Ejecutoria num. 4a./J. 21/94 de Suprema Corte de Justicia, Cuarta Sala - Jurisprudencia - VLEX 26831942

Ejecutoria num. 4a./J. 21/94 de Suprema Corte de Justicia, Cuarta Sala

Emisor:Cuarta Sala
Número de Resolución:4a./J. 21/94
Localizacion:Octava Época. Cuarta Sala. Semanario Judicial de la Federación.
Materia:Suprema Corte de Justicia de México
Fecha de Publicación: 1 de Julio de 1994
RESUMEN

CONTRADICCION DE TESIS 44/93. ENTRE EL SEPTIMO Y TERCER TRIBUNALES COLEGIADOS AMBOS EN MATERIA DE TRABAJO DEL PRIMER CIRCUITO.PETROLEROS, CANASTA BASICA, PAGO DE LA. FORMA PARTE DEL SALARIO ORDINARIO PARA EFECTOS INDEMNIZATORIOS.

 
ÍNDICE
CONTENIDO

CONTRADICCION DE TESIS 44/93. ENTRE EL SEPTIMO Y TERCER TRIBUNALES COLEGIADOS AMBOS EN MATERIA DE TRABAJO DEL PRIMER CIRCUITO.

CONSIDERANDO:

TERCERO

El Séptimo Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Primer Circuito, al resolver el amparo directo laboral número 5007/93, promovido por el representante legal de Petróleos Mexicanos, en la parte que interesa expuso las consideraciones siguientes:

"Por otra parte, es infundado lo que manifiesta la impetrante de garantías, en su segundo concepto de violación, en el sentido de que la autoridad responsable actuó incorrectamente al considerar que el salario del actor se integra, entre otras prestaciones, con el pago de canasta básica, porque estima que de conformidad con la tesis jurisprudencial que invoca en el concepto de violación que se analiza, que el concepto de canasta básica no integra el salario.

"En efecto, es infundado lo que expresa la quejosa, en atención a que este Tribunal Colegiado estima que la Junta responsable actuó conforme a derecho al considerar que el concepto de canasta básica sí integra el salario del actor, toda vez que no comparte el criterio sustentado por el Tercer Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Primer Circuito, en la tesis jurisprudencial número 37, publicada en la página 39 de la Gaceta número 55, correspondiente al mes de julio de 1992, al Semanario Judicial de la Federación, que dice: 'PETROLEOS MEXICANOS, CANASTA BASICA, PAGO DE LA. NO FORMA PARTE DEL SALARIO ORDINARIO DE LOS.' (La transcribe). Pues al respecto este Séptimo Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo considera que si bien es cierto que la cláusula primera, fracción XVIII del contrato colectivo de trabajo aplicable en Petróleos Mexicanos, define al salario ordinario como aquél que se integra con el salario tabulado, el fondo de ahorros, la compensación por renta de casa y la ayuda para despensa, así como que el concepto de canasta básica no se encuentra incluido en esa definición, sin embargo también resulta verídico que para determinar si una prestación integra o no el salario, debe atenderse únicamente a lo dispuesto en el artículo 84 de la Ley Federal del Trabajo y no así a lo pactado entre las partes en el contrato individual o colectivo de trabajo, según el caso, porque mediante estos contratos no pueden restringirse, atento lo dispuesto en el artículo 5o., fracción XIII de la Ley Federal del Trabajo, los derechos o prerrogativas establecidas en dicho ordenamiento en favor de la clase obrera; de ahí que aun cuando en la cláusula primera antes referida no se haga alusión al concepto de canasta básica como parte integrante del salario ordinario del actor, ello no basta para concluir que por ese solo hecho tal concepto no lo integra.

