Ejecutoria num. 2a./J. 118/2003 de Suprema Corte de Justicia, Segunda Sala - Jurisprudencia - VLEX 26825172

Ejecutoria num. 2a./J. 118/2003 de Suprema Corte de Justicia, Segunda Sala

Emisor:Segunda Sala
Número de Resolución:2a./J. 118/2003
Localizacion:GENARO DAVID GÓNGORA PIMENTEL.
Materia:Suprema Corte de Justicia de México
Fecha de Publicación: 1 de Enero de 2004
RESUMEN

CONTRADICCIÓN DE TESIS 130/2003-SS. ENTRE LAS SUSTENTADAS POR LOS TRIBUNALES COLEGIADOS TERCERO Y DÉCIMO TERCERO EN MATERIA ADMINISTRATIVA, AMBOS DEL PRIMER CIRCUITO.TRIBUTOS. DEVOLUCIÓN PARCIAL DE SALDO A FAVOR DEL CONTRIBUYENTE. EL PAGO DE LA DIFERENCIA FALTANTE DEBE COMPRENDER INTERESES, A PARTIR DE QUE VENZA EL PLAZO QUE PREVÉ EL PÁRRAFO TERCERO DEL ARTÍCULO 22 DEL CÓDIGO FISCAL DE LA FEDERACIÓN.

 
ÍNDICE
CONTENIDO

CONTRADICCI�N DE TESIS 130/2003-SS. ENTRE LAS SUSTENTADAS POR LOS TRIBUNALES COLEGIADOS TERCERO Y D�CIMO TERCERO EN MATERIA ADMINISTRATIVA, AMBOS DEL PRIMER CIRCUITO.

MINISTRO PONENTE: G.D.G.P..

SECRETARIO: B.V.G..

CONSIDERANDO:

TERCERO

El Tercer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito al resolver la revisi�n fiscal 81/2003, promovida por TFM, S.A. de C.V., declar� procedente y parcialmente fundado el recurso y revoc� la sentencia recurrida; dicha sentencia, en la parte que interesa, dice:

