Ejecutoria num. P./J. 15/98 de Suprema Corte de Justicia, Pleno - Jurisprudencia - VLEX 26829224

Ejecutoria num. P./J. 15/98 de Suprema Corte de Justicia, Pleno

Emisor:Pleno
Número de Resolución:P./J. 15/98
Materia:Suprema Corte de Justicia de México
Fecha de Publicación: 1 de Septiembre de 1997
RESUMEN

AMPARO EN REVISIÓN 2312/96. HOTELERA LOS TULES, S.A. DE C.V.COMERCIO. LA POTESTAD TRIBUTARIA EN TAL MATERIA ES CONCURRENTE CUANDO RECAE SOBRE COMERCIO EN GENERAL, Y CORRESPONDE EN FORMA EXCLUSIVA A LA FEDERACIÓN CUANDO TIENE POR OBJETO EL COMERCIO EXTERIOR, POR LO QUE LAS CONTRIBUCIONES LOCALES QUE RECAIGAN SOBRE AQUÉL NO IMPLICAN UNA INVASIÓN DE ESFERAS.HOSPEDAJE. LAS LEYES LOCALES QUE ESTABLECEN IMPUESTOS CUYO HECHO IMPONIBLE CONSISTE EN LA PRESTACIÓN DE TAL ACTIVIDAD, NO IMPLICAN UNA INVASIÓN A LA POTESTAD TRIBUTARIA EXCLUSIVA DE LA FEDERACIÓN.

 
ÍNDICE
CONTENIDO

AMPARO EN REVISI�N 2312/96. HOTELERA LOS TULES, S.A. DE C.V.

CONSIDERANDO:

CUARTO

En principio, es necesario hacer la siguiente acotaci�n:

La parte quejosa, en el cap�tulo de antecedentes del acto reclamado, se�al� que en el Peri�dico Oficial del Estado de Jalisco, el veintiocho de diciembre de mil novecientos noventa y cinco, se public� el Decreto 16025 por el cual se cre� el impuesto de hospedaje en la Ley de Hacienda del Estado, impuesto que estar�a vigente a partir del uno de enero de mil novecientos noventa y seis, cuyos art�culos 56 a 61 establecieron:

"CAP�TULO VII

"Del Impuesto Sobre Hospedaje

"SECCI�N PRIMERA

"Del Objeto"

"Art�culo 56. Es objeto de este impuesto, la prestaci�n de servicios de hospedaje, que se realicen en el Estado de Jalisco, debi�ndose entender que existen tales servicios, cuando por lo menos uno de los bienes objeto de los mismos se encuentren dentro de su territorio.

"Asimismo, para los efectos de este impuesto, se entiende por prestaci�n de servicios de hospedaje, el otorgamiento de albergue y de los servicios inherentes al mismo, a cambio de una contraprestaci�n, sea cual fuere la denominaci�n."

"SECCI�N SEGUNDA

"De los Sujetos"

"Art�culo 57. Son sujetos de este impuesto, las personas quienes reciban los servicios de hospedaje que se�ala esta ley, mediante las retenciones que deber�n efectuarles los prestadores de los mismos."

"Art�culo 58. Las personas que presenten (sic) los servicios de hospedaje, as� como las que tengan a su cargo la administraci�n u operaci�n de sistemas de tiempo compartido, est�n obligadas a lo siguiente:

"I.S. su inscripci�n en el Registro Estatal de Contribuyentes ante la autoridad fiscal que corresponda, mediante la forma oficial del caso y proporcionando la informaci�n relacionada con su identidad, su domicilio y aquella que les sea solicitada y

"II. Retener a los usuarios de sus servicios, el impuesto correspondiente y enterarlo a las oficinas autorizadas por los periodos y en las fechas se�aladas conforme a este cap�tulo. Los retenedores de este impuesto est�n obligados a enterar una cantidad equivalente a la que se debiera retener conforme a esta ley, aun cuando no hubieren hecho la retenci�n o no hayan recibido el pago de las contraprestaciones relativas al servicio prestado."

"SECCI�N TERCERA

"De la Base del Impuesto"

"Art�culo 59. La base para el c�lculo de este impuesto se integra con el valor total de la contraprestaci�n pactada a favor de quien preste el servicio, as� como con las cantidades que se carguen o cobren a quien lo reciba por intereses normales, penas convencionales, mantenimiento, cuotas ordinarias, extraordinarias o por administraci�n, gastos de toda clase y cualquier otro concepto inherente a los mismos."

"SECCI�N CUARTA

"De la Cuota"

"Art�culo 60. Este impuesto se liquidar� y pagar� de conformidad con la tarifa que al efecto se�ale la Ley de Ingresos del Estado."

"SECCI�N CUARTA

"D.P."

"Art�culo 61. El pago del impuesto se har� mediante el entero de las retenciones que debi� efectuar el prestador que se�ale esta ley, cada bimestre, teniendo como m�ximo un plazo de quince d�as siguientes al mismo.

