Ejecutoria num. 1a./J. 116/2004 de Suprema Corte de Justicia, Primera Sala - Jurisprudencia - VLEX 26824128

Ejecutoria num. 1a./J. 116/2004 de Suprema Corte de Justicia, Primera Sala

Emisor:Primera Sala
Número de Resolución:1a./J. 116/2004
Materia:Suprema Corte de Justicia de México
Fecha de Publicación: 1 de Abril de 2005
RESUMEN

CONTRADICCIÓN DE TESIS 15/2004-PS. ENTRE LAS SUSTENTADAS POR EL PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO DEL DÉCIMO TERCER CIRCUITO, EL SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA PENAL DEL PRIMER CIRCUITO Y EL PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA PENAL DEL SEXTO CIRCUITO.DESPOJO, DELITO DE. CONDUCTA DOLOSA DE USURPAR UN DERECHO AJENO COMO ELEMENTO DEL TIPO PENAL (ARTÍCULOS 384, FRACCIÓN I, DEL CÓDIGO PENAL PARA EL ESTADO DE OAXACA; 395, FRACCIÓN I, DEL CÓDIGO PENAL PARA EL DISTRITO FEDERAL Y 408, FRACCIÓN I, DEL CÓDIGO DE DEFENSA SOCIAL PARA EL ESTADO DE PUEBLA).

 
ÍNDICE
CONTENIDO

CONTRADICCI�N DE TESIS 15/2004-PS. ENTRE LAS SUSTENTADAS POR EL PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO DEL D�CIMO TERCER CIRCUITO, EL SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA PENAL DEL PRIMER CIRCUITO Y EL PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA PENAL DEL SEXTO CIRCUITO.

CONSIDERANDO:

TERCERO

Puntualizado lo anterior, procede analizar las consideraciones vertidas por los Tribunales Colegiados, a fin de establecer si en este asunto existe o no la contradicci�n de tesis denunciada.

Previamente es conveniente establecer cu�les son los presupuestos requeridos para la existencia de una contraposici�n de criterios entre Tribunales Colegiados.

Al interpretar los art�culos 107, fracci�n XIII, de la Constituci�n Pol�tica de los Estados Unidos Mexicanos y 197-A de la Ley de Amparo, este Alto Tribunal ha estimado que para que exista materia a dilucidar respecto de cu�l criterio debe prevalecer, debe existir cuando menos formalmente, una oposici�n de criterios jur�dicos en los que se controvierta una misma cuesti�n legal; es decir, para que se surta su procedencia, la contradicci�n denunciada debe referirse a las consideraciones, razonamientos o interpretaciones jur�dicas vertidos dentro de la parte considerativa de las sentencias respectivas que son las que originaron, precisamente, las tesis que sustentan los �rganos jurisdiccionales.

En otros t�rminos, se da la contradicci�n anterior cuando concurren los siguientes supuestos:

  1. Que al resolver los negocios, se examinen cuestiones jur�dicas esencialmente iguales y se adopten criterios discrepantes;

  2. Que la diferencia de criterios se presente en las consideraciones, razonamientos o interpretaciones jur�dicas de las sentencias respectivas; y,

  3. Que los distintos criterios provengan del examen de los mismos elementos.

    Es aplicable la tesis de jurisprudencia siguiente:

    "Novena �poca

    "Instancia: Pleno

    "Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta

    "Tomo: XIII, abril de 2001

    "Tesis: P./J. 26/2001

    "P�gina: 76

    CONTRADICCI�N DE TESIS DE TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO. REQUISITOS PARA SU EXISTENCIA. De conformidad con lo que establecen los art�culos 107, fracci�n XIII, primer p�rrafo, de la Constituci�n Federal y 197-A de la Ley de Amparo, cuando los Tribunales Colegiados de Circuito sustenten tesis contradictorias en los juicios de amparo de su competencia, el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n o la S. que corresponda deben decidir cu�l tesis ha de prevalecer. Ahora bien, se entiende que existen tesis contradictorias cuando concurren los siguientes supuestos: a) que al resolver los negocios jur�dicos se examinen cuestiones jur�dicas esencialmente iguales y se adopten posiciones o criterios jur�dicos discrepantes; b) que la diferencia de criterios se presente en las consideraciones, razonamientos o interpretaciones jur�dicas de las sentencias respectivas; y, c) que los distintos criterios provengan del examen de los mismos elementos.

    Efectuada la anterior precisi�n, debe establecerse si los criterios, cuya aparente contradicci�n se denuncia, se ajustan a los requisitos que se contemplan en la jurisprudencia transcrita y para ello, es necesario hacer las siguientes precisiones:

    1. El Primer Tribunal Colegiado del D�cimo Tercer Circuito:

    1. Para resolver el amparo en revisi�n 273/2003, promovido por ... tom� en cuenta los siguientes antecedentes.

    1. ... por su propio derecho, en escrito presentado el veinticuatro de febrero de dos mil tres, en la Oficina de Correspondencia Com�n a los Juzgados de Distrito en el Estado de Oaxaca, solicitaron el amparo y la protecci�n de la Justicia Federal contra actos del J. Quinto de lo Penal, del Distrito Judicial del Centro, director de la Polic�a Ministerial del Estado, con residencia en Oaxaca y director general de Seguridad P�blica en Oaxaca, que se hicieron consistir en la orden de aprehensi�n dictada en su contra en la causa penal n�mero 22/2003, por la primera de las responsables y su ejecuci�n por las restantes.

    2. En el juicio de amparo penal n�mero 205/2003, respectivo, el J. Octavo de Distrito en el Estado de Oaxaca, el veintiuno de mayo de dos mil tres engros� la sentencia en la que, por una parte, neg� la protecci�n constitucional solicitada, respecto del delito de despojo y, por otra, concedi� el amparo en cuanto al il�cito de sedici�n, por falta de fundamentaci�n y motivaci�n.

    3. Contra esa sentencia, las quejosas interpusieron recurso de revisi�n.

    En la resoluci�n en an�lisis, el mencionado Tribunal Colegiado se apoy� en las siguientes consideraciones:

  4. Que el art�culo 384, fracci�n I, del C�digo Penal para el Estado de Oaxaca que contempla la descripci�n t�pica del delito de despojo, lleva impl�cito un elemento subjetivo que consiste en la finalidad de la ocupaci�n de un inmueble con �nimo de apropiaci�n, es decir, debe considerarse que la ocupaci�n de un inmueble ajeno en este tipo de il�citos, significa penetrar en �l, invadirlo y posesionarse del mismo como si se fuera due�o, o sea, apropiarse del inmueble de manera permanente y desde luego de propia autoridad.

  5. Que atendiendo a la naturaleza jur�dica del delito, a diversos criterios emitidos por �rganos jurisdiccionales y a la doctrina, se ha determinado que la ocupaci�n ileg�tima debe entenderse como la realizaci�n de actos tendientes a invadir el inmueble ajeno, cuando la ley lo proh�be, o bien asentarse ah� con el fin de ejercer sobre �l, permanentemente, un poder de hecho turbativo del que previamente ten�a sobre el mismo el sujeto pasivo y que en los casos en que se materializa el delito, el ofendido se ve impedido para seguir ejerciendo sobre el inmueble los derechos inherentes a la propiedad, de donde se arriba a la conclusi�n de que la intenci�n del activo tiende a la ocupaci�n permanente del inmueble, ya porque se crea propietario o porque, aun sabiendo que no lo es, pretende un beneficio patrimonial a trav�s de la invasi�n antes indicada, siendo un elemento subjetivo que debe estar demostrado para la configuraci�n del delito de despojo.

