Ejecutoria num. 2a./J. 67/2000 de Suprema Corte de Justicia, Segunda Sala - Jurisprudencia - VLEX 26827606

Ejecutoria num. 2a./J. 67/2000 de Suprema Corte de Justicia, Segunda Sala

Emisor:Segunda Sala
Número de Resolución:2a./J. 67/2000
Materia:Suprema Corte de Justicia de México
Fecha de Publicación: 1 de Agosto de 2000
RESUMEN

CONTRADICCIÓN DE TESIS 29/2000-SS. ENTRE LAS SUSTENTADAS POR EL ENTONCES TERCER TRIBUNAL COLEGIADO DEL SEXTO CIRCUITO, HOY ESPECIALIZADO EN MATERIA CIVIL Y EL ENTONCES TERCER TRIBUNAL COLEGIADO DEL CUARTO CIRCUITO, HOY ESPECIALIZADO EN MATERIAS ADMINISTRATIVA Y DE TRABAJO.INCIDENTE DE LIQUIDACIÓN DE LAUDO. COMO LA INTERLOCUTORIA QUE LO RESUELVE, O EL ACUERDO QUE LO DESECHA, NO FORMAN PARTE DEL PROCEDIMIENTO DE EJECUCIÓN, NO PROCEDE EL RECURSO DE REVISIÓN ESTABLECIDO EN EL ARTÍCULO 849 DE LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO, ANTES DE INTENTAR EL AMPARO INDIRECTO.

 
ÍNDICE
CONTENIDO

CONTRADICCI�N DE TESIS 29/2000-SS. ENTRE LAS SUSTENTADAS POR EL ENTONCES TERCER TRIBUNAL COLEGIADO DEL SEXTO CIRCUITO, HOY ESPECIALIZADO EN MATERIA CIVIL Y EL ENTONCES TERCER TRIBUNAL COLEGIADO DEL CUARTO CIRCUITO, HOY ESPECIALIZADO EN MATERIAS ADMINISTRATIVA Y DE TRABAJO.

CONSIDERANDO:

TERCERO

Como cuesti�n previa, es conveniente determinar si entre los Tribunales Colegiados contendientes, existe la contradicci�n de tesis denunciada.

Con ese objeto resulta necesario transcribir, en lo conducente, las diversas resoluciones que emitieron los indicados Tribunales Colegiados al resolver los recursos de revisi�n que les fueron planteados. As�, de las constancias de este expediente, aparece lo siguiente:

  1. El entonces Tercer Tribunal Colegiado del Sexto Circuito, hoy especializado en Materia Civil, en la ejecutoria dictada el trece de junio de mil novecientos ochenta y nueve, al resolver el toca de revisi�n n�mero 177/89, relativo al juicio de amparo n�mero 359/89, promovido por el representante legal del Instituto Mexicano del Seguro Social, contra actos del presidente de la Junta Especial N�mero 33 de la Federal de Conciliaci�n y Arbitraje, y otra autoridad, consistente en la resoluci�n incidental de liquidaci�n de laudo de fecha veintiuno de junio de mil novecientos ochenta y cinco, sostuvo:

