Ejecutoria num. 2a./J. 27/2005 de Suprema Corte de Justicia, Segunda Sala - Jurisprudencia - VLEX 26824067

Ejecutoria num. 2a./J. 27/2005 de Suprema Corte de Justicia, Segunda Sala

Emisor:Segunda Sala
Número de Resolución:2a./J. 27/2005
Localizacion:GUILLERMO I. ORTIZ MAYAGOITIA.
Materia:Suprema Corte de Justicia de México
Fecha de Publicación: 1 de Abril de 2005
RESUMEN

CONTRADICCIÓN DE TESIS 136/2004-SS. ENTRE LAS SUSTENTADAS POR LOS TRIBUNALES COLEGIADOS TERCERO, SEGUNDO Y PRIMERO, TODOS EN MATERIA ADMINISTRATIVA DEL CUARTO CIRCUITO.AGENTES ADUANALES. EL ANÁLISIS QUÍMICO O DE LABORATORIO REQUERIDO PARA QUE NO SE ACTUALICE LA RESPONSABILIDAD SOLIDARIA POR FALSEDAD O INEXACTITUD DE DATOS, SÓLO ES EXIGIBLE CUANDO SE TRATE DE LA MERCANCÍA ESPECIFICADA POR LA SECRETARÍA DE HACIENDA Y CRÉDITO PÚBLICO, MEDIANTE REGLAS, EN TÉRMINOS DE LA FRACCIÓN I DEL ARTÍCULO 54 DE LA LEY ADUANERA.

 
ÍNDICE
CONTENIDO

CONTRADICCI�N DE TESIS 136/2004-SS. ENTRE LAS SUSTENTADAS POR LOS TRIBUNALES COLEGIADOS TERCERO, SEGUNDO Y PRIMERO, TODOS EN MATERIA ADMINISTRATIVA DEL CUARTO CIRCUITO.

MINISTRO PONENTE: G.I.O.M..

SECRETARIO: ALBERTO D�AZ D�AZ.

CONSIDERANDO:

TERCERO

A fin de estar en aptitud de resolver esta denuncia de contradicci�n de tesis, es preciso tener presente las consideraciones sustentadas por los �rganos colegiados involucrados en las respectivas ejecutorias, siendo las que a continuaci�n se transcriben.

El Tercer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Cuarto Circuito, al fallar la revisi�n fiscal 41/2004, sostuvo:

"QUINTO. Los argumentos esbozados por la recurrente resultan fundados y suficientes para revocar la sentencia impugnada, de conformidad con las siguientes consideraciones jur�dicas.

"De los autos que integran el juicio de nulidad n�mero 3515/03-06-02-3, se advierten los siguientes antecedentes de hechos:

"1. Mediante resoluci�n contenida en el oficio 326-SAT-IV-6320, de veintisiete de enero de dos mil tres, la administradora de G., en suplencia del administrador Central de Contabilidad y G., con residencia en M�xico, Distrito Federal, determin� la situaci�n fiscal en materia de comercio exterior de Nueva Distribuidora de Porcinos TIF, Sociedad An�nima de Capital Variable y J.F.B.P.�a, de la siguiente manera:

"a) En su car�cter de importador, a Nueva Distribuidora de Porcinos TIF, Sociedad An�nima de Capital Variable, se le determin� un cr�dito fiscal por concepto de la cuota compensatoria omitida debidamente actualizada por la cantidad de ciento cuatro mil cuatrocientos treinta y dos pesos con catorce centavos, por concepto del valor comercial de las mercanc�as, la cantidad de ciento treinta y ocho mil cuatrocientos veinticinco pesos con veintisiete centavos, multa por la omisi�n en el pago de la citada cuota compensatoria, por la cantidad de noventa y seis mil ochocientos noventa y siete pesos con sesenta y ocho centavos, y recargos generados por la omisi�n de la referida cuota compensatoria, por la cantidad de noventa y siete mil ochocientos treinta y dos pesos con dos centavos, por lo que en total se le determin� el cr�dito fiscal en cantidad de cuatrocientos treinta y siete mil quinientos ochenta y siete pesos con once centavos.

"b) Al agente aduanal, J.F.B.P.�a, quien es considerado como responsable solidario, encargado de efectuar la operaci�n de importaci�n de mercanc�as, se le determin� un cr�dito fiscal con motivo de la omisi�n en el pago de la cuota compensatoria, por la cantidad de ciento cuatro mil cuatrocientos treinta y dos pesos con catorce centavos, del valor comercial de las mercanc�as, ante su imposibilidad de pasar a propiedad del fisco federal, por la cantidad de ciento treinta y ocho mil cuatrocientos veinticinco pesos con veintisiete centavos, as� como recargos generados por la omisi�n en el pago de la referida cuota compensatoria, por la cantidad de noventa y siete mil ochocientos treinta y dos pesos con dos centavos, siendo el total del cr�dito fiscal a pagar por el citado profesional, la cantidad de trescientos cuarenta mil seiscientos ochenta y nueve pesos con cuarenta y tres centavos.

"Como se ve, conforme a lo establecido por el art�culo 53, fracci�n II y �ltimo p�rrafo, de la Ley Aduanera, la autoridad aduanera consider� al agente aduanal, J.F.B.P.�a, como responsable solidario del pago de los cr�ditos fiscales aludidos, a excepci�n de la multa por omisi�n en el pago de la citada cuota compensatoria.

"Lo anterior, toda vez que el importador, Nueva Distribuidora de Porcinos TIF, Sociedad An�nima de Capital Variable, mediante pedimento de importaci�n definitiva clave A1, n�mero 3525-9000063, de veintiocho de mayo de mil novecientos noventa y nueve, tramitado por el agente aduanal J.F.B.P.�a, introdujo al pa�s mercanc�a declarada en la �nica partida de dicho pedimento como doscientas cuarenta y nueve cabezas de ganado porcino para sacrificio, de la fracci�n arancelaria 0103.92.99, sujetas a un arancel de 8% del impuesto general de importaci�n, conforme a la tarifa de la Ley del Impuesto General de Importaci�n.

"Que la Administraci�n Central de Contabilidad y G., de la Administraci�n General de Aduanas, en ejercicio de sus facultades de comprobaci�n, revis� el pedimento de referencia, as� como de la documentaci�n que se anex� al mismo, y detect� que en el campo 46, correspondiente al m�todo de valoraci�n, se declar� la clave 1, que corresponde al valor de transacci�n de mercanc�as, conforme al ap�ndice 8 del anexo 22 de la Resoluci�n M.�nea de Comercio Exterior para mil novecientos noventa y nueve, del que tambi�n se observaba que el precio pagado por las mercanc�as fue por la cantidad de 0.50 d�lares americanos por libra de ganado porcino, cantidad que declar� en el campo relativo al precio unitario del citado pedimento.

"Asimismo, se tom� como referencia que el mismo importador de mercanc�as, con fecha veintid�s de marzo de mil novecientos noventa y nueve, realiz� operaciones de comercio exterior de mercanc�as similares dentro del periodo establecido por el art�culo 76 de la Ley Aduanera, es decir, dentro de los noventa d�as anteriores o posteriores a la operaci�n que se analiza, a trav�s del pedimento de importaci�n n�mero 3026-9000352, en la que se declar� como valor de compra de mercanc�a, la cantidad de 0.3078 d�lares americanos por libra, por lo que se presum�a la existencia de una manipulaci�n unilateral del valor de las mercanc�as y que el precio declarado en la operaci�n analizada, no corresponde al precio real pagado por el importador, con lo que se pretend�a evadir el pago de una cuota compensatoria de 1.08 d�lares americanos por kilogramo, de conformidad con la resoluci�n preliminar de la investigaci�n antidumping sobre las importaciones de cerdo para abasto, mercanc�a clasificada en la fracci�n arancelaria 0103.92.99 de la tarifa de la Ley del Impuesto General de Importaci�n, originarias de los Estados Unidos de Am�rica, independientemente del pa�s de procedencia, publicada en el Diario Oficial de la Federaci�n, con fecha primero de febrero de mil novecientos noventa y nueve, en relaci�n con la resoluci�n final de la investigaci�n antidumping sobre las importaciones de cerdo para abasto, mercanc�a clasificada en la fracci�n arancelaria 0103.92.99 de la tarifa de la Ley del Impuesto General de Importaci�n, originarias de los Estados Unidos de Am�rica, independientemente del pa�s de procedencia, publicada en el Diario Oficial de la Federaci�n del veinte de octubre de mil novecientos noventa y nueve, as� como en t�rminos del acuerdo que identifica las fracciones arancelarias de la tarifa de la Ley del Impuesto General de Importaci�n, en las cuales se clasifican las mercanc�as cuya importaci�n est� sujeta al pago de cuotas compensatorias, que se public� en el citado medio informativo el veintiuno de mayo de mil novecientos noventa y nueve.

"Por lo que la Administraci�n Central de Contabilidad y G. emiti� el escrito de hechos u omisiones con n�mero de referencia GC-02441-265, mediante el cual presumi� que el importador de la mercanc�a omiti� el pago de la cuota compensatoria, por lo que le impuso una multa; adem�s de que ante la imposibilidad material de que las mercanc�as pasaran a ser propiedad del fisco federal, el importador de las mismas ten�a la obligaci�n de pagar su valor comercial, actualizaci�n y recargos (lo expuesto se advierte del oficio por el que se determin� el cr�dito fiscal que obra a fojas de la treinta y uno a la sesenta y seis del juicio de nulidad).

"2. Inconforme con tal determinaci�n, por escrito presentado el veinte de junio de dos mil tres el agente aduanal J.F.B.P.�a interpuso recurso de revocaci�n, el que resolvi� el administrador Local Jur�dico de Nuevo Laredo, Tamaulipas, el veintisiete de junio de dos mil tres, en el que confirm� la resoluci�n recurrida, a trav�s de la cual se le determin� un cr�dito fiscal por la cantidad de trescientos cuarenta mil seiscientos ochenta y nueve pesos con cuarenta y tres centavos a cargo del agente aduanal J.F.B.P.�a, en su car�cter de responsable solidario (fojas de la veintid�s a la veintisiete).

"En dicha resoluci�n se adujo, b�sicamente, que consider� err�nea la interpretaci�n que hac�a la inconforme del art�culo 54, fracci�n I, de la Ley Aduanera, del que dijo la autoridad, se advert�a que para que el agente aduanal se situara en la excluyente de responsabilidad de la fracci�n I deber�a cumplir con dos condicionantes: 1. Que la inexactitud o falsedad no fuera apreciable a la vista y 2. Que para conocer dicha inexactitud o falsedad deber�a requerir, para su identificaci�n, de an�lisis qu�mico, o bien, de an�lisis de laboratorio. Condicionantes que deber�an cumplirse al mismo tiempo y no en actuaciones en forma separada, ya que estaban enlazadas por la letra ?y?, no por la letra ?o?.

"Que se actualizaba el supuesto del art�culo 53, fracci�n II, de la Ley Aduanera, toda vez que el agente aduanal intervino en el despacho aduanero, hecho que era comprobable de acuerdo al n�mero de patente 3525, consignado en el pedimento presentado a despacho, por lo que resultaba responsable solidario del pago de los impuestos al comercio exterior.

"Que la autoridad actuaba dentro de los par�metros legales para rechazar el precio manifestado por el promovente, y v�lidamente determinaba el valor en aduana, para lo cual se ajustaba a las reglas normativas contenidas en el numeral 78-A, fracci�n II, de la Ley Aduanera, al determinar que existi� una manipulaci�n del valor, por los razonamientos expuestos en el cuerpo de la resoluci�n impugnada.

"3. En contra de tal resoluci�n, el recurrente J.F.B.P.�a promovi� juicio de nulidad, del que correspondi� conocer a la Segunda S. Regional del Noreste del Tribunal Federal de Justicia F. y Administrativa, quien lo registr� con el n�mero 3515/03-06-02-3, y resolvi� con fecha veinticinco de febrero de dos mil cuatro, en el sentido de declarar la nulidad de la resoluci�n impugnada, as� como de la recurrida en la instancia administrativa (fojas de la ochenta y ocho a la noventa y ocho), con base en las siguientes consideraciones:

"a) La S. estim� fundado el cuarto agravio de la demanda de nulidad, toda vez que la autoridad demandada soslay� en perjuicio del actor que del art�culo 54, fracci�n I, de la Ley Aduanera, vigente en mil novecientos noventa y nueve, se apreciaba, en lo conducente, que los agentes aduanales eran responsables de la veracidad y exactitud de la informaci�n proporcionada, de la determinaci�n del r�gimen aduanero de las mercanc�as o de su correcta clasificaci�n arancelaria, as� como del cumplimiento de las obligaciones en materia de regulaciones y restricciones no arancelarias, excepto del pago de contribuciones, cuotas compensatorias, multas y recargos, si �stos proven�an de la inexactitud o falsedad de los datos y documentos que el contribuyente le hubiera proporcionado, o si dichos datos no se pod�an conocer de la simple verificaci�n ocular y f�sica que se hubiese hecho a la mercanc�a, por no ser apreciables a la vista y por requerir para su identificaci�n del an�lisis qu�mico o de laboratorio; por lo que en sentido contrario, deber�a entenderse que el agente aduanal era responsable directo del pago de contribuciones, cuotas compensatorias, multas y recargos, cuando del examen que se hiciera a la mercanc�a se advirtiera que �sta pod�a ser identificada con la simple verificaci�n f�sica que a la misma se efectuara.

"b) Que en el caso, la autoridad determin� la responsabilidad solidaria del actor, en virtud de haber tramitado el pedimento de importaci�n 3525-9000063, el veintiocho de mayo de mil novecientos noventa y nueve, que amparaba la importaci�n de la mercanc�a consistente en doscientas cuarenta y nueve cabezas de ganado porcino, y en relaci�n con el cual se omiti� el pago de las cuotas compensatorias, ya que presumi� que el precio pagado por la mercanc�a en la factura comercial mil setenta y ocho, de veintiocho de mayo de mil novecientos noventa y nueve, se manipul� con el fin de evitar el pago de dichas cuotas, tal como se advert�a de la resoluci�n contenida en el oficio 326-SAT-IV-6320, en la cual se se�al� que el motivo por el cual la autoridad consider� que se incurr�a en la infracci�n prevista en el art�culo 176, fracci�n I, de la Ley Aduanera, vigente en mil novecientos noventa y nueve, fue porque presumi� que el importador de manera unilateral manipul� el precio de venta consignado en la factura de referencia expedida por la empresa The Cambrian Group/Tri-State, Livestock JV, con el fin de evadir el pago de las cuotas compensatorias, toda vez que no era el precio real que pag� por la mercanc�a importada, seg�n lo constat� de la comparaci�n que efectu� con la operaci�n de importaci�n que se realiz� a trav�s del pedimento 3026-9000352, en el cual constaba la declaraci�n expresa relativa al verdadero precio pagado por dicha mercanc�a.

"c) Que lo anterior lo consider� la autoridad aduanera, ya que en la hoja 3 de la resoluci�n recurrida en la instancia administrativa se�al� que el precio de 0.50 centavos de d�lar de los Estados Unidos de Norteam�rica, por libra de carne de cerdo estaba alterado, toda vez que el mismo importador adquiri� mercanc�a similar del mismo proveedor extranjero The Cambrian Group/Tri-State, Livestock JV, y en el pedimento respectivo declar� que el valor de la remesa era de 0.3078 d�lares por libra.

"d) La S. transcribi� la parte del resolutivo respectivo de la resoluci�n preliminar de la investigaci�n antidumping sobre las importaciones de cerdo para abasto, mercanc�a clasificada en la fracci�n arancelaria 0103.92.99 de la tarifa de la Ley del Impuesto General de Importaci�n, originaria de los Estados Unidos de Am�rica, independiente del pa�s de procedencia, publicada en el Diario Oficial de la Federaci�n el uno de febrero de mil novecientos noventa y nueve, del que advirti� que las importaciones de cerdo para abasto cuyos precios fueran iguales o superiores al valor normal de 1.08 d�lares de los Estados Unidos de Am�rica por kilogramo, no se encontraban sujetas al pago de la cuota compensatoria.

"e) Que si en la factura mil setenta y ocho, de veintiocho de mayo de mil novecientos noventa y nueve, expedida por The Cambrian Group/Tri-State, Livestock JV, se se�alaba el precio de la libra de carne de cerdo de 0.50 centavos de d�lar, luego, por la importaci�n de tal producto no se cubr�a la cuota compensatoria, toda vez que el valor de la mercanc�a correspond�a a 1.08 d�lares por kilogramo, ello tomando en consideraci�n que la libra correspond�a a 0.456 gramos.

