Ejecutoria num. 2a./J. 54/2007 de Suprema Corte de Justicia, Segunda Sala - Jurisprudencia - VLEX 28903184

Ejecutoria num. 2a./J. 54/2007 de Suprema Corte de Justicia, Segunda Sala

Emisor:Segunda Sala
Número de Resolución:2a./J. 54/2007
Localizacion:JOSÉ FERNANDO FRANCO GONZÁLEZ SALAS.
Materia:Suprema Corte de Justicia de México
Fecha de Publicación: 1 de Mayo de 2007
RESUMEN

TERCERÍAS EN MATERIA LABORAL. A LAS RESOLUCIONES QUE SE DICTEN EN DICHOS PROCEDIMIENTOS NO LES SON APLICABLES LAS REGLAS DE LOS ARTÍCULOS 885 AL 890 DE LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO.

 
ÍNDICE
CONTENIDO

TERCER�AS EN MATERIA LABORAL. A LAS RESOLUCIONES QUE SE DICTEN EN DICHOS PROCEDIMIENTOS NO LES SON APLICABLES LAS REGLAS DE LOS ART�CULOS 885 AL 890 DE LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO.

CONTRADICCI�N DE TESIS 30/2007-SS. ENTRE LAS SUSTENTADAS POR EL TRIBUNAL COLEGIADO DEL VIG�SIMO SEXTO CIRCUITO Y EL PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIAS ADMINISTRATIVA Y DE TRABAJO DEL D�CIMO SEXTO CIRCUITO.

MINISTRO PONENTE: J.F.F.G.S..

SECRETARIA: SOF�A VER�NICA �VALOS D�AZ.

CONSIDERANDO:

PRIMERO

Esta Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n es competente para conocer la presente denuncia de contradicci�n de tesis, de conformidad con lo dispuesto por los art�culos 107, fracci�n XIII, p�rrafo primero, de la Constituci�n Federal, 197-A de la Ley de Amparo y 21, fracci�n VIII, de la Ley Org�nica del Poder Judicial de la Federaci�n, as� como por lo se�alado en los puntos primero, segundo y cuarto del Acuerdo 5/2001 del Tribunal Pleno, publicado en el Diario Oficial de la Federaci�n el veintinueve de junio de dos mil uno, en virtud de que se trata de una posible contradicci�n de criterios en materia laboral, cuya especialidad corresponde a esta Sala.

SEGUNDO

La denuncia de contradicci�n de tesis debe estimarse que proviene de parte leg�tima.

Lo anterior es as�, si se toma en consideraci�n que la misma la realiz� el presidente del Primer Tribunal Colegiado en Materias Administrativa y de Trabajo del D�cimo Sexto Circuito, quien est� legitimado para efectuarla en t�rminos del art�culo 197-A de la Ley de Amparo, toda vez que preside uno de los �rganos jurisdiccionales que emitieron una de las ejecutorias que se estiman contradictoras.

TERCERO

El Primer Tribunal Colegiado en Materias Administrativa y de Trabajo del D�cimo Sexto Circuito, al resolver el amparo directo laboral 677/2005, promovido por J.C.B.G.�lez, por conducto de su apoderado legal M.R.I., el cinco de enero de dos mil siete, sostuvo:

QUINTO

Son infundados en una parte y fundados en otra los conceptos de violaci�n. En los antecedentes del juicio laboral n�mero 168/95 bis, promovido por E.C.O., de donde emana la resoluci�n reclamada se advierte que la parte quejosa inici� tercer�a excluyente de dominio en la que afirm� que cierto bien inmueble de su propiedad le fue embargado en el referido juicio. Asimismo, se aprecia que se dio tr�mite a dicha tercer�a; que la �ltima actuaci�n previa a la resoluci�n reclamada lo fue el desahogo de cierta prueba pericial (foja 316 del cuaderno de tercer�a), y que posteriormente a ello con fecha quince de agosto del se�alado a�o se dict�, como se dijo, la resoluci�n que ahora se impugna (fojas 5 y de la 317 a la 322 del cuaderno de tercer�a), esto es, sin que previamente se hubiese levantado constancia de que se haya entregado el expediente al auxiliar de la Junta para que elaborara el proyecto relativo; que se hubiera entregado copia del mismo a los miembros de la Junta, como tampoco se se�al� fecha para la celebraci�n de la audiencia de discusi�n y votaci�n de la resoluci�n reclamada, sino que en el fallo que se reclama se asienta que fue firmada por los integrantes de la Junta responsable. No le asiste raz�n al quejoso cuando sostiene que se violaron en su perjuicio las normas que regulan el procedimiento laboral, porque en el incidente de tercer�a excluyente de dominio en menci�n de donde emana la resoluci�n reclamada no se celebr� la audiencia de discusi�n y votaci�n, de acuerdo con las consideraciones que enseguida se expresan. Los art�culos del 885 al 890 de la Ley Federal del Trabajo prev�n el procedimiento de proyecto de formulaci�n de resoluci�n en forma de laudo, votaci�n y discusi�n del mismo, engrose y firma, seg�n se desprende de su contenido que es el siguiente:

�Art�culo 885. Al concluir el desahogo de las pruebas, formulados los alegatos de las partes y previa certificaci�n del secretario de que ya no quedan pruebas por desahogar, el auxiliar, de oficio, declarar� cerrada la instrucci�n, y dentro de los diez d�as siguientes formular� por escrito el proyecto de resoluci�n en forma de laudo, que deber� contener:

�I. Un extracto de la demanda y de la contestaci�n, r�plica y contrarr�plica; y en su caso, de la reconvenci�n y contestaci�n de la misma;

�II. El se�alamiento de los hechos controvertidos;

�III. Una relaci�n de las pruebas admitidas y desahogadas, y su apreciaci�n en conciencia, se�alando los hechos que deban considerarse probados;

�IV. Las consideraciones que fundadas y motivadas se deriven, en su caso, de lo alegado y probado; y

�V. Los puntos resolutivos.�

�Art�culo 886. Del proyecto de laudo formulado por el auxiliar, se entregar� una copia a cada uno de los miembros de la Junta.

�Dentro de los cinco d�as h�biles siguientes al de haber recibido la copia del proyecto, cualquiera de los miembros de la Junta podr� solicitar que se practiquen las diligencias que no se hubieren llevado a cabo por causas no imputables a las partes, o cualquiera diligencia que juzgue conveniente para el esclarecimiento de la verdad.

�La Junta, con citaci�n de las partes, se�alar�, en su caso, d�a y hora para el desahogo, dentro de un t�rmino de ocho d�as, de aquellas pruebas que no se llevaron a cabo o para la pr�ctica de las diligencias solicitadas.�

�Art�culo 887. Transcurrido el t�rmino a que se refiere el art�culo anterior, concedido a los integrantes de la Junta, o en su caso, desahogadas las diligencias que en este t�rmino se hubiesen solicitado, el presidente de la Junta citar� a los miembros de la misma, para la discusi�n y votaci�n, que deber� efectuarse dentro de los diez d�as siguientes al en que hayan concluido el t�rmino fijado o el desahogo de las diligencias respectivas.�

�Art�culo 888. La discusi�n y votaci�n del proyecto de laudo, se llevar� a cabo en sesi�n de la Junta, de conformidad con las normas siguientes:

�I. Se dar� lectura al proyecto de resoluci�n, a los alegatos y observaciones formuladas por las partes;

�II. El presidente pondr� a discusi�n el negocio con el resultado de las diligencias practicadas; y

�III. Terminada la discusi�n, se proceder� a la votaci�n, y el presidente declarar� el resultado.�

�Art�culo 889. Si el proyecto de resoluci�n fuere aprobado, sin adiciones ni modificaciones, se elevar� a la categor�a de laudo y se firmar� de inmediato por los miembros de la Junta.

�Si al proyecto se le hicieran modificaciones o adiciones, se ordenar� al secretario que de inmediato redacte el laudo, de acuerdo con lo aprobado. En este caso, el resultado se har� constar en acta.�

�Art�culo 890. Engrosado el laudo, el secretario recoger�, en su caso, las firmas de los miembros de la Junta que votaron en el negocio y, una vez recabadas, turnar� el expediente al actuario, para que de inmediato notifique personalmente el laudo a las partes.�

De la lectura de dichos preceptos legales se advierte que al auxiliar de la Junta le est� encomendado la elaboraci�n del proyecto de laudo, respecto del cual debe entregar una copia a cada uno de los miembros que integran a dicha Junta, quienes en esa etapa del procedimiento laboral pueden con vista en el expediente relativo solicitar que se practiquen las diligencias que no se hubieren llevado a cabo, o incluso pueden ordenar que se desahoguen las que juzguen convenientes. Una vez desahogadas las pruebas relativas cuando esto procediere, o posteriormente a la entrega del proyecto de resoluci�n, el presidente de la Junta debe citar a los miembros de la misma para la discusi�n y votaci�n, que deber� efectuarse dentro de los diez d�as siguientes. En la audiencia mencionada se dar� lectura del proyecto; se pondr� a discusi�n y finalizada �sta, se someter� a votaci�n. Si fuere aprobado se firmar� de inmediato por los miembros de la Junta; y cuando contuviere adiciones o modificaciones se ordenar� al secretario que las realice de acuerdo con lo aprobado. Finalmente, engrosado el asunto, el secretario recoger� las firmas de los miembros de la Junta que votaron en el asunto. Ahora, la regulaci�n de las tercer�as en la Ley Federal del Trabajo se ubica en el cap�tulo II, secci�n primera, de su t�tulo quince que trata de los �Procedimientos de ejecuci�n�. Los art�culos relativos a tal regulaci�n son los identificados con los n�meros 976, 977 y 978 que respectivamente dicen:

