Ejecutoria num. 1a./J. 53/2006 de Suprema Corte de Justicia, Primera Sala - Jurisprudencia - VLEX 26822636

Ejecutoria num. 1a./J. 53/2006 de Suprema Corte de Justicia, Primera Sala

Emisor:Primera Sala
Número de Resolución:1a./J. 53/2006
Materia:Suprema Corte de Justicia de México
Fecha de Publicación: 1 de Octubre de 2006
RESUMEN

CONTRADICCIÓN DE TESIS 1/2006-PS. ENTRE LAS SUSTENTADAS POR LOS TRIBUNALES SEGUNDO Y TERCERO, AMBOS DEL VIGÉSIMO TERCER CIRCUITO.PENSIÓN ALIMENTICIA PROVISIONAL. NO CESA CON EL SOLO DICTADO DE LA SENTENCIA CON LA QUE CULMINA EL JUICIO DE ALIMENTOS, SI EL JUEZ RESERVA PARA EL PERIODO DE EJECUCIÓN LA CUANTIFICACIÓN DEFINITIVA (LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE AGUASCALIENTES).

 
ÍNDICE
CONTENIDO

CONTRADICCI�N DE TESIS 1/2006-PS. ENTRE LAS SUSTENTADAS POR LOS TRIBUNALES SEGUNDO Y TERCERO, AMBOS DEL VIG�SIMO TERCER CIRCUITO.

CONSIDERANDO:

PRIMERO

Competencia. Esta Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n es competente para conocer de esta denuncia de contradicci�n de tesis, de conformidad con lo dispuesto en los art�culos 107, fracci�n XIII, de la Constituci�n Pol�tica de los Estados Unidos Mexicanos, 197-A de la Ley de Amparo y 21, fracci�n VIII, de la Ley Org�nica del Poder Judicial de la Federaci�n, as� como con los puntos segundo y cuarto del Acuerdo 5/2001, del Pleno de la Suprema Corte de Justicia, en virtud de que la materia sobre la que versa la contradicci�n es de �ndole civil, esto es, de la competencia exclusiva de esta Sala.

SEGUNDO

L.�n. La denuncia proviene de parte leg�tima, en tanto fue formulada por los Magistrados integrantes de un Tribunal Colegiado de Circuito y, por ello, su caso encuadra en la hip�tesis prevista en el art�culo 197-A de la Ley de Amparo, seg�n la cual podr�n denunciar la contradicci�n dichos funcionarios.

TERCERO

M.�a. En t�rminos de la jurisprudencia plenaria 26/2001 (de rubro: "CONTRADICCI�N DE TESIS DE TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO. REQUISITOS PARA SU EXISTENCIA.", publicada en el Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta, Novena �poca, T.X., abril de dos mil uno, p�gina setenta y seis), deben concurrir los siguientes supuestos para que exista contradicci�n de tesis: a) que al resolver los negocios se examinen cuestiones jur�dicas esencialmente iguales y se adopten criterios discrepantes; b) que la diferencia de criterios se presente en las consideraciones, razonamientos o interpretaciones jur�dicas de las sentencias respectivas; y, c) que los distintos criterios provengan del examen de los mismos elementos.

Sobre la base de las reglas mencionadas, lo que procede es examinar si en la especie existe o no contradicci�n de tesis entre las sustentadas por el Segundo y Tercer Tribunales Colegiados del Vig�simo Tercer Circuito.

CUARTO

Criterio del Tercer Tribunal Colegiado del Vig�simo Tercer Circuito. El Tercer Tribunal Colegiado del Vig�simo Tercer Circuito, al resolver el amparo directo 648/2005 el diecisiete de noviembre de dos mil cinco, conoci� del caso siguiente:

Una mujer, por su propio derecho y en representaci�n de sus dos hijos (var�n y mujer) ejerci� acciones de alimentos provisionales y definitivos en contra del marido y padre; en el curso del juicio, el J. decret� el pago de una pensi�n provisional.

Llegado el momento de dictar sentencia, el J. resolvi�: 1) que la mujer y la hija ten�an derecho a ser prove�das de alimentos, mismos que ser�an fijados en el periodo de ejecuci�n; y, 2) que deb�a absolverse al demandado de la misma prestaci�n respecto del hijo. En la sentencia, el J. fue omiso en cuanto a si subsist�a la pensi�n provisional decretada en el curso del juicio por lo que hace a la esposa e hija.

La mujer y la hija promovieron amparo directo. En sus conceptos de violaci�n adujeron que al haber omitido declarar la subsistencia de la pensi�n provisional, el J. violaba lo dispuesto por los art�culos 333 del C�digo Civil y 573 del C�digo de Procedimientos Civiles de A..

El Tribunal Colegiado desestim� el planteamiento, sobre la base 1) de que, contra lo afirmado por las quejosas, el art�culo 333 del C�digo Civil no establec�a, para el caso de que la liquidaci�n se hubiera reservado para el periodo de ejecuci�n, la obligaci�n de los Jueces de fijar medidas para asegurar la subsistencia de la pensi�n alimentaria en el lapso que mediaba entre el dictado de la sentencia y la fecha en que llegara a determinarse en cantidad l�quida la pensi�n definitiva; y, 2) de que el art�culo 573 del C�digo de Procedimientos Civiles no establec�a que la pensi�n provisional decretada en juicio terminaba con el dictado de la sentencia definitiva.

El art�culo 573 dispone:

"En vista de los t�tulos presentados para fundar la demanda y una vez justificados los extremos de que se habla en el art�culo anterior, el J. si estima fundada la solicitud, dictar� resoluci�n fijando la suma en que deben consistir los alimentos provisionales y mandar� abonarlos, por mensualidades anticipadas, mientras se resuelve en definitiva."

Al examinar este dispositivo, el tribunal estim� que la cuesti�n a resolver (el hecho generador de la cesaci�n de la pensi�n provisional) depend�a de la inteligencia que se diera a la expresi�n "mientras se resuelve en definitiva". As�, dijo, ten�a que dilucidarse si dicha expresi�n se refer�a al dictado de la sentencia definitiva o al dictado de la resoluci�n que, en definitiva, fijara el monto de la pensi�n alimentaria, con independencia de si esto acaec�a en la propia sentencia con la que culminaba el juicio de alimentos o en una interlocutoria emitida en la fase de ejecuci�n.

Para resolver esta cuesti�n, el tribunal enfatiz� que de la simple literalidad del art�culo 573, la expresi�n "mientras se resuelve en definitiva", no pod�a entenderse referida a la sentencia con la que se pusiera fin al juicio de alimentos, sino a la resoluci�n en la que se fijara en definitiva el monto a que deb�a ascender la pensi�n alimenticia.

Despu�s, el tribunal explic� que en las sentencias que deciden los juicios sobre el pago de alimentos pod�a darse cualquiera de tres situaciones: 1) que se absolviera al demandado; 2) que se condenara al demandado y se decretara en la misma sentencia el monto de la pensi�n; y, 3) que se declarara �nicamente el derecho del actor a percibir alimentos y la obligaci�n del demandado de ministrarlos, pero, al no quedar establecida en juicio la capacidad econ�mica de �ste, se reservara para ejecuci�n la determinaci�n de la suma a cubrir.

En las dos primeras hip�tesis, la pensi�n provisional que en su caso hubiera sido decretada cesar�a con el mero dictado de la sentencia definitiva, como un efecto natural. Pero esto no pod�a predicarse respecto de la �ltima hip�tesis, pues de entender que s� se estar�a obrando contra la finalidad de la medida provisional, que no es sino la de asegurar la subsistencia del acreedor alimentario, una vez demostradas la urgencia y necesidad de la pensi�n provisional.

As�, concluy� el Tercer Tribunal Colegiado del Vig�simo Tercer Circuito, la pensi�n provisional subsiste hasta que se decide en definitiva a cu�nto debe ascender la suma que ha de pagar el deudor, y por ello es que si en un juicio de alimentos se decreta pensi�n provisional y, llegado el momento de dictar sentencia definitiva, se reserva la fijaci�n del monto para el periodo de ejecuci�n sin hacer ning�n pronunciamiento sobre si subsiste la provisional, debe entenderse que s� subsiste �sta, dada la literalidad del art�culo 573 y la teleolog�a de dicha medida. Una sentencia en la que se omita hacer ese pronunciamiento expreso no puede reputarse, por tanto, ilegal.

