Voto num. 4a./J. 47/94 de Suprema Corte de Justicia, Cuarta Sala - Jurisprudencia - VLEX 26934569

Voto num. 4a./J. 47/94 de Suprema Corte de Justicia, Cuarta Sala

Emisor:Cuarta Sala
Número de Resolución:4a./J. 47/94
Materia:Voto Particular de la Suprema Corte de Justicia de México
Fecha de Publicación: 1 de Noviembre de 1994
RESUMEN

SUPLENCIA DE LA QUEJA EN MATERIA LABORAL TRATANDOSE DEL TRABAJADOR. CASO EN QUE NO OPERA.

 
CONTENIDO

Voto Particular del Ministro J.D.R., al que se adhiere el se�or Ministro Ignacio Maga�a C�rdenas.

El criterio mayoritario, seg�n el cual debe prevalecer la tesis del Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Tercer Circuito, descansa b�sicamente en considerar el principio de congruencia que rige en el juicio de amparo en t�rminos del art�culo 190 de la ley de la materia y la redacci�n del art�culo 76 bis de la misma, particularmente en lo que se refiere a las diferencias existentes entre sus fracciones II y IV, la primera referida a la materia penal y la segunda a la materia del trabajo.

La conclusi�n a la que as� se llega significa, en opini�n del suscrito disidente, desconocer la evoluci�n legislativa y jurisprudencial de la suplencia de la deficiencia de la queja en el juicio de garant�as.

En efecto, la instituci�n de la suplencia de la deficiencia de la queja, que encuentra uno de sus antecedentes m�s remotos en el art�culo 42 de la Ley Org�nica de los Art�culos 101 y 102 de la Constituci�n de 1857 catorce de diciembre de mil ochocientos ochenta y dos, que autorizaba a la Suprema Corte y a los Juzgados de Distrito a "suplir el error o la ignorancia de la parte agraviada, otorgando el amparo por la garant�a cuya violaci�n aparezca comprobada en autos, aunque no se haya mencionado en la demanda", fue recogida por la Constituci�n de 1917, en su art�culo 107, fracci�n II, como excepci�n al principio de estricto derecho que se hab�a apoderado del juicio de amparo, sobre todo en la materia civil, a consecuencia de lo dispuesto por el C�digo Federal de Procedimientos Civiles del a�o de mil ochocientos noventa y siete que, inspirado en los principios del amparo casaci�n, prohib�a al Juez cambiar o alterar los conceptos de violaci�n expuestos por el quejoso.

El texto original de la Constituci�n de Q.�taro estableci� la suplencia de la queja en materia penal, al prever que la Suprema Corte "podr� suplir la deficiencia de la queja en un juicio penal, cuando encuentre que ha habido en contra del quejoso una violaci�n manifiesta de la ley, que lo ha dejado sin defensa o que se le ha juzgado por una ley que no es exactamente aplicable al caso, y que s�lo por torpeza no se ha combatido debidamente la violaci�n", regla que aplicada en sus or�genes s�lo a los amparos directos, seg�n interpretaci�n de la Primera S. de esta Alto Tribunal, se hizo extensiva a la materia de trabajo y al caso de las leyes declaradas inconstitucionales en jurisprudencia, por virtud de la reforma a dicho precepto constitucional del diecinueve de febrero de mil novecientos cincuenta y uno, producto de la iniciativa presentada por el Ejecutivo Federal en cuya exposici�n de motivos se dijo:

La deficiencia de la queja, seg�n las vigentes normas constitucionales, s�lo puede suplirse en amparos penales directos. Hemos considerado pertinente ampliar el alcance de esas normas, a fin de que se supla la deficiencia de la queja, cualquiera que sea el amparo de que se trate, cuando el acto reclamado se funde en leyes declaradas inconstitucionales por la jurisprudencia de la Suprema Corte. Ello es as�, porque si ya el Alto Tribunal declar� que una ley es inconstitucional, ser�a impropio que por una mala t�cnica en la formaci�n de la demanda de amparo, afecte al agraviado el cumplimiento de una ley que ha sido expedida con violaci�n a la Constituci�n. Y en materia penal, restringida hasta ahora la deficiencia de la queja a los amparos directos, se ha extendido a los indirectos, acogi�ndose a la jurisprudencia establecida por la Suprema Corte de Justicia. Y tambi�n podr� suplirse esta deficiencia en amparos de trabajo, directos e indirectos, porque las normas constitucionales contenidas en el art�culo 123, son fundamentalmente tutelares de los derechos de la clase trabajadora, y esta clase muchas veces no est� en posibilidad de defenderse adecuadamente, por ignorancia de rigorismos t�cnicos."