"f) Que del oficio 326-SAT-IV-6320, se advert�a que la autoridad presumi� que fue el importador de manera unilateral quien manipul� el precio de venta de la mercanc�a importada, es decir, sin la participaci�n del agente aduanal, por tanto, la a quo consider� que la inexactitud del dato asentado en el campo 46 del pedimento 3525-9000063, correspondiente al valor en aduanas de las mercanc�as de referencia, se origin� como consecuencia de los datos y documentos que le proporcion� al agente aduanal el importador, a trav�s de la factura mil ochenta (sic), de treinta y uno de mayo de mil novecientos noventa y nueve, expedida por la empresa The Cambrian Group/Tri-State, Livestock JV, en la cual se se�alaba que el valor de la libra de carne de cerdo era de 0.50 centavos de d�lar de los Estados Unidos de Norteam�rica, y con base en �sta efectu� el tr�mite de importaci�n, adem�s de que la propia autoridad se�al� en su resoluci�n que se presum�a que el precio de la mercanc�a fue manipulado por el importador y no por el agente aduanal.

"g) Concluy� que de conformidad con el art�culo 54, fracci�n I, de la Ley Aduanera, vigente en mil novecientos noventa y nueve, el agente aduanal no incurri� en la responsabilidad que le imputaba la autoridad, habida cuenta que la omisi�n en el pago de las cuotas compensatorias se origin� como consecuencia de un dato que le proporcion� el importador al ahora actor, a trav�s de la referida factura, dato que no conoci� si era falso o no, en relaci�n con el producto, toda vez que el agente no intervino en la operaci�n de compra-venta, m�xime que la autoridad parti� de la presunci�n de que fue el importador quien manipul� unilateralmente el precio de venta y no el enjuiciante.

"h) En tal virtud, declar� la nulidad de la resoluci�n impugnada, as� como de la recurrida en la instancia administrativa, en la parte en la que la autoridad finc� la responsabilidad al demandante, pues consider� que se dictaron en contravenci�n de las disposiciones aplicadas, de conformidad con lo dispuesto por el art�culo 238, fracci�n IV, del C�digo F. de la Federaci�n.

"i) Aplic� por analog�a la tesis sustentada por la Primera S. Regional Noroeste, de rubro: ?EXCLUYENTE DE RESPONSABILIDAD DE LOS AGENTES ADUANALES. CUANDO EL INCUMPLIMIENTO DE LAS REGULACIONES Y RESTRICCIONES NO ARANCELARIAS DERIVA DE DOCUMENTOS AP�CRIFOS QUE LE FUERON PROPORCIONADOS POR EL IMPORTADOR.?

"j) A.� que los argumentos de defensa de la autoridad no desvirtuaban la conclusi�n anterior, toda vez que si bien era cierto que el actor, como agente aduanal, era el responsable de la veracidad y exactitud de los datos e informaci�n suministrados en el pedimento de importaci�n, tambi�n era verdad que la cuesti�n que dio origen al cr�dito fiscal impugnado no fue un error del agente aduanal al momento de suministrar alg�n dato o informaci�n en el pedimento, sino que la circunstancia que dio origen a la controversia fue que el precio comercial expresado en la factura en todo caso fue manipulado por el importador, y dicha circunstancia s�lo pod�a ser imputable al importador, pero no al agente aduanal.

"k) Que tampoco era �bice a lo anterior, la regla de tres simple que realizaba el representante de las autoridades demandada en su oficio de contestaci�n, con la cual pretend�a demostrar que el agente aduanal s� estaba en la posibilidad de saber si el precio de la mercanc�a se encontraba manipulada por parte del importador; puesto que tales argumentos no formaban parte de la fundamentaci�n y motivaci�n de la resoluci�n recurrida, por lo que se pretend�a mejorar la fundamentaci�n y motivaci�n de la resoluci�n recurrida; adem�s de que la actora no estaba obligada a cerciorarse y, en su caso, declarar otro precio distinto al que se consignaba en la factura que se le entreg� para el tr�mite de la importaci�n de que se trata.

"l) Por lo que al estimar fundado y suficiente para declarar la nulidad lisa y llana de la resoluci�n impugnada, la S. consider� innecesario entrar al estudio de los restantes conceptos de anulaci�n que hizo valer el demandante, dado que con ello no se variar�a el sentido del fallo, de acuerdo a la tesis de Tribunal Colegiado, de la voz ?SENTENCIA DEL TRIBUNAL FISCAL DE LA FEDERACI�N QUE DECLARA LA NULIDAD LISA Y LLANA DE LA RESOLUCI�N IMPUGNADA. HACE INNECESARIO EL ESTUDIO DE DIVERSAS CAUSALES DE ILEGALIDAD QUE PUDIERAN PRODUCIR EL MISMO EFECTO.?

"m) Inconforme con tal resoluci�n, la administradora Local Jur�dica de Monterrey, interpuso el presente recurso de revisi�n fiscal.

"En sus agravios, la recurrente alega, esencialmente, incongruencia de la sentencia recurrida, ya que la responsabilidad solidaria del agente aduanal se determin� acorde al art�culo 53, fracci�n II, en relaci�n con el 54, fracci�n I, de la Ley Aduanera, vigente en la �poca de los hechos, al no acreditar en su favor la excluyente de responsabilidad en ese numeral.

"En apoyo a lo anterior, cita la recurrente el contenido de los art�culos 35, 53 y 54 de la Ley Aduanera, de vigencia citada, para poner de manifiesto laresponsabilidad solidaria, que no se da la excluyente de responsabilidad, la representaci�n legal del agente aduanal en relaci�n con el importador, as� como la obligaci�n de aqu�l en verificar los datos asentados en la factura comercial, para considerar o no una sobrevaluaci�n del precio de la mercanc�a, para determinar las cuotas compensatorias a cubrirse.

"Lo anterior, al referir que si bien existe una excluyente de responsabilidad, ello es cuando el agente no hubiere podido examinar la mercanc�a o la inexactitud o falsedad de los datos que le proporcion� su comitente, por no ser apreciables, y que para conocer su inexactitud o falsedad, se requiera para la identificaci�n de la mercanc�a de un an�lisis qu�mico o de laboratorio, supuestos que no se cumplieron en el caso y el agente s� estaba obligado a verificar los datos asentados en la factura en lo relativo al precio para constatar si estaba o no sobrevaluado y determinar las cuotas compensatorias.

"A.a la recurrente que, en el caso, no se cumplen los supuestos de la excluyente de responsabilidad que estim� actualizada la responsable, por lo que estima que el agente aduanal resulta responsable de los datos asentados en el pedimento de importaci�n, pues asegura que s� estaba obligado a verificar los datos asentados en la factura comercial, en cuanto a verificar si el precio estaba o no sobrevaluado para determinar las cuotas compensatorias.

"Se�ala que la causa que dio origen a la omisi�n de la cuota compensatoria a que se encontraba afecta la mercanc�a, era apreciable a simple vista y no requer�a para su identificaci�n de un dictamen t�cnico, sino que estaba afecta al pago de dicha cuota, por disponerlo as� la resoluci�n preliminar de la investigaci�n antidumping sobre las importaciones de cerdo para abasto, publicada en el Diario Oficial de la Federaci�n el diecis�is de junio de mil novecientos noventa y nueve y la resoluci�n final de investigaci�n antidumping sobre las importaciones de carne de cerdo para abasto de veinte de octubre del mismo a�o, ya que el motivo de la determinaci�n no fue porque la factura comercial conten�a inexactitud o falsedades, o que el agente no pod�a distinguir la inexactitud en el precio, sino que la causa generadora del cr�dito consisti� en que tanto el importador como el agente aduanal, al momento de la importaci�n, omitieron el pago de la cuota a que estaba afecta la mercanc�a.

"De ah�, concluye la autoridad recurrente, que resulta alejada de derecho la consideraci�n de la S., en cuanto a que el agente aduanal confi� en el valor asignado en la factura, ya que �ste se encontraba obligado a verificar los datos asentados en ella, para constatar si estaba o no sobrevaluada, desatendiendo la a quo que en publicaci�n del Diario Oficial de la Federaci�n, de uno de febrero de mil novecientos noventa y nueve, ya se hab�a publicado la resoluci�n preliminar de la investigaci�n antidumping sobre las importaciones de cerdo para abasto, resoluci�n �sta que se encontraba obligado el agente aduanal a conocer.

"Adem�s, agrega la disidente, que la responsabilidad se determin� en t�rminos del art�culo 53, fracci�n II, de la Ley Aduanera, ya que el agente aduanal no demostr� la excluyente de responsabilidad que prev� el art�culo 54, fracci�n I, del citado ordenamiento legal, y como fundamento de lo anterior cita la tesis del S�ptimo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito, que se titula ?AGENTE ADUANAL AUTORIZADO. ES RESPONSABLE DE LA VERACIDAD Y EXACTITUD DE LOS DATOS ASENTADOS EN UN PEDIMENTO DE IMPORTACI�N.?

"Sostiene que la responsabilidad en el pago del cr�dito fiscal se extiende al agente aduanal en su car�cter de representante legal de la importadora, al derivar su responsabilidad del despacho aduanero en el que intervino por conducto de su apoderado, y que estimar la falta de responsabilidad ser�a tanto como aceptar que los titulares de patentes aduanales, peritos en la materia, se desatendieran en lo absoluto del pago fiscal a cargo de sus comitentes, cuando que es el obligado de vigilar que se satisfagan las prestaciones fiscales, cuando no se efect�e correctamente por el comitente o un tercero.

"Fundamenta la recurrente el anterior argumento en la tesis sustentada por el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n de rubro ?AGENTES ADUANALES, RESPONSABILIDAD SOLIDARIA DE LOS.?

"Los agravios anteriores resultan fundados, como se ver� enseguida.

"En efecto, en la especie, como sostiene la recurrente, no opera la excluyente de responsabilidad del agente aduanal, y para demostrar tal aserto resulta conveniente reproducir los art�culos 53, fracci�n III y 54, primer p�rrafo, de la Ley Aduanera, vigente en mil novecientos noventa y nueve, debido a que el primero de ellos establece lo referente a la responsabilidad solidaria derivada de la actuaci�n del agente aduanal en el despacho de mercanc�as y, el segundo, estatuye las responsabilidades a cargo del agente aduanal, as� como las excluyentes de dicha responsabilidad.

"Los art�culos aducidos establecen de manera literal lo siguiente:

"?Art�culo 53.? (se transcribe).

"?Art�culo 54.? (se transcribe).

"El primero de los preceptos transcritos establece, en lo conducente, la responsabilidad solidaria del agente aduanal en el pago de impuestos al comercio exterior y de las cuotas compensatorias que se causen con motivo de la introducci�n de mercanc�as al territorio nacional, siempre que �stos se originen con motivo de las importaciones en cuyo despacho aduanero hubiera intervenido personalmente o por conducto de sus empleados autorizados.

"El segundo precisa, en su primer p�rrafo, en lo que interesa, que el agente aduanal es responsable de la veracidad y exactitud de los datos e informaci�n suministrados, de la determinaci�n del r�gimen aduanero de las mercanc�as y de su correcta clasificaci�n arancelaria.

"Asimismo, que el agente aduanal no ser� responsable en el pago de las diferencias de contribuciones, cuotas compensatorias y recargos determinados que provengan de la inexactitud o falsedad de los datos y documentos proporcionados por el contribuyente, cuando el agente aduanal no hubiera podido conocer tal inexactitud o falsedad al examinar las mercanc�as, por no ser apreciable a la vista y por requerir para su identificaci�n de an�lisis qu�mico, o de an�lisis de laboratorio trat�ndose de las mercanc�as que mediante reglas establezca la secretar�a.

"Por su parte, el art�culo 40 de la Ley Aduanera, vigente en mil novecientos noventa y nueve, estatuye que los agentes aduanales son las personas autorizadas para llevar a cabo los tr�mites relacionados con el despacho de mercanc�as, y el diverso 159, primer p�rrafo, del citado ordenamiento legal, define al agente aduanal como la persona f�sica autorizada por la Secretar�a de Hacienda y Cr�dito P�blico para promover por cuenta ajena el despacho de las mercanc�as, en los diferentes reg�menes aduaneros previstos en ese ordenamiento legal.

"Tales numerales no deben ser interpretados de manera aislada y literal, en virtud de que, en aplicaci�n de la hermen�utica jur�dica, trat�ndose de la intelecci�n de las leyes, su explicaci�n y aplicaci�n cobra relevancia decir que, no debe ser literal, restrictivo y aislado, sino relacionado con los textos del conjunto de disposiciones que integran el ordenamiento legal.

"En efecto, para comprender el sentido de la ley, y adecuarlo a los hechos concretos, es necesario desentra�ar sin abstracci�n sino con adminiculaci�n de manera objetiva y arm�nica todos los art�culos relativos a la cuesti�n que se trate de resolver para, de esa forma, conocer su naturaleza, ya sea para decidir entre los diferentes sentidos que la letra de la ley pueda ofrecer, para limitar la disposici�n, o bien, para extenderla a los casos que no se encuentran expresamente incluidos, pero que se encuentran evidenciados, y as� lograr una decisi�n justa.

"Lo anterior es as�, ya que la ley regula de una manera general el conjunto de situaciones jur�dicas y concede al juzgador la facultad de encuadrar los casos imprevistos dentro de esas normas generales, vali�ndose para ello de la hermen�utica jur�dica, para as� descifrar el criterio existente dentro de las normas que de una manera general integran y orientan al orden jur�dico vigente.

"As� expuesto, una interpretaci�n objetiva, sistem�tica y correlacionada de los textos de los art�culos 53, p�rrafo primero y fracci�n II, y 54, p�rrafos primero y segundo, fracci�n I, reproducidos, as� como de los diversos 40 y 159, previamente aducidos, se advierte lo siguiente:

"En principio que, como regla general, el agente aduanal es responsable solidario en el pago de los impuestos al comercio exterior y cuotas compensatorias que se causen con motivo de la importaci�n de mercanc�as en cuyo despacho aduanero hubiera intervenido y que, como excepci�n, no ser� responsable de dichos pagos cuando se actualice, entre otras, la excluyente de responsabilidad prevista en la precitada fracci�n I del p�rrafo segundo del art�culo 54.

"Que el agente aduanal act�a como mandatario de un determinado importador o exportador, siendo responsable de la veracidad y exactitud de los datos, informaci�n, determinaci�n aduanera y clasificaci�n arancelaria de las mercanc�as, as� como de los documentos que acrediten el cumplimiento de las obligaciones arancelarias respecto de la importaci�n de mercanc�as en cuyo despacho aduanero intervenga.

"Y que al ser quien promueve por cuenta de los importadores o exportadores el despacho de las mercanc�as, es responsable del cumplimiento de las obligaciones de pago de �ndole tributario que rijan para tales mercanc�as, entre �stas, el pago de las cuotas compensatorias.

"Adem�s de que, en su caso, para determinar las cuotas compensatorias que se deben cubrir por el importador de la mercanc�a, el agente aduanal est� obligado a verificar los datos asentados en la factura comercial respectiva en lo relativo a si el precio est� o no sobrevaluado, al formar parte de su funci�n de vigilar la operaci�n aduanera otorgada por el Estado mediante una autorizaci�n denominada patente aduanal, por lo que, al no hacerlo, incumple con el debido desempe�o de su labor, lo que trae como consecuencia la responsabilidad solidaria prevista en la fracci�n II del art�culo 53 precitado pues, de lo contrario, los titulares de las patentes aduanales se desentender�an en lo absoluto del pago fiscal a cargo de sus comitentes.

"Lo anterior es as� pues, como se vio, la Ley Aduanera citada establece la responsabilidad del agente aduanal en cuanto a la veracidad y exactitud de los datos e informaci�n suministrados y que, si bien el precepto contempla excepciones, como son la imposibilidad de conocer la exactitud o falsedad por no ser apreciables a simple vista y requerir su identificaci�n de an�lisis qu�micos o de laboratorio, lo cierto es que �stas deben estar plenamente demostradas.

"Corrobora lo hasta el momento dicho, el criterio que cita la recurrente, sostenido mediante tesis aislada del Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, visible en el Semanario Judicial de la Federaci�n, S�ptima �poca, Volumen 32, Primera Parte, p�gina 13, que dice: ?AGENTES ADUANALES, RESPONSABILIDAD SOLIDARIA DE LOS.? (se transcribe).