SEXTO. ... Como puede verse de la parte considerativa antes transcrita, la Sala del conocimiento determin� que resultaban fundados los conceptos de anulaci�n de la parte actora, toda vez que de acuerdo con los art�culos 17-A y 22 del C�digo F. de la Federaci�n, las devoluciones a favor de los contribuyentes deb�an actualizarse desde el mes en que se present� la declaraci�n que dio origen al saldo a favor y hasta aquel en que la devoluci�n se encuentre a disposici�n del contribuyente, para lo cual se deb�a aplicar el factor de actualizaci�n que resulta de dividir el �ndice Nacional de Precios al Consumidor del mes anterior a aquel en que la devoluci�n se encuentre a disposici�n del contribuyente entre el �ndice correspondiente al mes anterior a aquel en que se present� la declaraci�n correspondiente, lo que no hab�a acontecido en la especie, ya que la demandada hab�a cumplido parcialmente, pues la primera devoluci�n que autoriz� al actor por la cantidad de $12'623,160.00, no se encontraba debidamente actualizada, como ella misma lo hab�a reconocido en su segundo oficio en el que de nuevo autoriz� la devoluci�n del monto restante ($83,522.00), concluyendo que dicho monto no hab�a sido debidamente actualizado. Que ello era as�, toda vez que al momento de cubrir esta �ltima suma, correspondiente al mes de abril de 1999, �nicamente lo hab�a actualizado hasta el mes de agosto de ese a�o, lo cual era ilegal, ya que el periodo que debi� actualizar era el comprendido desde el mes de mayo de dicho a�o, fecha en que se present� el saldo a favor, hasta aquel en que la devoluci�n estuviese a disposici�n del contribuyente, 9 de mayo de 2001. D.�n que se estima acertada, toda vez que la actualizaci�n es una figura establecida en el C�digo F. de la Federaci�n atendiendo a la erosi�n que sufre la moneda por el transcurso del tiempo y que tiene por objeto que ese fen�meno no incida sobre las contribuciones que el erario federal deja de percibir por falta de pago oportuno, lo cual se hizo extensivo, en observancia a los principios de equidad y justicia, a los casos en que las autoridades hacendarias no devuelvan en el plazo establecido por la ley, las cantidades que los contribuyentes pagan indebidamente y las que procedan conforme a la ley. La actualizaci�n opera por el transcurso del tiempo y con motivo de los cambios de precios en el pa�s a fin de darle el valor real al monto de la cantidad enterada indebidamente en el momento del pago, para que el contribuyente reciba una suma equivalente a la que cubri� inicialmente, de lo que deriva que la actualizaci�n no es accesoria a las contribuciones, sino que participa de la misma naturaleza de �stas, conclusi�n que encuentra apoyo en lo establecido por el art�culo 17-A del C�digo F. de la Federaci�n, toda vez que, en lo relativo, dispone: ?Art�culo 17-A. ... Las cantidades actualizadas conservan la naturaleza jur�dica que ten�an antes de la actualizaci�n. ...?. Tiene aplicaci�n al respecto, en la parte conducente, el criterio sustentado por el Tribunal Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, en la tesis n�mero P. CI/98, consultable en el Tomo VIII, diciembre de 1998, p�gina 220, Novena �poca del Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta, que a continuaci�n se transcribe: ?ACTUALIZACI�N DEL MONTO DE CONTRIBUCIONES. LA CIRCUNSTANCIA DE QUE SIRVA DE BASE PARA CALCULAR LOS RECARGOS Y LAS MULTAS, NO REVELA UNA DOBLE O TRIPLE SANCI�N. La actualizaci�n del monto de las contribuciones implica darles su valor real al momento en que se efect�a su pago, para que el fisco reciba una suma equivalente a la que hubiera percibido de haberse cubierto dentro del plazo legal, mas con ello no se le resarcen los perjuicios ocasionados por la falta de pago oportuno, concretamente, por no haber podido disponer en su momento de las cantidades de dinero derivadas del pago puntual de las contribuciones, a fin de sufragar los gastos p�blicos, ni tampoco sanciona al infractor, aspectos que distinguen a la actualizaci�n tanto de los recargos, como de las multas. Adem�s, conforme al �ltimo p�rrafo del art�culo 17-A del C�digo F. de la Federaci�n, las cantidades actualizadas conservan la naturaleza jur�dica que ten�an antes de la actualizaci�n, es decir, se trata de contribuciones, a diferencia de los recargos y las sanciones, que aunque participan de la naturaleza de aqu�llas, son accesorios. Por consiguiente, la circunstancia de que las contribuciones deban actualizarse y, sobre la cantidad obtenida, calcularse los recargos y las multas, no revela una doble o triple sanci�n, ya que son rubros diversos que nacen a la vida jur�dica por diferentes conceptos.?. En este sentido, contrario a lo aseverado por la autoridad recurrente en el caso a estudio y por lo que respecta a la actualizaci�n de la cantidad de $83,522.00 que deriva del saldo a favor pendiente de devoluci�n por parte del fisco de $12'623,160.00 del impuesto al valor agregado de abril de mil novecientos noventa y nueve, resulta innegable que conforme a lo establecido en el art�culo 17-A del C�digo F. de la Federaci�n, dicha cantidad actualizada conserva la naturaleza jur�dica que ten�a antes de la actualizaci�n, es decir, se trata de contribuciones, y como tal es susceptible de actualizarse sin que ello signifique una actualizaci�n sobre otra actualizaci�n. As� es, tal como lo establece el art�culo 17-A del C�digo F. de la Federaci�n, en la parte relativa ?Art�culo 17-A. ... Las cantidades actualizadas conservan la naturaleza jur�dica que ten�an antes de la actualizaci�n. ...?, por lo que en el caso, la cantidad de $83,522.00 conserva la naturaleza jur�dica de la contribuci�n pagada respecto de la cual se obtuvo un saldo a favor y, por tanto, es susceptible de actualizarse hasta en tanto se cubra al contribuyente. Resulta aplicable a lo antes considerado la tesis n�mero P. XLIII/99, sustentada por el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, consultable en el Tomo IX, mayo de 1999, p�gina 12, Novena �poca del Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta, que es del tenor siguiente: ?CONTRIBUCI�N. SU MONTO ACTUALIZADO EN LOS T�RMINOS DEL ART�CULO 17-A DEL C�DIGO FISCAL DE LA FEDERACI�N CONSERVA LA NATURALEZA JUR�DICA DE AQU�LLA Y, POR TANTO, ES UN MEDIO DE CONTRIBUIR AL GASTO P�BLICO. La actualizaci�n del monto de las contribuciones no cubiertas en la fecha o dentro del plazo fijado por las disposiciones fiscales, prevista por el art�culo 17-A del C�digo F. de la Federaci�n, opera por el transcurso del tiempo y con motivo de los cambios de precios en el pa�s a fin de dar el valor real al monto de la contribuci�n en el momento del pago para que el fisco reciba una suma equivalente a la que hubiera percibido de haberse cubierto en tiempo la contribuci�n, lo que explica que el �ltimo p�rrafo del art�culo citado disponga que la cantidad actualizada conserva la naturaleza jur�dica que ten�a antes de la actualizaci�n. �sta no requiere para tener la naturaleza aludida, de integrarse con todos los elementos de un tributo, como ser�an entre otros, una base y una tasa, en la medida que no constituye una contribuci�n diversa e independiente de la que se actualiza, sino que es la propia contribuci�n no cubierta en tiempo y a la que se ha dado el valor real que le corresponde. Por tanto, si la cantidad actualizada conserva la naturaleza jur�dica de la contribuci�n, constituye una de las formas de contribuir al gasto p�blico conforme al art�culo 31, fracci�n IV de la Constituci�n.?. En este sentido, cabe concluir que la actualizaci�n opera por el transcurso del tiempo y con motivo de los cambios de precios en el pa�s a fin de darle el valor real al monto de la cantidad enterada en el momento del pago, para que el contribuyente reciba una suma equivalente a la que cubri� inicialmente, de lo que deriva que la actualizaci�n no es accesoria a las contribuciones, sino que es la propia contribuci�n no cubierta en tiempo y a la que se ha dado el valor real que le corresponde. Por otra parte, la agraviada manifiesta que la sentencia recurrida es violatoria del numeral 237 del c�digo tributario, toda vez que la S.F. realiz� un indebido an�lisis respecto del pago de los intereses que le corresponden a la devoluci�n por la cantidad de $83,522.00 que present� la contribuyente. Sigue manifestando que ello es as�, en virtud de que indebidamente la a quo determin� que proced�a el pago de los intereses respecto de la cantidad antes mencionada a partir de que se realiz� el pago de lo indebido y hasta la fecha en que se efect�e �ste, siendo que la cantidad que solicit� la actora deriv� de un saldo a favor, adem�s de que la devoluci�n de dicho saldo corresponde al mes de abril de 1999, del impuesto al valor agregado por un monto hist�rico $12'466,067.00, por lo que de acuerdo al art�culo 22, p�rrafo tercero, del C�digo F. de la Federaci�n, vigente en el citado a�o, ten�a cuarenta d�as para efectuar dicha devoluci�n, de tal forma que si exced�a de ese plazo estar�a obligada al pago de los intereses, lo que no aconteci� en la especie, pues efectu� el citado pago el d�a 13 de agosto de 1999, es decir, antes de que transcurrieran los cuarenta d�as referidos. Que en esa tesitura, se�ala la agraviada que la �nica cantidad que fue devuelta fuera del t�rmino de 40 d�as, fue respecto de la cantidad de $83,533.00, por lo que de acuerdo al citado numeral, dicha cantidad genera intereses pero �nicamente a partir de que se excedieron los plazos que ten�a para efectuar la devoluci�n en forma oportuna. Resulta infundado el agravio a estudio. En efecto, la S.F. respecto del pago de intereses consider� lo siguiente: (se omite su transcripci�n por no ser necesaria para la resoluci�n del asunto). Tal como se advierte, la S.F. consider� que conforme al art�culo 22, s�ptimo p�rrafo, del C�digo F. de la Federaci�n, al no haber hecho la devoluci�n completa dentro del plazo de cincuenta d�as que ten�a para hacerlo, era procedente el pago de intereses. Que ello era as�, si se tomaba en cuenta que la actora hab�a presentado su solicitud de devoluci�n el 2 de julio de 1999, en tanto que la autoridad demandada hab�a efectuado la devoluci�n el 13 de agosto de ese a�o en cantidad de $12'623,160.00, siendo que la cantidad correcta a devolverse era de $12'706,682.00, tal como lo reconoci� la autoridad demandada al efectuar el pago de $83,522.00, de la diferencia hasta el 9 de mayo de 2001; concluyendo que la contribuyente ten�a derecho a obtener del fisco federal intereses a partir de la fecha en que se efectu� el pago de lo indebido, pero respecto del monto no devuelto, esto es, del �ltimo monto se�alado, calculado desde el d�a siguiente a aquel en que se hab�a vencido ese t�rmino. As� es, en el caso resulta acertada la consideraci�n de la S.F. en el sentido de que es procedente el pago de intereses, ya que si bien es cierto �sta se refiri� al pago de lo indebido, siendo que en el presente caso se estaba ante la presencia de un saldo a favor, ello no obsta para que sea correcta la determinaci�n de la fecha a partir de la cual se debe pagar intereses, pues ante la falta de pago oportuno por parte de la autoridad hacendaria, tal como se dispone en el art�culo 22 del C�digo F. de la Federaci�n, constituyen una indemnizaci�n para el contribuyente por parte del fisco federal por la devoluci�n inoportuna del pago de las contribuciones a las que ten�a derecho el actor. Resultando en el caso ilustrativas las consideraciones que sustentan la contradicci�n de tesis n�mero 52/2000-SS, de la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, consultable en el Tomo XII, diciembre de 2000, p�gina 313, Novena �poca del Semanario Judicial de la Federaci�n, que en la parte que interesa refiere: ?SEXTO. Para efectuar el estudio relativo a la materia de la presente contradicci�n, es conveniente precisar, en primer lugar, lo que debe entenderse por actualizaci�n e intereses, para luego determinar la naturaleza y alcances de estos �ltimos en materia fiscal. En el Diccionario Jur�dico Mexicano del Instituto de Investigaciones Jur�dicas de la Universidad Nacional Aut�noma de M�xico, Editorial Porr�a, novena edici�n, a fojas mil setecientos ochenta y siguiente, establece lo que debe entenderse por intereses: �Intereses. I.(. lat�n interest, sustantivaci�n del verbo interesse, importar). En un sentido estricto, se identifica con el provecho, rendimiento o utilidad que se obtiene del capital (dinero). Asimismo, puede considerarse como el beneficio econ�mico que se logra de cualquier clase de inversi�n. En un sentido m�s amplio: compensaci�n en dinero o en cualquier valor que recibe el acreedor en forma accesoria al cumplimiento de una obligaci�n. II. 1) Naturaleza. Los intereses son frutos civiles (a. 893, CC): no merman la esencia y cantidad del bien del cual provienen. 2) J.Y.A.�teles advert�a que el dinero debe ser est�ril (pecunia non parit pecuniam); igual criterio sustentaba el cristianismo . En cuanto toca a la legitimidad moral de los intereses, ello se ve superado y se habla sobre su justificaci�n: el dinero es una mercanc�a que puede ser alquilada o vendida como todas las otras; el dinero es el signo de los valores y �stos pueden ser arrendados; existe una privaci�n de su uso por parte de quien lo presta: debe gratific�rsele; surgen los conceptos del da�o emergente (a. 2108 CC) y de lucro cesante (a. ... 2107 CC), etc. 3) Prop�sito. (Branca). 4). Clases. A) Bruto (nominal). Dentro de �l se distinguen varios conceptos: a. una prima de riesgo; b. un costo de administraci�n del pr�stamo, y c. una indemnizaci�n contra la devaluaci�n del capital ante el alza de precios. B) Neto (puro). Es el remuneratorio, al descontar los elementos del bruto o nominal. C) L.. Los que se pagan en el mutuo, por el mutuo mismo. D) Compensatorios. Los que se devengan durante el plazo convenido, para resarcir el consecuente desfase econ�mico. E) M.. Los que se pagan como sanci�n a t�tulo de reparaci�n (indemnizaci�n) a los da�os y perjuicios causados por el retraso en el cumplimiento. Aqu� siempre tiene derecho el acreedor a los intereses legales a partir del d�a de la mora ...�. En esencia, los intereses son las ganancias o utilidades que se obtienen en forma accesoria al cumplimiento de una obligaci�n. Existen diversas clases, entre otros, los moratorios, que son los destinados a reparar el perjuicio resultante del cumplimiento inoportuno o extempor�neo de una obligaci�n. Los intereses que se establecen en el C�digo F. de la Federaci�n, concretamente en su art�culo 22, corresponden a los previstos como moratorios en la legislaci�n civil, pues constituyen una indemnizaci�n al contribuyente por parte del fisco federal por la devoluci�n inoportuna del pago de las contribuciones enteradas indebidamente o en exceso. En cambio, la actualizaci�n es una figura establecida en el C�digo F. de la Federaci�n atendiendo a la erosi�n que sufre la moneda por el transcurso del tiempo y que tiene por objeto que ese fen�meno no incida sobre las contribuciones que el erario federal deja de percibir por falta de pago oportuno, lo cual se hizo extensivo, en observancia a principios de equidad y justicia, a los casos en que las autoridades hacendarias no devuelvan en el plazo establecido por la ley, las cantidades que los contribuyentes pagan indebidamente y las que procedan conforme a la ley. Debe precisarse que la naturaleza jur�dica de los intereses y de la actualizaci�n del monto del pago de lo indebido es diversa, pues aun cuando ambas figuras operan en los casos en que la autoridad fiscal no devuelva oportunamente aqu�l, los intereses son accesorios de la contribuci�n pagada de manera incorrecta y tienen por objeto indemnizar al contribuyente por la devoluci�n inoportuna de ese pago, mientras que la actualizaci�n opera por el transcurso del tiempo y con motivo de los cambios de precios en el pa�s a fin de darle el valor real al monto de la cantidad enterada indebidamente en el momento del pago, para que el contribuyente reciba una suma equivalente a la que cubri� inicialmente, mas con ello no se le resarcen los perjuicios ocasionados por la falta de pago oportuno. De lo expuesto, deriva que la actualizaci�n no es accesoria a las contribuciones, sino que participa de la misma naturaleza de �stas, conclusi�n que encuentra apoyo en lo establecido por el art�culo 17-A del C�digo F. de la Federaci�n, toda vez que, en lo relativo, dispone: �Las cantidades actualizadas conservan la misma naturaleza jur�dica que ten�an antes de la actualizaci�n.�. Tiene aplicaci�n al respecto, en la parte conducente, el criterio sustentado por el Tribunal Pleno de esta Suprema Corte de Justicia de la Naci�n que a continuaci�n se transcribe: �Novena �poca. Instancia: Pleno. Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta. Tomo: VIII, diciembre de 1998. Tesis: P. CI/98. P�gina: 220. ACTUALIZACI�N DEL MONTO DE CONTRIBUCIONES. LA CIRCUNSTANCIA DE QUE SIRVA DE BASE PARA CALCULAR LOS RECARGOS Y LAS MULTAS, NO REVELA UNA DOBLE O TRIPLE SANCI�N. La actualizaci�n del monto de las contribuciones implica darles su valor real al momento en que se efect�a su pago, para que el fisco reciba una suma equivalente a la que hubiera percibido de haberse cubierto dentro del plazo legal, mas con ello no se le resarcen los perjuicios ocasionados por la falta de pago oportuno, concretamente, por no haber podido disponer en su momento de las cantidades de dinero derivadas del pago puntual de las contribuciones, a fin de sufragar los gastos p�blicos, ni tampoco sanciona al infractor, aspectos que distinguen a la actualizaci�n tanto de los recargos, como de las multas. Adem�s, conforme al �ltimo p�rrafo del art�culo 17-A del C�digo F. de la Federaci�n, las cantidades actualizadas conservan la naturaleza jur�dica que ten�an antes de la actualizaci�n, es decir, se trata de contribuciones, a diferencia de los recargos y las sanciones, que aunque participan de la naturaleza de aqu�llas, son accesorios. Por consiguiente, la circunstancia de que las contribuciones deban actualizarse y, sobre la cantidad obtenida, calcularse los recargos y las multas, no revela una doble o triple sanci�n, ya que son rubros diversos que nacen a la vida jur�dica por diferentes conceptos.�. Precisado lo anterior y atendiendo a que la materia de la contradicci�n deriva de la interpretaci�n de los p�rrafos tercero y cuarto del art�culo 22 del C�digo F. de la Federaci�n, vigentes en mil novecientos noventa y cinco, es necesaria su transcripci�n, en el entendido de que el citado numeral se reproduce en su integridad a fin de apreciar en su contexto las disposiciones de referencia. �Art�culo 22. Las autoridades fiscales est�n obligadas a devolver las cantidades pagadas indebidamente y las que procedan de conformidad con las leyes fiscales. La devoluci�n podr� hacerse de oficio o a petici�n del interesado, mediante cheque nominativo para abono en cuenta del contribuyente o certificadosexpedidos a nombre de este �ltimo, los que se podr�n utilizar para cubrir cualquier contribuci�n que se pague mediante declaraci�n, ya sea a su cargo o que deba enterar en su car�cter de retenedor. Los retenedores podr�n solicitar la devoluci�n siempre que �sta se haga directamente a los contribuyentes. Cuando la contribuci�n se calcule por ejercicios, �nicamente se podr� solicitar la devoluci�n del saldo a favor de quien present� la declaraci�n del ejercicio, salvo que se trate del cumplimiento de resoluci�n o sentencia firmes de autoridad competente, en cuyo caso podr� solicitarse la devoluci�n independientemente de la presentaci�n de la declaraci�n. Si el pago de lo indebido se hubiera efectuado en cumplimiento de acto de autoridad, el derecho a la devoluci�n nace cuando dicho acto hubiera quedado insubsistente. Lo dispuesto en este p�rrafo no es aplicable a la determinaci�n de diferencias por errores aritm�ticos, las que dar�n lugar a la devoluci�n siempre que no haya prescrito la obligaci�n en los t�rminos del antepen�ltimo p�rrafo de este art�culo. Cuando se solicite la devoluci�n, �sta deber� efectuarse dentro del plazo de tres meses siguientes a la fecha en que se present� la solicitud ante la autoridad fiscal competente con todos los datos, informes y documentos que se�ale la forma oficial respectiva. El fisco federal deber� pagar la devoluci�n que proceda actualizada conforme a lo previsto en el art�culo 17-A de este c�digo, desde el mes en que se present� la declaraci�n hasta aquel en que la devoluci�n se efect�e. Si la devoluci�n no se hubiera efectuado en el plazo de tres meses, las autoridades fiscales pagar�n intereses que se calcular�n a partir del d�a siguiente al de vencimiento de dicho plazo, conforme a una tasa que se aplicar� sobre la devoluci�n actualizada y que ser� igual a la prevista para los recargos en los t�rminos del art�culo 21 del citado c�digo. El contribuyente que habiendo efectuado el pago de una contribuci�n determinada por �l mismo o por la autoridad, interponga oportunamente los medios de defensa que las leyes establezcan y obtenga resoluci�n firme que le sea favorable total o parcialmente, tendr� derecho a obtener del fisco federal el pago de intereses conforme a una tasa que ser� igual a la prevista para los recargos en los t�rminos del art�culo 21 de este c�digo, sobre las cantidades actualizadas que se hayan pagado indebidamente y a partir de que se efectu� el pago. En estos casos el contribuyente podr� compensar las cantidades a su favor, incluyendo los intereses contra cualquier contribuci�n que se pague mediante declaraci�n, ya sea a su cargo o que deba enterar en su car�cter de retenedor. T.�ndose de contribuciones que tengan un fin espec�fico s�lo podr�n compensarse contra la misma contribuci�n. En ning�n caso los intereses a cargo del fisco federal exceder�n de los que se causen en diez a�os. Cuando las autoridades fiscales procedan a la devoluci�n de cantidades se�aladas como saldo a favor en las declaraciones presentadas por los contribuyentes, sin que medie m�s tr�mite que la simple comprobaci�n de que se efectuaron los pagos de contribuciones que el contribuyente declara haber hecho, la orden de devoluci�n no implicar� resoluci�n favorable al contribuyente. Si la devoluci�n se hubiera efectuado y no procediera, se causar�n recargos en los t�rminos del art�culo 21 de este c�digo, sobre las cantidades actualizadas tanto por las devueltas indebidamente, como por las de los posibles intereses pagados por las autoridades fiscales, a partir de la fecha de la devoluci�n. La obligaci�n de devolver prescribe en los mismos t�rminos y condiciones que el cr�dito fiscal. La devoluci�n mediante los certificados a que se refiere el primer p�rrafo de este art�culo s�lo se podr� hacer cuando los contribuyentes tengan obligaci�n de retener contribuciones, de efectuar pagos provisionales mediante declaraci�n y cuando as� lo soliciten. Lo dispuesto en el cuarto p�rrafo de este art�culo tambi�n ser� aplicable cuando las autoridades fiscales hayan efectuado compensaci�n de oficio en los t�rminos del pen�ltimo p�rrafo del art�culo 23.�. En el numeral transcrito, se establece la obligaci�n de las autoridades fiscales de devolver las contribuciones pagadas indebidamente, as� como las que procedan de conformidad con las leyes fiscales. T.�ndose del pago de lo indebido, se prev�n dos hip�tesis: a) En el p�rrafo tercero se establece que cuando se solicite la devoluci�n del pago de lo indebido, �sta deber� efectuarse dentro del plazo de tres meses siguientes a la fecha en que se present� aqu�lla ante la autoridad competente y que el fisco federal deber� autorizar la devoluci�n que proceda actualizada conforme a lo previsto en el art�culo 17-A del C�digo F. de la Federaci�n, desde el momento en que se present� la declaraci�n hasta aquel en que la devoluci�n se realice y que si �sta no se efect�a en el t�rmino se�alado, la autoridad fiscal pagar� intereses que se calcular�n a partir del d�a siguiente al del vencimiento de ese plazo, conforme a una tasa que se aplicar� sobre la devoluci�n actualizada y que ser� igual a la prevista para los recargos. b) En el cuarto p�rrafo del propio precepto, se determina que el contribuyente que habiendo efectuado el pago de una contribuci�n determinada por �l mismo o por la autoridad, interponga oportunamente los medios de defensa que las leyes establezcan y obtenga resoluci�n firme que le sea favorable total o parcialmente, tendr� derecho a obtener del fisco federal el pago de intereses sobre las cantidades que se hayan enterado indebidamente a partir de la fecha en que se efectu�. Ahora bien, en los casos que se analizaron en los juicios de amparo directo que dieron origen a la presente contradicci�n, las contribuciones solicitadas fueron determinadas por el mismo contribuyente, la autoridad fiscal autoriz� que se devolvieran, pero no determin� su actualizaci�n en los t�rminos previstos por el C�digo F. de la Federaci�n, es decir, a partir del d�a en que se efectu� el pago de lo indebido, sino desde la fecha de la presentaci�n de la solicitud de devoluci�n, lo que origin� que aqu�l promoviera recurso administrativo de revocaci�n, en el que se consider� fundada tal reclamaci�n. Pues bien, atendiendo a que las cantidades actualizadas conservan la naturaleza jur�dica que ten�an antes de su actualizaci�n, resulta l�gico considerar que la determinaci�n que autoriza que se devuelva el pago de contribuciones enteradas indebidamente, pero que calcula incorrectamente su actualizaci�n otorgando una cantidad menor a la que legalmente procede, constituye una resoluci�n parcialmente favorable al contribuyente, dado que no se autoriza el pago de lo indebido en su integridad, pues, seg�n se ha visto, la actualizaci�n forma parte integrante del mismo y la autoridad fiscal no la estim� procedente en el monto que correspond�a conforme a la ley. Luego, si la autoridad hacendaria autoriza el reembolso de la suma indebidamente pagada, pero determina incorrectamente su actualizaci�n, el contribuyente se ve obligado a promover recurso administrativo de revocaci�n y obtiene resoluci�n favorable, es de concluirse que en tal hip�tesis s� procede el pago de intereses a partir de que se realiz� el pago de lo indebido, pero s�lo respecto de la cantidad que inicialmente no se hab�a autorizado, en t�rminos de lo previsto por el cuarto p�rrafo del art�culo 22 del C�digo F. de la Federaci�n, toda vez que aqu�lla no cumpli� debidamente con la obligaci�n que le impone el citado precepto de devolver las cantidades pagadas en exceso actualizadas en los t�rminos que a la postre se autorizaron por la propia autoridad fiscal, pues para ello, se reitera, fue necesario que se agotara el mencionado medio de impugnaci�n. Al respecto debe precisarse que por la cantidad por la que la autoridad autoriza la devoluci�n, el pago debe hacerse dentro de los tres meses se�alados, sin que sea necesario esperar la resoluci�n del recurso, pues tal cuesti�n no ser� materia del mismo. En efecto, la circunstancia de que en tales casos se obligue al contribuyente a interponer recurso de revocaci�n para obtener el pago de una suma que inicialmente no se autoriz�, genera la obligaci�n a cargo del fisco federal de pagarle los intereses correspondientes a esa cantidad desde la fecha en que se efectu� el pago de lo indebido a fin de indemnizarlo por la falta de pago oportuno. Por las razones expuestas, no obsta que el p�rrafo cuarto del art�culo 22 del C�digo F. de la Federaci�n no establezca de manera expresa que cuando no se autoriza correctamente la actualizaci�n del pago de una contribuci�n determinada por el contribuyente, �ste interponga oportunamente los medios de defensa que la ley establezca y obtenga resoluci�n firme que sea favorable total o parcialmente, tambi�n tendr� derecho a obtener del fisco federal el pago de intereses sobre las contribuciones enteradas indebidamente a partir de que se efectu�; toda vez que, como se estableci� en p�rrafos precedentes, las cantidades actualizadas conservan la naturaleza jur�dica que ten�a antes de su actualizaci�n, es decir, tambi�n constituyen pago de lo indebido. En conclusi�n, si la autoridad fiscal no autoriza la cantidad �ntegra a que tiene derecho el contribuyente que realiz� el pago indebido, incluyendo su actualizaci�n, y esto origina que �ste interponga el recurso correspondiente para obtener la suma negada, aqu�lla est� obligada a pagarle intereses desde la fecha en que se efectu� dicho pago, respecto de las cantidades que inicialmente neg�, en t�rminos de lo dispuesto por el cuarto p�rrafo del art�culo 22 del C�digo F. de la Federaci�n vigente en mil novecientos noventa y cinco. Por �ltimo, debe precisarse que en el supuesto analizado en relaci�n con las cantidades, respecto de las cuales no se autoriz� la devoluci�n, por no hacerse correctamente la actualizaci�n, no tiene aplicaci�n lo dispuesto en el p�rrafo tercero del mencionado numeral, referente a que si no se cubre el pago de lo indebido dentro del plazo que para tal efecto se prev�, se pagar�n intereses a partir del d�a siguiente al de su vencimiento, dado que en �ste se parte de la base de que se autoriz� �ntegramente el reembolso de aqu�l, desde luego incluyendo su actualizaci�n, situaci�n que no acontece en la hip�tesis de referencia, puesto que fue necesario que se promoviera recurso de revocaci�n para que se autorizara la devoluci�n del pago de lo indebido en los t�rminos previstos por el C�digo F. de la Federaci�n. Por el contrario, por lo que toca a la cantidad autorizada, los intereses tendr�n que determinarse conforme al aludido p�rrafo tercero del art�culo 22 del C�digo F. citado. Adem�s, el derecho del contribuyente al pago de intereses desde la fecha en que se realiz� el pago de lo indebido, en los casos en que se ve obligado a promover los medios de impugnaci�n procedentes para obtener su devoluci�n �ntegra, encuentra su justificaci�n en el hecho de que la autoridad hacendaria no autoriza inicialmente las sumas que legalmente proced�an, lo que provoca que aqu�l tenga que combatir tal determinaci�n, es decir, se establece el pago de intereses para indemnizar al contribuyente por el pago inoportuno, motivado por la conducta asumida por la autoridad.?. Las anteriores consideraciones motivaron la formaci�n de la jurisprudencia n�mero 2a./J. 105/2000, cuyos rubro y texto son los siguientes: ?CONTRIBUCIONES PAGADAS INDEBIDAMENTE. SI LA AUTORIDAD S�LO APRUEBA PARCIALMENTE LA DEVOLUCI�N, PERO AL RESOLVERSE LA REVOCACI�N SE DETERMINA QUE DEBE SER TOTAL, LOS INTERESES DEBEN CALCULARSE A PARTIR DE LA FECHA EN QUE PAG� LO INDEBIDO, PERO S�LO RESPECTO DEL REMANENTE CONSECUENCIA DEL RECURSO, EN T�RMINOS DE LO DISPUESTO EN EL ART�CULO 22 DEL C�DIGO FISCAL DE LA FEDERACI�N, VIGENTE EN 1995. Los p�rrafos tercero y cuarto del invocado numeral prev�n dos formas de calcular los intereses a cargo del fisco federal, trat�ndose de la devoluci�n de contribuciones determinadas por el propio contribuyente y pagadas indebidamente; la primera, se actualiza cuando habiendo procedido la devoluci�n, �sta no se efect�a dentro del plazo de tres meses que tiene la autoridad hacendaria para hacerlo, hip�tesis en la que el pago de intereses debe calcularse a partir del d�a siguiente al del vencimiento de aquel plazo; la segunda, se configura cuando se niega la devoluci�n de dicho pago y el contribuyente promueve los medios de defensa que la ley establece y obtiene resoluci�n firme que le sea favorable, caso en el cual el pago de intereses debe realizarse desde la fecha en que se llev� a cabo el pago de lo indebido. En estas condiciones, si la autoridad fiscal autoriza la devoluci�n solicitada, pero s�lo parcialmente en virtud de que hizo una actualizaci�n de la cantidad pagada indebidamente que no corresponde a la pretendida por el contribuyente y �ste se ve en la necesidad de promover recurso administrativo de revocaci�n, obteniendo resoluci�n favorable, resulta l�gico concluir que la cantidad rechazada se ubica en el supuesto que se prev� en el p�rrafo cuarto del art�culo en cuesti�n y, por ello, el contribuyente tiene derecho a obtener del fisco federal intereses a partir de la fecha en que se efectu� el pago de lo indebido, pero s�lo respecto de la cantidad que inicialmente no se hab�a autorizado. Por el contrario, en relaci�n con la cantidad cuya devoluci�n fue admitida desde un principio por la autoridad, los intereses que deber�n cubrirse se calcular�n conforme a lo dispuesto en el p�rrafo tercero del propio precepto, o sea, desde el vencimiento del plazo de tres meses que la autoridad ten�a para hacer la devoluci�n respectiva, debiendo advertirse que en cuanto a la suma cuya devoluci�n fue autorizada, no es necesario esperar la resoluci�n que deba recaer al recurso pues �sta no es materia del mismo.?. De conformidad con las anteriores consideraciones que en esencia resultan aplicables, por referir el caso a estudio, siendo acertado lo estimado por la Sala en el sentido de que resulta procedente el pago de intereses, dado que la autoridad no autoriz� la devoluci�n del saldo a favor en la forma en que lo prev� la legislaci�n fiscal y tal como se desprende la jurisprudencia en cita, el pago de dichos intereses debe efectuarse desde el momento en que se present� el saldo a favor y s�lo por la cantidad de $83,522.00, motivo por el cual debe desestimarse el agravio en estudio.