Se tendr� obligaci�n de pagar este impuesto, en el momento en que sean exigibles las contraprestaciones a favor de su prestador, incluyendo los anticipos que se reciban.

Tambi�n indic� que en el citado medio oficial informativo, en la misma fecha, veintiocho de diciembre de mil novecientos noventa y cinco, se public� el Decreto 16028 que conten�a la Ley de Ingresos del Estado de Jalisco para el ejercicio de mil novecientos noventa y seis, ley en la cual se estableci� la tasa del 2% relativa al art�culo 60 de la Ley de Hacienda, decreto que entr� en vigor el uno de enero de mil novecientos noventa y seis.

Igualmente manifest� que a trav�s del Decreto 16068, publicado el trece de abril de mil novecientos noventa y seis en el Peri�dico Oficial del Estado de Jalisco, se reformaron diversos art�culos de la Ley de Ingresos del Estado para el ejercicio de mil novecientos noventa y seis y se estableci� la pr�rroga de aplicaci�n del impuesto sobre hospedaje a partir del uno de mayo de mil novecientos noventa y seis.

La tem�tica de los art�culos del impuesto de hospedaje referidos en el Decreto 16025, ya fue abordada en diversos proyectos sometidos a consideraci�n del Tribunal Pleno de esta Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, en diversos amparos en revisi�n, tales como: AR-116/96, Hoteles Los Arcos de Occidente, S.A. de C.V.; AR-1393/96, D.T.�sticos de la Costa, S.A. de C.V.; AR-159/96, S.O., S.A. de C.V. y AR-915/96 Impulsora Mar, S.A. de C.V., asuntos que hasta el treinta de abril de mil novecientos noventa y seis no se han resuelto.

Ahora bien, el Decreto 16082, que constituye el acto reclamado en el presente juicio de amparo, publicado en el Peri�dico Oficial del Estado de Jalisco el dos de mayo de mil novecientos noventa y seis, reform� los art�culos 56, 57, 58, 59 y 61 de la Ley de Hacienda del Estado, de la manera siguiente:

"Art�culo 56. Es objeto de este impuesto, la prestaci�n de servicios de hospedaje, en las edificaciones regidas por la modalidad de uso en tiempo compartido, hoteles, moteles, campamentos y paraderos de casas rodantes, en inmuebles ubicados en el Estado de Jalisco.

"Asimismo, para los efectos de este impuesto, se entiende por prestaci�n de servicios de hospedaje, el otorgamiento de albergue a cambio de una contraprestaci�n, sea cual fuere la denominaci�n que �sta tenga."

"Art�culo 57. Son sujetos de este impuesto las personas quienes reciban los servicios de hospedaje mediante la retenci�n que deber�n efectuar los prestadores de los mismos."

"Art�culo 58. Las personas que presten los servicios de hospedaje, as� como las que tengan a su cargo la administraci�n u operaci�n de sistemas de tiempo compartido, est�n obligadas a lo siguiente:

"...

"II. Retener a los usuarios de los servicios de hospedaje, el impuesto correspondiente y enterarlo a las oficinas autorizadas dentro del plazo se�alado en este cap�tulo. Los retenedores de este impuesto est�n obligados a enterarlo, aun cuando no hubieren hecho la retenci�n, pero s� hubiesen prestado el servicio."

"Art�culo 59. La base para el c�lculo de este impuesto se integra con el valor total de la contraprestaci�n del servicio de hospedaje y, en el caso de los tiempos compartidos, por el monto de la contraprestaci�n que hace el usuario del servicio cada vez que haga uso de sus derechos convenidos sobre un bien o parte del mismo."

"Art�culo 61. El pago del impuesto lo har� el prestador de servicios de hospedaje mediante entero que se efectuar� el �ltimo (sic) de cada bimestre natural, teniendo como m�ximo un plazo de 15 d�as siguientes al mismo.

"Debiendo enterarlas en las oficinas de Recaudaci�n F. de la Secretar�a de Finanzas o ante las instituciones de cr�dito autorizadas."

As�, no obstante que la tem�tica del impuesto de hospedaje para el Estado de Jalisco ya fue estudiada en diversos amparos en revisi�n, de la transcripci�n del Decreto 16082, en comparaci�n con la transcripci�n del Decreto 16025 anterior, se aprecia que efectivamente existen diversas modificaciones al texto de los art�culos 56, 57, 58, 59 y 61 de la Ley de Hacienda del Estado de Jalisco, en relaci�n con el impuesto de hospedaje; luego, es a partir de este nuevo texto y perspectiva que se realizar� el estudio de las consideraciones del J. de Distrito y agravios relativos, especialmente en lo referido a los art�culos 57 y 58, fracci�n II, del decreto combatido, puesto que a ellos se refieren los agravios de: a) confusi�n del sujeto del impuesto, y b) obligaciones a cargo del prestador del servicio de hospedaje en calidad de "retenedor".