Con este criterio, el Tercer Tribunal Colegiado del Vig�simo Tercer Circuito se apart� de la interpretaci�n sostenida en una ejecutoria previa (amparo en revisi�n 249/2002, fallado el cinco de septiembre de dos mil dos), consistente en que el art�culo 573 establece como hecho generador de la cesaci�n de la pensi�n provisional el dictado de la sentencia definitiva. Cabe precisar que en la votaci�n, uno de los Magistrados manifest� que "no compart�a todas las consideraciones externadas en la ejecutoria, concretamente las relativas al abandono del criterio" referido.

La parte medular del fallo es del tenor siguiente:

"Es inexacto que por el hecho que en la sentencia definitiva dictada en el juicio de alimentos, el juzgador, por el hecho de haber omitido declarar la subsistencia de los alimentos provisionales decretados, haya violado el art�culo 333 del C�digo Civil para el Estado de A..

"Como se advierte del texto del art�culo 333 del citado ordenamiento legal, no establece la obligaci�n del juzgador de dictar las medidas necesarias para asegurar la subsistencia de la pensi�n alimenticia durante el tiempo que transcurra entre la fecha en la que se dicte la sentencia definitiva y la diversa en la que llegue a determinarse en cantidad l�quida la pensi�n definitiva, en el caso en que la liquidaci�n se haya reservado para la ejecuci�n del fallo, pues se refiere exclusivamente a que para la fijaci�n de la pensi�n que por concepto de alimentos llegue a dictarse en la sentencia definitiva, el juzgador debe atender a la posibilidad del que debe darlos y a la necesidad de quien debe recibirlos, es decir, se refiere a la exigencia de que el J. del conocimiento, al resolver sobre la fijaci�n de la pensi�n por concepto de alimentos, tome en cuenta tanto la capacidad econ�mica del obligado a proporcionarlos como la necesidad de quien resulte con derecho a recibirlos, pero nada previene respecto a la hip�tesis en la que, como en el caso, habiendo prosperado la acci�n de pago de alimentos, se estime que no existen pruebas suficientes para evidenciar el monto de los ingresos del demandado y que, como consecuencia, dicha pensi�n no se fije en la sentencia sino que se reserve su ejecuci�n y, por ende, la circunstancia de que el J. del conocimiento no haya previsto en la sentencia reclamada la situaci�n en que deb�a quedar la pensi�n de alimentos mientras se determina su cuant�a en el incidente de ejecuci�n de sentencia, no implica contravenci�n al art�culo 333 del C�digo Civil para el Estado de A..

"Afirma la quejosa, que el J. responsable inobserv� lo dispuesto por el art�culo 573 del c�digo procesal para el Estado de A., porque a su juicio, ante la falta de pruebas suficientes para evidenciar el monto de los ingresos del demandado que le permitieran fijar la pensi�n definitiva, debi� declarar la subsistencia de la pensi�n decretada con el car�cter de provisional, mientras no se resuelva en definitiva el incidente de liquidaci�n.

"El problema planteado exige determinar, en primer lugar, si la expresi�n ?mientras se resuelve en definitiva? con la que termina el texto del art�culo 573 del c�digo invocado, para el efecto de establecer el hecho que genera la cesaci�n de la pensi�n provisional, alude al dictado de la sentencia definitiva en el juicio de alimentos, al margen de que en ella se fije la pensi�n definitiva o, como sucedi� en el caso, se reserve la fijaci�n de la misma para el incidente de ejecuci�n, o si por el contrario, m�s bien se refiere al hecho que se fije en definitiva la pensi�n, independientemente de que �sta se establezca en la sentencia definitiva o en la interlocutoria que resuelva el incidente de ejecuci�n de sentencia, cuando como en el caso, se haya hecho la reserva respectiva.

"En segundo lugar, si en el caso de que se reserve la fijaci�n de la pensi�n definitiva para el incidente de ejecuci�n de sentencia, deba establecerse en la propia sentencia final del juicio de alimentos la situaci�n que deba guardar el pago de alimentos y declarar la subsistencia de la pensi�n decretada como provisional hasta en tanto se fije la pensi�n definitiva en el se�alado incidente, so pena de considerar ilegal el fallo en caso, como lo pretende la quejosa, o si por el contrario, si en esta �ltima hip�tesis, la pensi�n fijada con el car�cter de provisional subsiste y es exigible mientras no se establezca en resoluci�n firme la definitiva, aunque en �sta nada se haya establecido al respecto.

"Los art�culos 571 y 572 del C�digo de Procedimientos Civiles para el Estado de A., en lo que interesan a los problemas antes precisados, previenen que en los juicios que versen sobre pago de alimentos, si al promoverse el juicio, tambi�n se demanda la fijaci�n de alimentos provisionales, ?el J., sin necesidad de correr traslado a la contraparte, ordenar� desde luego que el demandante acredite suficientemente la urgencia y necesidad de la medida y que justifique aproximadamente, cuando menos, el caudal del que deba darlos.?

"En caso de que se justifiquen los extremos a que alude el art�culo 572 del mencionado c�digo y estime fundada la solicitud, como lo previene el art�culo 573 del mismo, ?dictar� resoluci�n fijando la suma en que deben consistir los alimentos provisionales y mandar� abonarlos por mensualidades anticipadas, mientras se resuelve en definitiva.?

"Del sentido literal del art�culo 573 del C�digo de Procedimientos Civiles para el Estado de A. se advierte que la frase ?mientras se resuelve en definitiva?, no puede referirse al simple dictado de la sentencia que en definitiva resuelva el juicio, sino a aquella en la que se resuelva sobre la pensi�n de alimentos con el car�cter de pensi�n definitiva en los casos en los que prospera la acci�n de pago de alimentos ejercitada en el juicio.

"En un juicio en el que se ejercite la acci�n de pago de alimentos, existe la posibilidad de que se dicte sentencia, entre otros, en el sentido de que:

"a) Se absuelve a la parte demandada del pago de alimentos, sea porque la parte actora no prob� la acci�n o porque la demandada acredit� sus excepciones, si hizo valer alguna.

"b) Ha lugar a decretar pensi�n de alimentos y se decreta en cantidad determinada en la propia sentencia, cuando se tiene a la parte actora por acreditada la acci�n y a la demandada por no demostradas sus excepciones en el supuesto de que las haya hecho valer.

"c) Ha lugar a declarar el derecho de la parte actora a percibir alimentos y la obligaci�n de la demandada a ministrarlos, pero por no haberse demostrado plenamente una determinada capacidad econ�mica del obligado, se reserva para la ejecuci�n de la sentencia la determinaci�n de la suma que deba cubrir por concepto de pensi�n definitiva.

"En la primera hip�tesis parece l�gico que el dictado de la sentencia firme produzca como efecto natural la cesaci�n de la pensi�n que con car�cter de provisional pueda haberse decretado en el juicio en tanto que la absoluci�n de pago implica el desconocimiento del derecho de la parte actora a recibir alimentos de la parte demandada.

"Tambi�n en la segunda hip�tesis parece claro que si en la sentencia definitiva dictada en el juicio se reconoce el derecho de la parte actora a recibir alimentos, se declara la obligaci�n de la demandada a cubrirlos, y adem�s se fija la suma que ha de abonar en mensualidades anticipadas, cesa la pensi�n provisional al existir la pensi�n definitiva.

"La visi�n del problema desde esta perspectiva, pudiera llevarnos a sostener que la orden de pago de alimentos decretada provisionalmente deba cesar por el solo hecho de que se dicte la sentencia definitiva en el juicio, en todos los casos, como incluso pareciera que lo supone la parte quejosa, al afirmar en sus conceptos de violaci�n, entre otras cosas, que el J. del conocimiento, al omitir resolver en la propia sentencia, la situaci�n en la que deb�an quedar los alimentos mientras se resuelve el incidente de ejecuci�n, viol� lo dispuesto por el art�culo 573 del C�digo de Procedimientos Civiles para el Estado de A..