  6. Que sostener que basta la ocupaci�n, sin �nimo de apoderamiento patrimonial porque el delito es instant�neo, es una interpretaci�n que rebasa la intenci�n del legislador de proteger la quieta y pac�fica posesi�n o propiedad dirigido a salvaguardar de invasiones ileg�timas, el patrimonio de las personas f�sicas o morales; por tanto, el �nimo de apropiaci�n lleva inherente un aprovechamiento patrimonial ileg�timo, y al no estar demostrado este elemento esencial de la figura delictiva, no puede configurarse el delito de despojo.

    1. Para resolver el amparo en revisi�n 475/2002, promovido por ... tom� en cuenta los siguientes antecedentes.

    1. ... por su propio derecho, en escrito presentado el treinta de julio de dos mil dos, en la Oficina de Correspondencia Com�n a los Juzgados de Distrito, con residencia en el Estado de Oaxaca, solicit� el amparo y protecci�n de la Justicia Federal contra actos de los Jueces Primero, Segundo, Tercero, Cuarto, Quinto, Sexto y S�ptimo de lo Penal como autoridades ordenadoras y director de la Polic�a Ministerial del Estado como ejecutora, todas con residencia en la ciudad de Oaxaca, consistentes en la orden de aprehensi�n dictada en su contra y su ejecuci�n.

    2. En el juicio de amparo penal n�mero 817/2002 respectivo, el J. Quinto de Distrito en el Estado de Oaxaca, dict� sentencia en la que, por una parte, sobresey� en el juicio en contra de la orden de aprehensi�n atribuida a los Jueces Primero, Tercero, Cuarto, Quinto, Sexto y S�ptimo de lo Penal del Distrito Judicial del Centro, en la ciudad de Oaxaca y, por otra, neg� el amparo contra la orden de aprehensi�n que reclam� del J. Segundo de lo Penal del Distrito Judicial del Centro, y en su ejecuci�n por el director de la Polic�a Ministerial del Estado, ambos con residencia en la ciudad de Oaxaca.

    3. Contra esa sentencia ... interpuso recurso de revisi�n.

    En la resoluci�n en an�lisis, el mencionado Tribunal Colegiado se apoy� en las siguientes consideraciones:

  7. Que no se acredit� el elemento principal de la figura delictiva prevista por el art�culo 384, fracci�n I, del C�digo Penal para el Estado de Oaxaca, pues de los elementos de prueba se desprende que el quejoso y sus acompa�antes, en un acto pol�tico, tomaron el Palacio Municipal con el prop�sito de ejercer presi�n para lograr la destituci�n del presidente municipal y de ninguna manera para hacer uso del inmueble; sin ser obst�culo el que se quedaran en dicho lugar, pues esto no evidencia la ocupaci�n requerida para la configuraci�n del delito.

    1. Para resolver el amparo en revisi�n 212/2003, promovido por ... tom� en cuenta los siguientes antecedentes.

    1. ... por su propio derecho, en escrito presentado el tres de marzo de dos mil tres, en la Oficina de Correspondencia Com�n a los Juzgados de Distrito, con residencia en el Estado de Oaxaca, solicit� el amparo y protecci�n de la Justicia Federal contra actos del J. Quinto de lo Penal con residencia en la ciudad de Oaxaca, consistentes en la resoluci�n dictada en el expediente penal 22/2003.

    2. En el juicio de amparo penal n�mero 236/2003 respectivo, el J. Quinto de Distrito en el Estado de Oaxaca, dict� sentencia en la que neg� el amparo solicitado.

    3. Contra esa sentencia ... interpuso recurso de revisi�n.

    En la resoluci�n en an�lisis, el mencionado Tribunal Colegiado se apoy� en las siguientes consideraciones:

  8. Que el art�culo 384, fracci�n I, del C�digo Penal para el Estado de Oaxaca que contempla la descripci�n t�pica del delito de despojo, lleva impl�cito un elemento subjetivo que consiste en la finalidad de la ocupaci�n de un inmueble con �nimo de apropiaci�n, es decir, la ocupaci�n de un inmueble ajeno en este tipo de il�citos, significa penetrar en �l, invadirlo y posesionarse del mismo como si se fuera due�o, o sea, apropiarse del inmueble de manera permanente y de propia autoridad.

  9. Que atendiendo a la naturaleza jur�dica del delito, a diversos criterios emitidos por �rganos jurisdiccionales y a la doctrina, se ha determinado que la ocupaci�n ileg�tima debe entenderse como la realizaci�n de actos tendientes a invadir el inmueble ajeno, cuando la ley lo proh�be, o bien asentarse ah� con el fin de ejercer sobre �l, permanentemente, un poder de hecho turbativo del que previamente ten�a sobre el mismo el sujeto pasivo y que en los casos en que se materializa el delito, el ofendido se ve impedido para seguir ejerciendo sobre el inmueble los derechos inherentes a la propiedad, de donde se arriba a la conclusi�n de que la intenci�n del activo tiende a la ocupaci�n permanente del inmueble, ya porque se crea propietario, o porque aun sabiendo que no lo es, pretende un beneficio patrimonial a trav�s de la invasi�n antes indicada, siendo un elemento subjetivo que debe estar demostrado para la configuraci�n del delito de despojo.

  10. Que sostener que basta la ocupaci�n, sin �nimo de apoderamiento patrimonial porque el delito es instant�neo, es una interpretaci�n que rebasa la intenci�n del legislador de proteger la quieta y pac�fica posesi�n o propiedad, dirigido a salvaguardar de invasiones ileg�timas el patrimonio de las personas f�sicas o morales; por tanto, el �nimo de apropiaci�n lleva inherente un aprovechamiento patrimonial ileg�timo, y al no estar demostrado este elemento esencial de la figura delictiva, no puede configurarse el delito de despojo.

    1. Para resolver el amparo en revisi�n 223/2003, promovido por el agente del Ministerio P�blico de la Federaci�n adscrito al Juzgado Tercero de Distrito en el Estado de Oaxaca, tom� en cuenta los siguientes antecedentes.

    1. ... por su propio derecho, en escrito presentado el tres de marzo de dos mil tres, en la Oficina de Correspondencia Com�n a los Juzgados de Distrito en el Estado de Oaxaca, solicit� el amparo y protecci�n de la Justicia Federal contra actos del J. Quinto de lo Penal en la ciudad de Oaxaca, consistentes en la resoluci�n de fecha dieciocho de febrero de dos mil tres, dictada dentro del expediente penal n�mero 22/2003.

    2. En el juicio de amparo 236/2003 respectivo, el J. Tercero de Distrito en el Estado de Oaxaca, dict� sentencia en la que, en su �nico punto resolutivo concedi� el amparo al quejoso.

    3. Inconforme contra esa sentencia, el agente del Ministerio P�blico de la Federaci�n adscrito al Juzgado Tercero de Distrito en el Estado de Oaxaca, interpuso recurso de revisi�n.

    En la resoluci�n en an�lisis, el mencionado Tribunal Colegiado se apoy� en las siguientes consideraciones:

  11. Que el art�culo 384, fracci�n I, del C�digo Penal para el Estado de Oaxaca que contempla la descripci�n t�pica del delito de despojo, lleva impl�cito un elemento subjetivo que consiste en la finalidad de la ocupaci�n de un inmueble con �nimo de apropiaci�n, es decir, debe considerarse que la ocupaci�n de un inmueble ajeno en este tipo de il�citos, significa penetrar en �l, invadirlo y posesionarse del mismo como si se fuera due�o, o sea, apropiarse del inmueble de manera permanente y de propia autoridad.

