Ejecutoria num. P./J. 30/2001 de Suprema Corte de Justicia, Pleno - Jurisprudencia - VLEX 26827007

Ejecutoria num. P./J. 30/2001 de Suprema Corte de Justicia, Pleno

Emisor:Pleno
Número de Resolución:P./J. 30/2001
Materia:Suprema Corte de Justicia de México
Fecha de Publicación: 1 de Abril de 2001
RESUMEN

CONTRADICCIÓN DE TESIS 16/99. ENTRE LAS SUSTENTADAS POR EL SEGUNDO Y EL PRIMER TRIBUNALES COLEGIADOS, AMBOS EN MATERIA ADMINISTRATIVA DEL TERCER CIRCUITO.SUSPENSIÓN. EN LOS CASOS DE ASEGURAMIENTO DE BIENES INMUEBLES EN MATERIA PENAL PROCEDE CONCEDERLA SIEMPRE Y CUANDO NO SE AFECTE EL INTERÉS SOCIAL NI EL ORDEN PÚBLICO, CONFORME AL ARTÍCULO 124, FRACCIÓN II, DE LA LEY DE AMPARO Y ALGUNA OTRA LEY.

 
ÍNDICE
CONTENIDO

CONTRADICCI�N DE TESIS 16/99. ENTRE LAS SUSTENTADAS POR EL SEGUNDO Y EL PRIMER TRIBUNALES COLEGIADOS, AMBOS EN MATERIA ADMINISTRATIVA DEL TERCER CIRCUITO.

CONSIDERANDO:

TERCERO

A fin de estar en aptitud de resolver esta denuncia de contradicci�n de tesis, es preciso tener presente las consideraciones sustentadas por los �rganos colegiados que emitieron las respectivas ejecutorias, siendo las que a continuaci�n se transcriben:

Las consideraciones expuestas por el Segundo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Tercer Circuito, en la ejecutoria que dict� al resolver el recurso de queja n�mero 43/97, en lo conducente son las siguientes:

"... Como cuesti�n previa cabe aclarar que del contenido de la copia de la demanda de garant�as se desprende que, en la especie, se reclam�, en s�ntesis, el aseguramiento de los bienes, posesiones y propiedades, la desposesi�n provisional y definitiva de �stos, as� como la administraci�n y destino provisional y final del inmueble, la anotaci�n marginal, provisional o definitiva mediante remate, enajenaci�n o adjudicaci�n, o cualquier acto traslativo de dominio de los bienes propiedad de los quejosos. Pues bien, aunque en ese apartado de la demanda de garant�as se aluda en forma general a ?los bienes? propiedad de los quejosos, en el presente recurso de queja en realidad se impugna la determinaci�n del a quo en que neg� la suspensi�n respecto del aseguramiento del inmueble que en dicha demanda se describe; de ah� que la litis en el presente recurso se constri�a precisamente a la negativa citada; sin que sobre se�alar que del auto impugnado no se advierte consideraci�n alguna del Juez respecto de la suspensi�n en relaci�n a un posible aseguramiento de bienes muebles.

"Sentado lo anterior, debe decirse que los agravios propuestos resultan sustancialmente fundados, en relaci�n a la negativa de la suspensi�n respecto del aseguramiento del inmueble de que se trata.

"Ahora bien, tiene raz�n la parte inconforme al esgrimir que el aseguramiento del inmueble, opuestamente a lo estimado por el Juez de Distrito en el auto parcialmente recurrido, no tiene el car�cter de acto consumado, sino que se trata de un acto de tracto sucesivo, atendiendo a que no se agota con la orden respectiva, sino que se va realizando a trav�s del tiempo, es decir, es un acto continuo; por ello, no debi� negarse la suspensi�n provisional en contra de dicho aseguramiento, respecto del inmueble ubicado en la fracci�n ?D?, letra ?D?, del fraccionamiento ?Lomas del Valle?, ubicado en la municipalidad de Zapopan, Jalisco, en terrenos que pertenecieron a la antigua ?Hacienda La Providencia?, al noroeste de Guadalajara, con una extensi�n superficial aproximada de 2,480 metros cuadrados, comprendidos en las siguientes medidas y linderos: al norte, en 23.45 metros, con la calle P.d.P.; al sur, en 23.40 metros, con el resto de la fracci�n ?D?, letra ?D?; al oriente, en 104 metros, con la propiedad del se�or doctor F.L.S.; al poniente, en 107.20 metros, tambi�n con el resto de la fracci�n ?D?; luego, dicha suspensi�n debi� concederse para el efecto de que las autoridades responsables, o en su caso la autoridad responsable que corresponda, proceda a retirar los sellos de aseguramiento y restituya la posesi�n del inmueble en controversia a la parte quejosa.

"Lo anterior obedece a que siendo la finalidad del aseguramiento impedir que desaparezca el objeto del delito para evitar que se dificulte la comprobaci�n del mismo, cuando ese aseguramiento se refiere a bienes inmuebles, procede conceder dicha medida, ya que, por su naturaleza, es obvio que no pueden ocultarse y, en consecuencia, desvanecerse la prueba que con ellos se pretenda llevar al procedimiento penal.

"Tiene aplicaci�n sobre el particular el criterio que invocan los recurrentes, sustentado por la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, consultable en la p�gina veintiuno del Ap�ndice al Semanario Judicial de la Federaci�n 1917-1995, Tomo II, Materia Penal, que establece:

"?ASEGURAMIENTO DEL OBJETO DEL DELITO, PROCEDENCIA DE LA SUSPENSI�N CONTRA EL, TRAT�NDOSE DE INMUEBLES.-Siendo la finalidad de ese aseguramiento, impedir que desaparezca el objeto del delito, para evitar que se dificulte la comprobaci�n del mismo, cuando ese aseguramiento se refiere a bienes inmuebles, procede conceder la suspensi�n, ya que, por su naturaleza, no son de f�cil ocultaci�n.?

"Es importante establecer que en t�rminos del art�culo 80 de la ley de la materia es privativo de las sentencias en que se concede el amparo restituir al agraviado en el pleno goce de la garant�a individual violada, restableciendo las cosas al estado que guardaban antes de la violaci�n reclamada en la demanda respectiva.