"Sin embargo, en la tercera hip�tesis, es decir, cuando en la sentencia definitiva se reconoce el derecho de la parte actora de recibir alimentos y se declara la obligaci�n de la parte demandada de ministrarlos, pero se reserva para la ejecuci�n de sentencia la fijaci�n de la suma que ha de pagarse por concepto de alimentos a la parte actora, no puede admitirse que el solo dictado de la sentencia firme en el juicio de alimentos deje sin efectos la obligaci�n de la parte demandada de cumplir con la orden de abonar mensualmente a favor de la parte actora la suma fijada por concepto de alimentos provisionales, porque del texto de los art�culos 571, 572 y 573 del C�digo de Procedimientos Civiles se advierte que la fijaci�n con el car�cter de provisionales y el mandamiento de abonarlos mensualmente persigue que el acreedor o acreedores de alimentos no queden sin ellos mientras se decreta la suma que en definitiva el deudor deba pagar por concepto de alimentos, por lo que en los casos que haya prosperado la acci�n de alimentos pero se haya reservado la fijaci�n de la suma respectiva para la ejecuci�n de sentencia, no cesa la obligaci�n del demandado de abonar, a favor de la parte actora, la suma que se le haya fijado por concepto de alimentos provisionales, hasta en tanto se determine la suma que el deudor deba cubrir en definitiva, en la resoluci�n del incidente de ejecuci�n de sentencia, por concepto de alimentos, pues de interpretar en sentido distinto la �ltima parte del art�culo 573 del citado c�digo, en la hip�tesis apuntada, implicar�a hacer nugatorio el prop�sito fundamental de fijaci�n provisional de una pensi�n de alimentos, que no puede ser otro que garantizar que la parte acreedora cuente con los medios indispensables de subsistencia y no se ponga en riesgo la satisfacci�n de sus necesidades b�sicas, mientras se resuelve sobre la pensi�n definitiva, lo que no sucede sino hasta que se fija la suma que ha de abonar mensualmente el deudor, lo que se corrobora con el hecho que para decretar la pensi�n de alimentos, como medida provisional, se exige que la parte actora acredite suficientemente la urgencia y la necesidad de la medida, en los t�rminos prevenidos por el art�culo 572 del referido c�digo.

"En congruencia con la conclusi�n anterior, el J. del conocimiento que a solicitud de la parte actora ha decretado una pensi�n provisional de alimentos conforme a lo dispuesto por los art�culos 571, 572 y 573 del C�digo de Procedimientos Civiles para el Estado de A., en el caso en el que en la sentencia dictada en el juicio de alimentos reconozca el derecho de la parte actora de recibir alimentos y declare la obligaci�n del demandado de pagarlos, pero reserve para la ejecuci�n de la sentencia la fijaci�n de la suma en la que deba consistir la pensi�n definitiva de alimentos, no infringe el art�culo 573 del referido c�digo procesal por el hecho de no establecer en la propia sentencia la situaci�n que deban guardar los alimentos en tanto se fija en la resoluci�n definitiva que se dicte en el incidente de ejecuci�n de sentencia, la suma que por concepto de alimentos deba pagar la parte demandada, pues, por una parte, el citado precepto legal nada prev� sobre la obligaci�n que pudiera tener el resolutor de fijar en la sentencia la situaci�n aludida; y por otra, atendiendo al sentido y alcance del se�alado precepto legal, debe entenderse que la pensi�n provisional de alimentos subsiste y es exigible hasta en tanto en definitiva se establezca la suma que el deudor, demandado en el juicio de alimentos, sin necesidad de que esa circunstancia se establezca en la sentencia definitiva que se pronuncie en el juicio, pues de lo contrario, se pondr�a en riesgo la subsistencia y satisfacci�n de las necesidades b�sicas de la parte acreedora dado que la medida provisional s�lo es legalmente decretable ante la prueba suficiente de la urgencia y la necesidad de la medida como lo previenen los art�culos 572 y 573 del citado c�digo procesal y, por ende, carece de sustento la afirmaci�n de la parte quejosa en el sentido de que la omisi�n del J. del conocimiento de fijar en la sentencia definitiva la situaci�n de los alimentos, y de declarar subsistente la provisional mientras se establece la suma en la que va a consistir la pensi�n definitiva de alimentos, ante el hecho de haber reservado para la ejecuci�n de sentencia la fijaci�n de la suma, haya infringido el �ltimo de los preceptos citados y la garant�a de legalidad previstas por los art�culos 14 y 16 constitucionales, pues como se se�al�, la obligaci�n del demandado de abonar la suma decretada por concepto de alimentos provisionales en la forma decretada en la resoluci�n respectiva, subsiste y es exigible mientras no se fije en las hip�tesis como la del caso, la suma que ha de cubrirse por concepto de pensi�n definitiva, en el incidentede ejecuci�n de sentencia, sin necesidad de que esa circunstancia se prevea en la sentencia dictada en el juicio.

"No pasa inadvertido que este Tribunal Colegiado en el amparo en revisi�n n�mero 249/2002, de la ponencia del se�or Magistrado �lvaro O. �lvarez, resuelto por unanimidad de votos en sesi�n de cinco de septiembre de dos mil dos, haya resuelto (sic) respecto de un incidente de liquidaci�n de alimentos debidos y no pagados por el deudor, sostuvo (sic) que en el caso de que a solicitud de la parte actora se haya decretado el pago de alimentos provisionales, �stos surten efectos s�lo mientras se dicta la sentencia definitiva en el juicio, aunque se haya reservado para la ejecuci�n de sentencia la determinaci�n de la suma que ha de cubrirse como pensi�n, pues una nueva reflexi�n sobre el contenido y alcance del art�culo 573 del C�digo de Procedimientos Civiles para el Estado de A., lleva a este Tribunal Colegiado a apartarse del criterio sostenido en la ejecutoria referida en la hip�tesis en la que, reconocido el derecho de la parte actora de recibir alimentos y declarada la obligaci�n del demandado de ministrarlos en la sentencia dictada en el juicio, se reserva para la ejecuci�n del fallo la determinaci�n de la suma que ha de cubrirse por concepto de pensi�n definitiva, pues en esa hip�tesis subsisten los supuestos que motivaron el decretamiento de los alimentos como medida cautelar, consistentes en la urgencia y necesidad de que se provea de inmediato su ministraci�n, previo el cumplimiento de lo dispuesto por el art�culo 572 del citado c�digo, que exige que se aporten pruebas suficientes para acreditar tanto la urgencia como la necesidad de la medida, as� como el caudal aproximado de quien deba darlos, por lo que ante la urgencia y necesidad probada de que se ministren alimentos al acreedor, no deben considerarse suspendidos por el hecho de haberse dictado la sentencia definitiva en el juicio si en �sta se le reconoce el derecho a recibirlos y se declara la obligaci�n del demandado a pagarlos, si en dicha sentencia no se fija la suma en la que deba consistir la pensi�n definitiva aun a riesgo de que la pensi�n provisional pueda tornase indefinida por la conducta omisiva del acreedor de promover el incidente de ejecuci�n y de aportar las pruebas necesarias para llevarlo a buen t�rmino para conseguir la fijaci�n de la suma que tenga derecho a recibir por concepto de alimentos, pues ante la prueba de la urgencia y necesidad de que se decreten de inmediato, su ministraci�n es de orden p�blico y deben ser satisfechos mientras no sean sustituidos por la suma fijada por concepto de alimentos definitivos que en la hip�tesis examinada suceder� hasta que se resuelva en definitiva el incidente de ejecuci�n de sentencia.

"En cuanto a los criterios sustentados por el Segundo Tribunal Colegiado de este circuito contenidos en la ejecutoria emitida por unanimidad de votos el tres de septiembre de dos mil cuatro, en los juicios de amparo n�mero 491/2004 promovido por ... y en la emitida tambi�n por unanimidad de votos el veintis�is de agosto de dos mil cinco, en el juicio de amparo n�mero 469/2005, promovido por ... y otra, este tribunal no los comparte por lo siguiente:

"En lo que interesa, el referido tribunal, en las se�aladas ejecutorias, sostuvo que en el caso en el que en el juicio de alimentos se reservara para la ejecuci�n de sentencia la determinaci�n de la suma que deba cubrirse por concepto de pensi�n definitiva de alimentos, debe resolverse en la sentencia la situaci�n que deban guardar los alimentos mientras se fija la suma que el deudor deba cubrir por concepto de alimentos definitivos, y si no se provee al respecto, la sentencia es violatoria de garant�as.

