Ejecutoria num. 2a./J. 97/99 de Suprema Corte de Justicia, Segunda Sala - Jurisprudencia - VLEX 26828162

Ejecutoria num. 2a./J. 97/99 de Suprema Corte de Justicia, Segunda Sala

Emisor:Segunda Sala
Número de Resolución:2a./J. 97/99
Materia:Suprema Corte de Justicia de México
Fecha de Publicación: 1 de Septiembre de 1999
RESUMEN

CONTRADICCIÓN DE TESIS 5/98. ENTRE LAS SUSTENTADAS POR EL PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO DEL OCTAVO CIRCUITO Y EL SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO DEL OCTAVO CIRCUITO.RENTA. EL PROCEDIMIENTO A QUE SE REFIERE EL ARTÍCULO 79 DE LA LEY DEL IMPUESTO RELATIVO, DEBE REALIZARSE DESPUÉS DE HABERSE APLICADO EN FORMA COMPLETA EL ARTÍCULO 141, INCLUYENDO EL ACREDITAMIENTO DEL 10% A QUE SE REFIERE EL ÚLTIMO PÁRRAFO (SISTEMA VIGENTE HASTA ANTES DE LAS REFORMAS PUBLICADAS EL 3 DE DICIEMBRE DE 1993).

 
CONTENIDO

CONTRADICCI�N DE TESIS 5/98. ENTRE LAS SUSTENTADAS POR EL PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO DEL OCTAVO CIRCUITO Y EL SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO DEL OCTAVO CIRCUITO.
CONSIDERANDO:
TERCERO. La parte considerativa de la sentencia dictada por el Primer Tribunal Colegiado del Octavo Circuito, en Torre�n, Coahuila, en el recurso de revisi�n fiscal n�mero 170/97, que posteriormente integr� la jurisprudencia de ese tribunal, que lleva por rubro: "RENTA, LEY DEL IMPUESTO SOBRE LA. EL ACREDITAMIENTO DEL 10% DEL SALARIO M�NIMO GENERAL, DEBE REALIZARSE UNA VEZ QUE SE HA DETERMINADO EL IMPUESTO ANUAL Y NO ANTES." y se public� en el Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta, Novena �poca, T.V., mayo de 1998, tesis VIII.1o. J/9, p�gina 975, en lo que interesa dice:
"IV. Los agravios que se expresan son fundados. En efecto, le asiste la raz�n a la autoridad recurrente al manifestar que la Sala responsable no estuvo en lo correcto al resolver en la forma en que lo hizo y considerar la nulidad de la resoluci�n impugnada porque en relaci�n con la determinaci�n de los impuestos del ejercicio correspondiente al a�o de 1993, el c�lculo del impuesto anual debe realizarse a trav�s de un procedimiento regulado en los art�culos 79 y 141 de la Ley del Impuesto sobre la Renta, obteni�ndose dicho impuesto anual tanto de los ingresos por salarios, como los percibidos por concepto de prima de antig�edad, retiro e indemnizaci�n; lo anterior es as� porque de conformidad con lo establecido en el art�culo 79 de la Ley del Impuesto sobre la Renta vigente en 1993, en el p�rrafo primero y fracci�n II, se establece que cuando se obtengan ingresos por concepto de prima de antig�edad, retiro e indemnizaciones u otros pagos por separaci�n, se calcular� el impuesto anual conforme al total de percepciones por este concepto, del que se restar� una cantidad igual al �ltimo sueldo mensual ordinario y al resultado se aplicar� la tasa que correspondi� al impuesto que se�ala la fracci�n I, y que la tasa a que se refiere la fracci�n II se calcular� dividiendo el impuesto se�alado en la fracci�n I entre la cantidad a la cual se le aplic� la tarifa del art�culo 141 de la Ley del Impuesto sobre la Renta; as� mismo, el mencionado art�culo 141 previene que las personas f�sicas calcular�n su impuesto anual sumando todos sus ingresos, salvo aquellos por los que no se est� obligado al pago del impuesto y por los que ya se pag� impuesto definitivo, despu�s de efectuar las deducciones autorizadas por este t�tulo y al resultado se aplicar� la tarifa que se establece en dicho art�culo, y se previene en el �ltimo p�rrafo que los contribuyentes podr�n acreditar contra el impuesto que resulte a su cargo el 10% del equivalente al salario m�nimo general del �rea geogr�fica del contribuyente elevado al a�o y que en los casos en los que el impuesto a cargo del contribuyente sea menor que la cantidad acreditable conforme a este p�rrafo, �nicamente se podr� solicitar la devoluci�n o efectuar la compensaci�n del impuesto efectivamente pagado o que le hubiera sido retenido. De todo lo cual se deduce, que al se�alarse en el art�culo 141, �ltimo p�rrafo, de la Ley del Impuesto sobre la Renta, la posibilidad de acreditar el 10% equivalente al salario m�nimo general del �rea geogr�fica del contribuyente elevado al a�o, contra el impuesto que resulte a su cargo, tal acreditamiento debe realizarse una vez que se ha determinado el impuesto anual, esto es, el que resulta al sumar el impuesto de los ingresos por salario, como el impuesto de los ingresos por conceptos de prima de antig�edad, retiro e indemnizaci�n, pues ello se desprende precisamente del invocado art�culo 141 de la Ley del Impuesto sobre la Renta, al disponer que el c�lculo del impuesto anual se realizar� sumando, despu�s de efectuar las deducciones autorizadas, todos los ingresos del contribuyente, lo que debe entenderse en el sentido de que tales ingresos corresponden tanto a los percibidos por salario, como los referentes a los ingresos por antig�edad, retiro e indemnizaciones, y al resultado de tales ingresos, ello equivale a la determinaci�n del impuesto anual sobre el que podr� acreditarse contra el impuesto que resulte a su cargo el 10% del equivalente al salario m�nimo general del �rea geogr�fica del contribuyente elevado al a�o; en consecuencia, debe decirse que contrario a lo considerado por la Sala responsable, el procedimiento utilizado por el causante para determinar el pago de sus impuestos resulta incorrecto, precisamente porque el contribuyente aplic� el 10% del salario m�nimo antes de determinar su impuesto anual, y no despu�s de que ha determinado como lo establece el repetido art�culo 141 de la Ley del Impuesto sobre la Renta; por lo que al no haberlo