�Art�culo 976. Las tercer�as pueden ser excluyentes de dominio o de preferencia. Las primeras tienen por objeto conseguir el levantamiento del embargo practicado en bienes de propiedad de terceros; las segundas obtener que se pague preferentemente un cr�dito con el producto de los bienes embargados.�

�Art�culo 977. Las tercer�as se tramitar�n y resolver�n por el Pleno, por la Junta Especial o por la de conciliaci�n que conozca del juicio principal, sustanci�ndose en forma incidental, conforme a las normas siguientes:

�I. La tercer�a se interpondr� por escrito, acompa�ando el t�tulo en que se funde y las pruebas pertinentes;

�II. La Junta ordenar� se tramite la tercer�a por cuerda separada y citar� a las partes a una audiencia, dentro de los diez d�as siguientes, en la que las oir� y despu�s de desahogadas las pruebas, dictar� resoluci�n;

�III. En cuanto al ofrecimiento, admisi�n y desahogo de las pruebas, se observar� lo dispuesto en los cap�tulos XII, XVII y XVIII del t�tulo catorce de esta ley;

�IV. Las tercer�as no suspenden la tramitaci�n del procedimiento. La tercer�a excluyente de dominio suspende �nicamente el acto de remate; la de preferencia, el pago del cr�dito; y

�V. Si se declara procedente la tercer�a, la Junta ordenar� el levantamiento del embargo y, en su caso, ordenar� se pague el cr�dito declarado preferente.�

�Art�culo 978. El tercerista podr� presentar la demanda ante la autoridad exhortada que practic� el embargo, debiendo designar domicilio en el lugar de residencia de la Junta exhortante, para que se le hagan las notificaciones personales; si no hace la designaci�n, todas las notificaciones se le har�n por bolet�n o por estrados.

�La autoridad exhortada, al devolver el exhorto, remitir� la demanda de tercer�a.�

De acuerdo con las anteriores disposiciones legales las tercer�as se tramitar�n y resolver�n por la Junta que conozca del asunto en el juicio principal, sustanci�ndose en forma incidental por cuerda separada; asimismo se establece en la parte que interesa que despu�s de desahogadas las pruebas se dictar� resoluci�n. Conforme a lo anterior se presenta la problem�tica concerniente a si en trat�ndose de la tercer�a excluyente de dominio debe o no observarse el tr�mite relativo a la elaboraci�n del proyecto de resoluci�n que se encomienda al auxiliar de la Junta; la entrega del proyecto a cada uno de los miembros; la oportunidad que se da a �stos para que determinen si es el caso de que se proceda al desahogo de ciertas pruebas; as� como la celebraci�n de la audiencia de discusi�n y votaci�n del proyecto. Ello porque conforme al art�culo 977, fracci�n I, de la Ley Federal del Trabajo, la tercer�a excluyente debe tramitarse en forma incidental, y porque de acuerdo con la fracci�n II de ese art�culo no se hace alusi�n al procedimiento de discusi�n y votaci�n antes mencionado, ya que �nicamente se prev� que desahogadas las pruebas se dictar� la resoluci�n correspondiente. Al respecto, el Tribunal Colegiado del Vig�simo Sexto Circuito ha considerado en la tesis que enseguida se citar� que en el tr�mite de las tercer�as s� se debe agotar el procedimiento de discusi�n y votaci�n a que se refieren los art�culos 887 y 888 de la Ley Federal del Trabajo, como se advierte en el criterio referido que puede consultarse en la p�gina 2510 del Tomo XXIII correspondiente al mes de enero de 2006 de la Novena �poca del Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta, que dice: �TERCER�AS EN MATERIA LABORAL. AL CONSTITUIR VERDADEROS JUICIOS, EN SU TRAMITACI�N LAS JUNTAS DEBEN CUMPLIR CON LO PREVISTO EN LOS ART�CULOS 887 Y 888 DE LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO, PUES DE LO CONTRARIO INFRINGEN LAS GARANT�AS DE LEGALIDAD Y DEBIDO PROCESO CONSAGRADAS POR EL ART�CULO 14 DE LA CARTA MAGNA.� (se transcribe). Como puede apreciarse las notas esenciales del anterior criterio son las siguientes: 1. Que las formalidades a que se refieren los art�culos 887 y 888 de la Ley Federal del Trabajo son esenciales en el procedimiento laboral y que, por tanto, deben de ser observadas por las Juntas; 2. Que las tercer�as en materia laboral constituyen verdaderos juicios porque en ellas se ejerce una acci�n distinta a la principal; 3. Que al tratarse de juicios tanto en la forma como en el fondo debe entonces respetarse en su substanciaci�n aquellas formalidades que prev�n los art�culos 887 y 888 de la citada ley laboral; 4. Que no obsta que el numeral 977 de la Ley Federal del Trabajo establezca que las tercer�as se tramitar�n en forma de incidente porque ello obedece al principio de inmediatez, como al hecho de la �ntima vinculaci�n con el juicio laboral principal, ya que adem�s la resoluci�n que define la tercer�a se trata de un laudo; 5. Que en consecuencia cuando en las tercer�as no se respetan las formalidades concernientes a la discusi�n y votaci�n del laudo se infringen las garant�as de legalidad y del debido proceso tuteladas por el art�culo 14 de la Constituci�n Federal. Cabe asimismo se�alar que el referido criterio del Tribunal Colegiado del Vig�simo Sexto Circuito se apoya en la tesis de jurisprudencia n�mero 126/2005 de la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, cuyo rubro es: �TERCER�AS EXCLUYENTES DE DOMINIO O DE PREFERENCIA DE CR�DITO EN MATERIA LABORAL. TIENEN NATURALEZA DE JUICIO Y NO DE INCIDENTE, POR LO QUE LA SENTENCIA QUE LAS RESUELVE ES IMPUGNABLE EN AMPARO DIRECTO.�, en la que se ha establecido que las tercer�as excluyentes de dominio deben ser consideradas como verdaderos juicios en su fondo y en su forma, seg�n puede advertirse de la lectura a la parte relativa de la contradicci�n de tesis que dio origen al mencionado criterio jurisprudencial, y en cuya parte conducente se estableci�:

�En estas condiciones como en materia laboral las tercer�as excluyentes de dominio y de preferencia deben ser consideradas juicios en su fondo y en su forma, tal cual se ha apuntado en p�rrafos precedentes, entonces, las resoluciones que las decidan en cuanto al fondo pueden impugnarse a trav�s del juicio de amparo directo. ...�

Ahora, este Tribunal Colegiado disiente respetuosamente del criterio adoptado por el Tribunal Colegiado del Vig�simo Sexto Circuito, en virtud de que el hecho de que las tercer�as excluyentes de dominio y de preferencia constituyan verdaderos juicios, como as� lo ha considerado nuestro M�ximo Tribunal de la Naci�n, ello no puede tomarse como premisa para sostener que, en consecuencia, su tramitaci�n deba ajustarse a un procedimiento no autorizado por la ley laboral. Ello es as�, porque el art�culo 977, fracci�n I, de la Ley Federal del Trabajo, dispone de manera clara que las tercer�as excluyentes deben sustanciarse en forma incidental. Por tanto, las autoridades responsables en debido cumplimiento a las formalidades previamente establecidas en el juicio laboral deben acatar esa tramitaci�n a efecto de observar lo dispuesto en el art�culo 14 de la Constituci�n Federal, que en su parte conducente establece que los tribunales deber�n ajustarse a las formalidades esenciales del procedimiento conforme a las leyes expedidas con anterioridad al hecho. Ello con apego, adem�s, a las normas que regulan espec�ficamente la tramitaci�n de las tercer�as mismas que se consignan en el citado art�culo 977 de la Ley Federal del Trabajo, el cual es del siguiente tenor:

�Art�culo 977. Las tercer�as se tramitar�n y resolver�n por el Pleno, por la Junta Especial o por la de Conciliaci�n que conozca del juicio principal, sustanci�ndose en forma incidental, conforme a las normas siguientes:

�I. La tercer�a se interpondr� por escrito, acompa�ando el t�tulo en que se funde y las pruebas pertinentes;

�II. La Junta ordenar� se tramite la tercer�a por cuerda separada y citar� a las partes a una audiencia, dentro de los diez d�as siguientes, en la que las oir� y despu�s de desahogadas las pruebas, dictar� resoluci�n;

�III. En cuanto al ofrecimiento, admisi�n y desahogo de las pruebas, se observar� lo dispuesto en los cap�tulos XII, XVII y XVIII del t�tulo catorce de esta ley;

�IV. Las tercer�as no suspenden la tramitaci�n del procedimiento. La tercer�a excluyente de dominio suspende �nicamente el acto de remate; la de preferencia, el pago del cr�dito; y