"En dicho criterio se pasa por alto que en el caso que la parte interesada haya solicitado la fijaci�n de una pensi�n alimenticia con el car�cter de provisional y que por haber probado suficientemente la urgencia y la necesidad de la medida, as� como justificado por lo menos el caudal aproximado de quien deba darla, se haya otorgado, �sta subsiste, como se ha se�alado antes en esta ejecutoria, conforme a lo dispuesto por el art�culo 573 del C�digo de Procedimientos Civiles, debe subsistir mientras se fija la definitiva sin necesidad de que se haga declaraci�n alguna al respecto en la sentencia que se dicte en el juicio de alimentos y, por ende, la omisi�n del juzgador de proveer en el fallo sobre la situaci�n que deban guardar los alimentos mientras se resuelve el incidente de ejecuci�n de sentencia, al existir, en ese caso, previsi�n legal ning�n perjuicio causa a la parte actora.

En el supuesto que la parte interesada no haya solicitado la fijaci�n de alimentos provisionales, o que habi�ndolo hecho, por no haberse cumplido con alguno de los requisitos previstos por el art�culo 572 del citado c�digo, el resolutor llegara a negar la fijaci�n de la pensi�n provisional, y en la sentencia dictada en el juicio prosperara la acci�n, pero se reservara para la ejecuci�n del fallo la determinaci�n de la suma correspondiente, por no haberse acreditado en el procedimiento el ingreso del demandado, ser�a un contrasentido que se exija al J. que provea sobre la pensi�n, en el primer caso, es decir, si el interesado no solicit� la fijaci�n provisional de alimentos, porque esa provisi�n tendr�a el car�cter de provisional, y los alimentos provisionales s�lo proceden a petici�n de parte. En el segundo caso, es decir, en el que la parte interesada haya solicitado la fijaci�n de una pensi�n provisional, pero por no cumplir con las exigencias del art�culo 572 del referido c�digo procesal se hubiere negado, porque ser�a una incongruencia que sin haberse acreditado la urgencia ni la necesidad de quien debe recibirlos para fijarlos como medida cautelar, as� como tampoco se hubiese probado el ingreso de quien deba otorgarlos, pues esa es la raz�n de reservar la determinaci�n de la suma para la ejecuci�n de sentencia, se pretenda que el juzgador, si prueba del ingreso de quien debe proporcionar los alimentos, fije la pensi�n, una pensi�n de alimentos, pues en esas circunstancia no ser�a la omisi�n de proveer sobre la situaci�n que debieran guardar los alimentos, sino la previsi�n la que resultar�a contraria a la garant�a de legalidad, ya que constituir�a una incongruencia de la sentencia, al reservar la fijaci�n de la suma por falta de pruebas, y no obstante esa determinaci�n, establecerla en la propia sentencia.

De la anterior resoluci�n derivaron las siguientes tesis:

"Novena �poca

"Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta

"Tomo: XXIII, enero de 2006

"Tesis: XXIII.3o.10 C

"P�gina: 2320

"ALIMENTOS PROVISIONALES. NO CESAN CON EL SOLO DICTADO DE LA SENTENCIA DEFINITIVA, EN EL CASO DE QUE EN �STA NO SE PUEDA ESTABLECER EL IMPORTE L�QUIDO DE LA PENSI�N DEFINITIVA (ART�CULO 573 DEL C�DIGO DE PROCEDIMIENTOS CIVILES DEL ESTADO DE AGUASCALIENTES). La pensi�n provisional de alimentos solicitada en el juicio correspondiente, que se fija por el J. una vez acreditados el derecho a percibirlos, la urgencia y la necesidad de la medida, as� como el caudal del que deba darlos, no cesa con el solo dictado de la sentencia definitiva, pues en la hip�tesis de que en el fallo definitivo se reconozca el derecho del acreedor a percibir alimentos y se declare la obligaci�n del demandado de suministrarlos, pero se reserva para la ejecuci�n de sentencia la determinaci�n de la suma que el obligado ha de proporcionar mensualmente como pensi�n definitiva, la provisional subsiste hasta en tanto se fija dicha suma en el incidente de ejecuci�n de sentencia, ya que la frase ?mientras se resuelve en definitiva? que el art�culo 573 del C�digo de Procedimientos Civiles del Estado emplea para establecer el periodo durante el cual habr�n de abonarse anticipadamente las mensualidades relativas a los alimentos provisionales, no puede referirse al simple dictado de la sentencia que en definitiva resuelva el juicio, sino a aquella en la que se resuelva sobre la pensi�n de alimentos con el car�cter de definitivo en los casos en los que prospera la acci�n de pago de alimentos ejercitada, ya que si la referida frase se interpretara en el sentido de que alude a la sentencia definitiva implicar�a hacer nugatorio el prop�sito fundamental de la fijaci�n provisional de una pensi�n de alimentos, que no puede ser otro que garantizar que la parte acreedora cuente con los medios indispensables de subsistencia y que no se ponga en riesgo la satisfacci�n de sus necesidades b�sicas mientras se resuelve sobre la pensi�n definitiva, lo que no sucede sino hasta que se fija, en ejecuci�n de sentencia, la suma que ha de abonar mensualmente el deudor, hecho �ste que se corrobora con la circunstancia de que, conforme a lo dispuesto por el art�culo 572 del mismo ordenamiento legal, para decretar la pensi�n de alimentos, como medida provisional, se exige que la parte actora acredite suficientemente la urgencia y la necesidad de esa medida."

"Novena �poca

"Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta

"Tomo: XXIII, enero de 2006

"Tesis: XXIII.3o.11 C

"P�gina: 2321

ALIMENTOS. SI LA SENTENCIA DEFINITIVA RECONOCI� EL DERECHO A PERCIBIRLOS Y DECLAR� LA OBLIGACI�N DEL DEMANDADO DE SUMINISTRARLOS, PERO ORDEN� QUE EL MONTO DE LA PENSI�N DEFINITIVA SE DETERMINE EN EL PERIODO DE EJECUCI�N, NO ES ILEGAL QUE EN ESE FALLO EL JUEZ OMITA PRONUNCIARSE SOBRE LA SITUACI�N QUE �STOS DEBEN GUARDAR POR EL LAPSO QUE COMPRENDA SU CUANTIFICACI�N, SI PREVIAMENTE ORDEN� SU PAGO COMO MEDIDA PROVISIONAL. Si a solicitud de la parte actora el J. que conoce del juicio ha decretado una pensi�n provisional de alimentos conforme a lo dispuesto por los art�culos 571, 572 y 573 del C�digo de Procedimientos Civiles del Estado, es decir, por haber demostrado suficientemente la urgencia y la necesidad de esa medida, as� como, por lo menos, el caudal aproximado de quien deba darla, y en la sentencia definitiva se reconoce tanto el derecho de la demandante de recibirlos, como la obligaci�n del demandado de pagarlos, pero se reserva para la ejecuci�n de ese fallo la fijaci�n de la suma en la que deba consistir la pensi�n definitiva de alimentos, no resulta ilegal que en la referida sentencia definitiva el J. omita pronunciarse sobre la situaci�n que deban guardar los alimentos por el lapso que comprenda su cuantificaci�n, pues adem�s de que esos preceptos legales nada prev�n sobre la obligaci�n que pudiera tener el juzgador de fijar en la sentencia definitiva la situaci�n aludida, atendiendo a su sentido y alcance, debe entenderse que la pensi�n provisional de alimentos subsiste y es exigible hasta en tanto se establezca en definitiva la suma que el deudor debe cubrir en concepto de alimentos, la cual fue fijada con la finalidad de garantizar que la parte acreedora cuente con los medios indispensables de subsistencia y que no se ponga en riesgo la satisfacci�n de sus necesidades b�sicas mientras se resuelva sobre la pensi�n definitiva.

QUINTO

Criterio del Segundo Tribunal Colegiado del Vig�simo Tercer Circuito. Por su parte, el Segundo Tribunal Colegiado del Vig�simo Tercer Circuito conoci� de los casos siguientes:

  1. Amparo directo 491/2004 (fallado el tres de septiembre de dos mil cuatro). En un juicio especial de alimentos, una mujer, en representaci�n de dos de sus hijas menores, y los dos hijos mayores de edad, por su propio derecho, demandaron del padre alimentos provisionales y definitivos. En el juicio se decret� la medida provisional. En la sentencia definitiva se resolvi� condenar al demandado por lo que hace a las menores y absolverlo por lo que hace a los dos hijos mayores de edad. Adem�s, se estableci� que el importe de la pensi�n alimenticia definitiva se fijar�a en el periodo de ejecuci�n.