CUARTO

Por su parte, la Magistrada presidenta del D�cimo Tercer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito, por oficio 2075, remiti� la copia de la resoluci�n dada al expediente RF-46/2003-592, promovido por TFM, Sociedad An�nima de Capital Variable, y en el que se resolvi� declarar procedente y fundado el recurso de conformidad con lo siguiente:

S�PTIMO. Son fundados los argumentos que hace valer la autoridad recurrente, en su primer agravio, por los motivos que se expondr�n a continuaci�n. De los autos del juicio fiscal 1951/02-17-03-3, origen (sic) la sentencia sujeta a revisi�n se advierte que el representante legal de TFM, Sociedad An�nima de Capital Variable, demand� la nulidad de la resoluci�n contenida en el oficio n�mero 330-SAT-III-1-b-2001-19199, de fecha uno de octubre de dos mil uno, emitida por la subadministradora de Servicios ?2?, de la Administraci�n de Servicios ?A? de la Administraci�n Central de Recaudaci�n de Grandes Contribuyentes de la Administraci�n General de Grandes Contribuyentes, dependiente del Servicio de Administraci�n Tributaria, por la que se determin� que no proced�a el c�lculo de intereses y �nicamente se autoriz� la devoluci�n a la demandante del saldo a su favor, por concepto del impuesto al valor agregado del mes de diciembre de dos mil, por la cantidad de ciento cuarenta y dos mil novecientos treinta y ocho pesos; resoluci�n que para una mejor comprensi�n se transcribe a continuaci�n: (se omite su transcripci�n por no ser necesaria para la resoluci�n del asunto). Por otra parte, cabe destacar que del considerando segundo de la sentencia impugnada se observa que la S.F. sostuvo que la litis propuesta consist�a en resolver si era procedente el pago de intereses solicitado por la demandante y, por consiguiente, determinar si la resoluci�n impugnada se apeg� a lo dispuesto por el art�culo 22 del C�digo F. de la Federaci�n. As�, la S.F. estim� que el primer concepto de impugnaci�n que plante� la actora resultaba fundado y suficiente para declarar la nulidad de la resoluci�n impugnada, por los motivos siguientes: 1. La empresa TFM, Sociedad An�nima de Capital Variable, el treinta de enero del dos mil uno, solicit� a la autoridad hacendaria la devoluci�n del saldo a favor en materia del impuesto al valor agregado, en cantidad de veintiocho millones ciento doce mil cuatrocientos seis pesos. 2. Por oficio 330-SAT-III-SDS2-01-4501 la demandada autoriz� la devoluci�n de la cantidad de veintis�is millones cuatrocientos sesenta y cinco mil doscientos veinticinco pesos, misma que le fue depositada a la contribuyente accionante el catorce de mayo de dos mil uno. 3. Toda vez que a la actora no se le devolvi� el total de la cantidad solicitada, por escritos del catorce de agosto y catorce de septiembre del dos mil uno, solicit� la debida devoluci�n. 4. Mediante el oficio impugnado la autoridad demandada, en atenci�n a los escritos identificados en el punto anterior, resolvi� devolver la cantidad de ciento cuarenta y dos mil novecientos treinta y ocho pesos negando, asimismo, el c�lculo y pago de intereses, que es precisamente de lo que se duele la demandante. As�, la S.F. consider� la falsedad del argumento de la demandada en el sentido de que: ?... la autoridad actu� apegada a derecho desde el momento mismo que procedi� a actualizar la cantidad devuelta mediante oficio n�mero 330-SAT-III-SDS2-01-4501 ...? (primer devoluci�n), porque del an�lisis que se hace de la resoluci�n impugnada se desprend�a que la autoridad ?recalcul�? dado que no se tom� en cuenta el �ndice Nacional de Precios al Consumidor que en derecho correspond�a, por lo cual autoriz� una nueva devoluci�n. Asimismo, consider� la S.F. que la demandante prob� ante la demandada, que la primera devoluci�n estaba mal efectuada y que exist�an diferencias a su favor, pues as� lo hizo constar la autoridad demandada. Luego, se�al� la Sala que de conformidad con el art�culo 22, s�ptimo p�rrafo, del C�digo F. de la Federaci�n, las autoridades fiscales, en caso de darse el supuesto, est�n obligadas a devolver a los contribuyentes el saldo a favor que soliciten conforme lo establezca dicha legislaci�n, cantidades que deben ser debidamente actualizadas conforme lo establece el art�culo 17-A del mismo ordenamiento legal, desde el mes en que present� la declaraci�n que contenga el saldo a favor hasta aquel en que la devoluci�n se efectu�, se�alando para tales efectos que la devoluci�n debe realizarse en un plazo m�ximo, entre otro, de cuarenta d�as, cuando se realice mediante dep�sito en cuenta bancaria del contribuyente, como aconteci� en el caso, contado a partir de la fecha en que se present� la solicitud de devoluci�n ante la autoridad hacendaria, de lo contrario la autoridad fiscal deber� pagar intereses. En ese sentido, la Sala sostuvo que si la autoridad demandada no efectu� de manera completa la devoluci�n que en derecho correspond�a, sino hasta el nueve de octubre de dos mil uno, era inconcuso que hab�an transcurrido en exceso los cuarenta d�as a que se refiere el art�culo 22 antes invocado, por lo que era claro que se conculcaba en perjuicio de la actora lo estatuido en ese precepto, porque la devoluci�n no se dio el catorce de mayo de dos mil uno, pues fue mal calculada y rectificada posteriormente, motivo por el cual a dicha devoluci�n no se le pod�a dar los alcances que pretend�a la demandada, pues fue parcial, y no es sino hasta la emisi�n del oficio ahora impugnadocuando efectiva y legalmente se devuelve lo solicitado, de ah� lo fundado del argumento. Precisado lo anterior, para una mejor comprensi�n de este an�lisis, es conveniente destacar que el art�culo 22 del C�digo F. de la Federaci�n, vigente al momento de haberse solicitado la devoluci�n de la cantidad a favor por parte de la contribuyente, es del tenor literal siguiente: Ahora bien, se hace necesario transcribir el art�culo 22 del C�digo F. de la Federaci�n, que es del tenor literal siguiente: ?Art�culo 22. Las autoridades fiscales est�n obligadas a devolver las cantidades pagadas indebidamente y las que procedan de conformidad con las leyes fiscales. La devoluci�n podr� hacerse de oficio o a petici�n del interesado, mediante cheque nominativo para abono en cuenta del contribuyente o certificados expedidos a nombre de este �ltimo, los que se podr�n utilizar para cubrir cualquier contribuci�n que se pague mediante declaraci�n, ya sea a su cargo o que deba enterar en su car�cter de retenedor. Las autoridades fiscales efectuar�n la devoluci�n mediante dep�sito en cuenta bancaria del contribuyente, cuando �ste les proporcione el n�mero de su cuenta bancaria en la solicitud de devoluci�n o en la declaraci�n correspondiente. Los retenedores podr�n solicitar la devoluci�n siempre que �sta se haga directamente a los contribuyentes. Cuando la contribuci�n se calcule por ejercicios, �nicamente se podr� solicitar la devoluci�n del saldo a favor de quien present� la declaraci�n del ejercicio, salvo que se trate del cumplimiento de resoluci�n o sentencia firmes de autoridad competente, en cuyo caso podr� solicitarse la devoluci�n independientemente de la presentaci�n de la declaraci�n. Si el pago de lo indebido se hubiera efectuado en cumplimiento de acto de autoridad, el derecho a la devoluci�n nace cuando dicho acto queda insubsistente. Lo dispuesto en este p�rrafo no es aplicable a la determinaci�n de diferencias por errores aritm�ticos, las que dar�n lugar a la devoluci�n siempre que no haya prescrito la obligaci�n en los t�rminos del antepen�ltimo p�rrafo de este art�culo. Cuando se solicite la devoluci�n, �sta deber� efectuarse dentro del plazo de cincuenta d�as siguientes a la fecha en que se present� la solicitud ante la autoridad fiscal competente con todos los datos, informes y documentos que se�ale el reglamento de este c�digo. T.�ndose de devoluciones que se efect�en mediante dep�sito en cuenta bancaria del contribuyente, la devoluci�n deber� efectuarse dentro del plazo de cuarenta d�as contados en los t�rminos de este p�rrafo. Las autoridades fiscales para verificar la procedencia de la devoluci�n, podr�n requerir al contribuyente, en un plazo no mayor de veinte d�as posteriores a la presentaci�n de la solicitud de devoluci�n, los datos, informes o documentos adicionales que considere necesarios y que est�n relacionados con la misma. Para tal efecto, las autoridades fiscales requerir�n al promovente a fin de que en un plazo m�ximo de veinte d�as cumpla con lo solicitado, apercibido que de no hacerlo dentro de dicho plazo, se le tendr� por desistido de la solicitud de devoluci�n correspondiente. Cuando la autoridad requiera al contribuyente los datos, informes o documentos antes se�alados, el periodo transcurrido entre la fecha en que se hubiera notificado el requerimiento de los mismos y la fecha en que �stos sean proporcionados en su totalidad por el contribuyente, no se computar� en la determinaci�n de los plazos para la devoluci�n antes mencionados. No se considerar� que las autoridades fiscales inician el ejercicio de sus facultades de comprobaci�n, cuando soliciten los datos, informes y documentos a que se refiere este p�rrafo, pudiendo ejercerlas en cualquier momento. Las autoridades fiscales, en un plazo no mayor de veinte d�as posteriores a la presentaci�n de la solicitud de devoluci�n, podr�n requerir al contribuyente que no hubiera presentado solicitudes de devoluci�n en el ejercicio fiscal en que se haga la solicitud y en el anterior, o que solicite devoluciones en montos superiores en 20% del promedio actualizado de devoluciones obtenidas en los �ltimos doce meses, salvo que se trate de contribuyentes que hubiesen presentado el aviso de inversiones, que garantice por un periodo de seis meses, un monto equivalente a la devoluci�n solicitada, en la forma establecida en la fracci�n I del art�culo 141 de este c�digo, apercibido que de no hacerlo dentro del plazo de veinte d�as siguientes a que surta sus efectos la notificaci�n de dicho requerimiento, se le tendr� por desistido de la solicitud de devoluci�n respectiva. El plazo transcurrido entre el d�a en que surta sus efectos la notificaci�n y el otorgamiento de la garant�a, no se computar� en la determinaci�n de los plazos para la devoluci�n. El aviso de inversiones se presentar� dentro de los tres meses anteriores a la fecha en que se presente la solicitud de devoluci�n correspondiente y deber� se�alar las caracter�sticas de la inversi�n y el monto aproximado de la misma. El promedio actualizado de las devoluciones obtenidas en los �ltimos doce meses, se determinar� conforme a lo siguiente: el monto de cada una de las devoluciones obtenidas en los �ltimos doce meses sin incluir la actualizaci�n y dem�s accesorios que la autoridad hubiera efectuado, se actualizar� por el periodo comprendido desde el mes en que se recibi� la devoluci�n y hasta el �ltimo mes del periodo de doce meses por el que se efect�a el c�lculo, en t�rminos del art�culo 17-A de este c�digo. El promedio se obtendr� sumando cada una de las devoluciones obtenidas actualizadas y dividiendo el resultado entre el n�mero de devoluciones obtenidas en dicho periodo. Una vez otorgada la garant�a, se proceder� a poner a disposici�n del contribuyente la devoluci�n solicitada y, en su caso, los intereses. En caso de que la devoluci�n resulte improcedente, y una vez que se hubiere notificado al contribuyente la resoluci�n respectiva, las autoridades fiscales dar�n el aviso a que se refiere la fracci�n II del art�culo 141-A de este c�digo. El importe transferido a la Tesorer�a de la Federaci�n, se tomar� a cuenta del adeudo que proceda de conformidad con el p�rrafo d�cimo del presente art�culo. Transcurrido el plazo de seis meses a que se refiere el p�rrafo cuarto sin que se presente dicho aviso, el contribuyente podr� retirar el importe de la garant�a y sus rendimientos. El fisco federal deber� pagar la devoluci�n que proceda actualizada conforme a lo previsto en el art�culo 17-A de este c�digo, desde el mes en que se realiz� el pago de lo indebido o se present� la declaraci�n que contenga el saldo a favor hasta aquel en que la devoluci�n est� a disposici�n del contribuyente. Se entender� que la devoluci�n est� a disposici�n del contribuyente a partir de la fecha en que la autoridad efect�e el dep�sito en la instituci�n bancaria se�alada en la solicitud de devoluci�n o se notifique a dicho contribuyente la autorizaci�n de la devoluci�n respectiva, cuando no haya se�alado la cuenta bancaria en que se debe efectuar el dep�sito. Cuando el contribuyente presente solicitud de devoluci�n del pago de lo indebido, y �sta no se efect�e en los plazos indicados en el tercer p�rrafo de este art�culo, o se niega y posteriormente es concedida por la autoridad en cumplimiento de una resoluci�n dictada en un recurso administrativo o por un �rgano jurisdiccional, las autoridades fiscales pagar�n intereses que se calcular�n a partir del d�a siguiente al del vencimiento de dichos plazos, o de que hubiera surtido efectos la notificaci�n de la resoluci�n por la que se neg� la devoluci�n solicitada, seg�n se trate, conforme a una tasa que ser� igual a la prevista para los recargos por mora, en los t�rminos del art�culo 21 de este c�digo que se aplicar� sobre la devoluci�n actualizada. Cuando el fisco federal deba pagar intereses a los contribuyentes sobre las cantidades actualizadas que les deba devolver, pagar� dichos intereses conjuntamente con la cantidad principal objeto de la devoluci�n actualizada. En los casos distintos a los previstos en el p�rrafo anterior, en los que el contribuyente obtenga el derecho a la devoluci�n del pago de lo indebido, por as� disponerlo una resoluci�n dictada en un recurso administrativo o por un �rgano jurisdiccional, las autoridades fiscales pagar�n intereses que se calcular�n a partir del d�a en que se hubiera presentado el primer medio de impugnaci�n que dio origen a la emisi�n de la resoluci�n que orden� la devoluci�n o de la cual se deriva la obligaci�n de la autoridad de hacer la devoluci�n, conforme a una tasa que ser� igual a la prevista para los recargos por mora en los t�rminos del art�culo 21 de este c�digo, sobre las cantidades actualizadas que se hayan pagado indebidamente. La devoluci�n a que se refiere este p�rrafo se aplicar� primero a intereses y, posteriormente, a las cantidades pagadas indebidamente. En lugar de solicitar la devoluci�n a que se refiere este p�rrafo, el contribuyente podr� compensar las cantidades a su favor, incluyendo los intereses, contra cualquier contribuci�n que se pague mediante declaraci�n, ya sea a su cargo o que deba enterar en su car�cter de retenedor. T.�ndose de contribuciones que tengan un fin espec�fico s�lo podr�n compensarse contra la misma contribuci�n. En ning�n caso los intereses a cargo del fisco federal exceder�n de los que se causen en cinco a�os. Cuando las autoridades fiscales procedan a la devoluci�n de cantidades se�aladas como saldo a favor en las declaraciones presentadas por los contribuyentes, sin que medie m�s tr�mite que el requerimiento de datos, informes o documentos adicionales a que se refiere el tercer p�rrafo de este art�culo o la simple comprobaci�n de que se efectuaron los pagos de contribuciones que el contribuyente declara haber hecho, la orden de devoluci�n no implicar� resoluci�n favorable al contribuyente. Si la devoluci�n se hubiera efectuado y no procediera, se causar�n recargos en los t�rminos del art�culo 21 de este c�digo, sobre las cantidades actualizadas tanto por las devueltas indebidamente, como por las de los posibles intereses pagados por las autoridades fiscales, a partir de la fecha de la devoluci�n. La obligaci�n de devolver prescribe en los mismos t�rminos y condiciones que el cr�dito fiscal. La devoluci�n mediante los certificados a que se refiere el primer p�rrafo de este art�culo s�lo se podr� hacer cuando los contribuyentes tengan obligaci�n de retener contribuciones, de efectuar pagos provisionales mediante declaraci�n y cuando as� lo soliciten. Lo dispuesto en el octavo p�rrafo de este art�culo, tambi�n ser� aplicable cuando las autoridades fiscales hayan efectuado compensaci�n de oficio en los t�rminos del pen�ltimo p�rrafo del art�culo 23.?. En el art�culo transcrito se establece la obligaci�n de las autoridades fiscales de devolver las contribuciones pagadas indebidamente, as� como las que procedan de conformidad con las leyes fiscales. T.�ndose del pago de lo indebido, el precepto antes transcrito prev� los supuestos siguientes: a) Cuando se solicite la devoluci�n, �sta deber� efectuarse dentro del plazo de cincuenta d�as siguientes a la fecha en que se present� la solicitud ante la autoridad fiscal competente con todos los datos, informes y documentos que se�ale el Reglamento del C�digo F. de la Federaci�n. b) T.