"De lo antes expuesto se colige que le asiste la raz�n a la recurrente en la parte de su �nico agravio en la que aduce que el agente aduanal es responsable solidario del importador, en t�rminos de los art�culos 54, fracci�n I, 53 y 35 de la Ley Aduanera, toda vez que para que se actualizara la excluyente de responsabilidad a que alud�a el precepto legal se�alado en primer t�rmino era menester que no hubiera podido examinar las mercanc�as, o no hubiera podido conocer de la inexactitud o falsedad de los datos que le proporcion� su comitente, por no ser apreciables, y que para conocer de dicha inexactitud o falsedad requiera la mercanc�a para su identificaci�n de un an�lisis qu�mico, o bien, de un an�lisis de laboratorio, supuestos que no se cumplieron en el caso, por lo que el agente aduanal era responsable de los datos asentados en el pedimento de importaci�n.

"Se insiste, es fundado su argumento, porque la mercanc�a importada, ganado porcino para sacrificio, era f�cilmente identificable y cuantificable a la vista sin requerir an�lisis qu�mico alguno, por el contrario, bastaba que el agente aduanal, de acuerdo a las unidades importadas y al precio unitario marcado en la factura, constatara mediante un medio de difusi�n p�blico (como es la resoluci�n preliminar de la investigaci�n antidumping sobre las importaciones de cerdo para abasto, mercanc�a clasificada en la fracci�n arancelaria 0103.92.99 de la tarifa de la Ley del Impuesto General de Importaci�n, originarias de los Estados Unidos de Norteam�rica con independencia del pa�s de procedencia, publicada el primero de febrero de mil novecientos noventa y nueve en el Diario Oficial de la Federaci�n), seg�n aduce reiteradamente la recurrente, que exist�a un sobrevalor al determinado en la resoluci�n preliminar de la investigaci�n antidumping sobre las importaciones de cerdo para abasto, ya que en las mismas se establec�a la clasificaci�n arancelaria de la tarifa, porque as� advertir�a la sobrevaluaci�n que trajo por consecuencia la falta de entero en las cuotas compensatorias.

"Lo anterior se apoya, adem�s, en un hecho notorio p�blico, no s�lo conocido por el agente aduanal, experto en materia de importaciones, sino por el p�blico en general (dada su publicaci�n en el Diario Oficial de la Federaci�n el veintid�s de enero de mil novecientos noventa y nueve), como es la investigaci�n antidumping iniciada a solicitud del Consejo Mexicano de Porcicultura, Asociaci�n Civil, en relaci�n con las importaciones de cerdo para abasto, por pr�cticas desleales de comercio internacional, en la modalidad de discriminaci�n de precios y la aplicaci�n del r�gimen de cuotas compensatorias, originarias de los Estados Unidos de Am�rica.

"En la resoluci�n mencionada, la autoridad investigadora impuso, provisionalmente, una cuota compensatoria que resultara de la diferencia entre el precio de exportaci�n de la mercanc�a y el valor normal de referencia de 1.08 d�lares de los Estados Unidos de Am�rica por kilogramo, para cuyo efecto se considerar�a el precio de exportaci�n ex works de la mercanc�a.

"Posteriormente, el primero de febrero de mil novecientos noventa y nueve, en seguimiento de la investigaci�n antidumping referida, se emiti� otra resoluci�n preliminar, en la que se concluy� que en el periodo analizado la industria nacional enfrent� una amenaza de da�o como consecuencia de las importaciones originarias de los Estados Unidos de Am�rica, en condiciones de discriminaci�n de precios y, ante la posibilidad de que se causara ese da�o a la industria nacional, se confirm� la referida cuota en el monto antes se�alado.

"En el Diario Oficial de la Federaci�n de diecis�is de junio de mil novecientos noventa y nueve, se public� la aclaraci�n a la resoluci�n preliminar de investigaci�n antidumping sobre las importaciones de cerdo para abasto, publicada el primero de febrero del referido a�o, ante la solicitud del Consejo Mexicano de Porcicultura, Asociaci�n Civil, sobre la imposibilidad de la Administraci�n General de Aduanas, para llevar a cabo el cobro de la cuota compensatoria provisional, ya que no se pod�a determinar el valor ex works de la mercanc�a.

"A lo anterior, aclar� la Secretar�a de Comercio y Fomento Industrial que la cuota compensatoria ser�a de 0.351 d�lares de los Estados Unidos de Am�rica por kilogramo, que se aplicar�a sobre el valor en aduana, declarado en el pedimento de importaci�n correspondiente.

"Por �ltimo, se emiti� la resoluci�n definitiva en el Diario Oficial de la Federaci�n, publicado el veinte de octubre de mil novecientos noventa y nueve, en la que se concluy� que de continuar la tendencia creciente de las importaciones investigadas, se causar�a da�o al sector porc�cola, aunado al hecho de que el volumen de importaciones se increment� 727.1% en el periodo de octubre de mil novecientos noventa y ocho a marzo de mil novecientos noventa y nueve, y de ah� la necesidad de hacer efectiva una cuota compensatoria preliminar pues, de no haberse aplicado, se hubiera dado a la existencia del da�o material, por lo que se estableci� una cuota de 0.351 d�lares de los Estados Unidos de Am�rica por kilogramo, sobre las importaciones de cerdo para abasto.

"Por consiguiente, es prudente y racional determinar que no se da la eximente de responsabilidad del agente aduanal que establece el art�culo 54 de la Ley Aduanera, vigente en el a�o de mil novecientos noventa y nueve, ya que dada la problem�tica nacional en las importaciones de cerdo de los Estados Unidos de Norteam�rica, sujeta a una continua investigaci�n iniciada en enero y concluida en octubre de mil novecientos noventa y nueve, por el fen�meno de desmedida importaci�n que en el periodo de octubre de mil novecientos noventa y ocho a marzo de mil novecientos noventa y nueve se elev� desmesurablemente, con la grave amenaza al sector porc�cola nacional.

"Por tanto, ante tales hechos del conocimiento p�blico, el agente aduanal, como experto en la materia, debi� verificar si los datos suministrados correspond�an a la realidad y si, como representante del fisco, la importaci�n que realizaba se ajustaba a los lineamientos que al respecto se hab�an establecido (aunque provisionalmente) por la Secretar�a de Comercio y Fomento Industrial, ya que la importaci�n de la mercanc�a en cuesti�n, dado el aumento significativo, representaba un da�o para el sector porc�cola, y de ah� la obligaci�n de que se pagaran las cuotas compensatorias.

"Lo anterior se afirma con base en que, de acuerdo con los hechos ciertos destacados en el curso del presente estudio consistentes en:

"I. El precio por libra (0.50 centavos de d�lar americano) asentado en la factura mil setenta y ocho de veintiocho de mayo de mil novecientos noventa y nueve, expedida por The Cambrian Group/Tri-State, Livestock JV.

"II. La resoluci�n preliminar de la investigaci�n antidumping sobre las importaciones de cerdo para abasto, publicada en el Diario Oficial de la Federaci�n el uno de febrero de mil novecientos noventa y nueve, en cuyo punto resolutivo ciento treinta y tres se dispuso que las importaciones de la citada mercanc�a, con precios iguales o superiores al valor normal de referencia de 1.08 d�lares de los Estados Unidos de Am�rica por kilogramo, no est�n sujetos al pago de la cuota compensatoria.

"III. El conocimiento por parte del agente aduanal, tanto del precio facturado como de la resoluci�n provisional que establece el pago de cuotas compensatorias para la importaci�n de la mercanc�a de que se trata.

"IV. Las obligaciones inherentes a la funci�n de agente aduanal.

"Es factible llegar al convencimiento de que, opuesto a lo resuelto por la S. responsable, y en concordancia con el agravio planteado por la autoridad recurrente, el agente aduanal, J.F.B.P.�a, no se ubica en la excluyente de responsabilidad que prev� la fracci�n I del segundo p�rrafo del art�culo 54 de la Ley Aduanera, pues es evidente que al efectuar las operaciones correspondientes para determinar el r�gimen aduanero de las mercanc�as, as� como su clasificaci�n arancelaria, se percat� que el valor que por libra se dio al producto en la factura que le present� su comitente, lo exclu�a del pago de cuotas compensatorias, lo que indicaba una posible sobrevaluaci�n en su precio, por lo que debi� verificar la exactitud de los datos asentados en la factura relativa, y al no haberlo hecho as� y tramitado la importaci�n del producto con los datos aportados por el importador, es inconcuso que no se encuentra en el supuesto de eximente de responsabilidad que, en el caso de la solidaria impuesta por la autoridad aduanera,actualiz� la responsable.

"Apoya a lo antes expuesto el criterio que cita la autoridad, sustentado por el S�ptimo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito, que este �rgano jurisdiccional federal comparte, visible en la p�gina n�mero 1322 del Tomo XVI, correspondiente al mes de septiembre de dos mil dos, de la Novena �poca del Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta, de rubro y texto siguiente, criterio que por cierto cita la autoridad recurrente: ?AGENTE ADUANAL AUTORIZADO. ES RESPONSABLE DE LA VERACIDAD Y EXACTITUD DE LOS DATOS ASENTADOS EN UN PEDIMENTO DE IMPORTACI�N.? (se transcribe).

"De lo que se colige que resulta fundado el agravio en estudio en lo que respecta a lo incorrecto de la sentencia recurrida al decretar la nulidad de la resoluci�n impugnada por considerar que el agente aduanal se ubicaba en la excluyente de responsabilidad prevista en la fracci�n I del art�culo 54 de la Ley Aduanera, porque la omisi�n en el pago de cuotas compensatorias se origin� como consecuencia de un dato proporcionado por el importador.

Como corolario de lo anterior, ante lo fundado de la parte del agravio examinado, lo que procede es revocar la sentencia recurrida, para que la S. responsable, siguiendo las directrices contenidas en la presente ejecutoria, la deje insubsistente y emita otra en la que, en sujeci�n a los lineamientos de esta ejecutoria, se pronuncie nuevamente en el punto cuestionado y, en plenitud de jurisdicci�n, proceda a examinar los restantes argumentos de los conceptos de anulaci�n, cuyo estudio omiti�, dado la nulidad declarada.

Cabe precisar que la anterior ejecutoria fue emitida por mayor�a de votos, formulando voto particular el Magistrado disidente.

Del mismo modo, el citado Tercer Tribunal Colegiado resolvi� la revisi�n fiscal 57/2004, en similares t�rminos a la ejecutoria anteriormente inserta, lo que hace innecesaria su transcripci�n.

CUARTO

El Primer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Cuarto Circuito al emitir su fallo en la revisi�n fiscal n�mero 43/2004, expres�:

"SEXTO-Son fundados los agravios de la autoridad recurrente.

"En efecto, en el juicio de origen se demand� la nulidad de la resoluci�n contenida en el oficio n�mero 325-SAT-28-V-R2-(B)-003698, de veintisiete de junio de dos mil tres, emitido por la Administraci�n Local Jur�dica de Nuevo Laredo, en la cual se determin� confirmar la resoluci�n emitida por la Administraci�n Central de Contabilidad y G., contenida en el oficio n�mero 324-SAT-IV-6317, de veintisiete de enero de dos mil tres, en donde se determin� un cr�dito fiscal en la cantidad de $333,205.29 (trescientos treinta y tres mil doscientos cinco pesos 29/100 M.N.).

"La administradora Local Jur�dica de Monterrey, en representaci�n del secretario de Hacienda y Cr�dito P�blico, del jefe del Servicio de Administraci�n Tributaria y de la autoridad demandada, emiti� contestaci�n, en donde sostuvo la legalidad y validez de la resoluci�n impugnada.

"El tres de marzo de dos mil cuatro, la Segunda S. Regional del Noroeste del Tribunal Federal de Justicia F. y Administrativa resolvi� en definitiva el juicio de nulidad n�mero 3518/03-06-02-2, en donde determin� declarar la nulidad de la resoluci�n impugnada.

"La autoridad responsable, como apoyo a su determinaci�n, sostuvo que era fundado el cuarto de los agravios esgrimidos por el actor en la demanda de nulidad, toda vez que la autoridad demandada soslay� el art�culo 54, fracci�n I, de la Ley Aduanera vigente en mil novecientos noventa y nueve. Que la autoridad determin� la responsabilidad solidaria del actor, en virtud de haber tramitado el pedimento de importaci�n 3525-9000055, del veintisiete de mayo de mil novecientos noventa y nueve, que amparaba la importaci�n de la mercanc�a consistente en doscientos cincuenta y dos cabezas de ganado porcino, en relaci�n con el cual se omiti� el pago de cuotas compensatorias, en virtud de que se presumi� que el precio pagado por la mercanc�a en la factura comercial n�mero 1075 se manipul� con el fin de evitar el pago de dichas cuotas, tal como se advierte del contenido de la resoluci�n en donde se le determin� el cr�dito fiscal. Que lo anterior lo consider� la autoridad aduanera, ya que en la resoluci�n recurrida en la instancia administrativa se�al� que el precio era de $0.50 (cero punto cincuenta centavos de d�lar de los Estados Unidos de Am�rica), por libra de carne de cerdo, cantidad que estaba alterada, en raz�n de que el mismo importador el veintid�s de marzo de mil novecientos noventa y nueve realiz� operaciones de comercio exterior de mercanc�as similares a trav�s del pedimento de importaci�n n�mero 3026-900352, en dicho documento, declar� que el valor de la remesa era de $0.3078 d�lares por libra. Que la autoridad presumi� que fue el importador de manera unilateral quien manipul� el precio de venta de la mercanc�a importada, es decir, sin la participaci�n del agente aduanal, por tanto, la S. del conocimiento estim� que el dato asentado en el campo 46 del pedimento 3525-9000055, correspondiente al valor en aduanas de las mercanc�as de referencia, se origin� como consecuencia de los datos y documentos que proporcion� el importador al actor, a trav�s de la factura 1075, de veintisiete de mayo de mil novecientos noventa y nueve, expedida por The Cambrian Group/Tri-State, Livestock JV, en el cual se se�alaba el valor de la libra de la carne de cerdo era de $0.50 centavos de d�lar de los Estados Unidos de Am�rica y, con base en ello, efectu� el tr�mite de importaci�n, adem�s de que la propia autoridad se�ala en su resoluci�n que se presume que el precio de la mercanc�a fue manipulado por el importador y no por el agente aduanal, por ende, la S.F. estim� que de conformidad con el art�culo 54, fracci�n I, de la Ley Aduanera vigente en mil novecientos noventa y nueve, el agente aduanal no incurri� en la responsabilidad que le imputa la autoridad, por lo que proced�a declarar la nulidad de la resoluci�n impugnada, pues consider� que se dict� en contravenci�n a las disposiciones aplicadas, de conformidad con lo dispuesto por el art�culo 238, fracci�n IV, del C�digo F. de la Federaci�n.

"Contra la determinaci�n anterior, aduce la autoridad recurrente que la responsabilidad solidaria del agente aduanal se determin� de conformidad con el art�culo 53, fracci�n II, en relaci�n con el 54, fracci�n I, de la Ley Aduanera, al no acreditar la excluyente de responsabilidad prevista en el �ltimo numeral. Que contrario a lo manifestado por el a quo, existe excluyente de responsabilidad siempre y cuando no se hubieran podido examinar las mercanc�as, o no se hubiese podido conocer con exactitud la falsedad de los datos que proporcion� su comitente, por no ser apreciables, ya que se requer�a para la identificaci�n de mercanc�a un an�lisis qu�mico o de laboratorio, supuestos que no se cumplieron, por lo que el agente aduanal resulta responsable de los datos asentados en el pedimento de importaci�n, ya que estaba obligado a verificar los datos asentados en la factura comercial, en lo relativo a si el precio estaba o no sobrevaluado para determinar las cuotas compensatorias que deber�a de cubrir el importador, m�xime que el agente aduanal, previo a la presentaci�n de las mercanc�as, debe conocer, entre otros aspectos, los precios estimados de las mercanc�as, que se le encomiendan para su despacho, la base gravable, el tipo de cambio de moneda y las cuotas compensatorias. Que la causa dio origen a la omisi�n de la cuota compensatoria a que estaba afecta la mercanc�a, resultaba apreciable a simple vista y no requer�a para su identificaci�n de un dictamen t�cnico, sino que la mercanc�a importada estaba afecta al pago de la cuota compensatoria por haberlo dispuesto as� la resoluci�n preliminar de la investigaci�n antidumping, sobre las importaciones de cerdo para abasto publicada en el Diario Oficial de la Federaci�n el diecis�is de junio de mil novecientos noventa y nueve, y la resoluci�n final de investigaci�n antidumping sobre las importaciones de cerdo para abasto, ya que el motivo de la determinaci�n de la cuota compensatoria no fue que la factura comercial conten�a con exactitud o falsedad o que el enjuiciante no pod�a distinguir la inexactitud en el precio, sino que la causa generadora del precio consisti� en que tanto el importador como el agente aduanal omitieron al momento de la importaci�n el pago de la cuota compensatoria a que estaba afecta la mercanc�a.