estimado as� la S.F. responsable con su proceder causa agravios a la autoridad recurrente. De igual forma, tiene raz�n la inconforme, al manifestar que la Sala responsable realiz� una indebida interpretaci�n de la exposici�n de motivos que cita como fundamento de su sentencia, pues como lo afirma la autoridad recurrente de dicha exposici�n se demuestra que para efectos del impuesto sobre la renta el acreditamiento del 10% equivalente al salario m�nimo del �rea geogr�fica del contribuyente elevado al a�o, debe de aplicarse al impuesto definitivo que resulte a cargo del causante, y no que dicho acreditamiento deba hacerse con anterioridad a la determinaci�n del impuesto anual, pues en tal exposici�n de motivos, se establece esencialmente que otra de las medidas importantes que presenta la iniciativa, es la sustituci�n de la deducci�n de una cantidad equivalente al salario m�nimo general del �rea geogr�fica del contribuyente, que se permite para la determinaci�n del impuesto a su cargo, ya sea trat�ndose de pagos provisionales o del impuesto que le corresponda pagar en el a�o del calendario de que se trate, por un acreditamiento que se permite efectuar contra el impuesto que resulte a su cargo ya sea por concepto de pagos provisionales o en el definitivo, y que tal acreditamiento ser� del 10% del salario m�nimo general del �rea geogr�fica del contribuyente; esto es, lo estimado en dicha exposici�n de motivos viene a corroborar lo que plantea la autoridad recurrente en sus conceptos de agravio en el sentido de que ese acreditamiento debe aplicarse una vez determinado el impuesto anual, circunstancia esta que coincide con lo establecido en el art�culo 141, �ltimo p�rrafo, de la Ley del Impuesto sobre la Renta; de ah� que debe concluirse que la Sala responsable al citar como fundamento de su sentencia la multicitada exposici�n de motivos, al citarla realiza una incorrecta interpretaci�n de la misma porque deja de tomar en consideraci�n que el acreditamiento que se autoriza es contra el impuesto que resulta a cargo del causante, es decir despu�s de que se haya determinado su impuesto anual, y no antes como incorrectamente concluy�. En m�rito de lo anterior y al resultar fundados los agravios hechos valer lo procedente es revocar la sentencia que se revisa, que declar� la nulidad de la resoluci�n combatida en el juicio fiscal, y en su lugar reconocer la validez de la misma, en la parte en que se impugn�, debiendo quedar subsistente la consideraci�n que se refiere al art�culo 141-A de la Ley del Impuesto sobre la Renta vigente en 1993, que no fue impugnada."
Por su parte, las consideraciones de la sentencia dictada por el Segundo Tribunal Colegiado del Octavo Circuito, en la revisi�n fiscal No. 419/97, en su parte relativa, son del siguiente tenor:
"QUINTO. Los anteriores agravios expresados por el administrador local jur�dico de Ingresos de Torre�n, Coahuila, a juicio de este Alto Tribunal Federal resultan infundados. En efecto, consta de autos que L.T.L. con fecha cuatro de enero de mil novecientos noventa y seis present� declaraci�n ante la Administraci�n Local de Recaudaci�n de Saltillo, Coahuila, respecto a los ingresos obtenidos en el ejercicio relativo a mil novecientos noventa y uno por sueldos, por jubilaciones y primas de antig�edad, manifestando que de los mismos le resultaba un impuesto por la cantidad de $1,887.00 y como se le hab�a retenido la cantidad de $4,496.00, es decir ten�a un impuesto acreditable por esta �ltima cantidad, le resultaba a su favor la suma de $2,609.00. Por resoluci�n de fecha siete de marzo de mil novecientos noventa y seis, el administrador local de Recaudaci�n de Saltillo, Coahuila, determin� que la devoluci�n que correspond�a al contribuyente era �nicamente la cantidad de $1,164.55, y no la pretendida por �ste, respecto de lo cual, se consider� textualmente lo siguiente: ?Cantidad a devolver menor a la solicitada toda vez que existe error en el c�lculo del subsidio acreditable de conformidad con el art�culo 80-A en relaci�n con los art�culos 141 y 141-A de la Ley del Impuesto sobre la Renta vigente, de lo que se desprende error en el c�lculo de la tasa de los ingresos no acumulables de acuerdo al procedimiento establecido en los art�culos 79, 141 y 141-A de la ley citada en antecedentes, ya que el 10% del salario m�nimo general elevado al a�o, correspondiente al �rea geogr�fica del contribuyente debe ser considerado hasta el momento de determinar el impuesto del ejercicio y no al determinar la tasa para el c�lculo del impuesto a los ingresos no acumulables (se anexa hoja de trabajo).?. No conforme con la citada determinaci�n, el contribuyente L.T.L. promovi� en su contra juicio de nulidad, el que una vez tramitado se decidi� mediante sentencia de fecha veintiuno de febrero de mil novecientos noventa y siete, que es la que se impugna en el presente recurso de revisi�n fiscal y en cuya resoluci�n se consider� ilegal lo determinado por la autoridad demandada, con base en que el procedimiento que sigui� la autoridad demandada es incorrecto por no ajustarse a lo dispuesto por los art�culos 79 y 141 de la Ley del Impuesto sobre la Renta vigente en el ejercicio respecto al cual el actor solicit� la devoluci�n del saldo a su favor. Expuesto lo anterior, conviene destacar que lo argumentado por el recurrente administrador local jur�dico de Ingresos, esencialmente lo constituyen las consideraciones de la S.F. relativas a la interpretaci�n que hace de lo dispuesto por los art�culos 79 y 141 de la Ley del Impuesto sobre la Renta al determinar que fue incorrecto el procedimiento con base en el cual la autoridad demandada estableci� que no hab�a lugar a devolver el actor