Ejecutoria num. 2a./J. 138/2005 de Suprema Corte de Justicia, Segunda Sala - Jurisprudencia - VLEX 26823256

Ejecutoria num. 2a./J. 138/2005 de Suprema Corte de Justicia, Segunda Sala

Emisor:Segunda Sala
Número de Resolución:2a./J. 138/2005
Localizacion:SERGIO SALVADOR AGUIRRE ANGUIANO.
Materia:Suprema Corte de Justicia de México
Fecha de Publicación: 1 de Febrero de 2006
RESUMEN

CONTRADICCIÓN DE TESIS 121/2005-SS. ENTRE LAS SUSTENTADAS POR EL CUARTO TRIBUNAL COLEGIADO DEL DÉCIMO QUINTO CIRCUITO Y EL ENTONCES SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO DEL DÉCIMO SÉPTIMO CIRCUITO, AHORA PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIAS PENAL Y ADMINISTRATIVA DEL PROPIO CIRCUITO.INSPECTOR DEL TRABAJO. CARECE DE FACULTADES PARA LEVANTAR ACTAS EN LAS QUE HAGA CONSTAR LA PREEXISTENCIA DEL DESPIDO ALEGADO POR EL TRABAJADOR O PARA INTERROGAR AL PATRÓN O A SUS EMPLEADOS AL RESPECTO.

 
ÍNDICE
CONTENIDO

CONTRADICCI�N DE TESIS 121/2005-SS. ENTRE LAS SUSTENTADAS POR EL CUARTO TRIBUNAL COLEGIADO DEL D�CIMO QUINTO CIRCUITO Y EL ENTONCES SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO DEL D�CIMO S�PTIMO CIRCUITO, AHORA PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIAS PENAL Y ADMINISTRATIVA DEL PROPIO CIRCUITO.

MINISTRO PONENTE: S.S.A.A..

SECRETARIO: A.M.R. MAT�AS.

CONSIDERANDO:

TERCERO

El criterio sustentado por el entonces Segundo Tribunal Colegiado del D�cimo S�ptimo Circuito, ahora Primer Tribunal Colegiado en Materias Penal y Administrativa del propio circuito, el veintinueve de junio de mil novecientos ochenta y nueve, al resolver el amparo directo laboral 77/1989, promovido por O.�n Robert?s, S.A. de C.V., se apoy� en las consideraciones siguientes:

QUINTO. Los conceptos de violaci�n esgrimidos por la peticionaria del amparo resultan fundados para concederle la protecci�n federal que solicita. En efecto, de las constancias existentes dentro del expediente laboral A-521/87, aparece a fojas 86 el escrito del procurador de la Defensa del Trabajo, mediante el cual manifiesta que E.A.R.P. demand� a O.�n R., S.A. de C.V., determinadas prestaciones en relaci�n con el salario que se tom� como base y que fue el de $9,266.00 (nueve mil doscientos sesenta y seis pesos 00/100 M.N.) ejercitando la acci�n de despido justificado. Asimismo, a foja 52 de los autos naturales aparece el convenio de fecha veinticuatro de noviembre de mil novecientos ochenta, celebrado entre el actor y la empresa O.�n R., S.A. de C.V., en el que el primero manifest� su conformidad para que se le cambiaran sus condiciones de trabajo y que se le calculara en base al 3.3% de comisi�n de sus propias ventas en sustituci�n al sueldo de $4,200.00 m�s el 1% de comisi�n que ven�a recibiendo. Por otra parte, existen talones de percepciones por concepto de comisiones y quincenas que recibi� el hoy tercero perjudicado las que corren agregadas de las fojas 71 a la 83 y de la 121 a la 180 del juicio natural; documentos �stos que fueron ofrecidos por la hoy quejosa como pruebas de su parte como se desprende del escrito que obra a foja 50 del juicio natural de fecha dieciocho de septiembre de mil novecientos ochenta y siete y con el que se comprueba el salario devengado por el actor. Por lo que respecta al acta levantada por el inspector del trabajo, vemos que la misma carece de valor probatorio pleno, ya que entre las atribuciones de tal autoridad y que se encuentran plasmadas en el cap�tulo 5o., en sus art�culos 540 y 541 de la Ley Federal del Trabajo no aparece disposici�n alguna que le permita levantar un acta de esa naturaleza, adem�s que no existe prueba fehaciente en autos que pudiera corroborar lo asentado en aqu�lla, sino �nicamente el dicho del actor; por ende, no le asiste la raz�n a la Junta responsable al manifestar en la resoluci�n que se combate que el actor acredit� la procedencia del despido injustificado con el acta del inspector del trabajo y, por lo mismo, no es procedente la reversi�n de la carga de la prueba, puesto que como se dijo con anterioridad, el acta levantada por el inspector del trabajo carece de valor probatorio, toda vez que no est� dentro de sus funciones levantar actas de esa naturaleza, ya que la Ley Federal del Trabajo no le confiere tal facultad, por ende, al haber insistido el trabajador en el hecho del despido injustificado, le correspond�a demostrar su afirmaci�n, puesto que el ofrecimiento que le hizo la parte demandada fue en los mismos t�rminos y condiciones que ten�a con anterioridad, lo que produce el efecto de revertir al trabajador la carga de probar el despido, toda vez que el hecho del despido injustificado fue negado por el patr�n y no fue comprobado por otros medios de prueba. Tiene aplicaci�n al caso la tesis de jurisprudencia n�mero 85 que con el rubro: ?DESPIDO, NEGATIVA DEL, Y OFRECIMIENTO DEL TRABAJO. REVERSI�N DE LA CARGA DE LA PRUEBA.?, aparece visible a foja 77, Quinta Parte, del Ap�ndice al Semanario Judicial de la Federaci�n de los a�os 1917-1985.

De las consideraciones precedentes surgi� la tesis, cuyos rubro, texto y datos de localizaci�n son:

"ACTA LEVANTADA POR INSPECTOR DE TRABAJO PARA ACREDITAR DESPIDO INJUSTIFICADO, CASO EN QUE CARECE DE VALIDEZ EL. Por lo que respecta al acta levantada por el inspector de trabajo (en la que se asent� que el patr�n despidi� al trabajador) la misma carece de valor probatorio pleno, ya que entre las atribuciones de tal autoridad y que se encuentran plasmadas, en el cap�tulo 5o. en sus art�culos 540 y 541 de la Ley Federal de Trabajo, no aparece disposici�n alguna que le permita levantar un acta de esa naturaleza." (Octava �poca. Instancia: Segundo Tribunal Colegiado del D�cimo S�ptimo Circuito. Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n. Tomo III, Segunda Parte-1, enero a junio de 1989. P�gina 47)."