�ndose de devoluciones que se efect�en mediante dep�sito en cuenta bancaria del contribuyente, la devoluci�n deber� efectuarse dentro del plazo de cuarenta d�as contados a partir del d�a siguiente a la fecha en que se present� la solicitud ante la autoridad fiscal competente con todos los datos, informes y documentos que se�ale el Reglamento del C�digo F. de la Federaci�n. En ambos supuestos, las autoridades fiscales para verificar la procedencia de la devoluci�n, podr�n requerir al contribuyente en un plazo no mayor de veinte d�as posteriores a la presentaci�n de la solicitud de devoluci�n los datos, informes o documentos adicionales que considere necesarios y que est�n relacionados con la misma. Para tal efecto, las autoridades fiscales requerir�n al promovente a fin de que en un plazo m�ximo de veinte d�as cumpla con lo solicitado, apercibido que de no hacerlo dentro de dicho plazo se le tendr� por desistido de la solicitud de devoluci�n correspondiente. Cuando la autoridad requiera al contribuyente los datos, informes o documentos antes se�alados, el periodo transcurrido entre la fecha en que se hubiera notificado el requerimiento de los mismos y la fecha en que �stos sean proporcionados en su totalidad por el contribuyente, no se computar� en la determinaci�n de los plazos para la devoluci�n antes mencionados, y en este supuesto no se considerar� que las autoridades fiscales inician el ejercicio de sus facultades de comprobaci�n al solicitar los datos, informes y documentos a que se refiere este p�rrafo, pudiendo ejercerlas en cualquier momento. Asimismo, en los supuestos previstos en los incisos que anteceden, cuando se solicite la devoluci�n del pago de lo indebido el fisco federal deber� autorizar la devoluci�n que proceda actualizada conforme a lo previsto en el art�culo 17-A del C�digo F. de la Federaci�n, desde el momento en que se present� la declaraci�n hasta aquel en que la devoluci�n se realice, y que si �sta no se efect�a en los plazos indicados en los incisos que anteceden, la autoridad fiscal pagar� intereses que se calcular�n a partir del d�a siguiente al del vencimiento de esos plazos o de que hubiera surtido efectos la notificaci�n de la resoluci�n por la que se autoriz� la devoluci�n de que se trate, conforme a una tasa que ser� igual a la prevista para los recargos por mora, en t�rminos del art�culo 21 del ordenamiento legal antes invocado. Ahora bien, para una mejor comprensi�n del presente asunto, es conveniente destacar lo que debe entenderse por actualizaci�n e intereses, para luego determinar la naturaleza y alcances de estos �ltimos en materia fiscal (se omite su transcripci�n por no ser necesaria). En esencia, los intereses son las ganancias o utilidades que se obtienen en forma accesoria al cumplimiento de una obligaci�n. Existen diversas clases, entre otros, los moratorios, que son los destinados a reparar el perjuicio resultante del cumplimiento inoportuno o extempor�neo de una obligaci�n. Los intereses que se establecen en el C�digo F. de la Federaci�n, concretamente en su art�culo 22, corresponden a los previstos como moratorios en la legislaci�n civil, pues constituyen una indemnizaci�n al contribuyente por parte del fisco federal por la devoluci�n inoportuna del pago de las contribuciones enteradas indebidamente o en exceso. Por su parte, la actualizaci�n es una figura establecida en el C�digo F. de la Federaci�n, atendiendo a la erosi�n que sufre la moneda por el transcurso del tiempo y que tiene por objeto que ese fen�meno no incida sobre las contribuciones que el erario federal deja de percibir por falta de pago oportuno, lo cual se hizo extensivo, en observancia a los principios de equidad y justicia, a los casos en que las autoridades hacendarias no devuelvan en el plazo establecido por la ley, las cantidades que los contribuyentes pagan indebidamente y las que procedan conforme a la ley. Debe precisarse que la naturaleza jur�dica de los intereses y de la actualizaci�n del monto del pago de lo indebido es diversa, pues aun cuando ambas figuras operan en los casos en que la autoridad fiscal no devuelva oportunamente aqu�l, los intereses son accesorios de la contribuci�n pagada de manera incorrecta y tienen por objeto indemnizar al contribuyente por la devoluci�n inoportuna de ese pago, mientras que la actualizaci�n opera por el transcurso del tiempo y con motivo de los cambios de precios en el pa�s, a fin de darle el valor real al monto de la cantidad enterada indebidamente en el momento del pago, para que el contribuyente reciba una suma equivalente a la que cubri� inicialmente, mas con ello no se le resarcen los perjuicios ocasionados por la falta de pago oportuno. De lo expuesto deriva que la actualizaci�n no es accesoria a las contribuciones, sino que participa de la misma naturaleza de �stas, conclusi�n que encuentra apoyo en lo establecido por el art�culo 17-A del C�digo F. de la Federaci�n, toda vez que, en lo relativo, dispone: ?Art�culo 17A. ... Las cantidades actualizadas conservan la naturaleza jur�dica que ten�an antes de la actualizaci�n. ...?. Tiene aplicaci�n al respecto, en la parte conducente, el criterio sustentado por el Tribunal Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n contenido en la tesis aislada n�mero P. CI/98, publicada en la p�gina 220 del Tomo VIII, diciembre de 1998, del Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta, relativa a la Novena �poca, que es del tenor literal siguiente: ?ACTUALIZACI�N DEL MONTO DE CONTRIBUCIONES. LA CIRCUNSTANCIA DE QUE SIRVA DE BASE PARA CALCULAR LOS RECARGOS Y LAS MULTAS, NO REVELA UNA DOBLE O TRIPLE SANCI�N. La actualizaci�n del monto de las contribuciones implica darles su valor real al momento en que se efect�a su pago, para que el fisco reciba una suma equivalente a la que hubiera percibido de haberse cubierto dentro del plazo legal, mas con ello no se le resarcen los perjuicios ocasionados por la falta de pago oportuno, concretamente, por no haber podido disponer en su momento de las cantidades de dinero derivadas del pago puntual de las contribuciones, a fin de sufragar los gastos p�blicos, ni tampoco sanciona al infractor, aspectos que distinguen a la actualizaci�n tanto de los recargos, como de las multas. Adem�s, conforme al �ltimo p�rrafo del art�culo 17-A del C�digo F. de la Federaci�n, las cantidades actualizadas conservan la naturaleza jur�dica que ten�an antes de la actualizaci�n, es decir, se trata de contribuciones, a diferencia de los recargos y las sanciones, que aunque participan de la naturaleza de aqu�llas, son accesorios. Por consiguiente, la circunstancia de que las contribuciones deban actualizarse y, sobre la cantidad obtenida, calcularse los recargos y las multas, no revela una doble o triple sanci�n, ya que son rubros diversos que nacen a la vida jur�dica por diferentes conceptos.?. Ahora bien, en la especie, cabe se�alar que de las constancias que obran en los autos del juicio fiscal, origen de la sentencia impugnada, se desprende que con fecha treinta de enero de dos mil uno TFM, Sociedad An�nima de Capital Variable, mediante la forma oficial aprobada por la Secretar�a de Hacienda y Cr�dito P�blico (forma 32) solicit� la devoluci�n del saldo a su favor por concepto de impuesto al valor agregado, por un importe de veintiocho millones ciento doce mil cuatrocientos seis pesos; solicitud en la que se indicaron con toda precisi�n los datos correspondientes a la informaci�n de la cuenta bancaria en la que se deb�a depositar el importe de la devoluci�n solicitada. Asimismo, de las constancias que obran en el juicio fiscal se desprende que previo el requerimiento que formul� la autoridad fiscal a la contribuyente, mediante oficio 330-SAT-III-SDA2-2001-458 de fecha quince de febrero de dos mil uno, para la exhibici�n de la documentaci�n e informaci�n adicional a la solicitud de devoluci�n, por oficio 330-SAT-III-SDS2-01-4501 de veinticinco de abril del a�o antes indicado, la subadministradora de Servicios ?2? de la Administraci�n Central de Recaudaci�n de Grandes Contribuyentes, autoriz� a favor de TFM, Sociedad An�nima de Capital Variable, la devoluci�n de la cantidad de veintis�is millones cuatrocientos sesenta y cinco mil doscientos veinticinco pesos, correspondiente al saldo a favor solicitado por concepto de impuesto al valor agregado por el mes de diciembre de dos mil, cantidad que fue depositada en la cuenta bancaria cuyos datos se proporcionaron en la solicitud de devoluci�n con fecha catorce de mayo de dos mil uno. As�, debe destacarse que la autoridad fiscal autoriz� que se devolviera a lacontribuyente TFM, Sociedad An�nima de Capital Variable, la cantidad de veintis�is millones cuatrocientos sesenta y cinco mil doscientos veinticinco pesos; sin embargo, del an�lisis que se hace de la resoluci�n impugnada se desprende que la autoridad hacendaria no determin� su actualizaci�n en los t�rminos previstos por el C�digo F. de la Federaci�n, o sea, de conformidad con la aplicaci�n del factor de actualizaci�n determinado con base en el �ndice Nacional de Precios al Consumidor, publicado en el Diario Oficial de la Federaci�n el diez de mayo de dos mil uno, lo que gener� una diferencia entre la fecha de autorizaci�n y la del dep�sito realizado, lo que motiv� que la contribuyente solicitara de la autoridad la devoluci�n de la cantidad a que tiene derecho le sea devuelta. En ese sentido, debe indicarse que atendiendo a que las cantidades actualizadas conservan la naturaleza jur�dica que ten�an antes de su actualizaci�n, resulta l�gico estimar que la determinaci�n que autoriza que se devuelva el pago de contribuciones enteradas indebidamente, pero que calcula incorrectamente su actualizaci�n otorgando una cantidad menor a la que legalmente procede, constituye una resoluci�n parcialmente favorable al contribuyente dado que no se autoriza el pago de lo indebido en su integridad pues, seg�n se ha visto, la actualizaci�n forma parte integrante del mismo. Luego, si la autoridad hacendaria autoriza el reembolso de la suma indebidamente pagada, pero determina incorrectamente su actualizaci�n y la contribuyente se ve obligada a solicitar la devoluci�n de la cantidad a que tiene derecho y obtiene una resoluci�n favorable, es de concluirse que en tal hip�tesis s� procede el pago de intereses que se calcular�n a partir del d�a siguiente al del vencimiento de dichos plazos, pero s�lo respecto de la cantidad que inicialmente no se hab�a autorizado, en t�rminos de lo previsto por el tercero y s�ptimo p�rrafos del art�culo 22 del C�digo F. de la Federaci�n, toda vez que aqu�lla no cumpli� debidamente con la obligaci�n que le impone el citado precepto de devolver las cantidades pagadas en exceso, actualizadas en los t�rminos que a la postre se autorizaron por la propia autoridad fiscal, pues para ello, se reitera, fue necesario que la contribuyente hubiese gestionado ante la propia autoridad solicitud de la cantidad a la que tiene derecho. Cabe precisar que por la cantidad por la que la autoridad autoriza la devoluci�n, el pago debi� efectuarse dentro del plazo de cuarenta d�as contados a partir del d�a siguiente a la fecha en que se present� la solicitud ante la autoridad fiscal competente con todos los datos, informes y documentos que se�ale el Reglamento del C�digo F. de la Federaci�n, toda vez que la contribuyente proporcion� los datos de la cuenta bancaria en la que deb�a realizarse el dep�sito y, por ende, se est� en el segundo de los supuestos previsto por el p�rrafo tercero del art�culo 22 del C�digo F. de la Federaci�n. As�, este Tribunal Colegiado considera que si la autoridad fiscal no autoriza la cantidad �ntegra a que tiene derecho el contribuyente, incluyendo su actualizaci�n, aqu�lla est� obligada a pagarle intereses que se calcular�n a partir del d�a siguiente al del vencimiento del plazo de cuarenta d�as con que contaba la autoridad para realizar la devoluci�n, pero s�lo respecto de la cantidad que inicialmente no se hab�a autorizado, en t�rminos de lo previsto por el tercero y s�ptimo p�rrafos del art�culo 22 del C�digo F. de la Federaci�n, vigente al momento de realizarse la devoluci�n. As�, de todo lo anterior, debe decirse que lo resuelto por la S.F. resulta contrario a lo dispuesto por el art�culo 22 del C�digo F. de la Federaci�n, toda vez que, en el caso, procede el pago de intereses a la contribuyente, que se calcular�n, como se dijo en p�rrafos precedentes, a partir del d�a siguiente al del vencimiento del plazo de cuarenta d�as con que contaba la autoridad para realizar la devoluci�n, pero s�lo respecto de la cantidad que inicialmente no se hab�a autorizado, en t�rminos de lo previsto por los p�rrafos tercero y s�ptimo del art�culo 22 del C�digo F. de la Federaci�n. En esas condiciones, cabe concluir que el presente recurso es procedente y fundado, por lo que procede revocar el considerando segundo de la sentencia impugnada, para el efecto de que la S.F. determine que el pago de los intereses a que tiene derecho la parte actora procede respecto de la cantidad que inicialmente no se hab�a autorizado su devoluci�n, los que deber�n calcularse a partir del d�a siguiente al del vencimiento de dichos plazos, acorde con lo dispuesto en los p�rrafos tercero y s�ptimo del art�culo 22 del C�digo F. de la Federaci�n, y no respecto de la cantidad que solicit� la contribuyente y que fue debidamente devuelta el catorce de mayo de dos mil uno, que asciende a veintis�is millones cuatrocientos sesenta y cinco mil doscientos veinticinco pesos. Sirve de apoyo a lo anterior, por analog�a, la tesis de jurisprudencia por contradicci�n entre las sustentadas por los Tribunales Colegiados Primero y Segundo del Octavo Circuito, n�mero 2a./J. 105/2000, publicada en la p�gina 312 del Tomo XII, diciembre de 2000, del Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta, de la Novena �poca, sustentada por la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, que es del tenor literal siguiente: ?CONTRIBUCIONES PAGADAS INDEBIDAMENTE. SI LA AUTORIDAD S�LO APRUEBA PARCIALMENTE LA DEVOLUCI�N, PERO AL RESOLVERSE LA REVOCACI�N SE DETERMINA QUE DEBE SER TOTAL, LOS INTERESES DEBEN CALCULARSE A PARTIR DE LA FECHA EN QUE PAG� LO INDEBIDO, PERO S�LO RESPECTO DEL REMANENTE CONSECUENCIA DEL RECURSO, EN T�RMINOS DE LO DISPUESTO EN EL ART�CULO 22 DEL C�DIGO FISCAL DE LA FEDERACI�N, VIGENTE EN 1995. Los p�rrafos tercero y cuarto del invocado numeral prev�n dos formas de calcular los intereses a cargo del fisco federal, trat�ndose de la devoluci�n de contribuciones determinadas por el propio contribuyente y pagadas indebidamente; la primera, se actualiza cuando habiendo procedido la devoluci�n, �sta no se efect�a dentro del plazo de tres meses que tiene la autoridad hacendaria para hacerlo, hip�tesis en la que el pago de intereses debe calcularse a partir del d�a siguiente al del vencimiento de aquel plazo; la segunda, se configura cuando se niega la devoluci�n de dicho pago y el contribuyente promueve los medios de defensa que la ley establece y obtiene resoluci�n firme que le sea favorable, caso en el cual el pago de intereses debe realizarse desde la fecha en que se llev� a cabo el pago de lo indebido. En estas condiciones, si la autoridad fiscal autoriza la devoluci�n solicitada, pero s�lo parcialmente en virtud de que hizo una actualizaci�n de la cantidad pagada indebidamente que no corresponde a la pretendida por el contribuyente y �ste se ve en la necesidad de promover recurso administrativo de revocaci�n, obteniendo resoluci�n favorable, resulta l�gico concluir que la cantidad rechazada se ubica en el supuesto que se prev� en el p�rrafo cuarto del art�culo en cuesti�n y, por ello, el contribuyente tiene derecho a obtener del fisco federal intereses a partir de la fecha en que se efectu� el pago de lo indebido, pero s�lo respecto de la cantidad que inicialmente no se hab�a autorizado. Por el contrario, en relaci�n con la cantidad cuya devoluci�n fue admitida desde un principio por la autoridad, los intereses que deber�n cubrirse se calcular�n conforme a lo dispuesto en el p�rrafo tercero del propio precepto, o sea, desde el vencimiento del plazo de tres meses que la autoridad ten�a para hacer la devoluci�n respectiva, debiendo advertirse que en cuanto a la suma cuya devoluci�n fue autorizada, no es necesario esperar la resoluci�n que deba recaer al recurso pues �sta no es materia del mismo.?. Al resultar fundado el primero de los agravios que hace valer la parte recurrente y suficiente para revocar la sentencia impugnada, resulta innecesario el an�lisis del segundo de los agravios, toda vez que su estudio en nada alterar�a el sentido adoptado en la presente ejecutoria.