la cantidad pretendida, sino otra menor, pues no se ajusta a lo dispuesto por los citados preceptos legales, aduciendo en s�ntesis el recurrente que para determinar el impuesto anual del contribuyente es a trav�s de un procedimiento que se lleva a cabo en dos fases por tratarse de dos tipos de ingresos, unos acumulables y otros no acumulables y que el diez por ciento equivalente al salario m�nimo general del �rea geogr�fica del contribuyente, elevado al a�o, debe ser aplicado hasta el momento en que se haya determinado el impuesto anual, esto es, al establecer la tasa para el c�lculo del impuesto a los ingresos no acumulables. Tal argumentaci�n, como ya se dijo resulta infundada, toda vez que el art�culo 79 del C�digo F. de la Federaci�n establece el procedimiento que debe seguirse para determinar el impuesto sobre la renta trat�ndose de ingresos por conceptos de prima de antig�edad, retiro e indemnizaciones por separaci�n, remitiendo en el �ltimo p�rrafo a lo dispuesto por el art�culo 141 del mismo C�digo F. para establecer la tasa respectiva, tal como lo establece la S.F. en su sentencia. Dicho precepto legal dice textualmente lo siguiente: ?Art�culo 79. Cuando se obtengan ingresos por concepto de prima de antig�edad, retiro e indemnizaciones u otros pagos, por separaci�n, se calcular� el impuesto anual, conforme a las siguientes reglas: I.D. total de percepciones por este concepto, se separar� una cantidad igual al �ltimo sueldo mensual ordinario, la cual se sumar� a los dem�s ingresos por los que se deba pagar el impuesto en el a�o de calendario de que se trate y se calcular�, en los t�rminos de este t�tulo, el impuesto correspondiente a dichos ingresos. Cuando el total de las percepciones sean inferiores al �ltimo sueldo mensual ordinario, �stas se sumar�n en su totalidad a los dem�s ingresos por los que se deba pagar el impuesto y no se aplicar� la fracci�n II de este art�culo. II. Al total de percepciones por este concepto se restar� una cantidad igual al �ltimo sueldo mensual ordinario y al resultado se aplicar� la tasa que correspondi� al impuesto que se�ala la fracci�n anterior. El impuesto que resulte se sumar� al calculado conforme a la fracci�n que antecede. La tasa a que se refiere la fracci�n II se calcular� dividiendo el impuesto se�alado en la fracci�n I entre la cantidad a la cual se le aplic� la tarifa del art�culo 141; el cociente se multiplica por cien y el producto se expresa en porciento.?. De lo anterior se obtiene que tal como correctamente lo determin� la S.F. en la resoluci�n recurrida el impuesto correspondiente a los ingresos no acumulables, relativos a prestaciones obtenidas por separaci�n o terminaci�n de la relaci�n de trabajo, se calcula una vez obtenido el impuesto correspondiente a los ingresos acumulables, mismo que ha de obtenerse calcul�ndolo en los t�rminos del art�culo 141 de la Ley del Impuesto sobre la Renta, vigente en el ejercicio de mil novecientos noventa y uno, respecto del cual el actor solicit� la devoluci�n de que se trata, que es al que remite el citado art�culo 79 y conforme a lo determinado por el referido art�culo 141 es dable el acreditamiento del diez por ciento del equivalente al salario m�nimo general del �rea geogr�fica del contribuyente elevado al a�o, por lo cual, como ya se dijo para calcular el impuesto correspondiente tanto a los ingresos acumulables como a los no acumulables, debe deducirse el subsidio respectivo y el citado diez por ciento del salario m�nimo general. Lo anterior es as�, pues de estimar como lo hace la autoridad recurrente en el sentido de que el acreditamiento del diez por ciento debe aplicarse hasta que se haya determinado el impuesto respectivo, tambi�n deber�a ser respecto al subsidio que establece el diverso art�culo 141-A, de la Ley del Impuesto sobre la Renta, el cual s� dedujo la autoridad demandada, no obstante que �ste se establece en un precepto totalmente distinto y en cambio, lo del diez por ciento acreditable se establece en el mismo art�culo 141 de la citada ley, que es el que determina la forma para calcular el impuesto anual. Es as� que, la S.F. hizo una correcta interpretaci�n en la resoluci�n recurrida de lo dispuesto por los art�culos 79 y 141 de la Ley del Impuesto sobre la Renta, m�xime que este tribunal advierte que la resoluci�n impugnada en el juicio de nulidad, no est� debidamente motivada, pues se determina que existe error en el c�lculo del subsidio de conformidad con el art�culo 80-A de la citada ley, sin especificar la raz�n por la cual estima aplicable este precepto legal, toda vez que en la hoja de trabajo que adjunta sobre las operaciones realizadas para determinar la cantidad a devolver, en relaci�n al subsidio menciona que aplica el art�culo 141-A, que es totalmente distinto. Por otra parte, en la citada hoja de trabajo que acompa�a no establece la forma en la que determin� una tasa del 8.08% para determinar el impuesto respectivo, lo que s� hace la autoridad recurrente en su escrito de revisi�n fiscal, pero se advierte que se basa en cantidades equivocadas, pues mientras que establece un impuesto subsidiado por la cantidad de $924.78, el que deber�a dividirse entre la suma de ingresos acumulables que fue por la cantidad de $11,434.00, para determinar la tasa aplicable, sin embargo, divide una muy diferente que es la cantidad de $760.64, sin especificar la raz�n y sobre una suma tambi�n diferente a la de los ingresos acumulables, pues establece la de $11,340.00. En esas condiciones, deben estimarse infundados los agravios expresados por la autoridad recurrente, y por ello, debe confirmarse la sentencia recurrida en la cual se declara la nulidad de la resoluci�n impugnada."