CUARTO

El criterio sustentado por el Cuarto Tribunal Colegiado del D�cimo Quinto Circuito, el nueve de junio de dos mil cinco, al resolver el amparo directo 182/2005, promovido por S.D.A.R., se apoy� en las consideraciones siguientes:

QUINTO. Resultan sustancialmente fundados los conceptos de violaci�n que se hacen valer, suplidos en deficiencia de la queja acorde a lo previsto por el art�culo 76 Bis, fracci�n IV, de la Ley de Amparo. La impetrante argumenta que debi� de d�rsele valor al acta de inspecci�n que ofreci� como prueba, porque relacionada con las respuestas que se otorgaron en la prueba confesional a cargo de Am�rica G.G. y B.L.S.R. probaba que fue despedida injustificadamente, adem�s de que la parte demandada no hab�a objetado el acta de inspecci�n, y que por ello ten�a valor de prueba plena. Como se dio noticia, resulta sustancialmente fundado lo que argumenta la quejosa, ya que si bien no es cierto que el acta de inspecci�n no la hubiera objetado la parte demandada, pues s� lo hizo (foja 58), tambi�n lo es que el argumento de la responsable no se comparte, como tampoco el criterio que sustenta la tesis que invoc� como apoyo para restarle valor probatorio a dicho documento. En efecto, se dice lo anterior, dado que el inspector de la Secretar�a de Trabajo y P.�n Social del Gobierno del Estado, tiene facultades para ello, atento a lo dispuesto por los art�culos 540 y 550 de la Ley Federal del Trabajo, que a la letra dicen: ?Art�culo 540. La inspecci�n del trabajo tiene las funciones siguientes: I.V. el cumplimiento de las normas de trabajo; II. Facilitar informaci�n t�cnica y asesorar a los trabajadores y a los patrones sobre la manera m�s efectiva de cumplir las normas de trabajo; III. Poner en conocimiento de la autoridad las deficiencias y las violaciones a las normas de trabajo que observe en las empresas y establecimientos; IV. Realizar los estudios y acopiar los datos que le soliciten las autoridades y los que juzgue conveniente para procurar la armon�a de las relaciones entre trabajadores y patrones; y V. Las dem�s que le confieran las leyes.?. ?Art�culo 550. Los reglamentos determinar�n las atribuciones, la forma de su ejercicio y los deberes de la inspecci�n del trabajo.?. As� tenemos que el primer precepto en cita establece que la inspecci�n del trabajo tendr� entre otras funciones, las que les confieran las dem�s leyes en forma gen�rica, y el segundo numeral en forma espec�fica prev� que las atribuciones, ejercicio y deberes de la inspecci�n del trabajo ser�n acordes al reglamento. Por su parte, el Reglamento General para la Inspecci�n y Aplicaci�n de Sanciones por Violaciones a la Legislaci�n L., en su art�culo 1o., establece que su aplicaci�n tambi�n corresponde a las autoridades correlativas de las entidades federativas, y que literalmente dice: ?Art�culo 1o. El presente ordenamiento rige en todo el territorio nacional y tiene por objeto reglamentar la Ley Federal del Trabajo, en relaci�n con el procedimiento y la forma de ejercicio para la pr�ctica de visitas de inspecci�n y la aplicaci�n de sanciones por violaciones a la legislaci�n laboral, en los centros de trabajo a que se refiere este reglamento. Su aplicaci�n corresponde tanto a la Secretar�a del Trabajo y P.�n Social, como a las autoridades de las entidades federativas y del Distrito Federal, en el �mbito de sus respectivas competencias. Las disposiciones conducentes de la Ley Federal de Procedimiento Administrativo y de las leyes que regulen el procedimiento administrativo de las entidades federativas o del Distrito Federal, seg�n la competencia federal o local respectivamente, se aplicar�n supletoriamente a este reglamento.?. Por su parte, el art�culo 14 de dicho reglamento dispone que las autoridades del trabajo podr�n ordenar visitas extraordinarias en cualquier tiempo, y enumera varios supuestos en los que ello procede, entre los cuales est� cuando tenga conocimiento por cualquier conducto de posibles violaciones a la legislaci�n laboral, como lo prev� la fracci�n I del mismo, que a la letra dice: ?Art�culo 14. Las autoridades del trabajo podr�n ordenar la pr�ctica de visitas extraordinarias en cualquier tiempo, mismas que proceder�n cuando: I.T. conocimiento por cualquier conducto de posibles violaciones a la legislaci�n laboral; II. Al revisar la documentaci�n presentada para obtener autorizaciones, se percaten de posibles irregularidades imputables al patr�n o de que �ste se condujo con falsedad; III.T. conocimiento de accidentes o siniestros ocurridos en alg�n centro de trabajo; IV. En una visita de inspecci�n ordinaria, el patr�n visitado proporcione informaci�n falsa o se conduzca con dolo, mala fe o violencia; V.T. conocimiento de que existe inminente peligro para la integridad f�sica o la salud de los trabajadores; VI. Existan actas derivadas de una visita que carezcan de los requisitos establecidos en las disposiciones jur�dicas aplicables, o en aquellas de las que se desprendan elementos para presumir que el inspector incurri� en conductas irregulares, y VII. Se realice la supervisi�n a que se refiere el art�culo 26 de este reglamento.?. Asimismo, el art�culo 20 del reglamento en consulta le otorga facultades al inspector para que lleve a cabo los interrogatorios que estime convenientes, tomando las medidas al respecto para que las respuestas no sean influenciadas, as� como no s�lo lo faculta sino que lo obliga a vaciar el resultado en un acta que al efecto levante. ?Art�culo 20. Durante la visita, el inspector efectuar� los interrogatorios a que alude la ley, quedando facultado para separar a los trabajadores y al patr�n o a sus representantes, con objeto de evitar la posible influencia sobre los interrogados. Los resultados que se obtengan de los interrogatorios efectuados se har�n constar en el acta respectiva.?. Ahora bien, es verdad que el acta n�mero 007/2003 redactada a las trece horas con quince minutos del d�a catorce de marzo de dos mil tres, a la que nos hemos venido refiriendo, carece de la firma de dos testigos como lo dispone el p�rrafo segundo del art�culo 18 de multicitado reglamento. ?Art�culo 18. Al momento de llevarse a cabo una inspecci�n, tanto el patr�n como sus representantes, est�n obligados a permitir el acceso del inspector al centro de trabajo y a otorgar todo tipo de facilidades, apoyos y auxilio de car�cter administrativo, para que la inspecci�n se practique y para el levantamiento del acta respectiva, as� como proporcionar la informaci�n y documentaci�n que le sea requerida por el inspector y a que obligan la ley, sus reglamentos, las normas oficiales mexicanas y dem�s disposiciones aplicables en la materia. De toda visita de inspecci�n se levantar� acta circunstanciada, con la intervenci�n del patr�n o su representante, as� como el de los trabajadores, en presencia de dos testigos propuestos por la parte patronal, o bien, designados por el propio inspector si �sta se hubiere negado a proponerlos. En caso de que el patr�n o su representante se oponga a la pr�ctica de la inspecci�n ordenada, el inspector lo har� constar en una acta. La autoridad del trabajo, previo acuerdo de su titular, lo har� del conocimiento del Ministerio P�blico competente para los efectos legales procedentes, independientemente de la sanci�n administrativa que proceda.?. Sin embargo, tal omisi�n no influye al grado de no tenerlo como documento p�blico, atento a lo dispuesto por el art�culo 795 de la Ley Federal del Trabajo, al ser expedido por un funcionario p�blico en ejercicio de sus funciones. ?Art�culo 795. Son documentos p�blicos aquellos cuya formulaci�n est� encomendada por la ley a un funcionario investido de fe p�blica, as� como los que expida en ejercicio de sus funciones. Los documentos p�blicos expedidos por las autoridades de la Federaci�n, de los Estados, del Distrito Federal o de los Municipios, har�n fe en el juicio sin necesidad de legalizaci�n.?. Pero la omisi�n en cita, s� trasciende en el alcance y valor probatorio, pues conforme al art�culo 841 de la ley laboral en comento, tiene valor de un indicio para justificar el despido injustificado, cuyo peso procesal recay� en la actora, que de haber militado aislado en el juicio hubiera sido insuficiente; sin embargo, existen otras pruebas y datos que ameritan una adminiculada valoraci�n por parte de la Junta laboral, como son las pruebas confesionales que se desahogaron en autos del juicio natural, en especial las que se llevaron a cabo a cargo de Am�rica God�nez G. encargada de cajas de la negociaci�n demandada, y B.L.S.R., jefa de piso de la misma, personas con quien entendi� la diligencia el inspector del trabajo; asimismo obra la contestaci�n de la demanda por parte de la empresa en que sostuvo que el �ltimo d�a que la actora se present� a la fuente de trabajo fue el trece de marzo de dos mil tres (foja 42, segundo p�rrafo de hechos), cuando en el juicio se prob� que fue el d�a catorce de dicho mes y a�o, fecha en que es atribuido el despido. Por todo lo razonado y sustentado jur�dicamente, no se comparte la tesis aislada que invoc� la responsable para restarle valor al acta de inspecci�n, la que se identifica con los siguientes datos. Octava �poca. Instancia: Segundo Tribunal Colegiado del D�cimo S�ptimo Circuito. Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n. Tomo III, Segunda Parte-1, enero a junio de 1989. P�gina 47. ?ACTA LEVANTADA POR INSPECTOR DE TRABAJO PARA ACREDITAR DESPIDO INJUSTIFICADO, CASO EN QUE CARECE DE VALIDEZ EL.? (se transcribe y se cita precedente). En consecuencia, es incuestionable que el laudo reclamado es violatorio de las garant�as de legalidad y seguridad jur�dica consagradas en los art�culos 14 y 16 de la Constituci�n General de la Rep�blica, as� como de lo dispuesto en los art�culos 540, 550, 841 y 842 de la Ley Federal del Trabajo, por lo que procede conceder la protecci�n constitucional a la quejosa S.D.A.R., para el efecto de que la responsable deje insubsistente el laudo reclamado y en su lugar dicte otro en el que siguiendo los lineamientos de esta ejecutoria valore conforme a derecho el acta de inspecci�n en forma adminiculada con las dem�s pruebas aportadas en autos en especial con las pruebas de confesi�n desahogadas a cargo de Am�rica G.G. y B.L.S.R., acatando en forma estricta lo que disponen los art�culos 841 y 842 de la Ley Federal del Trabajo, y con plenitud de jurisdicci�n resuelva lo que legalmente corresponda.