  12. Que atendiendo a la naturaleza jur�dica del delito, a diversos criterios emitidos por �rganos jurisdiccionales y a la doctrina, se ha determinado que la ocupaci�n ileg�tima debe entenderse como la realizaci�n de actos tendientes a invadir el inmueble ajeno, cuando la ley lo proh�be, o bien asentarse ah� con el fin de ejercer sobre �l, permanentemente, un poder de hecho turbativo del que previamente ten�a sobre el mismo el sujeto pasivo y que en los casos en que se materializa el delito, el ofendido se ve impedido para seguir ejerciendo sobre el inmueble los derechos inherentes a la propiedad, de donde se arriba a la conclusi�n de que la intenci�n del activo tiende a la ocupaci�n permanente del inmueble, ya porque se crea propietario, o porque aun sabiendo que no lo es, pretende un beneficio patrimonial a trav�s de la invasi�n antes indicada, siendo un elemento subjetivo que debe estar demostrado para la configuraci�n del delito de despojo.

  13. Que sostener que basta la ocupaci�n, sin �nimo de apoderamiento patrimonial porque el delito es instant�neo, es una interpretaci�n que rebasa la intenci�n del legislador de proteger la quieta y pac�fica posesi�n o propiedad dirigido a salvaguardar de invasiones ileg�timas, el patrimonio de las personas f�sicas o morales; por tanto, el �nimo de apropiaci�n lleva inherente un aprovechamiento patrimonial ileg�timo, y al no estar demostrado este elemento esencial de la figura delictiva, no puede configurarse el delito de despojo.

    1. Para resolver el amparo en revisi�n 224/2003, promovido por el J. Quinto de lo Penal del Distrito Judicial del Centro y ... tomando en cuenta los siguientes antecedentes:

    1. ... por su propio derecho, en escrito presentado el tres de marzo de dos mil tres, en la Oficina de Correspondencia Com�n a los Juzgados de Distrito en el Estado de Oaxaca, solicit� el amparo y protecci�n de la Justicia Federal contra actos del J. Quinto de lo Penal de la ciudad de Oaxaca, consistentes en la resoluci�n de fecha dieciocho de febrero de dos mil tres, dictada dentro del expediente penal n�mero 22/2003.

    2. En el juicio de amparo 236/2003 respectivo, el J. Tercero de Distrito en el Estado de Oaxaca, dict� sentencia en la que, en su �nico punto resolutivo, concedi� el amparo al quejoso.

    3. Contra esa sentencia, el J. Quinto de lo Penal con residencia en la ciudad de Oaxaca interpuso recurso de revisi�n.

    En la resoluci�n en an�lisis, el mencionado Tribunal Colegiado se apoy� en las siguientes consideraciones:

  14. Que el art�culo 384, fracci�n I, del C�digo Penal para el Estado de Oaxaca que contempla la descripci�n t�pica del delito de despojo, lleva impl�cito un elemento subjetivo que consiste en la finalidad de la ocupaci�n de un inmueble con �nimo de apropiaci�n, es decir, la ocupaci�n de un inmueble ajeno en este tipo de il�citos, significa penetrar en �l, invadirlo y posesionarse del mismo como si se fuera due�o, o sea, apropiarse del inmueble de manera permanente y de propia autoridad.

  15. Que atendiendo a la naturaleza jur�dica del delito, a diversos criterios emitidos por �rganos jurisdiccionales y a la doctrina, se ha determinado que la ocupaci�n ileg�tima debe entenderse como la realizaci�n de actos tendientes a invadir el inmueble ajeno, cuando la ley lo proh�be, o bien asentarse ah� con el fin de ejercer sobre �l, permanentemente, un poder de hecho turbativo del que previamente ten�a sobre el mismo el sujeto pasivo y que en los casos en que se materializa el delito, el ofendido se ve impedido para seguir ejerciendo sobre el inmueble los derechos inherentes a la propiedad, de donde se arriba a la conclusi�n de que la intenci�n del activo tiende a la ocupaci�n permanente del inmueble, ya porque se crea propietario, o porque aun sabiendo que no lo es, pretende un beneficio patrimonial a trav�s de la invasi�n antes indicada, siendo un elemento subjetivo que debe estar demostrado para la configuraci�n del delito de despojo.

  16. Que sostener que basta la ocupaci�n, sin �nimo de apoderamiento patrimonial porque el delito es instant�neo, es una interpretaci�n que rebasa la intenci�n del legislador de proteger la quieta y pac�fica posesi�n o propiedad dirigido a salvaguardar de invasiones ileg�timas, el patrimonio de las personas f�sicas o morales; por tanto, el �nimo de apropiaci�n lleva inherente un aprovechamiento patrimonial ileg�timo, y al no estar demostrado este elemento esencial de la figura delictiva, no puede configurarse el delito de despojo.

    Lo hasta aqu� expuesto permite precisar que el Primer Tribunal Colegiado del D�cimo Tercer Circuito al resolver los amparos en revisi�n 273/2003, promovido por ... 212/2003, promovido por ... 223/2003, promovido por el agente del Ministerio P�blico de la Federaci�n adscrito al Juzgado Tercero de Distrito en el Estado de Oaxaca y 224/2003, promovido por el J. Quinto de lo Penal del Distrito Judicial del Centro y ... sostiene que el art�culo 384, fracci�n I, del C�digo Penal para el Estado de Oaxaca que contempla la descripci�n t�pica del delito de despojo, lleva impl�cito un elemento subjetivo que consiste en la finalidad de la ocupaci�n de un inmueble con �nimo de apropiaci�n, es decir, la ocupaci�n de un inmueble ajeno, significa penetrar en �l, invadirlo y posesionarse del mismo como si fuera due�o, o sea, apropiarse del inmueble de manera permanente y de propia autoridad.

    Mientras que en el amparo en revisi�n 475/2002 promovido por ... sostiene el criterio en el sentido de que no se dio el despojo por no acreditarse hacer uso del inmueble, pues el que los particulares se queden en el lugar no demuestra la ocupaci�n requerida para la configuraci�n del delito.

    1. El Segundo Tribunal Colegiado en Materia Penal del Primer Circuito:

    1. Para resolver el amparo en revisi�n 238/87, promovido por ... tom� en cuenta los siguientes antecedentes:

    1. Mediante escrito presentado el siete de marzo de mil novecientos ochenta y siete, cuyo conocimiento correspondi� al J. Primero de Distrito en el Distrito Federal en Materia Penal ... solicit� la protecci�n constitucional contra actos del J. Vig�simo Quinto Penal del Distrito Federal, consistentes en la orden de aprehensi�n de veintid�s de octubre de mil novecientos ochenta y seis, dictada en la causa 243/86, como probable responsable del delito de despojo, as� como el cumplimiento de ese mandato judicial.

    2. El J. Primero de Distrito en el Distrito Federal en Materia Penal dict� sentencia definitiva en el procedimiento correspondiente, en la que, por un lado, se sobresey� respecto del acto reclamado al secretario de Protecci�n y Vialidad y, por otra, se concedi� al quejoso la protecci�n de la Justicia Federal contra los actos reclamados al J.V.�simo Quinto Penal, procurador general de Justicia y director general de la Polic�aJudicial, todas del Distrito Federal.