    PRIMERO.-La parte considerativa de la sentencia reclamada en lo conducente dice: ?SEGUNDO.-Los conceptos de violaci�n expresados por el quejoso, son los mismos que aparecen en su demanda de garant�as, los cuales se tienen aqu� por reproducidos en obvio de repeticiones.-TERCERO.-No se estudiar�n los motivos de inconformidad aducidos por el quejoso en su demanda de garant�as porque en el presente caso se actualiza una causal de improcedencia, cuyo an�lisis es de oficio, seg�n lo determina el art�culo 73, �ltimo p�rrafo de la Ley de Amparo; en efecto el quejoso no agot� el principio de definitividad contemplado por la Ley de Amparo, ya que en el presente caso, antes de ocurrir al juicio de amparo, debi� interponer el recurso de revisi�n que prev� el art�culo 849 de la Ley Federal de Trabajo, en virtud de que los actos que reclama del C.P. de la Junta Especial N�mero Treinta y Tres de la Federal de Conciliaci�n y Arbitraje en esta ciudad, son de ejecuci�n de laudo y en contra de �stos, procede el recurso de revisi�n que tiene como finalidad modificar, revocar o confirmar el acto que la origin� en los t�rminos que proceda. En consecuencia, con fundamento en los art�culos 73, fracci�n XIII y 74, fracci�n III de la Ley de Amparo, debe sobreseerse en el presente juicio. Es aplicable al caso la jurisprudencia n�mero doscientos cuarenta y cuatro, visible a fojas cuatrocientos quince, Octava Parte del �ltimo Ap�ndice del Semanario Judicial de la Federaci�n, bajo el rubro: �RECURSO, SOBRESEIMIENTO POR NO AGOTARSE PREVIAMENTE.�.?.-SEGUNDO.-El quejoso expresa como agravios los siguientes: ?Primero. Es menester previamente a la exposici�n de los agravios que causa al quejoso la resoluci�n recurrida, establecer con nitidez que la legislaci�n laboral vigente clasifica las resoluciones de los tribunales laborales en: Art�culo 837 de la Ley Federal del Trabajo.-�Las resoluciones de los tribunales laborales son: I. Acuerdos: Si se refieren a simples determinaciones de tr�mite o cuando decidan cualquier cuesti�n dentro del negocio; II. Autos incidentales o resoluciones interlocutorias: Cuando resuelvan dentro o fuera de juicio un incidente; y III. Laudos: Cuando decidan sobre el fondo del conflicto.�.-Atento al contenido de tales dispositivos, no se tiene en la legislaci�n laboral la definici�n de actos, sin embargo, es pertinente se�alar la definici�n del acto jur�dico, como lo establece en su libro de Introducci�n al Estudio del Derecho el tratadista E.G.�a M., p�gina 184: �Es una manifestaci�n exterior de voluntad, bilateral o unilateral, cuyo fin directo consiste en engendrar con fundamento en una regla de derecho o en una instituci�n jur�dica, a cargo o en provecho de una o varias personas, un estado, es decir, una situaci�n jur�dica permanente y general o, por el contrario, un efecto de derecho limitado, relativo a la formaci�n, modificaci�n o extinci�n de una relaci�n jur�dica.�. Cita 24 B., Pr�cis de Droit Civil, II, p�g. 216, la misma est� contemplada en lato sensu.-En el Diccionario de Derecho Procesal Civil del Sr. L.. E.P., se localiza en la p�gina 674 la definici�n de resoluciones judiciales, a saber: �Son todas las declaraciones de voluntad producidas por el J. o el colegio judicial, que tienden a ejercer sobre el proceso una influencia directa o inmediata.�. En este orden de cosas, procediendo a interrelacionar los conceptos descritos, la legislaci�n laboral cuenta con una definici�n de resoluciones en su art�culo 837 ya descrito y en la especie el art�culo 848 de la ley laboral establece: �Las resoluciones de las Juntas no admiten ning�n recurso. Las Juntas no pueden revocar sus resoluciones.-Las partes pueden exigir la responsabilidad en que incurran los miembros de la Junta.�.-Por su parte el art�culo 849 del ordenamiento laboral invocado, estatuye: �Contra actos de los presidentes, actuarios o funcionarios legalmente habilitados, en ejecuci�n de los laudos, convenios, de las resoluciones que ponen fin a las tercer�as y de los dictados en las providencias cautelares, procede la revisi�n.�.-La resoluci�n que se combate en su considerando tercero aplica incorrectamente el art�culo 73 �ltimo p�rrafo, fracci�n XIII y 74 fracci�n III de la Ley de Amparo, se�alando que el quejoso no agot� el principio de definitividad contemplado por la Ley de Amparo, ya que en el presente caso, antes de recurrir al juicio de amparo, debi� interponer el recurso de revisi�n que prev� el art�culo 849 de la Ley Federal del Trabajo, esto en virtud de que los actos que reclama del presidente de la Junta, hoy autoridad responsable, son de ejecuci�n del laudo y que en contra de �stos procede el recurso de revisi�n que tiene como finalidad modificar, revocar o confirmar el acto que la origin� en los t�rminos que procedan. Como complemento cita la jurisprudencia 244 aplicable al caso visible a fojas 415, Octava Parte del �ltimo Ap�ndice al Semanario Judicial de la Federaci�n, bajo el rubro: �RECURSO, SOBRESEIMIENTO POR NO AGOTARSE PREVIAMENTE.�. El J. a quo interpreta en forma aislada el dispositivo 849 de la ley laboral, y adem�s le da un alcance que no tiene, al afirmar que los efectos del recurso de revisi�n tienen como finalidad modificar, revocar o confirmar el acto que la origin� en los t�rminos que proceda, pues tal dispositivo y subsiguientes no hacen alusi�n alguna sobre este particular, pero s� el art�culo 852 fracci�n III se�ala con nitidez absoluta las sanciones que se aplicar�n a los responsables conforme a los art�culos 637 al 647 de la Ley Federal del Trabajo, permiti�ndose transcribir los aplicables a este supuesto.-�Art�culo 642. Son faltas especiales de los auxiliares: I. Conocer de un negocio para el que se encuentran impedidos de conformidad con las disposiciones de esta ley; II. Retardar la tramitaci�n de un negocio; III. Votar una resoluci�n notoriamente ilegal o injusta; ...�.-�Art�culo 643. Son faltas especiales de los presidentes de las Juntas Especiales: I. En los casos se�alados en las fracciones I, II y III del art�culo anterior; II. No proveer oportunamente a la ejecuci�n de los laudos; ...�, relacionando estos dos �ltimos dispositivos con el art�culo 849, podemos llegar f�cilmente a concluir que la revisi�n prevista en este �ltimo, es necesario agotarla cuando no se provee oportunamente por el presidente de la Junta la ejecuci�n de los laudos, cuya secuela est� contenida en los art�culos 849, 939, 940, 941, 942, 943 al 975 inclusive, de la ley laboral, en donde se puede encuadrar el t�rmino actos, de que nos habla el art�culo 849 de la ley laboral en sentido amplio, pero nunca en sentido estricto como lo sostiene la J. a quo, ya que el art�culo 837 (sic) del ordenamiento precitado establece con nitidez la clasificaci�n en las resoluciones laborales y en la especie la resoluci�n que se combate en el juicio de garant�as es precisamente resoluci�n incidental de liquidaci�n del laudo dictado con fecha veintiuno de junio de mil novecientos ochenta y cinco en el expediente laboral 44/85, como la propia autoridad responsable usando la terminolog�a jur�dica adecuada as� la denomina y la funda en los art�culos 761, 763, 765 en relaci�n con el 843 de la ley laboral, en estricto sentido, ajust�ndose fielmente a dicha legislaci�n.