De las consideraciones precedentes deriv� la tesis cuyos rubro, texto y datos de localizaci�n son:

"INSPECTOR DEL TRABAJO. SE ENCUENTRA FACULTADO PARA LEVANTAR UN ACTA CUANDO SE TRATE DEL DESPIDO DE UN TRABAJADOR. El inspector del trabajo, atento a lo dispuesto por el cap�tulo quinto de la Ley Federal del Trabajo, espec�ficamente en los art�culos 540 y 550, en relaci�n con los diversos numerales 1o., 14 y 20 del Reglamento General para la Inspecci�n y Aplicaci�n de Sanciones por Violaciones a la Legislaci�n L., tiene facultades para levantar un acta cuando se trata del despido de un trabajador. En efecto, el primer precepto citado establece que la inspecci�n del trabajo tendr�, entre otras funciones, las que le confieran las dem�s leyes en forma gen�rica; y, el segundo, en forma espec�fica prev� que los reglamentos determinar�n las atribuciones, forma de ejercicio y los deberes de la inspecci�n del trabajo; por su parte, el citado reglamento, en su art�culo 1o., establece que su aplicaci�n corresponde tanto a la Secretar�a del Trabajo y P.�n Social como a las autoridades de las entidades federativas y del Distrito Federal; el numeral 14 dispone que las autoridades del trabajo podr�n ordenar visitas extraordinarias en cualquier tiempo y enumera los supuestos en los que procede, entre los cuales, en su fracci�n I, determina que podr� efectuarla cuando tenga conocimiento por cualquier conducto de posibles violaciones a la legislaci�n laboral; por �ltimo, el art�culo 20 faculta al inspector para que lleve a cabo los interrogatorios a que alude la ley, tome las medidas para que los interrogados no sean influenciados, y lo obliga a que haga constar el resultado en el acta que al efecto levante." (Novena �poca. Instancia: Cuarto Tribunal Colegiado del D�cimo Quinto Circuito. Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta. Tomo XXII, agosto de 2005. Tesis XV.4o.5 L. P�gina 1930).

QUINTO

El entonces Segundo Tribunal Colegiado del D�cimo S�ptimo Circuito, ahora Primer Tribunal Colegiado en Materias Penal y Administrativa del propio circuito, al resolver el amparo directo laboral 77/1989, sustent� las consideraciones siguientes.

El acta (donde se hizo constar el despido del trabajador), levantada por el inspector del trabajo carece de valor probatorio, porque entre sus facultades, se�aladas en los art�culos 540 y 541 de la Ley Federal del Trabajo, no existe ninguna que lo autorice a levantar una acta de esa naturaleza, es decir, dentro de las funciones del inspector del trabajo no est� la de realizar tales actas, raz�n por la cual carece de valor probatorio. Este criterio est� reflejado en la tesis derivada del amparo directo laboral 77/1989 transcrita en el considerando tercero precedente.