Por raz�n de orden, se analizan en primer lugar los argumentos de inconformidad tercero y primera parte del cuarto, en los cuales, sustancialmente, alega la recurrente que las facultades para legislar en materia de comercio se otorgan al Congreso de la Uni�n, por estar reservadas a la Federaci�n; luego, al Congreso del Estado de Jalisco le est� vedado legislar sobre empresas de turismo, viol�ndose con ello el art�culo 73, fracci�n X, constitucional.

Tambi�n arguye que la ley local impugnada es violatoria del art�culo 133 constitucional, porque el tributo que establece es consecuencia de que el art�culo 41, fracci�n I, de la Ley del Impuesto al Valor Agregado, permite que las legislaciones estatales graven los servicios de hospedaje.

Los agravios anteriormente sintetizados son infundados.

Para una mejor ilustraci�n, se transcriben los art�culos 31, fracci�n IV, 73, fracciones VII, X, XXIX-A y 124 constitucionales.

"Art�culo 31. Son obligaciones de los mexicanos:

"...

"IV. Contribuir para los gastos p�blicos, as� de la Federaci�n, como del Distrito Federal o del Estado y Municipio en que residan, de la manera proporcional y equitativa que dispongan las leyes."

"Art�culo 73. El Congreso tiene facultad:

"...

"VII. Para imponer las contribuciones necesarias a cubrir el presupuesto;

"...

"X. Para legislar en toda la Rep�blica sobre hidrocarburos, miner�a, industria cinematogr�fica, comercio, juegos con apuestas y sorteos, intermediaci�n y servicios financieros, energ�a el�ctrica y nuclear, y para expedir las leyes del trabajo reglamentarias del art�culo 123;

"...

"XXIX-A. Para establecer contribuciones:

"1o. Sobre el comercio exterior;

"2o. Sobre el aprovechamiento y explotaci�n de los recursos naturales comprendidos en los p�rrafos 4o. y 5o. del art�culo 27;

"3o. Sobre instituciones de cr�dito y sociedades de seguros;

"4o. Sobre servicios p�blicos concesionados o explotados directamente por la Federaci�n; y

"5o. Especiales sobre:

"a) Energ�a el�ctrica;

"b) Producci�n y consumo de tabacos labrados;

"c) Gasolina y otros productos derivados del petr�leo;

"d) Cerillos y f�sforos;

"e) A. y productos de su fermentaci�n;

"f) Explotaci�n forestal; y

"g) Producci�n y consumo de cerveza.

"Las entidades federativas participar�n en el rendimiento de estas contribuciones especiales, en la proporci�n que la ley secundaria federal determine. Las Legislaturas Locales fijar�n el porcentaje correspondiente a los Municipios en sus ingresos por conceptos del impuesto sobre energ�a el�ctrica."

Art�culo 124. Las facultades que no est�n expresamente concedidas por esta Constituci�n a los funcionarios federales se entienden reservadas a los Estados.

En primer lugar, debe se�alarse que la referencia que de modo espec�fico hace la recurrente en su tercer agravio a que los Estados tienen impedimento constitucional para gravar la materia de turismo, por estimarla una fuente exclusiva de la Federaci�n, es inoperante, porque en sus conceptos de violaci�n no plante� dicho tema en especial, sino que s�lo aleg� que los Estados no pueden gravar (ni legislar) sobre la materia gen�rica de comercio, de manera que a este aspecto debe limitarse el examen del agravio respectivo.

En ese tenor, a diferencia de lo alegado en los agravios, tal y como sustancialmente sostuvo el J. de Distrito, trat�ndose de contribuciones referidas a la materia de comercio interno, del estudio sistem�tico de los preceptos transcritos, a saber: 31, fracci�n IV, 73, fracciones VII, X y XXIX-A, as� como 124, constitucionales, se desprende que la facultad para legislar en materia impositiva no es exclusiva de la Federaci�n, sino que concurre con los Estados.

Lo anterior es as�, en virtud de que la obligaci�n de los mexicanos de contribuir al gasto p�blico comprende no s�lo a la Federaci�n, sino tambi�n al Distrito Federal, a los Estados y Municipios, de donde surge la coincidencia tributaria u obligaci�n gen�rica, esto es, una misma fuente de ingreso puede estar gravada tanto por la Federaci�n como por los Estados, sin que sea la excepci�n la materia de comercio, acorde con la facultad gen�rica establecida en la fracci�n VII del art�culo 73 constitucional, hecha excepci�n de las materias previstas en la fracci�n XXIX-A del propio precepto 73; de suerte que en el caso, al no estar dentro de tal exclusividad la facultad contributiva al comercio interno y menos, en particular, el hospedaje, es incorrecto que el gravamen estatal combatido sea violatorio de la Carta Fundamental.

Dicho de otra manera, toda vez que la tributaci�n sobre la actividad comercial interna en general, y el acto de comercio, en particular hospedaje, no es una facultad exclusiva del Congreso de la Uni�n, en t�rminos del art�culo 124 constitucional, debe entenderse que tambi�n participan los Estados.