    En contra de esta sentencia, la mujer, en representaci�n de las menores, promovi� amparo directo. En sus conceptos de violaci�n se inconform� exclusivamente por lo que hace a que el monto de la pensi�n definitiva se hubiera reservado para la fase de ejecuci�n, pues a su juicio hab�a elementos suficientes para hacer el pronunciamiento respectivo en la propia sentencia reclamada.

    El colegiado desestim� el argumento pero, en suplencia, afirm� la existencia de una violaci�n a la ley en perjuicio de las menores. La hizo consistir en que la sentencia reclamada era omisa en establecer una medida de aseguramiento de alimentos entre la fecha de emisi�n de la propia sentencia y la de la resoluci�n incidental en que se fijara el monto final en ejecuci�n, pues la pensi�n provisional decretada con antelaci�n cesaba con el mero dictado de la sentencia definitiva, conforme al art�culo 573 del C�digo de Procedimientos Civiles del Estado de A.. As�, concedi� el amparo para el efecto de que el J. responsable emitiera nueva sentencia en la que, sin tocar ninguna consideraci�n ni resolutivo, se pronunciara sobre el pago de alimentos en tanto se fijaba el monto definitivo en ejecuci�n.

    Las consideraciones expresas de este tribunal fueron las siguientes:

    "Con independencia de lo anterior, en el caso se advierte una manifiesta violaci�n a la ley que afect� las defensas de los menores representados en este juicio de amparo y, por ello, con fundamento en el art�culo 76 bis, fracci�n V, de la Ley de Amparo, procede suplir la deficiencia de la queja.

    "En efecto, de las constancias que integran el juicio especial de alimentos 251/2004, se advierte que una vez que la parte actora demostr� la necesidad de alimentos de las menores ... de apellidos ... y la capacidad del demandado para proporcionarlos, se emiti� la resoluci�n del d�a cuatro de marzo del a�o en curso, donde se le conden� al pago de una pensi�n alimenticia provisional establecida en ocho mil pesos y se le requiri� por el pago de la primera mensualidad con el apercibimiento de que en caso de no hacerlo, se le embargar�an bienes suficientes en garant�a de dicha prestaci�n (fojas 17 y 18); que en la diligencia de requerimiento de pago, se trab� formal embargo sobre el salario del mismo (fojas 24 y 24 vuelta) y se gir� el oficio correspondiente para que la parte patronal procediera a efectuar el descuento correspondiente.

    "Que el art�culo 543 (sic) del C�digo de Procedimientos Civiles del Estado, dispone: (se transcribe).

    "De esto se sigue que en la sentencia definitiva debe proveerse en relaci�n con la ministraci�n alimenticia apuntada, dado que la medida provisional surte efectos hasta que se dicta aquella resoluci�n; sin embargo, en la sentencia reclamada el J. responsable se limit� a determinar:

    "?En efecto, aun cuando ... reconociera al absolver posiciones que tiene un trabajo en el Instituto de Salud en el Estado, del cual obtiene ingresos aproximados a los quince mil pesos mensuales, que adem�s ejerce su profesi�n de manera particular, resultaba necesario que en autos se acreditara a cu�nto ascienden las necesidades alimenticias de ... pues s�lo conociendo este importe podr�a fijarse una pensi�n alimenticia en su favor, atendiendo a los principios de equidad y proporcionalidad que rigen en materia de alimentos, de acuerdo con el art�culo 333 del C�digo Civil en vigor, por tanto, siendo procedente la acci�n de alimentos intentada a nombre de tales menores, se condena a ... a pagar a favor de ... ambas de apellidos ... una pensi�n alimenticia definitiva cuyo importe ser� fijado en ejecuci�n de sentencia, una vez que se determine a cu�nto ascienden las necesidades econ�micas de dichas acreedoras alimentarias, lo anterior de acuerdo con los art�culos 161 y 325 del C�digo Civil vigente para el Estado.?. Esto es, omiti� dictar las medidas necesarias para asegurar la subsistencia alimenticia de las menores, en tanto que el monto de la pensi�n definitiva qued� relegada a su regulaci�n en ejecuci�n de sentencia, sin proveer nada en relaci�n con el tiempo que transcurre entre la emisi�n de la sentencia definitiva y la resoluci�n incidental que establezca el monto de la pensi�n definitiva, lo que se traduce en una manifiesta violaci�n a la ley que afect� las defensas de los menores.

    "Apoya a la anterior determinaci�n la tesis I.3o.C.283 C del Tercer Tribunal Colegiado en Materia Civil del Primer Circuito, visible en el Tomo XV, febrero de 2002, p�gina 758, Novena �poca del Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta, que dice: ?ALIMENTOS PARA MENORES. CUANDO NO SE ALLEGARON LOS ELEMENTOS SUFICIENTES AL JUICIO PARA DETERMINAR LA PROCEDENCIA DE ESE DERECHO O FIJAR EL MONTO DE LA PENSI�N POR ESE CONCEPTO, EL JUZGADOR DEBE SUPLIR, INCLUSO, LA FALTA DE RECLAMACI�N DE ESE DERECHO Y LOS ARGUMENTOS QUE TIENDAN A CONSTITUIRLO, AS� COMO RECABAR LAS PRUEBAS NECESARIAS AL RESPECTO (LEGISLACI�N DEL DISTRITO FEDERAL).? (se transcribe).

    En congruencia con lo anterior, procede conceder a la parte quejosa el amparo solicitado para el efecto de que el J. responsable deje insubsistente la sentencia reclamada y en su lugar dicte otra, en la que, sin perjuicio de reiterar las consideraciones ajenas a esta concesi�n, provea lo concerniente a la subsistencia alimenticia de las menores ... de apellidos ... cuya medida deber� prevalecer hasta en tanto se regule el monto de la pensi�n definitiva.

  2. En el amparo en revisi�n 469/2005 (fallado el veintis�is de agosto de dos mil cinco), la hip�tesis fue semejante. El Tribunal Colegiado concedi� el amparo para que el J. del conocimiento proveyera respecto a la subsistencia alimenticia, medida que habr�a de prevalecer hasta en tanto se determinara el monto de la pensi�n definitiva:

    "Lo anterior es fundado, ya que de las constancias que integran el juicio especial de alimentos n�mero 1748/2004, se advierte que una vez que la parte actora demostr� la necesidad de alimentos de los menores ... ambos de apellidos ... y la capacidad del demandado para proporcionarlos, emiti� una resoluci�n el veinticuatro de noviembre de dos mil cuatro, en la que conden� al demandado al pago de una pensi�n alimenticia provisional establecida en mil seiscientos pesos mensuales, con el apercibimiento de que en el caso de no cubrirla se le embargar�an bienes suficientes en garant�a de dicha prestaci�n (foja 11 del expediente); am�n de que en la diligencia de requerimiento de pago, se trab� formal embargo sobre el salario del demandado y se gir� el oficio para que la parte patronal procediera a efectuar el descuento correspondiente (foja 14 del expediente).

    "Ahora bien, el art�culo 573 del C�digo de Procedimientos Civiles del Estado, dispone: (se transcribe).

    "De lo anterior se desprende que en la sentencia definitiva debe proveerse en relaci�n con la ministraci�n alimenticia apuntada, en virtud de que la medida provisional surte efectos hasta que se dicta aquella resoluci�n; sin embargo, en la sentencia reclamada el J. responsable se limit� a determinar:

    "?El art�culo 333 del C�digo Civil del Estado, establece que los alimentos han de ser proporcionados a la posibilidad del que debe darlos y a la necesidad del que debe recibirlos, en el presente caso con los informes rendidos por el Instituto de Educaci�n de A., y que corren agregados a los autos en las fojas de la setenta y siete a la ochenta y uno de los autos, qued� demostrado plenamente cu�les son los ingresos econ�micos que percibe ... y, por tanto, cu�l es la capacidad econ�mica que tiene para satisfacer las necesidades de los menores ... de apellidos ... lo que no fue demostrado en el presente juicio fue a cu�nto ascienden pecuniariamente las necesidades de tales infantes, por ello, no es posible que se pueda determinar un importe l�quido a cubrir por parte de ... a t�tulo de pensi�n alimenticia definitiva, pues de hacerlo se romper�an con los principios de proporcionalidad y equidad a que alude el art�culo 333 invocado, sin embargo, establecido el derecho que tienen ... de apellidos ... a recibir una pensi�n alimenticia de... se condena a este �ltimo a pagar una pensi�n alimenticia definitiva a favor de aquellos ni�os, cuyo importe ser� fijado en ejecuci�n de sentencia una vez que se establezca a cu�nto ascienden pecuniariamente las necesidades alimenticias de tales acreedores alimentarios.?