"Que en el caso particular el agente aduanal se encontraba obligado a reconocer la resoluci�n preliminar de investigaci�n antidumping sobre las importaciones de cerdo para abasto, mercanc�a clasificada en la fracci�n arancelaria 0103.92.99 de la tarifa de la Ley del Impuesto General de Importaci�n, originarias de los Estados Unidos de Am�rica, independientemente del pa�s de procedencia, publicada en el Diario Oficial de la Federaci�n de primero de febrero de mil novecientos noventa y nueve, y as� se advert�a que la mercanc�a se encontraba sobrevaluada con la intenci�n de no cubrir las cuotas compensatorias.

"Se conviene con la autoridad recurrente pues, opuestamente a lo que sostiene la S.F., es inexacto que se acredite la excluyente de responsabilidad contenida en el art�culo 54, fracci�n I, de La Ley Aduanera vigente en mil novecientos noventa y nueve, para ello, basta con examinar los presupuestos de la norma que dice:

"?Art�culo 54.? (se transcribe).

"Del precepto rese�ado se advierte que para que el agente aduanal no sea responsable en el pago de las diferencias de contribuciones, cuotas compensatorias, multas y recargos que se determinen, as� como por el incumplimiento de regulaciones y restricciones no arancelarias, es menester:

"a) Que el importador le hubiera proporcionado al agente aduanal datos y documentos que contengan inexactitud o falsedad;

"b) Que el agente aduanal no hubiese podido advertir la inexactitud o falsedad al examinar la mercanc�a, por no ser apreciable a simple vista y requerir para su identificaci�n un an�lisis qu�mico o de laboratorio.

"Circunstancias que en el caso de trato no se encuentran satisfechas, por ende, no puede operar la excluyente de responsabilidad, toda vez que el agente aduanal, por ser la persona autorizada para ello, estaba obligado a verificar los datos asentados en la factura comercial, en lo relativo a si el precio estaba o no sobrevaluado, para determinar las cuotas compensatorias que se deber�an de cubrir por el importador de la mercanc�a.

"Esto es as�, porque el agente aduanal acorde con el art�culo 40 de la Ley Aduanera, vigente en la �poca de los hechos, es la persona autorizada para llevar a cabo los actos relacionados con el despacho de mercanc�as, es decir, el agente aduanal act�a como consignatario o mandatario de un determinado importador y exportador.

"Entonces, conforme al art�culo 53, fracci�n II, de la legislaci�n aduanera en consulta, los agentes aduanales son responsables solidarios, pues al efecto el numeral de referencia dice:

"?Art�culo 53.? (se transcribe).

"Ahora, de la resoluci�n recurrida en la instancia administrativa y que obra de la foja 29 a la 64 del juicio de nulidad, se infiere que la Administraci�n Central de Contabilidad y G., en el ejercicio de sus facultades de comprobaci�n, procedi� a la revisi�n del pedimento de importaci�n n�mero 3525-9000055, as� como la documentaci�n que se anex� al mismo, habiendo detectado que en el pedimento de campo n�mero 46, correspondiente al m�todo de valoraci�n, se declar� la clave 1, que corresponde al valor de la transacci�n de las mercanc�as conforme al ap�ndice 8 del anexo 22 de la Resoluci�n M.�nea de Comercio Exterior para 1999, observ�ndose que el precio pagado por la mercanc�a fue de 0.50 d�lares americanos por libra de cerdo, cantidad que se declar� en el campo relativo al precio unitario del citado pedimento, y tomando de referencia que el importador de las mercanc�as de que se trata realiz� el veintid�s de marzo de mil novecientos noventa y nueve operaciones de comercio exterior de mercanc�as similares, a trav�s del pedimento de importaci�n n�mero 3026-90000352, dentro del periodo establecido en el art�culo 76 de la Ley Aduanera, es decir, dentro de los noventa d�as anteriores o posteriores a la operaci�n de comercio exterior de que se trata, presumi�ndose que el precio pagado en las anteriores operaciones fue mucho menor al declarado en el pedimento de importaci�n que ahora se trata, ya que en el pedimento de importaci�n n�mero 3026-90000352 se declar� como valor de compra la cantidad de 0.3078 d�lares americanos, por lo que se presumi� que el importador manipul� unilateralmente el valor de las mercanc�as, de tal suerte que la autoridad presumi� la existencia de una sobrevaluaci�n de 0.1922, pretendiendo con ello evadir el pago de una cuota compensatoria de 1.08 d�lares americanos por kilogramo, de conformidad con la resoluci�n preliminar de investigaci�n antidumping sobre las importaciones de cerdo para abasto, mercanc�a clasificada en la fracci�n arancelaria 0103.92.99 de la tarifa de la Ley del Impuesto General de Importaci�n, originarias de los Estados Unidos de Am�rica, independientemente del pa�s de procedencia, publicada en el diario oficial de la federaci�n el primero de febrero de mil novecientos noventa y nueve, en relaci�n con la resoluci�n final de la investigaci�n antidumping sobre las importaciones de cerdo para abasto, mercanc�a clasificada con la fracci�n arancelaria 0103.92.99 de la tarifa de la Ley del Impuesto General de Importaci�n, originarias de los Estados Unidos de Am�rica, independientemente del pa�s de procedencia, publicada en el Diario Oficial de la Federaci�n el veinte de octubre de mil novecientos noventa y nueve, as� como los t�rminos del acuerdo que identifica las fracciones arancelarias de la tarifa de la Ley del Impuesto General de Importaci�n, en las cuales se clasifican las mercanc�as cuya importaci�n est� sujeta al pago de cuotas compensatorias, que se public� en el citado medio informativo el veintiuno de mayo de mil novecientos noventa y nueve.

"Como puede verse, el agente aduanal J.F.B.P.�a, contrariamente a lo que sostuvo el a quo, es responsable solidario, con fundamento en el art�culo 54, fracci�n II, de la Ley Aduanera, vigente en mil novecientos noventa y nueve, toda vez que en una operaci�n similar llevada cabo por la empresa importadora se pag� por la misma mercanc�a 0.3078 d�lares americanos por libra, por lo que en ning�n momento se demostr� por el actor durante el procedimiento que de la mercanc�a sujeta al despacho aduanero no hubiera podido conocerse con exactitud que los datos y documentos que el contribuyente proporcion� eran falsos o que la mercanc�a requer�a para su identificaci�n de un dictamen qu�mico o de laboratorio.

"M., porque el agente aduanal autorizado es el responsable de la veracidad y exactitud de los datos, informaci�n, determinaci�n y clasificaci�n arancelaria de las mercanc�as, as� como de los documentos que acrediten el cumplimiento de las obligaciones no arancelarias respecto de una importaci�n que realice el actor en t�rminos de la fracci�n II del art�culo 54 de la Ley Aduanera vigente en mil novecientos noventa y nueve.

"Esto tiene su raz�n de ser, porque el agente aduanal se encuentra obligado a vigilar que la operaci�n aduanal satisfaga todos los cr�ditos y obligaciones fiscales que origine, por ende, el incumplimiento en tal obligaci�n trae como consecuencia la responsabilidad solidaria, pues esta es la forma creada por la ley para que en una operaci�n que origine determinados cr�ditos a favor del fisco, y que una persona desempe�a con exclusi�n de otras, por la autorizaci�n previa del Estado al expedirle la patente aduanal, se satisfaga debidamente el inter�s fiscal. De no imponerse esta obligaci�n solidaria las personas que gozan de una situaci�n privilegiada, de ser titulares de las patentes aduanales, se desentender�n en lo absoluto del pago fiscal a cargo de sus comitentes.

"El criterio anterior ha sido sostenido en la tesis aislada que emiti� el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, visible en el Semanario Judicial de la Federaci�n, S�ptima �poca, Volumen 32, Primera Parte, p�gina 13, que dice: ?AGENTES ADUANALES RESPONSABILIDAD SOLIDARIA DE LOS.? (se transcribe).

En esa tesitura, al advertirse que los agravios de la autoridad recurrente resultan fundados, se estima procedente revocar la sentencia que se revisa para el efecto de que la S. responsable, acorde a los lineamientos de esta ejecutoria, declare infundado el cuarto concepto de agravio de la demanda de nulidad y examine los dem�s conceptos de anulaci�n omitidos y, hecho lo anterior, resuelva conforme a derecho corresponda.

QUINTO

Por su parte, el Segundo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Cuarto Circuito, en la ejecutoria pronunciada en la revisi�n fiscal n�mero 42/2004, expuso las siguientes consideraciones:

"QUINTO. Son en una parte inoperantes y en la otra infundados los agravios.

"Para mejor comprensi�n del asunto, es conveniente relatar algunos antecedentes del juicio de nulidad.

"1. Mediante resoluci�n contenida en el oficio 326-SAT-IV-6322, de veintisiete de enero de dos mil tres, la administradora de G., en suplencia del administrador Central de Contabilidad y G., con residencia en M�xico, Distrito Federal, determin� un cr�dito fiscal a la empresa Nueva Distribuidora de Porcinos TIF, Sociedad An�nima de Capital Variable, por las cantidades de $104,535.94 (ciento cuatro mil quinientos treinta y cinco pesos con noventa y cuatro centavos) por concepto de cuota compensatoria omitida, debidamente actualizada; $96,921.67 (noventa y seis mil novecientos veinti�n pesos con sesenta y siete centavos) de multa por la omisi�n en el pago de la citada cuota compensatoria; $97,929.68 (noventa y siete mil novecientos veintinueve pesos con sesenta y ocho centavos) de recargos generados por la omisi�n de la referida cuota compensatoria; y $138,459.54 (ciento treinta y ocho mil cuatrocientos cincuenta y nueve pesos con cincuenta y cuatro centavos) por concepto del valor comercial de tales mercanc�as; por lo que en total se determin� un cr�dito fiscal por la cantidad de $437,846.83 (cuatrocientos treinta y siete mil ochocientos cuarenta y seis pesos con ochenta y tres centavos).

"Asimismo, conforme a lo establecido por el art�culo 53, fracci�n II y �ltimo p�rrafo, de la Ley Aduanera, la autoridad aduanera consider� al agente aduanal J.F.B.P.�a como responsable solidario del pago de los cr�ditos fiscales aludidos, excepto la multa por la omisi�n en el pago de la citada cuota compensatoria.

"Lo anterior, toda vez que la empresa denominada Nueva Distribuidora de Porcinos TIF 194 Sociedad An�nima de Capital Variable, mediante pedimento de importaci�n definitiva clave A1 n�mero 3525-9000071, de treinta y uno de mayo de mil novecientos noventa y nueve, tramitado por el agente aduanal J.F.B.P.�a, introdujo al pa�s mercanc�a declarada en la �nica partida de dicho pedimento como 260 cabezas de ganado porcino para sacrificio, de la fracci�n arancelaria 0103.92.99, sujetas a un arancel de 8% del impuesto general de importaci�n, conforme a la tarifa de la Ley del Impuesto General de Importaci�n.

"Que la Administraci�n Central de Contabilidad y G. de la Administraci�n General de Aduanas, en ejercicio de sus facultades de comprobaci�n, revis� el pedimento de referencia, as� como de la documentaci�n que se anex� al mismo, y detect� que en el campo 46, correspondiente al m�todo de valoraci�n, se declar� la clave 1, que corresponde al valor de transacci�n de mercanc�as, conforme al ap�ndice 8 del anexo 22 de la Resoluci�n M.�nea de Comercio Exterior para mil novecientos noventa y nueve, del que tambi�n seobservaba que el precio pagado por las mercanc�as fue por la cantidad de 0.50 d�lares americanos por libra de ganado porcino, cantidad que declar� en el campo relativo al precio unitario del citado pedimento, previa su conversi�n a pesos mexicanos, de acuerdo al tipo de cambio declarado en dicho pedimento.

"Asimismo, tom� como referencia que el importador de mercanc�as de que se trata, con fecha veintid�s de marzo de mil novecientos noventa y nueve, realiz� operaciones de comercio exterior de mercanc�as similares, a trav�s del pedimento de importaci�n n�mero 3026-9000352, dentro del periodo establecido en el art�culo 76 de la Ley Aduanera, es decir, dentro de los 90 d�as anteriores o posteriores a la operaci�n de comercio exterior, por lo que se presum�a que el precio pagado por las mercanc�as en las operaciones era sumamente menor al declarado, ya que en el citado pedimento de importaci�n n�mero 3026-9000352 se declar� como valor de compra de la mercanc�a la cantidad de 0.3078 d�lares americanos, por lo que presumi� que el importador de las mercanc�as manipul� unilateralmente el valor de las mercanc�as, por lo que la autoridad presumi� la existencia de una sobrevaluaci�n de 0.1922, con lo que pretend�a evadir el pago de una cuota compensatoria de 1.08 d�lares americanos por kilogramo, de conformidad con la resoluci�n preliminar de la investigaci�n antidumping sobre las importaciones de cerdo para abasto, mercanc�a clasificada en la fracci�n arancelaria 0103.92.99, de la tarifa de la Ley del Impuesto General de Importaci�n, originarias de los Estados Unidos de Am�rica, independientemente del pa�s de procedencia, publicada en el Diario Oficial de la Federaci�n, con fecha primero de febrero de mil novecientos noventa y nueve, en relaci�n con la resoluci�n final de la investigaci�n antidumping sobre las importaciones de cerdo para abasto, mercanc�a clasificada en la fracci�n arancelaria 0103.92.99 de la tarifa de la Ley del Impuesto General de Importaci�n, originarias de los Estados Unidos de Am�rica, independientemente del pa�s de procedencia, publicada en el Diario Oficial de la Federaci�n, del veinte de octubre de mil novecientos noventa y nueve, as� como en t�rminos del acuerdo que identifica las fracciones arancelarias de la tarifa de la Ley del Impuesto General de Importaci�n en las cuales se clasifican las mercanc�as cuya importaci�n est� sujeta al pago de cuotas compensatorias, que se public� en el citado medio informativo el veintiuno de mayo de mil novecientos noventa y nueve.

"Por lo que la Administraci�n Central de Contabilidad y G., conforme al art�culo 152 de la Ley Aduanera, emiti� el escrito de hechos u omisiones con n�mero de referencia GC-02441-267, mediante el cual presumi� que el importador de la mercanc�a omiti� el pago de la cuota compensatoria, por lo que le impuso una multa; adem�s de que ante la imposibilidad material de que las mercanc�as pasaran a ser propiedad del fisco federal, el importador de las mismas ten�a la obligaci�n de pagar su valor comercial, actualizaci�n y recargos (lo expuesto se advierte del oficio por el que se determin� el cr�dito fiscal que obra a fojas 29 a 64 del juicio de nulidad).

"2. Inconforme con tal determinaci�n, por escrito presentado el veinte de junio de dos mil tres, el agente aduanal, J.F.B.P.�a, interpuso recurso de revocaci�n, el que resolvi� el administrador Local Jur�dico de Nuevo Laredo, Tamaulipas, el veintisiete de junio de dos mil tres, en el que confirm� la resoluci�n recurrida, a trav�s de la cual se determin� un cr�dito fiscal por la cantidad de $340,925.16 (trescientos cuarenta mil novecientos veinticinco pesos con diecis�is centavos) a cargo del agente aduanal J.F.B.P.�a, en su car�cter de responsable solidario (fojas de la 22 a la 27).

"En dicha resoluci�n se adujo, b�sicamente, que consider� err�nea la interpretaci�n que hac�a la inconforme del art�culo 54, fracci�n I, de la Ley Aduanera, del que dijo la autoridad, se advert�a que para que el agente aduanal se situara en la excluyente de responsabilidad de la fracci�n I deber�a cumplir con dos condicionantes: 1. Que la inexactitud o falsedad no fuera apreciable a la vista; y, 2. Que para conocer dicha inexactitud o falsedad deber�a requerir, para su identificaci�n, de an�lisis qu�mico, o bien, de an�lisis de laboratorio. Condicionantes que deber�an cumplirse al mismo tiempo y no en actuaciones en forma separada, ya que estaban enlazadas por la letra ?y?, no por la letra ?o?.

"Que se actualizaba el supuesto del art�culo 53, fracci�n II, de la Ley Aduanera, toda vez que el agente aduanal intervino en el despacho aduanero, hecho que era comprobable de acuerdo al n�mero de patente 3525, consignado en el pedimento presentado a despacho, por lo que resultaba responsable solidario del pago de los impuestos al comercio exterior.