"Sin embargo, en el caso concreto, aun cuando se determin� poner en posesi�n a la parte quejosa del inmueble en controversia, tal circunstancia no implica una restituci�n, sino, propiamente, una medida que tiene como consecuencia paralizar los efectos del acto reclamado, o sea, justo a lo que se contrae la suspensi�n en el juicio de garant�as.

"Lo anterior resulta explicable si se atiende a que trat�ndose de aseguramientos, as� como ocurre con las clausuras, como bien lo esgrimen los recurrentes, son de tracto sucesivo porque no se agotan en la orden respectiva, ni deben asimilarse al acto de la fijaci�n de sellos, sino que, como se dijo, se van realizando a trav�s del tiempo y por ello admiten la medida cautelar.

"Sobre el particular, resulta aplicable por las razones que la informan la jurisprudencia n�mero P./J. 16/96, aprobada por el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, al resolver la contradicci�n de tesis n�mero 12/90, entre las sustentadas por los Tribunales Colegiados Segundo y Tercero en Materia Administrativa del Primer Circuito, consultable en las p�ginas treinta y seis y siguientes del Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta, Tomo III, correspondiente al mes de abril de mil novecientos noventa y seis, cuyo rubro y texto son los siguientes:

"?SUSPENSI�N. PROCEDENCIA EN LOS CASOS DE CLAUSURA EJECUTADA POR TIEMPO INDEFINIDO.-El art�culo 107, fracci�n X de la Constituci�n General de la Rep�blica, establece como uno de los requisitos para la procedencia de la suspensi�n del acto reclamado en el amparo, el de tomar en cuenta la naturaleza de la violaci�n alegada; esto es, el juzgador deber� realizar un juicio de probabilidad y verosimilitud del derecho del solicitante, que podr� cambiar al dictar la sentencia definitiva, pues el hecho de que anticipe la probable soluci�n de fondo del juicio principal, es un adelanto provisional, s�lo para efectos de la suspensi�n. Tal anticipaci�n es posible porque la suspensi�n se asemeja, en el g�nero pr�ximo, a las medidas cautelares, aunque es evidente que est� caracterizada por diferencias que la perfilan de manera singular y concreta. Sin embargo, le son aplicables las reglas de tales medidas, en lo que no se opongan a su espec�fica naturaleza. En este aspecto cabe se�alar que son dos los extremos que hay que llenar para obtener la medida cautelar: 1) Apariencia de buen derecho y 2) Peligro en la demora. La apariencia de la existencia del derecho apunta a una credibilidad objetiva y seria que descarte una pretensi�n manifiestamente infundada, temeraria o cuestionable, lo que se logra a trav�s de un conocimiento superficial, dirigido a lograr una decisi�n de mera probabilidad respecto de la existencia del derecho discutido en el proceso; el peligro en la demora consiste en la posible frustraci�n de los derechos del pretendiente de la medida, que puede darse como consecuencia de la tardanza en el dictado de la resoluci�n de fondo. En s�ntesis, la medida cautelar exige un preventivo c�lculo de probabilidad sobre el peligro en la dilaci�n, que no puede separarse de otro preventivo c�lculo de probabilidad, que se hace sobre la existencia del derecho cuya tutela se solicita a los tribunales. Consecuentemente, si toda medida cautelar descansa en los principios de verosimilitud o apariencia del derecho y el peligro en la demora, el Juez de Distrito puede analizar esos elementos en presencia de una clausura ejecutada por tiempo indefinido, y si la provisi�n cautelar, como mera suspensi�n, es ineficaz, debe dictar medidas que implican no una restituci�n, sino un adelanto provisional del derecho cuestionado, para resolver posteriormente, en forma definitiva, si el acto reclamado es o no inconstitucional; as�, el efecto de la suspensi�n ser� interrumpir el estado de clausura mientras se resuelve el fondo del asunto, sin perjuicio de que si se niega el amparo, porque la �apariencia del buen derecho� sea equivocada, la autoridad pueda reanudar la clausura hasta su total cumplimiento. Lo expuesto anteriormente se sustenta en la fracci�n X del dispositivo constitucional citado, que establece que para conceder la suspensi�n deber� tomarse en cuenta la naturaleza de la violaci�n alegada, lo que supone la necesidad de realizar un juicio de probabilidad y verosimilitud del derecho esgrimido, con miras a otorgar la medida cautelar para evitar da�os y perjuicios de dif�cil reparaci�n al quejoso y conservar viva la materia del juicio, si con ello no se lesiona el inter�s social y el orden p�blico, lo cual podr� resolver la sensibilidad del Juez de Distrito, ante la realidad del acto reclamado, pues si el perjuicio al inter�s social o al orden p�blico es mayor a los da�os y perjuicios de dif�cil reparaci�n que pueda sufrir el quejoso, deber� negar la suspensi�n solicitada, ya que la preservaci�n del orden p�blico y el inter�s de la sociedad est�n por encima del inter�s particular afectado.?

"De igual manera es oportuna la cita que realizan los recurrentes de la jurisprudencia n�mero 982, visible en la p�gina setecientos setenta y cuatro del Ap�ndice al Semanario Judicial de la Federaci�n 1917-1995, Tomo III, Materia Administrativa, aplicable por analog�a y la cual se comparte por las razones que la informan, cuyo rubro y texto son los siguientes:

"?CLAUSURA EJECUTADA. CONTRA ELLA ES JUR�DICAMENTE CORRECTO CONCEDER LA SUSPENSI�N, POR SER UN ACTO DE TRACTO SUCESIVO.-No puede negarse la suspensi�n contra una clausura ejecutada estimando que es acto consumado. En cambio, debe estimarse que es un acto de tracto sucesivo porque no se agota en la orden respectiva ni debe asimilarse al acto material de fijaci�n de sellos, sino que se va realizando a trav�s del tiempo y por ello admite la medida cautelar, de conformidad con la tesis jurisprudencial consultable en la p�gina 33 de la Octava Parte del �ltimo Ap�ndice al Semanario Judicial de la Federaci�n, que dice �ACTO DE TRACTO SUCESIVO.-Trat�ndose de hechos continuos, procede conceder la suspensi�n en los t�rminos de la ley, para el efecto de que aqu�llos no sigan verific�ndose y no queden irreparablemente consumados los actos que se reclaman.�.?