    "Esto es, el J. responsable no dict� las medidas necesarias para asegurar la subsistencia alimenticia de las menores (sic), en tanto que el monto de la pensi�n definitiva se determin� que ser�a regulado en ejecuci�n de sentencia, sin proveer nada en relaci�n con el tiempo transcurrido entre la emisi�n de la sentencia definitiva y la resoluci�n incidental que establezca el monto de la pensi�n definitiva, lo que se traduce en una manifiesta violaci�n a la ley que afect� las defensas de los menores.

    "Apoya lo anterior la tesis n�mero I.3o.C.283 C, emitida por el Tercer Tribunal Colegiado en Materia Civil del Primer Circuito, que este �rgano colegiado comparte, publicada en la p�gina 758 del Tomo XV, correspondiente a febrero de dos mil dos, Novena �poca del Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta, que dice: ?ALIMENTOS PARA MENORES. CUANDO NO SE ALLEGARON LOS ELEMENTOS SUFICIENTES AL JUICIO PARA DETERMINAR LA PROCEDENCIA DE ESE DERECHO O FIJAR EL MONTO DE LA PENSI�N POR ESE CONCEPTO, EL JUZGADOR DEBE SUPLIR, INCLUSO, LA FALTA DE RECLAMACI�N DE ESE DERECHO Y LOS ARGUMENTOS QUE TIENDAN A CONSTITUIRLO, AS� COMO RECABAR LAS PRUEBAS NECESARIAS AL RESPECTO (LEGISLACI�N DEL DISTRITO FEDERAL).? (se transcribe).

    En consecuencia, procede conceder a la parte quejosa el amparo solicitado para el efecto de que el J. responsable deje insubsistente la sentencia reclamada y en su lugar dicte una nueva, en la que, despu�s de reiterar las consideraciones ajenas a esta concesi�n y por las que se consideraron infundados los conceptos de violaci�n propuestos, provea lo concerniente a la subsistencia alimenticia de los menores ... ambos de apellidos ... cuya medida deber� prevalecer hasta en tanto se determine el monto de la pensi�n definitiva.

  3. En el resto de las ejecutorias oficiosamente remitidas por el Segundo Tribunal Colegiado del Vig�simo Tercer Circuito (amparos directos 123/2004, 531/2004 y 587/2004) no se abord� en lo espec�fico el tema de si la pensi�n provisional cesa sus efectos al dictado de la sentencia definitiva y, por ello, al emitirse �sta debe hacerse un pronunciamiento expreso para el lapso que medie entre el dictado del fallo y el de la interlocutoria que decida en ejecuci�n el monto definitivo.

SEXTO

Existencia de la contradicci�n. Como se advierte, existe la contradicci�n de tesis, pues dos �rganos jurisdiccionales de igual jerarqu�a -el Tercer y el Segundo Tribunales Colegiados del Vig�simo Tercer Circuito- en sendas sentencias -respectivamente, amparo directo 648/2005, y amparos directos 491/2004 y 469/2005- se pronunciaron en forma diversa respecto de una misma cuesti�n jur�dica, a saber: conforme a la legislaci�n de A.: 1) si en un juicio especial de alimentos en el que se ha decretado la obligaci�n de ministrar pensi�n provisional, �sta cesa con el dictado de la sentencia definitiva; y, 2) si un juicio especial de alimentos en el que se ha decretado la obligaci�n de ministrar pensi�n provisional culmina con una sentencia en la que se reserva la fijaci�n del monto definitivo para el periodo de ejecuci�n, debe hacerse pronunciamiento expreso sobre los alimentos respecto al lapso que media entre la fecha de la sentencia y la de la resoluci�n que decide el monto definitivo.

En efecto, el Tercer Tribunal Colegiado del Vig�simo Tercer Circuito sostuvo que cuando en sentencia se reconoce el derecho de recibir alimentos pero se reserva la fijaci�n de su monto en etapa de ejecuci�n, no cesa la pensi�n alimenticia provisional porque subsiste y es exigible hasta en tanto se determine la suma que se debe cubrir en definitiva.

Mientras que el Segundo Tribunal Colegiado del Vig�simo Tercer Circuito sostuvo que la citada medida provisional surte efectos hasta que se dicta sentencia, por lo que cuando en �sta se determina que el monto de la pensi�n definitiva ser� regulado en ejecuci�n de sentencia, el J. debe dictar las medidas necesarias para asegurar la subsistencia alimenticia del acreedor por el tiempo que transcurra entre la sentencia y la resoluci�n en que se cuantifique la definitiva.

Por otra parte, no se configura contradicci�n de criterios entre el sostenido por el Tercer Tribunal Colegiado del Vig�simo Tercer Circuito con el sustentado por el Segundo Tribunal Colegiado del mismo circuito en los amparos directos 123/2004, 531/2004 y 587/2004, de los cuales este �ltimo �rgano, tambi�n remiti� copia certificada.

Lo anterior es as�, pues para que surja contradicci�n se requiere que existan pronunciamientos en diferente sentido sobre un mismo aspecto o tema, y es el caso que si bien en las ejecutorias emitidas por el Segundo Tribunal Colegiado del citado circuito se expresaron consideraciones por cuanto al hecho que se haya dejado para ejecuci�n la determinaci�n de la pensi�n definitiva, lo cierto es que dicho �rgano no hizo pronunciamiento en relaci�n con el alcance o vigencia de la pensi�n alimenticia provisional en esa hip�tesis, es decir, cuando en sentencia se ordena que el monto de la pensi�n definitiva se determine en el periodo de ejecuci�n, y si en su caso, el J. debe contemplar en ese fallo, lo relativo a la subsistencia del acreedor alimentario por el tiempo que transcurra hasta que se haga esa cuantificaci�n.

Es decir, en tales ejecutorias dicho tribunal no emiti� determinaciones en ese aspecto, como s� lo hizo en los diversos amparos directos 491/2004 y 469/2005.

S�PTIMO

Fijaci�n del criterio que debe prevalecer. Esta Primera Sala estima que: 1) si en un juicio especial de alimentos en el que se ha decretado la obligaci�n de ministrar pensi�n provisional, �sta no termina con el dictado de la sentencia definitiva si es que se reserva la fijaci�n del monto definitivo para el periodo de ejecuci�n; y, 2) si un juicio especial de alimentos en el que se ha decretado la obligaci�n de ministrar pensi�n provisional, culmina con una sentencia en la que se reserva la fijaci�n del monto definitivo para el periodo de ejecuci�n, puede no haber pronunciamiento expreso respecto al lapso que media entre la fecha de la sentencia y la de la resoluci�n que decide el monto definitivo, y en este caso debe entenderse que subsiste la provisional.

El art�culo 573 dispone:

"En vista de los t�tulos presentados para fundar la demanda y una vez justificados los extremos de que se habla en el art�culo anterior, el J. si estima fundada la solicitud, dictar� resoluci�n fijando la suma en que deben consistir los alimentos provisionales y mandar� abonarlos, por mensualidades anticipadas, mientras se resuelve en definitiva."

Tal como se advierte, la soluci�n estriba en determinar el significado de la expresi�n "mientras se resuelve en definitiva" que emplea el anterior precepto. Tiene que dilucidarse si dicha expresi�n se refiere al dictado de la sentencia definitiva o al dictado de la resoluci�n que en definitiva -de modo concluyente, final- fija el monto de la pensi�n alimenticia, con independencia de si esto acaece en la propia sentencia con la que culmina el juicio de alimentos o en una interlocutoria emitida en la fase de ejecuci�n.

Para resolver esta cuesti�n, es menester emplear tres argumentos: uno, de orden gramatical, otro, de car�cter teleol�gico, en cuanto a la finalidad de la pensi�n provisional, y un tercero, de reducci�n al absurdo.

En primer lugar, debe hacerse notar que nada en la redacci�n del art�culo 573 permite concluir que la expresi�n "mientras se resuelve en definitiva" deba entenderse referida necesariamente a la sentencia con la que se pone fin al juicio de alimentos. Aquello sobre lo que versa ese resolver en definitiva es al monto final que, en caso de prosperar la acci�n de alimentos, habr� de condenarse al demandado. La sola literalidad del precepto as� lo indica.