Es aplicable la tesis visible en la p�gina 19, Volumen 68, Primera Parte, S�ptima �poca, del Semanario Judicial de la Federaci�n, que es del tenor literal siguiente:

"COMERCIO, LA FACULTAD TRIBUTARIA GEN�RICA SOBRE TAL MATERIA NO ES PRIVATIVA DE LA FEDERACI�N, SINO QUE TAMBI�N CORRESPONDE A LOS ESTADOS (LEY DEL IMPUESTO ESPECIAL A LAS INDUSTRIAS CONGELADORAS DE MARISCOS, DEL CONGRESO DE SINALOA, DE 30 DE SEPTIEMBRE DE 1967, PUBLICADA EL 12 DE OCTUBRE DEL MISMO A�O). La atribuci�n concedida al Congreso de la Uni�n por el art�culo 73, fracci�n X, de la Constituci�n Federal, para legislar en toda la Rep�blica sobre comercio, no significa que esta materia gen�rica constituya una fuente de imposici�n reservada exclusivamente a la Federaci�n, toda vez que la interpretaci�n sistem�tica de tal precepto, en relaci�n con lo establecido por los art�culos 73, fracciones IX y XXIX y 117, fracciones IV, V, VI y VII de la Constituci�n General de la Rep�blica, as� como su interpretaci�n hist�rica (art�culo 72, fracci�n X, de la Constituci�n de 1857 y su reforma de 14 de diciembre de 1883), conducen a concluir que la facultad de imponer tributos sobre la materia de comercio en general, tambi�n corresponde a los Estados. En cuya raz�n, la Ley del Impuesto Especial a las Industrias Congeladoras de M., contenida en el Decreto 171 del Congreso de Sinaloa, no viola los preceptos citados."

En ese contexto, es inexacto que el impuesto de hospedaje controvertido viole el art�culo 133 de la Constituci�n Pol�tica de los Estados Unidos Mexicanos, toda vez que la coincidencia tributaria entre Federaci�n y Estados, deviene de la propia Carta Fundamental y, por tanto, no se controvierte el principio de supremac�a constitucional.

Por otro lado, el J. del conocimiento, al contestar los conceptos de violaci�n, se refiri� al art�culo 41, fracci�n I, de la Ley del Impuesto al Valor Agregado, por el planteamiento que al respecto hizo la empresa quejosa, pero debe se�alarse que la reiteraci�n que sobre este tema se hace en los agravios es inoperante, porque la inconstitucionalidad de la ley reclamada no puede derivar -como se pretende- de su comparaci�n con otra ley secundaria, ya que tal y como lo consider� el propio J. del conocimiento, lo establecido por dicho precepto es el sistema de coordinaci�n fiscal, reconoci�ndose "la prestaci�n de servicios de hospedaje" como una contribuci�n local, pero ello no significa que el tributo tenga su g�nesis en tal dispositivo legal sino, como se ha visto, tanto la facultad tributaria federal como estatal derivan de la Constituci�n General de la Rep�blica.

Conviene agregar que debe distinguirse la facultad tributaria concurrente, la cual surge de la Constituci�n y permite, en el caso, a los Estados gravar la actividad de hospedaje, de la facultad impositiva concertada erigida por el sistema de coordinaci�n fiscal (al que pueden o no adherirse los Estados), el cual, entre otros aspectos, establece los requisitos y condiciones que deben reunir las contribuciones que corresponde gravar a la Federaci�n y a los Estados, de suerte que es incorrecto que el multicitado art�culo 41 le d� origen al tributo reclamado.

Es aplicable, anal�gicamente, la tesis visible en la p�gina 15, Volumen 81, Primera Parte, S�ptima �poca, del Semanario Judicial de la Federaci�n, la cual es del tenor siguiente:

IMPUESTOS FEDERALES, PARTICIPACI�N A LOS ESTADOS DEL RENDIMIENTO DE LOS. IMPROCEDENCIA DEL AMPARO. Si se solicita la protecci�n federal porque una ley establece en favor de los Estados, Distrito y Territorios Federales, una participaci�n en los rendimientos de un impuesto federal, no porque se estime que el gravamen all� regulado atente contra los principios jur�dicos que, en materia tributaria, establece la Constituci�n Pol�tica mexicana; sino lisa y llanamente porque se argumenta que el Congreso de la Uni�n no tiene por qu� establecer impuestos locales, ni aunque sea en la forma de participaciones, pues es a los Congresos de los Estados a los que corresponde la facultad de crear los impuestos que estimen conveniente, el problema as� propuesto, indiscutiblemente en nada afecta los intereses jur�dicos de los particulares, pues el hecho de que la Federaci�n participe o no a los Estados del rendimiento de aquel gravamen, en nada altera la obligaci�n que tienen los sujetos pasivos de la relaci�n tributaria de cubrir el impuesto en cuesti�n; m�xime si se considera que la participaci�n para nada influye en la liquidaci�n del tributo; de tal manera que la cuant�a del mismo no aumenta ni disminuye por la circunstancia que se analiza. En otro orden de ideas, la circunstancia de que la quejosa hubiera acreditado que el gobierno de un Estado le otorg� exenci�n de impuestos prediales, de comercio e industria, s�lo significa que las autoridades fiscales de dicha entidad federativa no pueden cobrarle ninguno de los grav�menes antes detallados; pero de all� no se puede seguir que la Federaci�n est� impedida para gravar una o m�s de dichas fuentes, so pena de violar los intereses jur�dicos de los futuros causantes, pues tal significar�a el desconocimiento de nuestro sistema federal tributario, conforme al cual existe la obligaci�n de los mexicanos de contribuir a los gastos p�blicos tanto de la Federaci�n como del Estado y Municipio en que residan.