"Finalmente, cabe decir que este �rgano colegiado advierte que el Juez de Distrito concedi� la suspensi�n provisional en los t�rminos siguientes: ?Con fundamento en los art�culos 122, 124 y 130 de la Ley de Amparo, toda vez que se satisfacen los requisitos que establece el segundo de los preceptos citados, esto es, la solicit� la parte agraviada, con su otorgamiento no se contravienen disposiciones de orden p�blico, ni se sigue perjuicio al inter�s social y en caso de ejecutarse los actos reclamados, ser�an de dif�cil reparaci�n los da�os y perjuicios que se ocasionar�an a los quejosos y adem�s por ser necesario para conservar la materia del cuaderno principal, se concede a los quejosos la suspensi�n provisional, para el efecto de que se mantengan las cosas en el estado que actualmente guardan hasta en tanto se resuelva sobre la suspensi�n definitiva.?. Como se observa, el a quo no especific� sobre qu� actos concedi� la referida suspensi�n, empero, como en ese estudio excluy� el aseguramiento del bien inmueble de que se trata, se entiende que la medida cautelar no pudo sino referirse a los restantes actos reclamados, consistentes, en s�ntesis, en el remate, enajenaci�n o adjudicaci�n en favor de terceros, administraci�n, destino provisional y final y la anotaci�n marginal provisional o definitiva y cualquier acto traslativo de dominio del referido inmueble. Ahora bien, los efectos para los que se concedi� esta suspensi�n, no fueron impugnados en los agravios, por ello, debe seguir rigiendo el sentido del fallo.

"Consecuentemente, procede modificar el auto recurrido en la parte que lo fue y conceder al respecto la suspensi�n provisional para los efectos que se precisaron en los p�rrafos que anteceden.

No se fija garant�a en raz�n de que no existe tercero perjudicado que pudiera resultar afectado con el otorgamiento de la medida suspensional decretada.

Por su parte, el Primer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Tercer Circuito, al fallar el recurso de queja n�mero 39/97, mediante resoluci�n de fecha diecisiete de junio de mil novecientos noventa y siete, expuso las consideraciones que son del siguiente tenor:

"III.-Los agravios son infundados. Sostiene el autorizado de los quejosos, que el auto recurrido viola lo previsto en el numeral 124 de la Ley de Amparo, y ?desde luego los criterios jurisprudenciales invocados?, en virtud de que, se�ala, a los actos reclamados no les reviste el car�cter de consumados, toda vez que se ?... trata de un acto de tracto sucesivo, atendiendo a que no se agota con la orden respectiva, sino que se va realizando a trav�s del tiempo, es decir, es un acto continuo ...?; pues bien, contrariamente a lo expuesto por el recurrente, cabe se�alar que el aseguramiento de determinados bienes no constituye un acto de tracto sucesivo, sino un acto que se agota una vez ejecutado, es decir, en relaci�n a este tipo de actos (los de tracto sucesivo), se hace necesario para que se actualicen, que la autoridad act�e un sinn�mero de ocasiones, esto es, de forma ilimitada, en perjuicio de la esfera de derechos del quejoso, lo que en el caso, trat�ndose del aseguramiento reclamado no se presenta, pues la autoridad responsable al decretar el aseguramiento act�a una sola ocasi�n, sin insistir en la realizaci�n del acto, ya que �ste se realiza y se consuma desde el momento mismo en que la responsable decreta el aseguramiento. Adem�s, con las tesis que invoca en su escrito de agravios, tampoco se desvirt�a lo sostenido por los quejosos, esto es, que al aseguramiento reclamado no le asiste el car�cter de consumado, dado que la primera de ellas hace referencia a un acto distinto del que se reclama, esto es, se trata de una clausura; y por lo que ve a la segunda tesis, �sta hace alusi�n acerca de los hechos continuos, se�alando que respecto de �stos procede que se conceda la suspensi�n, mas de ninguna forma los criterios transcritos en el escrito de queja, se refieren al supuesto que se analiza, por lo que no son aplicables al caso. Por otro lado, son infundadas las alegaciones que esgrime el autorizado de los quejosos en el punto n�mero dos de sus agravios. En efecto, carece de raz�n al se�alar que la a quo incorrectamente neg� la suspensi�n provisional solicitada respecto de los efectos del aseguramiento decretado, esto es, en relaci�n a la desposesi�n provisional del inmueble reclamado. Ahora bien, seg�n se desprende de la propia resoluci�n atacada, en �sta la Juez Federal, al respecto dijo: ?Por otra parte, dado que la figura jur�dica de la suspensi�n en el amparo tiene como finalidad la paralizaci�n de los efectos de los actos reclamados ... se les concede la suspensi�n provisional para el efecto de que hasta en tanto se resuelva sobre la definitiva, las autoridades responsables mantengan las cosas en el estado que actualmente guardan, no se entregue el inmueble descrito en la demanda y asegurado por las autoridades, a terceras personas, no se realicen movimientos catastrales, ni cualquier otro acto traslativo de dominio, adem�s de que no se remate, enajene, o adjudique a su favor o de terceros.?. Como se ve, es claro que la Juez de Distrito en la concesi�n que decret� la suspensi�n de los actos reclamados, s� involucr� la desposesi�n a que hacen referencia los recurrentes, pues textualmente precis� que la medida cautelar se conced�a para el efecto de que ?no se entregue el inmueble descrito en la demanda y asegurado por las autoridades, a terceras personas?. Consecuentemente, no demostradas las violaciones alegadas, lo que procede es confirmar el auto recurrido."