CUARTO. El an�lisis de las ejecutorias transcritas pone de relieve la existencia de la contradicci�n de tesis denunciada, de acuerdo con el criterio sentado por la Cuarta Sala de la anterior integraci�n de esta Suprema Corte de Justicia, en la jurisprudencia 22/92, publicada en la Gaceta del Semanario Judicial de la Federaci�n n�mero cincuenta y ocho, octubre de 1992, p�gina veintid�s, que dice:
"CONTRADICCI�N DE TESIS DE TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO. REQUISITOS PARA SU EXISTENCIA. De conformidad con lo que establecen los art�culos 107, fracci�n XIII, primer p�rrafo de la Constituci�n Federal y 197-A de la Ley de Amparo, cuando los Tribunales Colegiados de Circuito sustenten tesis contradictorias en los juicios de amparo de su competencia, el Pleno de la Suprema Corte de Justicia, o de la Sala que corresponda deben decidir cu�l tesis ha de prevalecer. Ahora bien, se entiende que existen tesis contradictorias cuando concurren los siguientes supuestos: a) Que al resolver los negocios jur�dicos se examinen cuestiones jur�dicas esencialmente iguales y se adopten posiciones o criterios jur�dicos discrepantes; b) Que la diferencia de criterios se presente en las consideraciones, razonamientos o interpretaciones jur�dicas de las sentencias respectivas; y c) Que los distintos criterios provengan del examen de los mismos elementos."
Adem�s, debe considerarse que existe la contradicci�n denunciada, aun cuando no se haya redactado la tesis correspondiente al criterio del Segundo Tribunal Colegiado, pues las conclusiones a las que llegaron ambos tribunales son distintas, en casos de naturaleza similar, en los que se analizaron problemas jur�dicos id�nticos. As� lo ha determinado el Tribunal Pleno de esta Suprema Corte de Justicia de la Naci�n en la tesis que a continuaci�n se transcribe:
"CONTRADICCI�N DE TESIS. PARA QUE PROCEDA LA DENUNCIA BASTA QUE EN LAS SENTENCIAS SE SUSTENTEN CRITERIOS OPUESTOS. Los art�culos 107, fracci�n XIII, de la Constituci�n Federal, 197 y 197-A de la Ley de Amparo, establecen el procedimiento para dirimir las contradicciones de tesis que sustenten los Tribunales Colegiados de Circuito o las S. de la Suprema Corte. El vocablo ?tesis? que se emplea en dichos dispositivos debe entenderse en un sentido amplio, o sea, como la expresi�n de un criterio que se sustenta en relaci�n con un tema determinado, por los �rganos jurisdiccionales en su quehacer legal de resolver los asuntos que se someten a su consideraci�n, sin que sea necesario que est� expuesta de manera formal, mediante una redacci�n especial, en la que se distinga un rubro, un texto, y datos de identificaci�n del asunto en donde se sostuvo, ni menos a�n, que constituya jurisprudencia obligatoria, en los t�rminos previstos por los art�culos 192 y 193 de la Ley de Amparo, porque ni la Ley Fundamental ni la ordinaria en alguno de sus preceptos, establecen esos requisitos. Por lo tanto para denunciar una contradicci�n de tesis, basta con que se hayan sustentado criterios opuestos sobre la misma cuesti�n por S. de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n o Tribunales Colegiados de Circuito, en resoluciones dictadas en asuntos de su competencia.". Novena �poca, Pleno, Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta, T.I., agosto de 1995, tesis P. LIII/95, p�gina 69.
Como se mencion�, en la especie, los mencionados Tribunales Colegiados de Circuito se pronunciaron sobre un mismo tema, consistente en la determinaci�n del impuesto sobre la renta para las personas f�sicas, de acuerdo a lo establecido en los art�culos 79 y 141 de la Ley del Impuesto sobre la Renta.
El Primer Tribunal Colegiado sostuvo que para determinar el impuesto anual de las personas f�sicas cuando, adem�s de los salarios, se percibieroningresos por concepto de primas de antig�edad, retiro e indemnizaciones u otros pagos por separaci�n, conforme a los art�culos 79 y 141 de la Ley del Impuesto sobre la Renta, debe realizarse el procedimiento que se se�ala en el segundo de los preceptos, sin aplicar el acreditamiento del 10%, a que se refiere el �ltimo p�rrafo del mismo art�culo 141; despu�s, aplicar el procedimiento que se establece en el art�culo 79, para determinar el impuesto que corresponda a los ingresos por retiro, sumar las dos cantidades y, por �ltimo, aplicar el acreditamiento del 10% que se prev� en el �ltimo p�rrafo.
El Segundo Tribunal Colegiado, por su parte, consider� que la determinaci�n del impuesto a pagar por los mismos conceptos, debe realizarse aplicando, en primer t�rmino, el procedimiento completo a que se refiere el art�culo 141, incluyendo el acreditamiento del 10% y despu�s realizar el procedimiento que se indica en el art�culo 79 para, por �ltimo, sumar las dos cantidades obtenidas, resultando as� el total del impuesto a pagar por ambos conceptos.