-Finalmente si el J. a quo interpreta aisladamente un precepto, pasando inadvertidos los dispositivos legales que se han transcrito para mayor claridad al resolver este recurso imprimiendo otros alcances y pasando por alto que las sanciones disciplinarias que se�alan los art�culos 637 al 647 de la Ley Federal del Trabajo para nada se refieren a resoluciones incidentales en que se hace consistir el acto reclamado y aplica incorrectamente los art�culos 73 fracci�n XIII y 74 fracci�n III de la Ley de Amparo, gener� en agravio del quejoso al dictar el sobreseimiento del juicio de amparo, violaciones a los art�culos 77 fracci�n II, 78, 79 de la misma Ley de Amparo, pues debi� ajustar su actuaci�n a lo confesado por las autoridades responsables, fundamentalmente a la existencia de una resoluci�n incidental cuya recurrencia no est� contemplada en el art�culo 849 de la Ley Federal del Trabajo, de tal suerte que en el presente caso no existe recurso alguno en contra de tal resoluci�n, cuyo extremo se establece en forma incuestionable en el art�culo 848 de la ley laboral; bajo esta tesitura ruego dictar resoluci�n que en derecho proceda.?.-TERCERO.-Son infundados los agravios hechos valer.-El art�culo 849 de la Ley Federal del Trabajo establece: ?Contra actos de los presidentes, actuarios o funcionarios legalmente habilitados, en ejecuci�n de los laudos, convenios, de las resoluciones que ponen fin a las tercer�as y de los dictados en las providencias cautelares, procede la revisi�n.?.-De conformidad con el precepto transcrito, se advierte que en contra de los actos del presidente de la Junta en ejecuci�n de un laudo, procede el recurso de revisi�n.-Ahora bien, en primer t�rmino debe establecerse que el incidente de liquidaci�n tiene como fin el de determinar en cantidad l�quida la condena establecida en el laudo dictado en un juicio laboral; por tanto, es inconcuso que el referido incidente es una forma de ejecutar el susodicho laudo.-Por tanto, si el incidente de liquidaci�n tiene por objeto la ejecuci�n de la resoluci�n que puso fin al juicio laboral, es evidente que el fallo dictado en aqu�l es recurrible en revisi�n, previamente al juicio de amparo, en t�rminos del precepto transcrito.-En efecto, si a trav�s del acto reclamado, el presidente de la Junta estableci� en cantidad l�quida diversas prestaciones que supuestamente se originaron del laudo dictado en el expediente laboral n�mero 44/85, es evidente que tal acto encuadra dentro de los supuestos contemplados por el art�culo 849 de la Ley Federal del Trabajo y en ese sentido, la resoluci�n que puso fin a ese medio incidental, debi� combatirse a trav�s del recurso de revisi�n.-Si bien es cierto que la fracci�n III del art�culo 114 de la Ley de Amparo, establece que el juicio de amparo biinstancial procede en contra de actos ejecutados despu�s de concluido un juicio, a trav�s de los cuales se pretende ejecutar una sentencia y que dicho juicio, s�lo podr� promoverse en contra de la �ltima resoluci�n dictada en el procedimiento respectivo; tambi�n lo es que en el presente caso, el acto reclamado no es la �ltima resoluci�n dictada en ese procedimiento de ejecuci�n, pues en todo caso deber� tener como tal a aquella que resuelva el recurso de revisi�n interpuesto en contra de la que puso fin al incidente de liquidaci�n.-En consecuencia, si el hoy inconforme no agot� previamente al juicio de garant�as el recurso de revisi�n aludido, es evidente que no cumpli� con el principio de definitividad establecido en la fracci�n XIII del art�culo 73 de la Ley de Amparo, y por tal causa, la J. Federal se ajust� a derecho al sobreseer en el juicio con apoyo en la fracci�n III del diverso 74 del propio ordenamiento.-Establecido lo anterior, es infundado lo argumentado por el organismo recurrente, pues no obstante que el art�culo 848 de la ley laboral establece que las resoluciones de las Juntas no admiten ning�n recurso; tambi�n lo es que tal dispositivo no es aplicable en el caso, en virtud de que el acto reclamado no fue emitido por la Junta Especial N�mero Treinta y Tres de la Federal de Conciliaci�n y Arbitraje en el Estado de Puebla, sino �nicamente por el presidente de la misma.-Es decir, el acto reclamado no puede estimarse emanado de la Junta Federal de Conciliaci�n y Arbitraje descrita, en raz�n de que de conformidad con el art�culo 307 de la Ley Federal del Trabajo, dicha autoridad no �nicamente se integra por el presidente de la misma, sino que se conforma, adem�s, con los representantes de los trabajadores y de los patrones. En este sentido, si del an�lisis del referido acto se advierte que �ste �nicamente fue emitido por el presidente de la Junta, es claro que el mismo s�lo puede ser imputado a este funcionario y no a la Junta en su totalidad.-De ah� que si el acto materia del juicio de amparo fue emitido por el presidente de la autoridad tantas veces mencionada, poniendo fin a un incidente de liquidaci�n tendiente a ejecutar un laudo, es evidente que tal fallo se encuentra comprendido dentro de los supuestos del art�culo 849 de la ley laboral y por ende, en contra del mismo proced�a, previamente al juicio de garant�as, el recurso de revisi�n.-Por otro lado, tambi�n es inexacto que la J. Federal debiera interpretar el art�culo 849 de la Ley Federal del Trabajo, en relaci�n con los art�culos 637 al 647 del mismo ordenamiento, toda vez que estos �ltimos art�culos se refieren a las sanciones que pueden imponerse al personal jur�dico de la Junta y las faltas especiales en las que pueda incurrir el mismo, situaci�n que no es materia del caso a estudio.-Ahora bien, independientemente de que pudiera proceder o no el recurso de revisi�n de que se trata en el caso previsto por la fracci�n II del art�culo 643 de la Ley Federal del Trabajo (el cual se�ala que es una falta especial del presidente de la Junta no proveer oportunamente la ejecuci�n de un laudo), tambi�n lo es que en caso de que as� fuera, el recurso de revisi�n no s�lo proceder�a en contra de ese supuesto, pues como ya qued� establecido, este medio de defensa debe agotarse en contra del fallo dictado por el presidente de la Junta, dentro de un incidente de liquidaci�n, en virtud de que esa resoluci�n es tendiente a ejecutar un laudo.-Finalmente, el hecho de que el �ltimo p�rrafo del art�culo 352 de la Ley Federal del Trabajo (que provee la tramitaci�n del recurso de revisi�n), establezca que en caso de modificarse el acto impugnado en este recurso, deban aplicarse las sanciones disciplinarias contempladas en los art�culos 637 al 647 de esa ley; no significa que dicho medio de defensa s�lo proceda cuando se combata una falta especial del personal jur�dico de la Junta, en virtud de que las sanciones antes referidas, deben estimarse como una consecuencia del acto que dio origen al recurso, acto que de conformidad con el art�culo 849 de la ley laboral, siempre versar� sobre ejecuci�n del laudo, dentro de los cuales se encuentra el incidente de liquidaci�n.-Es decir, si el fallo del incidente de liquidaci�n, fuera modificado por la Junta de Conciliaci�n y Arbitraje, quien es la competente para resolverlo en t�rminos de la fracci�n I del art�culo 850 de la ley de la materia, deber�n aplicarse, adem�s en su caso, las sanciones disciplinarias al responsable.-En consecuencia, si el quejoso no agot� el recurso de revisi�n previsto por el art�culo 849 de la Ley Federal del Trabajo en contra del incidente de liquidaci�n resuelto por el presidente de la Junta Especial N�mero Treinta y Tres de la Federal de Conciliaci�n y Arbitraje en el Estado de Puebla, es claro que no cumpli� con el principio de definitividad ya mencionado y en este sentido, se actualiz� la causal de improcedencia prevista por la fracci�n XIII del art�culo 73 de la Ley de Amparo, de donde se concluye que la J. Federal se ajust� a derecho al sobreseer en el juicio de garant�as, con apoyo en la fracci�n III del art�culo 74 del mismo cuerpo de leyes. Por tal raz�n, procede confirmar la sentencia sujeta a revisi�n.