�V. Si se declara procedente la tercer�a, la Junta ordenar� el levantamiento del embargo y, en su caso, ordenar� se pague el cr�dito declarado preferente.�

En efecto, como puede advertirse de la anterior disposici�n legal, no se prev� en forma expresa que en las tercer�as deba agotarse el procedimiento a que aluden los art�culos 887 y 888 de la Ley Federal del Trabajo; por el contrario, en las fracciones II y III del antes transcrito numeral se establece que las tercer�as se tramitar�n en forma separada y que despu�s de desahogadas las pruebas conforme a los cap�tulos XII, XVII y XVIII del t�tulo catorce se dictar� la resoluci�n. Por su parte, los antes mencionados cap�tulos se refieren a las reglas generales que deben observarse en el procedimiento ordinario y en especial en materia de pruebas. As� las cosas, queda evidenciado que de acuerdo con el art�culo 977 de la Ley Federal del Trabajo las tercer�as excluyentes de dominio y de preferencia no deben sujetarse al procedimiento de discusi�n y votaci�n a que se refieren los diversos numerales 887 y 888 de la propia ley laboral, pues aquel precepto legal prev� en su fracci�n II, como se ha visto, que el incidente de tercer�a se rige por un procedimiento abreviado consistente �ste en la admisi�n del mismo y la cita de una audiencia que se efectuar� dentro de los diez d�as siguientes en la que se oir� a las partes y despu�s de desahogadas las pruebas se dictar� la resoluci�n correspondiente. As� pues, de admitir que la tercer�a excluyente de dominio se sujete a una diversa tramitaci�n, en la que se incluya el procedimiento de discusi�n y votaci�n, se dejar�a de observar la norma que de manera exprofesa previ� el legislador para tal supuesto, esto es, que la tercer�a se siga de forma incidental, lo que de suyo implicar�a autorizar que la autoridad que conozca de la misma no se ajuste a las prescripciones de la ley en materia de procedimiento, en contravenci�n al art�culo 14 de la Ley Fundamental en el que se consagra el principio de legalidad a trav�s del cual se impone a las autoridades con funciones jurisdiccionales como condici�n para llevar a cabo actos privativos el de sujetarse a las formalidades esenciales del procedimiento relativo establecidas en las leyes expedidas con anterioridad al hecho. Otro factor que tambi�n debe tomarse en cuenta para determinar que en la especie no es aplicable el procedimiento de discusi�n y votaci�n es el relativo a que la resoluci�n que se dicte en la tercer�a no puede considerarse propiamente como un �laudo�, t�rmino �ste adoptado por la legislaci�n laboral para establecer que la soluci�n de las contiendas obrero-patronales debe sujetarse a los principios de verdad sabida y buena fe guardada sin necesidad de observar formulismos en materia de estimaci�n de pruebas, seg�n prescribe el art�culo 841 de la Ley Federal del Trabajo. En efecto, la resoluci�n que se dicta en una tercer�a excluyente de dominio o de preferencia no puede estimarse propiamente como un �laudo�, tan es as� que el mismo numeral 977 de la Ley Federal del Trabajo no le asigna ese t�rmino. Ello es as�, porque no debe perderse de vista que en las tercer�as excluyentes de dominio o de preferencia no se discuten cuestiones propiamente laborales que son propias del juicio principal, sino de car�cter accesorio o secundario y estrictamente patrimonial y, por tanto, la soluci�n a ese tipo de conflictos se rige por el principio de estricto derecho. Por tanto, este tribunal estima que debe prevalecer el criterio que aqu� se sostiene cuyos puntos esenciales descansan en las siguientes premisas: a) El art�culo 977 de la Ley Federal del Trabajo establece que las tercer�as excluyentes de dominio o de preferencia deben tramitarse en forma incidental y de acuerdo con las propias reglas que dicho precepto prev�. b) De conformidad con la fracci�n II del precitado dispositivo legal el tr�mite de la tercer�a se concreta a la cita de una audiencia que debe llevarse a cabo dentro de los diez d�as siguientes a la admisi�n de la tercer�a en la que se debe o�r a las partes y despu�s de desahogadas las pruebas debe dictarse la resoluci�n correspondiente, misma que no es equiparable a un laudo. c) De acuerdo con la tramitaci�n incidental de las tercer�as, no se prev� que la Junta que conozca del asunto deba observar el procedimiento que se establece para la discusi�n y votaci�n ya que solamente prev� que una vez desahogadas las pruebas se dictar� la resoluci�n correspondiente. d) La remisi�n que hace la fracci�n III del art�culo 977 citado a lo establecido en los cap�tulos XII, XVII y XVIII del t�tulo catorce de la ley en menci�n se refiere exclusivamente al procedimiento en materia de pruebas. e) Aun cuando las tercer�as han sido consideradas por el Alto Tribunal de la Naci�n como verdaderos juicios para efectos de la procedencia del juicio de amparo directo, en cuanto a que a trav�s de ellas se concluyen litigios respecto a cuestiones ajenas al juicio principal, ello no puede considerarse como base para determinar que su tramitaci�n deba regirse conforme al procedimiento ordinario laboral. f) No es factible desatender lo previsto en el art�culo 977 de la Ley Federal del Trabajo porque ello implicar�a la violaci�n al principio de legalidad que consagra el art�culo 14 de la Constituci�n Federal. En ese orden de ideas, no se surte la violaci�n procesal alegada por la parte quejosa. ..."

CUARTO

El Tribunal Colegiado del Vig�simo Sexto Circuito, al resolver el veintid�s de septiembre de dos mil cinco el amparo directo laboral 185/2005, interpuesto por Roca Fosf�rica Mexicana, Sociedad An�nima de Capital Variable, sostuvo:

CUARTO

Resulta innecesario transcribir la resoluci�n reclamada y los conceptos de violaci�n expresados, as� como entrar a su estudio, toda vez que este tribunal advierte de oficio una violaci�n al procedimiento, como enseguida se ver�. Primeramente es pertinente traer a colaci�n los art�culos 886, 887, 888 y 889 de la Ley Federal del Trabajo.

�Art�culo 886. Del proyecto de laudo formulado por el Auxiliar, se entregar� una copia a cada uno de los miembros de la Junta.

�Dentro de los cinco d�as h�biles siguientes al de haber recibido la copia del proyecto, cualquiera de los miembros de la Junta podr� solicitar que se practiquen las diligencias que no se hubieren llevado a cabo por causas no imputables a las partes, o cualquiera diligencias que juzgue conveniente para el esclarecimiento de la verdad.

�La Junta, con citaci�n de las partes, se�alar�, en su caso, d�a y hora para el desahogo, dentro de un t�rmino de ocho d�as, de aquellas pruebas que no se llevaron a cabo o para la pr�ctica de las diligencias solicitadas.�

�Art�culo 887. Transcurrido el t�rmino a que se refiere el art�culo anterior, concedido a los integrantes de la Junta, o en su caso, desahogadas las diligencias que en este t�rmino se hubieren solicitado, el presidente de la Junta citar� a los miembros de la misma, para la discusi�n y votaci�n, que deber� efectuarse dentro de los diez d�as siguientes al en que hayan concluido el t�rmino fijado o el desahogo de las diligencias respectivas.�

�Art�culo 888. La discusi�n y votaci�n del proyecto de laudo, se llevar� a cabo en sesi�n de la Junta, de conformidad con las normas siguientes:

�Se dar� lectura al proyecto de resoluci�n, a los alegatos y observaciones formuladas por las partes;

�El presidente pondr� a discusi�n el negocio con el resultado de las diligencias practicadas; y

�Terminada la discusi�n, se proceder� a la votaci�n, y el presidente declarar� el resultado.�

�Art�culo 889. Si el proyecto de resoluci�n fuere aprobado, sin adiciones ni modificaciones se elevar� a la categor�a de laudo y se firmar� de inmediato por los miembros de la Junta.

�Si al proyecto se le hicieran modificaciones o adiciones, se ordenar� al secretario que de inmediato redacte el laudo, de acuerdo con lo aprobado. En este caso, el resultado se har� constar en acta.�

De las anteriores disposiciones se advierte que del proyecto del laudo se entregar� una copia a cada uno de los miembros de la Junta, y el presidente de la misma los citar� para la discusi�n y votaci�n del referido proyecto; que ello se llevar� a cabo en una sesi�n que celebren los tres representantes que integran la Junta del conocimiento del juicio, conforme a las normas establecidas en las tres fracciones del transcrito art�culo 888; y, declarado el resultado por el presidente, si el proyecto fuere aprobado, sin adiciones ni modificaciones, se elevar� a la categor�a de laudo y se firmar� de inmediato por los miembros de la Junta. De la revisi�n de las constancias que conforman el juicio de tercer�a excluyente de dominio de origen (tramitada en la misma pieza de autos del conflicto laboral del que deriva, n�mero 022-02-I), se desprende que la Junta responsable fue omisa en celebrar la audiencia de discusi�n y votaci�n del proyecto de laudo a que se refieren los art�culos 887, 888 y 889 de la ley laboral, pues se encuentra engrosado el laudo sin que exista el acta de discusi�n y votaci�n respectiva, lo que pone de relieve que no se celebr� dicha audiencia. Ahora bien, es inconcuso que dicha omisi�n redunda en una violaci�n al procedimiento conculcatoria de la garant�a de legalidad consagrada en el art�culo 14 constitucional, lo que amerita que se conceda el amparo impetrado, como m�s adelante se explica. Ello es as�, por cuanto que, en la audiencia de discusi�n y votaci�n, es donde los miembros que integran la Junta dan lectura al proyecto de laudo, a los alegatos y observaciones realizadas por las partes, analizan las diligencias practicadas, es decir, en tal audiencia, es donde la Junta como cuerpo colegiado, discute y expresa las razones legales acerca del sentido en el que resuelve el conflicto, es la expresi�n material que arroja el debate; de manera que la audiencia de discusi�n y votaci�n del proyecto de laudo, sin duda alguna, constituye una formalidad esencial del procedimiento que debe ser observada antes de dictar el laudo; sin que valga la circunstancia de que las firmas de los integrantes de la Junta y del secretario de la misma aparezcan en el dictamen que antecede al fallo. No es obst�culo para considerarlo as�, que no se haga valer concepto de violaci�n al respecto, y que en el asunto, atendiendo al texto del art�culo 76 Bis, fracci�n IV, de la Ley de Amparo, no sea procedente la suplencia de la queja, por no tratarse de un amparo pedido por el trabajador, toda vez que conforme a lo dispuesto en el art�culo 78 del mismo ordenamiento legal, el Tribunal Colegiado del conocimiento est� obligado a apreciar el acto reclamado tal como aparece probado ante la responsable y, por consiguiente, no es factible analizar un acto afectado por vicios de forma, para determinar su constitucionalidad o inconstitucionalidad, sino que, lo que procede en la especie, es conceder el amparo impetrado para que la responsable deje insubsistente el laudo reclamado y ordene la reposici�n del procedimiento a fin de que se celebre la audiencia de discusi�n y votaci�n y se dicte el laudo correspondiente. Los anteriores razonamientos encuentran apoyo en la tesis emitida por la Cuarta Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, en su anterior integraci�n, publicada en la p�gina 6097, del Tomo LXXIV, del Semanario Judicial de la Federaci�n, Quinta �poca, M.L., que reza: �TRABAJO, AUDIENCIA DE VOTACI�N Y DISCUSI�N EN LOS CONFLICTOS DE.� (se transcribe). As� tambi�n, en la tesis sustentada por el Primer Tribunal Colegiado del Octavo Circuito, consultable en la p�gina 397 del Tomo XII, octubre de 1993, del Semanario Judicial de la Federaci�n, Octava �poca, M.L., cuyos rubro y texto dicen: �AUDIENCIA DE DISCUSI�N Y VOTACI�N DEL PROYECTO DEL LAUDO, OMISI�N DE LA.� (se transcribe). Igualmente, tiene apoyo en lo conducente, por analog�a, la tesis n�mero I.11o.T.2 L, emitida por el D�cimo Primer Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Primer Circuito, consultable en la p�gina 486, del Tomo IX, abril de 1999, de la fuente oficial antes mencionada, Novena �poca, del siguiente tenor literal: �ACTA DE DISCUSI�N Y VOTACI�N, Y LAUDO. CONSECUENCIAS JUR�DICAS DE LA FALTA DE FIRMA DEL SECRETARIO DE LA JUNTA FEDERAL DE CONCILIACI�N Y ARBITRAJE EN ELLOS.� (se transcribe). Siendo relevante precisar, que la formalidad esencial del procedimiento destacada, debe observarse aun si el laudo se emite en una tercer�a excluyente de dominio, como acontece en la especie. Es as�, por cuanto que, la tercer�a en todas las materias, inclusive la laboral, constituye un verdadero juicio, debido a que en ellas se ejerce una acci�n distinta a la principal y que, por ende, debe substanciarse tanto en la forma como en el fondo, mediante un procedimiento en el que habr�n de respetarse todas las formalidades esenciales, lo que se desprende con claridad de los art�culos 976 a 978 de la Ley Federal del Trabajo, en tanto que el actor de la tercer�a debe presentar una demanda, acompa�ando el t�tulo en que se funde y aportar las dem�s pruebas que considere pertinentes, y previo el emplazamiento a las partes demandadas (ejecutante y ejecutada en el principal), las que desde luego deber�n producir su contestaci�n a la demanda, la Junta celebrar� la audiencia en la que ser�n o�das todas las partes, les recibir� pruebas y en su oportunidad emitir� la resoluci�n que en derecho proceda. Y si bien la ley laboral dispone que las tercer�as se sustanciar�n en forma incidental, ello obedece al principio de inmediatez, y por estar estrechamente vinculadas con el juicio principal del que emanan, pero atendiendo a que en ellas se resuelve una acci�n distinta a aqu�l, siguiendo todas las formalidades esenciales, no constituyen incidentes, sino verdaderos juicios, cuya resoluci�n que les pone fin constituye un laudo; y, por ende, es inconcuso, que para la debida legalidad de la emisi�n de �ste, debe celebrarse la audiencia de discusi�n y votaci�n del proyecto de laudo, conforme a las normas establecidas en los numerales transcritos al inicio de este estudio y que de ser omisa la Junta con tal formalidad esencial del procedimiento, como aconteci� en la especie, conculca la garant�a de legalidad consagrada en el art�culo 14 constitucional, como se se�al� con antelaci�n. Los anteriores razonamientos, relativos a que la tercer�a excluyente de dominio es un verdadero juicio, encuentra apoyo en la tesis emitida por el Primer Tribunal Colegiado del Sexto Circuito, n�mero VI.1o.59 L, consultable en la p�gina 575 del Tomo XV-II, febrero de 1995, del Semanario Judicial de la Federaci�n, Octava �poca, M.L., del siguiente rubro y texto: �TERCER�A EXCLUYENTE DE DOMINIO. LA SENTENCIA ES RECLAMABLE EN AMPARO DIRECTO POR TRATARSE DE UN VERDADERO JUICIO.� (se transcribe). As� tambi�n, la tesis sustentada por el Tribunal Colegiado del D�cimo Tercer Circuito, consultable en la p�gina 201, del tomo 169-174, Sexta Parte, del Semanario Judicial de la Federaci�n, S�ptima �poca, materia laboral, del siguiente tenor literal: �TERCER�AS EN MATERIA LABORAL. SON VERDADEROS JUICIOS.� (se transcribe). Respecto a que se deben observar las formalidades esenciales del procedimiento, mencionadas en este estudio, es ilustrativa la jurisprudencia n�mero IV.2o.T. J/35, emitida por el Segundo Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Cuarto Circuito, publicada en la p�gina 1537 del Tomo XVIII, agosto de 2003, del Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta, Novena �poca, materia laboral, que reza: �AUDIENCIA DE DISCUSI�N Y VOTACI�N DEL PROYECTO DE LAUDO. PROCEDE QUE SE CITE A ELLA CUANDO SE HAYA DISTRIBUIDO EL PROYECTO RESPECTIVO, AUN CUANDO SEA EN CUMPLIMIENTO DE UNA EJECUTORIA DE AMPARO EN QUE SE CONCEDI� LA PROTECCI�N FEDERAL POR VIOLACI�N PROCESAL.� (se transcribe). En las anotadas circunstancias, lo que procede es conceder el amparo a la quejosa para el efecto de que la responsable, deje insubsistente el laudo reclamado, y reponga el procedimiento a fin de que previa preparaci�n procesal celebre la audiencia de discusi�n y votaci�n del proyecto respectivo y, en su oportunidad emita un nuevo laudo conforme a derecho corresponda."

QUINTO

Ante todo, cabe precisar que para establecer qu� criterio es el que debe prevalecer debe existir, cuando menos formalmente, una discrepancia de criterios jur�dicos entre dos �rganos, en los que se analice la misma cuesti�n, es decir, que debe recaer sobre las consideraciones, razonamientos o interpretaciones jur�dicas vertidos dentro de la parte considerativa de las sentencias respectivas; por tanto, existe materia para resolver una contradicci�n de criterios cuando concurren los siguientes supuestos:

  1. Que al resolver los negocios se examinen cuestiones jur�dicas esencialmente iguales y se adopten posiciones o criterios jur�dicos discrepantes;

  2. Que la diferencia de criterios se presente en las consideraciones, razonamientos o interpretaciones jur�dicas de las sentencias respectivas; y,

  3. Que los diferentes criterios provengan del examen de los mismos elementos.

Para determinar cu�ndo existe contradicci�n de tesis, esta Suprema Corte de Justicia de la Naci�n funcionando en Pleno estableci� en la jurisprudencia(1) que enseguida se reproduce lo siguiente:

CONTRADICCI�N DE TESIS DE TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO. REQUISITOS PARA SU EXISTENCIA. De conformidad con lo que establecen los art�culos 107, fracci�n XIII, primer p�rrafo, de la Constituci�n Federal y 197-A de la Ley de Amparo, cuando los Tribunales Colegiados de Circuito sustenten tesis contradictorias en los juicios de amparo de su competencia, el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n o la Sala que corresponda deben decidir cu�l tesis ha de prevalecer. Ahora bien, se entiende que existen tesis contradictorias cuando concurren los siguientes supuestos: a) que al resolver los negocios jur�dicos se examinen cuestiones jur�dicas esencialmente iguales y se adopten posiciones o criterios jur�dicos discrepantes; b) que la diferencia de criterios se presente en las consideraciones, razonamientos o interpretaciones jur�dicas de las sentencias respectivas; y, c) que los distintos criterios provengan del examen de los mismos elementos."