En resumen, a diferencia de lo sostenido en los agravios, se debe concluir que el J. de Distrito, en el aspecto a estudio, resolvi� correctamente, dado que acorde con la concurrencia de facultades tributarias establecida constitucionalmente, tambi�n los Estados pueden legislar en relaci�n con contribuciones referidas a la materia de comercio interno.

Por otra parte, los agravios 1, incisos a), b) y c), 2, incisos a) y b), as� como la segunda parte del 4, en los cuales se controvierten los art�culos 57 y 58 de la Ley de Hacienda del Estado de Jalisco, merecen el estudio siguiente.

Previamente, con el fin de ilustrar, se transcriben diversos art�culos del C�digo F. del Estado de Jalisco:

"Art�culo 1o. La Hacienda P�blica del Estado de Jalisco, para cubrir los gastos de su administraci�n y dem�s obligaciones a su cargo, percibir� en cada ejercicio fiscal los ingresos p�blicos derivados de los impuestos, contribuciones especiales, derechos, productos y aprovechamientos que autoricen las leyes fiscales estatales correspondientes, as� como las participaciones que de ingresos federales le correspondan de conformidad con las leyes respectivas y los convenios de coordinaci�n que se hayan suscrito o se suscriban para tales efectos."

"Art�culo 4o. Son impuestos las prestaciones en dinero o en especie que fije la ley con car�cter de general y obligatorio, a cargo de personas f�sicas, morales y unidades econ�micas para cubrir los gastos p�blicos y dem�s obligaciones a cargo del Gobierno del Estado."

"Art�culo 23. Sujeto pasivo de un cr�dito fiscal es la persona f�sica o moral que, de acuerdo con las leyes, est� obligado al pago de una prestaci�n determinada al fisco del Estado.

"Tambi�n es sujeto pasivo cualquier agrupaci�n que constituya una unidad econ�mica diversa de sus miembros. Para la aplicaci�n de las leyes fiscales, se asimilan estas agrupaciones alas personas morales."

"Art�culo 24. Son responsables solidarios:

"...

"IV. Las personas a quienes se imponga la obligaci�n de retener o recaudar cr�ditos fiscales a cargo de terceros.

"...

"En los casos de responsabilidad solidaria, los responsables quedan obligados a cubrir la totalidad de los cr�ditos fiscales y por lo tanto el fisco puede exigir de cualquiera de ellos simult�nea o separadamente el cumplimiento de las obligaciones fiscales."

El contrato de hospedaje, por otra parte, es el acuerdo de voluntades por el cual una persona denominada hotelero, lato sensu, se obliga a prestar a otro, denominado hu�sped, albergue, mediante una retribuci�n o pago de este �ltimo, comprendi�ndose o no, seg�n se haya pactado, alimentos, uso de instalaciones u otros servicios.

Acorde con el texto de los preceptos reformados en el Decreto 16082 reclamado, el art�culo 57 de la Ley de Hacienda del Estado de Jalisco, transcrito en p�rrafos precedentes, dispone que son sujetos del impuesto las personas que reciben los servicios de hospedaje que se�ala la propia ley, estableci�ndose tambi�n que dicha obligaci�n se har� mediante la retenci�n a cargo de los prestadores del servicio.

Por su parte, el art�culo 58 de la citada ley especifica las obligaciones de los prestadores de servicios, que son: a) inscripci�n en el Registro Estatal de Contribuyentes, y b) retenci�n del impuesto a los usuarios del servicio, pago que deber�n enterar al fisco, aunque no hayan retenido la cantidad debida, si se ha prestado el servicio.

