Ejecutoria num. 1a./J. 161/2005 de Suprema Corte de Justicia, Primera Sala - Jurisprudencia - VLEX 26823410

Ejecutoria num. 1a./J. 161/2005 de Suprema Corte de Justicia, Primera Sala

Emisor:Primera Sala
Número de Resolución:1a./J. 161/2005
Materia:Suprema Corte de Justicia de México
Fecha de Publicación: 1 de Enero de 2006
RESUMEN

CONTRADICCIÓN DE TESIS 102/2005-PS. ENTRE LAS SUSTENTADAS POR EL NOVENO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER CIRCUITO Y EL TERCER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL SEGUNDO CIRCUITO. LITIS EN EL JUICIO EJECUTIVO MERCANTIL. SE INTEGRA SÓLO CON EL ESCRITO DE DEMANDA Y SU CONTESTACIÓN.

 
ÍNDICE
CONTENIDO

CONTRADICCI�N DE TESIS 102/2005-PS. ENTRE LAS SUSTENTADAS POR EL NOVENO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER CIRCUITO Y EL TERCER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL SEGUNDO CIRCUITO.

CONSIDERANDO:

TERCERO

Las consideraciones de la ejecutoria pronunciada por el Noveno Tribunal Colegiado en Materia Civil del Primer Circuito, al resolver con fecha primero de abril de dos mil tres, por unanimidad de votos el amparo directo 1509/2003, promovido por A. y Transportadora A�rea, Sociedad An�nima, en la parte que interesa, son del tenor siguiente: (fojas 27 v. a 33 v. del toca).

QUINTO. Resultan fundados los conceptos de violaci�n. En efecto, aduce sustancialmente la quejosa en sus motivos de inconformidad, los que se analizan en conjunto por la �ntima relaci�n que guardan entre s�, que la Sala responsable confunde la integraci�n de la litis con el ofrecimiento de las pruebas, al aplicar de manera err�nea el art�culo 1401 del C�digo de Comercio, pues dice que la litis se fija con los escritos de demanda y contestaci�n �nicamente, y no como la responsable se�al�, tambi�n con el escrito de desahogo de vista; que, por tanto, si el documento base de la acci�n carece de fecha de vencimiento y la actora no se�al� en la demanda las fechas en que supuestamente hizo los requerimientos de pago, la v�a ejecutiva mercantil resulta improcedente. Igualmente, dice la quejosa que resulta incorrecto que la Sala considere que se acreditaron las fechas en que dice la actora se hicieron los requerimientos, a trav�s de las testimoniales, ya que los testigos incurren en contradicciones y no precisaron circunstancias de tiempo, modo y lugar. Por su parte, la Sala responsable en la sentencia reclamada estim� esencialmente que de conformidad con el art�culo 1401 del C�digo de Comercio, la litis en el juicio ejecutivo mercantil se integra no s�lo con los escritos de demanda y contestaci�n, sino adem�s con el escrito mediante el cual la parte actora desahoga la vista de las excepciones; asimismo, se�al� que si en la demanda se afirm� que se hab�an hecho m�ltiples requerimientos extrajudiciales de pago y en el escrito en que se desahog� la vista que se mand� dar con las excepciones se dijo que los requerimientos se hab�an hecho el veintitr�s de octubre de dos mil y el doce de febrero de dos mil uno, s� formaba parte de la litis, por lo que la J. natural no pod�a declarar improcedente la v�a bajo el argumento de que se trataba de un documento sin fecha y, por tanto, era considerado pagadero a la vista, y que no pod�a se�alarse la fecha de los requerimientos en un escrito distinto al de la demanda, porque la litis se integraba con la demanda y la contestaci�n. Continu� diciendo la responsable que no era verdad que la v�a fuera improcedente, porque la demandante no mencion� en su escrito de demanda la fecha en que realiz� los requerimientos, porque lo hizo en un escrito que s� forma parte de la litis, adem�s de que los testigos fueron acordes en se�alar que los requerimientos se hicieron el veintitr�s de octubre de dos mil y el doce de febrero de dos mil uno. Al haber declarado la procedencia de la v�a, la Sala entr� al estudio del asunto y concluy� que la acci�n qued� parcialmente probada, conden� a la demandada al pago de la suerte principal, al pago de intereses ordinarios a partir de febrero de dos mil y al pago de costas, absolvi�ndola del pago del impuesto al valor agregado. Ahora bien, es verdad que el art�culo 1401 del C�digo de Comercio se�ala que en los escritos de demanda, contestaci�n y desahogo de vista de �sta, las partes ofrecer�n sus pruebas; sin embargo, la interpretaci�n que de dicho numeral lleva a cabo la responsable, es incorrecta. Lo anterior es as�, ya que de los art�culos del C�digo de Comercio reformado (que resulta aplicable al caso concreto debido a que el pagar� base de la acci�n fue suscrito el veinte de octubre de dos mil) y que prev�n el procedimiento en los juicios ejecutivos mercantiles, se aprecia que la litis queda integrada con el escrito de demanda y el de contestaci�n. En efecto, el art�culo 1399 del ordenamiento mercantil citado, en su parte conducente, dispone: ?Dentro de los cinco d�as siguientes al requerimiento de pago, al embargo, en su caso, y al emplazamiento, el demandado deber� contestar la demanda, refiri�ndose concretamente a cada hecho, oponiendo �nicamente las excepciones que permite la ley en el art�culo 1403 de este c�digo, y trat�ndose de t�tulos de cr�dito las del art�culo 8o. de la Ley General de T�tulos y Operaciones de Cr�dito, y en el mismo escrito ofrecer� pruebas, relacion�ndolas con los hechos y acompa�ando los documentos que exige la ley para las excepciones.?. Por su parte, el art�culo 1400 del C�digo de Comercio establece: ?Si el demandado dejare de cumplir con lo dispuesto por el art�culo 1061 de este ordenamiento respecto de las documentales en que funde sus excepciones, el J. dejar� de admitirlas, salvo las que sean supervenientes. En caso de que el demandado hubiere exhibido las documentales respectivas, o cumplido con lo que ordena el art�culo 1061 de este ordenamiento, se tendr�n por opuestas las excepciones que permite la ley, con las cuales se dar� vista al actor por tres d�as para que manifieste y ofrezca las pruebas que a su derecho convenga.?. El art�culo 1601, en la parte conducente y aplicable al caso concreto, se�ala: ?Al primer escrito se acompa�ar�n precisamente: ... III. Los documentos en que el actor funde su acci�n y aquellos en que el demandado funde sus excepciones ...?. Asimismo, el art�culo 1401 del c�digo mercantil dice: ?En los escritos de demanda, contestaci�n y desahogo de vista de �sta, las partes ofrecer�n sus pruebas, relacion�ndolas con los puntos controvertidos, proporcionando el nombre, apellidos y domicilio de los testigos que hubieren mencionado en los escritos se�alados al principio de este art�culo; as� como los de sus peritos, y la clase de pericial de que se trate con el cuestionario que deban resolver; y todas las dem�s pruebas que permitan las leyes. Si los testigos no se hubieren mencionado con sus nombres y apellidos en los escritos que fijan la litis, el J. no podr� admitirlas aunque se ofrezcan por las partes posteriormente, salvo que importen excepci�n superveniente. Desahogada la vista o transcurrido el plazo para hacerlo, el J. admitir� y mandar� preparar las pruebas que procedan, de acuerdo a la ley procesal local, abriendo el juicio a desahogo de pruebas, hasta por un t�rmino de quince d�as, dentro de los cuales deber�n realizarse todas las diligencias necesarias para su desahogo, se�alando las fechas necesarias para su recepci�n. Las pruebas que se reciban fuera del t�rmino concedido por el J., o su pr�rroga si la hubiere decretado, ser�n bajo la responsabilidad de �ste, quien sin embargo, podr� mandarlas concluir en una sola audiencia indiferible que se celebrar� dentro de los diez d�as siguientes.?. Por �ltimo, el art�culo 1327 del C�digo de Comercio establece: ?La sentencia se ocupar� exclusivamente de las acciones deducidas y de las excepciones opuestas respectivamente en la demanda y en la contestaci�n.?. Ahora bien, las excepciones son el medio de defensa que tiene el demandado para destruir o demorar la acci�n enderezada en su contra, por lo que existen excepciones perentorias, que son las encaminadas a destruir la acci�n, como por ejemplo la falta de legitimaci�n y excepciones dilatorias, que son aquellas que pretenden demorar el ejercicio de la misma, verbigracia la de incompetencia. Ahora bien, no todas las excepciones requieren necesariamente, para acreditarlas, que se ofrezcan pruebas, ya que pueden derivar del propio t�tulo de cr�dito exhibido como base de la acci�n. Como ejemplo de una excepci�n que requiera prueba de parte para ser acreditada, tenemos la falsedad en la firma del documento; dicha excepci�n para ser probada, necesariamente requiere que se ofrezca una prueba pericial en caligraf�a; por tanto, al oponerla el demandado indefectiblemente tendr� que ofrecer como prueba de su parte una pericial caligr�fica. En cambio, la excepci�n fundada en la omisi�n de requisitos y menciones que el t�tulo de cr�dito debe contener, no requiere que se acredite con otra documental m�s que con el propio t�tulo de cr�dito exhibido como base de la acci�n; y en ese caso, el actor, al desahogar la vista que con tal excepci�n se le d�, no tiene la oportunidad de desvirtuarla con probanza alguna, por tratarse de una prueba preconstituida. Luego, de una arm�nica interpretaci�n de los preceptos transcritos, se advierte que la litis en el juicio ejecutivo mercantil se integra �nicamente con el escrito de demanda y el de contestaci�n. Efectivamente, de conformidad con los numerales en comento, la parte actora debe expresar en su demanda los hechos en que funde su acci�n y ofrecer las pruebas que acrediten la misma; y el demandado debe referirse a cada hecho en forma concreta y oponer las excepciones que tuviere, ofreciendo las pruebas que apoyen esas excepciones en el propio escrito de contestaci�n, ya que de otra forma no le ser�n admitidas; con la salvedad, como qued� establecido, de la excepci�n que no requiera de prueba por constar en el propio documento basal; a su vez, al actor se le da la oportunidad de manifestarse en contra de las excepciones opuestas y ofrecer las pruebas pertinentes para desvirtuarlas, por lo que dicha vista se da s�lo para ese efecto. En efecto, el art�culo 1400 del C�digo de Comercio es claro al se�alar que si el demandado exhibe los documentos a que se refiere el diverso numeral 1061 del mismo ordenamiento, el J. tendr� por opuestas las excepciones, con las cuales se dar� vista al actor por tres d�as para que manifieste y ofrezca las pruebas que a su derecho convenga; o sea, la vista que se da al actor con el escrito de contestaci�n, es �nicamente para que tenga la oportunidad de ofrecer pruebas con la finalidad de desvirtuar las excepciones opuestas; mas no, como lo afirma la responsable, para que exprese hechos no narrados en la demanda. Lo anterior es as�, en virtud de que se crear�a un desequilibrio procesal entre las partes, al darle una segunda oportunidad a la actora para que subsane omisiones contenidas en la demanda, adicionando hechos, e incluso, cuestiones que, como en el caso, son relativas a la procedencia de la v�a, sin que el demandado pueda defenderse debidamente y ofrecer nuevas probanzas, pues s�lo contar�a con el escrito de contestaci�n a la demanda. Entonces, de una arm�nica interpretaci�n de los art�culos 1069, 1327, 1399, 1400 y 1401 del C�digo de Comercio, se advierte que el escrito por medio del cual se desahoga la vista que el juzgador manda dar al actor con la contestaci�n de la demanda, es para el �nico efecto de que �ste manifieste lo que a su inter�s convenga respecto de las excepciones planteadas y ofrezca las pruebas pertinentes para desvirtuarlas, sin que resulte procedente corregir en tal escrito omisiones o anomal�as contenidas en la demanda, y menos se intente perfeccionar un elemento de la acci�n, ya que la litis en el juicio ejecutivo mercantil se integra �nicamente con el escrito de demanda, en el que la parte actora funda su acci�n, y con el escrito de contestaci�n, en el que el demandado funda sus excepciones y defensas, lo que se conoce como litis cerrada. Apoya lo anterior la jurisprudencia XVII.2o. J/10, sustentada por el Segundo Tribunal Colegiado del D�cimo S�ptimo Circuito, visible en el Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta, Novena �poca, T.V., correspondiente al mes de julio de 1998, p�gina 281, que dice: ?LITIS CERRADA EN EL JUICIO EJECUTIVO MERCANTIL. De conformidad con el art�culo 1327 del C�digo de Comercio, en el juicio ejecutivo mercantil la litis es cerrada, pues esta disposici�n claramente establece que �la sentencia se ocupar� exclusivamente de las acciones deducidas y de las excepciones opuestas respectivamente en la demanda y en la contestaci�n�, disposici�n de la que se advierte que la litis en el juicio ejecutivo mercantil queda establecida con los hechos en que la actora funda su acci�n, que expres� en su demanda inicial y aquellos en que la demandada funda sus excepciones y que expuso en el escrito de contestaci�n a la demanda inicial; consecuentemente la litis en el juicio natural queda fijada con los hechos que las partes precisan en sus escritos de demanda inicial y contestaci�n a �sta, y si en �stos la actora no manifest� cu�l era el origen de los documentos fundatorios de la acci�n, y la demandada se concret� a oponer excepciones, sin que ninguna de ellas la haya fundado en que el origen de los pagar�s fundatorios de la acci�n que ejercit� el actor, tuvieran su origen en aportaciones de los socios para un futuro aumento de capital de la ahora quejosa, atento al art�culo 1327 del C�digo de Comercio, este hecho no form� parte de la litis establecida en el juicio natural, por lo que, independientemente de que se hayan ofrecido y aportado pruebas tendientes a demostrar tales hechos, el juzgador no estaba obligado ni a estudiar dicha cuesti�n ni las pruebas ofrecidas con tal objeto, dado que de los t�rminos del citado precepto legal se evidencia que el juicio ejecutivo mercantil es de litis cerrada.?. En consecuencia, la litis en el juicio ejecutivo mercantil es cerrada, y se integra exclusivamente con los escritos de demanda y contestaci�n, y si la parte actora en su demanda no precis� la fecha en que se llev� a cabo el requerimiento de pago del documento que se present� como fundatorio de la acci�n, al constituir esa circunstancia un elemento de la acci�n, tal hecho no forma parte de la litis establecida en el juicio ejecutivo mercantil de origen, por lo que no debe tomarse en cuenta prueba alguna para acreditar tal extremo, conforme a lo previsto por el art�culo 1327 del C�digo de Comercio. En esa tesitura, al resultar fundados los conceptos de violaci�n, procede conceder a la quejosa la protecci�n federal, para el efecto de que la Sala responsable deje insubsistente la resoluci�n combatida, y tomando en cuenta los razonamientos vertidos en el presente fallo, dicte otra en la que, con plenitud de jurisdicci�n, resuelva conforme a derecho.