"En este orden de ideas, debe decirse que este Tribunal Colegiado estima, como se dijo con antelación, que la Junta responsable actuó legalmente al incluir el concepto de canasta básica como integrante del salario ordinario del aquí tercero perjudicado, en razón a que, por una parte, el artículo 84 de la Ley Federal del Trabajo establece que el salario se integrará con los pagos hechos en efectivo por cuota diaria, gratificaciones, percepciones, habitación, primas, comisiones, prestaciones en especie y cualquier otra cantidad o prestación que se entregue al trabajador a cambio de su trabajo y por la otra, porque el actor acreditó en juicio, con la documental que ofreció en el apartado segundo de su escrito de pruebas, consistente en la cláusula 265 bis del contrato colectivo de trabajo aplicable en la industria petrolera (foja 52), la que establece lo siguiente: 'CLAUSULA 265 BIS. El patrón se obliga a entregar a los trabajadores y jubilados la suma de $35,000.00 - treinta y cinco mil pesos- mensuales, que se pagará mediante entrega de dos cupones proporcionales por mes, para adquisición en las tiendas de consumo del sindicato de canastas básicas de alimentos. La suma anterior se entrega a los trabajadores en proporción al tiempo en que hubiese percibido salarios. En los casos en que no exista tienda de consumo en centro de trabajo, o en el lugar de residencia o cercano a éstos, donde el trabajador o el jubilado cobre su salario o pensión, se adicionará al importe de éstos la cantidad de $35,000.00 - treinta y cinco mil pesos- o la suma que corresponda, como ayuda de las canastas básicas de alimentos «que la demandada se encuentra obligada a pagarle a sus trabajadores determinada cantidad de dinero por concepto de canasta básica en forma regular y permanente, en forma proporcional al tiempo laborado; en consecuencia, se hace hincapié, al otorgar el patrón en forma regular y permanente determinada cantidad de dinero a sus trabajadores por concepto de canasta básica, la que les paga en forma proporcional» al tiempo en que hubiese percibido salarios', lo que se traduce en el tiempo laborado, debe concluirse que la misma sí integra su salario, por otorgárselas a cambio de su trabajo y no así por alguna otra causa diversa.

Por las razones antes expuestas, este tribunal no comparte la tesis sustentada por el Tercer Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Primer Circuito, la que quedó transcrita con anterioridad, razón por la cual, con fundamento en el artículo 196, fracción II, segundo párrafo, de la Ley de amparo, se ordena remitir los autos a la Suprema Corte de Justicia de la Nación para que resuelva lo conducente.

CUARTO

El Tercer Tribunal Colegiado en la misma materia y del mismo Circuito, al resolver el amparo directo número 8153/91, promovido por J.R.T., en la parte que interesa sostuvo:

"Sentado lo anterior, debe decirse que en relación a los argumentos que se hacen en la demanda de amparo deberían integrar el salario para cuantificar las condenas, los conceptos de bonificación de venta de productos, o sea, 'gas doméstico' que se le hacía bajo la clave número 703 y la bonificación por venta de productos que se le cubría bajo la clave 701, así como el pago que por concepto de reembolso de transportación llamado también arrendamiento de vehículo que se le pagaba bajo la clave 702, y el pago de la cantidad que resultaba por el concepto de gasolina para su vehículo y de cupón de canasta básica, por estimar que al haber gozado durante la existencia de la relación laboral de las prestaciones de referencia, en términos de las cláusulas doscientos sesenta y dos, anexo siete y doscientos sesenta y cinco bis del contrato colectivo de trabajo, dichas prestaciones deberían formar parte del salario integrado de acuerdo a los artículos 84 y 89 de la Ley Federal del Trabajo, para el pago de las indemnizaciones y salarios caídos, argumentos que resultan infundados e inoperantes, porque contrariamente al sentir del quejoso, dichas prestaciones no forman parte del salario, pues como lo hizo notar la demandada en su escrito de contestación al de reclamaciones, de acuerdo a la cláusula primera, fracción XVIII, del contrato colectivo de trabajo vigente en el año de mil novecientos ochenta y seis, fecha en que fue despedido el actor, el salario ordinario es la retribución total que percibe el trabajador por sus servicios y sólo se integra con los valores correspondientes al salario tabulado, fondo de ahorros, compensación por renta de casa y ayuda para despensa, y en el caso de trabajadores de turno se adiciona el concepto de tiempo extra fijo conforme a lo estipulado por la cláusula cuarenta y ocho del citado pacto colectivo; por lo que consecuentemente, las prestaciones en cuestión no pueden integrar el salario para cuantificar las condenas establecidas en el laudo, pues no debe perderse de vista, tal como se advierte de lo relatado, que el actor basó sus reclamaciones, como fueron el pago de cuatro meses de indemnización más veinte días de salarios por cada año de servicios prestados, más el cincuenta por ciento de incrementos, los salarios caídos y la prima de antigüedad, en la cláusula veintiocho del referido pacto colectivo de trabajo, la cual no estipula, como quedó expuesto, de todas esas reclamaciones a que fue condenada la empresa deban pagarse con el salario integrado con las prestaciones citadas, sino con el salario ordinario. De ahí que la consideración de la Junta de haber estimado que la 'bonificación de venta de productos' o sea 'gas doméstico' y 'bonificación de venta de productos' que se le hacían bajo la clave 703 y 701 no formaban parte del salario; por lo que en esas condiciones, el laudo no es violatorio de garantías constitucionales, así tampoco por la omisión del estudio de las prestaciones consistentes en arrendamiento de vehículo con número de clave 702 y de la cantidad que resultaba por el concepto de proporcionarle gasolina. Lo anterior encuentra apoyo en el criterio de este tribunal sustentado en la tesis al resolver los amparos directos números 4003/91 y 1313/92, promovidos por R.R.L. e I.M.T., en sesiones del diecinueve de junio de mil novecientos noventa y uno y diecinueve de febrero de mil novecientos noventa y dos, respectivamente, que a la letra dice: 'PETROLEROS. PRESTACIONES CONTRACTUALES QUE INTEGRAN EL SALARIO ORDINARIO DE ACUERDO CON LA CLAUSULA PRIMERA, FRACCION XX, DEL CONTRATO COLECTIVO DE TRABAJO (La transcribe)'.

"Y en el criterio sustentado también por este tribunal al resolver los juicios de amparo números 973/88, 5893/89 y 5893/90, promovidos por M.B.T., Petróleos Mexicanos y H.G.A., en sesiones del veintidós de junio de mil novecientos ochenta y ocho, veinte de septiembre de mil novecientos ochenta y nueve y cuatro de septiembre de mil novecientos noventa, respectivamente, que a la letra dice: 'PETROLEROS, CANASTA BASICA, PAGO DE LA. NO FORMA PARTE DEL SALARIO ORDINARIO DE LOS.-La cláusula primera, fracción XVIII del contrato colectivo de trabajo signado entre Petróleos Mexicanos y el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana define al salario ordinario como aquel que se compone con el salario tabulado, fondo de ahorros, compensación por renta de casa y ayuda para despensa y la cláusula 265 bis del mismo pacto dispone que la empresa se obliga a entregar a sus trabajadores y jubilados una determinada suma mensual, por concepto de canasta básica de alimentos, la cual se pagará mediante la entrega de cupones para la adquisición de éstos en las tiendas de consumo del sindicato, por tanto dicha prestación no forma parte del salario ordinario de los trabajadores de esa empresa en virtud de que no se encuentra dentro de los rubros contenidos en la fracción XVIII de la cláusula primera aludida y porque la forma en que está pactada impide la libre disposición de esta parte del salario de los trabajadores.'

"Resultando intrascendente lo que manifiesta el quejoso en el sentido de que la demandada no haya probado que lo que manifestó en el escrito de contestación al de reclamaciones que el vehículo se le proporcionó para uso restringido, o que el propio quejoso hubiese demostrado que disfrutaba de esa prestación, porque se insiste, tales prestaciones no integraban el salario para su pago conforme a la cláusula veintiocho aludida, ni tenía obligación la empresa de tomarlas en cuenta para integrar el salario, dado los términos de la cláusula primera, fracción XVIII de la misma, ya citada."