El proyecto presidencial, luego de su revisi�n por la Comisi�n de Estudios Legislativos de la C�mara de Diputados, cristaliz� en el texto del art�culo 107, fracci�n II, de la Constituci�n, del tenor siguiente:

ARTICULO 107...

Podr� suplirse la deficiencia de la queja, cuando el acto reclamado se funde en leyes declaradas inconstitucionales por la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia.

Podr� tambi�n suplirse la deficiencia de la queja en materia penal y la de la parte obrera en materia de trabajo, cuando se encuentre que ha habido en contra del agraviado, una violaci�n manifiesta de la ley, que lo ha dejado sin defensa, y en materia penal, adem�s, cuando se le haya juzgado por una ley que no es exactamente aplicable al caso."

La Ley de Amparo, a consecuencia de esta reforma, fue igualmente modificada por decreto publicado el diecinueve de febrero de mil novecientos cincuenta y uno, para incluir en su art�culo 76 las siguientes reglas:

ARTICULO 76. Las sentencias que se pronuncien en los juicios de amparo s�lo se ocupar�n de los individuos particulares o de las personas morales, privadas u oficiales que lo hubiesen solicitado, limit�ndose a ampararlos y protegerlos si procediere en el caso especial sobre el que verse la demanda, sin hacer caso especial sobre el que verse la demanda, sin hacer una declaraci�n general respecto de la ley o acto que la motivara.

Podr� suplirse la deficiencia de la queja, cuando el acto reclamado se funde en leyes declaradas inconstitucionales por la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia.

Podr� tambi�n suplirse la deficiencia de la queja en materia penal y de la parte obrera en materia del trabajo, cuando se encuentre que ha habido en contra del agraviado una violaci�n manifiesta de la ley que lo ha dejado sin defensa, y en materia penal, adem�s, cuando se le haya juzgado por una ley que no es exactamente aplicable al caso."

Como se advierte de estos antecedentes, la intenci�n del Constituyente y del legislador ordinario fue la de instituir, en t�rminos similares, la suplencia de la queja para los juicios en materia penal, en materia laboral trat�ndose del trabajador y trat�ndose de leyes declaradas inconstitucionales por la jurisprudencia, sin que al hacerlo hubiera establecido de manera restrictiva el alcance de tal suplencia, lo cual determin� que la Primera S. de este Alto Tribunal, en la tesis jurisprudencial publicada con el n�mero mil ochocientos treinta y cuatro en la Compilaci�n de 1988, Segunda Parte, y la Cuarta S. del mismo, en las tesis publicadas en los Tomos CXVI (las dos primeras) y CXI (las restantes) del Semanario Judicial de la Federaci�n (Quinta Epoca), p�ginas cuarenta y tres, ciento treinta y nueve, trescientos tres y novecientos setenta y uno, respectivamente, sostuvieran el criterio de que tal suplencia operaba no s�lo en el caso de una expresi�n incompleta, defectuosa o parcial de los conceptos de violaci�n, sino tambi�n en el caso de ausencia total de los mismos por tratarse de la m�xima deficiencia, como se puede ver de la siguiente transcripci�n de las citadas tesis:

SUPLENCIA DE LA QUEJA, AUSENCIA DE CONCEPTOS DE VIOLACION. La suplencia de la queja, autorizada en materia penal por la fracci�n II del art�culo 107 de la Constituci�n Federal y por el art�culo 76 de la Ley de Amparo, procede no s�lo cuando son deficientes los conceptos de violaci�n, sino tambi�n cuando no se expresa ninguno, lo cual se considera como la deficiencia m�xima."