    3. Contra esa sentencia, el J. Vig�simo Quinto Penal del Distrito Federal, en su car�cter de autoridad responsable ordenadora, interpuso recurso de revisi�n.

    En la resoluci�n en an�lisis, el Tribunal Colegiado precisado, se apoy� en las siguientes consideraciones:

  17. Que no es requisito sine qua non, que exista como elemento subjetivo del tipo de despojo, la voluntad en el sujeto activo del delito, de apropiarse del bien inmueble que ocupe, pues lo que prev� y sanciona la norma legal aplicable, es la toma de posesi�n de un inmueble ajeno, de propia autoridad ya sea ejerciendo violencia f�sica, furtivamente o empleando amenaza o enga�o, y el fin ulterior del infractor, carece de relevancia jur�dica, enti�ndase �ste como apropiaci�n o transmisi�n onerosa o gratuita a un tercero del bien inmueble despojado.

  18. Que el delito es instant�neo y, por tanto, se agota en el mismo momento en que el sujeto activo del il�cito despoja al ofendido del bien inmueble que posee, es decir, que este �ltimo sea desplazado en los actos de dominio que ejerc�a sobre el bien inmueble, y los efectos sean o no permanentes, no impiden que se configure el delito de despojo descrito en el art�culo 395, fracci�n I, del C�digo Penal para el Distrito Federal.

  19. Que no es un elemento indispensable del tipo penal, la voluntad del infractor de apropiarse del bien inmueble que despoja, pues basta que se considere su conducta antijur�dica, de propia autoridad y haciendo violencia, furtivamente o empleando amenaza o enga�o para que ocupe un bien inmueble ajeno o haga uso de �l.

    1. Para resolver el amparo directo 948/88, promovido por ... tomando en cuenta los siguientes antecedentes:

    1. ... solicit� el amparo y protecci�n de la Justicia Federal contra la sentencia dictada por la Sexta S. del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal, de diecinueve de septiembre de mil novecientos ochenta y ocho, relativa al recurso de apelaci�n interpuesto por el quejoso y su defensor, en el proceso n�mero 91/87, modificando la de primer grado para condenar al procesado por el delito de despojo.

    En la resoluci�n en an�lisis, el mencionado Tribunal Colegiado se apoy� en las siguientes consideraciones:

  20. Que de acuerdo al art�culo 395, fracci�n I, del C�digo Penal para el Distrito Federal, y a la propia naturaleza del delito de despojo, �ste se considera instant�neo, aun cuando sus efectos sean permanentes, pues �stos no desaparecen sino hasta que se restituya al ofendido en el goce de la posesi�n respectiva, y toda vez que en el caso concreto no se ha restituido el inmueble, se configura dicho il�cito.

    1. Para resolver el amparo directo 410/90, promovido por ... tomando en cuenta los siguientes antecedentes:

    1. ... solicit� el amparo y protecci�n de la Justicia Federal contra la sentencia dictada por la Octava S. del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal, de diecinueve de febrero de mil novecientos noventa, relativa al recurso de apelaci�n interpuesto por el defensor particular del acusado, en contra del fallo dictado en la causa 56/88, en el que lo modifica, para condenar al quejoso por el delito de despojo.

    En la resoluci�n en an�lisis, el mencionado Tribunal Colegiado se apoy� en las siguientes consideraciones:

  21. Que de acuerdo al art�culo 395, fracci�n I, del C�digo Penal para el Distrito Federal (en su hip�tesis del que de propia autoridad y furtivamente ocupe un inmueble ajeno), se demostr� el cuerpo de la infracci�n penal de despojo porque se trata de un delito instant�neo, en que el agente, de propia autoridad y empleando furtividad, consistente en aprovechar la ausencia de la propietaria, ocupa un bien inmueble ajeno.

    1. Para resolver el amparo directo 372/90, promovido por ... tomando en cuenta los siguientes antecedentes:

    1. ... solicit� el amparo y protecci�n de la Justicia Federal contra actos reclamados de la D�cima Primera S. del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal, como autoridad ordenadora y del director general de Servicios Coordinados de Prevenci�n y Readaptaci�n Social, dependiente de la Secretar�a de G.�n, como ejecutora, consistentes respectivamente, en la sentencia dictada de treinta de enero de mil novecientos ochenta y nueve, en el toca 565/89, relativa al recurso de apelaci�n interpuesto por el quejoso y otros, modificando la de primer grado para condenar al quejoso por el delito de despojo; y en la ejecuci�n del fallo de segundo grado.

    En la resoluci�n en an�lisis, el mencionado Tribunal Colegiado se apoy� en las siguientes consideraciones:

  22. Que de acuerdo al art�culo 395, fracci�n I, del C�digo Penal para el Distrito Federal, el delito de despojo es instant�neo toda vez que se agota en el mismo momento en que el sujeto activo del il�cito despoja al ofendido del bien inmueble que posee, independientemente de que f�sicamente se encuentre o no en el inmueble, pues en el caso concreto, el sujeto activo de propia autoridad y furtivamente ocup� un bien inmueble ajeno e hizo uso de �l; configur�ndose as� el citado delito de despojo.

    1. Para resolver el amparo directo 1288/91, promovido por ... tomando en cuenta los siguientes antecedentes:

    1. ... solicit� el amparo y protecci�n de la Justicia Federal contra actos reclamados del J. Trig�simo Octavo Penal del Distrito Federal, como autoridad ordenadora y del director del Reclusorio Preventivo Norte del Distrito Federal, como autoridad ejecutora, consistentes respectivamente, en la sentencia dictada de veintis�is de junio de mil novecientos noventa y uno, dictada en la causa 178/90 (seguida en la v�a sumaria), en la que se consider� al quejoso como penalmente responsable del delito de despojo calificado; y en la cumplimentaci�n del fallo.

    En la resoluci�n en an�lisis, el mencionado Tribunal Colegiado se apoy� en las siguientes consideraciones:

  23. Que de acuerdo al art�culo 395, fracci�n I (en su hip�tesis al que de propia autoridad y haciendo violencia), y en el pen�ltimo p�rrafo del C�digo Penal para el Distrito Federal, se acredit� el cuerpo del delito de despojo agravado, porque es irrelevante que el acusado no viviera en el predio en que fue detenido y que tampoco haya hecho uso de �l, porque lo sancionable o previsto por la norma, es la toma de posesi�n de un predio al que no se tiene derecho, por cualquiera de los medios comisivos contemplados en dicho precepto, como acontece en el caso concreto.

    Lo hasta aqu� expuesto permite concluir que el Segundo Tribunal Colegiado en Materia Penal del Primer Circuito, sostiene el criterio de que conforme a lo dispuesto en el art�culo 395, fracci�n I, del C�digo Penal para el Distrito Federal, que establece los elementos del delito de despojo, lo que sanciona es la toma de posesi�n de un inmueble ajeno, de propia autoridad ya sea ejerciendo violencia f�sica, furtivamente o empleando amenaza o enga�o; porque el delito es instant�neo y se agota en el mismo momento en que el sujeto activo despoja al ofendido de los actos de dominio, sin importar que los efectos sean o no permanentes; y, por tanto, el fin ulterior del infractor carece de relevancia jur�dica, enti�ndase �ste como apropiaci�n o transmisi�n onerosa o gratuita a un tercero del bien inmueble despojado, adem�s el elemento subjetivo del tipo de despojo, que es la voluntad en el sujeto activo del delito, de apropiarse del bien inmueble que ocupe, tampoco es indispensable para demostrar los elementos del delito de despojo.