SEXTO

A fin de facilitar la resoluci�n del presente asunto, es conveniente sintetizar las resoluciones de los Tribunales Colegiados, destacando s�lo los aspectos fundamentales que se dieron en cada caso y que pueden dar origen a la oposici�n en alg�n punto jur�dico.

  1. El Primer Tribunal Colegiado en Materias Administrativa y de Trabajo del D�cimo Sexto Circuito conoci� del amparo directo laboral promovido por J.C.B.G.�lez, donde en relaci�n con el tema de la aplicaci�n de los art�culos 885 a 890 de la Ley Federal del Trabajo en el dictado de las resoluciones emitidas en los juicios de tercer�a derivados de procedimientos laborales sostuvo en esencia que:

    1. En el juicio de tercer�a excluyente de dominio donde se emiti� la resoluci�n reclamada en el amparo directo sometido a su conocimiento se apreciaba que la �ltima actuaci�n previa a la resoluci�n que decidi� aqu�lla fue el desahogo de una prueba pericial y que inmediatamente se dict� la mencionada resoluci�n, sin que previamente se hubiera levantado constancia de que se entreg� el expediente al auxiliar de la Junta para que elaborara el proyecto relativo, que se entreg� copia del mismo a los miembros de la Junta, que no se se�al� fecha para celebrar la audiencia de discusi�n y votaci�n de la resoluci�n reclamada, y que tampoco se asent� que la misma se hubiera firmado por los integrantes de la Junta responsable.

    2. Que el procedimiento del incidente de tercer�a est� previsto en el cap�tulo II, secci�n primera, del t�tulo quince, relativo a los procedimientos de ejecuci�n, en cuyo art�culo 977, fracci�n II, de la ley laboral no hace alusi�n al procedimiento de discusi�n y votaci�n previsto en los numerales 887 y 888 del mismo cuerpo normativo, por lo que no asiste raz�n al quejoso al alegar que se violaron las normas procesales del incidente al no haberse celebrado la audiencia de discusi�n y votaci�n que prev�n los preceptos legales citados en �ltimo t�rmino.

    3. O.� que el Tribunal Colegiado del Vig�simo Sexto Circuito sostiene un criterio contrario al de ese �rgano colegiado, cuya conclusi�n se bas� en las consideraciones de la ejecutoria de donde emergi� la tesis jurisprudencial identificada con el n�mero 2a./J. 126/2005, sustentada por esta Segunda Sala bajo el rubro de: "TERCER�AS EXCLUYENTES DE DOMINIO O DE PREFERENCIA DE CR�DITO EN MATERIA LABORAL. TIENEN NATURALEZA DE JUICIO Y NO DE INCIDENTE, POR LO QUE LA SENTENCIA QUE LAS RESUELVE ES IMPUGNABLE EN AMPARO DIRECTO.", en la que, entre otras cuestiones, se afirm� que las tercer�as excluyentes de dominio son verdaderos juicios en cuanto al fondo y forma, por lo que, bajo esa premisa, se debe concluir que la tramitaci�n de ese tipo de procedimientos debe colmar las formalidades esenciales que se exigen al dictado de los laudos, entre ellas, las contempladas en los art�culos 887 y 888 de la Ley Federal del Trabajo.

    4. Que disiente de ese criterio, porque el art�culo 977, fracci�n I, de la ley de la materia dispone expresamente que las tercer�as se sustancian en forma incidental, por lo que el criterio jurisprudencial que se�ala que se trata de verdaderos juicios no puede ser tomado como premisa para sostener su tramitaci�n en una forma no autorizada por la ley, ya que el procedimiento previsto en aquel dispositivo legal no prev� en forma expresa que la resoluci�n deba emitirse con base en el procedimiento contemplado en los art�culos 887 y 888 de la ley laboral pues, al contrario, establece que las tercer�as se tramitar�n en forma separada y despu�s de desahogadas las pruebas se dictar� la resoluci�n.

    5. Que otro factor que influye para sostener su criterio deriva de que en las tercer�as la resoluci�n que se emite no es propiamente un laudo, ya que aparte de que el art�culo 977 no les da ese nombre, lo cierto es que la denominaci�n de laudos se da en la ley s�lo a las resoluciones que se dictan en contiendas obrero patronales, las cuales deben sujetarse a los principios de verdad sabida y buena fe guardada, sin necesidad de observar formulismos en materia de estimaci�n de pruebas, seg�n prescribe el art�culo 841 de la Ley Federal del Trabajo; siendo que en las tercer�as excluyentes de dominio o de preferencia no se discuten cuestiones laborales que son propias del principal, sino accesorias o secundarias, estrictamente patrimoniales, cuya soluci�n se rige por el principio de estricto derecho.

    6. Que el criterio adoptado descansa en el hecho de que:

      1. El art�culo 977 de la Ley Federal del Trabajo establece que las tercer�as excluyentes de dominio o de preferencia deben tramitarse en forma incidental y de acuerdo con las propias reglas que dicho precepto prev�.

      2. De conformidad con la fracci�n II del precitado dispositivo legal el tr�mite de la tercer�a se concreta a la cita de una audiencia que debe llevarse a cabo dentro de los diez d�as siguientes a la admisi�n de la tercer�a en la que se debe o�r a las partes y, despu�s de desahogadas las pruebas, debe dictarse la resoluci�n correspondiente, misma que no es equiparable a un laudo.

      3. De acuerdo con la tramitaci�n incidental de las tercer�as, no se prev� que la Junta que conozca del asunto deba observar el procedimiento que se establece para la discusi�n y votaci�n, ya que solamente contempla que una vez desahogadas las pruebas, se dictar� la resoluci�n correspondiente.

      4. La remisi�n que hace la fracci�n III del art�culo 977 citado a lo establecido en los cap�tulos XII, XVII y XVIII del t�tulo catorce de la ley en menci�n se refiere exclusivamente al procedimiento en materia de pruebas.

      5. Aun cuando las tercer�as han sido consideradas por la Suprema Corte como verdaderos juicios para efectos de la procedencia del juicio de amparo directo, en cuanto a que a trav�s de ellas se concluyen litigios respecto a cuestiones ajenas al juicio principal, ello no puede considerarse como base para determinar que su tramitaci�n deba regirse conforme al procedimiento ordinario laboral.

      6. Que no es factible desatender lo previsto en el art�culo 977 de la Ley Federal del Trabajo, porque ello implicar�a la violaci�n al principio de legalidad que consagra el art�culo 14 de la Constituci�n Federal.

    7. En tales condiciones, concluy� que no se surte la violaci�n procesal alegada por la parte quejosa.

  2. El Tribunal Colegiado del Vig�simo Sexto Circuito, al resolver el amparo directo laboral 185/2005, promovido por Roca Fosf�rica Mexicana, Sociedad An�nima de Capital Variable, en lo que ata�e al tema de esta denuncia, advirti� de oficio una violaci�n procesal que estim� fundada, con base en la cual concedi� el amparo bas�ndose en que:

    1. Los art�culos 886 a 889 de la Ley Federal del Trabajo prescriben el procedimiento que ante las Juntas debe seguirse previo a la emisi�n de las resoluciones que aqu�llas emiten en los procedimientos sometidos a su conocimiento.

    2. Que luego de revisar las actuaciones del juicio de tercer�a excluyente de dominio materia del amparo, observ� que la Junta fue omisa en celebrar la audiencia de discusi�n y votaci�n del proyecto de laudo a que se contraen los art�culos 887 a 888 de la ley laboral, lo cual evidencia que se dej� de cumplir con tales previsiones legales, pese a que constituyen formalidades esenciales que deben satisfacerse en la emisi�n de los laudos, y si no se colmaron, ello provoca violaci�n al procedimiento conculcando la garant�a de legalidad contemplada en el art�culo 14 constitucional.

    3. La conclusi�n anterior la bas� en el hecho de que las tercer�as en cualquier materia constituyen verdaderos juicios, ya que en ellas se ejerce una acci�n distinta de la principal, por lo que debe sustanciarse tanto en la forma como en el fondo mediante un procedimiento que cumpla las formalidades esenciales, lo que se desprende de los art�culos 976 a 978 de la ley de la materia, pues en esta clase de procedimientos se presenta una demanda en la que se acompa�a el t�tulo en que se funda y las pruebas que se estimen pertinentes, se emplaza a las demandadas, �stas contestan y la Junta celebra la audiencia en que recibe pruebas y, en su oportunidad, se emite la resoluci�n que proceda. Que si bien la ley dispone que las tercer�as se sustanciar�n en forma incidental, ello obedece al principio de inmediatez y por estar vinculada con el principal del que emanan, pero como se resuelve una acci�n distinta de aqu�l, en realidad no constituyen incidente, sino verdaderos juicios, cuya resoluci�n que les pone fin constituye un laudo y, por ende, debe celebrarse la audiencia de discusi�n y votaci�n del proyecto respectivo. La conclusi�n de que las tercer�as constituyen juicios la deriv� de las tesis emitidas por diversos Tribunales Colegiados de Circuito que reprodujo, motivo por el cual concedi� el amparo por la violaci�n procesal de referencia.