En efecto, a pesar de que los aludidos �rganos jurisdiccionales examinaron los mismos elementos jur�dicos, arribaron a conclusiones divergentes, pues mientras el Primer Tribunal Colegiado del Octavo Circuito sostuvo que el acreditamiento que prev� el �ltimo p�rrafo del art�culo 141 de la ley citada, debe realizarse una vez determinado el monto del impuesto de conformidad con la mec�nica que establece el diverso 79 de la misma ley, el Segundo Tribunal Colegiado del mismo circuito, estim� que dicho acreditamiento debe considerarse para la determinaci�n de la tasa aplicable a los ingresos a que se refiere el art�culo 79, es decir, debe aplicarse el art�culo 141 en su integridad, incluyendo el acreditamiento a que se refiere el �ltimo p�rrafo, lo cual, como se ver� m�s adelante, tiene como resultado cantidades diversas por concepto de impuesto respecto de los mismos ingresos.
En estas condiciones, resulta evidente que existe la contradicci�n de criterios denunciada, por lo que procede, en t�rminos de lo dispuesto por el art�culo 197 de la Ley de Amparo, decidir cu�l es el criterio que debe prevalecer.
Cabe se�alar que no es obst�culo para la existencia de la contradicci�n, la circunstancia de que los asuntos en los que se emitieron los criterios divergentes, se refieran a ejercicios fiscales distintos, ya que durante los a�os de 1991 a 1993, los preceptos legales tuvieron el mismo texto, a excepci�n de las cantidades de la tarifa del art�culo 141, que se modific� para el ejercicio de 1993, sin que se haya variado la mec�nica del impuesto ni el texto del precepto legal.
Tampoco es obst�culo la circunstancia de que en la actualidad se haya modificado el sistema previsto en los preceptos legales en virtud de que pudieran encontrarse pendientes de resolver asuntos regulados por dichos preceptos, que deber�n resolverse conforme al criterio que se determine en esta sentencia.
Sirve de apoyo a esta consideraci�n, la siguiente tesis:
"CONTRADICCI�N DE TESIS. DETERMINACI�N DEL CRITERIO QUE DEBE PREVALECER, AUNQUE SE REFIERA A PRECEPTOS PROCESALES CIVILES DEROGADOS. Es procedente resolver la denuncia de contradicci�n de tesis propuesta, respecto de tesis en pugna que se refieran a preceptos procesales civiles de una entidad federativa que ya se encuentren derogados, pues aun cuando el sentido �nico de la resoluci�n que se dicte sea fijar el criterio que debe prevalecer, sin afectar las situaciones concretas de los asuntos en los que se sustentaron las tesis opuestas conforme a lo dispuesto en el segundo p�rrafo del art�culo 197-A de la Ley de Amparo, la definici�n del criterio jurisprudencial es indispensable, por una parte, porque es factible que no obstante tratarse de preceptos procesales civiles locales derogados, pudieran encontrarse pendientes algunos asuntos que, regulados por dichos preceptos, deban resolverse conforme a la tesis que llegue a establecerse con motivo de la contradicci�n y, por otra parte, porque trat�ndose de un criterio general sobre legislaci�n procesal civil, el mismo tambi�n ser�a aplicable a preceptos de c�digos procesales de otras entidades federativas que coincidieran con los preceptos que fueron derogados.". Octava �poca, Tercera Sala, Semanario Judicial de la Federaci�n, Tomo I, Primera Parte-1, p�gina 284.
QUINTO. Para resolver la contradicci�n de criterios precisada en el punto que antecede, resulta importante considerar los antecedentes que se desprenden de las sentencias que motivaron los pronunciamientos contrarios, as� como los preceptos que se analizaron para resolver los recursos de revisi�n fiscal.
Asimismo, cabe destacar que la conclusi�n que se obtenga, podr� apartarse de los criterios sostenidos por ambos tribunales, en tanto que una contradicci�n de tesis no necesariamente debe resolverse declarando que debe prevalecer uno de los criterios que la originaron, dado que la correcta interpretaci�n del problema jur�dico, puede llevar a establecer otro criterio.
Apoya esta consideraci�n, la jurisprudencia n�mero 4a./J. 2/94, publicada en la p�gina 19 de la Gaceta del Semanario Judicial de la Federaci�n, n�mero 74, correspondiente al mes de febrero de 1994, que dice:
"CONTRADICCI�N DE TESIS. NO TIENE QUE RESOLVERSE INVARIABLEMENTE DECLARANDO QUE DEBE PREVALECER UNO DE LOS CRITERIOS QUE LA ORIGINARON, PUESTO QUE LA CORRECTA INTERPRETACI�N DEL PROBLEMA JUR�DICO PUEDE LLEVAR A ESTABLECER OTRO. La finalidad perseguida por los art�culos 107, fracci�n XIII, de la Constituci�n Federal, y 197-A de la Ley de Amparo, al otorgar competencia a las S. de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n para resolver las contradicciones de tesis que surjan entre los Tribunales Colegiados de Circuito, estableciendo cu�l tesis debe prevalecer, es la de preservar la unidad en la interpretaci�n de las normas que integran el orden jur�dico nacional, fijando su verdadero sentido y alcance, lo que, a su vez, tiende a garantizar la seguridad jur�dica; tan importante y trascendental prop�sito se tornar�a inalcanzable si se llegara a concluir que la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n est� obligada, inexorablemente, a decidir en relaci�n con el criterio que se establece en una de las tesis contradictorias, a pesar de considerar que ambas son incorrectas o jur�dicamente insostenibles. Por consiguiente, la Suprema Corte v�lidamente puede acoger un tercer criterio, el que le parezca correcto, de acuerdo con el examen l�gico y jur�dico del problema, lo que es acorde, adem�s, con el texto de las citadas disposiciones en cuanto indican que la Sala debe decidir ?... cu�l tesis debe prevalecer?, no, cu�l de las dos tesis debe prevalecer."