La anterior ejecutoria dio motivo a la tesis aislada que enseguida se transcribe:

"Novena �poca

"Instancia: Noveno Tribunal Colegiado en Materia Civil del Primer Circuito

"Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta

"Tomo: XVII, junio de 2003

"Tesis: I.9o.C.99 C

"P�gina: 1019

"LITIS EN EL JUICIO EJECUTIVO MERCANTIL. SE INTEGRA S�LO CON EL ESCRITO DE DEMANDA Y EL DE CONTESTACI�N. De una arm�nica interpretaci�n de los art�culos 1069, 1327, 1399, 1400 y 1401 del C�digo de Comercio, se advierte que el escrito por medio del cual se desahoga la vista que el juzgador manda dar al actor con la contestaci�n de la demanda, es para el �nico efecto de que �ste manifieste lo que a su inter�s convenga respecto de las excepciones planteadas y ofrezca las pruebas pertinentes para desvirtuarlas, sin que resulte procedente corregir en tal escrito omisiones o anomal�as contenidas en la demanda, y menos se intente perfeccionar un elemento de la acci�n, ya que la litis en el juicio ejecutivo mercantil se integra �nicamente con el escrito de demanda, en el que la parte actora funda su acci�n, y con el escrito de contestaci�n, en el que el demandado funda sus excepciones y defensas, lo que se conoce como litis cerrada.

"NOVENO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER CIRCUITO.

"Amparo directo 1509/2003. A. y Transportadora A�rea, S.A. 1o. de abril de 2003. Unanimidad de votos. Ponente: A.M.�a S.O. de Torres. Secretaria: M.B.V.R.�guez.

V�ase: Semanario Judicial de la Federaci�n, Octava �poca, T.X., septiembre de 1994, p�gina 365, tesis I.3o.C.722 C, de rubro: ?LITIS CERRADA EN EL JUICIO EJECUTIVO MERCANTIL.?.

CUARTO

Por su parte, el Tercer Tribunal Colegiado en Materia Civil del Segundo Circuito, al fallar con fecha veinte de mayo de dos mil tres, por unanimidad de votos el amparo directo civil 283/2003, promovido por Ad�n R.L.�n, en la parte que interesa, se apoy� en las consideraciones siguientes: (fojas 50 v. a 55 del toca).