Asimismo dicho tribunal al resolver el amparo directo laboral número 5123/92, promovido por D.G.C., en la parte conducente dijo: "Que por último acreditó la demandada que el salario ordinario ascendía a la suma de treinta y cuatro mil novecientos treinta y siete pesos diarios, pues como lo consideró la responsable, este concepto quedó demostrado con el tabulador de salarios, que obra a foja ciento veintidós de los autos laborales, vigente a partir del primero de agosto de mil novecientos ochenta y nueve, del que se advierte el salario ordinario antes indicado así como con el contenido de la cláusula primera, fracción XVIII, del contrato colectivo aplicable que obra a fojas ciento treinta y uno del juicio laboral, que define el salario ordinario en los siguientes términos: 'El salario tabulado aumentado con los valores correspondientes al fondo de ahorros, a la compensación por renta de casa y al de la ayuda para despensa, sin perjuicio de lo establecido en la cláusula 48 para los trabajadores de turno. En los aumentos al salario que se pacten, se adicionará al salario ordinario el tiempo extra fijo de la cláusula 48 contractual, para el caso de los trabajadores de turno'.

"De lo anterior, debe concluirse que resulta intrascendente el hecho de que la Junta no se haya referido a las pruebas documentales que aportó el actor en el juicio laboral para demostrar que se le pagaban los conceptos de canasta básica, gas doméstico, gasolina, comisión sindical y renta de coche, así como el hecho de que no se haya tomado en cuenta el concepto de aguinaldo como integrantes del salario, porque como quedó expuesto, lo que el propio actor ahora quejoso reconoce, fue liquidado por reajuste en términos de la cláusula veintitrés del contrato colectivo de trabajo, la cual se refiere a las prestaciones a que un trabajador tiene derecho cuando es reajustado, y que éstas se le pagarán con salario ordinario y no con integrado en términos del artículo 84, de la Ley Federal del Trabajo, como lo pretende el ahora peticionario de amparo.

"Lo anterior encuentra apoyo en el criterio sustentado por este tribunal al resolver los juicios de amparo directo números DT-4003/91, DT-1313/92 y DT-8153/91, promovidos por R.R.L., I.M.T. y J.R.T., en sesiones celebradas el diecinueve de junio de mil novecientos noventa y uno, diecinueve de febrero y veintinueve de abril de mil novecientos noventa y dos, respectivamente, tesis que literalmente dice: 'PETROLEROS. PRESTACIONES CONTRACTUALES QUE INTEGRAN EL SALARIO ORDINARIO DE ACUERDO CON LA CLAUSULA, PRIMERA FRACCION XX, DEL CONTRATO COLECTIVO DE TRABAJO. (La transcribe)'.

"Y en el diverso criterio de este tribunal al resolver los juicio de amparo número DT-973/88, DT-5893/89, DT-5893/90 y DT-8153/91, promovidos por M.B.T., Petróleos Mexicanos, H.G.A. y J.R.T., en sesiones del veintidós de junio de mil novecientos ochenta y ocho, veinte de septiembre de mil novecientos ochenta y nueve, cuatro de septiembre de mil novecientos noventa y veintinueve de abril de mil novecientos noventa y dos, respectivamente, que literalmente dice: 'PETROLEROS, CANASTA BASICA, PAGO DE LA. NO FORMA PARTE DEL SALARIO ORDINARIO DE LOS. (No se transcribe por estar transcrita con anterioridad)'.

Por lo que en estas condiciones, no es verdad que el laudo sea incongruente y falto de motivación y fundamentación, porque la empresa demandada no probó el salario que manifestó en su contestación a la demanda laboral.