QUINTO

Esta Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n estima que no es obst�culo para resolver el presente asunto, el hecho de que los Tribunales Colegiados Tercero y D�cimo Tercero en Materia Administrativa, ambos del Primer Circuito al resolver las revisiones fiscales 81/2003 y 46/2003-592, respectivamente, no hayan redactado tesis, ya que esto no es requisito para la procedencia de la denuncia de contradicci�n de tesis.

Al respecto, resulta aplicable al caso lo establecido en las tesis de jurisprudencia cuyos rubro, contenido y datos de publicaci�n se transcriben a continuaci�n:

"Novena �poca

"Instancia: Pleno

"Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta

"Tomo: XIII, abril de 2001

"Tesis: P./J. 27/2001

"P�gina: 77

CONTRADICCI�N DE TESIS. PARA QUE PROCEDA LA DENUNCIA BASTA QUE EN LAS SENTENCIAS SE SUSTENTEN CRITERIOS DISCREPANTES. Los art�culos 107, fracci�n XIII, de la Constituci�n Federal, 197 y 197-A de la Ley de Amparo establecen el procedimiento para dirimir las contradicciones de tesis que sustenten los Tribunales Colegiados de Circuito o las S. de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n. El vocablo ?tesis? que se emplea en dichos dispositivos debe entenderse en un sentido amplio, o sea, como la expresi�n de un criterio que se sustenta en relaci�n con un tema determinado por los �rganos jurisdiccionales en su quehacer legal de resolver los asuntos que se someten a su consideraci�n, sin que sea necesario que est� expuesta de manera formal, mediante una redacci�n especial, en la que se distinga un rubro, un texto, los datos de identificaci�n del asunto en donde se sostuvo y, menos a�n, que constituya jurisprudencia obligatoria en los t�rminos previstos por los art�culos 192 y 193 de la Ley de Amparo, porque ni la Ley Fundamental ni la ordinaria establecen esos requisitos. Por tanto, para denunciar una contradicci�n de tesis, basta con que se hayan sustentado criterios discrepantes sobre la misma cuesti�n por S. de la Suprema Corte o Tribunales Colegiados de Circuito, en resoluciones dictadas en asuntos de su competencia.

SEXTO

Con el prop�sito de dilucidar si existe contradicci�n de tesis se toma en consideraci�n, en primer lugar, lo dispuesto en los art�culos 107, fracci�n XIII, p�rrafo primero, de la Constituci�n Pol�tica de los Estados Unidos Mexicanos y 197-A de la Ley de Amparo, que regulan espec�ficamente la hip�tesis de tesis contradictorias entre Tribunales Colegiados de Circuito.

Constituci�n Pol�tica de los Estados Unidos Mexicanos

"Art�culo 107. ...

XIII. Cuando los Tribunales Colegiados de Circuito sustenten tesis contradictorias en los juicios de amparo de su competencia, los Ministros de la Suprema Corte de Justicia, el procurador general de la Rep�blica, los mencionados tribunales o las partes que intervinieron en los juicios en que dichas tesis fueron sustentadas, podr�n denunciar la contradicci�n ante la Suprema Corte de Justicia, a fin de que el Pleno o la Sala respectiva, seg�n corresponda, decidan la tesis que debe prevalecer como jurisprudencia.

Ley de Amparo

"Art�culo 197-A. Cuando los Tribunales Colegiados de Circuito sustenten tesis contradictorias en los juicios de amparo de su competencia, los Ministros de la Suprema Corte de Justicia, el procurador general de la Rep�blica, los mencionados tribunales o los Magistrados que los integren, o las partes que intervinieron en los juicios en que tales tesis hubieran sido sustentadas, podr�n denunciar la contradicci�n ante la Suprema Corte de Justicia, la que decidir� cu�l tesis debe prevalecer. ...

"La resoluci�n que se dicte no afectar� las situaciones jur�dicas concretas derivadas de los juicios en los cuales se hubiesen dictado las sentencias contradictorias. ..."

Como se advierte, los preceptos transcritos en su parte relativa se refieren espec�ficamente a aquellos casos en que existe contradicci�n o discrepancia entre tesis o criterios jur�dicos sustentados por los Tribunales Colegiados de Circuito, porque la finalidad de dichos preceptos constitucional y legal es unificar criterios de interpretaci�n de un determinado precepto, instituci�n o problema jur�dico.

Ello, porque la resoluci�n que se dicte por mandato constitucional s�lo tiene el efecto de fijar la jurisprudencia y no afecta ni puede afectar v�lidamente las situaciones jur�dicas concretas derivadas de las sentencias dictadas en los juicios correspondientes.

As�, cuando se utiliza el t�rmino "tesis", debe entenderse que el legislador se refiere a la posici�n o criterio que asume el juzgador en la soluci�n del negocio jur�dico que se le ha planteado y que se manifiesta en una serie de proposiciones que se expresan con el car�cter de propias.

Por otro lado, lo que las normas enunciadas est�n regulando es la contradicci�n o divergencia sobre una misma cuesti�n jur�dica como forma o sistema de integraci�n de jurisprudencia.

Sentado lo anterior y a efecto de estar en posibilidad de determinar si existe o no la contradicci�n de criterios denunciada y, en su caso, pronunciarse sobre el criterio que deba prevalecer, procede analizar las ejecutorias a las que ya se hizo menci�n.

Atendiendo a los relacionados criterios corresponde ahora verificar, previamente, si en el caso existe o no la contradicci�n denunciada entre los criterios sustentados por los Tribunales Colegiados de Circuito que han quedado transcritos.

Asimismo, es necesario tener presente que la contradicci�n de tesis se presenta cuando los Tribunales Colegiados contendientes al resolver los negocios jur�dicos que generan la denuncia examinan cuestiones jur�dicamente iguales, adoptando posiciones o criterios jur�dicos discrepantes y que, adem�s, la diferencia de criterios se presente en las consideraciones, razonamientos o interpretaciones jur�dicas de las sentencias respectivas requiri�ndose, asimismo, que los criterios provengan del examen de elementos esencialmente id�nticos.

De conformidad con lo que sobre el particular sostuvo la Cuarta Sala de la anterior integraci�n de esta Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, para que se configure una contradicci�n de tesis entre Tribunales Colegiados de Circuito es menester, entre otras cosas, que al resolver los negocios se hayan analizado cuestiones jur�dicas esencialmente iguales y que, adem�s, las opiniones discrepantes provengan del estudio de los mismos elementos.

Dicho criterio, que esta Segunda Sala hace suyo, se encuentra sustentado en la siguiente jurisprudencia, cuyos rubro, texto y datos de identificaci�n son:

"Octava �poca

"Instancia: Cuarta Sala

"Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federaci�n

"Tomo: 58, octubre de 1992

"Tesis: 4a./J. 22/92

"P�gina: 22

"CONTRADICCI�N DE TESIS DE TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO. REQUISITOS PARA SU EXISTENCIA. De conformidad con lo que establecen los art�culos 107, fracci�n XIII, primer p�rrafo de la Constituci�n Federal y 197-A de la Ley de Amparo, cuando los Tribunales Colegiados de Circuito sustenten tesis contradictorias en los juicios de amparo de su competencia, el Pleno de la Suprema Corte de Justicia, o de la Sala que corresponda deben decidir cu�l tesis ha de prevalecer. Ahora bien, se entiende que existen tesis contradictorias cuando concurren los siguientes supuestos: a) Que al resolver los negocios jur�dicos se examinen cuestiones jur�dicas esencialmente iguales y se adopten posiciones o criterios jur�dicos discrepantes; b) Que la diferencia de criterios se presente en las consideraciones, razonamientos o interpretaciones jur�dicas de las sentencias respectivas; y c) Que los distintos criterios provengan del examen de los mismos elementos."

La tesis antes citada establece que al interpretar los art�culos 107, fracci�n XIII, de la Constituci�n Federal y 197-A de la Ley de Amparo, se llega a la conclusi�n de que la contradicci�n de tesis, trat�ndose de Tribunales Colegiados de Circuito, se presenta cuando existe, entre ellos, discrepancia de criterios respecto de una misma cuesti�n jur�dica; que dicha discrepancia debe suscitarse en las consideraciones, razonamientos o interpretaciones jur�dicas de las sentencias respectivas, pues precisamente esas consideraciones constituyen las tesis sustentadas por los �rganos jurisdiccionales; y adem�s, que los criterios en oposici�n deriven del examen de los mismos elementos.

A continuaci�n procede analizar si existe contradicci�n de criterios, para lo cual se estima necesario sintetizar las resoluciones de los Tribunales Colegiados de Circuito participantes, destacando los aspectos fundamentales que se dieron en cada caso y que contienen las ejecutorias que dieron origen a la presente contradicci�n.

De la ejecutoria pronunciada por el Tercer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito, con motivo de la revisi�n fiscal 81/2003, se advierten los siguientes hechos:

  1. El dieciocho de mayo de mil novecientos noventa y nueve TFM, S.A. de C.V., present� declaraci�n con saldo a favor del impuesto al valor agregado del mes de abril de ese a�o, por la cantidad de $12'466,087.00.

  2. El dos de julio de mil novecientos noventa y nueve TFM, S.A. de C.V., mediante formato de solicitud de devoluci�n, solicit� a la autoridad hacendaria la devoluci�n de ese saldo a favor por concepto de impuesto al valor agregado.

  3. El seis de agosto de mil novecientos noventa y nueve, mediante oficio n�mero 322-SAT-VIII-SD-99-5303, la autoridad fiscal autoriz� la devoluci�n del saldo a favor con actualizaci�n, por la cantidad de $12'623,160.00, cantidad que fue entregada materialmente el trece de agosto de ese a�o.

  4. El treinta de enero de dos mil uno TFM, S.A. de C.V., por considerar que dicha devoluci�n no se actualiz� como lo establecen los art�culos 17-A y 22 del C�digo F. de la Federaci�n, solicit� la devoluci�n de la diferencia de actualizaci�n por la cantidad de $7'914,671.46, ello, en virtud de que la autoridad hacendaria se excedi� del plazo que prev� el �ltimo numeral citado.

  5. El diecinueve de marzo de dos mil uno, mediante oficio n�mero 330-SAT-III-SDA2-2000.4353, la autoridad hacendaria autoriz� la devoluci�n de la cantidad de $83,522.00.

  6. La resoluci�n anterior dio origen al juicio de nulidad que correspondi� conocer a la Novena Sala Regional Metropolitana del Tribunal Federal de Justicia F. y Administrativa, quien mediante sentencia de cuatro de junio de dos mil tres declar� la nulidad del acto impugnado.

  7. Inconforme con la sentencia anterior, la autoridad interpuso recurso de revisi�n fiscal del que conoci� el Tribunal Colegiado de Circuito de m�rito, quien declar� procedente y parcialmente fundado el recurso y revoc� la sentencia recurrida.

    Con base en lo anterior, el Tribunal Colegiado de Circuito determin� que dado que la actora hab�a presentado su solicitud de devoluci�n el dos de julio de mil novecientos noventa y nueve, en tanto que la autoridad demandada hab�a efectuado la devoluci�n el trece de agosto de ese a�o, en cantidad de $12'623,160.00, siendo que la cantidad correcta a devolverse era de $12'706,682.00, tal como lo reconoci� la autoridad demandada al efectuar el pago de $83,522.00 por la diferencia hasta el nueve de mayo de dos mil uno, proced�a que el fisco federal pagara intereses al contribuyente a partir de la fecha en que se hab�a presentado la declaraci�n con saldo a favor, pero respecto del monto no devuelto.