"Que la autoridad actuaba dentro de los par�metros legales para rechazar el precio manifestado por el promovente, y v�lidamente determinaba el valor en aduana, para lo cual se ajustaba a las reglas normativas contenidas en el numeral 78-A, fracci�n II, de la Ley Aduanera, al determinar que existi� una manipulaci�n del valor, por los razonamientos expuestos en el cuerpo de la resoluci�n impugnada.

"3. En contra de tal resoluci�n, el recurrente J.F.B.P.�a, promovi� juicio de nulidad, del que correspondi� conocer a la Segunda S. Regional del Noreste del Tribunal Federal de Justicia F. y Administrativa, quien lo registr� con el n�mero 3540/03-06-02-7, y resolvi� con fecha cinco de marzo de dos mil cuatro en el sentido de declarar la nulidad de la resoluci�n impugnada, as� como la recurrida en la instancia administrativa (fojas de la 89 a la 95), con base en las siguientes consideraciones:

"a) La S. estim� fundado el cuarto agravio de la demanda de nulidad, toda vez que la autoridad demandada soslay� en perjuicio del actor, que del art�culo 54, fracci�n I, de la Ley Aduanera, vigente en mil novecientos noventa y nueve, se apreciaba, en lo conducente, que los agentes aduanales eran responsables de la veracidad y exactitud de la informaci�n proporcionada, de la determinaci�n del r�gimen aduanero de las mercanc�as o de su correcta clasificaci�n arancelaria, as� como del cumplimiento de las obligaciones en materia de regulaciones y restricciones no arancelarias, excepto del pago de contribuciones, cuotas compensatorias, multas y recargos, si �stos proven�an de la inexactitud o falsedad de los datos y documentos que el contribuyente le hubiera proporcionado, o si dichos datos no se pod�an conocer de la simple verificaci�n ocular y f�sica que se hubiese hecho a la mercanc�a, por no ser apreciables a la vista y por requerir para su identificaci�n del an�lisis qu�mico o de laboratorio; por lo que en sentido contrario, deber�a entenderse que el agente aduanal era responsable directo del pago de contribuciones, cuotas compensatorias, multas y recargos, cuando del examen que se hiciera a la mercanc�a se advirtiera que �sta pod�a ser identificada con la simple verificaci�n f�sica que a la misma se efectuara.

"b) Que en el caso, la autoridad determin� la responsabilidad solidaria del actor, en virtud de haber tramitado el pedimento de importaci�n 3525-9000071, el treinta y uno de mayo de mil novecientos noventa y nueve, que amparaba la importaci�n de la mercanc�a consistente en 260 cabezas de ganado porcino, y en relaci�n con el cual se omiti� el pago de las cuotas compensatorias, ya que presumi� que el precio pagado por la mercanc�a en la factura comercial 1079, de treinta y uno de mayo de mil novecientos noventa y nueve, se manipul� con el fin de evitar el pago de dichas cuotas, tal como se advert�a de la resoluci�n contenida en el oficio 326-SAT-IV-6322, en la cual se se�al� que el motivo por el cual la autoridad consider� que se incurr�a en la infracci�n prevista en el art�culo 176, fracci�n I, de la Ley Aduanera, vigente en mil novecientos noventa y nueve, fue porque presumi� que el importador de manera unilateral manipul� el precio de venta consignado en la factura 1079, de treinta y uno de mayo de mil novecientos noventa y nueve, expedida por la empresa The Cambrian Group/Tri-State, L.J., con el fin de evadir el pago de las cuotas compensatorias, toda vez que no era el precio real que pag� por la mercanc�a importada, seg�n lo constat� de la comparaci�n que efectu� con la operaci�n de importaci�n que se realiz� a trav�s del pedimento 3026-9000352, donde era el mismo proveedor de la mercanc�a, en el cual constaba la declaraci�n expresa relativa al verdadero precio pagado por dicha mercanc�a.

"c) Que lo anterior lo consider� la autoridad aduanera, ya que en las hojas 2 y 3 de la resoluci�n recurrida en la instancia administrativa se�al� que el precio de 0.50 centavos de d�lar de los Estados Unidos de Norteam�rica por libra de carne de cerdo estaba alterado, toda vez que el mismo importador adquiri� mercanc�a similar del mismo proveedor extranjero The Cambrian Group/Tri-State, L.J., y en el pedimento respectivo declar� que el valor de la remesa era de 0.3078 d�lares por libra.

"d) Que la S. transcribi� la parte del resolutivo respectivo de la resoluci�n preliminar de la investigaci�n antidumping sobre las importaciones de cerdo para abasto, mercanc�a clasificada en la fracci�n arancelaria 0103.92.99 de la tarifa de la Ley del Impuesto General de Importaci�n, originaria de los Estados Unidos de Am�rica, independiente del pa�s de procedencia, publicada en el Diario Oficial de la Federaci�n el primero de febrero de mil novecientos noventa y nueve, del que advirti� que las importaciones de cerdo para abasto cuyos precios fueran iguales o superiores al valor normal de 1.08 d�lares de los Estados Unidos de Am�rica por kilogramo, no se encontraban sujetas al pago de la cuota compensatoria.

"e) Que si en la factura 1079, de treinta y uno de mayo de mil novecientos noventa y nueve, expedida por The Cambrian Group/Tri-State, L.J., se se�alaba el precio de la libra de carne de cerdo de 0.50 centavos de d�lar, luego entonces, por la importaci�n de tal producto no se cubr�a la cuota compensatoria, toda vez que el valor de la mercanc�a correspond�a a 1.08 d�lares por kilogramo, ello tomando en consideraci�n que la libra correspond�a a 0.456 gramos.

"f) Que del oficio 326-SAT-IV-6322 se advert�a que la autoridad presumi� que fue el importador de manera unilateral quien manipul� el precio de venta de la mercanc�a importada, es decir, sin la participaci�n del agente aduanal, por tanto, la a quo consider� que la inexactitud del dato asentado en el campo 46 del pedimento 3525-9000071, correspondiente al valor en aduanas de las mercanc�as de referencia, se origin� como consecuencia de los datos y documentos que le proporcion� el actor a dicho importador, a trav�s de la factura 1079, de treinta y uno de mayo de mil novecientos noventa y nueve, expedida por la empresa The Cambrian Group/Tri-State, L.J., en la cual se se�alaba que el valor de la libra de carne de cerdo era de 0.50 centavos de d�lar de los Estados Unidos de Norteam�rica y, con base en �sta, efectu� el tr�mite de importaci�n, adem�s de que la propia autoridad se�al� en su resoluci�n que se presum�a que el precio de la mercanc�a fue manipulado por el importador y no por el agente aduanal.

"g) Concluy� que de conformidad con el art�culo 54, fracci�n I, de la Ley Aduanera vigente en mil novecientos noventa y nueve, el agente aduanal no incurri� en la responsabilidad que le imputaba la autoridad, habida cuenta que la omisi�n en el pago de las cuotas compensatorias se origin� como consecuencia de un dato que le proporcion� el importador al ahora actor, a trav�s de la referida factura, dato que no conoci� si era falso o no, en relaci�n con el producto, toda vez que el agente no intervino en la operaci�n de compra-venta, m�xime que la autoridad parti� de la presunci�n de que fue el importador quien manipul� unilateralmente el precio de venta y no el hoy enjuiciante.

"h) En tal virtud, declar� la nulidad de la resoluci�n impugnada, as� como de la recurrida en la instancia administrativa, en la parte en la que la autoridad finc� la responsabilidad al demandante, pues consider� que se dictaron en contravenci�n de las disposiciones aplicadas, de conformidad con lo dispuesto por el art�culo 238, fracci�n IV, del C�digo F. de la Federaci�n.

"i) Aplic� por analog�a la tesis sustentada por la Primera S. Regional Noroeste (Cd. O.�n), de rubro: ?EXCLUYENTE DE RESPONSABILIDAD DE LOS AGENTES ADUANALES. CUANDO EL INCUMPLIMIENTO DE LAS REGULACIONES Y RESTRICCIONES NO ARANCELARIAS DERIVA DE DOCUMENTOS AP�CRIFOS QUE LE FUERON PROPORCIONADOS POR EL IMPORTADOR.?

"j) A.� que los argumentos de defensa de la autoridad no desvirtuaban la conclusi�n anterior, toda vez que si bien era cierto que el actor, como agente aduanal, era el responsable de la veracidad y exactitud de los datos e informaci�n suministrados en el pedimento de importaci�n, tambi�n era verdad que la cuesti�n que dio origen al cr�dito fiscal impugnado no fue un error del agente aduanal al momento de suministrar alg�n dato o informaci�n en el pedimento, sino que la circunstancia que dio origen a la controversia fue que el precio comercial expresado en la factura, en todo caso, fue manipulado por el importador y dicha circunstancia s�lo pod�a ser imputable al importador, pero no al agente aduanal.

"k) Que tampoco era �bice a lo anterior la regla de tres simple que realizaba el representante de las autoridades demandada en su oficio de contestaci�n, con la cual pretend�a demostrar que el agente aduanal s� estaba en la posibilidad de saber si el precio de la mercanc�a se encontraba manipulada por parte del importador, puesto que tales argumentos no formaban parte de la fundamentaci�n y motivaci�n de la resoluci�n recurrida, por lo que se pretend�a mejorar la fundamentaci�n y motivaci�n de la resoluci�n recurrida, adem�s de que la actora no estaba obligada a cerciorarse y, en su caso, a declarar otro precio distinto al que se consignaba en la factura que se le entreg� para el tr�mite de la importaci�n de que se trata.

"l) Por lo que al estimar fundado y suficiente para declarar la nulidad lisa y llana de la resoluci�n impugnada, la S. consider� innecesario entrar al estudio de los restantes conceptos de anulaci�n que hizo valer el demandante, dado que con ello no se variar�a el sentido del fallo, de acuerdo a la tesis de Tribunal Colegiado, de la voz: ?SENTENCIA DEL TRIBUNAL FISCAL DE LA FEDERACI�N QUE DECLARA LA NULIDAD LISA Y LLANA DE LA RESOLUCI�N IMPUGNADA. HACE INNECESARIO EL ESTUDIO DE DIVERSAS CAUSALES DE ILEGALIDAD QUE PUDIERAN PRODUCIR EL MISMO EFECTO.?

"m) En contra de tales consideraciones de la sentencia reclamada, en una parte del �nico agravio, manifiesta la autoridad inconforme que el agente aduanal es responsable solidario del importador, en t�rminos de los art�culos 54, fracci�n I, 53 y 35 de la Ley Aduanera, toda vez que para que se actualizara la excluyente de responsabilidad a que alud�a el precepto legal se�alado en primer t�rmino, era menester que no hubiera podido examinar las mercanc�as, o no hubiera podido conocer de la inexactitud o falsedad de los datos que le proporcion� su comitente, por no ser apreciables, y que para conocer de dicha inexactitud o falsedad requiera la mercanc�a para su identificaci�n de un an�lisis qu�mico, o bien, de un an�lisis de laboratorio, supuestos que no se cumplieron en el caso, por lo que el agente aduanal era responsable de los datos asentados en el pedimento de importaci�n, ya que s� estaba obligado a verificar los datos asentados en la factura comercial en lo relativo a si el precio estaba o no sobrevaluado para determinar las cuotas compensatorias que deber�a de cubrir el importador por la importaci�n de la mercanc�a motivo de la controversia, por lo que en el presente caso, el valor declarado de la mercanc�a estaba sobrevaluado con la finalidad de no cubrir las cuotas compensatorias.

"Dicho argumento resulta infundado.

"Para claridad de este aserto, es conveniente transcribir los art�culos 53, fracci�n II y 54, fracci�n I, que se citaron en el oficio, por los cuales se determin� el cr�dito fiscal recurrido en revocaci�n, vigentes en el a�o de mil novecientos noventa y nueve, en que se import� la mercanc�a, preceptos legales en que se bas� la S. a quo y cuya aplicaci�n no se controvierte por la inconforme.

"?Art�culo 53.? (se transcribe).

"?Art�culo 54.? (se transcribe).

"De la anterior transcripci�n se advierte que, en principio, son responsables solidarios del pago de los impuestos al comercio exterior y de las dem�s contribuciones, as� como de las cuotas compensatorias que se causen con motivo de la introducci�n de mercanc�as al territorio nacional, o de su extracci�n del mismo: los agentes aduanales, por los que se originen con motivo de las importaciones o exportaciones en cuyo despacho aduanero intervengan personalmente o por conducto de sus empleados autorizados.

"Asimismo, se advierte que se establece como una excluyente de la responsabilidad solidaria de los agentes aduanales, respecto del pago de las diferencias de contribuciones, cuotas compensatorias, multas y recargos que se determinen, as� como por el incumplimiento de regulaciones y restricciones no arancelarias, si �stos provienen de la inexactitud o falsedad de los datos y documentos que el contribuyente le hubiera proporcionado al agente aduanal, siempre que este �ltimo no hubiera podido conocer dicha inexactitud o falsedad al examinar las mercanc�as, por no ser apreciable a la vista y por requerir para su identificaci�n de an�lisis qu�mico o de an�lisis de laboratorio, trat�ndose de las mercanc�as que mediante reglas establezca la secretar�a.

"De lo que se advierte que el art�culo 54, fracci�n I, de la Ley Aduanera, vigente en mil novecientos noventa y nueve, excluye de la responsabilidad solidaria del agente aduanal, en los casos en que �sta provenga de la inexactitud o falsedad de los datos y documentos que el contribuyente le hubiera proporcionado, como ocurri� en el caso, en el que el agente aduanal, para formular el pedimento de que se trata, se bas� en los datos y documentos que el importador le proporcion�, lo que se advierte de la factura que obra a fojas sesenta y siete del sumario, expedida a favor de Nueva Distribuidora de Porcinos TIF, Sociedad An�nima de Capital Variable, por concepto de ganado porcino para sacrificio, en la que aparece como precio de la libra 0.50 centavos de d�lar, como lo estableci� la S., y no se controvierte en los agravios 1.08 d�lares por kilogramo, tomando en consideraci�n que la libra corresponde a 0.456 gramos.

"Adem�s, no podr�a considerarse que el agente aduanal hubiera podido conocer la inexactitud o falsedad de datos y documentos al examinar las mercanc�as, puesto que el agente aduanal no podr�a advertir a simple vista cu�l era el valor real de las mercanc�as, lo que tampoco hizo a simple vista de las mercanc�as la autoridad aduanera, sino que presumi� que el precio pagado por las mismas era sumamente menor al declarado, tomando como referencia que el importador de las mercanc�as, con fecha veintid�s de marzo de mil novecientos noventa y nueve, realiz� operaciones de comercio exterior de mercanc�as similares, a trav�s del pedimento de importaci�n n�mero 3026-9000352, dentro del periodo establecido en el art�culo 76 de la Ley Aduanera, es decir, dentro de los 90 d�as anteriores o posteriores a la operaci�n de comercio exterior, en el que declar� como valor de compra de la mercanc�a la cantidad de 0.3078 d�lares americanos.

"Como se ve, la autoridad presumi� que el importador de las mercanc�as manipul� unilateralmente el valor de las mercanc�as, es decir, la sobrevaluaci�n de 0.1922, con lo que pretend�a evadir elpago de una cuota compensatoria de 1.08 d�lares americanos por kilogramo, con motivo de diversa importaci�n de mercanc�as similares efectuada por el propio importador dentro de un periodo de tiempo determinado. Elementos que la actora dijo desconocer, toda vez que manifest� en el cuarto concepto de impugnaci�n de la demanda de nulidad que tales importaciones se realizaron con diferentes agentes aduanales.

"Cabe se�alar que en el oficio recurrido en revocaci�n, por el cual se determin� el cr�dito fiscal, se se�al� que en los pedimentos de importaci�n de que se trata exist�a identidad en cuanto al importador y al proveedor, as� como similitud en la mercanc�a importada en ambos casos (foja 51), mas no se estableci� que ambos pedimentos de importaci�n hubieran sido tramitados por el mismo agente aduanal, de lo que se advierte que �ste no estaba en aptitud de conocer, como lo hizo la autoridad, la inexactitud o falsedad de datos y documentos proporcionados por el importador con motivo de la anterior importaci�n.