    La rese�a anterior pone de relieve que s� existe la contradicci�n de tesis que ha sido denunciada en autos, toda vez que los dos �rganos colegiados contendientes, adem�s de que partieron del estudio de los mismos elementos, examinaron un mismo punto jur�dico, esto es, si en la emisi�n de la resoluci�n que se dicta en un incidente de tercer�a derivado de un procedimiento laboral le es aplicable el procedimiento contemplado en los art�culos 887 y 888 de la Ley Federal del Trabajo, ya que mientras el Primer Tribunal Colegiado en Materias Administrativa y de Trabajo del D�cimo Sexto Circuito consider� que no, el Tribunal Colegiado del Vig�simo Sexto Circuito estim� lo contrario.

    Lo anterior revela que s� hay un punto de discrepancia que amerita ser resuelto por esta Segunda Sala.

S�PTIMO

Debe prevalecer, con car�cter de jurisprudencia, el criterio sostenido por esta Segunda Sala que deriva de las siguientes consideraciones:

En primer lugar, es conveniente recordar que la Ley Federal del Trabajo, vigente desde mil novecientos setenta, en el cap�tulo X, relativo a las tercer�as, en los art�culos 830 a 835, se�alaba:

Art�culo 830. Las tercer�as pueden ser excluyentes de dominio o de preferencia. Las primeras tienen por objeto conseguir el levantamiento del embargo practicado en bienes de propiedad de terceros; las segundas obtener que se pague preferentemente un cr�dito con el producto de los bienes embargados."

Art�culo 831. Las tercer�as se tramitar�n y resolver�n por el Pleno, por la Junta Especial o por la de Conciliaci�n que conozca del negocio, y se substanciar�n en forma incidental."

Art�culo 832. El tercerista puede presentar la demanda ante la autoridad exhortada que practic� el embargo, debiendo designar casa ubicada en el lugar de residencia de la Junta exhortante para que se le hagan las notificaciones personales; si no hace la designaci�n, todas las notificaciones se le har�n de conformidad con lo dispuesto en el, art�culo 690."

Art�culo 833. La autoridad exhortada remitir� la demanda de tercer�a al presidente exhortante, al devolver el exhorto."

Art�culo 834. Las tercer�as no suspenden la tramitaci�n del procedimiento si se promueven antes de dictarse el laudo. La tercer�a excluyente de dominio suspende �nicamente el acto de remate; la de preferencia, el pago del cr�dito."

Art�culo 835. Si se declara procedente la tercer�a, la Junta ordenar� se devuelvan los bienes embargados al tercerista o se pague el cr�dito declarado preferente."

Asimismo, en los diversos art�culos 620 y 725 de la ley original, en relaci�n con el procedimiento para el dictado de los laudos y para la sustanciaci�n y resoluci�n de las cuestiones incidentales se�alaba que:

Art�culo 620. Para el funcionamiento del Pleno y de las Juntas Especiales se observar�n las normas siguientes:

  1. En el Pleno se requiere la presencia del presidente de la Junta y del cincuenta por ciento de los representantes, por lo menos. En caso de empate, los votos de los ausentes se sumar�n al del presidente;

  2. En las Juntas Especiales se observar�n las normas siguientes:

    1. Durante la tramitaci�n de los conflictos individuales y de los colectivos de naturaleza jur�dica, bastar� la presencia de su presidente o del auxiliar, quien llevar� adelante la audiencia, hasta su terminaci�n.

      Si est�n presentes uno o varios de los representantes, las resoluciones se tomar�n por mayor�a de votos.

      Si no est� presente ninguno de los representantes, el presidente o el auxiliar dictar� las resoluciones que procedan, salvo que se trate de las que versen sobre personalidad, competencia, aceptaci�n de pruebas, desistimiento de la acci�n a que se refiere el art�culo 726 y substituci�n de patr�n. El mismo presidente acordar� se cite a los representantes a una audiencia para la resoluci�n de dichas cuestiones, y si ninguno concurre, dictar� la resoluci�n que proceda.

    2. La audiencia de discusi�n y votaci�n del laudo se regir� por lo dispuesto en la fracci�n siguiente.

    3. Cuando se trate de conflictos colectivos de naturaleza econ�mica, adem�s del presidente se requiere la presencia de uno de los representantes, por lo menos.

    4. En los casos de empate, el voto del o de los representantes ausentes se sumar� al del presidente o al del auxiliar;

  3. Para la audiencia de discusi�n y votaci�n del laudo, ser� necesaria la presencia del presidente o presidente especial y del cincuenta por ciento de los representantes de los trabajadores y de los patrones, por lo menos. Si concurre menos del cincuenta por ciento, el presidente se�alar� nuevo d�a y hora para que se celebre la audiencia; si tampoco se re�ne la mayor�a, se citar� a los suplentes, quedando excluidos los faltistas del conocimiento del negocio. Si tampoco concurren los suplentes, el presidente de la Junta o el de la Junta Especial, dar� cuenta al secretario del Trabajo y P.�n Social, para que designe las personas que los sustituyan. En caso de empate, los votos de los ausentes se sumar�n al del presidente."

    Art�culo 725. Las cuestiones incidentales, salvo los casos previstos en esta ley, se resolver�n juntamente con lo principal, a menos que la Junta estime que deben resolverse previamente o que se promuevan despu�s de dictado el laudo. En estos casos, la Junta podr� ordenar que se suspenda el procedimiento o que se tramite el incidente por cuerda separada y citar� a las partes a una audiencia, en la que despu�s de o�rlas y recibir las pruebas, dictar� resoluci�n."

    De la reproducci�n anterior deriva que desde la entrada en vigor de la actual Ley Federal del Trabajo se contemplaron las tercer�as en las dos modalidades que doctrinariamente ya fueron explicadas, cuya sustanciaci�n ser�a a trav�s de un incidente, el cual por regla general ser�a sin suspender el procedimiento, esto es, si la tercer�a se promov�a antes de dictarse el laudo, se continuar� el procedimiento respectivo; y cuando se trate de dominio se suspend�a �nicamente el remate, y si fuera la de preferencia el pago del cr�dito.

    En ese mismo sentido, el art�culo 831 se�alaba que las tercer�as se tramitar�an y resolver�an de plano por la Junta Especial o por la de Conciliaci�n que conociera del negocio, de cuya previsi�n se deduce que para el dictado de la resoluci�n, la ley no exig�a mayor formalidad, lo cual es l�gico si se toma en consideraci�n que la v�a incidental que se previ� en la ley para resolver la cuesti�n surgida en la tercer�a, por su naturaleza propia es sumaria, lo que en principio no podr�a cumplirse si para el dictado de la resoluci�n se tuvieran que seguir las formalidades que para el dictado de los laudos que se emiten en el principal contemplaba el entonces art�culo 620, fracciones II, incisos b), c), d) y III, ya que ello retardar�a la soluci�n de la incidencia y del principal.

    En fecha veintiuno de diciembre de mil novecientos setenta y nueve, el entonces presidente de la Rep�blica present� ante el Congreso de la Uni�n una iniciativa de reformas y adiciones a la Ley Federal del Trabajo, la cual tuvo un contenido eminentemente procesal, dentro de cuyas modificaciones se propusieron algunas que impactaron en los procedimientos de las tercer�as, de los incidentes y del dictado de los laudos que modificaron el esquema que hasta entonces contemplaba la ley.

    As�, en la exposici�n de motivos de dicha iniciativa de reformas y adiciones a la ley laboral, en relaci�n con el tema de las tercer�as y de los incidentes, se dijo:

    El cap�tulo IX de la iniciativa se refiere a los incidentes que puedan surgir en el transcurso del proceso. Es bien sabido que los incidentes procesales pueden constituir un serio obst�culo para la impartici�n de la justicia, especialmente si su planteamiento obedece al prop�sito de entorpecerla. Por esa raz�n, se procura regularlos en forma m�s completa, llenando lagunas que actualmente existen en la ley y rigiendo, en lo posible, su tr�mite por los principios de concentraci�n y econom�a procesal. Para ello se establece que cuando se promueva un incidente dentro de una audiencia o diligencia, se substanciar� y resolver� de plano, oyendo a las partes, siempre que no se trate de cuestiones que se refieran a nulidad, competencia y personalidad. Si los incidentes que deber�n tramitarse son los de acumulaci�n, excusas o sustituci�n procesal, dentro de las veinticuatro horas siguientes a su promoci�n deber� se�alarse d�a y hora para la audiencia incidental, continu�ndose el procedimiento de inmediato. As�, sin desvirtuarse la funci�n y el significado que tienen los incidentes en el juicio, oyendo a las partes en la misma audiencia en que se hubieren suscitado, en tanto que para otros se instaura un mecanismo sencillo, en el que se cumplen las formalidades del procedimiento. ... Nuestro sistema jur�dico garantiza, mediante la intervenci�n de los Tribunales Federales, la posibilidad de enmendar, en su caso, cualquier error de procedimiento o de fondo en que hubieren incurrido las Juntas al aplicarse e interpretarse las disposiciones legales correspondientes; es por eso que en el cap�tulo XIV da a las partes el derecho de solicitar la revisi�n de los actos que realicen los presidentes, actuarios o funcionarios habilitados, en ejecuci�n de los laudos, convenios, resoluciones que ponen fin a las tercer�as y de los dictados en las providencias cautelares. En los art�culos 852 y siguientes se establece la forma de iniciar y tramitar este recurso y se procura que, sin dejar de cumplir con las formalidades esenciales del procedimiento, su desahogo y resoluci�n se despachen en corto plazo. Tambi�n se otorga a la persona que sea objeto de la aplicaci�n de medidas disciplinarias o medios de apremio, el derecho de interponer una reclamaci�n en contra de esos actos, la cual se tramitar� en forma incidental, pero sin que ello implique la interrupci�n del juicio. El funcionario que resulte responsable de alguna falta en la aplicaci�n de medidas disciplinarias o de apremio, ser� sancionado de acuerdo con lo que establece la propia ley. ..."