En esa tesitura, es correcto lo resuelto por el J. de Distrito, toda vez que tal y como lo consider�, el art�culo 57 en cita indica que son sujetos del impuesto las personas que reciben los servicios de hospedaje que se�ala la propia ley; luego, define claramente qui�n tiene la obligaci�n tributaria, ya que respecto a los prestadores del servicio de hospedaje, les da la calidad de retenedores, caso en que encuadra la quejosa; entonces, es incorrecto lo alegado en los agravios en el sentido de que dicho numeral no define claramente el sujeto pasivo del tributo, ya que en los art�culos impugnados se hace diferencia entre el contribuyente, que es el que usa el servicio de hospedaje, y el retenedor, prestador del servicio, por lo cual no se viola el art�culo 31, fracci�n IV, constitucional, en tanto que se se�ala el sujeto, as� como los dem�s elementos de la contribuci�n de que se trata, objeto, base, tarifa y �poca de pago, no controvertidos.

Al consignarse al prestador del servicio de hospedaje la obligaci�n de retener la cantidad por concepto del pago del impuesto, se justifica la circunstancia de que, en caso de no recabarlo, este �ltimo tenga que enterarlo, sin que por ello se confunda el sujeto del impuesto, porque una cosa es quien tiene la obligaci�n de cubrir el tributo, y otra, quien tiene la obligaci�n de retenerlo y enterarlo al fisco, de donde surge la condicionante del art�culo 58, la cual se da, ante el incumplimiento de la obligaci�n del prestador del servicio, mas no por ello, se confunde al sujeto del tributo.

Desde un punto de vista rigurosamente t�cnico, tiene raz�n la quejosa cuando alega que propiamente no es "retenedora", porque no es ella la que paga al usuario del servicio, sino al rev�s, pero carece de trascendencia constitucional tan severa perspectiva, porque basta la lectura sistem�tica de los art�culos que configuran el tributo impugnado para llegar a la conclusi�n de que el prestador del servicio es un recaudador del impuesto, resultando ah� su obligaci�n y responsabilidad solidaria.

En ese contexto, resulta acertada la consideraci�n del a quo de que los preceptos en estudio no ofrecen confusi�n, dado que se�ala qui�nes son los sujetos pasivos del sujeto, esto es, el hu�sped por deuda propia y el prestador del servicio como recaudador y responsable solidario.

Ahora bien, en cuanto a que no se desprende c�mo debe hacerse el pago por el usuario del servicio, es un argumento que debe desestimarse con la simple lectura del art�culo 60 de la ley en cita, en tanto que �ste se�ala que el impuesto se liquidar� y pagar� conforme a la tarifa que al efecto se se�ale en la Ley de Ingresos del Estado (2%); luego, resulta evidente que el pago a cargo del contribuyente se generar� en esos t�rminos, lo cual excluye la imposibilidad alegada por falta de disposici�n de pago.

En ese tenor, al consignarse que debe haber un pago del tributo (lo cual es por simple l�gica, ya que de lo contrario no habr�a recaudaci�n de la contribuci�n), debe darse respuesta al agravio complementario, de que es de imposible cumplimiento la obligaci�n del prestador del servicio.

Al respecto, debe observarse que es inexacto el que se le imponga a la quejosa recurrente una obligaci�n de imposible cumplimiento, porque tal y como lo indic� el J. de Distrito, la connotaci�n de retenci�n desarrollada por la quejosa no es la �nica, adem�s de que de su propia definici�n se aprecia lo incorrecto de su afirmaci�n, ahora sustancialmente reiterada en los agravios.

En efecto, ampliando los conceptos que ya se adelantaron, se agrega que la conceptualizaci�n de retenci�n de la recurrente parte del ejemplo t�pico del "impuesto sobre la renta, relativo a trabajo personal subordinado" y, por tal motivo, indica que no puede tener el car�cter de retenedor porque no tiene el control o acceso a la fuente de riqueza del contribuyente; sin embargo, soslaya que existen otros casos de obligaciones solidarias, por ejemplo, el impuesto a la adquisici�n de un inmueble, donde el notario, J., corredor o cualquier fedatario con funciones notariales, tienen la obligaci�n de calcular el impuesto, retenerlo o recibirlo y enterarlo al fisco; en tal virtud, trat�ndose del impuesto reclamado, el prestador del servicio tiene la obligaci�n de recaudarlo, ya que el hu�sped, contribuyente, al hacer el pago por el servicio debe tambi�n pagar el impuesto y el prestador tiene la obligaci�n de calcular y recaudar el gravamen, despu�s de lo cual debe entregarlo al fisco, en la inteligencia de que como ya se dijo, los preceptos en estudio utilizan la connotaci�n de "retenci�n" como sin�nimo de "recaudaci�n", adem�s de que debe tomarse en cuenta que la inconstitucionalidad de una norma legal no puede fundarse v�lidamente en deficiencias t�cnicas del legislador cuando, como en el caso, ello no trasciende en detrimento de los principios tributarios y, por tanto, en el debido funcionamiento del gravamen.