SUPLENCIA DE LA QUEJA DEFICIENTE EN MATERIA DE TRABAJO. Si el quejoso en el amparo, al expresar sus conceptos de violaci�n, no ataca los razonamientos vertidos por la responsable en su laudo ni imputa a �ste violaci�n alguna, concret�ndose a se�alar como violados diversos preceptos de la Ley de Trabajo, cabe estimar, que como es el obrero el quejoso, con apoyo en el art�culo 76 de la Ley de Amparo debe suplirse la deficiencia de la queja."

COPIAS PARA AMPARO DIRECTO EN MATERIA DE TRABAJO (SUPLENCIA DE LA QUEJA). Si bien es cierto que esta Suprema Corte de Justicia, en diversas ejecutorias, ha sustentado la tesis de que es necesario que el quejoso, al interponer su demanda de amparo, acompa�e copia certificada de la resoluci�n recurrida, o bien manifieste que la ha solicitado previamente de la autoridad responsable; trat�ndose de una demanda de amparo interpuesta por un trabajador, deben tomarse en cuenta las siguientes razones: a) Es prop�sito claro y definitivo del legislador hacer efectivas las garant�as individuales y sociales que en favor del trabajador establece nuestra Carta Magna, despojando de tecnicismos procesales al juicio de garant�as, que pudieran colocar al litigante menos preparado en situaci�n de desventaja notoria frente a su contraparte, al grado de que esta desventaja lo llevara a perder sus derechos s�lo porque no supo cumplir con las formalidades legales para hacerlos valer, lo cual resultar�a notoriamente injusto y desnaturalizar�a el prop�sito generoso de juicio constitucional de garant�as, cuyo objetivo fue el de que prevalecieran �stas, es decir, que tuviera vigencia la Constituci�n y las leyes emanadas de ella, y no el de instituir una tercera instancia, en la que preponderar�n los tecnicismos procesales sobre el prop�sito de hacer justicia. b) La Cuarta S., cuando se trata de amparos interpuestos por trabajadores, fund�ndose en las disposiciones de la fracci�n II del art�culo 107 constitucional y del art�culo 76 de la Ley de Amparo, ha sostenido la tesis de que suplir la deficiencia de la queja presupone no tan s�lo estudiar las violaciones constitucionales no se�aladas por el quejoso en sus conceptos de violaci�n, sino tambi�n analizar si existen esas infracciones a la Constituci�n, aun en el caso de ausencia total de los mencionados conceptos. Esto es, interpretando la mente del legislador, de haberse cometido por la autoridad responsable infracciones a la Constituci�n, es susceptible repararlas, a pesar de que el trabajador quejoso no las haya se�alado en su escrito de demanda de amparo. En esa virtud, si el trabajador, al interponer su demanda de amparo, omiti� determinados requisitos formales, como lo es el solicitar previamente de la autoridad responsable la copia certificada del laudo que estima violatorio de garant�as ello no debe ser motivo para que deje de constatarse si la autoridad responsable incurri� en violaciones constitucionales en perjuicio del trabajador, a efecto de cumplir con lo dispuesto en la fracci�n II del art�culo 107 constitucional y en el art�culo 76 de la Ley de Amparo. Por tanto, si el legislador dio la facultad de suplir la deficiencia de la queja al estudiarse el fondo del asunto, por mayor�a de raz�n debe suplirse la omisi�n de requisitos formales, como lo es que el quejoso haya solicitado directamente de la autoridad responsable el env�o del expediente laboral, m�xime si se considera, que en su lugar solicit� de esta Corte pidiera a la mencionada autoridad el env�o del mencionado expediente."