Ocurre que en la hip�tesis de que se acoja la acci�n alimenticia, el J., al momento de dictar sentencia, puede tener los elementos para fijar la cantidad l�quida que debe abonar el demandado al acreedor o puede que no, y entonces s�lo declare la existencia del derecho de �ste a percibir alimentos en forma definitiva. As�, la sentencia que decide el juicio puede establecer el derecho a percibir alimentos y determinar el monto de �stos, o puede reconocer ese derecho y reservar para el periodo de ejecuci�n el establecimiento de la cantidad l�quida que se percibir�.

Si se est� frente a este �ltimo supuesto, es claro que la resoluci�n en definitiva del monto final de los alimentos no se da en la sentencia con la que culmina el juicio, sino en la interlocutoria que se dicte en ejecuci�n.

Entonces, en este caso, el art�culo 573, al hablar de "mientras se resuelve en definitiva" otorga a la medida provisional una vigencia perfectamente acotada: decretada la pensi�n con este car�cter, subsistir� hasta el momento en que se determine, en la interlocutoria respectiva, a cu�nto deben ascender los alimentos que en virtud de la sentencia que puso fin al juicio, est� obligado el demandado a ministrar al actor.

Esta soluci�n netamente gramatical se fortalece con el hecho de que si se entendiera que la pensi�n provisional cesa con el dictado de la sentencia definitiva, se presentar�a cualquiera de estas dos situaciones, ambas inaceptables: que en el lapso que mediara entre el dictado de la sentencia y el de la interlocutoria en la que se fijara la cantidad l�quida a que ascender�a el pago: 1) no se ministraran alimentos al actor, a pesar de tener una sentencia favorable; o, 2) se tuviera que dictar una nueva determinaci�n provisional, que rigiera justamente dentro de ese lapso.

Ninguna de las dos situaciones descritas es admisible. La primera, porque ir�a en contra de la teleolog�a de la medida provisional, que no es sino la de asegurar la subsistencia del acreedor alimentario, y m�s si ha obtenido sentencia favorable; la segunda, porque obliga a emitir una tercera forma de pensi�n provisional que no est� prevista en el texto de la ley, que reconoce s�lo la provisional que se determina en tanto se resuelve si se tiene derecho a percibir alimentos y la que debe regir en forma definitiva, si es que se demuestra ese derecho.

En cambio, la soluci�n contraria y aqu� defendida casa perfectamente con la finalidad de la medida provisional, pues asegura la subsistencia del acreedor hasta el momento en que se determina en forma final y concluyente qu� cantidad tiene derecho a percibir.

Es de se�alar que el derecho de alimentos es la facultad jur�dica que tiene una persona denominada alimentista para exigir a otra lo necesario para subsistir, en virtud del parentesco consangu�neo o por adopci�n, del matrimonio, del concubinato y en algunos casos del divorcio. La ley impone, en determinadas circunstancias, la obligaci�n de suministrar a otra persona los recursos necesarios para atender las necesidades de la vida. El C�digo Civil, al regular las relaciones de familia, establece que los parientes deben prestarse alimentos y crea una acci�n especial con el objeto de hacer efectiva esta obligaci�n, la cual supone la concurrencia de tres elementos: 1) Determinada vinculaci�n entre el alimentante y el alimentado; 2) Necesidad del alimentado; y, 3) Posibilidad econ�mica del alimentante. En efecto, se parte de la base de que el que pide los alimentos los necesita, y que el que debe prestarlos puede hacerlo porque sus condiciones econ�micas lo permiten y su vinculaci�n con el alimentado lo exige.

El fundamento de esta instituci�n reside en el principio de solidaridad que une a la familia y en un deber de conciencia. Por eso, cuanto m�s estrechos son los v�nculos, mayor es la obligaci�n del alimentante. La prestaci�n de alimentos comprende lo necesario para la subsistencia, habitaci�n y vestuario correspondiente a la condici�n del que la recibe y tambi�n lo necesario para la asistencia en las enfermedades, por lo que son estos cuatro los factores que el J. deber� tener en cuenta para establecer los gastos ordinarios comprendidos en los alimentos: subsistencia, habitaci�n, vestuario y asistencia en las enfermedades. Respecto de los menores, comprenden, adem�s, los gastos necesarios para la educaci�n primaria del alimentista y para proporcionarle alg�n oficio, arte o profesi�n honestos y adecuados a sus circunstancias personales.

En la fijaci�n de estos gastos deber�n considerarse las condiciones del alimentado y las posibilidades del alimentante; procedi�ndose, no con criterio restrictivo, sino con el concepto amplio de lo que se entiende por alimentos, esto es, todo lo que es necesario al consumo diario de una casa o de la persona, comprendiendo adem�s, lo necesario para la educaci�n y gastos de enfermedad. El alimentado tiene derecho a reclamar, con independencia de la cuota fijada para gastos ordinarios, lo necesario para satisfacer otros que por su naturaleza no est�n comprendidos en este concepto.

Las personas obligadas por la ley a prestarse alimentos pueden ser clasificados en tres grupos: 1) Esposos; 2) Parientes por consanguinidad (ascendientes, descendientes, hermanos y dem�s parientes colaterales); y, 3) Otros casos especiales no fundados en el parentesco (adopci�n simple y adopci�n plena y concubinato). La obligaci�n alimentaria tiene las siguientes caracter�sticas: Es una obligaci�n rec�proca, personal�sima, intransferible, inembargable el derecho correlativo, imprescriptible, intransigible, proporcional, divisible, crea un derecho preferente, no es compensable ni renunciable y no se extingue por el hecho de que la prestaci�n sea satisfecha. De ah� que esta Suprema Corte en reiteradas ocasiones haya considerado a los alimentos como de inter�s social y orden p�blico.

La medida cautelar de que se trata tiene un car�cter especial�simo, por estar destinada a cubrir necesidades impostergables de personas colocadas en situaci�n de desamparo, las cuales son una prioridad de orden p�blico de naturaleza urgente e inaplazable, con el fin de asegurar la subsistencia de quienes los demandan, mientras se resuelve el juicio respectivo o inclusive no obstante que �ste ya se haya resuelto, hasta que se fija de manera l�quida la pensi�n que deba cubrirse, no de manera provisional sino permanente.

La fijaci�n de la pensi�n alimenticia provisional y el consecuente aseguramiento de bienes del deudor alimentario, es de naturaleza transitoria o temporal, pues, se insiste, rige o subsiste hasta el momento en que se dicte la sentencia que resuelva la controversia planteada, y si en �sta no se determina la cantidad l�quida, subsistente hasta que se haga la cuantificaci�n en la etapa de ejecuci�n de sentencia, la cual no puede considerarse arbitraria o carente de fundamento, pues por su propia naturaleza, de medida urgente e impostergable s�lo puede extinguirse hasta que el deudor alimentario comience a recibir el monto de la pensi�n definitiva de sus alimentos.

En efecto, es necesario convenir que la afectaci�n provisional del patrimonio del deudor alimentario, se justifica plenamente si se tiene en cuenta que la necesidad de percibir alimentos, por su propia naturaleza, tiene un rango especial dentro del derecho familiar y, por tanto, requiere de disposiciones adecuadas que permitan su pronta y segura satisfacci�n, pues carecer�a de sentido el condicionar en todo caso su otorgamiento a un procedimiento previo en el que el deudor pudiera hacer valer recursos o medios legales de defensa que por su tramitaci�n, en muchos casos prolongada, har�an inoportuna la atenci�n de esa necesidad, que en s� misma implica la subsistencia de la persona.

Ahora bien, podr�a presentarse la duda de qu� ocurrir�a con el pago de la pensi�n provisional, si (como en los casos concretos que examinaron los tribunales contendientes) en el juicio son dos o m�s los actores y al final s�lo se reconoce el derecho a percibir alimentos por lo que hace a uno o parte de ellos. Podr�a suponerse que aquellos respecto de los cuales no es acogida la acci�n alimenticia continuar�an percibiendo el pago de la provisional, haci�ndose de un pago de lo indebido.

No debe temerse a este supuesto, pues jur�dicamente no podr�a darse.