As�, la calidad de retenedor de la recurrente debe concebirse como la obligaci�n de recaudaci�n consignada en las leyes fiscales, consistente en que la persona obligada debe recaudar o recibir el pago del tributo y enterarlo al fisco; entonces, si en el caso los art�culos 57 y 58 de la Ley de Hacienda para el Estado de Jalisco imponen al prestador del servicio, quien detenta la propiedad, posesi�n o el control de la fuente econ�mica del cual deriva el ingreso (presta el servicio que genera el tributo), la obligaci�n de retenerlo o recibirlo para enterarlo al fisco, no es de imposible cumplimiento como incorrectamente se alega en los agravios.

En otras palabras, si bien es cierto que tal y como lo indica la recurrente, el ejemplo cl�sico de retenci�n se configura en el impuesto sobre la renta, por un trabajo personal subordinado, donde el patr�n que ejerce el control de los ingresos del contribuyente, retiene y entera al fisco, tambi�n es verdad que tal y como fue considerado por el J. de Distrito, no es el �nico caso donde pueda configurarse, sino que, en la especie, al precisarse qui�n es el contribuyente (hu�sped), conforme con qu� tarifa debe cubrir el importe del tributo (pago), qui�n debe recibir y retener dicha cantidad para posteriormente enterarlo al fisco, es inconcuso que se fijan los elementos jur�dicos que permiten el funcionamiento del gravamen y, por tanto, se hace hincapi�, no existe el imposible incumplimiento alegado.

En ese tenor, una vez que el hecho generador del tributo se actualiza, prestaci�n del servicio de hospedaje, los retenedores o recaudadores, en t�rminos del art�culo 24 del C�digo F. del Estado de Jalisco, son responsables solidarios con los contribuyentes; en tal virtud, en caso de incumplimiento del hu�sped, obligado principal, por falta de pago del impuesto por uso del servicio de hospedaje, que implica el incumplimiento en su retenci�n o recaudaci�n por parte del hotelero, prestador del servicio, �ste debe pagar la cantidad equivalente a lo que debi� haber retenido, porque al no hacerlo incurre en infracci�n fiscal.

La responsabilidad solidaria tiene como finalidad el cumplimiento del retenedor y, por tanto, la certeza en la recaudaci�n del tributo, porque �ste se genera al actualizarse el supuesto de hecho o derecho previsto en la ley; luego, la exigencia al prestador de servicios como retenedor, tal y como expuso el a quo, tiene su justificaci�n en el imperativo de contribuir al gasto p�blico, previsto precisamente en el art�culo 31, fracci�n IV, constitucional, por lo cual es infundado el agravio relativo, dado que dicho precepto de la Carta Fundamental, no se viola en perjuicio de la quejosa recurrente.

En otras palabras, al generarse el tributo por la prestaci�n del servicio, �ste debe pagarse por el contribuyente, pero ante su incumplimiento, surge la responsabilidad del acreedor del impuesto o recaudador, porque de otra manera, ning�n caso tendr�a instituirlo como obligado solidario, porque esta figura jur�dica tiene como fin la recaudaci�n del impuesto de que se trate.

En resumen, todos y cada uno de los argumentos que se desarrollan sobre la base de que los prestadores de servicios no pueden tener el car�cter de retenedores, dada la naturaleza jur�dica, concepto y forma en que se configura dicha instituci�n, son incorrectos, porque acorde con el art�culo 56 de la Ley de Hacienda del Estado de Jalisco, el objeto del impuesto es la prestaci�n del servicio de hospedaje, que consiste en el otorgamiento de albergue, sea cual fuere su denominaci�n, por lo cual, al otorgarse el servicio, se genera la situaci�n de hecho prevista en la ley, que da origen al tributo, el cual debe ser pagado conforme con la tarifa referida en el art�culo 61 de la propia ley (2%); entonces, el prestador del servicio debe cobrar �ste, porque tiene la obligaci�n legal de retener el pago del tributo recibido y posteriormente enterarlo al fisco, dado que tiene acceso a la fuente de riqueza que genera la contribuci�n, pago; de suerte que resulta incorrecto que no se pueda cumplir con su obligaci�n de retenci�n "recaudaci�n".

En otro aspecto, el J. del conocimiento indic� que la calidad de sujeto pasivo de la parte quejosa se origina al establecer la ley su car�cter de retenedor, luego, es desde esa perspectiva como debe analizarse el gravamen, mas no por ser el titular de la capacidad contributiva en s�, lo cual est� referido al sujeto pasivo del tributo, original o primario, hu�sped; luego, el agravio relativo es infundado, dado que efectivamente la circunstancia de que no se tome en cuenta la capacidad contributiva del prestador del servicio, al cual se obliga a enterar el importe del tributo, se justifica por la sencilla raz�n de que el pago del tributo no se extrae de su peculio, sino del contribuyente (respecto del cual no se alega nada) y, por tanto, tal y como se dijo, toda vez que la obligaci�n de la recurrente estriba en recibir o retener y enterar el importe del impuesto, en nada incide en su capacidad contributiva, porque el gravamen no est� dirigido a su persona.