"Asimismo, debe aclararse que la circunstancia de que el art�culo 54, fracci�n I, de la Ley Aduanera, vigente en mil novecientos noventa y nueve, en la parte final estableciera que el agente aduanal no ser� responsable solidario en los casos en que el pago de las diferencias de contribuciones, cuotas compensatorias, multas y recargos que se determinen, as� como por el incumplimiento de regulaciones y restricciones no arancelarias, si �stos provienen de la inexactitud o falsedad de los datos y documentos que el contribuyente le hubiera proporcionado al agente aduanal, siempre que este �ltimo no hubiera podido conocer dicha inexactitud o falsedad al examinar las mercanc�as, por no ser apreciable a la vista ?y por requerir para su identificaci�n de an�lisis qu�mico, o de an�lisis de laboratorio trat�ndose de las mercanc�as que mediante reglas establezca la secretar�a.?

"Ello no significa, como lo pretende la autoridad, que para que se actualice la excluyente de responsabilidad se debe actualizar la hip�tesis de que el agente aduanal no hubiera podido conocer la inexactitud o falsedad de datos y documentos que el contribuyente le hubiera proporcionado:

"1. Por no ser apreciable a la vista; y,

"2. Por requerir para su identificaci�n de an�lisis qu�mico o de an�lisis de laboratorio.

"Dicho argumento de la autoridad es infundado, toda vez que de la interpretaci�n del art�culo 54, fracci�n I, de la Ley Aduanera, vigente en mil novecientos noventa y nueve, se advierte que contiene dos supuestos distintos, es decir, que el agente aduanal no hubiera podido conocer la inexactitud o falsedad de datos y documentos que el contribuyente le hubiera proporcionado:

"1. Por no ser apreciable a la vista (requisito que se refiere a cualquier tipo de mercanc�a); y,

"2. Por requerir para su identificaci�n de an�lisis qu�mico o de an�lisis de laboratorio (requisito este �ltimo que se refiere a las mercanc�as que mediante reglas establezca la secretar�a).

"Lo anterior se advierte de la redacci�n de la parte final de la fracci�n I del art�culo 54 de la Ley Aduanera que se analiza, toda vez que el �ltimo requisito, esto es, que para la identificaci�n de las mercanc�as se requiera de an�lisis qu�mico o de an�lisis de laboratorio, lo limita a las mercanc�as que mediante reglas establezca la secretar�a.

"Consecuentemente, para que se actualice la excluyente de responsabilidad prevista en el multicitado art�culo 54, fracci�n I, de la Ley Aduanera, vigente en mil novecientos noventa y nueve, basta que el pago de las diferencias de contribuciones, cuotas compensatorias, multas y recargos que se determinen, as� como el incumplimiento de regulaciones y restricciones no arancelarias, provengan de la inexactitud o falsedad de los datos y documentos que el contribuyente le hubiera proporcionado al agente aduanal, siempre que este �ltimo no hubiera podido conocer dicha inexactitud o falsedad al examinar las mercanc�as, por no ser apreciable a la vista. Hip�tesis que se actualiza en la especie, toda vez que con la observaci�n de la mercanc�a (ganado porcino para sacrificio) el agente aduanal no hubiera podido conocer sobre la falsedad del precio de la libra de dichos animales, el cual puede variar.

"En esa tesitura, el requisito establecido en la parte final de la norma citada, es decir, que para la identificaci�n de la mercanc�a se requiera de an�lisis qu�mico o de an�lisis de laboratorio, se refiere exclusivamente a las mercanc�as que mediante reglas establezca la secretar�a, seg�n se advierte de la redacci�n de la parte final del art�culo 54, fracci�n I, de la Ley Aduanera, vigente en mil novecientos noventa y nueve, puesto que ese tipo de an�lisis se requiere para identificar mercanc�as que no son factibles de identificarse a simple vista.

"De ah� lo infundado del argumento en estudio.

"Lo que se corrobora porque para la identificaci�n de las mercanc�as como las que se importaron en la especie, es decir, ganado porcino para sacrificio, no se requiere de an�lisis cl�nico o de laboratorio, puesto que el ganado porcino es f�cilmente identificable por medio de los sentidos, de manera directa, de lo que se confirma que dicha porci�n normativa se refiere a otro tipo de mercanc�a que requiere conocimientos especializados, como pueden ser fertilizantes o sustancias qu�micas que la norma en comento se�ala que la secretar�a establecer� mediante reglas.

"Por otro lado, argumenta la recurrente que la causa que dio origen a la omisi�n de la cuota compensatoria a que estaba afecta la mercanc�a resultaba apreciable a la vista y no requer�a para su identificaci�n de dictamen t�cnico, sino que la mercanc�a importada estaba afecta al pago de dicha cuota compensatoria por haberlo dispuesto as� la resoluci�n preliminar de la investigaci�n antidumping sobre las importaciones de cerdo para abasto publicada en el Diario Oficial de la Federaci�n el diecis�is de junio de mil novecientos noventa y nueve, y la resoluci�n final de investigaci�n antidumping sobre las importaciones de cerdo para abasto, toda vez que el motivo de la determinaci�n de la cuota compensatoria no fue que la factura comercial conten�a inexactitud o falsedades o que el enjuiciante no pod�a distinguir la inexactitud en el precio, sino que la causa generadora del cr�dito consisti� en que tanto el importador como el agente aduanal omitieron al momento de la importaci�n el pago de la cuota compensatoria a que estaba afecta la mercanc�a importada.

"Dicho argumento es infundado, toda vez que si bien asiste la raz�n a la autoridad cuando afirma que se determin� el cr�dito fiscal impugnado, con motivo de la omisi�n en el pago de la cuota compensatoria al momento de la importaci�n, tambi�n es verdad que para determinar si el agente aduanal se ubica o no en una excluyente de responsabilidad solidaria, concretamente en la prevista en el art�culo 54, fracci�n I, de la citada ley, es menester analizar si el agente aduanal estaba o no en aptitud de conocer la inexactitud o la falsedad de la factura comercial, precio de la mercanc�a, con s�lo apreciarla a la vista, por lo que resulta infundado su argumento.

"Por otra parte, argumenta la inconforme que resulta contrario a derecho lo que se�ala la a quo en la sentencia de m�rito, en lo relativo a que el agente aduanal confi� en el valor que se asign� a la mercanc�a en la factura comercial que le proporcion� su comitente y con base en ello se excluye de responsabilidad de los datos asentados en el pedimento de importaci�n relativos al precio de la mercanc�a, ya que el agente aduanal se encontraba obligado a verificar los datos asentados en la factura comercial para verificar si estaba o no sobrevaluada la mercanc�a para determinar las cuotas compensatorias que se deber�an cubrir al importar la mercanc�a motivo de controversia en el presente caso.

"El argumento expuesto, de igual forma, es infundado, en virtud de que la autoridad no precisa de qu� precepto legal deriva la obligaci�n a cargo del agente aduanal de verificar si la mercanc�a a importar se encontraba sobrevaluada o no en la factura.

"Por otra parte, argumenta la inconforme que el agente aduanal se encontraba obligado a conocer la resoluci�n preliminar de la investigaci�n antidumping sobre las importaciones de cerdo para abasto, mercanc�a clasificada en la fracci�n arancelaria 0103.92.99, de la tarifa de la Ley del Impuesto General de Importaci�n, originarias de los Estados Unidos de Am�rica, independientemente del pa�s de procedencia, publicada en el Diario Oficial de la Federaci�n el primero de febrero de mil novecientos noventa y nueve, y as� advertir que la mercanc�a se encontraba sobrevaluada con la intenci�n de no cubrir cuotas compensatorias.

"Lo anterior resulta infundado, en virtud de que, conforme a la transcripci�n que realiz� la S. en la resoluci�n recurrida de la parte del resolutivo respectivo de la resoluci�n preliminar invocada, se advierte que las importaciones de cerdo para abasto cuyos precios sean iguales o superiores al valor normal de referencia de 1.08 d�lares de los Estados Unidos de Am�rica por kilogramo, no est�n sujetas al pago de la cuota compensatoria.

"No obstante el contenido de tal resoluci�n preliminar, ni aun en el supuesto de que el agente aduanal debiera conocerla, podr�a concluir que el importador hab�a manipulado el valor de las mercanc�as a efecto de evadir el pago de la cuota compensatoria de 1.08 d�lares americanos por kilogramo, puesto que el agente aduanal no tiene funciones de fiscalizaci�n, sino que su funci�n es la de tramitar o gestionar debidamente el despacho de las mercanc�as en los diversos reg�menes aduaneros y, para realizarlos, se basa en la documentaci�n que le proporciona, en este caso, el importador. Por lo que el agente aduanal no ten�a la obligaci�n de advertir que el importador hab�a manipulado el precio de la mercanc�a con la intenci�n de evadir el pago de la cuota compensatoria correspondiente.

"Por lo que en el caso se actualiza el supuesto de exclusi�n de la responsabilidad solidaria del agente aduanal, puesto que, como lo expres� la S. responsable y no se controvierte en los agravios, la autoridad presumi� que fue el importador de manera unilateral quien manipul� el precio de venta de la mercanc�a importada, es decir, sin la participaci�n del agente aduanal, por lo que la S. concluy�, de igual forma, que el precio de la mercanc�a fue manipulado por el importador y no por el agente aduanal, ya que este �ltimo no intervino en la operaci�n de compraventa, que no se trataba de ning�n error del agente aduanal al momento de suministrar alg�n dato o informaci�n en el pedimento, y que el agente aduanal no estaba obligado a cerciorarse y, en su caso, a declarar precio distinto al que se consignaba en la factura que se le entreg� para el tr�mite de la importaci�n. Como tampoco se combate la aplicaci�n por analog�a, por parte de la a quo, de la tesis de la Primera S. Regional Noreste del Tribunal Federal de Justicia F. y Administrativa, de la voz: ?EXCLUYENTE DE RESPONSABILIDAD DE LOS AGENTES ADUANALES. CUANDO EL INCUMPLIMIENTO DE LAS REGULACIONES Y RESTRICCIONES NO ARANCELARIAS DERIVA DE DOCUMENTOS AP�CRIFOS QUE LE FUERON PROPORCIONADOS POR EL IMPORTADOR.?

"Por lo que en ese aspecto sus agravios son inoperantes.

"Adem�s de que no se demostr� que el agente aduanal hubiera conocido la inexactitud o falsedad de los datos y documentos que le proporcion� el contribuyente, es decir, que el valor de la mercanc�a plasmado en la factura, no correspond�a al valor real con la sola apreciaci�n de la mercanc�a.

"Argumenta la inconforme, en otra parte de sus agravios, que el agente aduanal no puede sustraerse a la responsabilidad solidaria, puesto que es responsable de la veracidad y exactitud de los datos e informaci�n suministrados en el pedimento de importaci�n, argumento que apoya en la tesis de Tribunal Colegiado, de la voz: ?AGENTE ADUANAL AUTORIZADO. ES RESPONSABLE DE LA VERACIDAD Y EXACTITUD DE LOS DATOS ASENTADOS EN UN PEDIMENTO DE IMPORTACI�N.?

"Dicho argumento tambi�n resulta infundado, en virtud de que si bien no se discute que el agente aduanal es responsable de la veracidad y exactitud de los datos e informaci�n suministrados en el pedimento de importaci�n, lo cierto es que lo que, en el caso, se sostiene que se debe excluir al agente aduanal de esa responsabilidad, porque no estuvo en aptitud de conocer la inexactitud o falsedad de los datos y documentos que le proporcion� el contribuyente, por no ser apreciables a la vista.

"De lo que se advierte que para que el agente aduanal sea responsable solidario del importador es menester que la inexactitud o falsedad de los datos y documentos que el contribuyente le proporcione sean evidentes, pero no se le puede fincar tal responsabilidad cuando no los hubiera podido advertir f�cilmente, como ocurri� en el caso, en el que el agente aduanal no pudo percatarse de que la mercanc�a ten�a un valor distinto al contenido en la factura con s�lo tenerla a la vista. M�xime que la inconforme no destaca con base en qu� disposici�n el agente aduanal tiene la obligaci�n de conocer el valor real de las mercanc�as que se le presenten para realizar alg�n tr�mite aduanero.

"En otro aspecto, aduce la inconforme que, en raz�n de los sujetos, la responsabilidad fiscal se clasifica en directa e indirecta o solidaria. Que la directa es la que la ley establece a cargo del sujeto pasivo de la relaci�n tributaria o contribuyente, en tanto que la responsabilidad indirecta o solidaria es aquella que recae en personas distintas del sujeto pasivo.

"Que la responsabilidad solidaria consiste en atribuir a una persona distinta del sujeto pasivo principal la obligaci�n de pagar la prestaci�n fiscal cuando �ste no lo haya hecho, en raz�n de que el responsable es el representante legal o voluntario del sujeto pasivo, y para que la responsabilidad solidaria pueda existir es necesario que est� expresamente prevista en la ley, esto es, no queda al arbitrio de la autoridad se�alar al responsable solidario.

"Que la actuaci�n de la autoridad administrativa al emitir la resoluci�n fiscal se encuentra ajustada a derecho, dado que el impetrante interpreta err�neamente el art�culo 53, fracci�n II, de la Ley Aduanera, pues en ella expresamente se se�ala que el agente aduanal es responsable solidario del pago de los impuestos al comercio exterior y de las dem�s contribuciones, as� como de las cuotas compensatorias que se causen con motivo de la introducci�n de mercanc�as al territorio nacional o de su extracci�n del mismo.

"Que es claro que la responsabilidad en el pago del cr�dito fiscal se extiende al agente aduanal en su car�cter de representante legal de la importadora, puesto que su responsabilidad deriva justamente del despacho aduanero en el que intervino por conducto de su apoderado.

"Que si bien en el �ltimo p�rrafo del art�culo 53 de la Ley Aduanera se excluye de dicha responsabilidad a los agentes aduanales respecto de la multa, no debe perderse de vista que acorde a la fracci�n II del art�culo aludido la responsabilidad comprende el impuesto al comercio exterior y las contribuciones y accesorias, conceptos que forman parte del cr�dito fiscal determinado a su cargo.

"Que sostener lo contrario ser�a tanto como aceptar que las personas que son titulares de patentes aduanales -los que son peritos en su materia- se desentender�an en lo absoluto del pago fiscal a cargo de sus comitentes, pasando por alto que el agente aduanal no s�lo est� obligado a vigilar la operaci�n aduanal, sino a que �sta se haga bien, para que en caso contrario, sea que se deba a una acci�n u omisi�n del comitente o de un tercero, y por ello no se satisfacen las prestaciones fiscales, sea natural que el incumplimiento tenga como consecuencia su responsabilidad solidaria en el cr�dito insatisfecho.

"La inconforme invoca la tesis de la voz: ?AGENTES ADUANALES, RESPONSABILIDAD SOLIDARIA DE LOS.?

"Lo anterior es infundado, en virtud de que si bien el art�culo 53, fracci�n II, de la Ley Aduanera se�ala que el agente aduanal es responsable solidario del pago de los impuestos al comercio exterior y de las dem�s contribuciones, as� como de las cuotas compensatorias que se causen con motivo de la introducci�n de mercanc�as al territorio nacional o de su extracci�n del mismo.

"Tal responsabilidad en el pago del cr�dito fiscal, en el caso particular, no se extiende al agente aduanal, puesto que, por la razones expuestas en esta ejecutoria, con s�lo tener a la vista la mercanc�a que se import� mediante el despacho aduanero en el que intervino, no estuvo en aptitud de conocer la inexactitud o falsedad de los datos y documentos que le proporcion� el agente aduanal, concretamente el precio de la mercanc�a contenido en la factura.

"Lo anterior no implica, como lo aduce la inconforme, que las personas que son titulares de patentes aduanales, que son peritos en su materia, se desentiendan en lo absoluto del pago fiscal a cargo de sus comitentes.

"Sino que, en el caso concreto, se actualiza una excluyente de responsabilidad solidaria establecida en la ley (art�culo 54, fracci�n I, de la Ley Aduanera), precisamente porque el agente aduanal no hubiera podido conocer la inexactitud o falsedad de los datos y documentos que el contribuyente le proporcion�, a trav�s de la factura correspondiente, es decir, el valor de la libra del ganado porcino para sacrificio que se import�, con s�lo tener a la vista dicha mercanc�a, puesto que, como se dijo, inclusive tal circunstancia tampoco la advirti� la autoridad con la simple vista, sino que presumi� que el precio pagado por las mismas era sumamente menor al declarado, tomando como referencia una importaci�n anterior.

"Por lo que tal inexactitud o falsedad de los datos y documentos que el importador proporcion� al agente aduanal no eran evidentes y, por ende, no puede afirmarse que este �ltimo los pudo conocer y que, no obstante ello, los tom� en consideraci�n para realizar el tr�mite de importaci�n, por lo que en este supuesto espec�fico el agente aduanal no tiene responsabilidad solidaria.