En las sentencias que deciden los juicios sobre pago de alimentos puede darse alguna de estas hip�tesis: 1) que se absuelve al demandado; 2) que se condena al demandado y se decreta en la misma sentencia el monto de la pensi�n; y, 3) que se declara �nicamente el derecho del actor a percibir alimentos y la obligaci�n del demandado de ministrarlos, pero, al no quedar establecida en juicio la capacidad econ�mica de �ste, se reserva para ejecuci�n la determinaci�n de la suma a cubrir.

En las dos primeras hip�tesis, la pensi�n provisional que en su caso hubiera sido decretada, cesa con el mero dictado de la sentencia definitiva, como un efecto natural. En la tercera hip�tesis, seg�n se ha demostrado, la provisional subsiste.

En cuanto a la primera hip�tesis, si son varios los actores, no se presenta ning�n problema, pues la pensi�n provisional que a todos beneficiaba, termina por el solo hecho de no haberse acogido su pretensi�n.

En cuanto a la segunda, es obvio que la sentencia s�lo se ocupar�a de fijar el monto de la pensi�n definitiva por lo que hace al actor o actores que hubieran acreditado su pretensi�n.

Y por lo que hace a la tercera, ocurre algo semejante: subsistir�a la provisional s�lo por lo que hace a quien hubiera demostrado su acci�n, pues para el que no, ning�n derecho asistir�a.

As�, debe concluirse que la pensi�n provisional a que se refiere el art�culo 573 del C�digo de Procedimientos Civiles del Estado de A., subsiste hasta que se decide en definitiva a cu�nto debe ascender la suma que ha de pagar el deudor y, por ello, es que si en un juicio de alimentos se decreta pensi�n provisional, y llegado el momento de dictar sentencia definitiva, se reserva la fijaci�n del monto para el periodo de ejecuci�n, sin hacer ning�n pronunciamiento sobre si subsiste la provisional, debe entenderse que s� subsiste �sta, por lo que hace a quienes hubieran demostrado su acci�n. Una sentencia en la que se omita hacer ese pronunciamiento expreso no puede reputarse, por tanto, ilegal. Es verdad que lo regular, lo ordinario, tendr�a que ser que en la sentencia definitiva se estableciera de forma expresa la situaci�n alimenticia en tanto se decide en forma final el monto.

Finalmente, se advierte que esta Primera Sala ha emitido un criterio en el que se sostuvo un punto que podr�a estimarse contrario a lo que aqu� se ha sostenido.

En efecto, el primero de diciembre de dos mil cuatro, por unanimidad de cinco votos, la Sala resolvi� la contradicci�n de tesis 108/2004-PS, de la que eman� el criterio siguiente (jurisprudencia 9/2005, publicada en el Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta, Novena �poca, Tomo XXI, marzo de dos mil cinco, p�gina ciento cincuenta y tres):

PENSI�N ALIMENTICIA PROVISIONAL. NO PUEDE CANCELARSE EN LA INTERLOCUTORIA QUE DECIDE LA RECLAMACI�N INTERPUESTA CONTRA EL AUTO QUE LA DECRETA (LEGISLACI�N DEL ESTADO DE VERACRUZ). El art�culo 210 del C�digo de Procedimientos Civiles de la citada entidad federativa dispone que en los casos en que se reclamen alimentos, en el auto en que se d� entrada a la demanda, a petici�n de parte y atendiendo a las circunstancias, el J. podr� fijar una pensi�n alimenticia provisional y decretar su aseguramiento cuando los acreedores justifiquen con las correspondientes copias certificadas de las actas del estado civil, el v�nculo matrimonial o su parentesco con el deudor alimentista, sin perjuicio de lo que se resuelva en la sentencia definitiva. Lo anterior pone de manifiesto que la pensi�n alimenticia puede ser provisional odefinitiva, y se presenta en dos etapas procedimentales: la primera se determina sin audiencia del deudor, �nicamente con base en la informaci�n con que se cuenta hasta el momento de la presentaci�n de la demanda; mientras que la segunda se da al dictarse la sentencia, con base en los elementos de prueba aportados por las partes en el juicio, ya que es cuando el juzgador est� en mejores condiciones de normar su criterio. Por tanto, tomando en cuenta que la finalidad de la pensi�n alimenticia consiste en proporcionar al acreedor los medios necesarios para subsistir, la reclamaci�n que se interponga en contra del auto que la fija de manera provisional jam�s podr� tener el alcance de cancelarla o dejarla insubsistente, pues dado el escaso t�rmino establecido en la ley para su tr�mite y resoluci�n, es evidente que el juzgador dif�cilmente podr�a contar en ese lapso con el material probatorio suficiente para decidir el derecho que le asiste al acreedor alimentario, quien puede demostrar durante el juicio su derecho a recibir los alimentos, desvirtuando los motivos aducidos para pedir su cancelaci�n o cesaci�n.

No puede estimarse que las consideraciones vertidas en la contradicci�n de tesis 108/2004-PS, sean contrarias a las vertidas en el presente asunto.

En aquella contradicci�n de tesis el tema que se resolvi� fue determinar si a trav�s de la reclamaci�n que se interponga en contra del auto que fija una pensi�n alimenticia provisional, puede o no cancelarse dicha medida cautelar.

Dicho tema es a todas luces diferente del que se presenta en la contradicci�n que aqu� se analiza. Y si bien en las consideraciones de esa resoluci�n se se�ala que la naturaleza temporal de la pensi�n provisional subsiste s�lo hasta que se dicta sentencia, lo cierto es que dicho razonamiento presume que en dicho fallo tambi�n se fija el monto l�quido a que, en definitiva, estar� obligado a pagar el deudor alimentario, pero no contempl� el caso, como en la especie, de que tal monto se vaya a cuantificar en el periodo de ejecuci�n.

En orden a lo expuesto, cabe concluir que debe prevalecer con el car�cter de jurisprudencia el criterio siguiente:

PENSI�N ALIMENTICIA PROVISIONAL. NO CESA CON EL SOLO DICTADO DE LA SENTENCIA CON LA QUE CULMINA EL JUICIO DE ALIMENTOS, SI EL JUEZ RESERVA PARA EL PERIODO DE EJECUCI�N LA CUANTIFICACI�N DEFINITIVA (LEGISLACI�N DEL ESTADO DE AGUASCALIENTES).-La pensi�n provisional a que se refiere el art�culo 573 del C�digo de Procedimientos Civiles del Estado de A. subsiste hasta que se decide en definitiva a cu�nto debe ascender la suma que ha de pagar el deudor, y por ello es que si en un juicio de alimentos se decreta pensi�n provisional y, llegado el momento de dictar sentencia definitiva, se reserva la fijaci�n del monto para el periodo de ejecuci�n, sin hacer ning�n pronunciamiento sobre si subsiste la provisional, debe entenderse que s� subsiste, por lo que hace a quienes hubieran demostrado su acci�n, en aras de garantizar sus derechos. Una sentencia en la que se omita hacer ese pronunciamiento expreso no puede reputarse, por tanto, ilegal, aunque sea mejor que siempre haya un pronunciamiento expreso.

Por lo expuesto y fundado, se

resuelve:

PRIMERO

No existe la contradicci�n de tesis denunciada entre el criterio sustentado por el Segundo Tribunal Colegiado del Vig�simo Tercer Circuito en los amparos directos 123/2004, 531/2004 y 587/2004 y el sostenido por el Tercer Tribunal Colegiado del Vig�simo Tercer Circuito.

SEGUNDO

S� existe la contradicci�n de tesis denunciada entre el criterio sustentado por el Segundo Tribunal Colegiado del Vig�simo Tercer Circuito en los amparos directos 491/2004 y 469/2005 y el sostenido por el Tercer Tribunal Colegiado del Vig�simo Tercer Circuito.

TERCERO

Debe prevalecer con car�cter de jurisprudencia la tesis sustentada por esta Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, en t�rminos del �ltimo considerando de esta resoluci�n.

CUARTO

D�se publicidad de inmediato a esta resoluci�n, en t�rminos del art�culo 195 de la Ley de Amparo.

N.�quese; con testimonio de esta resoluci�n, comun�quese a los Tribunales Colegiados sustentantes, y en su oportunidad arch�vese el expediente.

As� lo resolvi� la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, por unanimidad de cuatro votos de los se�ores Ministros: Jos� de Jes�s G.�o P. (ponente), J.N.S.M., O.S.C. de G.�a V. y presidente Jos� Ram�n Coss�o D�az. Ausente el M.S.A.V.H.�ndez.