De las transcripciones realizadas se advierte que el Séptimo Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Primer Circuito sostiene que para determinar si una prestación integra o no el salario, debe atenderse únicamente a lo dispuesto en el artículo 84 de la Ley Federal del Trabajo y no así a lo pactado entre las partes en el contrato colectivo de trabajo, según el caso, porque mediante estos contratos no pueden restringirse los derechos o prerrogativas establecidas en dicho ordenamiento legal en favor de la clase obrera; de ahí que aun cuando en la cláusula primera del contrato colectivo celebrado entre Petróleos Mexicanos y el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana no se haga alusión al concepto de canasta básica como parte integrante del salario ordinario del trabajador, ésta sí integra el salario, porque se otorga a cambio de su trabajo y no así por alguna otra causa diversa; en cambio el Tercer Tribunal Colegiado en la misma materia y del mismo Circuito, sostiene que como la fracción XVIII de la cláusula primera del contrato colectivo de trabajo de referencia define el salario ordinario como aquel que se compone con el salario tabulado, fondo de ahorros, compensación por renta de casa y ayuda para despensa y la cláusula 265 bis de dicho contrato dispone que la empresa se obliga a entregar a sus trabajadores y jubilados una determinada suma mensual, por concepto de canasta básica de alimentos, la cual se pagará mediante la entrega de cupones para la adquisición de éstos en las tiendas de consumo del sindicato, por tanto dicha prestación no forma parte del salario ordinario de los trabajadores de esa empresa en virtud de que no se encuentra dentro de los rubros contenidos en la fracción XVIII de la cláusula primera y porque la forma en que está pactada impide la libre disposición de esta parte del salario de los trabajadores. En tales condiciones queda así configurada la contradicción de tesis.

QUINTO

Antes de determinar el criterio que debe prevalecer es conveniente precisar algunas cuestiones.

Como se advierte de la ejecutoria emitida por el Tercer Tribunal Colegiado, en ella sostiene que el contrato colectivo aplicable es el vigente en el año de mil novecientos ochenta y seis fecha en que fue despedido el actor (foja 7 del proyecto); en cambio el Séptimo Tribunal Colegiado no precisa cuál es el contrato colectivo aplicable, sin embargo del análisis de las constancias de autos se advierte que el actor en el juicio laboral manifestó que fue despedido con fecha veintiséis de enero de mil novecientos ochenta y nueve, por tanto el contrato aplicable es el vigente en el bienio 1989-1990, debiendo aclararse que esta circunstancia no es obstáculo para la existencia de la contradicción de tesis, cuenta habida que en ambos contratos se establece el rubro de canasta básica, en el de 1986, en la cláusula 265 bis y en el de 1989, en la 195 y esas cláusulas esencialmente establecen lo mismo como más adelante se verá.

Asimismo también conviene aclarar, que el rubro de canasta básica no debe confundirse con la prestación denominada ayuda para despensa, pues esta prestación se encuentra prevista en el contrato citado en primer término en el anexo veinte, cláusula noventa y en el citado en segundo término, en el anexo número dieciocho, cláusula novena, de lo cual se concluye que se trata de dos prestaciones diversas.

Precisado lo anterior y al entrar al fondo de la presente contradicción de tesis, esta Cuarta Sala estima que debe prevalecer el criterio sostenido por el Séptimo Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Primer Circuito, por las razones que a continuación se exponen.

Como con anterioridad quedó precisado, los contratos colectivos aplicables son los vigentes en 1986 y 1989, el primero de ellos en la cláusula 265 bis dispone:

"CLAUSULA 265 BIS. El patrón se obliga a entregar a los trabajadores y jubilados la suma de $16,000.00 dieciséis mil pesos mensuales, que se pagará mediante entrega de dos cupones proporcionados por mes, para adquisición en las tiendas de consumo del sindicato de dos canastas básicas de alimentos. La suma anterior se entregará a los trabajadores en proporción al tiempo en que hubiesen percibido salarios.

En los casos en que no exista tienda de consumo en el centro de trabajo, en el lugar de residencia o cercano a éstos, donde el trabajador o el jubilado cobre su salario o pensión, se adicionará al importe de éstos la cantidad de $16,000.00 dieciséis mil pesos, o la suma que corresponda, como ayuda de las canastas básicas de alimentos.