    De ese fragmento de la exposici�n de motivos se desprende que la intenci�n de la reforma y adici�n a la ley laboral tuvieron como prop�sito fundamental regular de manera m�s completa y subsanando algunas lagunas legales que se advirtieron, la sustanciaci�n y resoluci�n de las cuestiones incidentales, procurando el respeto a los principios de concentraci�n y econom�a procesal.

    En cuanto a las tercer�as, si bien no se expres� mayor comentario, s� se dijo que contra de la resoluci�n que las decida proceder�a el recurso de revisi�n, el cual deb�a desahogarse y resolverse en corto plazo, sin desdoro de cumplir con las formalidades esenciales del procedimiento. Tambi�n es relevante la clasificaci�n que se hace acerca de los actos o resoluciones que pueden ser impugnados a trav�s del mencionado recurso de revisi�n, distinguiendo los laudos, los convenios, las resoluciones que pongan fin a las tercer�as y las dictadas en las providencias cautelares, lo que implica que se consideraron diferentes.

    Al concluir el mencionado procedimiento de reformas y adiciones a la Ley Federal del Trabajo, los art�culos 761 a 765 quedaron redactados de la siguiente forma:

    Cap�tulo IX

    De los incidentes

    Art�culo 761. Los incidentes se tramitar�n dentro del expediente principal donde se promueve, salvo los casos previstos en esta ley."

    Art�culo 762. Se tramitar�n como incidentes de previo y especial pronunciamiento las siguientes cuestiones.

  4. Nulidad;

  5. Competencia;

  6. Personalidad;

  7. Acumulaci�n; y

  8. Excusas."

    Art�culo 763. Cuando se promueva un incidente dentro de una audiencia o diligencia, se substanciar� y resolver� de plano, oyendo a las partes; continu�ndose el procedimiento de inmediato. Cuando se trate de nulidad, competencia y en los casos de acumulaci�n y excusas, dentro de las veinticuatro horas siguientes se se�alar� d�a y hora para la audiencia incidental, en la que se resolver�."

    Art�culo 764. Si en autos consta que una persona se manifiesta sabedora de una resoluci�n, la notificaci�n mal hecha u omitida surtir� sus efectos como si estuviese hecha conforme a la ley. En este caso, el incidente de nulidad que se promueva ser� desechado de plano."

    Art�culo 765. Los incidentes que no tengan se�alada una tramitaci�n especial en esta ley, se resolver�n de plano oyendo a las partes."

    De los preceptos acabados de copiar deriva que el tr�mite y resoluci�n de los incidentes que surjan en los juicios laborales en la ley actualmente en vigor, por regla general, son sumarios y, por ende, cualquier incidencia debe resolverse de plano escuchando a las partes, salvo que la ley prevea una tramitaci�n especial.

    La regulaci�n de las tercer�as qued� ubicada en el cap�tulo II, secci�n primera, del t�tulo quince, relativo a los "Procedimientos de ejecuci�n", el cual es del tenor literal siguiente:

    Art�culo 976. Las tercer�as pueden ser excluyentes de dominio o de preferencia. Las primeras tienen por objeto conseguir el levantamiento del embargo practicado en bienes de propiedad de terceros; las segundas obtener que se pague preferentemente un cr�dito con el producto de los bienes embargados."

    Art�culo 977. Las tercer�as se tramitar�n y resolver�n por el Pleno, por la Junta Especial o por la de Conciliaci�n que conozca del juicio principal, sustanci�ndose en forma incidental, conforme a las normas siguientes:

  9. La tercer�a se interpondr� por escrito, acompa�ando el t�tulo en que se funde y las pruebas pertinentes;

  10. La Junta ordenar� se tramite la tercer�a por cuerda separada y citar� a las partes a una audiencia, dentro de los diez d�as siguientes, en la que las oir� y despu�s de desahogadas las pruebas, dictar� resoluci�n;

  11. En cuanto al ofrecimiento, admisi�n y desahogo de las pruebas, se observar� lo dispuesto en los cap�tulos XII, XVII y XVIII del t�tulo catorce de esta ley;

  12. Las tercer�as no suspenden la tramitaci�n del procedimiento. La tercer�a excluyente de dominio suspende �nicamente el acto de remate; la de preferencia el pago del cr�dito; y

  13. Si se declara procedente la tercer�a, la Junta ordenar� el levantamiento del embargo y, en su caso, ordenar� se pague el cr�dito declarado preferente."

    Art�culo 978. El tercerista podr� presentar la demanda ante la autoridad exhortada que practic� el embargo, debiendo designar domicilio en el lugar de residencia de la Junta exhortante, para que se le hagan las notificaciones personales; si no hace la designaci�n, todas las notificaciones se le har�n por bolet�n o por estrados.

    La autoridad exhortada, al devolver el exhorto, remitir� la demanda de tercer�a."

    Es importante tomar en cuenta para la soluci�n de la presente contradicci�n de tesis que el art�culo 977, primer p�rrafo, de la Ley Federal del Trabajo ordena que las tercer�as se sustancien en forma incidental.

    En otro orden de ideas, conviene ahora reproducir el texto de los art�culos 885 al 890 de la Ley Federal del Trabajo, como quedaron redactados a ra�z de la reforma procesal de mil novecientos ochenta, que son en los que se contemplan las formalidades para la emisi�n de los laudos, los cuales son del tenor literal siguiente:

    Art�culo 885. Al concluir el desahogo de las pruebas, formulados los alegatos de las partes y previa certificaci�n del secretario de que ya no quedan pruebas por desahogar, el auxiliar, de oficio, declarar� cerrada la instrucci�n, y dentro de los diez d�as siguientes formular� por escrito el proyecto de resoluci�n en forma de laudo, que deber� contener:

  14. Un extracto de la demanda y de la contestaci�n, r�plica y contrarr�plica; y en su caso, de la reconvenci�n y contestaci�n de la misma;

  15. El se�alamiento de los hechos controvertidos;

  16. Una relaci�n de las pruebas admitidas y desahogadas, y su apreciaci�n en conciencia, se�alando los hechos que deban considerarse probados;

  17. Las consideraciones que fundadas y motivadas se deriven, en su caso, de lo alegado y probado; y

  18. Los puntos resolutivos."

    Art�culo 886. Del proyecto de laudo formulado por el auxiliar, se entregar� una copia a cada uno de los miembros de la Junta.

    Dentro de los cinco d�as h�biles siguientes al de haber recibido la copia del proyecto, cualquiera de los miembros de la Junta podr� solicitar que se practiquen las diligencias que no se hubieren llevado a cabo por causas no imputables a las partes, o cualquiera diligencia que juzgue conveniente para el esclarecimiento de la verdad.

    La Junta, con citaci�n de las partes, se�alar�, en su caso, d�a y hora para el desahogo, dentro de un t�rmino de ocho d�as, de aquellas pruebas que no se llevaron a cabo o para la pr�ctica de las diligencias solicitadas."

    Art�culo 887. Transcurrido el t�rmino a que se refiere el art�culo anterior, concedido a los integrantes de la Junta, o en su caso, desahogadas las diligencias que en este t�rmino se hubiesen solicitado, el presidente de la Junta citar� a los miembros de la misma, para la discusi�n y votaci�n, que deber� efectuarse dentro de los diez d�as siguientes al en que hayan concluido el t�rmino fijado o el desahogo de las diligencias respectivas."

    Art�culo 888. La discusi�n y votaci�n del proyecto de laudo, se llevar� a cabo en sesi�n de la Junta, de conformidad con las normas siguientes:

  19. Se dar� lectura al proyecto de resoluci�n, a los alegatos y observaciones formuladas por las partes;

  20. El presidente pondr� a discusi�n el negocio con el resultado de las diligencias practicadas; y

  21. Terminada la discusi�n, se proceder� a la votaci�n, y el presidente declarar� el resultado."

    Art�culo 889. Si el proyecto de resoluci�n fuere aprobado, sin adiciones ni modificaciones, se elevar� a la categor�a de laudo y se firmar� de inmediato por los miembros de la Junta.

    Si al proyecto se le hicieran modificaciones o adiciones, se ordenar� al secretario que de inmediato redacte el laudo, de acuerdo con lo aprobado. En este caso, el resultado se har� constar en acta."

    Art�culo 890. Engrosado el laudo, el secretario recoger�, en su caso, las firmas de los miembros de la Junta que votaron en el negocio y, una vez recabadas, turnar� el expediente al actuario, para que de inmediato notifique personalmente el laudo a las partes."