CUARTO

De las resoluciones transcritas se desprende lo siguiente:

El Segundo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Tercer Circuito considera que el aseguramiento de bienes inmuebles no tiene el car�cter de acto consumado para efectos de la suspensi�n, sino que se trata de un acto de tracto sucesivo, atendiendo a que no se agota con la orden respectiva, ya que se va realizando a trav�s del tiempo, es decir, es un acto continuo. Por tanto, la suspensi�n debe concederse para el efecto de que la autoridad responsable retire los sellos y restituya la posesi�n del inmueble a la parte quejosa, toda vez que siendo la finalidad del aseguramiento impedir que desaparezca el objeto del delito para evitar que se dificulte la comprobaci�n del mismo, cuando ese aseguramiento se refiere a bienes inmuebles, procede conceder dicha medida, pues, por su naturaleza, es obvio que no pueden ocultarse y as�, desvanecerse la prueba que con ellos se pretende llevar al procedimiento penal.

Por su parte, el Primer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Tercer Circuito sostiene, sustancialmente, que el aseguramiento de bienes inmuebles no constituye un acto de tracto sucesivo, sino un acto que se agota una vez ejecutado, ya que la autoridad en este caso no act�a un sinn�mero de ocasiones en perjuicio de la esfera de derechos del quejoso (como sucede con los actos de tracto sucesivo), toda vez que al decretar el aseguramiento act�a en una sola ocasi�n, sin insistir en la realizaci�n del acto, �ste se realiza y se consuma desde el momento mismo en que la responsable decreta el aseguramiento, por lo que no procede la suspensi�n del mismo.

Tomando en cuenta el criterio sostenido en las ejecutorias transcritas, debe declararse que s� existe la contradicci�n de tesis denunciada entre el Segundo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Tercer Circuito y el Primer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Tercer Circuito, en torno a la procedencia o no de la suspensi�n del acto reclamado consistente en el aseguramiento de bienes inmuebles, pues mientras el primero estima que dicho aseguramiento es un acto de tracto sucesivo contra el que s� procede la suspensi�n, el segundo considera que tal aseguramiento es un acto consumado, contra el que no procede la suspensi�n.

Este Tribunal Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, estima que debe prevalecer el criterio que con car�cter de jurisprudencia aqu� se define, de conformidad con las consideraciones siguientes:

Previamente, conviene destacar la diferencia existente entre los actos consumados y actos de tracto sucesivo.

Los actos de tracto sucesivo son aquellos que requieren la actuaci�n reiterada para que se cause perjuicio en la esfera de derechos del gobernado, es decir, debe existir una pluralidad de acciones dirigidas a un solo fin, siendo necesaria la realizaci�n de acciones peri�dicas de la autoridad a fin de que en el transcurso del tiempo el acto siga produciendo sus efectos, como acontece en la intervenci�n de una negociaci�n, en la cual las acciones se repiten en cada operaci�n contable, comercial o administrativa.

Los actos consumados son aquellos que se realizan en una sola ocasi�n, es decir, que no requiere pluralidad de acciones con unidad de intenci�n.

Asimismo, existen actos consumados de modo irreparable, como la ejecuci�n de la pena de muerte; otros, cuyaejecuci�n produce todos sus efectos en un momento, pero son susceptibles de reparaci�n, como el remate de bienes; y otros, en que no puede precisarse cu�ndo quedan definitivamente ejecutados, como en la clausura de una casa comercial, el aseguramiento de bienes, la desposesi�n de bienes en general, etc�tera.

Ahora bien, conforme a lo dispuesto en el art�culo 107, fracci�n X, de la Constituci�n Federal, el Juez de Distrito para conceder la suspensi�n de los actos reclamados mediante las condiciones y garant�as que determine la ley, debe tomar en cuenta: a) La naturaleza de la violaci�n alegada; b) La dificultad de reparaci�n de los da�os y perjuicios que pueda sufrir el agraviado con su ejecuci�n; y c) Los da�os y perjuicios que la suspensi�n ocasione a terceros perjudicados o al inter�s p�blico.

As�, el Juez de amparo debe atender a la "naturaleza" de la violaci�n alegada para el otorgamiento de la medida suspensional, lo que implica que deber� considerar la esencia y propiedades caracter�sticas, tanto del acto de autoridad materia de impugnaci�n, como del derecho subjetivo que se dice conculcado con dicho acto, para lo cual deber� realizar un juicio de probabilidad y verosimilitud del derecho del solicitante, y si llega a la conclusi�n de que con la suspensi�n no se perjudica el inter�s social ni el orden p�blico, debe otorgar la medida para no ocasionar da�os y perjuicios de dif�cil reparaci�n al quejoso y conservar viva la materia del amparo.

Para poder establecer si se causa o no perjuicio al inter�s p�blico con el otorgamiento de la suspensi�n del aseguramiento de bienes inmuebles, debe atenderse a los criterios sustentados por la anterior Primera Sala y el Tribunal Pleno de esta Suprema Corte, que se encuentran en la Quinta �poca del Semanario Judicial de la Federaci�n, los cuales son los siguientes:

Tesis de la Primera Sala:

"ASEGURAMIENTO DEL OBJETO DEL DELITO, SUSPENSI�N DEL, TRAT�NDOSE DE INMUEBLES.-Siendo la finalidad del aseguramiento del objeto del delito, impedir que desaparezca dicho objeto, para evitar que se dificulte la comprobaci�n de aqu�l, cuando ese aseguramiento, se refiera a bienes inmuebles, procede conceder la suspensi�n, ya que, por su naturaleza, no son de f�cil, ocultaci�n; pero previa fianza, si existe en el caso, tercero a quien puede perjudicar la suspensi�n." (p�gina 1901, Tomo XCVIII).

"ASEGURAMIENTO DEL OBJETO DEL DELITO, SUSPENSI�N EN CASO DE.-La suspensi�n es improcedente contra el aseguramiento de los bienes objeto del delito, porque si desaparecieran se dificultar�a la comprobaci�n del mismo, que es la base de todo proceso penal, puesto que la sociedad y el Estado est�n interesados en la averiguaci�n de los delitos y en el castigo de los que resulten responsables de ellos. Pero en cuanto a los efectos del aseguramiento, se�alados por el quejoso y que hace consistir en el remate y adjudicaci�n de las mercanc�as aseguradas, s� procede la suspensi�n definitiva, puesto que concurren los requisitos de las fracciones I, II y III del art�culo 124 de la Ley de Amparo." (p�gina 985, Tomo XCVII).