A su vez, el segundo de los contratos mencionados, en la cláusula 195 dispone:

"CLAUSULA 195. El patrón se obliga a entregar a los trabajadores y jubilados en efectivo la suma de $90,000.00 noventa mil pesos mensuales, en pagos catorcenales y proporcionales, para la adquisición de canasta básica de alimentos. La suma anterior se entregará a los trabajadores en proporción al tiempo en que hubiesen percibido salarios.

En caso de fallecimiento del trabajador de planta ojubilado, el patrón entregará íntegramente a la viuda de éstos en efectivo la suma de $90,000.00 noventa mil pesos mensuales, en pagos catorcenales, para la adquisición de canasta básica de alimentos durante la vigencia del pos- mortem.

De la cláusula transcrita en primer término, se advierte que la suma que se otorga a los trabajadores y jubilados por concepto de canasta básica se entrega mediante dos cupones proporcionados por mes, para adquisición en las tiendas de consumo del sindicato y en los casos en que no exista tienda de consumo en el centro de trabajo, en el lugar de residencia o cercano a éstos, donde el trabajador o el jubilado cobre su salario o pensión, se adicionará al importe de éstos la suma que corresponda, como ayuda de las canastas básicas de alimentos y, de la cláusula transcrita en segundo término se desprende que el patrón tiene la obligación de entregar a los trabajadores y jubilados en efectivo la suma de noventa mil pesos mensuales, en pagos catorcenales y proporcionales, para la adquisición de canasta básica de alimentos y que en caso de fallecimiento del trabajador o jubilado, el patrón entregará a la viuda de éstos en efectivo la suma de referencia, mensual en pagos catorcenales. En ambas cláusulas se establece que esa cantidad se entrega a los trabajadores en proporción al tiempo en que hubiesen percibido salarios.

De lo anterior se sigue, que la cantidad que se entrega a los trabajadores petroleros como ayuda de canasta básica, sí forma parte del salario ordinario, para efectos de cuantificar el monto de una condena indemnizatoria, cuenta habida que es una cantidad que se entrega en forma regular y permanente, que se les paga en forma proporcional al tiempo en que hubiesen percibido salarios y se les otorga a cambio de su trabajo y por lo mismo integra la retribución total que percibe el trabajador sindicalizado por sus servicios.

La anterior afirmación, encuentra apoyo en lo dispuesto por el artículo 84 de la Ley Federal del Trabajo, el cual dispone que:

"El salario se integra con los pagos hechos en efectivo por cuota diaria, gratificaciones, percepciones, habitación, primas, comisiones, prestaciones en especie y cualquier otra cantidad o prestación que se entregue al trabajador por su trabajo."

Como puede verse del precepto transcrito, existe una gran amplitud para definir lo que debe entenderse por salario, pues en la parte final dicho numeral establece que el salario se integra con "... prestaciones en especie y cualquier otra cantidad o prestación que se entregue al trabajador por su trabajo", por lo cual debe concluirse que la suma que como ayuda de canasta básica se otorga a los trabajadores petroleros sí forma parte del salario ordinario, para los efectos antes precisados, habida cuenta que es una prestación que se otorga a dichos trabajadores en forma regular y permanente, proporcional al tiempo en que hubiesen percibido salarios y se les otorga a cambio de su trabajo.

No es obstáculo a la conclusión anterior lo sostenido por el Tercer Tribunal Colegiado, en el sentido de que de conformidad con la fracción XVIII de la cláusula primera del contrato colectivo celebrado entre Petróleos Mexicanos y el sindicato de sus trabajadores, la canasta básica no forma parte del salario ordinario en virtud de que no se encuentra dentro de los rubros contenidos en dicha fracción. Lo anterior es así, porque si bien es verdad la cláusula de referencia, del contrato vigente durante el bienio 1985- 1986, así como la cláusula primera, fracción XX, del contrato vigente durante el bienio 1989-1990 (ambas fracciones de contenido semejante), establecen que el salario ordinario se integra con el salario tabulado, con los valores correspondientes al fondo de ahorros, a la compensación por renta de casa y al de ayuda para despensa y que en el caso de los trabajadores de turno se adiciona el concepto de tiempo extra fijo, de acuerdo con lo establecido en la cláusula 48 de dichos contratos, es decir, que de acuerdo con dichos contratos el rubro de canasta básica no forma parte del salario ordinario, también es cierto que ningún contrato puede ir en contra de lo establecido por la Ley Federal del Trabajo, específicamente en el artículo 5o., fracción XIII, que a su vez reglamenta la fracción XXVII del artículo 123 constitucional, la que dispone que los pactos que tiendan a anular los derechos que la ley otorga a los trabajadores no deben tener efecto alguno.