"QUINTO. El an�lisis de los conceptos de violaci�n produce el siguiente resultado. La Sala responsable declar� infundados los motivos de inconformidad del entonces apelante, argumentando que la causa de pedir solicitada en el juicio natural por el demandante fue el pago de quince mil pesos como suerte principal y el hecho de que el J. natural hubiese estimado en la sentencia que se le condenaba al demandado �nicamente al pago de mil pesos, no pon�a de manifiesto la variaci�n de la litis. S.� manifestando la alzada que en t�rminos del art�culo 1194 del C�digo de Comercio, la carga procesal de acreditar un pago correspond�a al obligado, por lo que al haberse comprobado la excepci�n de pago de manera parcial, en donde se acredit� que se realizaron pagos por la cantidad de catorce mil pesos, no era factible considerar que se hubiese variado la litis cerrada, pues al tener el t�tulo de cr�dito la naturaleza de prueba preconstituida, tocaba al demandado demostrar sus excepciones, raz�n por la cual fue correcto condenarlo al pago de mil pesos con el inter�s legal respectivo. Finalmente, la alzada se�al� que en virtud de que no se estaba en el supuesto del art�culo 1084 del C�digo de Comercio, no era procedente condenar al pago de costas en esa instancia. En contra de lo anterior, aduce el impetrante de garant�as que es ilegal el pronunciamiento de la autora de la resoluci�n reclamada, pues soslay� que el demandado reclam� como prestaci�n principal el pago de quince mil pesos, sin expresar que dicho monto pod�a variar seg�n la demostraci�n que hiciera el demandado de los pagos realizados al adeudo, por tanto, en la sentencia debi� absolverse o condenarse respecto de los quince mil pesos reclamados y no al pago de una cantidad menor, pues ello implica la variaci�n de la litis; y agrega el quejoso que el art�culo 1294 del C�digo de Comercio a que hizo alusi�n la resolutora no es aplicable para desestimar los agravios vertidos ante la alzada. En principio, es de se�alar que dentro de los motivos de inconformidad se esgrimen argumentos que tienden a rebatir la actividad jurisdiccional del J. de primer grado, los cuales son inoperantes, pues la sentencia dictada por el juzgador no es materia del acto reclamado, con independencia de que fue sustituida por la que dict� el tribunal de apelaci�n. Es aplicable la jurisprudencia sustentada por el Sexto Tribunal Colegiado del Primer Circuito, visible en el Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta, Novena �poca, Tomo III, enero de 1996, p�gina 121, que dice: ?CONCEPTOS DE VIOLACI�N INOPERANTES, CUANDO IMPUGNAN UNA SENTENCIA DE PRIMERA INSTANCIA QUE YA FUE SUSTITUIDA POR OTRA DE SEGUNDO GRADO. Si los conceptos de violaci�n se encuentran orientados a impugnar la valoraci�n que de un hecho hizo el J. de Primera Instancia, en la sentencia que ces� en sus efectos puesto que se apel� la misma y se dict� fallo de segundo grado, los conceptos se�alados resultan inoperantes, por no poderse analizar una sentencia que ya fue sustituida por la de segunda instancia.?. Por otro lado, deben desestimarse los motivos de inconformidad. En efecto, de una interpretaci�n sistem�tica de los art�culos 1327, 1399, 1400 y 1401 del C�digo de Comercio, la litis en el juicio ejecutivo mercantil es cerrada y queda establecida con los hechos en que la actora funda la acci�n que expres� en la demanda inicial; con aquellos en que la demandada funda sus excepciones y que expuso en el escrito de contestaci�n a la demanda inicial; con la vista que se dan de las excepciones opuestas por el demandado y con el desahogo de esa vista. Es as� que la litis en el juicio natural queda fijada con los hechos que las partes precisan en sus escritosde demanda inicial y contestaci�n a �sta, as� como con la vista que se da de las excepciones opuestas y con el desahogo de esa vista. Sin que sea �bice el hecho de que el art�culo 1327 del C�digo de Comercio establezca que la litis en el juicio natural se fija con la demanda y contestaci�n de �sta, toda vez que tal numeral debe ser interpretado de manera sistem�tica con los art�culos 1399, 1400 y 1401 del mismo cuerpo de leyes. M�xime que en las reformas publicadas el veinticuatro de mayo de mil novecientos noventa y seis, fueron reformados diversos preceptos del C�digo de Comercio, entre ellos los art�culos 1399, 1400 y 1401 que forman parte del cap�tulo denominado ?De los juicios ejecutivos?, en donde se introdujo lo referente a que en la contestaci�n de la demanda se opondr�n las excepciones acompa�ando las pruebas en que se funde, que con dichas excepciones se dar� vista al actor por tres d�as para que manifieste y ofrezca las pruebas que a su derecho convenga, asimismo, se estableci� que en los escritos de demanda, contestaci�n y desahogo de vista de �sta, las partes ofrecer�n sus pruebas; sin embargo, el diverso numeral 1327 de la legislaci�n mercantil no fue reformado, quedando en el rezago jur�dico al no actualizarse lo atinente a la vista de las excepciones y desahogo de las mismas en el juicio ejecutivo mercantil, los cuales fueron temas que resultaron en las reformas a dicho ordenamiento legal, incluso debe observar que respecto al escrito de desahogo de vista el legislador previ� la posibilidad de ofrecer pruebas, lo que entra�a, desde luego, la obligaci�n correlativa de valoraci�n por el actor del proceso. En esa tesitura, el hecho de que en el libelo inicial la parte actora hubiese reclamado el pago de quince mil pesos como suerte principal, que tuvo su origen en un t�tulo de cr�dito (pagar�) y al resolverse en definitiva se haya condenado al demandado al pago de mil pesos, en virtud de haber acreditado parcialmente la excepci�n de pago opuesta; no pone de manifiesto alguna variaci�n de la litis, toda vez que el negocio jur�dico fue resuelto respecto de las prestaciones solicitadas, con base en el documento fundatorio de la acci�n, a las excepciones opuestas por el demandado, con la vista que se dio al actor de dichas excepciones y con el desahogo de esa vista. Y lo referente al qu�ntum de la condena, no implica variaci�n de la litis sino que en su caso el reo demostr� parcialmente la excepci�n de pago opuesta, raz�n por la cual �nicamente se le conden� al pago de mil pesos. Adem�s, no debe soslayarse que el pagar� fundatorio de la acci�n es un t�tulo ejecutivo que trae aparejada ejecuci�n y tiene la calidad de prueba preconstituida, por tanto, correspond�a al demandado destruir la eficacia probatoria del documento, tal como lo sostuvo la autora de la resoluci�n reclamada, de ah� que si el demandado demostr� haber cubierto catorce mil pesos del total del adeudo reclamado, fue correcto condenarlo al pago de la cantidad no cubierta. Resulta ineficaz lo tocante a que la resoluci�n reclamada carezca de fundamentaci�n y motivaci�n, porque la Sala responsable se fund� en el art�culo 1294 del C�digo de Comercio, el cual no es suficiente para desestimar los agravios vertidos. Lo anterior es as�, en atenci�n de que si bien es cierto la resolutora hizo alusi�n al art�culo 1294 del C�digo de Comercio, en el contexto de la resoluci�n reclamada manifestando que las constancias remitidas para la sustanciaci�n del recurso hac�an prueba plena; no menos verdadero es que no fue el �nico precepto en que se fund� la alzada para desestimar los motivos de inconformidad vertidos por el entonces apelante, ya que tambi�n hizo referencia al numeral 1194 del mismo ordenamiento legal, para evidenciar que al reo correspond�a acreditar sus excepciones, as� tambi�n adujo que la litis era cerrada y se fijaba con la demanda y contestaci�n a �sta, de donde se sigue que se quiso referir al art�culo 1327 de la legislaci�n mercantil; y finalmente, aludi� al art�culo 1084 para referirse a la condena de costas. Por otra parte, es ineficaz lo referente a que debi� condenarse a la parte actora al pago de costas, porque no demostr� que se le adeudaran los quince mil pesos reclamados. De las constancias procesales se aprecia que R.C.C. demand� de Ad�n R.L.�n en la v�a ejecutiva mercantil y en el ejercicio de la acci�n cambiaria directa el pago de quince mil pesos como suerte principal, intereses moratorios a raz�n del seis por ciento anuales y pago de costas. El demandado al dar contestaci�n a la demanda neg� derecho a su contraparte, oponiendo entre otras excepciones, la de pago, bajo el argumento de que hab�a cubierto catorce mil pesos. Seguida que fue la tramitaci�n del juicio se dict� sentencia en donde se declar� que el demandado prob� parcialmente sus excepciones y defensas, conden�ndolo al pago de mil pesos, as� como al pago de intereses a raz�n del seis por ciento anual, sin realizarse condena en costas por considerarse que no se actualizaba ninguna de las hip�tesis previstas en el art�culo 1084 del C�digo de Comercio. Inconforme con tal resoluci�n, el hoy quejoso interpuso recurso de apelaci�n, el cual fue confirmado por la alzada, misma que constituye el acto reclamado en el presente asunto. Cabe indicar que el tribunal de apelaci�n en relaci�n con las costas manifest� que no se condenaba al pago de ellas, en virtud de no encontrarse en ninguno de los supuestos del art�culo 1084 de la legislaci�n mercantil. Ahora bien, el art�culo 1084 del C�digo de Comercio establece: ?Art�culo 1084. La condenaci�n en costas se har� cuando as� lo prevenga la ley, o cuando a juicio del J. se haya procedido con temeridad o mala fe. Siempre ser�n condenados: I. El que ninguna prueba rinda para justificar su acci�n o excepci�n, si se funda en hechos disputados; II. El que presentase instrumentos o documentos falsos, o testigos falsos o sobornados; III. El que fuese condenado en juicio ejecutivo y el que lo intente si no obtiene sentencia favorable. En este caso la condenaci�n se har� en la primera instancia, observ�ndose en la segunda lo dispuesto en la fracci�n siguiente; IV. El que fuere condenado por dos sentencias conformes de toda conformidad en su parte resolutiva, sin tomar en cuenta la declaraci�n sobre costas. En este caso la condenaci�n comprender� las costas de ambas instancias, y V. El que intente acciones o haga valer cualquier tipo de defensas o excepciones improcedentes o interponga recursos o incidentes de este tipo a quien no solamente se le condenar� respecto de estas acciones, defensas, excepciones, recursos o incidentes improcedentes, sino de las excepciones procesales que sean inoperantes.?. El precepto en comento expone casu�sticamente los supuestos en que forzosamente debe existir condena al pago de costas. Asimismo, del numeral en cita se infiere que fuera de esos casos, la condena depender� del juicio del juzgador, quien analizar� si se procedi� con temeridad o mala fe. En esa medida, el hecho de que la condena �nicamente haya sido parcial, no es motivo suficiente para considerar que la parte actora deba pagar costas, pues aun cuando se est� en presencia de un juicio ejecutivo mercantil, no se actualiza el supuesto previsto en la fracci�n III del art�culo 1084 del C�digo de Comercio, pues la expresi�n ?no obtiene sentencia favorable? debe entenderse referida a la derrota o condena total. Es as�, que en el caso de que exista condena parcial, corresponder� al juzgador hacer uso de su arbitrio judicial para valorar las circunstancias particulares, objetivas o subjetivas de las partes, para que en su caso se aplique la condena en costas, tomando en consideraci�n si existi� mala fe o temeridad en la promoci�n y desarrollo del juicio, y no condenarse a la parte actora por el hecho de obtener parcialmente las prestaciones reclamadas. Apoya lo anterior la jurisprudencia emitida por la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, visible en el Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta, Novena �poca, T.V., marzo de 1998, p�gina 206, que dice: ?COSTAS EN UN JUICIO EJECUTIVO MERCANTIL. SU PROCEDENCIA CUANDO LA CONDENA EN EL JUICIO FUE �NICAMENTE PARCIAL, DEPENDER� DEL PRUDENTE ARBITRIO DEL JUZGADOR. El art�culo 1084 del C�digo de Comercio, en su primer p�rrafo, establece dos presupuestos para el pago de costas en el juicio, el primero de ellos se refiere a la condena obligatoria cuando la prevenga la ley y la segunda deja al prudente arbitrio del juzgador dicha condena, a la luz de la temeridad o mala fe que se advierta en la sustanciaci�n del procedimiento. El propio numeral en comento describe, en su tercera fracci�n, que pagar� las costas �el que fuese condenado en juicio ejecutivo y el que lo intente si no obtiene sentencia favorable ...� en donde el t�rmino condenado debe entenderse en su acepci�n absoluta o total, pues cuando se trata de una condena parcial, �sta depender� del arbitrio judicial, y ser� el juzgador quien debe analizar el caso concreto para desentra�ar las motivaciones que tuvieron las partes para concurrir al juicio y advertir si en alguna de ellas existi� una conducta temeraria o de mala fe que deba ser castigada a trav�s del pago de las costas.?."