"ASEGURAMIENTO DEL OBJETO DEL DELITO, SUSPENSI�N TRAT�NDOSE DE.-Si el procurador orden� a su agente que pidiera el aseguramiento de un bien como objeto de un delito, ante el Juez respectivo, y no se sabe todav�a si en realidad se va o no a decretar ese aseguramiento, el acto no puede estimarse como inminente y, por ende, susceptible de suspenderse." (p�gina 211, Tomo XCV).

"ASEGURAMIENTO DEL OBJETO DEL DELITO, PROCEDENCIA DE LA SUSPENSI�N, TRAT�NDOSE DE INMUEBLES.-Aunque es cierto que la jurisprudencia de la Corte se ha orientado en el sentido de que la suspensi�n es improcedente contra el aseguramiento de los bienes objeto del delito, porque si desaparecieran, se dificultar�a la comprobaci�n del mismo, cuando no puedan desaparecer, como acontece en el caso de despojo, en que el objeto del mismo es un inmueble, la suspensi�n del aseguramiento s� puede acordarse. Y si hay riesgo de que pueda disponerse de los productos o plantas existentes en el mismo, existe el medio de lograr el resarcimiento de los da�os y perjuicios que pudieran ocasionarse al tercer perjudicado con la fianza que debe exigirse." (p�gina 248, Tomo XCIII).

"ASEGURAMIENTO DEL OBJETO DEL DELITO, PROCEDENCIA DE LA SUSPENSI�N TRAT�NDOSE DE.-La suspensi�n no procede en aquellos casos en que el aseguramiento tiene por objeto evitar que desaparezca el objeto del delito o que se consume �ste totalmente, y esto sucede cuando se trata de bienes muebles, que f�cilmente pueden hacerse desaparecer, mas no as� cuando se trata de bienes inmuebles, que, por su naturaleza no pueden ocultarse." (p�gina 1866, Tomo XC).

"ASEGURAMIENTO DEL OBJETO DEL DELITO, SUSPENSI�N DEL.-Aun cuando el aseguramiento lleve por fin el objeto del delito, ning�n perjuicio se causa al inter�s general, con la suspensi�n concedida para que no se disponga de los bienes, mientras no se defina su situaci�n jur�dica, al resolverse el fondo del amparo, toda vez que el depositario nombrado, entregar� esos bienes a quien corresponda, una vez terminado el asunto." (p�gina 437, Tomo LXXXVII).

"ASEGURAMIENTO DEL OBJETO DEL DELITO, SUSPENSI�N TRAT�NDOSE DE.-Si se asegur� el objeto del delito, es indudable que la suspensi�n no puede operar respecto de ese aseguramiento, pero s� de sus consecuencias, como son que se disponga del expresado objeto, por las autoridades responsables, haciendo entrega de �l a otras personas, y a la orden de su traslaci�n a otro lugar, y dem�s consecuencias que deriven de tales actos, porque si la suspensi�n impide que se realicen esas consecuencias posteriores al aseguramiento, es indiscutible que no se afecta el orden p�blico si dicho objeto contin�a, en su car�cter de asegurado, a disposici�n del Juez de la causa, que conozca del mencionado delito, mientras se falla el asunto, en lo principal, toda vez que el aseguramiento no viene a ser sino una medida precautoria que tiene por objeto evitar que se consumen irreparablemente las consecuencias del delito." (p�gina 2333, Tomo LXXXVII).

"ASEGURAMIENTO DEL OBJETO DEL DELITO, SUSPENSI�N TRAT�NDOSE DEL.-Si se reclama en amparo la orden de la autoridad judicial del orden penal, dictada en una averiguaci�n criminal, para que se embargue, por v�a de aseguramiento del objeto del delito, un fundo minero propiedad del quejoso, extra�o al procedimiento y para que se nombre un interventor de dicho fundo y se aseguren los productos del mismo, la suspensi�n debe negarse, porque el inter�s general se afectar�a si se dificultara la averiguaci�n de los delitos y el castigo de los culpables y se trata de un acto de procedimiento penal que no es susceptible de suspensi�n; y aun cuando el quejoso resienta perjuicio al no poder disponer de los productos de la mina, al concederse la medida se afectar�a el inter�s general permitiendo que no se pudiera concluir la averiguaci�n criminal, y el inter�s individual debe posponerse al general." (p�gina 167, Tomo LVII).

"ASEGURAMIENTO DEL OBJETO DEL DELITO, SUSPENSI�N TRAT�NDOSE DE.-De acuerdo con la jurisprudencia establecida por la Suprema Corte, la suspensi�n debe negarse contra la resoluci�n judicial que ordena el aseguramiento del objeto del delito, aun cuando el quejoso alegue que es extra�o al proceso y que es propietario y poseedor de dicho objeto." (p�gina 3626, Tomo XLVI).

"ASEGURAMIENTO DEL OBJETO DEL DELITO, NO PROCEDE LA SUSPENSI�N CONTRA EL.-Si el amparo se endereza contra la orden para que se aseguren, como objeto de un delito, de robo, los rieles y accesorios que constituyeron la v�a de una finca, agr�cola, y que, seg�n el denunciante del delito, se encuentran en otra finca, la suspensi�n debe negarse, puesto que si se concedieron se dificultar�a la averiguaci�n, ya que los rieles se pueden confundir con los que formen la v�a de la finca en que se encuentran, y aun podr�an ser cambiados de lugar, si se permite a los actuales poseedores, la libre disposici�n de dichos bienes; y la sociedad y el Estado est�n interesados en el esclarecimiento de estos delitos y, adem�s, se tropezar�a con la dificultad de identificar los propios bienes." (p�gina 3549, Tomo XLV).

Tesis del Tribunal Pleno:

"ASEGURAMIENTO DEL OBJETO DEL DELITO.-Contra el aseguramiento del objeto del delito, es improcedente conceder la suspensi�n." (p�gina 20, Tomo XXIV).