Por su parte, el Cuarto Tribunal Colegiado del D�cimo Quinto Circuito al resolver el amparo directo 182/2005, esencialmente, consider� lo siguiente:

De acuerdo a lo establecido en los art�culos 540 y 550 de la Ley Federal del Trabajo, 1o., 14, 18 y 20 del Reglamento para la Inspecci�n y Aplicaci�n de Sanciones por Violaciones a la Legislaci�n L. el inspector del trabajo de la Secretar�a de Trabajo y P.�n Social del Gobierno del Estado tiene facultades para levantar el acta en la cual se haga constar el despido del trabajador, pues el primero de tales preceptos dispone que la inspecci�n del trabajo tendr� entre otras funciones, las que les confieran las dem�s leyes en forma gen�rica, y el segundo numeral prev� en forma espec�fica, que las atribuciones y deberes de la inspecci�n del trabajo ser�n acordes al Reglamento General para la Inspecci�n y Aplicaci�n de Sanciones por Violaciones a la Legislaci�n L. y conforme el art�culo 1o. de �ste, la aplicaci�n del propio reglamento corresponde a las autoridades correlativas de las entidades federativas. Adem�s, de acuerdo al precepto 14 del reglamento indicado, las autoridades del trabajo podr�n ordenar visitas extraordinarias en cualquier tiempo, entre otros supuestos, cuando tenga conocimiento por cualquier conducto de posibles violaciones a la legislaci�n laboral, m�xime que el art�culo 20 del reglamento invocado faculta al inspector del trabajo para llevar a cabo los interrogatorios que estime convenientes, tomando las medidas al respecto para que las respuestas no sean influenciadas y lo obliga a vaciar el resultado en un acta que al efecto levante.

Ahora bien, del an�lisis de las consideraciones preinsertas se observa la existencia de lacontradicci�n de tesis denunciada, porque se advierte que los Tribunales Colegiados precitados se pronunciaron sobre cuestiones jur�dicas esencialmente iguales, a saber, si el inspector del trabajo, tiene o no facultades para levantar actas en las cuales se haga constar el despido del trabajador; sin embargo, arribaron a conclusiones distintas, pues el entonces Segundo Tribunal Colegiado del D�cimo S�ptimo Circuito, actualmente Primer Tribunal Colegiado en Materias Penal y Administrativa del propio circuito, consider� que de acuerdo a lo establecido en los art�culos 540 y 550 de la Ley Federal del Trabajo el inspector del trabajo carece de facultades para levantar actas en las cuales se haga constar el despido del trabajador, porque en tales preceptos no existe disposici�n alguna que lo autorice a realizar tales actas, raz�n por la cual �stas carecen de valor probatorio.

Por su parte, el Cuarto Tribunal Colegiado del D�cimo Quinto Circuito determin� que el inspector del trabajo de acuerdo a lo establecido en los art�culos 540 y 550 de la Ley Federal del Trabajo y 1o., 14, 18 y 20 del Reglamento para la Inspecci�n y Aplicaci�n de Sanciones por Violaciones a la Legislaci�n L. s� est� facultado para levantar el acta en la cual se haga constar el despido del trabajador; luego, la misma s� tiene valor probatorio para acreditar este hecho, m�xime si se encuentra adminiculada con otros medios de convicci�n.

En esta tesitura, se pone de relieve que los Tribunales Colegiados precitados abordaron el an�lisis de cuestiones jur�dicas esencialmente iguales. La diferencia de criterios se present� en las consideraciones sustentadas en las ejecutorias transcritas con antelaci�n y las tesis discrepantes derivaron del an�lisis de los mismos elementos, razones por las cuales se reitera existe la contradicci�n de tesis denunciada.

Este criterio tiene apoyo en la jurisprudencia sustentada por el Pleno de este Alto Tribunal, cuyos rubro, texto y datos de localizaci�n son:

"CONTRADICCI�N DE TESIS DE TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO. REQUISITOS PARA SU EXISTENCIA. De conformidad con lo que establecen los art�culos 107, fracci�n XIII, primer p�rrafo, de la Constituci�n Federal y 197-A de la Ley de Amparo, cuando los Tribunales Colegiados de Circuito sustenten tesis contradictorias en los juicios de amparo de su competencia, el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n o la Sala que corresponda deben decidir cu�l tesis ha de prevalecer. Ahora bien, se entiende que existen tesis contradictorias cuando concurren los siguientes supuestos: a) que al resolver los negocios jur�dicos se examinen cuestiones jur�dicas esencialmente iguales y se adopten posiciones o criterios jur�dicos discrepantes; b) que la diferencia de criterios se presente en las consideraciones, razonamientos o interpretaciones jur�dicas de las sentencias respectivas; y, c) que los distintos criterios provengan del examen de los mismos elementos." (Novena �poca. Instancia: Pleno. Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta. Tomo XIII, abril de 2001. Tesis P./J. 26/2001. P�gina 76).

SEXTO

Conforme a lo razonado en el considerando anterior el punto de contradicci�n de tesis es el siguiente:

Si el inspector del trabajo legalmente tiene o no facultades para levantar actas en las cuales se haga constar la existencia del despido del trabajador, es decir, vinculadas con �ste.

Previamente a abordar el estudio del punto de m�rito se considera necesario precisar lo siguiente.

Que en los procedimientos laborales de donde provienen los laudos se�alados como actos reclamados en los juicios de amparo de donde derivan las ejecutorias participantes en la presente contradicci�n de tesis se present� como prueba el acta levantada por el inspector del trabajo en la cual se hizo constar la existencia del despido del trabajador, cabe advertir que en dichas actas no se circunstanciaron los t�rminos y momento en el cual ocurri� el mismo, pues en ambos casos el inspector del trabajo, a petici�n del empleado se present� a la fuente laboral despu�s de haber ocurrido el despido respectivo. Finalmente, es conveniente resaltar que de la lectura de las ejecutorias transcritas con antelaci�n no se advierte que el inspector del trabajo al levantar las actas respectivas lo hubiera hecho en cumplimiento de una orden, sino que ello obedeci� a la petici�n del trabajador.

Hecha la precisi�n precedente es oportuno insertar los art�culos 540, 541 y 550 de la Ley Federal del Trabajo y 1o., p�rrafo primero, 2o., fracci�n VI, 8o., 9o., 10, 11, 13, 14, 17 y 20 del Reglamento General para la Inspecci�n y Aplicaci�n de Sanciones por Violaciones a la Legislaci�n L.:

"Art�culo 540. La inspecci�n del trabajo tiene las funciones siguientes:

"I.V. el cumplimiento de las normas de trabajo;

"II. Facilitar informaci�n t�cnica y asesorar a los trabajadores y a los patrones sobre la manera m�s efectiva de cumplir las normas de trabajo;

"III. Poner en conocimiento de la autoridad las deficiencias y las violaciones a las normas de trabajo que observe en las empresas y establecimientos;

"IV. Realizar los estudios y acopiar los datos que le soliciten las autoridades y los que juzgue conveniente para procurar la armon�a de las relaciones entre trabajadores y patrones; y

"V. Las dem�s que le confieran las leyes."