    En otras palabras, el criterio del Tribunal Colegiado consiste en que el pago de intereses debe efectuarse a partir de la fecha en que se present� la declaraci�n con saldo a favor, en virtud de que la autoridad no autoriz� la devoluci�n en la forma en que lo prev� la legislaci�n fiscal.

    Ahora bien, de la ejecutoria emitida por el D�cimo Tercer Tribunal Colegiado enMateria Administrativa del Primer Circuito, con motivo de la revisi�n fiscal 46/2003-592, se advierte lo siguiente:

  8. Con fecha treinta de enero de dos mil uno TFM, S.A. de C.V., mediante la forma oficial aprobada por la Secretar�a de Hacienda y Cr�dito P�blico (forma 32), solicit� la devoluci�n del saldo a favor por concepto del impuesto al valor agregado, por un importe de $28'112,406.00, solicitud en la que se indicaron con toda precisi�n los datos correspondientes a la informaci�n de la cuenta bancaria en la que se deb�a depositar el importe de la devoluci�n solicitada.

  9. Previo requerimiento que formul� la autoridad fiscal a la contribuyente, mediante oficio 330-SAT-III-SDA2-2001-458 de fecha quince de febrero de dos mil uno, para la exhibici�n de la documentaci�n e informaci�n adicional a la solicitud de devoluci�n, por oficio 330-SAT-III-SDS2-01-4501 de veinticinco de abril del a�o antes indicado, la subadministradora de Servicios "2" de la Administraci�n Central de Recaudaci�n de Grandes Contribuyentes, autoriz� a favor de TFM, S.A. de C.V., la devoluci�n de la cantidad de $26'465,225.00, correspondiente al saldo a favor solicitado por concepto del impuesto al valor agregado por el mes de diciembre de dos mil, cantidad que fue depositada en la cuenta bancaria del contribuyente con fecha catorce de mayo de dos mil uno.

  10. En virtud de que la autoridad no calcul� la actualizaci�n en los t�rminos previstos por el C�digo F. de la Federaci�n, esto es, de conformidad con la aplicaci�n del factor de actualizaci�n determinado con base en el �ndice Nacional de Precios al Consumidor, publicado en el Diario Oficial de la Federaci�n el diez de mayo de dos mil uno, gener� una diferencia entre la fecha de autorizaci�n y la del dep�sito realizado, lo que motiv� que la contribuyente solicitara a la autoridad la devoluci�n de la diferencia a que ten�a derecho.

  11. Que dado que las cantidades actualizadas conservan la naturaleza jur�dica que ten�an antes de su actualizaci�n, resulta l�gico estimar que la determinaci�n que autoriza la devoluci�n del saldo a favor, pero que calcula incorrectamente su actualizaci�n otorgando una cantidad menor a la que legalmente procede, constituye una resoluci�n parcialmente favorable al contribuyente, dado que no se autoriza la devoluci�n del saldo a favor en su integridad.

  12. En virtud de la devoluci�n parcial TFM, S.A. de C.V. solicit� a la autoridad hacendaria la diferencia del saldo a favor no pagado, quien procedi� a autorizar dicha devoluci�n.

  13. Que la cantidad por la que la autoridad autoriz� la devoluci�n debi� efectuarse dentro del plazo de cuarenta d�as contados a partir del d�a siguiente a la fecha en que se present� la solicitud ante la autoridad fiscal competente con todos los datos, informes y documentos que se�ala el Reglamento del C�digo F. de la Federaci�n, toda vez que la contribuyente proporcion� los datos de la cuenta bancaria en la que deb�a realizarse el dep�sito.

    Con base en lo anterior, el Tribunal Colegiado concluy� que si la autoridad fiscal no pag� la cantidad �ntegra a que ten�a derecho el contribuyente, incluyendo su actualizaci�n, aqu�lla est� obligada a pagar intereses, los cuales deben calcularse a partir del d�a siguiente al del vencimiento del plazo de cuarenta d�as con que contaba la autoridad para realizar la devoluci�n, pero s�lo respecto de la cantidad que inicialmente no se hab�a autorizado, en t�rminos de lo previsto en el tercer y s�ptimo p�rrafos del art�culo 22 del C�digo F. de la Federaci�n, vigente al momento de realizarse la devoluci�n.

    De lo anterior se advierte que s� existe contradicci�n de criterios, toda vez que respecto de un mismo punto de derecho los Tribunales Colegiados de Circuito arribaron a conclusiones divergentes.

    En efecto, el punto de contradicci�n se circunscribe en determinar si con motivo de la devoluci�n parcial de saldo a favor del impuesto al valor agregado el contribuyente tiene que solicitar la diferencia a la autoridad fiscal, y �sta es autorizada, los intereses deben pagarse a partir de que vence el plazo a que se refiere el p�rrafo tercero del art�culo 22 del C�digo F. de la Federaci�n o, en su caso, desde la fecha en que el contribuyente present� la declaraci�n con saldo a favor.

    Con el prop�sito de determinar el criterio que debe prevalecer con car�cter de jurisprudencia, resulta conveniente acudir al texto del art�culo 22 del C�digo F. de la Federaci�n, que dice:

    "Art�culo 22. Las autoridades fiscales est�n obligadas a devolver las cantidades pagadas indebidamente y las que procedan de conformidad con las leyes fiscales. La devoluci�n podr� hacerse de oficio o a petici�n del interesado, mediante cheque nominativo para abono en cuenta del contribuyente o certificados expedidos a nombre de este �ltimo, los que se podr�n utilizar para cubrir cualquier contribuci�n que se pague mediante declaraci�n, ya sea a su cargo o que deba enterar en su car�cter de retenedor. Las autoridades fiscales efectuar�n la devoluci�n mediante dep�sito en cuenta bancaria del contribuyente, cuando �ste les proporcione el n�mero de su cuenta bancaria en la solicitud de devoluci�n o en la declaraci�n correspondiente. Los retenedores podr�n solicitar la devoluci�n siempre que �sta se haga directamente a los contribuyentes. Cuando la contribuci�n se calcule por ejercicios, �nicamente se podr� solicitar la devoluci�n del saldo a favor de quien present� la declaraci�n del ejercicio, salvo que se trate del cumplimiento de resoluci�n o sentencia firmes de autoridad competente, en cuyo caso podr� solicitarse la devoluci�n independientemente de la presentaci�n de la declaraci�n.

    "Si el pago de lo indebido se hubiera efectuado en cumplimiento de acto de autoridad, el derecho a la devoluci�n nace cuando dicho acto queda insubsistente. Lo dispuesto en este p�rrafo no es aplicable a la determinaci�n de diferencias por errores aritm�ticos, las que dar�n lugar a la devoluci�n siempre que no haya prescrito la obligaci�n en los t�rminos del antepen�ltimo p�rrafo de este art�culo.

    "Cuando se solicite la devoluci�n, �sta deber� efectuarse dentro del plazo de cincuenta d�as siguientes a la fecha en que se present� la solicitud ante la autoridad fiscal competente con todos los datos, informes y documentos que se�ale el reglamento de este c�digo. T.�ndose de devoluciones que se efect�en mediante dep�sito en cuenta bancaria del contribuyente, la devoluci�n deber� efectuarse dentro del plazo de cuarenta d�as contados en los t�rminos de este p�rrafo. Las autoridades fiscales para verificar la procedencia de la devoluci�n, podr�n requerir al contribuyente, en un plazo no mayor de veinte d�as posteriores a la presentaci�n de la solicitud de devoluci�n, los datos, informes o documentos adicionales que considere necesarios y que est�n relacionados con la misma. Para tal efecto, las autoridades fiscales requerir�n al promovente a fin de que en un plazo m�ximo de veinte d�as cumpla con lo solicitado, apercibido que de no hacerlo dentro de dicho plazo, se le tendr� por desistido de la solicitud de devoluci�n correspondiente. Cuando la autoridad requiera al contribuyente los datos, informes o documentos antes se�alados, el periodo transcurrido entre la fecha en que se hubiera notificado el requerimiento de los mismos y la fecha en que �stos sean proporcionados en su totalidad por el contribuyente, no se computar� en la determinaci�n de los plazos para la devoluci�n antes mencionados. No se considerar� que las autoridades fiscales inician el ejercicio de sus facultades de comprobaci�n, cuando soliciten los datos, informes y documentos a que se refiere este p�rrafo, pudiendo ejercerlas en cualquier momento.

    "Las autoridades fiscales, en un plazo no mayor de veinte d�as posteriores a la presentaci�n de la solicitud de devoluci�n, podr�n requerir al contribuyente que no hubiera presentado solicitudes de devoluci�n en el ejercicio fiscal en que se haga la solicitud y en el anterior, o que solicite devoluciones en montos superiores en 20% del promedio actualizado de devoluciones obtenidas en los �ltimos doce meses, salvo que se trate de contribuyentes que hubiesen presentado el aviso de inversiones, que garantice por un periodo de seis meses, un monto equivalente a la devoluci�n solicitada, en la forma establecida en la fracci�n I del art�culo 141 de este c�digo, apercibido que de no hacerlo dentro del plazo de veinte d�as siguientes a que surta sus efectos la notificaci�n de dicho requerimiento, se le tendr� por desistido de la solicitud de devoluci�n respectiva. El plazo transcurrido entre el d�a en que surta sus efectos la notificaci�n y el otorgamiento de la garant�a, no se computar� en la determinaci�n de los plazos para la devoluci�n. El aviso de inversiones se presentar� dentro de los tres meses anteriores a la fecha en que se presente la solicitud de devoluci�n correspondiente y deber� se�alar las caracter�sticas de la inversi�n y el monto aproximado de la misma.

    "El promedio actualizado de las devoluciones obtenidas en los �ltimos doce meses, se determinar� conforme a lo siguiente: el monto de cada una de las devoluciones obtenidas en los �ltimos doce meses sin incluir la actualizaci�n y dem�s accesorios que la autoridad hubiera efectuado, se actualizar� por el periodo comprendido desde el mes en que se recibi� la devoluci�n y hasta el �ltimo mes del periodo de doce meses por el que se efect�a el c�lculo, en t�rminos del art�culo 17-A de este c�digo. El promedio se obtendr� sumando cada una de las devoluciones obtenidas actualizadas y dividiendo el resultado entre el n�mero de devoluciones obtenidas en dicho periodo.

    "Una vez otorgada la garant�a, se proceder� a poner a disposici�n del contribuyente la devoluci�n solicitada y, en su caso, los intereses. En caso de que la devoluci�n resulte improcedente, y una vez que se hubiere notificado al contribuyente la resoluci�n respectiva, las autoridades fiscales dar�n el aviso a que se refiere la fracci�n II del art�culo 141-A de este c�digo. El importe transferido a la Tesorer�a de la Federaci�n, se tomar� a cuenta del adeudo que proceda de conformidad con el p�rrafo d�cimo del presente art�culo. Transcurrido el plazo de seis meses a que se refiere el p�rrafo cuarto sin que se presente dicho aviso, el contribuyente podr� retirar el importe de la garant�a y sus rendimientos.

    "El fisco federal deber� pagar la devoluci�n que proceda actualizada conforme a lo previsto en el art�culo 17-A de este c�digo, desde el mes en que se realiz� el pago de lo indebido o se present� la declaraci�n que contenga el saldo a favor hasta aquel en que la devoluci�n est� a disposici�n del contribuyente. Se entender� que la devoluci�n est� a disposici�n del contribuyente a partir de la fecha en que la autoridad efect�e el dep�sito en la instituci�n bancaria se�alada en la solicitud de devoluci�n o se notifique a dicho contribuyente la autorizaci�n de la devoluci�n respectiva, cuando no haya se�alado la cuenta bancaria en que se debe efectuar el dep�sito. Cuando el contribuyente presente solicitud de devoluci�n del pago de lo indebido, y �sta no se efect�e en los plazos indicados en el tercer p�rrafo de este art�culo, o se niega y posteriormente es concedida por la autoridad en cumplimiento de una resoluci�n dictada en un recurso administrativo o por un �rgano jurisdiccional, las autoridades fiscales pagar�n intereses que se calcular�n a partir del d�a siguiente al del vencimiento de dichos plazos, o de que hubiera surtido efectos la notificaci�n de la resoluci�n por la que se neg� la devoluci�n solicitada, seg�n se trate, conforme a una tasa que ser� igual a la prevista para los recargos por mora, en los t�rminos del art�culo 21 de este c�digo que se aplicar� sobre la devoluci�n actualizada. Cuando el fisco federal deba pagar intereses a los contribuyentes sobre las cantidades actualizadas que les deba devolver, pagar� dichos intereses conjuntamente con la cantidad principal objeto de la devoluci�n actualizada.

    "En los casos distintos a los previstos en el p�rrafo anterior, en los que el contribuyente obtenga el derecho a la devoluci�n del pago de lo indebido, por as� disponerlo una resoluci�n dictada en un recurso administrativo o por un �rgano jurisdiccional, las autoridades fiscales pagar�n intereses que se calcular�n a partir del d�a en que se hubiera presentado el primer medio de impugnaci�n que dio origen a la emisi�n de la resoluci�n que orden� la devoluci�n o de la cual se deriva la obligaci�n de la autoridad de hacer la devoluci�n, conforme a una tasa que ser� igual a la prevista para los recargos por mora en los t�rminos del art�culo 21 de este c�digo, sobre las cantidades actualizadas que se hayan pagado indebidamente. La devoluci�n a que se refiere este p�rrafo se aplicar� primero a intereses y, posteriormente, a las cantidades pagadas indebidamente. En lugar de solicitar la devoluci�n a que se refiere este p�rrafo, el contribuyente podr� compensar las cantidades a su favor, incluyendo los intereses, contra cualquier contribuci�n que se pague mediante declaraci�n, ya sea a su cargo o que deba enterar en su car�cter de retenedor. T.�ndose de contribuciones que tengan un fin espec�fico s�lo podr�n compensarse contra la misma contribuci�n.

