta de pago, obligaci�n que qued� cumplida; lo contrario implicar�a dejar en estado de indefensi�n al arrendatario por lo que a la terminaci�n del arrendamiento se refiere. Adem�s, el lanzamiento decretado en la sentencia debe suspenderse en virtud del pago de las pensiones debidas, pues no puede ejecutarse cuando la situaci�n sobre la que juzg� ha variado; lo �nico que sustenta la sentencia condenatoria es la falta de pago, ejecut�ndose �ste se extingue el hecho que la sustenta y que legalmente hac�a procedente el lanzamiento derivado del juicio de desahucio. La interpretaci�n aqu� establecida respecto del art�culo 492 est� en armon�a con el esp�ritu y la intenci�n que han motivado al legislador en la materia inquilinaria, pues adem�s de que favorece al arrendatario, parte d�bil en la relaci�n contractual, en la medida que el pago de las rentas debidas suspende el lanzamiento decretado en la sentencia, respeta los derechos del arrendador, pues si a trav�s del juicio especial de desahucio solicit� el lanzamiento por la falta de pago de las mensualidades y no la terminaci�n del arrendamiento, al cumplir el inquilino con su obligaci�n de pago, satisface el derecho del arrendador de recibir las rentas m�s las costas causadas.

Octava �poca:

C.�n de tesis 20/91.-Entre las sustentadas por los Tribunales Colegiados Segundo y Cuarto en Materia Civil del Primer Circuito.-1o. de junio de 1992.-Unanimidad de cuatro votos.-Ponente: M.A.G.�itr�n.-Secretaria: Mar�a E.F.M.G.P..

Ap�ndice 1917-1995, Tomo IV, Primera Parte, p�gina 139, Tercera Sala, tesis 203; v�ase la ejecutoria en el Semanario Judicial de la Federaci�n, Octava �poca, Tomo X, agosto de 1992, p�gina 171.Nota: Los art�culos 490, 492 y 496 a que se refiere esta tesis fueron derogados por decreto publicado el 21 de julio de 1993, en el Diario Oficial de la Federaci�n. V�ase tambi�n la Gaceta Oficial del Distrito Federal del 17 de abril de 1999, sobre su aplicaci�n en el Distrito Federal o entrada en vigor.

V�ase la nota general n�mero 4.