El mismo Tercer Tribunal Colegiado en Materia Civil del Segundo Circuito, al fallar con fecha diez de noviembre de dos mil cuatro, por unanimidad de votos, el amparo directo civil 740/2004, promovido por C.�n Cosm�tica Mexicana, Sociedad An�nima de Capital Variable, en la parte que interesa, sostuvo lo siguiente: (fojas 73 v. a 78 del toca).

QUINTO. Los conceptos de violaci�n se analizan en forma conjunta atendiendo a la estrecha vinculaci�n que guardan las cuestiones que comprenden, de acuerdo a lo dispuesto por el art�culo 79 de la Ley de Amparo, los cuales resultan ineficaces. Es cierto que si se parte de la consideraci�n de la responsable, en cuanto a que la litis en materia mercantil queda establecida exclusivamente con el escrito de demanda y su contestaci�n, no existe la posibilidad de tomar en cuenta al resolver la controversia las manifestaciones realizadas por la parte actora en el juicio natural, en el escrito de contestaci�n a la vista de las excepciones opuestas por la parte demandada, ya que partiendo de aquel criterio, tales manifestaciones no formar�an parte de la controversia y, por ende, el fallo que tome en consideraci�n esas expresiones resultar�a incongruente al estar resolviendo cuestiones que no formaron parte de la litis. Sin embargo, no debe perderse de vista que a partir de las reformas al C�digo de Comercio, de mayo de mil novecientos noventa y seis, se estableci� la obligaci�n para los �rganos jurisdiccionales en trat�ndose de juicios ejecutivos, el ordenar dar vista a la parte actora con las excepciones opuestas por la demandada para que dentro del t�rmino de tres d�as, manifieste y ofrezca las pruebas que a su derecho convenga; de ah� que deba considerarse que tambi�n el escrito mediante el cual se desahoga esa vista, se fija la litis en primera instancia. En efecto, los art�culos 1327, 1399, 1400 y 1401 del C�digo de Comercio disponen: ?Art�culo 1327. La sentencia se ocupar� exclusivamente de las acciones deducidas y de las excepciones opuestas respectivamente en la demanda y en la contestaci�n.?. ?Art�culo 1399. Dentro de los cinco d�as siguientes al requerimiento de pago, al embargo, en su caso y al emplazamiento, el demandado deber� contestar la demanda, refiri�ndose concretamente a cada hecho, oponiendo �nicamente las excepciones que permite la ley en el art�culo 1403 de este c�digo, y trat�ndose de t�tulos de cr�dito las del art�culo 8o. de la Ley General de T�tulos y Operaciones de Cr�dito, y en el mismo escrito ofrecer� pruebas, relacion�ndolas con los hechos y acompa�ando los documentos que exige la ley para las excepciones.?. ?Art�culo 1399. Dentro de los cinco d�as siguientes al requerimiento de pago, al embargo, en su caso y al emplazamiento, el demandado deber� contestar la demanda, refiri�ndose concretamente a cada hecho, oponiendo �nicamente las excepciones que permite la ley en el art�culo 1403 de este c�digo, y trat�ndose de t�tulos de cr�dito las del art�culo 8o. de la Ley General de T�tulos y Operaciones de Cr�dito, y en el mismo escrito ofrecer� pruebas, relacion�ndolas con los hechos y acompa�ando los documentos que exige la ley para las excepciones.?. ?Art�culo 1401. En los escritos de demanda, contestaci�n y desahogo de vista de �sta, las partes ofrecer�n sus pruebas, relacion�ndolas con los puntos controvertidos, proporcionando el nombre, apellidos y domicilio de los testigos que hubieren mencionado en los escritos se�alados al principio de este art�culo; as� como los de sus peritos, y la clase de pericial de que se trate con el cuestionario que deban resolver; y todas las dem�s pruebas que permitan las leyes. Si los testigos no se hubieren mencionado con sus nombres y apellidos en los escritos que fijan la litis, el J. no podr� admitirlas aunque se ofrezcan por las partes posteriormente, salvo que importen excepci�n superveniente. Desahogada la vista o transcurrido el plazo para hacerlo, el J. admitir� y mandar� preparar las pruebas que procedan, de acuerdo a la ley procesal local, abriendo el juicio a desahogo de pruebas, hasta por un t�rmino de quince d�as, dentro de los cuales deber�n realizarse todas las diligencias necesarias para su desahogo, se�alando las fechas necesarias para su recepci�n. Las pruebas que se reciban fuera del t�rmino concedido por el J., o su pr�rroga si la hubiere decretado, ser�n bajo la responsabilidad de �ste, quien sin embargo, podr� mandarlas concluir en una sola audiencia indiferible que se celebrar� dentro de los diez d�as siguientes.?. Ahora bien, de una interpretaci�n sistem�tica e integradora de los art�culos transcritos; esto es, analizando lo preceptuado por el art�culo 1327, con lo previsto por los diversos numerales 1399, 1400 y 1401, en atenci�n al sistema jur�dico del que forman parte y procurando su integraci�n unos con otros, partiendo de la premisa de que el sistema jur�dico tiene una l�gica interna propia; es decir, que posee una coherencia intr�nseca y objetiva que justifica acudir a unos preceptos pertenecientes al mismo sistema jur�dico para aclarar el significado de otros dudosos, nos permite concluir que en trat�ndose de los juicios ejecutivos mercantiles la litis contestaci�n es cerrada y queda establecida, con los hechos en los que la actora funda la acci�n que expres� en la demanda inicial, con aquellos en que la demandada funda sus excepciones y que haya expuesto en el escrito de contestaci�n a la demanda; y adem�s, con el escrito mediante el cual la parte actora desahoga la vista que se le dio de las excepciones opuestas por la reo; toda vez que los tres �ltimos preceptos se�alan la facultad de la parte demandada de oponer las excepciones previstas por el diverso art�culo 1403 del mismo C�digo de Comercio, que de tales excepciones se le dar� vista a la actora por el t�rmino de tres d�as para que manifieste y ofrezca las pruebas que estime pertinentes, con la finalidad precisamente de desvirtuar esas excepciones y que, adem�s, las pruebas pueden ofrecerse con el escrito de demanda, contestaci�n y desahogo de vista; en suma, se est� considerando al escrito de desahogo de vista, como parte de aquellos con los cuales queda establecida la controversia. Por tanto, la litis en el juicio natural qued� fijada con los hechos que las partes precisan en sus escritos de demanda inicial y contestaci�n a �sta, as� como con el desahogo de esa vista realizada por la demandante de las excepciones opuestas, debiendo precisarse que las manifestaciones y pruebas que se hagan y ofrezcan al desahogar esta vista, deben ser en relaci�n, precisamente, con las excepciones planteadas, sin que por ello se permita a la parte actora pretender variar la litis. As�, no debe de interpretarse de manera aislada lo dispuesto por el art�culo 1327 del C�digo de Comercio, en el sentido de que la litis en los juicios mercantiles se fija con la demanda y la contestaci�n a �sta, sino por el contrario, su texto se debe interpretar con lo dispuesto por los diversos preceptos 1399, 1400 y 1401 del mismo ordenamiento legal; esto es, integrarlo al contenido de tales art�culos y al sistema jur�dico al que pertenecen, de lo que nos lleva a concluir que como el primer precepto mencionado se encuentra dentro del cap�tulo de reglas generales relativo a las sentencias en los juicios mercantiles y los siguientes preceptos, dentro del cap�tulo relativo a los juicios ejecutivos, interpret�ndolos de manera sistem�tica, se concluye que la litis contestaci�n respecto de juicios ejecutivos mercantiles, queda establecida con la demanda, contestaci�n a la misma y con el escrito con el cual se desahoga la vista que se da de las excepciones propuestas. M�xime que en las reformas publicadas el veintiuno de mayo de mil novecientos noventa y seis, fueron modificados el texto de diversos art�culos de la legislaci�n mercantil, dentro de los cuales encontramos precisamente a los preceptos 1399, 1400 y 1401, que forman parte del cap�tulo denominado ?De los juicios ejecutivos?, en donde se introdujo, se insiste, lo referente a que en la contestaci�n de la demanda se opondr�n las excepciones acompa�ando las pruebas en que se funde, que respecto de dichas excepciones se dar� vista al actor por tres d�as para que manifieste y ofrezca las pruebas que a su derecho convenga; asimismo, se estableci� que en los escritos de demanda, contestaci�n y desahogo de vista de �sta, las partes ofrecer�n sus pruebas; sin embargo, el diverso numeral 1327 de la legislaci�n en comento, no fue reformado, quedando en el rezago jur�dico