SUPLENCIA DE LA QUEJA EN MATERIA DE TRABAJO. Si la trabajadora quejosa no indica en qu� consiste la violaci�n del texto legal que invoca en sus conceptos aducidos, ni en qu� consiste la falta de apreciaci�n que la responsable hizo respecto de las pruebas que a sus intereses favorec�an, esta Suprema Corte, haciendo uso de la facultad que le concede la fracci�n II del art�culo 107 constitucional y 76 de la Ley de Amparo, por lo claro de la deficiencia que se expresa y con apoyo en los art�culos citados podr� suplirla."

SUPLENCIA DE LA QUEJA EN MATERIA DE TRABAJO. La suplencia de la queja presupone en t�rminos de lo dispuesto en los art�culos 107, fracci�n II constitucional y 76, de la Ley de Amparo, no s�lo la existencia de conceptos de violaci�n que, por defectuosos, se aparten de los requisitos t�cnicos impuestos por los ordenamientos legales relativos, sino tambi�n una ausencia de conceptos en la demanda de amparo, frente a violaciones manifiestas de la ley, que hayan dejado sin defensa a la parte obrera quejosa."

SUPLENCIA DE LA QUEJA, AUSENCIA DE CONCEPTOS DE VIOLACION. La suplencia de la queja, autorizada en materia penal por la fracci�n II del art�culo 107 de la Constituci�n Federal y por el art�culo 76 bis de la Ley de Amparo, procede no s�lo cuando son deficientes los conceptos de violaci�n, sino tambi�n cuando no se expresa ninguno, lo cual se considera como la deficiencia m�xima."

Los textos de los art�culos 107, fracci�n II, y 76 de que se viene hablando, aunque sufrieron reformas en la d�cada de los sesentas, para prever la suplencia en materia agraria, y en los a�os setentas, para extender el r�gimen protector a los menores e incapacitados, no fueron sin embargo modificados de manera significativa sino hasta el a�o de mil novecientos ochenta y seis, en que por decreto publicado el siete de abril se reform� el primero de tales preceptos para quedar con la redacci�n que hasta ahora conserva y que en lo que interesa es del tenor siguiente:

ARTICULO 107...

En el juicio de amparo deber� suplirse la deficiencia de la queja de acuerdo con lo que disponga la ley reglamentaria de los art�culos 103 y 107 de esta Constituci�n."

La norma constitucional, como se advierte de la transcripci�n, renuncia a regular de manera directa los principios rectores de la suplencia de la queja, dejando su reglamentaci�n en manos del legislador ordinario, quien por decreto publicado el veinte de mayo de mil novecientos ochenta y seis cre� el art�culo 76 bis con el texto que tambi�n ahora rige y que dice:

ARTICULO 76 bis. Las autoridades que conozcan del juicio de amparo deber�n suplir la deficiencia de los conceptos de violaci�n de la demanda, as� como la de los agravios formulados en los recursos que esta ley establece, conforme a lo siguiente:

  1. En cualquier materia, cuando el acto reclamado se funde en leyes declaradas inconstitucionales por la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia;

  2. En materia penal, la suplencia operar� aun ante la ausencia de conceptos de violaci�n o de agravios del reo;

  3. En materia agraria, conforme a lo dispuesto por el art�culo 227 de esta ley;

  4. En materia laboral, la suplencia s�lo se aplicar� en favor del trabajador;

  5. En favor de los menores de edad o incapaces, y

  6. En otras materias, cuando se advierta que ha habido en contra del quejoso o del particular recurrente una violaci�n manifiesta de la ley que lo haya dejado sin defensa."

La exposici�n de motivos de la iniciativa presidencial de la cual deriv� dicho precepto justific� la reforma en los t�rminos siguientes:

La necesaria actualizaci�n de la legislaci�n con los requerimientos que la r�pida evoluci�n de la vida moderna trae consigo, hace indispensable la revisi�n constante de las normas de nuestro ordenamiento jur�dico.

Por ello, en diversa iniciativa que en este per�odo de sesiones se ha presentado a esta Honorable C�mara de Senadores, se propone, entre otras, la reforma de la fracci�n II el art�culo 107 de la Constituci�n General de la Rep�blica para establecer, con rango constitucional, la suplencia obligatoria de la deficiencia de la queja, reservando a la legislaci�n secundaria su reglamentaci�n.