    Esta ejecutoria dio origen a la tesis que aparece publicada en la p�gina 386, Tomo III, Segunda Parte-1, Octava �poca del Semanario Judicial de la Federaci�n, cuyo texto es del tenor literal siguiente:

    INCIDENTE DE LIQUIDACI�N FALLADO POR EL PRESIDENTE DE LA JUNTA FEDERAL DE CONCILIACI�N Y ARBITRAJE. EN CONTRA DE TAL RESOLUCI�N PROCEDE EL RECURSO DE REVISI�N PREVISTO POR EL ART�CULO 849 DE LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO.-De conformidad con el art�culo 849 de la Ley Federal del Trabajo, en contra de los actos del presidente de la Junta en ejecuci�n de un laudo, procede el recurso de revisi�n. Ahora bien, en primer t�rmino debe establecerse que el incidente de liquidaci�n tiene como fin el determinar en cantidad l�quida la condena establecida en el laudo dictado en un juicio laboral; por tanto, es inconcuso que el referido incidente es una forma de ejecutar el susodicho laudo. En ese sentido, si el incidente de liquidaci�n tiene por objeto la ejecuci�n de la resoluci�n que puso fin al juicio laboral, es evidente que el fallo dictado en aqu�l es recurrible en revisi�n, previamente al juicio de garant�as, en t�rminos del precepto invocado.