"En cuanto a la tesis aislada del Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, de la voz: ?AGENTES ADUANALES, RESPONSABILIDAD SOLIDARIA DE LOS.?, debe decirse que la inconforme no expresa las razones por las que se estima aplicable en la especie, no obstante que se refiere al C�digo Aduanero, que ya no se encuentra vigente, puesto que, en el caso, la ley aplicable es la Ley Aduanera vigente en mil novecientos noventa y nueve.

"Por otro lado, argumenta la autoridad inconforme que, previo a la presentaci�n de las mercanc�as, el agente aduanal debe conocer, entre otros aspectos, los precios estimados de las mercanc�as que se le encomiendan para su despacho, la base gravable, el tipo de cambio de moneda y las cuotas compensatorias; argumento que basa en la tesis aislada de un Tribunal Colegiado, de rubro: ?PEDIMENTO DE EXPORTACI�N. PRESENTACI�N DE LAS MERCANC�AS ANTE LAS AUTORIDADES ADUANERAS, CONFORME AL ART�CULO 56, F.I., DE LA LEY ADUANERA, CU�L DEBE SER EL MOMENTO DE LA.?

"Dicho argumento resulta infundado.

Efectivamente, en primer t�rmino, se debe establecer que la tesis que cita la inconforme no es obligatoria para este Tribunal Colegiado, en t�rminos del art�culo 192 de la Ley de Amparo, interpretado en sentido contrario, toda vez que se trata de un criterio aislado de un hom�logo; pero, adem�s, dicha tesis se refiere al momento de la presentaci�n de las mercanc�as ante las autoridades aduaneras y no al tema que se analiza en el presente caso, relativo a uno de los supuestos en los que se excluye de la responsabilidad solidaria a un agente aduanal.

SEXTO

Con el fin de corroborar si existe la contradicci�n de tesis denunciada, es necesario constatar que se encuentran cumplidostodos los requisitos que determinan la existencia de una contradicci�n de tesis trat�ndose de criterios emanados de Tribunales Colegiados de Circuito, a saber:

  1. Que al resolver los negocios jur�dicos se hayan examinado cuestiones de derecho esencialmente iguales y se adopten posiciones o criterios jur�dicos discrepantes;

  2. Que la diferencia de criterios se presente en las consideraciones, razonamientos o interpretaciones jur�dicas de las resoluciones respectivas; y,

  3. Que los criterios discrepantes provengan del examen de los mismos elementos.

    Lo anterior deriva de la naturaleza y caracter�sticas propias de los conflictos de contradicci�n de tesis, as� como de la tesis de jurisprudencia del Tribunal Pleno, cuyos rubro, texto y datos de identificaci�n, son los siguientes:

    "CONTRADICCI�N DE TESIS DE TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO. REQUISITOS PARA SU EXISTENCIA. De conformidad con lo que establecen los art�culos 107, fracci�n XIII, primer p�rrafo, de la Constituci�n Federal y 197-A de la Ley de Amparo, cuando los Tribunales Colegiados de Circuito sustenten tesis contradictorias en los juicios de amparo de su competencia, el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n o la S. que corresponda deben decidir cu�l tesis ha de prevalecer. Ahora bien, se entiende que existen tesis contradictorias cuando concurren los siguientes supuestos: a) que al resolver los negocios jur�dicos se examinen cuestiones jur�dicas esencialmente iguales y se adopten posiciones o criterios jur�dicos discrepantes; b) que la diferencia de criterios se presente en las consideraciones, razonamientos o interpretaciones jur�dicas de las sentencias respectivas; y, c) que los distintos criterios provengan del examen de los mismos elementos." (Novena �poca. Instancia: Pleno. Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta. Tomo XIII, abril de 2001, tesis P./J. 26/2001, p�gina 76).

    Previamente al examen de los requisitos se�alados, es necesario destacar la peculiaridad que presentan las revisiones fiscales que motivaron el pronunciamiento de los Tribunales Colegiados:

    ? Todas derivan de juicios de nulidad promovidos por el mismo actor, el cual reclam� la resoluci�n a trav�s de la cual se le determin� un cr�dito fiscal, en su car�cter de agente aduanal y responsable solidario, por concepto de cuota compensatoria omitida.

    ? Adem�s, en la totalidad de los casos, se trat� del mismo importador (Nueva Distribuidora de Porcinos TIF, Sociedad An�nima de Capital Variable) y las mismas mercanc�as (ganado porcino).

    ? El otro rasgo com�n consiste en que la autoridad fiscal procedi� a determinar el referido cr�dito, en virtud de que el mismo importador realiz� operaciones de comercio exterior de mercanc�as similares, dentro del periodo establecido por el art�culo 76 de la Ley Aduanera (noventa d�as anteriores), mediante diverso pedimento de importaci�n en el cual declar� como valor de compra una cantidad distinta (menor), por lo que se presum�a que el importador omiti� el pago de la cuota compensatoria correspondiente, destacando que en esa ocasi�n anterior el tr�mite lo realiz� un agente aduanal distinto al actor en los referidos juicios de nulidad.

    A partir de los anteriores elementos, los �rganos colegiados expresaron las siguientes consideraciones:

    El Tercer Tribunal Colegiado se�al�:

    ? El agente aduanal es responsable solidario del importador, en t�rminos de los art�culos 54, fracci�n I, 53 y 35 de la Ley Aduanera, toda vez que para que se actualizara la excluyente de responsabilidad a que alud�a el precepto legal se�alado en primer t�rmino, era menester que no hubiera podido examinar las mercanc�as, o no hubiera podido conocer de la inexactitud o falsedad de los datos que le proporcion� su comitente, por no ser apreciables, y que, para conocer de dicha inexactitud o falsedad, requiera la mercanc�a para su identificaci�n de un an�lisis qu�mico, o bien, de un an�lisis de laboratorio, supuestos que no se cumplieron en el caso, por lo que el agente aduanal era responsable de los datos asentados en el pedimento de importaci�n.

    ? La mercanc�a importada (ganado porcino para sacrificio) era f�cilmente identificable y cuantificable a la vista sin requerir an�lisis qu�mico alguno, por el contrario, bastaba que el agente aduanal, de acuerdo a las unidades importadas y al precio unitario marcado en la factura, constatara mediante la resoluci�n preliminar de la investigaci�n antidumping sobre las importaciones de cerdo para abasto (mercanc�a clasificada en la fracci�n arancelaria 0103.92.99 de la tarifa de la Ley del Impuesto General de Importaci�n, originarias de los Estados Unidos de Norteam�rica con independencia del pa�s de procedencia, publicada el primero de febrero de mil novecientos noventa y nueve en el Diario Oficial de la Federaci�n), la existencia de una sobrevaluaci�n.

    ? El agente aduanal ... no se ubica en la excluyente de responsabilidad que prev� la fracci�n I del segundo p�rrafo del art�culo 54 de la Ley Aduanera, pues es evidente que al efectuar las operaciones correspondientes para determinar el r�gimen aduanero de las mercanc�as, as� como su clasificaci�n arancelaria, se percat� que el valor que por libra se dio al producto en la factura que le present� su comitente lo exclu�a del pago de cuotas compensatorias, lo que indicaba una posible sobrevaluaci�n en su precio, por lo que debi� verificar la exactitud de los datos asentados en la factura relativa, y al no haberlo hecho as� y tramitado la importaci�n del producto con los datos aportados por el importador, es inconcuso que no se encuentra en el supuesto de eximente de responsabilidad que, en el caso de la solidaria impuesta por la autoridad aduanera, actualiz� la responsable.

    El Primer Tribunal Colegiado expuso:

    ? No se acredita la excluyente de responsabilidad contenida en el art�culo 54, fracci�n I, de la Ley Aduanera, atento a que de este precepto se advierte que para que el agente aduanal no sea responsable en el pago de las diferencias de contribuciones, cuotas compensatorias, multas y recargos que se determinen, as� como por el incumplimiento de regulaciones y restricciones no arancelarias, es menester:

  4. Que el importador le hubiera proporcionado al agente aduanal datos y documentos que contengan inexactitud o falsedad; y,

  5. Que el agente aduanal no hubiese podido advertir la inexactitud o falsedad al examinar la mercanc�a, por no ser apreciable a simple vista y requerir para su identificaci�n un an�lisis qu�mico o de laboratorio.

    ? Circunstancias que en el caso de trato no se encuentran satisfechas, por ende, no puede operar la excluyente de responsabilidad, toda vez que el agente aduanal, por ser la persona autorizada para ello, estaba obligado a verificar los datos asentados en la factura comercial, en lo relativo a si el precio estaba o no sobrevaluado, para determinar las cuotas compensatorias que se deber�an de cubrir por el importador de la mercanc�a.

    ? Por tanto, el agente aduanal ... es responsable solidario, con fundamento en el art�culo 54 (sic), fracci�n II, de la Ley Aduanera, vigente en mil novecientos noventa y nueve, toda vez que en una operaci�n similar llevada cabo por la empresa importadora se pag� por la misma mercanc�a 0.3078 d�lares americanos por libra, por lo que en ning�n momento se demostr� por el actor durante el procedimiento que de la mercanc�a sujeta al despacho aduanero no hubiera podido conocerse con exactitud que los datos y documentos que el contribuyente proporcion� eran falsos o que la mercanc�a requer�a para su identificaci�n de un dictamen qu�mico o de laboratorio.

    Por su parte, el Segundo Tribunal Colegiado argument�:

    ? Se advierte que el art�culo 54, fracci�n I, de la Ley Aduanera, vigente en mil novecientos noventa y nueve, excluye de la responsabilidad solidaria del agente aduanal, en los casos en que �sta provenga de la inexactitud o falsedad de los datos y documentos que el contribuyente le hubiera proporcionado, como ocurri� en el caso, en el que el agente aduanal, para formular el pedimento de que se trata, se bas� en los datos y documentos que el importador le proporcion�.

    ? No podr�a considerarse que el agente aduanal hubiera podido conocer la inexactitud o falsedad de datos y documentos al examinar las mercanc�as, puesto que el agente aduanal no podr�a advertir a simple vista cu�l era el valor real de las mercanc�as, lo que tampoco hizo a simple vista de las mercanc�as la autoridad aduanera, sino que presumi� que el precio pagado por las mismas era sumamente menor al declarado, tomando como referencia que el importador de las mercanc�as, con fecha veintid�s de marzo de mil novecientos noventa y nueve, realiz� operaciones de comercio exterior de mercanc�as similares, a trav�s del pedimento de importaci�n n�mero 3026-9000352, dentro del periodo establecido en el art�culo 76 de la Ley Aduanera, es decir, dentro de los 90 d�as anteriores o posteriores a la operaci�n de comercio exterior.

    ? La autoridad presumi� que el importador de las mercanc�as manipul� unilateralmente el valor de las mercanc�as, es decir, la sobrevaluaci�n de 0.1922, con lo que pretend�a evadir el pago de una cuota compensatoria de 1.08 d�lares americanos por kilogramo, con motivo de diversa importaci�n de mercanc�as similares efectuada por el propio importador dentro de un periodo de tiempo determinado. Elementos que la actora dijo desconocer, toda vez que manifest� en el cuarto concepto de impugnaci�n de la demanda de nulidad que tales importaciones se realizaron con diferentes agentes aduanales.

    ? Cabe se�alar que en el oficio por el cual se determin� el cr�dito fiscal se se�al� que en los pedimentos de importaci�n de que se trata exist�a identidad en cuanto al importador y al proveedor, as� como similitud en la mercanc�a importada en ambos casos, mas no se estableci� que ambos pedimentos de importaci�n hubieran sido tramitados por el mismo agente aduanal, de lo que se advierte que �ste no estaba en aptitud de conocer, como lo hizo la autoridad, la inexactitud o falsedad de datos y documentos proporcionados por el importador con motivo de la anterior importaci�n.

    ? Debe aclararse que la circunstancia de que el art�culo 54, fracci�n I, de la Ley Aduanera, vigente en mil novecientos noventa y nueve, en la parte final establezca que el agente aduanal no ser� responsable solidario en los casos en que el pago de las diferencias de contribuciones, cuotas compensatorias, multas y recargos que se determinen, as� como por el incumplimiento de regulaciones y restricciones no arancelarias, si �stos provienen de la inexactitud o falsedad de los datos y documentos que el contribuyente le hubiera proporcionado al agente aduanal, siempre que este �ltimo no hubiera podido conocer dicha inexactitud o falsedad al examinar las mercanc�as, por no ser apreciable a la vista "y por requerir para su identificaci�n de an�lisis qu�mico, o de an�lisis de laboratorio trat�ndose de las mercanc�as que mediante reglas establezca la secretar�a."

    ? Ello no significa que para que se actualice la excluyente de responsabilidad se deba actualizar la hip�tesis de que el agente aduanal no hubiera podido conocer la inexactitud o falsedad de datos y documentos que el contribuyente le hubiera proporcionado: 1. Por no ser apreciable a la vista; y, 2. Por requerir para su identificaci�n de an�lisis qu�mico o de an�lisis de laboratorio.

    ? De la interpretaci�n del art�culo 54, fracci�n I, de la Ley Aduanera, vigente en mil novecientos noventa y nueve, se advierte que contiene dos supuestos distintos, es decir, que el agente aduanal no hubiera podido conocer la inexactitud o falsedad de datos y documentos que el contribuyente le hubiera proporcionado: 1. Por no ser apreciable a la vista (requisito que se refiere a cualquier tipo de mercanc�a); y, 2. Por requerir para su identificaci�n de an�lisis qu�mico o de an�lisis de laboratorio (requisito este �ltimo que se refiere a las mercanc�as que mediante reglas establezca la secretar�a).

    ? Lo anterior se advierte de la redacci�n de la parte final de la fracci�n I del art�culo 54 de la Ley Aduanera que se analiza, toda vez que el �ltimo requisito, esto es, que para la identificaci�n de las mercanc�as se requiera de an�lisis qu�mico o de an�lisis de laboratorio, lo limita a las mercanc�as que mediante reglas establezca la secretar�a.

    ? Para que se actualice la excluyente de responsabilidad prevista en el multicitado art�culo 54, fracci�n I, de la Ley Aduanera, vigente en mil novecientos noventa y nueve, basta que el pago de las diferencias de contribuciones, cuotas compensatorias, multas y recargos que se determinen, as� como el incumplimiento de regulaciones y restricciones no arancelarias, provengan de la inexactitud o falsedad de los datos y documentos que el contribuyente le hubiera proporcionado al agente aduanal, siempre que este �ltimo no hubiera podido conocer dicha inexactitud o falsedad al examinar las mercanc�as, por no ser apreciable a la vista. Hip�tesis que se actualiza en la especie, toda vez que con la observaci�n de la mercanc�a (ganado porcino para sacrificio) el agente aduanal no hubiera podido conocer sobre la falsedad del precio de la libra de dichos animales, el cual puede variar.

    ? El requisito establecido en la parte final de la norma citada, es decir, que para la identificaci�n de la mercanc�a se requiera de an�lisis qu�mico o de an�lisis de laboratorio, se refiere exclusivamente a las mercanc�as que mediante reglas establezca la secretar�a, seg�n se advierte de la redacci�n de la parte final del art�culo 54, fracci�n I, de la Ley Aduanera, vigente en mil novecientos noventa y nueve, puesto que ese tipo de an�lisis se requiere para identificar mercanc�as que no son factibles de identificarse a simple vista, que requiere conocimientos especializados, como pueden ser fertilizantes o sustancias qu�micas que la norma en comento se�ala, que la secretar�a establecer� mediante reglas.

    De los se�alamientos anteriores se obtiene que se surten los requisitos para la existencia de la contradicci�n de tesis, pues de acuerdo a los aspectos comunes de las revisiones fiscales, que en su oportunidad se precisaron, es claro que los Tribunales Colegiados a partir del examen de los mismos elementos efectuaron pronunciamiento sobre cuestiones de derecho iguales, pero adoptando criterios discrepantes conforme a las interpretaciones y consideraciones que puntualizaron en sus respectivas resoluciones.