"ASEGURAMIENTO DEL OBJETO DEL DELITO.-Siendo la finalidad de ese aseguramiento, impedir que desaparezca el objeto del delito, para evitar que se dificulte la comprobaci�n del mismo, cuando ese aseguramiento se refiere a bienes inmuebles, procede conceder la suspensi�n, ya que, por su naturaleza, no son de f�cil ocultaci�n; y sin el requisito de fianza, cuando no existe tercero a quien pueda perjudicar la suspensi�n." (p�gina 2286, Tomo LVIII).

"ASEGURAMIENTO DE BIENES.-Si no tiene por objeto la base del procedimiento penal respectivo, ni la averiguaci�n de los delitos, y la posesi�n de esos bienes no la tiene el presunto delincuente, sino un tercero, y, por tanto, la suspensi�n que contra �l se conceda, no puede traer como consecuencia la paralizaci�n del procedimiento penal, puesto que los bienes que se mandan asegurar no constituyen los elementos del delito, procede conceder la suspensi�n contra dicho aseguramiento, sin fianza." (p�gina 933, T.X..

"ASEGURAMIENTO DE BIENES.-El aseguramiento de bienes s�lo puede hacerse en los que son objeto de delito, y si se traba en otros distintos, es procedente conceder la suspensi�n contra �l." (p�gina 455, Tomo XV).

"ASEGURAMIENTO DEL OBJETO DEL DELITO.-Siendo necesaria la comprobaci�n del delito y el esclarecimiento del hecho delictuoso y sus circunstancias, en dicho aseguramiento est� interesada la sociedad, por lo que es improcedente conceder, contra el mismo, la suspensi�n." (p�gina 656, Tomo XIV).

"ASEGURAMIENTO DEL OBJETO DEL DELITO.-La suspensi�n es improcedente contra el aseguramiento de los bienes objeto del delito, porque si desaparecieran, se dificultar�a la comprobaci�n del mismo, que es la base de todo procedimiento penal; puesto que la sociedad y el Estado est�n interesados en la averiguaci�n de los delitos, y en el castigo de los que de ellos resulten responsables." (p�gina 746, T.X..

"PROCEDIMIENTO PENAL.-Es improcedente conceder la suspensi�n que tienda a impedir los procedimientos encaminados a la averiguaci�n de los delitos, o al aseguramiento de la cosa objeto del delito." (p�gina 148, T.V.I).

"ASEGURAMIENTO DEL OBJETO DEL DELITO.-La suspensi�n es improcedente contra el aseguramiento de los bienes objeto del delito, porque si desaparecieran, se dificultar�a la comprobaci�n del mismo, que es la base de todo proceso penal, puesto que la sociedad y el Estado est�n interesados en la averiguaci�n de los delitos y en el castigo de los que de ellos resulten responsables." (p�gina 508, T.V.).

Del an�lisis de las tesis transcritas, se desprende que aun cuando este Alto Tribunal ha establecido que es improcedente la suspensi�n del aseguramiento de bienes objeto del delito, esencialmente porque se dificultar�a la comprobaci�n del delito, que es la base de todo proceso penal; sin embargo, cuando ese aseguramiento recae sobre bienes inmuebles, que por su naturaleza no son de f�cil ocultaci�n, s� procede tal medida suspensional, siempre que no se afecte el inter�s social ni el orden p�blico.

En efecto, en varias de las tesis citadas s�lo se determina, en general, la improcedencia de la suspensi�n del aseguramiento de los bienes objeto del delito, sin hacer distinci�n entre bienes muebles o inmuebles; otras, se�alan que respecto a los bienes muebles la improcedencia aludida deriva de que, de concederse, se dificultar�a la comprobaci�n del delito; y las que se refieren a bienes inmuebles, establecen que s� debe concederse la suspensi�n porque los mismos, por su naturaleza, no son de f�cil ocultaci�n, con la aclaraci�n de que, si existe tercero perjudicado, debe otorgarse fianza para que surta sus efectos dicha medida, toda vez que es el medio de lograr el resarcimiento de los da�os y perjuicios que se le pudieran ocasionar.

As�, el aseguramiento de bienes aun cuando constituye un acto consumado porque se realiza en un solo momento; sin embargo, no puede precisarse cu�ndo queda definitivamente ejecutado porque sus efectos se prolongan en el tiempo. Por tanto, al existir un derecho que necesita protecci�n provisional y urgente, por el da�o producido por el aseguramiento, cuando �ste se refiera a bienes inmuebles, procede conceder la suspensi�n, siempre que no se afecte el inter�s social ni el orden p�blico.

Ahora bien, atendiendo a la finalidad que se persigue con el aseguramiento de bienes, entre otros, impedir que desaparezca el objeto del delito, para evitar que se dificulte la comprobaci�n del mismo; proteger la eventual aplicaci�n de la pena de decomiso; garantizar el pago de un cr�dito reclamado en base a los documentos correspondientes e impedir que el demandado eluda el cumplimiento de sus obligaciones, cuando ese aseguramiento se refiere a bienes inmuebles, que por su propia naturaleza no son de f�cil ocultaci�n, con la concesi�n de la suspensi�n no es probable que se cause perjuicio al inter�s p�blico.

Lo expuesto encuentra apoyo, adem�s, en el criterio sustentado por la anterior Primera Sala y por el Pleno de este Alto Tribunal, visible en la jurisprudencia y tesis, respectivamente, cuyos rubro, texto y datos de identificaci�n son los siguientes:

"ASEGURAMIENTO DEL OBJETO DEL DELITO, PROCEDENCIA DE LA SUSPENSI�N CONTRA EL, TRAT�NDOSE DE INMUEBLES.-Siendo la finalidad de ese aseguramiento impedir que desaparezca el objeto del delito, para evitar que se dificulte la comprobaci�n del mismo, cuando ese aseguramiento se refiere a bienes inmuebles, procede conceder la suspensi�n, ya que, por su naturaleza, no son de f�cil ocultaci�n." (p�gina 21, tesis 37, Tomo II, Quinta �poca del Semanario Judicial de la Federaci�n).