  2. El entonces Tercer Tribunal Colegiado del Cuarto Circuito, hoy especializado en Materias Administrativa y de Trabajo, al resolver el toca n�mero 1/95, relativo al recurso de revisi�n interpuesto en contra del auto de tres de noviembre de mil novecientos noventa y cuatro, emitido por el J. Sexto de Distrito en el Estado de Nuevo Le�n, dentro del expedientillo n�mero A-286/94, que desech� la demanda de amparo promovida por el representante legal de Maquinados Programados, Sociedad An�nima de Capital Variable, contra actos del presidente de la Junta Especial N�mero Seis de la Local de Conciliaci�n y Arbitraje del Estado de Nuevo Le�n, y otra autoridad, consistentes en la resoluci�n dictada el veinticuatro de octubre de mil novecientos noventa y cuatro, que desech� de plano un incidente de liquidaci�n de laudo, sustent� las siguientes consideraciones:

    PRIMERO.-El auto recurrido literalmente establece lo siguiente: ?Monterrey, Nuevo Le�n a tres de noviembre de mil novecientos noventa y cuatro.-Vista la demanda de garant�as que promueve A.G. G�mez, apoderado jur�dico de Maquinados Programados, Sociedad An�nima de Capital Variable, contra actos del presidente de la Junta Especial N�mero Seis de la Local de Conciliaci�n y Arbitraje en el Estado y otras autoridades.-Del examen de la misma se advierte que se surte la causal de improcedencia prevista en la fracci�n XIII del art�culo 73 de la Ley de Amparo, que hace improcedente el juicio de amparo, contra las resoluciones judiciales o de tribunales administrativos o del trabajo respecto de los cuales conceda la ley alg�n recurso o medio de defensa, dentro del procedimiento, por virtud del cual pueden ser modificados, revocados o nulificados aun cuando la presente agraviada no lo hubiese hecho valer oportunamente, salvo lo que la fracci�n VII del art�culo 107 constitucional dispone para los terceros extra�os; ya que en contra del acto que ahora se reclama de las responsables, existe un recurso ordinario o medio de defensa legal, previsto en el art�culo 849 de la Ley Federal del Trabajo, y en esas condiciones procede desechar la demanda de garant�as con fundamento en el art�culo 145 de la Leyde Amparo.-N.�quese personalmente al quejoso.-Lo provey� y firma el licenciado A.V.A.�s, J. Sexto de Distrito en el Estado, ante el secretario con quien act�a y da fe.?.-SEGUNDO.-El apoderado de la empresa quejosa expresa los siguientes agravios: ?La resoluci�n de fecha tres de noviembre de mil novecientos noventa y cuatro, notificada el pasado ocho de los corrientes, viola de manera flagrante la garant�a de seguridad jur�dica tutelada en nuestra Carta Suprema del pa�s, causando agravios a mi patrocinada de acuerdo a lo siguiente: El J. que ilegalmente desech� la solicitud de garant�as, bas� su determinaci�n en que: �... Del examen de la misma se advierte que se surte la causal de improcedencia prevista en la fracci�n XIII del art�culo 73 de la Ley de Amparo, que hace improcedente el juicio de amparo, contra las resoluciones judiciales o de tribunales administrativos o del trabajo respecto de los cuales conceda la ley alg�n recurso o medio de defensa, dentro del procedimiento, por virtud del cual puedan ser modificadas, revocadas o nulificadas aun cuando la presente agraviada no lo hubiese hecho valer oportunamente, salvo lo que la fracci�n VII del art�culo 107 constitucional dispone para los terceros extra�os, ya que en contra del acto que ahora se reclama de las responsables, existe un recurso ordinario o medio de defensa legal, previsto en el art�culo 849 de la Ley Federal del Trabajo, y en esas condiciones procede desechar la demanda de garant�as con fundamento en el art�culo 145 de la Ley de Amparo ...�.-A simple vista se infiere que el J. a quo, no tom� en consideraci�n el criterio sostenido por el Tribunal Colegiado del Cuarto Circuito, que establece que el incidente de liquidaci�n de laudo, no es un acto en ejecuci�n de laudo, como lo externa el juzgador en la resoluci�n que se combate mediante esta v�a, ya que no forma parte del procedimiento de ejecuci�n del laudo respectivo, sino que propiamente es un acto para la ejecuci�n del laudo por lo que no es requisito de procedibilidad en el amparo agotar esa instancia, ya que no proced�a en contra del desechamiento del incidente de liquidaci�n del laudo, el recurso de revisi�n que prev� el art�culo 849 de la Ley Federal del Trabajo. Consecuentemente el desechamiento del amparo es ilegal y por ende, deber� d�rsele entrada a la presente revisi�n, para el efecto de que se le ordene al C. J. Sexto de Distrito, entrar en el estudio del amparo pedido.-Tiene sustento legal al anterior entendimiento, la siguiente tesis: �INCIDENTE DE LIQUIDACI�N DE PRESTACIONES LABORALES, INTERLOCUTORIA PRONUNCIADA EN, ES RECLAMABLE EN AMPARO INDIRECTO.-El incidente de liquidaci�n de prestaciones econ�micas, reclamadas por el trabajador en un juicio laboral, a trav�s del cual se liquidan las prestaciones a que tiene derecho el trabajador con motivo del laudo pronunciado en el juicio laboral correspondiente, no forma parte del procedimiento de ejecuci�n del laudo, pues se trata de un caso de excepci�n previsto por el art�culo 843, en relaci�n con los 761 y 765 de la Ley Federal del Trabajo, por lo que no se puede exigir, como requisito para reclamar la interlocutoria de referencia, que constituya el �ltimo acto del periodo de ejecuci�n del laudo, m�xime que con ello se dejar�a inc�lume la interlocutoria reclamada, y sin defensa ni oportunidad para que el patr�n quejoso pueda combatirla hasta que finalice el periodo de ejecuci�n al que se refiere el t�tulo quince de la Ley Federal del Trabajo, con posible grave perjuicio a sus intereses.�.-Primer Tribunal Colegiado del Cuarto Circuito. Improcedencia 129/89. Instituto Mexicano del Seguro Social. 21 de junio de mil novecientos ochenta y nueve. Unanimidad de votos. Ponente: A.S.F.. Secretario: G.L.M.�nez.-Informe 1989. Tercera Parte. Tribunales Colegiados. P�gina 690. Por lo anteriormente expuesto, solicito a su se�or�a decretar procedente el recurso de revisi�n planteado, revocando la resoluci�n que se combate y se proceda ordenar al juzgador de Distrito entrar al fondo del problema conforme a lo contemplado en los art�culos 88, 89, 91 y dem�s relativos de la Ley de Amparo.?.-TERCERO.-Son fundados los agravios antes transcritos.-El J. Sexto de Distrito desech� la demanda de amparo presentada por el apoderado de la empresa agraviada con fundamento en el art�culo 145 de la Ley de Amparo. Se�al� que en la especie se actualizaba la causal de improcedencia prevista en la fracci�n XIII del art�culo 73 de la citada legislaci�n, que hace improcedente el juicio de garant�as contra las resoluciones judiciales o de tribunales administrativos o del trabajo respecto de las cuales conceda la ley alg�n recurso o medio de defensa, dentro del procedimiento, por virtud del cual puedan ser modificadas, revocadas o nulificadas, aun cuando la parte agraviada no lo hubiese hecho valer oportunamente, salvo lo que la fracci�n VIII del art�culo 107 constitucional dispone para los terceros extra�os. Expuso que en contra del acto reclamado proced�a el recurso previsto en el art�culo 849 de la Ley Federal del Trabajo, por tal raz�n desech� la demanda de amparo.-El apoderado de la empresa quejosa sustancialmente manifest� que la resoluci�n recurrida viola la garant�a de seguridad jur�dica tutelada por la Carta Suprema del pa�s, causando agravios a su representante. Al efecto transcribi� parte del contenido de la resoluci�n impugnada, lo cual no se reproduce en obvio de repeticiones. Posteriormente menciona que el J. Federal no tom� en cuenta el criterio sostenido por el Primer Tribunal Colegiado de este circuito, en donde se establece que el incidente de liquidaci�n de laudo no es un acto de ejecuci�n de laudo, como lo estim� el juzgador, ya que no forma parte del procedimiento de ejecuci�n del laudo respectivo, sino que es un acto para la ejecuci�n del laudo, por lo que no es requisito de procedibilidad en el amparo agotar esa instancia, pues no proced�a en contra del desechamiento del incidente de liquidaci�n del laudo el recurso de revisi�n previsto en el art�culo 849 de la ley laboral y, por ende, deber� d�rsele entrada a la revisi�n que nos ocupa, para el efecto de que se ordene al J. Sexto de Distrito estudie el amparo solicitado. Al efecto se transcribi� la tesis que contiene el criterio sustentado por el Primer Tribunal Colegiado de este circuito, mismo que no se reproduce en obvio de repeticiones. Sobre esta base se solicita se declare procedente el recurso de m�rito, se revoque la resoluci�n combatida y se ordene al J. Federal entrar al fondo del problema, conforme a lo dispuesto en los art�culos 88, 89, 91 y dem�s relativos de la Ley de Amparo.-Sobre el particular debe se�alarse en primer t�rmino que las sentencias emitidas por los Jueces de Distrito, al resolver los juicios de amparo que tengan conocimiento, no pueden ser violatorias de garant�as constitucionales, pues atendiendo la naturaleza sobre la que versan y a la t�cnica de este procedimiento, que es el examen de la constitucionalidad o inconstitucionalidad de los actos de autoridad, de ninguna manera pueden estimarse conculcatorias de las garant�as individuales, en dado caso, s�lo ser�an transgresoras de las disposiciones contenidas en la Ley de Amparo y en el C�digo Federal de Procedimientos Civiles, aplicado en forma supletoria, en lo que ata�e a las reglas que para su dictado se se�alan, se apliquen indebidamente otros art�culos cuando exista disposici�n expresa o se contrar�e la debida interpretaci�n de las normas.-Ahora bien, como lo aduce el apoderado de la empresa agraviada, la resoluci�n combatida resulta ilegal, pues de los antecedentes de la demanda de garant�as, que bajo protesta de decir verdad expuso el apoderado de la sociedad amparista, se desprende que en el caso se dict� laudo en el expediente 7691/6/91, condenando a su representante a pagar salarios ca�dos al trabajador J.A. G�mez Z��iga desde la fecha del despido invocado, veinticinco de noviembre de mil novecientos noventa y uno, hasta el d�a de la reinstalaci�n y autoriz� una ejecuci�n de $19,330.00 (diecinueve mil trescientos treinta nuevos pesos 00/100 moneda nacional) por dicho concepto. La empresa quejosa promovi� un incidente de liquidaci�n del laudo para el efecto de aclarar la cantidad a pagar y que se deber�a circunscribir al veinticinco de diciembre de mil novecientos noventa y dos, fecha se�alada para la reinstalaci�n. Asimismo se observa que el presidente de la Junta Especial N�mero Seis de la Local de Conciliaci�n y Arbitraje de la entidad desech� de plano el incidente mediante resoluci�n de veinticuatro de octubre de mil novecientos noventa y cuatro. Sobre el particular cabe resaltar que en la situaci�n especial de los incidentes de liquidaci�n dictados en los juicios laborales el amparo biinstancial es el que procede, sin necesidad de agotar el recurso de revisi�n previsto en el art�culo 849 de la Ley Federal del Trabajo, lo cual se explica por la naturaleza especial independiente que tiene el incidente de liquidaci�n del laudo respecto del diverso procedimiento de ejecuci�n de �ste, ya que aqu�l es precisamente en el que se establece el importe de las prestaciones en las que hubo condena, y constituye un requisito previo y necesario para la ejecuci�n del mismo, en consecuencia, no es necesario agotar el recurso ordinario a que se refiri� el J. Sexto de Distrito en el Estado, sino que puede promoverse en contra de la resoluci�n que desech� de plano el incidente de liquidaci�n del laudo, promovido por el quejoso recurrente, seg�n se desprende del an�lisis o interpretaci�n anal�gica de los art�culos 107, fracci�n VII de la Constituci�n General de la Rep�blica, 114, fracci�n III, as� como el art�culo 158 de la Ley de Amparo.-En tales condiciones, al ser fundados los agravios expuestos por la parte revisionista, lo procedente es revocar el acuerdo recurrido y ordenar al J. Federal que admita la demanda de garant�as promovida por la sociedad inconforme, si no existe otra causal de improcedencia.

    La indicada ejecutoria dio lugar a la tesis IV.co.6 , publicada en la p�gina 239, Tomo II, julio de 1995, Novena �poca del Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta, que a la letra dice:

    INCIDENTE DE LIQUIDACI�N. DESECHAMIENTO DEL. PROCEDE EL AMPARO INDIRECTO.-El juicio de amparo biinstancial es procedente contra las resoluciones dictadas en los incidentes de liquidaci�n, sin necesidad de agotar el recurso de revisi�n previsto en el art�culo 849, de la Ley Federal del Trabajo, lo cual se explica por la naturaleza especial independiente que tiene el incidente de liquidaci�n del laudo respecto del diverso procedimiento de ejecuci�n de �ste, ya que aqu�l es en el que se establece el importe de las prestaciones en las que hubo condena y constituye un requisito previo y necesario para la ejecuci�n del mismo, en consecuencia, no es necesario agotar el recurso ordinario (revisi�n) sino que puede promoverse en contra de la resoluci�n que desecha de plano el incidente de liquidaci�n del laudo, seg�n se desprende del an�lisis o interpretaci�n anal�gica de los art�culos 107, fracci�n VIII, de la Constituci�n General de la Rep�blica, 114, fracci�n III, as� como del art�culo 158 de la Ley de Amparo.