Las revisiones fiscales que motivaron las resoluciones que dieron lugar a esta contradicci�n, se interpusieron en contra de sentencias dictadas por el Tribunal F. de la Federaci�n, en las que se declar� la nulidad de los actos impugnados en cuanto a la aplicaci�n de los art�culos 79 y 141 de la Ley del Impuesto sobre la Renta en sus textos vigentes hasta antes de las reformas publicadas el tres de diciembre de mil novecientos noventa y tres, aplicables a los asuntos en que se sostuvieron los criterios contradictorios (que se refer�an a los ejercicios de mil novecientos noventa y uno y mil novecientos noventa y tres), cuyo tenor era el siguiente:
"Art�culo 79. Cuando se obtengan ingresos por concepto de primas de antig�edad, retiro e indemnizaciones u otros pagos, por separaci�n, se calcular� el impuesto anual, conforme a las siguientes reglas:
"I.D. total de percepciones por este concepto, se separar� una cantidad igual al �ltimo sueldo mensual ordinario, la cual se sumar� a los dem�s ingresos por los que se deba pagar el impuesto en el a�o de calendario de que se trate y se calcular�, en los t�rminos de este t�tulo, el impuesto correspondiente a dichos ingresos. Cuando el total de las percepciones sean inferiores al �ltimo sueldo mensual ordinario, �stas se sumar�n en su totalidad a los dem�s ingresos por los que se deba pagar el impuesto y no se aplicar� la fracci�n II de este art�culo.
"II. Al total de percepciones por este concepto se restar� una cantidad igual al �ltimo sueldo mensual ordinario y al resultado se aplicar� la tasa que correspondi� al impuesto que se�ala la fracci�n anterior. El impuesto que resulte se sumar� al calculado conforme a la fracci�n que antecede.
"La tasa a que se refiere la fracci�n II se calcular� dividiendo el impuesto se�alado en la fracci�n I entre la cantidad a la cual se le aplic� la tarifa del art�culo 141; el cociente se multiplica por cien y el producto se expresa en porciento."
"Art�culo 141. Las personas f�sicas calcular�n su impuesto anual sumando, despu�s de efectuar las deducciones autorizadas por este t�tulo, todos sus ingresos, salvo aquellos por los que no se est� obligado al pago del impuesto y por los que ya se pag� impuesto definitivo. Al resultado se le aplicar� la siguiente: (se transcriben las dos tarifas aplicables)
"Tarifa art�culo 141 (D.O. del 26 de diciembre de 1990)
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"Los contribuyentes podr�n acreditar contra el impuesto que resulte a su cargo, el 10% del equivalente al salario m�nimo general del �rea geogr�fica del contribuyente elevado al a�o. En los casos que el impuesto a cargo del contribuyente sea menor que la cantidad acreditada conforme a este p�rrafo, �nicamente se podr� solicitar la devoluci�n o efectuar la compensaci�n del impuesto efectivamente pagado o que le hubiere sido retenido."
En el caso, se estima importante distinguir los conceptos que se manejan para la determinaci�n del tributo de que se trata, en el que el objeto lo constituye el ingreso que efectivamente se perciba en efectivo o en especie. Los ingresos que la ley grava son los que provienen del producto o rendimiento del capital, del trabajo o de la combinaci�n de ambos, o de otras situaciones jur�dicas o de hecho que la propia ley se�ale.
Tal es el caso de los ingresos que perciban las personas f�sicas por concepto de jubilaciones, pensiones o haberes de retiro, las cuales se encuentran gravadas a partir del 1o. de enero de mil novecientos setenta y cinco, que evidentemente no constituyen ingresos que deriven ni del trabajo, ni del capital, ni de la combinaci�n de ambos.
La ley grava los ingresos en tanto producen necesariamente una modificaci�n en el patrimonio de las personas f�sicas.
El impuesto sobre productos del trabajo grava los ingresos en efectivo o en especie que obtienen las personas f�sicas como remuneraci�n de su trabajo personal. Estos ingresos son los que se obtienen mediante la prestaci�n de un trabajo dependiente empleado bajo la subordinaci�n de un patr�n, o bien mediante la prestaci�n de servicios en forma independiente, profesional o t�cnica no subordinado que recibe honorarios de sus clientes.
Los sujetos del impuesto a que se refiere este cap�tulo son las personas f�sicas que reciben ingresos por la prestaci�n de su trabajo personal, cuando �ste lo realizan, bajo la direcci�n y dependencia de un tercero, es decir se grava a las personas por los ingresos que obtienen de la prestaci�n de un trabajo personal subordinado, por el que obtienen en pago un salario.
De conformidad con la Ley Federal del Trabajo, sueldo o salario es la retribuci�n que paga el patr�n al empleado u obrero por su trabajo y puede fijarse por unidad de tiempo, por unidad de obra, por comisi�n, a precio alzado o de cualquier otra manera. Se integra por los pagos hechos en efectivo por cuota diaria, tiempo extra, gratificaciones, habitaci�n, primas, comisiones, prestaciones en especie y cualquiera otra cantidad o prestaci�n que se entregue al trabajador por su trabajo.
Para calcular el impuesto sobre la prima de antig�edad y dem�s prestaciones por retiro, la Ley del Impuesto sobre la Renta, establece un procedimiento distinto, separado del que se establece para el c�lculo del impuesto a pagar por los salarios, ya que, como se mencion�, la ley grava con el impuesto sobre productos del trabajo, tambi�n los ingresos que perciban los trabajadores por concepto de compensaciones por antig�edad, retiro, indemnizaciones por separaci�n u otros conceptos an�logos.
El gravamen establecido para dichas partidas tiene un r�gimen especial para el c�lculo del impuesto, porque no se acumulan a los dem�s ingresos que obtiene el trabajador.
El procedimiento que contiene la ley para el c�lculo del impuesto que corresponde a estas percepciones, est� previsto en el art�culo 79, mientras que el impuesto por los dem�s ingresos, aparece regulado, fundamentalmente, por el art�culo 141, ambos de la Ley del Impuesto sobre la Renta.