    En los preceptos acabados de copiar se prev�, seg�n se anticip�, el procedimiento que se debe seguir ante las Juntas de Conciliaci�n y Arbitraje para que el proyecto de resoluci�n que elabora el auxiliar, se eleve a la categor�a de laudo, previo a su discusi�n y votaci�n por parte de los miembros integrantes de la Junta.

    La confusi�n que se genera acerca de si para dictar la resoluci�n que resuelva la tercer�a es necesario o no aplicar el procedimiento que para la emisi�n de los laudos contemplan los art�culos 885 al 890 de la Ley Federal del Trabajo, reproducidos, en los que se contienen las formalidades para el dictado de dichas resoluciones, deriva de la interpretaci�n del criterio jurisprudencial sustentado por esta Segunda Sala,(2) que dice:

    TERCER�AS EXCLUYENTES DE DOMINIO O DE PREFERENCIA DE CR�DITO EN MATERIA LABORAL. TIENEN NATURALEZA DE JUICIO Y NO DE INCIDENTE, POR LO QUE LA SENTENCIA QUE LAS RESUELVE ES IMPUGNABLE EN AMPARO DIRECTO.-De los art�culos 976, 977 y 978 de la Ley Federal del Trabajo se advierte que las tercer�as excluyentes de dominio o de preferencia, tanto material como formalmente, tienen la naturaleza de juicio y no de incidente, pese a que el segundo de los preceptos citados establezca que se tramitar�n en forma incidental, pues esta menci�n s�lo se refiere a la forma procesal, pero no a su naturaleza sustancial, toda vez que mientras el incidente resuelve generalmente cuestiones de car�cter adjetivo, la tercer�a decide un aspecto sustantivo (la propiedad del bien embargado o la preferencia del cr�dito reclamado), ajeno a la cuesti�n ventilada en el juicio del que surge, lo que materialmente le da la calidad de un juicio con sustantividad propia. Adem�s, el tercero es ajeno a la controversia principal y al ejercer la nueva acci�n debe acreditar un inter�s propio y distinto al de quienes son parte en aqu�lla; la nueva acci�n se ventila por cuerda separada a trav�s de un procedimiento singular en el que el tercerista tiene los derechos, cargas y obligaciones que en todo juicio tienen las partes, y no suspende el curso del juicio preexistente, lo que evidencia que las tercer�as excluyentes son formalmente juicios y, por ende, que las resoluciones que las deciden en cuanto al fondo, por tratarse de sentencias definitivas, son impugnables en amparo directo, en t�rminos de los art�culos 44, 46 y 158 de la Ley de Amparo."

    Sobre el particular, esta Segunda Sala considera que la jurisprudencia anterior s�lo es �til para determinar la v�a en que ha de impugnarse una resoluci�n reca�da a un procedimiento de tercer�a en materia laboral, sobre lo que se ha considerado, al igual que ocurre con cualquier otro procedimiento de tercer�a distinto al laboral, que dicha resoluci�n ante la ausencia de alg�n recurso o medio de defensa ordinario previsto en la Ley Federal del Trabajo para combatirla debe ser impugnada a trav�s del juicio de amparo directo; sin embargo, de esa conclusi�n no se sigue per se que para dictar la resoluci�n en un procedimiento de tercer�a se deban seguir las formalidades que se contemplan para el dictado de los laudos en los procedimientos ordinarios que prev� aquella normatividad.

    Ahora bien, de una interpretaci�n literal y sistem�tica de la Ley Federal del Trabajo no se puede concluir que las disposiciones contenidas en los art�culos 885 al 890 de la propia ley sean aplicables al dictado de las resoluciones reca�das a las tercer�as, pues de estimarse de ese modo, se dejar�a de cumplir con la finalidad que tuvo la reforma procesal a dicha normatividad de mil novecientos ochenta, que consisti� precisamente en que las incidencias surgidas en los conflictos laborales no retardaran la soluci�n del principal, por ello se previ� esta v�a -incidental- para resolver las tercer�as, lo cual no incide en el criterio que sostuvo esta Segunda Sala en la jurisprudencia 2a./J. 126/2005, acabada de reproducir, en relaci�n con la naturaleza jur�dica de la resoluci�n que se dicte en esta clase de procedimientos, donde se dijo que tales resoluciones tienen la naturaleza de un juicio y no de un incidente, ya que n�tidamente en la tesis relativa se aclar� que el tr�mite incidental que prev� la ley para aqu�lla s�lo se refiere a la forma procesal, pero no a su naturaleza sustancial, de ah� que todo lo concerniente a aspectos adjetivos deba regirse como se prev� para los incidentes, dentro de cuyas cuestiones evidentemente est� el dictado de la resoluci�n.

    En efecto, si por disposici�n del referido art�culo 977, fracci�n II, de la ley de la materia, las tercer�as se tramitar�n y resolver�n por el Pleno, por la Junta Especial o por la de Conciliaci�n que conozca del juicio principal, sustanci�ndose en forma incidental y por cuerda separada, para lo cual la ley prev� que la Junta citar� a una audiencia dentro de los diez d�as siguientes posteriores al dictado del auto de radicaci�n, donde se oir� a las partes, se continuar� con el desahogo de las pruebas y, al concluir �ste, se se�ala expresamente que se dictar� la resoluci�n que proceda, no hay raz�n para estimar que en el dictado de esta resoluci�n se deban cumplir las formalidades que para la emisi�n de los laudos contemplan los art�culos 885 al 890 de la ley relativa, sobre todo porque las referidas tercer�as se tramitan en la v�a incidental, lo cual de suyo implica un tr�mite sumario, por lo que la aplicaci�n de tales preceptos no har�a sino retardar la soluci�n de la tercer�a.

OCTAVO

Las consideraciones precedentes conducen a esta Segunda Sala a establecer el siguiente criterio jurisprudencial.

TERCER�AS EN MATERIA LABORAL. A LAS RESOLUCIONES QUE SE DICTEN EN DICHOS PROCEDIMIENTOS NO LES SON APLICABLES LAS REGLAS DE LOS ART�CULOS 885 AL 890 DE LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO.-La Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, en la jurisprudencia 2a./J. 126/2005, publicada en el Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta, Novena �poca, Tomo XXII, octubre de 2005, p�gina 952, sostuvo que las tercer�as excluyentes de dominio o de preferencia en materia laboral tienen la naturaleza de juicio y no de incidente para efecto de la procedencia del juicio de amparo directo; sin embargo, de ello no se sigue que para el dictado de las resoluciones en dichos procedimientos deban colmarse las formalidades se�aladas en los art�culos 885 al 890 de la Ley Federal del Trabajo, m�xime que en la referida jurisprudencia se aclar� que el tr�mite incidental establecido por la ley para las tercer�as s�lo se refiere a la forma procesal, pero no a su naturaleza sustancial, de ah� que todo lo concerniente a aspectos adjetivos deba regirse conforme a lo previsto para los incidentes, dentro de cuyas cuestiones evidentemente est� el dictado de la resoluci�n, por lo que se concluye que a las resoluciones reca�das a las tercer�as no les son aplicables las reglas para el dictado de los laudos.

Por lo expuesto y fundado, se

resuelve:

PRIMERO

S� existe la contradicci�n de tesis que ha sido denunciada en autos.

SEGUNDO

Debe prevalecer, con car�cter de jurisprudencia, el criterio sustentado por esta Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, en los t�rminos que han quedado precisados en el �ltimo considerando de esta resoluci�n.

Notif�quese; rem�tase la tesis jurisprudencial aprobada por esta Segunda Sala al Pleno y a la Primera Sala de esta Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, a los Tribunales Colegiados de Circuito que no intervinieron en la contradicci�n y al Semanario Judicial de la Federaci�n, para su correspondiente publicaci�n, y env�ese testimonio de la presente resoluci�n a los Tribunales Colegiados de Circuito que intervinieron en esta contradicci�n y, en su oportunidad, arch�vese este expediente como asunto concluido.

As� lo resolvi� la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, por unanimidad de cinco votos de los se�ores Ministros Mariano Azuela G�itr�n, G.D.G.�ngora P., S.S.A.A., J.F.F.G.S. y presidenta M.B.L.R.. Fue ponente el se�or M.J.F.F.G.S..

____________

  1. Jurisprudencia del Tribunal Pleno n�mero P./J. 26/2001, publicada en la Novena �poca del Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta, T.X., abril de 2001, visible en la p�gina 76.

  2. Novena �poca, Segunda Sala, Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta, Tomo XXII, octubre de 2005, tesis 2a./J. 126/2005, p�gina 952.


TESIS JURISPRUDENCIALES

TERCER�AS EN MATERIA LABORAL. A LAS RESOLUCIONES QUE SE DICTEN EN DICHOS PROCEDIMIENTOS NO LES SON APLICABLES LAS REGLAS DE LOS ART�CULOS 885 AL 890 DE LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO.

Rubro: TERCER�AS EN MATERIA LABORAL. A LAS RESOLUCIONES QUE SE DICTEN EN DICHOS PROCEDIMIENTOS NO LES SON APLICABLES LAS REGLAS DE LOS ART�CULOS 885 AL 890 DE LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO..

Localizacion: 9a. �poca; 2a. Sala; S.J.F. y su Gaceta; XXV, Abril de 2007; P�g. 531; [J];.