CUARTO

Ahora bien, para que haya materia a dilucidar respecto de cu�l criterio debe prevalecer, trat�ndose de la figura jur�dica de la contradicci�n de tesis, debe existir, cuando menos formalmente, una oposici�n de criterios jur�dicos en los que se controvierta la misma cuesti�n y para que surja su procedencia, la contradicci�n denunciada debe referirse a las consideraciones, razonamientos, o interpretaciones jur�dicas vertidas dentro de la parte considerativa de las sentencias respectivas, que son las que constituyen precisamente las tesis que sustentan los �rganos jurisdiccionales.

Es decir, la contradicci�n de tesis se presenta cuando los Tribunales Colegiados contendientes, al resolver los negocios jur�dicos que generan la denuncia, examinan cuestiones jur�dicas iguales, adoptando posiciones o criterios jur�dicos discrepantes; adem�s, la diferencia de criterios debe presentarse en las consideraciones, razonamientos o interpretaciones jur�dicas de las sentencias respectivas, requiri�ndole por otra parte, que los distintos criterios provengan del examen de elementos esenciales id�nticos, porque de no ser as�, no podr�a establecerse la existencia de una discrepancia.

Al respecto es aplicable la jurisprudencia n�mero 22/92, sustentada por la extinta Cuarta Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, que aparece publicada en la Gaceta del Semanario Judicial de la Federaci�n, Octava �poca, tomo 58, correspondiente al mes de octubre de mil novecientos noventa y dos, p�gina 22, cuyo texto es del tenor literal siguiente:

CONTRADICCI�N DE TESIS DE TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO. REQUISITOS PARA SU EXISTENCIA.-De conformidad con lo que establecen los art�culos 107, fracci�n XIII, primer p�rrafo de la Constituci�n Federal y 197-A de la Ley de Amparo, cuando los Tribunales Colegiados de Circuito sustenten tesis contradictorias en los juicios de amparo de su competencia, el Pleno de la Suprema Corte de Justicia, o de la Sala que corresponda deben decidir cu�l tesis ha de prevalecer. Ahora bien, se entiende que existen tesis contradictorias cuando concurren los siguientes supuestos: a) Que al resolver los negocios jur�dicos se examinen cuestiones jur�dicas esencialmente iguales y se adopten posiciones o criterios jur�dicos discrepantes; b) Que la diferencia de criterios se presente en las consideraciones, razonamientos o interpretaciones jur�dicas de las sentencias respectivas; y c) Que los distintos criterios provengan del examen de los mismos elementos.

De acuerdo con lo anterior y tomando en cuenta las consideraciones que adujeron los Tribunales Colegiados contendientes en las ejecutorias que se transcribieron con antelaci�n, esta Segunda Sala estima que en el caso existe la contradicci�n de tesis denunciada. Lo anterior en virtud de lo siguiente:

  1. El entonces Tercer Tribunal Colegiado del Sexto Circuito, hoy especializado en Materia Civil, en la ejecutoria que dict� al resolver el amparo en revisi�n n�mero 177/89, sustancialmente sostuvo que de conformidad con el art�culo 849 de la Ley Federal del Trabajo en contra de los actos del presidente de la Junta en ejecuci�n de un laudo, procede el recurso de revisi�n y que como el incidente de liquidaci�n tiene como fin determinar en cantidad l�quida la condena establecida en el laudo del juicio laboral, dicho incidente es una forma de ejecutar el laudo, por lo que el fallo dictado en �l, es recurrible en revisi�n, previamente al juicio de garant�as.

  2. El entonces Tercer Tribunal Colegiado del Cuarto Circuito, hoy especializado en Materias Administrativa y de Trabajo, por su parte, al resolver el toca n�mero 1/95, sostuvo que el juicio de amparo indirecto es procedente contra las resoluciones dictadas en los incidentes de liquidaci�n sin necesidad de agotar el recurso de revisi�n previsto en el art�culo 849 de la Ley Federal del Trabajo, lo cual se explica por la naturaleza especial independiente que tiene el incidente de liquidaci�n del laudo respecto del diverso procedimiento de ejecuci�n de �ste, ya que en aqu�l se establece el importe de las prestaciones en las que hubo condena, lo cual constituye un requisito previo y necesario para la ejecuci�n del mismo, y por lo tanto, no es necesario agotar el recurso de revisi�n.

Esto es, los Tribunales Colegiados contendientes se pronunciaron respecto de si la resoluci�n que resuelve el incidente de liquidaci�n de un laudo o lo desecha de plano, debe impugnarse previamente a trav�s del recurso de revisi�n previsto en el art�culo 849 de la Ley Federal del Trabajo, o directamente a trav�s del juicio de amparo indirecto.

Sin embargo, no obstante la identidad del problema planteado en los indicados asuntos, los Tribunales Colegiados adoptaron posiciones extremas discordantes, pues como f�cilmente puede apreciarse, el entonces Tercer Tribunal Colegiado del Sexto Circuito, hoy especializado en Materia Civil, sostuvo que en contra de la resoluci�n que se dicte en el incidente de liquidaci�n de laudo, al formar parte del procedimiento de ejecuci�n, procede el recurso de revisi�n y el entonces Tercer Tribunal Colegiado del Cuarto Circuito, hoy especializado en Materias Administrativa y del Trabajo estim�, por el contrario, que como el incidente de liquidaci�n es independiente de la ejecuci�n, contra la resoluci�n que al respecto se dicte procede el amparo indirecto.

Por tanto, como antes se anunci�, en la especie s� existe la contradicci�n de tesis.

Resulta irrelevante para concluir lo anterior, el hecho de que, en un caso el amparo se haya promovido contra la resoluci�n que desech� de plano el incidente de liquidaci�n de laudo, y en el otro supuesto se hubiese promovido contra la resoluci�n interlocutoria que declar� parcialmente procedente dicho incidente de liquidaci�n de laudo, pues lo que importa es que en ambas hip�tesis se resolvi� sobre el mismo aspecto, esto es, sobre un acto dictado despu�s de concluido el juicio y que no forma parte del procedimiento de ejecuci�n.

QUINTO

Precisado lo anterior, procede entonces determinar cu�l criterio debe prevalecer.