    En efecto, mientras el Tercer y Primer Tribunales Colegiados en Materia Administrativa del Cuarto Circuito sostuvieron que no se actualiza la excluyente de responsabilidad del agente aduanal, en t�rminos del art�culo 54, fracci�n I, de la Ley Aduanera, en virtud de que "era menester que no hubiera podido examinar las mercanc�as, o no hubiera podido conocer de la inexactitud o falsedad de los datos que le proporcion� su comitente, por no ser apreciables, y que para conocer de dicha inexactitud o falsedad, requiera la mercanc�a para su identificaci�n, de un an�lisis qu�mico, o bien, de un an�lisis de laboratorio, supuestos que no se cumplieron en el caso"; en cambio, el Segundo Tribunal Colegiado de la misma materia y circuito estim� que para la materializaci�n de la referida excluyente "basta que el pago de las diferencias de contribuciones, cuotas compensatorias, multas y recargos que se determinen, as� como el incumplimiento de regulaciones y restricciones no arancelarias, provengan de la inexactitud o falsedad de los datos y documentos que el contribuyente le hubiera proporcionado al agente aduanal, siempre que este �ltimo no hubiera podido conocer dicha inexactitud o falsedad al examinar las mercanc�as, por no ser apreciable a la vista", pues "se advierte de la redacci�n de la parte final de la fracci�n I del art�culo 54 de la Ley Aduanera ... que el �ltimo requisito, esto es, que para la identificaci�n de las mercanc�as se requiera de an�lisis qu�mico o de an�lisis de laboratorio, lo limita a las mercanc�as que mediante reglas establezca la secretar�a."

    Consecuentemente, atendiendo a los elementos derivados de los casos concretos respecto de los que se pronunciaron los Tribunales Colegiados y a las consideraciones vertidas por �stos, se obtiene que el punto de derecho en el que se centra la presente contradicci�n de tesis consiste en:

    Determinar si para que se actualice la excluyente de responsabilidad del agente aduanal, prevista en la fracci�n I del art�culo 54 de la Ley Aduanera, vigente en mil novecientos noventa y nueve, cuando la inexactitud o falsedad de los datos y documentos que el contribuyente le proporcion� al agente aduanal, es necesario que este �ltimo no hubiera podido conocer dicha inexactitud o falsedad al examinar las mercanc�as, por no ser apreciable a la vista y, adem�s, que para su identificaci�n se lleve a cabo el an�lisis qu�mico o an�lisis de laboratorio para su identificaci�n.

S�PTIMO

La presente contradicci�n ha de resolverse en el sentido de que sobre el tema a debate debe prevalecer el criterio que sienta esta S. al tenor de las consideraciones que enseguida se anotan.

Previamente a elucidar la divergencia de criterios cuya existencia fue reconocida, es oportuno precisar que aun cuando las diversas revisiones fiscales tienen su origen en asuntos similares en los que incluso se trata del mismo actor, respecto de los cuales los Tribunales Colegiados arribaron a conclusiones diferentes, la presente resoluci�n s�lo tiene por objeto proporcionar seguridad jur�dica al determinar el criterio que debe prevalecer, pero de ning�n modo afectar� las situaciones jur�dicas concretas materia de los asuntos en los cuales se emitieron las tesis contradictorias, tal como lo dispone el p�rrafo segundo del art�culo 197 de la Ley de Amparo:

La resoluci�n que se dicte no afectar� las situaciones jur�dicas concretas derivadas de los juicios en los cuales se hubiesen dictado las sentencias que sustentaron las tesis contradictorias.

El art�culo 53, fracci�n II, de la Ley Aduanera establece:

"Art�culo 53. Son responsables solidarios del pago de los impuestos al comercio exterior y de las dem�s contribuciones, as� como de las cuotas compensatorias que se causen con motivo de la introducci�n de mercanc�as al territorio nacional o de su extracci�n del mismo, sin perjuicio de lo establecido por el C�digo F. de la Federaci�n:

"...

II. Los agentes aduanales, por los que se originen con motivo de las importaciones o exportaciones en cuyo despacho aduanero intervengan personalmente o por conducto de sus empleados autorizados.

Del precepto anterior queda claro que los agentes aduanales son responsables solidarios del pago de impuestos y dem�s contribuciones, con motivo de las importaciones o exportaciones del despacho aduanero en el que participen. En relaci�n con este tema, resulta ilustrativa la tesis del Tribunal Pleno del contenido siguiente:

"AGENTES ADUANALES, RESPONSABILIDAD SOLIDARIA DE LOS. Si bien es verdad que el art�culo 702 del C�digo Aduanero dice: ?Los agentes aduanales efectuar�n las operaciones de su ejercicio, como consignatarios o mandatarios?, lo que podr�a llevar a sostener que s�lo tienen las obligaciones y responsabilidades de �stos, tambi�n lo es que dicho precepto se refiere a las relaciones del agente con el comitente, pero en una operaci�n aduanal cualquiera (importaci�n: definitiva, temporal o especial; exportaci�n: definitiva, temporal o especial; tr�nsito internacional o por el extranjero y transborde seg�n el art�culo 7o. del C�digo Aduanero), no s�lo se dan las relaciones del agente y con el comitente, sino adem�s las de �stos, que en este aspecto tienen un inter�s com�n, frente al Estado; y, aunque en esta (sic) �ltimas el agente no deja de considerarse como mandatario, sucede tambi�n que tiene el deber, impuesto precisamente por el Estado (art�culo 710 del C�digoAduanero), de vigilar que la operaci�n aduanal satisfaga todos los cr�ditos y obligaciones fiscales que origine. Ahora bien, si estando el agente obligado a vigilar la operaci�n aduanal no lo hace bien sea que se deba a una acci�n u omisi�n del comitente o de un tercero, y por ello no se satisfacen las prestaciones fiscales, es natural que el incumplimiento tenga como consecuencia su responsabilidad solidaria en el cr�dito insatisfecho. Esta es la forma m�s id�nea encontrada por la ley hasta el momento, para que en una operaci�n que origine determinados cr�ditos en favor del fisco, y que una persona desempe�a con exclusi�n de otras, por autorizaci�n previa del Estado al expedirle la patente aduanal, se satisfaga debidamente el inter�s fiscal. De no imponerse esta obligaci�n solidaria las personas que gozan de una situaci�n privilegiada, de ser titulares de patentes aduanales, se desentender�an en lo absoluto del pago fiscal a cargo de sus comitentes. Expuesto lo anterior, resulta claro que esta obligaci�n de vigilancia no puede regirse por las normas del contrato de mandato." (S�ptima �poca. Instancia: Pleno. Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n. Volumen 32, Primera Parte, p�gina 13).

Por su parte, el art�culo 54, fracci�n I, de la Ley Aduanera, vigente en mil novecientos noventa y nueve, era del tenor siguiente:

"Art�culo 54. El agente aduanal ser� responsable de la veracidad y exactitud de los datos e informaci�n suministrados, de la determinaci�n del r�gimen aduanero de las mercanc�as y de su correcta clasificaci�n arancelaria, as� como del cumplimiento de las dem�s obligaciones que en materia de regulaciones y restricciones no arancelarias rijan para dichas mercanc�as, de conformidad con lo previsto por esta ley y por las dem�s leyes y disposiciones aplicables.

"El agente aduanal no ser� responsable en los siguientes casos:

"I. Por el pago de las diferencias de contribuciones, cuotas compensatorias, multas y recargos que se determinen, as� como por el incumplimiento de regulaciones y restricciones no arancelarias, si �stos provienen de la inexactitud o falsedad de los datos y documentos que el contribuyente le hubiera proporcionado al citado agente aduanal, siempre que este �ltimo no hubiera podido conocer dicha inexactitud o falsedad al examinar las mercanc�as, por no ser apreciable a la vista y por requerir para su identificaci�n de an�lisis qu�mico, o de an�lisis de laboratorio trat�ndose de las mercanc�as que mediante reglas establezca la secretar�a."

El referido precepto establece, en primer lugar, que el agente aduanal ser� responsable de la veracidad y exactitud de los datos e informaci�n suministrados, de la determinaci�n del r�gimen aduanero de las mercanc�as y de su correcta clasificaci�n arancelaria, as� como del cumplimiento de las dem�s obligaciones que en materia de regulaciones y restricciones no arancelarias rijan para dichas mercanc�as, de conformidad con lo establecido por la propia ley y dem�s normas aplicables; sin embargo, en el mismo numeral se contemplan las causas que relevan al agente aduanal de responsabilidad para el supuesto de que se detecten diferencias de contribuciones, cuotas compensatorias, multas y recargos, as� como por el incumplimiento de regulaciones y restricciones no arancelarias.

As�, se dispone que dicho agente no ser� responsable cuando las diferencias e incumplimiento deriven de la inexactitud o falsedad de los datos y documentos que le haya proporcionado el contribuyente. Por tanto, esta es la primer exigencia para que pueda materializarse la excluyente en comento.

Ahora bien, la actualizaci�n del supuesto anterior, a su vez, se encuentra condicionada por la propia norma a que el agente "no hubiera podido conocer dicha inexactitud o falsedad al examinar las mercanc�as", es decir, que se establece como requisito sine qua non el desconocimiento por parte del agente aduanal de las deficiencias, irregularidades o falsedad de los documentos y datos que, en su oportunidad, le haya hecho llegar el contribuyente.

Precisado lo anterior, conviene reiterar que el punto a elucidar consiste en determinar si para que se actualice la excluyente de responsabilidad del agente aduanal, prevista en la fracci�n I del art�culo 54 de la Ley Aduanera, vigente en mil novecientos noventa y nueve, cuando la inexactitud o falsedad de los datos y documentos que el contribuyente le proporcion� al agente aduanal, es necesario que este �ltimo no hubiera podido conocer dicha inexactitud o falsedad al examinar las mercanc�as, por no ser apreciable a la vista y, adem�s, que se lleve a cabo el an�lisis qu�mico o an�lisis de laboratorio para su identificaci�n.

Conforme a lo expuesto, el numeral en cita exige que para no responsabilizar al agente aduanal de las irregularidades advertidas, necesariamente deber� desconocerlas; sin embargo, se establecen dos condiciones, mismas que, seg�n los Tribunales Colegiados Primero y Tercero, deben acreditarse concomitantemente, mientras que el Segundo Tribunal Colegiado estim� que se trata de dos supuestos distintos, por lo que no es forzoso que invariablemente se comprueben ambos.

A fin de resolver la divergencia de criterios, es necesario atender a la literalidad del referido precepto, de la cual se desprende que el desconocimiento del agente aduanal respecto a las anomal�as encontradas por la autoridad, solamente pueden tener su origen en las siguientes razones:

"a) Por no ser apreciable a la vista y

"b) Por requerir para su identificaci�n de an�lisis qu�mico, o de an�lisis de laboratorio trat�ndose de las mercanc�as que mediante reglas establezca la secretar�a."

Cabe anotar que respecto del requisito enumerado en primer lugar no se suscit� controversia.

En relaci�n con el segundo supuesto, el rasgo que por principio debe destacarse es el atinente a la utilizaci�n por parte del legislador de la conjunci�n copulativa "y", "cuyo oficio es unir palabras o cl�usulas en concepto afirmativo" (Diccionario de la Lengua Espa�ola de la Real Academia. Espasa Calpe. Madrid, 1992. V.�sima primera edici�n. P�gina 2113); consecuentemente, dicha conjunci�n denota que ese segundo requisito s� se encuentra unido al primeramente enunciado.

Ahora bien, ese v�nculo establecido por el autor de la norma no es suficiente para considerar que indefectiblemente deben satisfacerse ambos requisitos para que al agente aduanal no sea sujeto de responsabilidad.

Sobre el particular, cobra relevancia el hecho de que aun cuando el uso de la conjunci�n "y" refleja la uni�n entre esos requisitos, el segundo de ellos, a su vez, se encuentra condicionado a que se trate de las mercanc�as que mediante reglas establezca la Secretar�a de Hacienda y Cr�dito P�blico.

Efectivamente, no puede sostenerse que en todos los casos se necesite la comprobaci�n de los dos requisitos en comento para que se surta la referida excluyente, pues la realizaci�n del an�lisis qu�mico o de laboratorio s�lo se exige espec�ficamente sobre las mercanc�as que se contengan en las aludidas reglas.

De tal manera que cuando las irregularidades se adviertan respecto de mercanc�as contenidas en esas reglas, entonces se exigir� al agente aduanal que el desconocimiento sobre las anomal�as tenga su origen en que no haya sido apreciable a simple vista (primer requisito) y, adem�s, que se haya practicado el an�lisis qu�mico o de laboratorio, seg�n corresponda.

Por el contrario, si no se trata de las mercanc�as se�aladas en las reglas que al caso emita la Secretar�a de Hacienda y Cr�dito P�blico, entonces, para la integraci�n de la excluyente de responsabilidad bastar� que se demuestre el primero de los requisitos enunciados.

En otras palabras, si bien las hip�tesis que se examinan s� se encuentran unidas o vinculadas, ello no significa que invariablemente deban justificarse ambas, puesto que el primer requisito es exigible en todos los casos, dado que la ley no efect�a ning�n distingo, es decir, independientemente de la mercanc�a de que se trate, mientras que en el segundo �nicamente ser� necesaria su demostraci�n "trat�ndose de las mercanc�as que mediante reglas establezca la secretar�a", como de manera expresa lo establece la parte final de la fracci�n I del art�culo 54 de la ley Aduanera, vigente en mil novecientos noventa y nueve.

En estas condiciones, la tesis que debe prevalecer, con car�cter jurisprudencial, conforme a lo previsto por el art�culo 192, p�rrafo tercero, de la Ley de Amparo, es la sustentada por esta Segunda S., redactada con el siguiente rubro y texto:

AGENTES ADUANALES. EL AN�LISIS QU�MICO O DE LABORATORIO REQUERIDO PARA QUE NO SE ACTUALICE LA RESPONSABILIDAD SOLIDARIA POR FALSEDAD O INEXACTITUD DE DATOS, S�LO ES EXIGIBLE CUANDO SE TRATE DE LA MERCANC�A ESPECIFICADA POR LA SECRETAR�A DE HACIENDA Y CR�DITO P�BLICO, MEDIANTE REGLAS, EN T�RMINOS DE LA FRACCI�N I DEL ART�CULO 54 DE LA LEY ADUANERA.-Este numeral dispone que el agente aduanal no ser� responsable solidario por el pago de las diferencias de contribuciones, cuotas compensatorias, multas y recargos que se determinen, as� como por el incumplimiento de regulaciones y restricciones no arancelarias, si �stos provienen de la inexactitud o falsedad de los datos y documentos que el contribuyente le hubiera proporcionado, siempre que dicho agente no hubiera podido conocer las mencionadas irregularidades "por no ser apreciable a la vista y por requerir para su identificaci�n de an�lisis qu�mico, o de an�lisis de laboratorio trat�ndose de las mercanc�as que mediante reglas establezca la secretar�a". De su interpretaci�n literal se obtiene que la pr�ctica de los referidos an�lisis, para que al agente aduanal no le resulte responsabilidad solidaria, s�lo es necesaria cuando se trate de las mercanc�as especificadas mediante reglas por la Secretar�a de Hacienda y Cr�dito P�blico, mientras que trat�ndose de cualesquiera otras mercanc�as, bastar� que se demuestre que la inexactitud o falsedad no sea apreciable a la vista. Cabe precisar que si bien la conjunci�n copulativa "y" denota que los requisitos en comento se encuentran vinculados, ello no implica que indefectiblemente deban satisfacerse ambos, ya que la exigencia de que se realicen los mencionados an�lisis se encuentra limitada a las mercanc�as incluidas en las reglas referidas.

Por lo expuesto y fundado, en los art�culos 197-A de la Ley de Amparo y 21, fracci�n VIII, de la Ley Org�nica del Poder Judicial de la Federaci�n, se

resuelve:

PRIMERO

S� existe la contradicci�n de tesis denunciada entre las sustentadas por los Tribunales Colegiados Primero y Tercero respecto de la del Segundo Tribunal Colegiado, todos en Materia Administrativa del Cuarto Circuito.

SEGUNDO

Debe prevalecer, con car�cter jurisprudencial, el criterio establecido en esta resoluci�n, bajo la tesis que ha quedado redactada en la parte final del �ltimo considerando de este fallo.

N.�quese; rem�tase de inmediato al Semanario Judicial de la Federaci�n la tesis de jurisprudencia que se sustenta y h�gase del conocimiento de los Tribunales Colegiados de Circuito, para los efectos establecidos en el art�culo 195 de la Ley de Amparo, y env�ese copia de esta ejecutoria a los Tribunales Colegiados contendientes; en su oportunidad, arch�vese el expediente como asunto concluido.

As� lo resolvi� la Segunda S. de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, por unanimidad de cinco votos de los se�ores Ministros: M.B.L.R., G.D.G.�ngora P., S.S.A.A., G.I.O.M. y presidente J.D.R..

Fue ponente el M.G.I.O.M..