al no actualizarse lo atinente a la vista de las excepciones y desahogo de las mismas en el juicio ejecutivo, los cuales fueron temas que resultaron de las reformas a dicho ordenamiento legal, incluso debe observarse que respecto al escrito de desahogo de vista el legislador previ� la posibilidad de ofrecer pruebas, lo que entra�a la obligaci�n correlativa de valoraci�n por el actor del proceso. Por tanto, no es cierto, como lo aduce la parte quejosa, que no deben de tomarse en cuenta las manifestaciones que realiza la parte actora en el escrito de contestaci�n a la vista de las excepciones opuestas por la parte demandada en el juicio de origen, dado que, como ya qued� precisado, dicha promoci�n s� forma parte de la litis contestaci�n y, por ende, es susceptible de tomarse en cuenta y resolverse lo conducente en el fallo que resuelva el fondo de la controversia, pues de lo contrario ning�n sentido tendr�an las reformas realizadas a los preceptos de que se habla, si al final de cuentas no podr�a tomarse en consideraci�n las manifestaciones realizadas por la actora al contestar la vista de las excepciones, para resolver la controversia, quedando pr�cticamente en la nada jur�dica. En ese sentido, es v�lido tomar en cuenta lo expresado por la parte actora en cuanto a que acept� que el t�tulo de cr�dito fue suscrito en virtud de una operaci�n de compraventa, de una m�quina envasadora; as� como que dicha operaci�n fue por la cantidad de ciento cincuenta y cinco mil doscientos cincuenta pesos, que de tal cantidad, los hoy quejosos quedaron con saldo a cargo por la cantidad de ciento cinco mil doscientos cincuenta pesos, motivo por el cual el t�tulo de cr�dito se suscribi� por esta cantidad, sobre todo que esas expresiones est�n realizadas en relaci�n con las excepciones opuestas, concretamente a la excepci�n de pago; adem�s de que tales afirmaciones se encuentran demostradas con la confesi�n ficta de los codemandados, donde impl�citamente aceptan que el precio de la operaci�n de compraventa fue por la cantidad de ciento cincuenta y cinco mil doscientos cincuenta pesos, que el pago de la cantidad de cincuenta mil pesos, fue por concepto de enganche de dichaoperaci�n y que a la fecha, �nicamente han pagado la cantidad de veinte mil pesos, como abono a cuenta del pagar� suscrito por la cantidad de ciento cinco mil doscientos cincuenta pesos, medio de convicci�n que no est� contradicho con alguna prueba y, por el contrario, se ve robustecido con la presunci�n que se deriva del hecho de que el pago de cincuenta mil pesos, que aducen los quejosos fue como abono al t�tulo de cr�dito, se realiz� con fecha tres de octubre de dos mil uno, cuando el pagar� tiene como fecha de suscripci�n el d�a cinco de octubre de dos mil uno, por lo que no es posible considerar el pago de cincuenta mil pesos, como abono al adeudo garantizado con el t�tulo de cr�dito, dado que �ste ni siquiera se hab�a suscrito, de ah� que sea m�s veros�mil el que esos cincuenta mil pesos fueron dados por concepto de enganche, tal como lo adujo la actora; adem�s de que lo relativo a que la operaci�n de compraventa fue por la cantidad de ciento cinco mil doscientos cincuenta pesos, que fue realizada el quince de agosto de dos mil uno y que se suscribi� el t�tulo sin requisitar los espacios relativos a la fecha del documento y �poca de vencimiento, como lo adujeron los quejosos, no se encuentra demostrado en autos. Por tanto, es inexacto lo aducido por los quejosos, en cuanto a que ya realiz� el pago parcial del t�tulo de cr�dito hasta por la cantidad de setenta mil pesos, pues hizo dos abonos, el primero por la cantidad de cincuenta mil pesos y el segundo por veinte mil pesos; es as�, dado que como se dijo, la actora demostr� que el pago de cincuenta mil pesos, fue por concepto de enganche de la operaci�n de compraventa celebrada por un monto de ciento cincuenta y cinco mil doscientos cincuenta pesos, motivo por el cual el pagar� se suscribi� por la cantidad restante; es decir, por ciento cinco mil doscientos cincuenta pesos, de lo que resulta que el �nico abono que han realizado los quejosos, es por la cantidad de veinte mil pesos, la cual ya fue tomada en consideraci�n por la responsable, pues �nicamente se condena a los codemandados al pago de la cantidad de ochenta y cinco mil doscientos cincuenta pesos. En otro aspecto, es irrelevante lo aducido por los quejosos en cuanto a que la prueba confesional ficta de los demandados, se desahogo bajo posiciones formuladas por el endosatario en procuraci�n, sustentadas en la relaci�n causal, cuando el endosatario no tiene facultad para hacer la reclamaci�n de la relaci�n causal; se afirma lo anterior, dado que el endosatario en procuraci�n en ning�n momento est� llevando a cabo la reclamaci�n derivada de la relaci�n causal, aun cuando las posiciones las haya formulado teniendo como sustento la relaci�n causal, pues ello fue con la �nica finalidad de acreditar que la cantidad de cincuenta mil pesos fue pagada por concepto de enganche y no de abono como lo pretend�an los ahora quejosos; de tal suerte que, en la especie, ninguna relaci�n tiene lo relativo a la facultad o no del endosatario en procuraci�n de ejercer la acci�n derivada de la relaci�n causal. Por �ltimo, es inoperante que sea ilegal la condena al pago de costas en ambas instancias, porque sostienen los quejosos que result� procedente la excepci�n de pago parcial; pues debe decirse que la condena al pago de costas decretada por la autoridad responsable, se sustent� en la fracci�n IV del art�culo 1084 del C�digo de Comercio; es decir, porque existen dos sentencias conformes de toda conformidad, mas no se hizo depender de la procedencia o no de las excepciones opuestas; adem�s, el art�culo 1084 del C�digo de Comercio contempla diversas hip�tesis para establecer la condena al pago de costas tanto en primera como en segunda instancia; dentro de las cuales, encontramos precisamente la que contempla la fracci�n IV, que se actualiza cuando alguien fuere condenado por dos sentencias conformes de toda conformidad en su parte resolutiva, sin tomar en consideraci�n la declaraci�n sobre costas, caso en el cual, comprender� las costas en ambas instancias; de ah� que el supuesto de referencia, se actualiza en la especie, dado que existen dos sentencias conformes de toda conformidad, ya que en la primera instancia se declar� procedente la v�a y acci�n ejecutiva intentada, en consecuencia, se conden� al demandado al pago de las prestaciones reclamadas, resoluci�n que fue confirmada en sus t�rminos por el tribunal de apelaci�n, por lo que es evidente que se actualiza el supuesto de que se trata. Sirve de apoyo la jurisprudencia n�mero 1a./J. 32/99, sustentada por la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, publicada en la p�gina 5 del Tomo X, julio de 1999, del Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta, Novena �poca, que dice: ?COSTAS EN EL JUICIO EJECUTIVO MERCANTIL CUANDO EXISTEN DOS SENTENCIAS CONFORMES DE TODA CONFORMIDAD. Conforme al art�culo 1084, fracci�n IV, del C�digo de Comercio, que establece: �La condenaci�n en costas se har� cuando as� lo prevenga la ley, o cuando a juicio del J. se haya procedido con temeridad o mala fe. Siempre ser�n condenados ... IV. El que fuere condenado por dos sentencias conformes de toda conformidad en su parte resolutiva, sin tomar en cuenta la declaraci�n sobre costas. En este caso, la condenaci�n comprender� las costas de ambas instancias.�. Por lo que debe concluirse, que �siempre� ser�n sancionados en costas abarcando la condena a ambas instancias, los que fueren sentenciados por dos resoluciones conformes de toda conformidad, sin que para ello se requiera que exista parte vencida en el juicio, como sucede en el caso, del actor que no acredita la existencia de la acci�n ejercitada. Por ende, tampoco requiere para su procedencia que exista petici�n de parte o que hubiese sido motivo de la apelaci�n interpuesta, puesto que tal condena opera de oficio.?. En ese contexto, el fallo reclamado no es violatorio de los preceptos legales que citan los quejosos, ni de las garant�as individuales de fundamentaci�n y motivaci�n previstas en los art�culos 14 y 16 constitucionales, pues al efecto atendi� la responsable a los planteamientos esgrimidos en la alzada en congruencia con la litis de primera instancia, fijando los puntos jur�dicos en debate y examinando la conducta de las partes en litigio a la luz de los principios de congruencia y exhaustividad.