Esta Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n considera que debe prevalecer, con car�cter de jurisprudencia, el criterio que aqu� se sustentar� y que sustancialmente coincide con el criterio del entonces Tercer Tribunal Colegiado del Cuarto Circuito, hoy especializado en Materias Administrativa y de Trabajo, de conformidad con las siguientes consideraciones:

En principio, cabe precisar cu�l fue la intenci�n del legislador respecto de los art�culos 107, fracci�n VII, de la Constituci�n Federal y 114, fracci�n III, de la Ley de Amparo, en los que estableci� la procedencia del amparo ante el J. de Distrito.

As�, los preceptos legales en comento establecen lo siguiente:

"Art�culo 107. Todas las controversias de que habla el art�culo 103 se sujetar�n a los procedimientos y formas del orden jur�dico que determine la ley, de acuerdo a las bases siguientes: ... VII. El amparo contra actos en juicio, fuera de juicio o despu�s de concluido, o que afecten a personas extra�as al juicio, contra leyes o contra actos de autoridad administrativa, se interpondr� ante el J. de Distrito bajo cuya jurisdicci�n se encuentre el lugar en que el acto reclamado se ejecute o trate de ejecutarse, y su tramitaci�n se limitar� al informe de la autoridad, a una audiencia para la que se citar� en el mismo auto en el que se mande pedir el informe y se recibir�n las pruebas que las partes interesadas ofrezcan y oir�n los alegatos, pronunci�ndose en la misma audiencia la sentencia."

"Art�culo 114. El amparo se pedir� ante el J. de Distrito: ... III. Contra actos de tribunales judiciales, administrativos o del trabajo ejecutados fuera de juicio o despu�s de concluido.-Si se trata de actos de ejecuci�n de sentencia, s�lo podr� promoverse el amparo contra la �ltima resoluci�n dictada en el procedimiento respectivo, pudiendo reclamarse en la misma demanda las dem�s violaciones cometidas durante ese procedimiento, que hubieren dejado sin defensa al quejoso.-Trat�ndose de remates, s�lo podr� promoverse el juicio contra la resoluci�n definitiva en que se aprueben o desaprueben."

Como puede observarse de los art�culos transcritos, las normas constitucional y secundaria refieren que el amparo ante el J. de Distrito, procede contra actos de tribunales judiciales, administrativos o del trabajo ejecutados fuera de juicio o despu�s de concluido �ste, y que trat�ndose de actos de ejecuci�n de sentencia, el amparo s�lo podr� promoverse contra la �ltima resoluci�n dictada en el procedimiento respectivo, pudi�ndose reclamar las violaciones que se hubieren cometido en �l.

Porlo que se refiere espec�ficamente a la materia laboral, dentro de los actos emanados de los tribunales del trabajo, despu�s de concluido el juicio, se encuentran los relativos a la ejecuci�n del laudo.

Ahora bien, el art�culo 946 de la Ley Federal del Trabajo establece: "La ejecuci�n deber� despacharse para el cumplimiento de un derecho o el pago de cantidad l�quida, expresamente se�alados en el laudo, entendi�ndose por �sta, la cuantificada en el mismo.".

Por su parte, el diverso art�culo 843 del mismo ordenamiento legal, que se contiene en el cap�tulo XIII (relativo a las resoluciones laborales), que forma parte del t�tulo catorce (que se refiere al nuevo derecho procesal del trabajo) y no del t�tulo quince que regula lo referente al procedimiento de ejecuci�n, dispone: "En los laudos, cuando se trate de prestaciones econ�micas, se determinar� el salario que sirva de base a la condena; cuantific�ndose el importe de la prestaci�n se se�alar�n las medidas con arreglo a las cuales deber� cumplirse con la resoluci�n. S�lo por excepci�n, podr� ordenarse que se abra incidente de liquidaci�n.".

A su vez, los art�culos 761 al 765 que integran el cap�tulo BIX, del mismo t�tulo catorce, referente a los incidentes en materia laboral, estatuyen:

"Art�culo 761. Los incidentes se tramitar�n dentro del expediente principal donde se promueve, salvo los casos previstos en esta ley."

"Art�culo 762. Se tramitar�n como incidentes de previo y especial pronunciamiento las siguientes cuestiones:

"BI. Nulidad;

"II. Competencia;

"III. Personalidad;

"IV. A.�n; y

"V.E.."

"Art�culo 763. Cuando se promueva un incidente dentro de una audiencia o diligencia, se sustanciar� y resolver� de plano, oyendo a las partes; continu�ndose el procedimiento de inmediato. Cuando se trate de nulidad, competencia y en los casos de acumulaci�n y excusas, dentro de las veinticuatro horas siguientes se se�alar� d�a y hora para la audiencia incidental, en la que se resolver�."

"Art�culo 764. Si en autos consta que una persona se manifiesta sabedora de una resoluci�n, la notificaci�n mal hecha omitida surtir� sus efectos como si estuviese hecha conforme a la ley. En este caso, el incidente de nulidad que se promueva ser� desechado de plano."

Art�culo 765. Los incidentes que no tengan se�alada una tramitaci�n especial en esta ley, se resolver�n de plano oyendo a las partes.

De acuerdo a lo anterior, se concluye que si en un juicio laboral, al emitir el laudo correspondiente, la Junta omite cuantificar el importe de la condena por el que se deber� despachar ejecuci�n, como �sta debe despacharse para el cumplimiento de una cantidad l�quida expresamente se�alada, sin la cual existe imposibilidad para ejecutarlo, cualquiera de las partes puede promover el incidente de liquidaci�n respectivo, debi�ndose estimar que la resoluci�n interlocutoria que al respecto se pronuncie, por su naturaleza especial, es independiente del procedimiento de ejecuci�n del laudo, ya que en ella es precisamente en la que se establece el importe de las prestaciones en las que hubo condena y constituye un requisito previo para hacer ejecutable aqu�l, de ah� que en estricto sentido, no puede reputarse como un acto de ejecuci�n, impugnable a trav�s del recurso de revisi�n previsto en el art�culo 849 de la Ley Federal del Trabajo. Por tanto, ha de considerarse, al igual que el entonces Tercer Tribunal Colegiado del Cuarto Circuito, hoy especializado en Materias Administrativa y de Trabajo, que la interlocutoria que pone fin al incidente de liquidaci�n de laudo (o el acuerdo que lo desecha de plano), al ser un acto de un tribunal del trabajo emitido despu�s de concluido el juicio, v�lidamente puede reclamarse a trav�s del juicio de amparo indirecto, en los t�rminos de la fracci�n III del art�culo 114 de la Ley Reglamentaria de los Art�culos 103 y 107 Constitucionales.