"Art�culo 541. Los inspectores del trabajo tienen los deberes y atribuciones siguientes:

"I.V. el cumplimiento de las normas de trabajo, especialmente de las que establecen los derechos y obligaciones de trabajadores y patrones, de las que reglamentan el trabajo de las mujeres y los menores, y de las que determinan las medidas preventivas de riesgos de trabajo, seguridad e higiene;

"II. Visitar las empresas y establecimientos durante las horas de trabajo, diurno o nocturno, previa identificaci�n;

"III. Interrogar, solos o ante testigos, a los trabajadores y patrones, sobre cualquier asunto relacionado con la aplicaci�n de las normas de trabajo;

"IV. Exigir la presentaci�n de libros, registros u otros documentos, a que obliguen las normas de trabajo;

"V. Sugerir se corrijan las violaciones a las condiciones de trabajo;

"VI. Sugerir se eliminen los defectos comprobados en las instalaciones y m�todos de trabajo cuando constituyan una violaci�n de las normas de trabajo o un peligro para la seguridad o salud de los trabajadores, y la adopci�n de las medidas de aplicaci�n inmediata en caso de peligro inminente;

"VII. Examinar las sustancias y materiales utilizados en las empresas y establecimientos cuando se trate de trabajos peligrosos; y

"VIII. Los dem�s que les confieran las leyes.

"Los inspectores del trabajo deber�n cumplir puntualmente las instrucciones que reciban de sus superiores jer�rquicos en relaci�n con el ejercicio de sus funciones."

"Art�culo 550. Los reglamentos determinar�n las atribuciones, la forma de su ejercicio y los deberes de la inspecci�n del trabajo."

"Art�culo 1o. El presente ordenamiento rige en todo el territorio nacional y tiene por objeto reglamentar la Ley Federal del Trabajo, en relaci�n con el procedimiento y la forma de ejercicio para la pr�ctica de visitas de inspecci�n y la aplicaci�n de sanciones por violaciones a la legislaci�n laboral, en los centros de trabajo a que se refiere este reglamento. Su aplicaci�n corresponde tanto a la Secretar�a del Trabajo y P.�n Social, como a las autoridades de las entidades federativas y del Distrito Federal, en el �mbito de sus respectivas competencias."

"Art�culo 2o. Para los efectos de este reglamento, se entender� por:

"...

"VI. Inspector: El servidor p�blico encargado de practicar visitas de inspecci�n para comprobar el cumplimiento de la normatividad laboral en los centros de trabajo y que cuente con el nombramiento correspondiente expedido por las autoridades del trabajo, en los t�rminos de la ley."

"Art�culo 8o. Los inspectores tendr�n las siguientes obligaciones:

"I.V., en el �mbito de sus respectivas jurisdicciones, el cumplimiento de las disposiciones en materia de trabajo que establecen los derechos y obligaciones de los trabajadores y patrones; las de seguridad e higiene en el trabajo, incluidas las contenidas en las normas oficiales mexicanas; las que reglamentan el trabajo de las mujeres en estado de gestaci�n y en periodo de lactancia; las de los menores; las de capacitaci�n y adiestramiento de los trabajadores, y las que regulan la participaci�n de los trabajadores en las utilidades de las empresas;

"II. Levantar las actas en las que se asiente el resultado de las inspecciones efectuadas o aquellas en las que se hagan constar los hechos que las impidieron, cuando la causa sea la negativa del patr�n o de su representante, as� como rendir los informes en los que se hagan constar las circunstancias que impidieron la pr�ctica de una inspecci�n por causas ajenas a la voluntad del patr�n o de su representante u otras causas;

"III. Turnar a sus superiores inmediatos, dentro de un plazo no mayor de tres d�as h�biles, las actas de inspecci�n que hubieren levantado y la documentaci�n correspondiente;

"IV. Sugerir la adopci�n de las medidas de seguridad e higiene de aplicaci�n inmediata en caso de peligro inminente, incluso proponer a las unidades administrativas competentes de la secretar�a la clausura total o parcial del centro de trabajo;

"V. Proponer alternativas que favorezcan el mejor entendimiento entre los trabajadores y patrones, cuando as� se lo soliciten �stos, a fin de buscar la armonizaci�n de sus intereses, sin perjuicio de las facultades conferidas al respecto por la ley a otras autoridades;

"VI. Recabar para ser examinadas, en caso necesario, muestras de las sustancias y de materiales que se utilicen en los centros de trabajo durante los procesos productivos;

"VII. Realizar las diligencias de notificaci�n relacionadas con la pr�ctica de inspecciones y la aplicaci�n de sanciones por violaciones a la legislaci�n laboral;

"VIII. Verificar los estallamientos y subsistencias de huelga en los centros de trabajo;

"IX. Vigilar que las agencias de colocaci�n de trabajadores cuenten con la autorizaci�n y el registro correspondientes, otorgados en los t�rminos del reglamento aplicable;

"X. Verificar que el servicio para la colocaci�n de los trabajadores sea gratuito para �stos;

"XI. Denunciar ante el Ministerio P�blico competente, los hechos que se susciten o conozcan en las diligencias de inspecci�n, cuando los mismos puedan configurar alg�n delito previsto en la ley, y

"XII. Las dem�s que les confieran otros ordenamientos jur�dicos."

"Art�culo 9o. Los inspectores est�n obligados en las diligencias que efect�en a vigilar que:

"I. Los centros de trabajo cuenten con las autorizaciones, permisos o certificados a que se refieren la ley, sus reglamentos y las normas oficiales mexicanas;

"II. Los trabajadores que as� lo requieran, conforme a la ley, sus reglamentos y las normas oficiales mexicanas, cuenten con las constancias de habilidades laborales correspondientes, expedidas conforme a las disposiciones legales aplicables;

"III. En cada centro de trabajo se encuentren integradas las comisiones a que se refiere la ley, sus reglamentos y las normas oficiales mexicanas, as� como su correcto funcionamiento;

"IV. Los patrones cumplan con las disposiciones jur�dicas laborales vigentes, y

"V. Los patrones realicen las modificaciones que ordenen las autoridades del trabajo, a fin de adecuar sus establecimientos, instalaciones, maquinaria y equipo a lo dispuesto en la ley, sus reglamentos y las normas oficiales mexicanas."

"Art�culo 10. Los inspectores, en el �mbito de sus respectivas competencias y sin perjuicio de las facultades que la ley otorga a otras autoridades, brindar�n asesor�a y orientaci�n a los trabajadores y patrones respecto a los lineamientos y disposiciones relativas a:

"I. Condiciones generales de trabajo;

"II. Seguridad e higiene en el trabajo;

"III. Capacitaci�n y adiestramiento de los trabajadores, y

"IV. Otras materias reguladas por la legislaci�n laboral que por su importancia as� lo requieran.