Las anteriores resoluciones dieron motivo a la tesis aislada que a continuaci�n se transcribe:

"Novena �poca

"Instancia: Tercer Tribunal Colegiado en Materia Civil del Segundo Circuito

"Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta

"Tomo: XXI, mayo de 2005

"Tesis: II.3o.C.65 C

"P�gina: 1487

"LITIS EN MATERIA MERCANTIL. SE INTEGRA NO S�LO CON LOS HECHOS PRECISADOS EN LA DEMANDA Y SU CONTESTACI�N, SINO TAMBI�N CON LA VISTA QUE SE DA AL ACTOR DE LAS EXCEPCIONES OPUESTAS POR EL DEMANDADO Y SU DESAHOGO (INTERPRETACI�N DE LOS ART�CULOS 1399, 1400 Y 1401 DEL C�DIGO DE COMERCIO, REFORMADOS POR DECRETO PUBLICADO EN EL DIARIO OFICIAL DE LA FEDERACI�N DE 24 DE MAYO DE 1996). De lo dispuesto por el art�culo 1327 del C�digo de Comercio se infiere que si bien es cierto que la litis en el juicio ejecutivo mercantil es cerrada, y queda establecida con lo propuesto en la demanda y la contestaci�n respectiva, tambi�n lo es que dicho precepto legal no debe interpretarse en forma aislada sino de manera sistem�tica e integradora con los art�culos 1399, 1400 y 1401 del mismo ordenamiento legal, cuyos textos legales fueron modificados con las reformas publicadas el veinticuatro de mayo de mil novecientos noventa y seis, de los cuales puede obtenerse lo siguiente: a) que en la contestaci�n a la demanda se opondr�n las excepciones acompa�ando las pruebas en que se funden; b) que con dichas excepciones se dar� vista al actor por tres d�as para que manifieste y ofrezca las pruebas que a su derecho convenga; y, c) que en los escritos de demanda, contestaci�n y desahogo de vista de �sta, las partes ofrecer�n sus pruebas. De este modo, aunque el referido numeral 1327 no fue reformado en lo atinente a la vista de excepciones y desahogo de las mismas, no debe perderse de vista que los preceptos antes se�alados al establecer la posibilidad de ofrecer pruebas en el desahogo de vista al demandado, generan la obligaci�n de que el J. valore dichas pruebas. Por tanto, se concluye que la litis en materia mercantil se conforma con los hechos expuestos en el escrito de demanda en los que la parte actora funda su acci�n, con la contestaci�n a los mismos por la parte demandada, con los hechos en que funda sus excepciones, con la vista que se da al actor de las excepciones opuestas en la contestaci�n, y con el desahogo a la vista de las excepciones.

"TERCER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL SEGUNDO CIRCUITO.

"Amparo directo 283/2003. Ad�n R.L.�n. 20 de mayo de 2003. Unanimidad de votos. Ponente: F.A.F.B.. Secretaria: V.G.C..

Amparo directo 740/2004. Ram�n P.L. por propio derecho y como representante legal de C.�n Cosm�tica Mexicana, S.A. de C.V. 10 de noviembre de 2004. Unanimidad de votos. Ponente: J.C.O.C.. Secretario: W.A.N.E..

QUINTO

Atendiendo a los relacionados criterios, corresponde verificar, previamente, si en el caso existe o no la contradicci�n denunciada entre las tesis sustentadas por los Tribunales Colegiados de Circuito que han quedado precisados.

Para ello es necesario tener presente que la contradicci�n de tesis se presenta cuando los Tribunales Colegiados contendientes, al resolver los negocios jur�dicos que generan la denuncia, examinan cuestiones jur�dicamente iguales, adoptando posiciones o criterios jur�dicos discrepantes y que, adem�s, la diferencia de criterios se presente en las consideraciones, razonamientos o interpretaci�n jur�dicas de las sentencias respectivas; requiri�ndose, asimismo, que los criterios provengan del examen de elementos esencialmente id�nticos.

Cobra vigencia al respecto la jurisprudencia sustentada por el Pleno de este Alto Tribunal, cuyos datos de localizaci�n, rubro y texto son los siguientes:

"Novena �poca

"Instancia: Pleno

"Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta

"Tomo: XIII, abril de 2001

"Tesis: P./J. 26/2001

"P�gina: 76

"CONTRADICCI�N DE TESIS DE TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO. REQUISITOS PARA SU EXISTENCIA. De conformidad con lo que establecen los art�culos 107, fracci�n XIII, primer p�rrafo, de la Constituci�n Federal y 197-A de la Ley de Amparo, cuando los Tribunales Colegiados de Circuito sustenten tesis contradictorias en los juicios de amparo de su competencia, el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n o la Sala que corresponda deben decidir cu�l tesis ha de prevalecer. Ahora bien, se entiende que existen tesis contradictorias cuando concurren los siguientes supuestos: a) que al resolver los negocios jur�dicos se examinen cuestiones jur�dicas esencialmente iguales y se adopten posiciones o criterios jur�dicos discrepantes; b) que la diferencia de criterios se presente en las consideraciones, razonamientos o interpretaciones jur�dicas de las sentencias respectivas; y, c) que los distintos criterios provengan del examen de los mismos elementos."

SEXTO

Precisado lo anterior, para decidir sobre la existencia o inexistencia de la contradicci�n denunciada, es necesario establecer los elementos que son comunes a los juicios materia de la contradicci�n:

El amparo directo 1509/2003, promovido por A. y Transportadora A�rea, Sociedad An�nima, fallado por el Noveno Tribunal Colegiado en Materia Civil del Primer Circuito, contiene los siguientes elementos:

  1. Se trata de un juicio ejecutivo mercantil.

  2. Establece que la litis en este tipo de juicios es cerrada y que se integra con el escrito de demanda y contestaci�n.

  3. Interpreta los art�culos 1327, 1349, 1400 1401, 1069 y 1601 del C�digo de Comercio.

    Los amparos directos 283/2003 y 740/2004, promovidos por Ad�n R.L.�n y Ram�n P.L., resueltos por el Tercer Tribunal Colegiado en Materia Civil del Segundo Circuito, tienen tambi�n los mismos elementos:

  4. Resuelven juicios ejecutivos mercantiles.

  5. Sostienen que la litis en este tipo de juicios es cerrada y que se integra con el escrito de demanda, contestaci�n a la demanda y con la vista que se da al actor.

  6. Con las excepciones opuestas por el demandado y su desahogo.

  7. Interpretan tambi�n de manera arm�nica los art�culos 1327, 1399, 1400 y 1401 del C�digo de Comercio.

    De lo antes precisado se desprende que el punto concreto de contradicci�n consiste en determinar si la litis cerrada en los juicios ejecutivos mercantiles se integra con el escrito de demanda y contestaci�n de la misma, exclusivamente, o tambi�n con la vista que se le da al actor de las excepciones opuestas por el demandado y su desahogo.

    Como se colige, de lo anterior se aprecia que s� existe la contradicci�n de criterios que se denuncia, ya que por una parte, el Noveno Tribunal Colegiado en Materia Civil del Primer Circuito sostiene la primera postura; o sea, que la litis en estos juicios se integran exclusivamente con el escrito de demanda y contestaci�n, y el Tercer Tribunal Colegiado en Materia Civil del Segundo Circuito, en esencia, sostiene lo contrario al establecer que la litis cerrada tambi�n se integra con la vista que se le da al actor de las excepciones opuestas por el demandado y su desahogo.

S�PTIMO

Delimitado el punto de contradicci�n en los t�rminos antes referidos, es de concluirse que en el caso debe de prevalecer la tesis sustentada por esta Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, en el sentido de que la litis en el juicio ejecutivo mercantil es cerrada y que s�lo se integra con el escrito de demanda y contestaci�n a la demanda.