Ahora bien, como se advierte, en los casos en que en un ejercicio se hayan percibido ingresos por concepto de prima de antig�edad, retiro e indemnizaci�n, adem�s de los ingresos por salario, la determinaci�n de los impuestos debe realizarse a trav�s del procedimiento regulado en los art�culos 79 y 141 de la Ley del Impuesto sobre la Renta, que quedaron transcritos, obteni�ndose dicho impuesto anual, tanto de los ingresos por salarios, como por los percibidos por los dem�s conceptos citados, en forma separada, para despu�s sumarse.
Lo anterior, porque de conformidad con lo establecido en el art�culo 79 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta, en el p�rrafo primero y fracci�n II, se establece que cuando se obtengan ingresos por conceptos de prima de antig�edad, retiro e indemnizaciones u otros pagos por separaci�n, se calcular� el impuesto anual conforme al total de percepciones por este concepto, del que se restar� una cantidad igual al �ltimo sueldo mensual ordinario y al resultado se aplicar� la tasa que correspondi� al impuesto que se�ala la fracci�n I. se establece que la tasa a que se refiere la fracci�n II, se calcular� dividiendo el impuesto se�alado en la fracci�n I, entre la cantidad a la cual se le aplic� la tarifa del art�culo 141 de la Ley del Impuesto sobre la Renta.
Por su parte, el mencionado art�culo 141, previene que las personas f�sicas calcular�n su impuesto anual sumando todos sus ingresos, salvo aquellos por los que no se est� obligado al pago del impuesto y por los que ya se pag� impuesto definitivo, despu�s de efectuar las deducciones autorizadas y, al resultado, se aplicar� la tarifa que se establece en dicho art�culo.
Adem�s, se establece en el �ltimo p�rrafo, que los contribuyentes podr�n acreditar contra el impuesto que resulte a su cargo, el 10% del equivalente al salario m�nimo general del �rea geogr�fica del contribuyente elevado al a�o y que en los casos en los que el impuesto a cargo del contribuyente sea menor que la cantidad acreditable conforme a este p�rrafo, �nicamente se podr� solicitar la devoluci�n o efectuar la compensaci�n del impuesto efectivamente pagado o que le hubiera sido retenido.
De lo anterior se desprende, que al se�alar el art�culo 141, �ltimo p�rrafo, de la Ley del Impuesto sobre la Renta, la posibilidad de acreditar el 10% equivalente al salario m�nimo general del �rea geogr�fica del contribuyente elevado al a�o contra el impuesto que resulte a su cargo, tal acreditamiento debe realizarse una vez que se ha determinado el impuesto anual, esto es, el que resulta de aplicar la tarifa, despu�s de sumar los ingresos a los que se refiere el p�rrafo inicial, pero antes de realizar la operaci�n a la que se refiere el art�culo 79, referido a la determinaci�n del impuesto respecto de los distintos ingresos, por concepto de prima de antig�edad, retiro e indemnizaci�n, pues ello se desprende precisamente de los invocados art�culos 79 y 141 de la Ley del Impuesto sobre la Renta.
Es decir, los ingresos que se han denominado "acumulables", respecto de los que se aplica el art�culo 141, deben sumarse, habiendo hecho las deducciones permitidas y proceder a la determinaci�n del impuesto anual, acredit�ndose sobre el resultado, el 10% del equivalente al salario m�nimo general del �rea geogr�fica del contribuyente elevado al a�o y entonces aplicarse el art�culo 79, en tanto que en �ste se establece que el impuesto deber� calcularse conforme a la tasa que resulte de dividir el impuesto calculado conforme al t�tulo (art�culo 141) entre la cantidad a la que se aplic� la tarifa y que el cociente se multiplicar� por cien y el resultado se expresar� en porciento.
De lo anterior deriva que si el precepto habla del impuesto calculado conforme al art�culo 141, la cantidad que debe servir de base para calcular la tasa, debe corresponder al total del impuesto, que es el resultado de aplicar la tarifa a la base y disminuir la cantidad a la que se tiene derecho por el acreditamiento correspondiente.
La mec�nica que consider� aplicable el Segundo Tribunal Colegiado, resulta correcta, porque la aplicaci�n del 10% del salario m�nimo antes de efectuar la operaci�n a que se refiere el art�culo 79, es necesaria para determinar el impuesto anual y as� poder obtener el cociente que servir� de tasa para obtener el impuesto por las prestaciones de retiro, lo que corresponde al texto legal, en tanto que el acreditamiento que se permite, se refiere expresamente al impuesto a cargo del contribuyente, lo que se obtiene una vez realizadas las operaciones que se establecen en el art�culo 141, en forma completa.
A fin de ilustrar las afirmaciones realizadas, a continuaci�n se realiza un ejemplo de la determinaci�n del impuesto anual para una persona f�sica que, adem�s de su salario anual, obtuvo ingresos por retiro y prima de antig�edad, por lo que el c�lculo del impuesto debe realizarse de acuerdo a lo dispuesto por los art�culos 79 y 141 de la Ley del Impuesto sobre la Renta, se�al�ndose en una columna, el procedimiento que se estima correcto (aplicado por el Segundo Tribunal Colegiado) y en la otra el que se estima incorrecto (aplicado por el Primer Tribunal Colegiado).
Ejemplo:

Ver ejemplo


Como se advierte de los ejemplos realizados, si las operaciones se realizan conforme a la primera columna, restando la cantidad correspondiente al acreditamiento despu�s de determinar los montos de los dos impuestos, se obtiene una cantidad mayor, ya que el mencionado 10%, no repercute favorablemente en el impuesto a cargo del contribuyente por concepto de ingresos por retiro, mientras que, al realizarse la operaci�n conforme a la segunda de las opciones, aplicando los preceptos como se ha se�alado, en forma completa, el acreditamiento se ve reflejado en la disminuci�n de la cantidad total a pagar por ambas clases de ingresos.