    1. El Primer Tribunal Colegiado en Materia Penal del Sexto Circuito, para resolver el amparo directo 642/99, promovido por ... tom� en cuenta los siguientes antecedentes:

    1. Mediante escrito presentado el seis de agosto de mil novecientos noventa y nueve ... por su propio derecho, solicit� ante el entonces �nico Tribunal Colegiado en Materia Penal del Sexto Circuito, el amparo y la protecci�n constitucional contra actos de la Segunda S. del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Puebla y J. Sexto de Defensa Social de Puebla, consistentes en la sentencia definitiva de ocho de junio de mil novecientos noventa y nueve, dictada en el toca de apelaci�n n�mero 788/99, en que revoca la sentencia apelada, emitida por el mencionado J., dentro del proceso n�mero 164/98, que se le instruy� al quejoso por el delito de despojo, as� como su ejecuci�n.

    En la resoluci�n en an�lisis, el Tribunal Colegiado precisado, se apoy� en las siguientes consideraciones:

  24. Que para la comprobaci�n del delito de despojo, previsto en el art�culo 408, fracci�n I, del C�digo de Defensa Social para el Estado de Puebla, basta que se acredite que el sujeto activo realiza una acci�n de uso del inmueble ajeno, sin derecho ni consentimiento de la persona que pueda otorgarlo con arreglo a la ley, sin importar que dicho bien se encuentre o no materialmente ocupado o habitado por el due�o o poseedor, quien puede hallarse distante y aun radicando en otro lugar, sin que por ello deje de ejercer el poder que tiene sobre el bien.

  25. Que con el uso que el quejoso hizo del estacionamiento ubicado en la propiedad del agraviado, turb� la posesi�n pac�fica que el pasivo ten�a, aun cuando �ste se encontrara ausente o no habitara el inmueble.

  26. Que para acreditar el delito de despojo no es necesario que el ofendido sea propietario y compruebe sus derechos de dominio, pues dicho delito implica un ataque a la posesi�n y de ninguna manera se refiere a los derechos de propiedad, as� que basta con que el sujeto activo haga uso del inmueble en las condiciones que marca la norma para que se integre dicho delito.

  27. Que del estudio del citado art�culo 408, fracci�n I, del C�digo de Defensa Social para el Estado de Puebla, se pueden apreciar dos figuras jur�dicas con similar sanci�n: el delito de despojo gen�rico y el despojo de uso, consistiendo este �ltimo en usar un inmueble ajeno con car�cter temporal, sin consentimiento de su due�o o leg�timo poseedor y sin el �nimo de apropiarse del bien inmueble que despoja, pues de acuerdo a la naturaleza del delito, �ste es instant�neo, es decir, se agota en el mismo momento en que el agente despoja al ofendido del bien inmueble que posee, desplaz�ndolo de sus actos de dominio, siendo irrelevante que sus efectos sean o no permanentes y que exista negativa de que el quejoso haya tenido el �nimo de apropiarse del inmueble.

  28. Que en el caso concreto, se est� en presencia del delito de despojo de uso y no de despojo gen�rico, toda vez que se ejercieron actos de dominio que lesionan derechos leg�timos del ocupante del inmueble.

    Lo hasta aqu� expuesto permite concluir que el Primer Tribunal Colegiado en Materia Penal del Sexto Circuito, sostiene el criterio de que para la comprobaci�n del delito de despojo previsto en el art�culo 408, fracci�n I, del C�digo de Defensa Social para el Estado de Puebla, basta que se acredite que el sujeto activo haga uso del bien inmueble, con car�cter temporal, sin consentimiento de su due�o o leg�timo poseedor y sin el �nimo de apropiarse del bien inmueble que despoja, pues de acuerdo a la naturaleza del delito, �ste es instant�neo, es decir, se agota en el mismo momento en que el agente despoja al ofendido del bien inmueble que posee, desplaz�ndolo de sus actos de dominio, siendo irrelevante que sus efectos sean o no permanentes y que el quejoso haya tenido el �nimo de apropiarse del inmueble.

    De lo anterior se obtiene que no existe contradicci�n de tesis entre el criterio sustentado por el Primer Tribunal Colegiado del D�cimo Tercer Circuito al resolver el amparo en revisi�n 475/2002, promovido por ... y el que sostienen el Segundo Tribunal Colegiado en Materia Penal del Primer Circuito, al resolver el amparo en revisi�n 238/87, promovido por ... y los amparos directos n�meros 948/88, promovido por ... 410/90, promovido por ... 372/90, promovido por ... y 1288/91, promovido por ... y por el Primer Tribunal Colegiado en Materia Penal del Sexto Circuito, al resolver el amparo directo n�mero 642/99, promovido por ... toda vez que no se dan los elementos que puntualiza la jurisprudencia preinserta, dado que mientras los Tribunales Colegiados mencionados en �ltimo t�rmino sostienen que no resulta necesario para la configuraci�n del delito de despojo que se d� como elemento subjetivo el �nimo de apropiaci�n por parte del sujeto activo sobre el inmueble materia del il�cito, nada se dice al respecto en la resoluci�n precisada en primer t�rmino, pues en ella s�lo se menciona que el delito de despojo no se configur� porque no se evidencia que se hubiera pretendido hacer uso del inmueble ni la ocupaci�n necesaria del mismo.

    Lo que determina que existan marcadas y significativas diferencias que no hacen posible el emitir por esta S. un pronunciamiento que dirima sobre el criterio a seguir por los tribunales del pa�s en cuanto a si debe o no acreditarse como elemento subjetivo del delito de despojo el �nimo de apropiaci�n por parte del sujeto activo.

    En otro orden de ideas, s� existe contradicci�n de tesis entre los criterios sustentados, por una parte, por el Primer Tribunal Colegiado del D�cimo Tercer Circuito al resolver los amparos en revisi�n 273/2003, promovido por ... 212/2003, promovido por ... 223/2003, promovido por el agente del Ministerio P�blico de la Federaci�n adscrito al Juzgado Tercero de Distrito en el Estado de Oaxaca y 224/2003, promovido por el J. Quinto de lo Penal del Distrito Judicial del Centro y ... y por la otra, por el Segundo Tribunal Colegiado en Materia Penal del Primer Circuito, al resolver el amparo en revisi�n 238/87, promovido por ... y los amparos directos n�meros 948/88, promovido por ... 410/90, promovido por ..., 372/90, promovido por ... y 1288/91, promovido por ... y por el Primer Tribunal Colegiado en Materia Penal del Sexto Circuito, al resolver el amparo directo n�mero 642/99, promovido por ... toda vez que se dan los elementos que puntualiza la jurisprudencia preinserta, dado que:

  29. Al resolver los negocios que se confrontan, el Primer Tribunal Colegiado del D�cimo Tercer Circuito, por una parte, y el Segundo Tribunal Colegiado en Materia Penal del Primer Circuito y el Primer Tribunal Colegiado en Materia Penal del Sexto Circuito, por la otra, examinaron igual cuesti�n jur�dica, esto es, si para la configuraci�n del tipo penal resulta necesario el elemento subjetivo que consiste en el �nimo de apropiaci�n del inmueble.

  30. La diferencia de criterios se presenta en las consideraciones, razonamientos o interpretaciones jur�dicas de las sentencias pronunciadas por los Tribunales Colegiados al resolver los juicios de amparo ante ellos promovidos.