Antes de entrar al tema de estudio que nos ocupa, es preciso definir qu� se entiende por litis.

La palabra litis significa pleito, controversia o contienda judicial.

Cuando se contesta la demanda se le denomina contestaci�n a la demanda o litiscontestaci�n. La litiscontestaci�n o litis denuntiatio en el proceso moderno, es una carga procesal.

La denuncia de la litis es un acto procesal en virtud del cual se pone en conocimiento de un tercero la procedencia de un proceso para darle la oportunidad de apersonarse y defenderse, en consideraci�n a que la sentencia que se le dicte puede afectarle, caus�ndole un perjuicio.

Esta Suprema Corte de Justicia de la Naci�n ha sostenido lo que debe entenderse por "litis cerrada" y que es aquella cuando se tiene por contestada la demanda, o sea, la litis cerrada se integra con el escrito de demanda y contestaci�n a la demanda.

Apoyan la anterior consideraci�n, los siguientes criterios:

"Novena �poca

"Instancia: Primera Sala

"Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta

"Tomo: XVIII, julio de 2003

"Tesis: 1a./J. 37/2003

"P�gina: 33

"ARRENDAMIENTO. LA MORA EN EL PAGO DE LA RENTA, COMO CAUSAL DE RESCISI�N DEL CONTRATO RESPECTIVO, S�LO PODR� ANALIZARSE SI FUE HECHA VALER POR LAS PARTES. De la interpretaci�n arm�nica de los art�culos 2425, fracci�n I, 2448 E, p�rrafo primero, y 2489, fracci�n I, del C�digo Civil para el Distrito Federal, se desprende que el hecho de que el arrendatario no satisfaga el pago de la renta, en la forma y tiempo convenidos, le otorga el derecho al arrendador para ejercitar la acci�n rescisoria del contrato de arrendamiento respectivo, en virtud de que, acorde con los art�culos 2078, p�rrafo primero, y 2079 del c�digo citado, la obligaci�n de pago debe cumplirse del modo pactado y en el tiempo designado en el contrato. Por otra parte, de conformidad con los art�culos 255 y 260, en relaci�n con el 81 del C�digo de Procedimientos Civiles para el Distrito Federal, con los escritos de demanda y de contestaci�n queda establecida la materia sobre la que versar� el juicio, respecto de la cual habr� de pronunciarse el �rgano jurisdiccional, toda vez que se trata de un procedimiento de litis cerrada. En consecuencia, para los efectos de que el �rgano jurisdiccional declare la rescisi�n de un contrato de arrendamiento por falta de pago de la renta, s�lo podr� analizar si hubo mora en dicho pago, si tal situaci�n fue hecha valer por las partes en los respectivos escritos de demanda y contestaci�n, pues de otra manera se introducir�a un elemento ajeno a la litis del procedimiento en contravenci�n a los art�culos citados de la legislaci�n adjetiva civil del Distrito Federal."

"Quinta �poca

"Instancia: Tercera Sala

"Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n

"Tomo: XCIV

"P�gina 1491

"LITIS, FIJACI�N DE LA (LEGISLACI�N DE MIL OCHOCIENTOS OCHENTA Y CUATRO). Si al tenerse por contestada la demanda, qued� cerrada la litis en un juicio que se inici� por demanda formulada en cobro de cierta cantidad, �sta no podr�a ser abandonada para intentar otra, salvo el desistimiento, conforme al art�culo 21 del C�digo de Procedimientos Civiles de mil ochocientos ochenta y cuatro, que entonces reg�a, y si fallado el juicio en primera instancia, apel� el quejoso de la sentencia y no hizo valer como agravio, la plus petitio a que se refiere al interponer amparo contra la sentencia de apelaci�n, la Sala responsable no tuvo por qu� ocuparse de esa excepci�n, atento lo dispuesto por los art�culos 81, 703, 704 y dem�s relativos del C�digo de Procedimientos Civiles vigente, por lo que, dada la naturaleza del juicio sumario de responsabilidad civil, no puede ser violatoria de garant�as la condena del quejoso, al pago total de lo reclamado en la demanda, cuando no se opuso la excepci�n correspondiente, ni fue reclamada en agravio en la segunda instancia.

Amparo penal directo 2963/42. B.F.E.. 26 de noviembre de 1947. Unanimidad de cuatro votos. Ausente: C.L. �ngeles. La publicaci�n no menciona el nombre del ponente.

Para una mejor comprensi�n del asunto se considera transcribir los art�culos 1061, 1069, 1327, 1399, 1400 y 1401 del C�digo de Comercio, que establecen:

"Art�culo 1061. Al primer escrito se acompa�ar�n precisamente:

(Reformada, D.O.F. 24 de mayo de 1996)

"I. El poder que acredite la personalidad del que comparece en nombre de otro;

(Reformada, D.O.F. 24 de mayo de 1996)

"II. El documento o documentos que acrediten el car�cter con que el litigante se presente en juicio en el caso de tener representaci�n legal de alguna persona o corporaci�n o cuando el derecho que reclame provenga de hab�rsele transmitido por otra persona;

(Reformada, D.O.F. 24 de mayo de 1996)

"III. Los documentos en que el actor funde su acci�n y aquellos en que el demandado funde sus excepciones. Si se tratare del actor, y carezca de alg�n documento, deber� acreditar en su demanda haber solicitado su expedici�n con la copia simple sellada por el archivo, protocolo, dependencia o lugar en que se encuentren los originales, para que, a su costa, se les expida certificaci�n de ellos, en la forma que prevenga la ley. Si se tratare del demandado deber� acreditar la solicitud de expedici�n del documento de que carezca, para lo cual la copia simple sellada por el archivo, protocolo o dependencia, deber� exhibirla con la contestaci�n o dentro de los tres d�as siguientes al del vencimiento del t�rmino para contestar la demanda.

"Se entiende que las partes tienen a su disposici�n los documentos, siempre que legalmente puedan pedir copia autorizada de los originales y exista obligaci�n de exped�rselos. Si las partes no tuvieren a su disposici�n o por cualquier otra causa no pudiesen presentar los documentos en que funden sus acciones o excepciones, lo declarar�n al J., bajo protesta de decir verdad, el motivo por el que no pueden presentarlos. En vista a dicha manifestaci�n, el J., ordenar� al responsable de la expedici�n que el documento se expida a costa del interesado, apercibi�ndolo con la imposici�n de alguna de lasmedidas de apremio que autoriza la ley.

"Salvo disposici�n legal en contrario o que se trate de pruebas supervenientes, de no cumplirse por las partes con alguno de los requisitos anteriores, no se le recibir�n las pruebas documentales que no obren en su poder al presentar la demanda o contestaci�n como tampoco si en esos escritos no se dejan de identificar las documentales, para el efecto de que oportunamente se exijan por el tribunal y sean recibidas;

(Adicionada, D.O.F. 24 de mayo de 1996)

"IV. Adem�s de lo se�alado en la fracci�n III, con la demanda y contestaci�n se acompa�ar�n todos los documentos que las partes tengan en su poder y que deban de servir como pruebas de su parte; y, los que presentaren despu�s, con violaci�n de este precepto, no le ser�n admitidos, salvo que se trate de pruebas supervenientes, y

(Adicionada, D.O.F. 24 de mayo de 1996)

"V. Copia simple o fotost�tica siempre que sean legibles a simple vista, tanto del escrito de demanda como de los dem�s documentos referidos, incluyendo la de los que se exhiban como prueba seg�n los p�rrafos precedentes para correr traslado a la contraria.

"Lo dispuesto en la fracci�n anterior, se observar� tambi�n respecto de los escritos en que se oponga la excepci�n de compensaci�n o se promueva reconvenci�n o alg�n incidente."

"Art�culo 1069. Todos los litigantes, en el primer escrito o en la primera diligencia judicial, deben designar domicilio ubicado en el lugar del juicio para que se les hagan las notificaciones y se practiquen las diligencias que sean necesarias. Igualmente deben designar el domicilio en que ha de hacerse la primera notificaci�n a la persona o personas contra quienes promueven.

"Cuando un litigante no cumpla con la primera parte de este art�culo las notificaciones se har�n conforme a las reglas para las notificaciones que no deban ser personales. Si no se designare domicilio de la contraparte, se le requerir� para que lo haga, y si lo ignoran se proceder� en los t�rminos del art�culo siguiente.

(Adicionado, D.O.F. 24 de mayo de 1996)

"Las partes podr�n autorizar para o�r notificaciones en su nombre, a una o varias personas con capacidad legal, quienes quedar�n facultadas para interponer los recursos que procedan, ofrecer e intervenir en el desahogo de pruebas, alegar en las audiencias, pedir se dicte sentencia para evitar la consumaci�n del t�rmino de caducidad por inactividad procesal y realizar cualquier acto que resulte ser necesario para la defensa de los derechos del autorizante, pero no podr� sustituir o delegar dichas facultades en un tercero. Las personas autorizadas conforme a la primera parte de este p�rrafo, deber�n acreditar encontrarse legalmente autorizadas para ejercer la profesi�n de abogado o licenciado en derecho, debiendo proporcionar los datos correspondientes en el escrito en que se otorgue dicha autorizaci�n y mostrar la c�dula profesional o carta de pasante para la pr�ctica de la abogac�a en las diligencias de prueba en que intervengan, en el entendido que el autorizado que no cumpla con lo anterior, perder� la facultad a que se refiere este art�culo en perjuicio de la parte que lo hubiere designado, y �nicamente tendr� las que se indican en el pen�ltimo p�rrafo de este art�culo.