Ello se estima as�, en virtud de que tal acto no es de aquellos que pueden repararse en el auto que apruebe o no el remate de los bienes embargados, pues los vicios de que pueda adolecer no ser�n materia de an�lisis en �ste, ya que �nicamente se limitar� a examinar si se cumplieron los requisitos de ley en las diligencias de requerimiento de pago, embargo y remate, mas en dicho auto no se entrar� al estudio de la resoluci�n que resolvi� el incidente de liquidaci�n del laudo o del acuerdo que lo desech� de plano, por lo que de no ser �stos impugnables en la v�a de amparo indirecto, los vicios que pudieran presentar quedar�an inc�lumes y sin defensa ni oportunidad para que la parte a quien le perjudiquen los pueda combatir.

Las anteriores consideraciones encuentran apoyo, por analog�a, en la tesis de la anterior Tercera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, visible en la foja 1053, Tomo BIX, Quinta �poca del Semanario Judicial de la Federaci�n, que literalmente dice:

LIQUIDACI�N, INCIDENTE DE, EN EJECUCI�N DE SENTENCIA, NO ES IMPROCEDENTE EL AMPARO CONTRA EL.-El inciso segundo de la fracci�n III del art�culo 114 de la Ley de Amparo, dispone que cuando se trata de actos de ejecuci�n de sentencia, s�lo puede interponerse el amparo contra la �ltima resoluci�n que se dicte en el procedimiento respectivo y que hasta entonces se reclaman las violaciones cometidas durante el procedimiento, que hubieren dejado sin defensa al quejoso. Ahora bien, la liquidaci�n de la totalidad o la parte de una sentencia, que condena a pagar una cantidad il�quida; constituye un medio previo o preliminar para la ejecuci�n de la sentencia, pero no es rigurosamente hablando, la ejecuci�n de la propia sentencia; en t�rminos generales, las sentencias importan un t�tulo que trae aparejada ejecuci�n, cuando el interesado no elige la v�a de apremio, seg�n lo dispone el art�culo 444 del C�digo de Procedimientos Civiles del Distrito Federal; y para que pueda despacharse ejecuci�n, se necesita que la que se exija ejecutivamente, sea una cantidad l�quida, ya que el art�culo 446 del citado c�digo proh�be dictar auto ad exequendum por cantidad il�quida, de modo que el incidente o art�culo para resolver sobre la liquidaci�n ordenada por una sentencia, no es la ejecuci�n de la propia sentencia, sino un medio previo para hacerla ejecutable. Adem�s, el art�culo 515 del C�digo de Procedimientos Civiles establece el procedimiento que debe seguirse para dejar la cantidad il�quida, y tal procedimiento concluye con la resoluci�n del J.; y como su decisi�n no tiene m�s recurso que el de responsabilidad, seg�n lo previene el propio art�culo, es inconcuso que si se reclama en amparo la resoluci�n que niega a la parte quejosa el derecho de rendir pruebas en el incidente de liquidaci�n de rentas e intereses, promovido en ejecuci�n de sentencia y la resoluci�n que aprob� dicha liquidaci�n, la demanda no es notoriamente improcedente, ya que, suponiendo sin conceder, que se tratara de ejecuci�n de sentencia la demanda no pudo ser desechada, puesto que se endereza contra la �ltima resoluci�n que se dict� en el procedimiento establecido, por el mencionado art�culo 115 y esta resoluci�n no tiene m�s recurso que el de responsabilidad, el cual no puede producir alguno de los que enumera la fracci�n XIV del art�culo 73 de la Ley de Amparo, es decir, no puede modificar, confirmar ni revocar la decisi�n del J. que fij� la cantidad por la cual debe decretarse la ejecuci�n.

En las relacionadas condiciones, se concluye que sobre el tema de esta contradicci�n de tesis, debe prevalecer el criterio de esta Segunda Sala, que sustancialmente coincide con el criterio del entonces Tercer Tribunal Colegiado del Cuarto Circuito, hoy especializado en Materias Administrativa y de Trabajo, conforme a la tesis que a continuaci�n se redacta y que en t�rminos de lo dispuesto por el art�culo 192 de la Ley de Amparo constituye jurisprudencia.

INCIDENTE DE LIQUIDACI�N DE LAUDO. COMO LA INTERLOCUTORIA QUE LO RESUELVE, O EL ACUERDO QUE LO DESECHA, NO FORMAN PARTE DEL PROCEDIMIENTO DE EJECUCI�N, NO PROCEDE EL RECURSO DE REVISI�N ESTABLECIDO EN EL ART�CULO 849 DE LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO, ANTES DE INTENTAR EL AMPARO INDIRECTO.-La interpretaci�n arm�nica de los art�culos 761 al 765, 843 y 946 de la Ley Federal del Trabajo, permite concluir que si al emitir el laudo correspondiente en un juicio laboral, la Junta omite cuantificar el importe de la condena por la que se deber� despachar ejecuci�n, cualquiera de las partes puede promover el incidente de liquidaci�n respectivo, debi�ndose estimar que la resoluci�n interlocutoria que le pone fin o el acuerdo que lo deseche de plano, no forman parte del procedimiento de ejecuci�n del laudo, en primer lugar, porque es emitido por la Junta y no �nicamente por su presidente y, en segundo lugar, porque en esa resoluci�n s�lo se establece el importe l�quido de las prestaciones de la condena, lo cual constituye un requisito previo para hacer ejecutable el laudo; de ah� que dichas resoluciones no puedan reputarse como actos de ejecuci�n impugnables a trav�s del recurso de revisi�n establecido en el art�culo 849 de la Ley Federal del Trabajo, por lo que en esas condiciones, no cabe agotar este recurso antes de promover en su contra la demanda de amparo, que debe ser indirecto en t�rminos del art�culo 114, fracci�n III, de la Ley de Amparo.

Por lo expuesto y fundado, se

resuelve:

PRIMERO

S� existe contradicci�n entre las tesis emitidas por el Tercer Tribunal Colegiado en Materia Civil del Sexto Circuito y el Tercer Tribunal Colegiado en Materias Administrativa y de Trabajo del Cuarto Circuito.

SEGUNDO

Debe prevalecer con el car�cter de jurisprudencia, el criterio que en esta resoluci�n se sustenta.

N.�quese; rem�tase la tesis de jurisprudencia aprobada al Pleno, a la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n y a los Tribunales Colegiados de Circuito que no intervinieron en esta contradicci�n as� como al Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta para su publicaci�n; a su vez, rem�tanse testimonios de esta resoluci�n a los �rganos colegiados de los que deriv� dicha contradicci�n, y, en su oportunidad, arch�vese el toca como asunto concluido.

As� lo resolvi� la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n por unanimidad de cinco votos de los se�ores Ministros: J.D.R., M.A.G.�itr�n, S.S.A.A., J.V.A.A.�n y el presidente G.I.O.M.. Fue ponente en este asunto el M.S.S.A.A..