"ASEGURAMIENTO DEL OBJETO DEL DELITO.-Siendo la finalidad de ese aseguramiento, impedir que desaparezca el objeto del delito, para evitar que se dificulte la comprobaci�n del mismo, cuando ese aseguramiento se refiere a bienes inmuebles, procede conceder la suspensi�n, ya que, por su naturaleza, no son de f�cil ocultaci�n; y sin el requisito de fianza, cuando no existe tercero a quien pueda perjudicar la suspensi�n." (p�gina 422, T.X., Quinta �poca del Semanario Judicial de la Federaci�n).

Por consiguiente, cuando la verosimilitud del derecho y el peligro en la demora lo amerite, el Juez de Distrito puede otorgar, excepcionalmente, la medida suspensional sobre el aseguramiento de bienes inmuebles, para evitar da�os y perjuicios de dif�cil reparaci�n al quejoso y conservar viva la materia del juicio, si con ello estima que no se lesiona el inter�s social ni el orden p�blico, toda vez que resultar�a incongruente que el Juez de Distrito advirtiera que el acto de autoridad es, a primera vista, violatorio de garant�as, y no conceda la suspensi�n porque tal acto sea consumado. Dicha medida no tendr� efectos restitutorios, propiamente dichos, porque el inmueble contin�a en su car�cter de asegurado a disposici�n del Juez de la causa mientras se resuelve el fondo del asunto. Por tanto, los efectos de la suspensi�n ser�n, en su caso, levantar los sellos y otorgar al quejoso la posesi�n sobre el inmueble asegurado, lo que se traduce en que podr� disfrutar de �l pero no disponer del mismo.

Es aplicable, por analog�a, el criterio sustentado por el Pleno de esta Suprema Corte de Justicia de la Naci�n en la contradicci�n de tesis n�mero 12/90, cuyos rubro, texto y datos de identificaci�n son del tenor siguiente:

"SUSPENSI�N. PROCEDENCIA EN LOS CASOS DE CLAUSURA EJECUTADA POR TIEMPO INDEFINIDO.-El art�culo 107, fracci�n X de la Constituci�n General de la Rep�blica, establece como uno de los requisitos para la procedencia de la suspensi�n del acto reclamado en el amparo, el de tomar en cuenta la naturaleza de la violaci�n alegada; esto es, el juzgador deber� realizar un juicio de probabilidad y verosimilitud del derecho del solicitante, que podr� cambiar al dictar la sentencia definitiva, pues el hecho de que anticipe la probable soluci�n de fondo del juicio principal, es un adelanto provisional, s�lo para efectos de la suspensi�n. Tal anticipaci�n es posible porque la suspensi�n se asemeja, en el g�nero pr�ximo, a las medidas cautelares, aunque es evidente que est� caracterizada por diferencias que la perfilan de manera singular y concreta. Sin embargo, le son aplicables las reglas de tales medidas, en lo que no se opongan a su espec�fica naturaleza. En este aspecto cabe se�alar que son dos los extremos que hay que llenar para obtener la medida cautelar: 1) Apariencia de buen derecho y 2) Peligro en la demora. La apariencia de la existencia del derecho apunta a una credibilidad objetiva y seria que descarte una pretensi�n manifiestamente infundada, temeraria o cuestionable, lo que se logra a trav�s de un conocimiento superficial, dirigido a lograr una decisi�n de mera probabilidad respecto de la existencia del derecho discutido en el proceso; el peligro en la demora consiste en la posible frustraci�n de los derechos del pretendiente de la medida, que puede darse como consecuencia de la tardanza en el dictado de la resoluci�n de fondo. En s�ntesis, la medida cautelar exige un preventivo c�lculo de probabilidad sobre el peligro en la dilaci�n, que no puede separarse de otro preventivo c�lculo de probabilidad, que se hace sobre la existencia del derecho cuya tutela se solicita a los tribunales. Consecuentemente, si toda medida cautelar descansa en los principios de verosimilitud o apariencia del derecho y el peligro en la demora, el Juez de Distrito puede analizar esos elementos en presencia de una clausura ejecutada por tiempo indefinido, y si la provisi�n cautelar, como mera suspensi�n, es ineficaz, debe dictar medidas que implican no una restituci�n, sino un adelanto provisional del derecho cuestionado, para resolver posteriormente, en forma definitiva, si el acto reclamado es o no inconstitucional; as�, el efecto de la suspensi�n ser� interrumpir el estado de clausura mientras se resuelve el fondo del asunto, sin perjuicio de que si se niega el amparo, porque la ?apariencia del buen derecho? sea equivocada, la autoridad pueda reanudar la clausura hasta su total cumplimiento. Lo expuesto anteriormente se sustenta en la fracci�n X del dispositivo constitucional citado, que establece que para conceder la suspensi�n deber� tomarse en cuenta la naturaleza de la violaci�n alegada, lo que supone la necesidad de realizar un juicio de probabilidad y verosimilitud del derecho esgrimido, con miras a otorgar la medida cautelar para evitar da�os y perjuicios de dif�cil reparaci�n al quejoso y conservar viva la materia del juicio, si con ello no se lesionan el inter�s social y el orden p�blico, lo cual podr� resolver la sensibilidad del Juez de Distrito, ante la realidad del acto reclamado, pues si el perjuicio al inter�s social o al orden p�blico es mayor a los da�os y perjuicios de dif�cil reparaci�n que pueda sufrir el quejoso, deber� negar la suspensi�n solicitada, ya que la preservaci�n del orden p�blico y el inter�s de la sociedad est�n por encima del inter�s particular afectado." (P./J. 16/96, p�gina 36, Tomo III, abril de 1996, Novena �poca del Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta).

Por consiguiente, debe estimarse que en el aseguramiento de inmuebles, al igual que en las clausuras, si bien se realiza en un solo momento, sin embargo, sus efectos materiales se prolongan en el tiempo y por ello, aunado al recto criterio del juzgador, respecto a que no se afecte el inter�s social ni el orden p�blico, debe concederse la suspensi�n para que ese acto que no ha producido todos sus efectos a trav�s del tiempo, no los contin�e produciendo. Lo anterior no significaque se restituye al quejoso en el goce de la garant�a individual violada, ya que el acto sigue existiendo; lo que se hace es mantener, mientras dure el juicio, la situaci�n jur�dica que exist�a antes de que tuviera lugar el acto reclamado, pero sin nulificarlo, dej�ndolo, por el contrario, subsistente, a fin de que sea la sentencia de amparo la que, al nulificarlo, restituya al agraviado en el goce de sus garant�as.