(Adicionado, D.O.F. 24 de mayo de 1996)

"Las personas autorizadas en los t�rminos de este art�culo, ser�n responsables de los da�os y perjuicios que causen ante el que los autorice, de acuerdo a las disposiciones aplicables del C�digo Civil para el Distrito Federal, relativas al mandato y las dem�s conexas. Los autorizados podr�n renunciar a dicha calidad, mediante escrito presentado al tribunal, haciendo saber las causas de la renuncia.

(Adicionado, D.O.F. 24 de mayo de 1996)

"Los tribunales llevar�n un libro de registro de c�dulas profesionales de abogados, en donde podr�n registrarse los profesionistas autorizados.

(Adicionado, D.O.F. 24 de mayo de 1996)

"Las partes podr�n designar personas solamente autorizadas para o�r notificaciones e imponerse de los autos, a cualquiera con capacidad legal, quien no gozar� de las dem�s facultades a que se refieren los p�rrafos anteriores.

(Adicionado, D.O.F. 24 de mayo de 1996)

"El J. al acordar lo relativo a la autorizaci�n a que se refiere este art�culo deber� expresar con toda claridad el alcance con el que se reconoce la autorizaci�n otorgada."

Art�culo 1327. La sentencia se ocupar� exclusivamente de las acciones deducidas y de las excepciones opuestas respectivamente en la demanda y en la contestaci�n.

(Reformado, D.O.F. 24 de mayo de 1996)

Art�culo 1399. Dentro de los cinco d�as siguientes al requerimiento de pago, al embargo, en su caso y al emplazamiento, el demandado deber� contestar la demanda, refiri�ndose concretamente a cada hecho, oponiendo �nicamente las excepciones que permite la ley en el art�culo 1403 de este c�digo, y trat�ndose de t�tulos de cr�dito las del art�culo 8o. de la Ley General de T�tulos y Operaciones de Cr�dito, y en el mismo escrito ofrecer� pruebas, relacion�ndolas con los hechos y acompa�ando los documentos que exige la ley para las excepciones.

(Reformado, D.O.F. 24 de mayo de 1996)

"Art�culo 1400. Si el demandado dejare de cumplir con lo dispuesto por el art�culo 1061 de este ordenamiento respecto de las documentales en que funde sus excepciones, el J. dejar� de admitirlas, salvo las que sean supervenientes.

En caso de que el demandado hubiere exhibido las documentales respectivas, o cumplido con lo que ordena el art�culo 1061 de este ordenamiento, se tendr�n por opuestas las excepciones que permite la ley, con las cuales se dar� vista al actor por tres d�as para que manifieste y ofrezca las pruebas que a su derecho convenga.

(Reformado, D.O.F. 24 de mayo de 1996)

"Art�culo 1401. En los escritos de demanda, contestaci�n y desahogo de vista de �sta, las partes ofrecer�n sus pruebas, relacion�ndolas con los puntos controvertidos, proporcionando el nombre, apellidos y domicilio de los testigos que hubieren mencionado en los escritos se�alados al principio de este art�culo; as� como los de sus peritos, y la clase de pericial de que se trate con el cuestionario que deban resolver; y todas las dem�s pruebas que permitan las leyes.

"Si los testigos no se hubieren mencionado con sus nombres y apellidos en los escritos que fijan la litis, el J. no podr� admitirlas aunque se ofrezcan por las partes posteriormente, salvo que importen excepci�n superveniente.

(Reformado, D.O.F. 13 de junio de 2003)

"Desahogada la vista o transcurrido el plazo para hacerlo, el J. admitir� y mandar� preparar las pruebas que procedan, de acuerdo con el C�digo Federal de Procedimientos Civiles, abriendo el juicio a desahogo de pruebas, hasta por un t�rmino de quince d�as, dentro de los cuales deber�n realizarse todas las diligencias necesarias para su desahogo, se�alando las fechas necesarias para su recepci�n.

"Las pruebas que se reciban fuera del t�rmino concedido por el J., o su pr�rroga si la hubiere decretado, ser�n bajo la responsabilidad de �ste, quien sin embargo, podr� mandarlas concluir en una sola audiencia indiferible que se celebrar� dentro de los diez d�as siguientes."

De una interpretaci�n sistem�tica de los preceptos transcritos, se advierte que la litis en el juicio ejecutivo mercantil se integra �nicamente con el escrito de demanda y contestaci�n.

Dichos art�culos establecen que la parte actora debe expresar en su demanda los hechos en que funde su acci�n y ofrecer las pruebas que acrediten la misma; y el demandado debe referirse a cada hecho en forma concreta y oponer las excepciones que tuviere, ofreciendo las pruebas que apoyen esas excepciones en el propio escrito de contestaci�n, ya que de otra forma no le ser�n admitidas, con la salvedad de las que deriven del propio t�tulo exhibido como base de la acci�n; a su vez al actor se le da la oportunidad de manifestarse en contra de las excepciones opuestas y ofrecer las pruebas pertinentes para desvirtuarlas, por lo que dicha vista se le da para s�lo ese efecto.

El art�culo 1400 del C�digo de Comercio establece que si el demandado exhibe los documentos a que se refiere el diverso 1061 del mismo ordenamiento, se tendr�n por opuestas las excepciones que permite la ley "con las cuales se dar� vista al actor por tres d�as para que manifieste y ofrezca las pruebas que a su derecho convenga"; o sea, la vista que se da al actor con el escrito de contestaci�n es �nicamente para que tenga la oportunidad de ofrecer pruebas con la finalidad de desvirtuar las excepciones opuestas.

Lo anterior es as�, en virtud de que se crear�a un desequilibrio procesal entre las partes, al darle una segunda oportunidad a la actora para que subsane omisiones contenidas en la demanda y adicione hechos argumentando, cuestiones diversas que no se hicieron valer en el escrito de demanda perfeccionando la acci�n, sin que el demandado pueda defenderse debidamente y ofrecer nuevas probanzas, pues s�lo contar�a con su escrito de contestaci�n a la demanda.

En tal virtud, y como qued� precisado en p�rrafos precedentes, debe prevalecer el criterio sustentado por esta Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, con las precisiones se�aladas, por lo que con fundamento en lo dispuesto en el art�culo 195 de la Ley de Amparo, la tesis correspondiente debe quedar redactada con los siguientes rubro y texto:

LITIS EN EL JUICIO EJECUTIVO MERCANTIL. SE INTEGRA S�LO CON EL ESCRITO DE DEMANDA Y SU CONTESTACI�N.-De una interpretaci�n sistem�tica de los art�culos 1061, 1069, 1327, 1399, 1400 y 1401 del C�digo de Comercio, se advierte que la litis en los juicios ejecutivos mercantiles se integra �nicamente con el escrito de demanda -en el que la parte actora funda su acci�n- y con su contestaci�n -a trav�s de la cual el demandado funda sus excepciones y defensas-, lo que se conoce como litis cerrada. Lo anterior es as�, en virtud de que al establecer el citado art�culo 1400 que con el escrito de contestaci�n a la demanda se tendr�n por opuestas las excepciones que permite la ley y se dar� vista al actor por tres d�as para que manifieste y ofrezca las pruebas que a su derecho convenga, es exclusivamente para que �ste tenga la oportunidad de ofrecer las pruebas pertinentes para desvirtuar las excepciones planteadas, pero no para corregir o mejorar su escrito de demanda, pues ello generar�a un desequilibrio procesal entre las partes.

Por lo expuesto y fundado, y con apoyo adem�s, en los art�culos 197-A de la Ley de Amparo y 21, fracci�n VIII de la Ley Org�nica del Poder Judicial de la Federaci�n, se

resuelve:

PRIMERO

S� existe la contradicci�n de tesis entre los criterios sustentados por el Noveno Tribunal Colegiado en Materia Civil del Primer Circuito y el Tercer Tribunal Colegiado en Materia Civil del Segundo Circuito, a que este toca se refiere.

SEGUNDO

Debe prevalecer con car�cter de jurisprudencia el criterio sustentado por esta Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, en los t�rminos que han quedado precisados en el �ltimo considerando de esta resoluci�n.

TERCERO

D�se publicidad a esta ejecutoria en t�rminos del art�culo 195 de la Ley de Amparo.

N.�quese; con testimonio de esta resoluci�n a los Tribunales Colegiados contendientes y, en su oportunidad, arch�vese el toca.

As� lo resolvi� la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, por mayor�a de cuatro votos de los se�ores Ministros: Jos� de Jes�s G.�o P., S.A.V.H.�ndez, J.N.S.M., y presidenta O.S.C. de G.�a V. (ponente), en contra del voto emitido por el se�or Ministro Jos� Ram�n C.�o D�az, quien formular� voto particular. Manifestando el se�or Ministro G.�o P. emitir� voto concurrente.