    "En ning�n caso los intereses a cargo del fisco federal exceder�n de los que se causen en cinco a�os.

    "Cuando las autoridades fiscales procedan a la devoluci�n de cantidades se�aladas como saldo a favor en las declaraciones presentadas por los contribuyentes, sin que medie m�s tr�mite que el requerimiento de datos, informes o documentos adicionales a que se refiere el tercer p�rrafo de este art�culo o la simple comprobaci�n de que se efectuaron los pagos de contribuciones que el contribuyente declara haber hecho, la orden de devoluci�n no implicar� resoluci�n favorable al contribuyente. Si la devoluci�n se hubiera efectuado y no procediera, se causar�n recargos en los t�rminos del art�culo 21 de este c�digo, sobre las cantidades actualizadas tanto por las devueltas indebidamente, como por las de los posibles intereses pagados por las autoridades fiscales, a partir de la fecha de la devoluci�n.

    "La obligaci�n de devolver prescribe en los mismos t�rminos y condiciones que el cr�dito fiscal.

    "La devoluci�n mediante los certificados a que se refiere el primer p�rrafo de este art�culo s�lo se podr� hacer cuando los contribuyentes tengan obligaci�n de retener contribuciones, de efectuar pagos provisionales mediante declaraci�n y cuando as� lo soliciten.

    "Lo dispuesto en el octavo p�rrafo de este art�culo, tambi�n ser� aplicable cuando las autoridades fiscales hayan efectuado compensaci�n de oficio en los t�rminos del pen�ltimo p�rrafo del art�culo 23."

    Conforme al art�culo 22 del C�digo F. de la Federaci�n, las autoridades fiscales est�n obligadas a devolver las cantidades pagadas indebidamente y las que procedan de conformidad con las leyes fiscales, dentro de las cuales se encuentra la devoluci�n de saldos a favor.

    Las cantidades pagadas indebidamente son aquellas que el sujeto pasivo o un tercero entera al fisco sin estar obligado a ello, y que generalmente se derivan por un error aritm�tico en el c�lculo de la contribuci�n o por una incorrecta interpretaci�n y aplicaci�n de la norma fiscal.

    En cambio, la devoluci�n del "saldo a favor" se genera normalmente por los efectos que provoca el acreditamiento y la traslaci�n de ciertas contribuciones, como el impuesto al valor agregado.

    La devoluci�n, en cualquiera de los dos casos, procede de oficio o a petici�n del interesado.

    La autoridad fiscal previa autorizaci�n de la devoluci�n tanto del pago de lo indebido como del saldo a favor, podr� realizar dicha devoluci�n mediante cheque nominativo para abono en cuenta del contribuyente, siempre que �ste proporcione el n�mero de su cuenta bancaria en la solicitud de devoluci�n o en la declaraci�n correspondiente, o a trav�s de certificados expedidos a nombre de este �ltimo.

    Ahora bien, la devoluci�n del saldo a favor procede cuando la contribuci�n se calcule por ejercicios y �nicamente podr� solicitarla quien haya presentado la declaraci�n del ejercicio, salvo que se trate del cumplimiento de resoluci�n o sentencia firme de autoridad competente, en cuyo caso podr� solicitarse la devoluci�n independientemente de la presentaci�n de la declaraci�n.

    Cuando los contribuyentes soliciten la devoluci�n las autoridades fiscales deber�n efectuarla dentro del plazo de cincuenta d�as siguientes a la fecha en que se haya presentado la solicitud ante la autoridad fiscal competente con todos los datos, informes y documentos que se�ale el Reglamento del C�digo F. de la Federaci�n.

    Ahora bien, trat�ndose de devoluciones que se efect�en mediante dep�sito en cuenta bancaria del contribuyente, aqu�lla deber� efectuarse dentro del plazo de cuarenta d�as.

    Las autoridades fiscales para verificar la procedencia de la devoluci�n podr�n requerir al contribuyente en un plazo no mayor de veinte d�as posteriores a la presentaci�n de la solicitud de devoluci�n los datos, informes o documentos adicionales que considere necesarios, siempre que est�n relacionados con la misma.

    Para tal efecto, las autoridades fiscales requerir�n al promovente a fin de que en un plazo m�ximo de veinte d�as cumpla con lo solicitado, apercibido que de no hacerlo dentro de dicho plazo se le tendr� por desistido de la solicitud de devoluci�n correspondiente.

    Es importante aclarar que cuando la autoridad requiera al contribuyente los datos, informes o documentos antes se�alados, el periodo transcurrido entre la fecha en que se hubiera notificado el requerimiento de los mismos y la fecha en que �stos sean proporcionados en su totalidad por el contribuyente, no se computar� en la determinaci�n de los plazos para la devoluci�n antes mencionados.

    El fisco federal deber� pagar la devoluci�n que proceda actualizada conforme a lo previsto en el art�culo 17-A del C�digo F. de la Federaci�n, desde el mes en que se realiz� el pago de lo indebido o se present� la declaraci�n que contenga el saldo a favor hasta aquel en que la devoluci�n est� a disposici�n del contribuyente.

    Se entender� que la devoluci�n est� a disposici�n del contribuyente a partir de la fecha en que la autoridad efect�e el dep�sito en la instituci�n bancaria se�alada en la solicitud de devoluci�n o se notifique al contribuyente la autorizaci�n de la devoluci�n respectiva.

    Cuando el contribuyente presente solicitud de devoluci�n del pago de lo indebido y �sta no se efect�e en los plazos indicados en el tercer p�rrafo de este art�culo, o se niega y posteriormente es concedida por la autoridad en cumplimiento de una resoluci�n dictada en un recurso administrativo o por un �rgano jurisdiccional, las autoridades fiscales pagar�n intereses que se calcular�n a partir del d�a siguiente al del vencimiento de dichos plazos o de que hubiera surtido efectos la notificaci�n de la resoluci�n por la que se neg� la devoluci�n solicitada, seg�n se trate, conforme a una tasa que ser� igual a la prevista para los recargos por mora, en los t�rminos del art�culo 21 de este c�digo que se aplicar� sobre la devoluci�n actualizada.

    Cuando el fisco federal deba pagar intereses a los contribuyentes sobre las cantidades actualizadas que les deba devolver, pagar� dichos intereses conjuntamente con la cantidad principal objeto de la devoluci�n actualizada.

    Con base en lo anterior, la devoluci�n de "saldo a favor" se rige por las siguientes reglas:

  14. �nicamente podr�n solicitar el saldo a favor quienes hayan presentado la declaraci�n del ejercicio.

  15. El fisco federal deber� pagar la devoluci�n que proceda actualizada conforme a lo previsto en el art�culo 17-A del C�digo F. de la Federaci�n, desde el mes en que se present� la declaraci�n que contenga el saldo a favor hasta aquelen que la devoluci�n est� a disposici�n del contribuyente.

  16. Se entiende que la devoluci�n est� a disposici�n del contribuyente a partir de la fecha en que la autoridad efect�a el dep�sito en la instituci�n bancaria se�alada en la solicitud de devoluci�n o se notifique a dicho contribuyente la autorizaci�n de la devoluci�n respectiva, cuando no haya se�alado la cuenta bancaria en que se debe efectuar el dep�sito.

  17. Cuando el fisco federal deba pagar intereses a los contribuyentes sobre las cantidades actualizadas que deba devolver, pagar� dichos intereses conjuntamente con la cantidad principal objeto de la devoluci�n actualizada.

    Con el prop�sito de determinar el criterio que debe prevalecer, resulta necesario precisar que en los juicios de amparo directo que dieron origen a la presente contradicci�n, las contribuciones solicitadas fueron determinadas por el mismo contribuyente, la autoridad fiscal autoriz� la devoluci�n, pero �sta no se hizo por el monto total actualizado del saldo a favor sino en cantidad parcial, originando que el contribuyente solicitara el remanente actualizado y obtuviera autorizaci�n de la autoridad.

    Ahora bien, partiendo de la base de que las cantidades actualizadas conservan la naturaleza jur�dica que ten�an antes de su actualizaci�n, resulta l�gico considerar que la determinaci�n que autoriza que se devuelva el saldo a favor, pero que calcula incorrectamente su actualizaci�n otorgando una cantidad menor a la que legalmente procede, este constituye el acto de incumplimiento por parte de la autoridad, dado que no devuelve el saldo a favor en su integridad.

    En efecto, si la autoridad hacendaria autoriza el reembolso del saldo a favor pero determina incorrectamente su actualizaci�n, y el contribuyente solicita la devoluci�n de la diferencia y obtiene autorizaci�n, es de concluir que en tal hip�tesis el pago de intereses debe calcularse a partir de que venci� el plazo a que se refiere el tercer p�rrafo del art�culo 22 del C�digo F. de la Federaci�n, pero s�lo respecto de la cantidad que inicialmente no se devolvi�.

    Lo anterior es as�, toda vez que la circunstancia de que en tales casos se obligue al contribuyente a solicitar la diferencia y la autoridad autoriza dicha devoluci�n, genera la obligaci�n a cargo del fisco federal de pagarle los intereses correspondientes de esa cantidad, a partir de que venci� el plazo se�alado, a fin de indemnizarlo por falta de pago oportuno.

    No es obst�culo para arribar a la conclusi�n anterior, el hecho de que los Tribunales Colegiados de Circuito se hayan apoyado en la tesis de jurisprudencia 2a./J. 105/2000, sustentada por esta Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, publicada en el Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta, Novena �poca, Tomo XII, diciembre de 2000, p�gina 312, cuyo rubro dice: "CONTRIBUCIONES PAGADAS INDEBIDAMENTE. SI LA AUTORIDAD S�LO APRUEBA PARCIALMENTE LA DEVOLUCI�N, PERO AL RESOLVERSE LA REVOCACI�N SE DETERMINA QUE DEBE SER TOTAL, LOS INTERESES DEBEN CALCULARSE A PARTIR DE LA FECHA EN QUE PAG� LO INDEBIDO, PERO S�LO RESPECTO DEL REMANENTE CONSECUENCIA DEL RECURSO, EN T�RMINOS DE LO DISPUESTO EN EL ART�CULO 22 DEL C�DIGO FISCAL DE LA FEDERACI�N, VIGENTE EN 1995.", en virtud de que, en el caso que nos ocupa, por un lado, no se trata de un pago de lo indebido sino de la devoluci�n de "saldo a favor" y, por otro, tampoco se trata de una resoluci�n que haya quedado firme mediante recurso administrativo o medio de defensa sino de una nueva solicitud de devoluci�n respecto de la parte no devuelta, de ah� que con independencia de que dichos �rganos colegiados se hayan apoyado en dicho criterio jurisprudencial, lo cierto es que el tema que dio origen a la citada jurisprudencia difiere del que ahora se analiza.

    En m�rito de lo anterior, el criterio que debe prevalecer con car�cter de jurisprudencia es el sustentado por esta Segunda Sala, que es del tenor siguiente:

    TRIBUTOS. DEVOLUCI�N PARCIAL DE SALDO A FAVOR DEL CONTRIBUYENTE. EL PAGO DE LA DIFERENCIA FALTANTE DEBE COMPRENDER INTERESES, A PARTIR DE QUE VENZA EL PLAZO QUE PREV� EL P�RRAFO TERCERO DEL ART�CULO 22 DEL C�DIGO FISCAL DE LA FEDERACI�N.-La mencionada disposici�n establece que la autoridad fiscal est� obligada a devolver las cantidades por concepto de saldo a favor de los contribuyentes dentro de un plazo de cincuenta d�as siguientes a la fecha en que se present� la solicitud ante ella, o dentro de cuarenta d�as si la devoluci�n se efect�a mediante dep�sito en cuenta bancaria del contribuyente. Ahora bien, de la interpretaci�n del p�rrafo s�ptimo del art�culo 22 del C�digo F. de la Federaci�n, se concluye que cuando el contribuyente solicita la devoluci�n del saldo a favor y la autoridad la realiza de manera parcial, �sta queda obligada a pagar intereses respecto de la cantidad faltante, a partir del vencimiento del plazo previsto en el p�rrafo tercero del art�culo citado, toda vez que al obligar al contribuyente a solicitar el pago de la diferencia se genera la obligaci�n de indemnizarlo por falta de pago oportuno.

    Por lo expuesto y con fundamento en los art�culos 107, fracci�n XIII, de la Constituci�n Pol�tica de los Estados Unidos Mexicanos y 197-A de la Ley de Amparo, se

    resuelve:

PRIMERO

S� existe la contradicci�n de criterios denunciada.

SEGUNDO

Debe prevalecer con car�cter de jurisprudencia el criterio sustentado por esta Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, en los t�rminos precisados en el �ltimo considerando de esta resoluci�n.

Notif�quese; env�ese testimonio de esta resoluci�n a los Tribunales Colegiados de Circuito que participaron en la presente contradicci�n y, en su oportunidad, arch�vese el toca.

As� lo resolvi� la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, por unanimidad de cinco votos de los se�ores Ministros: J.D.R., G.D.G.�ngora P., S.S.A.A., G.I.O.M. y presidente J.V.A.A.�n. Fue ponente el segundo de los nombrados.