"La informaci�n t�cnica que los inspectores proporcionen a los trabajadores, patrones o a sus respectivas organizaciones, en ning�n caso y bajo ninguna circunstancia incluir� la revelaci�n de secretos industriales o comerciales ni de procedimientos de fabricaci�n o explotaci�n de que tenga conocimiento la autoridad por el ejercicio de sus funciones."

"Art�culo 11. Los inspectores practicar�n las inspecciones que se les ordenen en el lugar de su adscripci�n y ser�n seleccionados de acuerdo a un sistema aleatorio, salvo en los casos en que se trate de inspecciones que requieran un cierto grado de especializaci�n. En este �ltimo caso el titular de la inspecci�n del trabajo de la autoridad competente podr� asignar libremente a los inspectores que deban realizarlas, siempre y cuando se refieran a:

"I.P.�n de los trabajadores en las utilidades de las empresas;

"II. Enteros de los descuentos al Fondo Nacional para el Consumo de los Trabajadores;

"III. Generadores de vapor o calderas y recipientes sujetos a presi�n;

"IV. Accidentes de trabajo;

"V. Trabajos en las minas, y

"VI. Materias que por su especificidad as� lo requieran.

"Las autoridades del trabajo, en el �mbito de sus respectivas competencias, podr�n comisionar a los inspectores a otras regiones, de acuerdo a las necesidades del servicio."

"Art�culo 13. Las autoridades del trabajo deber�n practicar en los centros de trabajo visitas de inspecci�n ordinarias, mismas que podr�n ser:

"I.I.. Las que se realizan por primera vez a los centros de trabajo, o por ampliaci�n o modificaci�n de �stos;

"II. P.�dicas. Las que se efect�an con intervalos de doce meses, plazo que podr� ampliarse o disminuirse de acuerdo con la evaluaci�n de los resultados que se obtengan derivados de inspecciones anteriores, tomando en consideraci�n la rama industrial, la naturaleza de las actividades que realicen, su grado de riesgo, n�mero de trabajadores y ubicaci�n geogr�fica.

"La programaci�n de estas inspecciones se har� por actividad empresarial y rama industrial en forma peri�dica, estableciendo un sistema aleatorio para determinar anualmente el turno en que deban ser visitados los centros de trabajo. El �rgano de control interno verificar� el correcto funcionamiento de dicho sistema.

"III. De comprobaci�n. Las que se realizan cuando se requiere constatar el cumplimiento de las medidas u �rdenes en materia de seguridad e higiene, dictadas previamente por las autoridades del trabajo."

"Art�culo 14. Las autoridades del trabajo podr�n ordenar la pr�ctica de visitas extraordinarias en cualquier tiempo, mismas que proceder�n cuando:

"I.T. conocimiento por cualquier conducto de posibles violaciones a la legislaci�n laboral;

"II. Al revisar la documentaci�n presentada para obtener autorizaciones, se percaten de posibles irregularidades imputables al patr�n o de que �ste se condujo con falsedad;

"III.T. conocimiento de accidentes o siniestros ocurridos en alg�n centro de trabajo;

"IV. En una visita de inspecci�n ordinaria, el patr�n visitado proporcione informaci�n falsa o se conduzca con dolo, mala fe o violencia;

".T. conocimiento de que existe inminente peligro para la integridad f�sica o la salud de los trabajadores;

"VI. Existan actas derivadas de una visita que carezcan de los requisitos establecidos en las disposiciones jur�dicas aplicables, o en aquellas de las que se desprendan elementos para presumir que el inspector incurri� en conductas irregulares, y

"VII. Se realice la supervisi�n a que se refiere el art�culo 26 de este reglamento."

"Art�culo 17. Los inspectores, para practicar las visitas ordinarias correspondientes, lo har�n previo citatorio que entreguen en los centros de trabajo por lo menos con veinticuatro horas de anticipaci�n a la fecha en que se realizar�n, en el que se especificar� el nombre del patr�n, domicilio del centro de trabajo, d�a y hora en que se practicar� la diligencia, el tipo de inspecci�n, el n�mero y fecha de la orden de inspecci�n correspondiente, acompa�ando un listado de documentos que deber� exhibir el patr�n, los aspectos a revisar y las disposiciones legales en que se fundamenten.

"Tanto en las visitas ordinarias como en las extraordinarias, al inicio de la visita de inspecci�n, el inspector deber� entregar al patr�n visitado o a su representante o a la persona con quien se entienda la diligencia, original de la orden escrita respectiva, con firma aut�grafa del servidor p�blico facultado para ello, as� como una gu�a que contenga los principales derechos y obligaciones del inspeccionado. Dichas �rdenes de inspecci�n deber�n precisar el centro de trabajo a inspeccionar, su ubicaci�n, el objeto y alcance de la diligencia, su fundamento legal, as� como los n�meros telef�nicos a los que el patr�n visitado podr� comunicarse para constatar los datos de la orden correspondiente.

"El inspector deber� exhibir credencial vigente con fotograf�a, expedida por la autoridad competente que lo acredite para desempe�ar dicha funci�n. Las credenciales de los inspectores deber�n contener, de manera clara y visible, la siguiente leyenda: ?Esta credencial no autoriza a su portador a realizar visita de inspecci�n alguna, sin la orden correspondiente?.

"Las autoridades del trabajo utilizar�n un sistema de informaci�n telef�nico, que podr� contar con m�todos de registro de llamadas e incluso asignarles clave de identificaci�n. El patr�n podr� utilizar este sistema para corroborar la autenticidad del inspector as� como los datos contenidos en la orden de visita de inspecci�n. En caso de que la informaci�n no coincida, la visita de inspecci�n correspondiente no podr� realizarse y el patr�n podr� formular su queja por esa misma v�a o por cualquier otro medio para que se realice la investigaci�n conducente. En el supuesto de que el patr�n faltare a la verdad respecto de los datos que le sean proporcionados por el sistema de informaci�n telef�nico, se har� acreedor a las sanciones que procedan de conformidad con las disposiciones jur�dicas aplicables. La negativa del patr�n o la imposibilidad para corroborar la autenticidad de la orden en los t�rminos de este p�rrafo, no impiden la celebraci�n de la visita de inspecci�n, lo cual se asentar� por el inspector en el acta correspondiente."

Art�culo 20. Durante la visita, el inspector efectuar� los interrogatorios a que alude la ley, quedando facultado para separar a los trabajadores y al patr�n o a sus representantes, con objeto de evitar la posible influencia sobre los interrogados. Los resultados que se obtengan de los interrogatorios efectuados se har�n constar en el acta respectiva.

De la lectura de los preceptos preinsertos en lo interesante, se advierte lo siguiente:

  1. Que en los art�culos 540, 550, 8o., 9o. y 10 transcritos, al inspector del trabajo se le conceden diversas facultades y se le asignan diversas funciones, las cuales en obvio de repeticiones innecesarias se dan aqu� por reproducidas, pero en ninguna de ellas se le faculta o autoriza para que levante actas en las cuales se haga constar la existencia del despido de un trabajador.