Tampoco asiste razón al Tercer Tribunal Colegiado, en cuanto sostiene que la canasta básica no forma parte del salario ordinario, porque la forma en que está pactada impide la libre disposición de esta parte del salario de los trabajadores. En efecto, porque como puede verse de la transcripción realizada de las cláusulas que establecen dichas prestaciones de acuerdo con la cláusula 265 bis, en los lugares donde no existe tienda sindical, se adiciona a los salarios la suma que corresponde como ayuda de canasta básica de alimentos y, de acuerdo con la cláusula 195, dicha suma se entrega en efectivo, por lo cual contra lo afirmado por dicho tribunal, debe concluirse que los trabajadores sí pueden disponer libremente de esa cantidad.

En las relatadas condiciones, el criterio que debe prevalecer es el sostenido por el Séptimo Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Primer Circuito, de acuerdo con la siguiente tesis con carácter de jurisprudencia obligatoria.

PETROLEROS, CANASTA BASICA, PAGO DE LA. FORMA PARTE DEL SALARIO ORDINARIO PARA EFECTOS INDEMNIZATORIOS.- De conformidad con lo dispuesto en el artículo 84, de la Ley Federal del Trabajo, en el sentido de que el salario se integra entre otros rubros con "... prestaciones en especie y cualquier otra cantidad o prestación que se entreguen al trabajador por su trabajo", debe concluirse que la suma que como ayuda de canasta básica de alimentos se otorga a los trabajadores petroleros, sí forma parte del salario ordinario, para cuantificar el monto de condenas indemnizatorias, habida cuenta que es una cantidad que se entrega en forma regular y permanente, que se les paga en forma proporcional al tiempo en que hubiesen percibido salarios y se les otorga a cambio de su trabajo. No es óbice a lo anterior, que en el contrato colectivo se omita que dicha prestación quede incluida dentro de la definición de prestaciones que integran el salario ordinario, esto es, la conformación de la retribución total que el trabajador sindicalizado de la industria petrolera percibe por sus servicios. Así, tal derecho no puede desconocerse por la simple omisión en el contrato colectivo, dado que de acuerdo con lo dispuesto por la Constitución, como por la Ley Federal del Trabajo, los pactos que tiendan a anular los derechos de los trabajadores, no deben tener efecto alguno.

Por lo anteriormente expuesto y con fundamento en el artículo 197-A de la Ley de Amparo,

se resuelve:

UNICO.-Debe prevalecer la tesis sostenida por el Séptimo Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Primer Circuito, al resolver el amparo directo número 5007/93, promovido por Petróleos Mexicanos.

N.; remítase la tesis de jurisprudencia al Pleno, a las S. y a los Tribunales Colegiados de Circuito que no intervinieron en la contradicción, así como al Semanario Judicial de la Federación y a su Gaceta, para su publicación; remítase copia de esta ejecutoria a los Tribunales Colegiados Tercero y Séptimo, ambos en Materia de Trabajo del Primer Circuito, de los cuales derivó la presente contradicción y, en su oportunidad, archívese el expediente.

Así lo resolvió la Cuarta Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, por unanimidad de cinco votos de los señores Ministros I.M.C., J.D.R., F.L.C., C.G.V. y J.A.L.D.. Fue ponente el señor M.C.G.V.. Firma el presidente, el ponente y los señores Ministros con la secretaria de Acuerdos quien autoriza y da fe.