Adem�s, de la exposici�n de motivos relativa a la reforma fiscal que permiti� el acreditamiento a que se refiere el �ltimo p�rrafo del art�culo 141, se desprende que, para efectos del impuesto sobre la renta, el acreditamiento del 10% del salario m�nimo del �rea geogr�fica del contribuyente elevado al a�o, debe aplicarse al impuesto definitivo que resulte a cargo de todos los causantes, con independencia de que hayan o no tenido ingresos por los conceptos que se refieren en el art�culo 79, pues se trata de una especie de cr�dito que el Estado establece a favor de los contribuyentes.
De esta manera, se advierte que la pretensi�n de la Secretar�a de Hacienda, que estim� correcta el Primer Tribunal Colegiado del Octavo Circuito, de aplicar el acreditamiento del �ltimo p�rrafo del art�culo 141 de la Ley del Impuesto sobre la Renta hasta que se ha determinado el impuesto que corresponda tanto a las percepciones normales como a las extraordinarias, carece de sustento, pues divide la aplicaci�n del art�culo 141, en dos etapas, lo que se traduce en que la tasa obtenida de dividir el impuesto por un concepto entre la cantidad a la que se aplic�, var�e en contra de los trabajadores causantes, ya que la cantidad a pagar por los ingresos a los que se refiere el art�culo 79, se incrementa al no realizarse laaplicaci�n completa del art�culo 141, lo que contrar�a la finalidad de las normas que, como la que se estudia establecen una especie de cr�dito a favor de los causantes, para disminuir el impuesto efectivo a su cargo.
Lo anterior se evidencia si se pensara en realizar el pago de los dos impuestos por separado, en distintos momentos. De esta manera, el causante aplicar�a la totalidad del art�culo 141, realizando la reducci�n del 10% permitida y obtendr�a el impuesto a su cargo por sus ingresos "normales" o "acumulables". Posteriormente, respecto de los ingresos por retiro, a los que la ley da un tratamiento distinto, para obtener la tasa conforme a la cual debe calcular su impuesto, dividir�a la cantidad determinada por impuesto sobre sus ingresos normales, entre la base del impuesto para obtener el cociente, que multiplicado por cien, le sirve de tasa.
Por lo anterior se estima que, tanto por el contenido de las normas, como por su naturaleza y finalidad, debe aplicarse el procedimiento que se ha se�alado, en el que se aplica la totalidad del art�culo 141, incluyendo el acreditamiento, previamente a la determinaci�n de la tasa para el pago del impuesto a los ingresos que se se�alan en el art�culo 79.
En consecuencia, de acuerdo a las consideraciones expuestas, esta Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n establece, que debe prevalecer el criterio que se sustenta en esta resoluci�n, coincidente con el del Segundo Tribunal Colegiado del Octavo Circuito, conforme a la siguiente tesis que, en t�rminos de lo dispuesto por el art�culo 192 de la Ley de Amparo, constituye jurisprudencia:
RENTA. EL PROCEDIMIENTO A QUE SE REFIERE EL ART�CULO 79 DE LA LEY DEL IMPUESTO RELATIVO, DEBE REALIZARSE DESPU�S DE HABERSE APLICADO EN FORMA COMPLETA EL ART�CULO 141, INCLUYENDO EL ACREDITAMIENTO DEL 10% A QUE SE REFIERE EL �LTIMO P�RRAFO (SISTEMA VIGENTE HASTA ANTES DE LAS REFORMAS PUBLICADAS EL 3 DE DICIEMBRE DE 1993).-El procedimiento a que se refiere el art�culo 79 de la Ley del Impuesto sobre la Renta, antes de las reformas publicadas en el Diario Oficial de la Federaci�n de tres de diciembre de mil novecientos noventa y tres, en las que se modific� el �ltimo p�rrafo del art�culo 141 de la misma ley, debe realizarse despu�s de haberse determinado el impuesto a pagar en t�rminos del t�tulo IV, aplicando, en forma completa, el art�culo 141, lo que implica realizar el acreditamiento del 10% que se establece, al impuesto que resulte por los ingresos que se regulan en dicho t�tulo, para que, posteriormente, sea posible obtener la tasa que debe aplicarse a los ingresos que se�ala el art�culo 79 de la propia ley. Lo anterior, por as� derivarse de las propias disposiciones legales en comento, de su naturaleza y finalidad, en tanto que regulan por separado el impuesto a pagar por ingresos derivados de retiro y prestaciones similares.
Por lo expuesto, fundado y con apoyo, adem�s, en el art�culo 197-A de la Ley de Amparo, se

resuelve:
PRIMERO.-Existe contradicci�n de tesis entre las sustentadas por los Tribunales Colegiados Primero y Segundo del Octavo Circuito.
SEGUNDO.-Debe prevalecer, en esencia y con car�cter de jurisprudencia, el criterio sustentado por esta Segunda Sala, coincidente con el del Segundo Tribunal Colegiado del Octavo Circuito, bajo la tesis que ha quedado redactada en la parte final de esta resoluci�n.
TERCERO.-Rem�tase, de inmediato, la tesis jurisprudencial que se sustenta en la presente resoluci�n, al Semanario Judicial de la Federaci�n para su publicaci�n, as� como a la Primera Sala de esta Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, a los Tribunales Colegiados de Circuito y a los Juzgados de Distrito, en acatamiento a lo previsto en el art�culo 195 de la Ley de Amparo.
N.�quese; c�mplase y, en su oportunidad, arch�vese el expediente.
As�, lo resolvi� la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, por unanimidad de cuatro votos de los se�ores Ministros: J.D.R., M.A.G.�itr�n, G.I.O.M. y presidente y ponente S.S.A.A.. Ausente el se�or Ministro Jos� V.A.A.�n, previo aviso dado a los Ministros de la Sala.