Finalmente, debe aclararse que la presente decisi�n no implica dejar sin efectos la jurisprudencia: "ACTOS CONSUMADOS. SUSPENSI�N IMPROCEDENTE.-Contra los actos consumados es improcedente conceder la suspensi�n, pues equivaldr�a a darle efectos restitutorios, los cuales son propios de la sentencia definitiva que en el amparo se pronuncie.", tesis n�mero 557, p�gina 371, T.V., Materia Com�n, del Ap�ndice al Semanario Judicial de la Federaci�n 1917-1995, porque lo que ella sustenta es v�lido como principio general, y lo que aqu� se analiza es una excepci�n a esa regla.

Consecuentemente, el criterio que debe prevalecer con car�cter de jurisprudencia es el siguiente, diverso a los que sustentan los Tribunales Colegiados participantes en la presente contradicci�n de tesis.

SUSPENSI�N. EN LOS CASOS DE ASEGURAMIENTO DE BIENES INMUEBLES EN MATERIA PENAL PROCEDE CONCEDERLA SIEMPRE Y CUANDO NO SE AFECTE EL INTER�S SOCIAL NI EL ORDEN P�BLICO, CONFORME AL ART�CULO 124, FRACCI�N II, DE LA LEY DE AMPARO Y ALGUNA OTRA LEY.-Si bien es cierto que el aseguramiento de bienes es un acto consumado porque �ste se realiza en un solo momento, tambi�n lo es que sus efectos se prolongan en el tiempo sin poderse precisar cu�ndo quedan definitivamente ejecutados. Por tanto, al existir un derecho que necesita protecci�n provisional y urgente, por el da�o producido por el aseguramiento, cuando �ste se refiera a bienes inmuebles, procede otorgar la suspensi�n, siempre que no se afecte el inter�s social ni el orden p�blico. En efecto, conforme a lo dispuesto por el art�culo 107, fracci�n X, de la Constituci�n Federal, para conceder la suspensi�n del acto reclamado debe tomarse en cuenta, entre otros datos, la naturaleza de la violaci�n alegada; por ello, cuando la verosimilitud del derecho y el peligro en la demora lo ameriten, el Juez de Distrito puede otorgar, excepcionalmente, la medida suspensional sobre el estado de aseguramiento de inmuebles, en virtud de que siendo la finalidad del mismo, entre otras, impedir que desaparezca el objeto del delito, para evitar que se dificulte la comprobaci�n de aqu�l; proteger la eventual aplicaci�n de la pena de decomiso; garantizar el pago de un cr�dito reclamado con base en el documento correspondiente e impedir que el demandado eluda el cumplimiento de sus obligaciones, cuando tal aseguramiento se refiere a bienes inmuebles, que por su naturaleza no son de f�cil ocultaci�n, no se lesiona el orden p�blico, debi�ndose exigir fianza si existe tercero a quien puede perjudicar la suspensi�n. Lo anterior no significa que tenga efectos restitutorios, propios de la sentencia de amparo, ya que el acto sigue existiendo, pues el inmueble contin�a en su car�cter de asegurado a disposici�n del Juez de la causa mientras se resuelve el fondo del asunto. Por tanto, los efectos de la suspensi�n ser�n, en su caso, levantar los sellos y otorgar al quejoso la posesi�n sobre el inmueble asegurado, lo que se traduce en que podr� disfrutar de �l pero no disponer del mismo.

Por lo expuesto y fundado, se

resuelve:

PRIMERO

S� existe contradicci�n entre las tesis sustentadas por el Segundo y el Primer Tribunales Colegiados, ambos en Materia Administrativa del Tercer Circuito, a los que se refiere esta resoluci�n.

SEGUNDO

Debe prevalecer con el car�cter de jurisprudencia el criterio que en esta resoluci�n se sustenta.

TERCERO

De conformidad con lo dispuesto en la fracci�n III del art�culo 195 de la Ley de Amparo, h�gase del conocimiento de los Tribunales Colegiados de Circuito de la Rep�blica, para los efectos consiguientes.

CUARTO

Rem�tase de inmediato al Semanario Judicial de la Federaci�n, la tesis de jurisprudencia que se sustenta, para los efectos establecidos en el art�culo 195, fracciones I y II, de la Ley de Amparo, y env�ese copia de esta ejecutoria a los Tribunales Colegiados contendientes; en su oportunidad, arch�vese el expediente como asunto concluido.

N.�quese y c�mplase;

As� lo resolvi� el Tribunal Pleno de esta Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, por unanimidad de once votos de los se�ores Ministros A.A., A.G.�itr�n, C. y C., D�az R., A.A.�n, G.�o P., O.M., R.P., S.C., S.M. y presidente G�ngora P..

Fue ponente el se�or M.G.I.O.M..

Nota: Las tesis de rubros: "ASEGURAMIENTO DEL OBJETO DEL DELITO.", citada en esta ejecutoria en pren�ltimo lugar, tambi�n aparece publicada en el Ap�ndice al Semanario Judicial de la Federaci�n 1917-2000, Tomo II, Materia Penal, p�gina 35, tesis 47, bajo el rubro: "ASEGURAMIENTO DEL OBJETO DEL DELITO. SUSPENSI�N IMPROCEDENTE.". Las diversas tesis de rubros: "ASEGURAMIENTO DEL OBJETO DEL DELITO, PROCEDENCIA DE LA SUSPENSI�N CONTRA EL, TRAT�NDOSE DE INMUEBLES." y "ACTOS CONSUMADOS. SUSPENSI�N IMPROCEDENTE.", igualmente citadas en esta ejecutoria, aparecen publicadas con los n�meros 46 y 12 en el Ap�ndice al Semanario Judicial de la Federaci�n 1917-2000, Tomo II, Materia Penal, p�gina 34 y T.V., Materia Com�n, p�gina 13, respectivamente.