  31. Los distintos criterios provienen del examen de los mismos elementos, esto es, si para la configuraci�n del delito de despojo debe reconocerse como elemento subjetivo el �nimo de apropiaci�n, y aun cuando los tres Tribunales Colegiados analizaron diversos preceptos legales, esto es, los art�culos 384, fracci�n I, del C�digo Penal para el Estado de Oaxaca; 395, fracci�n I, del C�digo Penal para el Distrito Federal y 408, fracci�n I, del C�digo de Defensa Social para el Estado de Puebla, lo cierto es que los tres preceptos establecen presupuestos jur�dicos semejantes en relaci�n con el delito de despojo.

    Adem�s, la problem�tica a dilucidar es de tal generalidad que permitir� que la tesis jurisprudencial resultante tenga aplicaci�n futura para resolver de manera uniforme casos que se presenten con identidad a los denunciados como contradictorios, m�s a�n si se considera que por lo que hace al Distrito Federal, la nueva legislaci�n penal prev� en t�rminos muy similares el delito de despojo, al se�alar en su art�culo 237, fracci�n I:

    "Art�culo 237. Se impondr�n de tres meses a cinco a�os de prisi�n y de cincuenta a quinientos d�as multa:

    I.A. que de propia autoridad, por medio de violencia f�sica o moral, el enga�o o furtivamente, ocupe un inmueble ajeno, haga uso de �l o de un derecho real que no le pertenezca; ...

    En el presente caso tiene aplicaci�n la siguiente tesis de jurisprudencia:

    "Novena �poca

    "Instancia: Primera S.

    "Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta

    "Tomo: XVI, diciembre de 2002

    "Tesis: 1a./J. 78/2002

    "P�gina: 66

    CONTRADICCI�N DE TESIS. NO BASTA PARA SU EXISTENCIA QUE SE PRESENTEN CRITERIOS ANTAG�NICOS SOSTENIDOS EN SIMILARES ASUNTOS CON BASE EN DIFERENTES RAZONAMIENTOS, SINO QUE ADEM�S, AQU�LLOS DEBEN VERSAR SOBRE CUESTIONES DE DERECHO Y GOZAR DE GENERALIDAD. Para la existencia de una contradicci�n de tesis en los t�rminos que regula la Ley de Amparo, es necesario no s�lo que se d� la contradicci�n l�gica entre los criterios, esto es, que se presente un antagonismo entre dos ideas, dos opiniones, que una parte sostenga lo que otra niega o que una parte niegue lo que la otra afirme, sino que es menester que se presenten otras circunstancias en aras de dar cabal cumplimiento a la teleolog�a que en aquella figura subyace. As�, para que sea posible lograr el objetivo primordial de la instancia denominada contradicci�n de tesis, consistente en terminar con los reg�menes de incertidumbre para los justiciables generados a partir de la existencia de criterios contradictorios, mediante la definici�n de un criterio de tipo jurisprudencial que servir� para resolver de manera uniforme casos que en lo futuro se presenten, es indispensable que la problem�tica inmersa en ella sea de tal generalidad que permita que la tesis jurisprudencial resultante tenga aplicaci�n futura en casos que se presenten con identidad o similitud a aquellos que dieron lugar a la propia contradicci�n. Es decir, para que exista la contradicci�n de tesis, no s�lo deben existir los criterios antag�nicos sostenidos en similares asuntos con base en diferentes razonamientos, tal como lo refiere la tesis de jurisprudencia de la anterior Cuarta S. de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, publicada en la Gaceta del Semanario Judicial de la Federaci�n, N�mero 58, octubre de 1992, p�gina 22, de rubro: ?CONTRADICCI�N DE TESIS DE TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO. REQUISITOS PARA SU EXISTENCIA.?, sino que tambi�n es necesario que la cuesti�n jur�dica que hayan estudiado las S.s de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n o los Tribunales Colegiados de Circuito sea una cuesti�n de derecho y no de hecho, que goce de generalidad y no de individualidad, de manera tal que con la jurisprudencia que derive del fallo de la contradicci�n, se cumplan los objetivos perseguidos con su instauraci�n en nuestro sistema.

    En estas condiciones, la materia de an�lisis en la presente contradicci�n, radica en determinar si para que se configure el delito de despojo resulta indispensable que se acredite el �nimo de apropiaci�n por parte del sujeto activo, sobre el inmueble materia del il�cito.

CUARTO

Esta Primera S. de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n considera que debe prevalecer con car�cter de jurisprudencia el criterio que se define en esta resoluci�n, por esta misma S., atentas las siguientes consideraciones:

El Primer Tribunal Colegiado del D�cimo Tercer Circuito, para emitir su resoluci�n se apoy� en el art�culo 384, fracci�n I, del C�digo Penal para el Estado de Oaxaca, que es del tenor siguiente:

"Art�culo 384. Se aplicar� la pena de dos a�os de prisi�n y multa de cien a ciento cincuenta veces el salario:

I.A. que de propia autoridad y haciendo violencia f�sica o moral a las personas o furtivamente o empleando amenazas o enga�o, ocupe un inmueble ajeno o haga uso de �l o de un derecho legal que no le pertenezca. ...

Por su parte, el Segundo Tribunal Colegiado en Materia Penal del Primer Circuito, para emitir su resoluci�n, se fund� en el art�culo 395, fracci�n I, del anterior C�digo Penal para el Distrito Federal, que dice:

"Art�culo 395. Se aplicar� la pena de tres meses a cinco a�os de prisi�n y multa de cincuenta aquinientos pesos:

I.A. que de propia autoridad y haciendo violencia o furtivamente, o empleando amenaza o enga�o, ocupe un inmueble ajeno o haga uso de �l, o de un derecho real que no le pertenezca; ...

Por �ltimo, el Primer Tribunal Colegiado en Materia Penal del Sexto Circuito, sustent� su criterio en el art�culo 408, fracci�n I, del C�digo de Defensa Social para el Estado de Puebla, que dice:

"Art�culo 408. Se impondr� prisi�n de tres meses a tres a�os y multa de cinco a cincuenta d�as de salario:

I.A. que, de propia autoridad, y haciendo violencia o furtivamente, o empleando amenaza o enga�o, ocupe un inmueble ajeno o remueva o altere sus l�mites o, de otro modo, turbe la posesi�n pac�fica del mismo o haga uso de �l, o de un derecho real que no le pertenezca; y ...

Ahora bien, como puede verse de lo anterior, aunque los Tribunales Colegiados se apoyan en preceptos distintos, �stos son coincidentes en cuanto a la hip�tesis del delito de despojo que analizan, y en ninguno de dichos preceptos el legislador fue expreso en cuanto al �nimo de apropiaci�n por parte del sujeto activo para la configuraci�n del il�cito, por lo que la circunstancia de que provengan de cuerpos legales diversos no impide la resoluci�n en este asunto.

En este sentido, esta Primera S. comparte el criterio sustentado por la Segunda S. de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, en la siguiente jurisprudencia:

"Novena �poca

"Instancia: Segunda S.

"Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta

"Tomo: VIII, julio de 1998

"Tesis: 2a./J. 43/98

"P�gina: 93

CONTRADICCI�N DE TESIS. ES INEXISTENTE CUANDO LOS CRITERIOS JUR�DICOS SE BASAN EN DISPOSICIONES LEGALES DE CONTENIDO DIFERENTE.-Es inexistente la contradicci�n de tesis cuando los Tribunales Colegiados examinan el mismo problema jur�dico pero lo hacen fund�ndose e interpretando disposiciones legales distintas y no coincidentes, de tal suerte que, de lo sostenido por uno y otro tribunales, no puede surgir contradicci�n, pues para ello ser�a necesario que hubieran examinado el problema jur�dico a la luz de un mismo dispositivo legal o de preceptos distintos pero que coincidan en cuanto a lo que establecen, y que hubieran sostenido criterios diversos.

Tampoco es �bice para resolver la presente contradicci�n de tesis que el ordenamiento legal del Distrito Federal a que se hace referencia, haya sido abrogado conforme al art�culo quinto transitorio del decreto de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, publicado en la Gaceta Oficial del Distrito Federal el diecis�is de julio de dos mil dos, toda vez que la definici�n del criterio que deben seguir los tribunales del pa�s resulta indispensable, ya que es factible que puedan encontrarse pendientes algunos asuntos que, regulados por dicho ordenamiento, deban resolverse conforme a la tesis que llegue a establecerse con motivo de esta contradicci�n.

Tiene aplicaci�n la jurisprudencia siguiente:

"Novena �poca

"Instancia: Primera S.

"Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta

"Tomo: XVIII, diciembre de 2003

"Tesis: 1a./J. 64/2003

"P�gina: 23

CONTRADICCI�N DE TESIS. DEBE RESOLVERSE AUN CUANDO LOS CRITERIOS QUE CONSTITUYEN SU MATERIA DERIVEN DE PRECEPTOS LEGALES DEROGADOS.-Es procedente resolver la denuncia de contradicci�n de tesis propuesta respecto de tesis en pugna referidas a preceptos legales derogados, pues aun cuando el sentido �nico de la resoluci�n que se dicte sea fijar el criterio que debe prevalecer, sin afectar las situaciones jur�dicas concretas derivadas de los asuntos en los que se hubieren dictado las sentencias que sustentaron las tesis opuestas, conforme a lo dispuesto en el segundo p�rrafo del art�culo 197-A de la Ley de Amparo, la definici�n del criterio jurisprudencial es indispensable, ya que es factible que aunque se trate de normas derogadas, puedan encontrarse pendientes algunos asuntos que, regulados por ellas, deban resolverse conforme a la tesis que llegue a establecerse con motivo de la contradicci�n.

Precisado lo anterior, debe puntualizarse que los art�culos 384, fracci�n I, del C�digo Penal para el Estado de Oaxaca, 395, fracci�n I, del anterior C�digo Penal para el Distrito Federal, y 408, fracci�n I, del C�digo de Defensa Social para el Estado de Puebla, prev�n que se configura el delito de despojo cuando se ocupe un inmueble, se haga uso de �l o de un derecho real que no le pertenezca, siempre que sea bajo propia autoridad, haciendo violencia o furtivamente, o mediante amenaza o enga�o.

Los preceptos en an�lisis al sancionar la ocupaci�n y uso indebido de inmuebles, tutelan la posesi�n inmediata de los mismos, es decir, la que se detenta en el momento de los hechos, independientemente del t�tulo con que se ejerza, toda vez que el tipo penal no requiere necesariamente que el sujeto pasivo deba ser el propietario leg�timo del inmueble.

Los preceptos en estudio, al extender la protecci�n a los derechos reales, esto es, al poder jur�dico que se ejerce, directa e inmediatamente sobre una cosa, para obtener de ella el grado de aprovechamiento que le autoriza su t�tulo legal y que es oponible erga omnes, protegen el derecho de propiedad sobre los inmuebles, as� como los derechos directos (usufructo, uso, habitaci�n y servidumbre) y accesorios (hipoteca y prenda) que de �l derivan, o bien cada uno de estos derechos de manera aislada cuando no derivan de la propiedad, sino de un convenio o diverso acto jur�dico celebrado entre particulares.

Todos estos derechos protegidos por el legislador (posesi�n inmediata de inmuebles, propiedad de los mismos y derechos reales) conllevan impl�cita la figura gen�rica de la posesi�n, pues ya sea por posesi�n derivada o por uso, o bien por propiedad o por cualquier otro derecho real, el titular se encuentra establecido possidere, sea de hecho o jur�dicamente, en el inmueble y detenta el posee, es decir, el poder o se�or�o, que es el medio necesario para realizar todos los fines que permite el derecho que se detenta; siendo esta posesi�n, en s� misma, con independencia del dominio, la que en el tipo penal de desalojo merece el amparo de la ley y que nadie puede turbar arbitrariamente, pues s�lo puede cambiar en virtud de una causa jur�dica, por lo que el legislador sanciona a quien pretenda mudar o cambiar la causa de posesi�n a su s�lo arbitrio.

Ahora bien, la figura gen�rica de la posesi�n se integra por dos elementos fundamentales:

  1. El corpus, que se refiere al conjunto de hechos o actos materiales de uso, goce o transformaci�n que una persona ejerce y realiza sobre una cosa; este elemento s�lo da a la persona que detenta el inmueble una situaci�n que recibe el nombre de tenencia, que aun cuando es la base de la posesi�n, por s� sola no la implica.

  2. El animus, que es el elemento indispensable de la posesi�n, consiste en la intenci�n de conducirse como propietario a t�tulo de dominio al ejercitar actos materiales de detentaci�n del inmueble; a este animus es al que se le designa como animus domini o animus rem sibi habendi y es el factor determinante, creador, soberano de la posesi�n; diverso al animus detinendi que es el que tiene una persona cuando retiene una cosa ajena no para s�, sino en nombre de otra.

En este orden de ideas siendo la posesi�n, como figura gen�rica, lo que esencialmente se protege en el tipo penal de despojo, es claro que en �ste el legislador pretendi� sancionar la sustracci�n del patrimonio, por medios no leg�timos, del corpus y del animus que la integran, y no s�lo a uno de esos elementos, pues los mismos, en conjunto, integran la referida posesi�n; siendo por ello que la sola intromisi�n a un inmueble no es suficiente para tipificar la conducta como despojo, pues esta intromisi�n, sin �nimo de apropiaci�n, se encuentra referida �nicamente al corpus y no al animus y, en ausencia de este �ltimo, no podemos estar en presencia de la posesi�n que tutela el mencionado tipo penal.

Por tanto, para la integraci�n del tipo penal de despojo, es necesario en todo caso, que est� presente una conducta dolosa de usurpar un derecho ajeno sobre un inmueble, a trav�s de la ocupaci�n o uso del mismo o de un derecho real, a fin de integrar las partes objetiva y subjetiva del tipo, esta �ltima expresada en el querer y entender de la conducta il�cita, en este caso, la sustituci�n del poseedor en sus derechos.

En este sentido resulta ilustrativa la siguiente tesis:

"Sexta �poca

"Instancia: Primera S.

"Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n

"Volumen: XXVII, Segunda Parte

"P�gina: 46

"DESPOJO, DELITO DE.-Aun cuando no se emplee violencia, ni amagos, ni amenazas, el delito de despojo de inmuebles se configura cuando alguien, motu proprio, ocupa un terreno ajeno y realiza actos que ostensiblemente demuestran su prop�sito de apropi�rselo, si lo hace furtivamente; y la connotaci�n que en la sem�ntica tiene el t�rmino ?furtivo?, como lo consigna el Diccionario Razonado de Legislaci�n y Jurisprudencia de D.J.�n E., es: ?Lo que se hace a escondidas y como hurto y todo lo que uno toma, de d�a o de noche, clandestina o manifiestamente, con �nimo de apropi�rselo contra la voluntad de su due�o?.