  2. Que de acuerdo al art�culo 2o., fracci�n VI, preinserto, el inspector del trabajo es el encargado de practicar visitas de inspecci�n para comprobar el cumplimiento de las normas laborales en los centros de trabajo y para ello debe contar con el nombramiento expedido por la autoridad competente en los t�rminos de la ley respectiva.

  3. Las autoridades laborales deber�n practicar en los centros de trabajo visitas de inspecci�n ordinarias, las cuales pueden ser iniciales, peri�dicas y de comprobaci�n, las que se podr�n ordenar en cualquier tiempo y proceder�n en los supuestosprevistos en el art�culo 14 transcrito.

  4. Los inspectores de trabajo �nicamente pueden practicar visitas de inspecci�n mediante orden escrita con firma aut�grafa del servidor p�blico facultado para ello, esto es, no podr�n practicar ninguna visita sin la orden correspondiente.

  5. En las �rdenes de inspecci�n se debe precisar el centro de trabajo a inspeccionar, su ubicaci�n, el objeto y alcance de la diligencia, su fundamento legal, as� como los n�meros telef�nicos a los cuales el patr�n visitado podr� comunicarse para constatar la veracidad de los datos de la orden relativa.

  6. El inspector �nicamente podr� interrogar a los trabajadores y patrones durante el desahogo de la inspecci�n ordenada por autoridad competente, es decir, fuera de la inspecci�n carece de facultades para hacer el interrogatorio indicado.

Por otra parte, es conveniente se�alar que conforme al principio de legalidad las autoridades s�lo pueden hacer lo que la ley les permite, principio b�sico regulado, entre otros, en los art�culos 14 y 16 de la Carta Magna.

En efecto, en nuestro sistema jur�dico no es posible concebir la actuaci�n de las autoridades, sino como una actuaci�n enteramente subordinada al derecho, las autoridades administrativas lato sensu, aun cuando sean titulares de amplios poderes y atribuciones no pueden, sin embargo, actuar arbitrariamente. Toda su actividad debe estar reglada por el orden jur�dico mexicano.

En otras palabras, de acuerdo al principio de legalidad, las autoridades s�lo pueden actuar cuando la ley se los permite, en la forma y t�rminos determinados en la misma; luego, no pueden realizar actos y actuaciones para las cuales no est�n expresamente facultadas.

Las anteriores consideraciones tienen apoyo en lo conducente, en la tesis sustentada por anteriores integraciones del Pleno de este Alto Tribunal y de esta Sala, cuyos rubro, texto y datos de localizaci�n son:

"REGISTRO FEDERAL DE A., DELEGACI�N INDEBIDA DE FACULTADES A LA DIRECCI�N DEL.-Si mediante un acuerdo, el subsecretario de ingresos deleg� en la Direcci�n del Registro Federal de Autom�viles algunas facultades concedidas a la Direcci�n de Aduanas sin derogar ni reformar el C�digo A., esta delegaci�n de facultades a trav�s del acuerdo indicado emitido por una autoridad administrativa resulta ilegal, porque las autoridades s�lo pueden hacer lo que la ley les permite en nuestro r�gimen de facultades limitadas y expresas que s�lo faculta a las autoridades para actuar dentro de la �rbita de sus atribuciones, de manera que aunque no haya alg�n precepto que proh�ba a alguna autoridad hacer determinada cosa, �sta no puede llevarla a cabo, si no existe disposici�n legal que la faculte. Por consiguiente, el simple acuerdo delegatorio de facultades emitido por el subsecretario de ingresos, no es suficiente para revestir de competencia a la Direcci�n del Registro Federal de Autom�viles para conocer de situaciones que solamente est�n reservadas a la Direcci�n de Aduanas." (Sexta �poca. Instancia: Segunda Sala. Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n. Volumen LXXXVI, Tercera Parte. P�gina 46).

"EJIDOS.-Es una regla de derecho, que las autoridades s�lo pueden hacer aquello que la ley les permite, a diferencia de los particulares que pueden hacer todo lo que la ley no proh�be, y como no hay disposici�n alguna que faculte a los delegados de la Comisi�n Nacional Agraria, para cambiar a su arbitrio la localizaci�n de los ejidos, claro est� que no pueden hacer esto de propia autoridad, tanto m�s, cuanto que el art�culo 9o. de la ley de 6 de enero de 1915, da a la Comisi�n Nacional Agraria la facultad de dictaminar sobre la localizaci�n, y al presidente de la Rep�blica, la de sancionar, es decir, la de dar fuerza, validez y autoridad, a los actos de la Comisi�n, relativos a la localizaci�n; de suerte que si es preciso cambiar �sta, el Ejecutivo de la Uni�n es quien debe disponerlo, fundando su determinaci�n, puesto que ni �l mismo est� autorizado por la ley, para mandar entregar a su voluntad los terrenos que tenga a bien." (Quinta �poca. Instancia: Pleno. Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n. Tomo XXI. P�gina 1292).

Ahora bien, retomando el punto de contradicci�n de tesis precisado con antelaci�n y de acuerdo a lo dispuesto en los art�culos 540, 541 y 550 de la Ley Federal del Trabajo y 1o., p�rrafo primero, 2o., fracci�n VI, 8o., 9o., 10, 11, 13, 14, 17, 18 y 20 del Reglamento General para la Inspecci�n y Aplicaci�n de Sanciones por Violaciones a la Legislaci�n L., se advierte que el inspector del trabajo carece de facultades para levantar acta en la cual haga constar la existencia del despido de un empleado, ocurrido con anterioridad a la fecha en la cual se presente en la fuente de trabajo, ni para certificar la preexistencia de ese hecho, pues en ninguno de tales preceptos se le concede facultad alguna para proceder en esos t�rminos.

En efecto, los preceptos citados deben interpretarse en forma estricta y, por ende, es claro que en ninguno de ellos se autoriza al inspector del trabajo para levantar, en forma aislada y fuera de toda visita de inspecci�n, acta en la cual haga constar la preexistencia del despido alegado por el trabajador, tampoco se le faculta para que en esas circunstancias interrogue a los patrones o empleados respecto a los hechos relacionados con un despido del empleado, esto es, que �nicamente puede interrogar a tales personas durante la visita de inspecci�n pero limitada al objeto de �sta y el resultado obtenido lo har� constar en el acta respectiva.