Por otra parte, a diferencia de lo sostenido por la quejosa, el J. de Distrito no indic� que la redacci�n del precepto 57 fuese confusa y, por tal motivo, deba considerarse violatorio del art�culo 31, fracci�n IV, constitucional, porque lo que realmente expres� fue: "... con todo y que pudiera aparecer como defectuosa la redacci�n del precepto, s� es tajante en la separaci�n. Luego, ni siquiera es el caso de reproch�rsele defecto a la redacci�n del precepto."; de suerte que al partir la recurrente de una premisa falsa, la violaci�n aducida al art�culo 31, fracci�n IV, constitucional, es igualmente incorrecta.

Ahora bien, los argumentos relativos a que, en todo caso, se est� en presencia de una traslaci�n de impuesto, pero para que tuviera simetr�a y l�gica jur�dica, hubiera sido necesario que se estableciera que los sujetos de dicho gravamen eran los prestadores de servicios de hospedaje y su obligaci�n del traslado del impuesto, son contradictorios adem�s de inoperantes; contradictorios, porque por una parte se�alan, desde el punto de vista del recurrente, la naturaleza jur�dica del tributo y, por otra, indican que no se da su simetr�a l�gica y jur�dica, pero adem�s, al encontrarse fuera de contexto, por no referirse a los elementos consignados en los preceptos a estudio, ni tampoco a las consideraciones del fallo, son inoperantes.

Resulta aplicable la tesis 3a./J. 16/91, visible en la p�gina 24, Tomo VII-Abril, Tercera Sala, Octava �poca, del Semanario Judicial de la Federaci�n.

AGRAVIOS EN LA REVISI�N. SON INOPERANTES CUANDO SE DIRIGEN A COMBATIR CONSIDERACIONES LEGALES QUE NO SE FORMULARON EN LA SENTENCIA RECURRIDA.? Cuando lo que se ataca, mediante los agravios expresados, constituyen aspectos que no fueron abordados en la sentencia recurrida para sobreseer en el juicio, otorgar o negar la protecci�n constitucional, deben desestimarse tales agravios por inoperantes puesto que no se desvirt�a la legalidad del fallo a revisi�n; a menos de que sea el quejoso quien recurre la sentencia y se est� en alguna de las hip�tesis del art�culo 76 bis de la Ley de Amparo, en cuyo caso deber� suplirse la deficiencia de la queja.

Debe puntualizarse que el J. de Distrito en la sentencia reclamada, adem�s de los temas analizados, tambi�n contest� un concepto dirigido a controvertir los preceptos de m�rito por violaci�n al art�culo 25 constitucional, consideraci�n que no fue controvertida en los agravios y, por tanto, debe quedar firme, al resultar, en este aspecto, los agravios inoperantes.

Es igualmente aplicable, en lo conducente, la tesis jurisprudencial n�mero 28, visible en la p�gina 18 del Tomo VI del Ap�ndice al Semanario Judicial de la Federaci�n, compilaci�n 1917-1995, que es del tenor siguiente:

AGRAVIOS EN LA REVISI�N. DEBEN ATACAR TODOS LOS ARGUMENTOS DE LA SENTENCIA RECURRIDA.? Cuando son varias las consideraciones que sustentan la sentencia impugnada y en los agravios s�lo se combaten algunas de ellas, los mismos resultan ineficaces para conducir a su revocaci�n o modificaci�n, tomando en cuenta que, para ese efecto, deben destruirse todos los argumentos del J. de Distrito.

Atento las consideraciones vertidas, respecto a los art�culos 56, 57, 58, 59 y 61 de la Ley de Hacienda del Estado de Jalisco, reformados a trav�s del Decreto 16082 impugnado, al no demostrarse que sean contrarios a los postulados de la Carta Fundamental, debe negarse el amparo solicitado.

Por lo expuesto y fundado, se

resuelve:

PRIMERO

? Se confirma la sentencia sujeta a revisi�n.

SEGUNDO

? La Justicia de la Uni�n no ampara ni protege a Hotelera Los Tules, Sociedad An�nima de Capital Variable, en contra del Decreto 16082, publicado en el Peri�dico Oficial del Estado de Jalisco el dos de mayo de mil novecientos noventa y seis, mediante el cual se reformaron los art�culos 56, 57, 58, 59 y 61 de la Ley de Hacienda del Estado de Jalisco.

N.�quese; con testimonio de esta resoluci�n, devu�lvanse los autos al juzgado de origen y, en su oportunidad, arch�vese el toca.

As� lo resolvi� la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, en Pleno, por unanimidad de diez votos de los Ministros A.A., A.G.�itr�n, C. y C., D�az R., G�ngora P., O.M., R.P., S.C., S.M. y presidente A.A.�n. El Ministro A.A. formul� salvedades respecto de algunos de los argumentos contenidos en el considerando cuarto y el Ministro G�ngora P. manifest� que formular� voto aclaratorio de su posici�n. No asisti� el Ministro Jos� de Jes�s G.�o P., previo aviso a la Presidencia. Fue ponente el Ministro D�az R..