"Amparo directo 1067/59. R.M. y coagraviados. 3 de septiembre de 1959. Unanimidad de cuatro votos. Ponente: A.�n Mercado Alarc�n.

"Sexta �poca, Segunda Parte:

"V.V., p�gina 138. Amparo directo 4089/55. J.G.P.�rez L. y coagraviados. 17 de septiembre de 1957. Unanimidad de cuatro votos. Ponente: J.J.G.B..

"V�ase: Ap�ndice al Semanario Judicial de la Federaci�n 1917-1995, Tomo II, Primera Parte, tesis 130, p�gina 74, bajo el rubro ?DESPOJO, NATURALEZA DEL.?

Nota: En el Ap�ndice 1917-1985, p�gina 211, esta tesis aparece bajo el rubro ?DESPOJO, DELITO DE.?.

Consecuentemente, no basta con que el sujeto activo se introduzca en un bien inmueble ajeno y, en su caso, haga uso de �l, para que pueda tipificarse esa conducta como despojo, sino que para ello es necesario que despliegue una conducta dolosa de usurpar un derecho ajeno sobre un inmueble, a trav�s de la ocupaci�n o uso del mismo o de un derecho real, con el �nimo de sustituir al poseedor leg�timo en el ejercicio de sus derechos, pues es este elemento el que lleva inherente un aprovechamiento patrimonial ileg�timo y determina que el sujeto pasivo se vea impedido para seguir ejerciendo sobre el inmueble de que se trate los derechos inherentes a la propiedad o posesi�n.

En este orden de ideas, la conducta dolosa de usurpar un derecho ajeno, con el consecuente despliegue de actos que demuestren su intenci�n de sustituir al poseedor precisamente en esa calidad, determina un elemento de tipo necesario para que se integre la figura de despojo, pues de no encontrarse presente, la misma tipificar�a un supuesto penal diverso, en el que solamente se requiera la intromisi�n a un bien inmueble, p�blico o privado, sin justificaci�n legal alguna, por tutelar como derecho protegido la inviolabilidad del domicilio, y no la posesi�n.

En atenci�n a lo expuesto, esta Primera S. considera que el criterio que debe prevalecer con car�cter de jurisprudencia, en t�rminos del art�culo 192 de la Ley de Amparo y que deber� identificarse con el n�mero que le corresponda, queda redactado bajo los siguientes rubro y texto:

DESPOJO, DELITO DE. CONDUCTA DOLOSA DE USURPAR UN DERECHO AJENO COMO ELEMENTO DEL TIPO PENAL (ART�CULOS 384, FRACCI�N I, DEL C�DIGO PENAL PARA EL ESTADO DE OAXACA; 395, FRACCI�N I, DEL C�DIGO PENAL PARA EL DISTRITO FEDERAL Y 408, FRACCI�N I, DEL C�DIGO DE DEFENSA SOCIAL PARA EL ESTADO DE PUEBLA).-La posesi�n inmediata de inmuebles, la propiedad de los mismos y los derechos reales que el legislador protege a trav�s del tipo penal de despojo previsto en los art�culos 384, fracci�n I, del C�digo Penal para el Estado de Oaxaca; 395, fracci�n I, del C�digo Penal para el Distrito Federal y 408, fracci�n I, del C�digo de Defensa Social para el Estado de Puebla, conllevan impl�cita la figura gen�rica de la posesi�n y en el tipo penal de despojo que prev�n esos dispositivos el legislador pretende sancionar la sustracci�n del patrimonio, por medios no leg�timos, del corpus y del animus que integran la posesi�n, y no s�lo de uno de esos elementos, pues ambos, en conjunto, integran la referida figura gen�rica; siendo por ello que para la integraci�n del tipo penal de despojo, es necesario en todo caso, que est� presente una conducta dolosa de usurpar un derecho ajeno sobre un inmueble a trav�s de la ocupaci�n o uso del mismo o de un derecho real, a fin de integrar las partes objetiva y subjetiva del tipo, esta �ltima expresada en el querer y entender de la conducta il�cita, en este caso, la sustituci�n del poseedor en sus derechos; por lo que es insuficiente que el sujeto activo se introduzca en un bien inmueble ajeno y, en su caso, haga uso de �l, pues resulta indispensable el despliegue de esa conducta dolosa de usurpar un derecho ajeno, por ser el elemento que lleva inherente un aprovechamiento patrimonial ileg�timo y determina que el sujeto pasivo se vea impedido para seguir ejerciendo sobre el inmueble de que se trate los derechos inherentes a la propiedad o posesi�n; por lo que la mencionada conducta dolosa determina un elemento del tipo necesario para que se integre el delito de despojo, y de no encontrarse presente, se tipificar� un supuesto penal diverso, en el que se tutele la inviolabilidad del domicilio y no la posesi�n, por requerirse solamente la intromisi�n a un bien inmueble, p�blico o privado, sin justificaci�n legal alguna.

Por lo expuesto y fundado se

resuelve:

PRIMERO

No existe contradicci�n de tesis entre los criterios sustentados, por una parte, por el Primer Tribunal Colegiado del D�cimo Tercer Circuito al resolver el amparo en revisi�n 475/2002, promovido por ... y, por la otra, por el Segundo Tribunal Colegiado en Materia Penal del Primer Circuito, al resolver el amparo en revisi�n 238/87, promovido por ... y los amparos directos n�meros 948/88, promovido por ... 410/90, promovido por ... 372/90, promovido por ... y 1288/91, promovido por ... y por el Primer Tribunal Colegiado en Materia Penal del Sexto Circuito, al resolver el amparo directo n�mero 642/99, promovido por ... .

SEGUNDO

S� existe contradicci�n de tesis entre los criterios sustentados, por una parte, por el Primer Tribunal Colegiado del D�cimo Tercer Circuito al resolver los amparos en revisi�n 273/2003, promovido por ... 212/2003, promovido por ... 223/2003, promovido por el agente del Ministerio P�blico de la Federaci�n, adscrito al Juzgado Tercero de Distrito en el Estado de Oaxaca y 224/2003, promovido por el J. Quinto de lo Penal del Distrito Judicial del Centro y ... y, por la otra, por el Segundo Tribunal Colegiado en Materia Penal del Primer Circuito, al resolver el amparo en revisi�n 238/87, promovido por ... y los amparos directos n�meros 948/88, promovido por ... 410/90, promovido por ... 372/90, promovido por ... y 1288/91, promovido por ... y por el Primer Tribunal Colegiado en Materia Penal del Sexto Circuito, al resolver el amparo directo n�mero 642/99, promovido por ... .

TERCERO

Se declara que debe prevalecer el criterio sustentado por esta Primera S. de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, bajo la tesis jurisprudencial que ha quedado redactada en el �ltimo considerando de esta resoluci�n.

CUARTO

D�sele publicidad a esta ejecutoria, en t�rminos del art�culo 195 de la Ley de Amparo.

N.�quese; c�mplase y en su oportunidad arch�vese el expediente.

As�, lo resolvi� la Primera S. de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, por unanimidad de cuatro votos de los se�ores Ministros: Jos� de Jes�s G.�o P., J.N.S.M., J.R.�n C.�o D�az y presidenta O.S.C. de G.�a V. (ponente).