Por tanto, si ni en los preceptos de m�rito ni en ninguno otro de la Ley Federal del Trabajo y del Reglamento General para la Inspecci�n y Aplicaci�n de Sanciones por Violaciones a la Legislaci�n L. se faculta al inspector del trabajo, en forma expresa para levantar acta en la cual haga constar la existencia del despido alegado por el empleado, ocurrido con anterioridad a la fecha en la cual se presenta a la fuente de trabajo, es decir, para certificar la preexistencia del mismo y tampoco para interrogar fuera de la visita de inspecci�n al patr�n o sus empleados con hechos relacionados con un despido del empleado, dicha facultad no puede inferirse mediante presunciones de las atribuciones expresas otorgadas al inspector del trabajo, pues con ello se vulnerar�a el principio de legalidad, conforme al cual en el r�gimen de facultades expresas y limitadas prevaleciente en nuestro pa�s, las autoridades �nicamente pueden hacer lo que la ley les permita; esto es, s�lo pueden actuar dentro de la �rbita de sus facultades, de manera que aunque no haya alg�n precepto que proh�ba a alguna autoridad hacer determinado acto o diligencia, �stos no puede llevarlo a cabo, si no existe disposici�n legal que la faculte.

Estas consideraciones tienen apoyo en las tesis siguientes:

"AUTORIDADES.-Es un principio general de derecho constitucional, universalmente admitido, que las autoridades s�lo pueden hacer lo que la ley les permite." (Quinta �poca. Instancia: Pleno. Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n. Tomo XV. P�gina 250).

"AUTORIDADES, FACULTADES DE LAS.-Dentro del r�gimen de facultades expresas que prevalece en nuestro pa�s, las autoridades s�lo pueden hacer lo que la ley les permite." (Quinta �poca. Instancia: Segunda Sala. Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n. Tomo XLI. P�gina 944).

En este orden de ideas, cuando los inspectores del trabajo fuera de toda visita de inspecci�n y sin orden de visita de la autoridad competente y s�lo a petici�n del trabajador se presentan a la fuente de empleo para hacer constar la existencia del despido ocurrido con anterioridad a la fecha en la cual se constituye en dicho lugar o para certificar la preexistencia del mismo o para asentar el resultado del interrogatorio que formule al patr�n o a sus empleados, en relaci�n con el propio despido, es obvio que las actas en las cuales se hagan constar esos hechos carecen de valor probatorio, pues el inspector del trabajo legalmente no tiene facultades para hacer ese tipo de interpelaciones e interrogatorios, lo cual s�lo lo puede hacer durante el desarrollo de la visita de inspecci�n, de conformidad con las facultades que legalmente le corresponden, siempre y cuando �sta se realice por orden de autoridad competente; luego, si las actas indicadas se levantan a petici�n del trabajador y antes de que inicie el juicio laboral es obvio que se trata de una acta ad hoc, preconstituida, al margen de la ley que la regule, raz�n por la cual la prueba as� confeccionada y exhibida en juicio por s� sola carece de valor probatorio, pues el inspector al haberla expedido actu� fuera del �mbito de sus facultades y atribuciones, ya que como se precis� con anterioridad los preceptos legales preinsertos no lo facultan para realizar actas de esa naturaleza.

Estos razonamientos tienen apoyo en lo conducente en las tesis siguientes:

"INSPECTORES DEL TRABAJO, INFORMES DE LOS, QUE NO TIENEN VALOR PROBATORIO.-Los inspectores del trabajo carecen de fe publica y de facultades para rendir informes, como aquel que se refiere a que hubo despido del trabajador y que es injustificado, ya que no tienen mas atribuciones que las que les otorgan los art�culos 403 y 404 de la Ley Federal del Trabajo, las cuales se reducen a las labores de vigilancia establecidas, y para el efecto de que ?sean aplicadas las sanciones consignadas en el t�tulo respectivo?, as� como para que las autoridades de que dependan ordenen la ?ejecuci�n de las medidas que procedan conforme a la ley?, de tal manera que en el caso, la Junta no puede conceder valor probatorio pleno a la constancia del inspector del trabajo, por no constituir prueba alguna que demuestre que haya existido un despido, y menos aun que este haya sido injustificado, por no haber actuado el inspector que suscribe el informe, dentro de sus funciones." (Quinta �poca. Instancia: Cuarta Sala. Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n. Tomo XCI. P�gina 2980).

"INSPECTORES FEDERALES DEL TRABAJO, VALOR DE LAS ACTAS LEVANTADAS POR LOS.-Las actas levantadas por los inspectores Federales del Trabajo no producen efectos de prueba, por no ser esos inspectores los capacitados para certificar hechos o circunstancias, sino s�lo las Juntas de Conciliaci�n y Arbitraje, o los funcionarios que le est�n adscritos o sean comisionados por ellas, cuando las inspecciones deban practicarse en el lugar en que act�a la Junta y, por tanto, si unas actas fueron levantadas por un inspector del trabajo, sin orden de la responsable y conteniendo ciertas afirmaciones, es ostensible que no tienen validez legal, m�xime si fueron extendidas s�lo a petici�n de un sindicato." (Quinta �poca. Instancia: Cuarta Sala. Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n. Tomo XC. P�gina 765).

En corolario de todo lo anterior, esta Segunda Sala considera que debe prevalecer, con car�cter obligatorio, en los t�rminos del art�culo 192, �ltimo p�rrafo, de la Ley de Amparo el criterio siguiente:

INSPECTOR DEL TRABAJO. CARECE DE FACULTADES PARA LEVANTAR ACTAS EN LAS QUE HAGA CONSTAR LA PREEXISTENCIA DEL DESPIDO ALEGADO POR EL TRABAJADOR O PARA INTERROGAR AL PATR�N O A SUS EMPLEADOS AL RESPECTO.-De los art�culos 540, 541 y 550 de la Ley Federal del Trabajo y 1o., p�rrafo primero, 2o., fracci�n VI, 8o., 9o., 10, 11, 13, 14, 17, 18 y 20 del Reglamento General para la Inspecci�n y Aplicaci�n de Sanciones por Violaciones a la Legislaci�n L., se advierte que el inspector del trabajo, fuera de la visita de inspecci�n, carece de facultades para levantar actas en las que haga constar la existencia del despido alegado por el trabajador, ocurrido con anterioridad a la fecha en la cual se presente en la fuente de empleo, as� como para interrogar al patr�n o a sus empleados al respecto, pues ni en esos preceptos ni en alg�n otro de los ordenamientos citados se le confieren facultades para levantar actas de esa naturaleza, por estar fuera de su �mbito de atribuciones y, por ende, las actas levantadas en ese supuesto carecen de valor probatorio.

Por lo expuesto y fundado, se

resuelve:

PRIMERO

S� existe la contradicci�n de tesis denunciada.

SEGUNDO

Debe prevalecer con car�cter de jurisprudencia la tesis de esta Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, precisada en la parte final del �ltimo considerando de esta resoluci�n.

Notif�quese: con testimonio de la presente resoluci�n y, en su oportunidad arch�vese el expediente.

As� lo resolvi� la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, por unanimidad de cinco votos de los se�ores Ministros: M.B.L.R., G.D.G.�ngora P., S.S.A.A., G.I.O.M. y presidente J.D.R.. Fue ponente el M.S.S.A.A..