Como consecuencia de lo anterior, en esta iniciativa se suprimen del art�culo 76 de la Ley de Amparo sus cuatro �ltimos p�rrafos, que se refieren a la suplencia de la queja, y se crea el art�culo 76 bis para consignar en �l las hip�tesis de la referida suplencia obligatoria de la queja deficiente. En materia penal, el deber de suplir deficiencias en beneficio del reo tendr� lugar aun en el caso de falta de conceptos de violaci�n o de agravios, en virtud de que la vida y la libertad son valores fundamentales que deben ser objeto de esmerada protecci�n."

Los t�rminos de la iniciativa y del texto reformado no conducen, como se afirma manera inexacta de mi opini�n en la decisi�n mayoritaria, a sostener que la voluntad del legislador fue la de abandonar o contradecir la tendencia jurisprudencial y legislativa que dio contenido y alcance a la instituci�n de la suplencia de la queja, sino la de sistematizar de manera clara las materias en que aqu�lla proced�a, sin que al hacerlo se haya referido a la materia de trabajo con el prop�sito de prohibir que la suplencia operara ante la ausencia total de conceptos de violaci�n.

Por el contrario, la adopci�n del legislador de la suplencia en las materias civil y administrativa, cuando en la fracci�n IV establece que proceder� "cuando se advierta que ha habido en contra del quejoso o del particular recurrente una violaci�n manifiesta de la ley que lo haya dejado sin defensa", no hace m�s que expresar de manera patente su voluntad de recoger y continuar, con un esp�ritu a�n m�s amplio, la tendencia a abandonar el principio de estricto derecho.

Se abandona ese principio con el empleo, incluso, de una f�rmula igual a la que se adopt� desde el Constituyente de mil novecientos diecisiete para la materia penal y m�s tarde para la laboral, convirtiendo al juicio de amparo en un instrumento orientado a la realizaci�n de la justicia al margen de las f�rmulas y tecnicismos que impiden al juzgador descubrir la verdad.

Siendo tal el prop�sito del legislador, mal se har�a en atribuirle, como se hace en el voto mayoritario, la intenci�n de restringir el alcance de esta instituci�n a los supuestos en que los conceptos de violaci�n existen, pero est�n expresados de manera defectuosa e incompleta, sin que para ello valga una interpretaci�n rigurosamente literal del art�culo 76 bis de la ley de la materia, que pretende negar al amparo promovido por el trabajador el mismo tratamiento que la norma establece para el amparo penal, a trav�s de comparar palabra a palabra la redacci�n de las fracciones II y IV de dicho numeral, pues su relectura a la luz de los antecedentes invocados muestra de manera inequ�voca que el legislador no quiso establecer una nueva regla sobre el alcance de la suplencia en esta materia.

La diversa redacci�n empleada en una y otra de dichas fracciones, que de seguro obedece sencillamente a una cuesti�n de t�cnica legislativa, puede explicarse considerando que en la fracci�n II el legislador estim� conveniente y pr�ctico recoger la jurisprudencia de la Primera S. antes transcrita para convertirla en texto positivo, lo que no hizo en ninguno de los dem�s casos, debido quiz� a la ausencia de una jurisprudencia sostenida y reiterada con tanta claridad como aqu�lla, lo cual de ning�n modo puede significar que el autor de la ley hubiera, como ya se dijo, querido negar la aplicaci�n de iguales principios a las dem�s materias en aquellos casos en que esta Suprema Corte, como int�rprete supremo de la Constituci�n y de la ley, lo estimara procedente.

Por ello, en mi opini�n, correspond�a a esta S., al dirimir la contradicci�n de tesis que se ventila en la especie, determinar que la suplencia de la deficiencia de la queja procede en favor del trabajador aun en caso de ausencia total de conceptos de violaci�n.

S�lo con tal criterio, abandonando las formalidades y tecnicismos contrarios a la administraci�n de justicia y acogiendo el principio in dubio pro operario de cu�a similar al correlativo penal, es posible garantizar a los trabajadores el acceso a la justicia federal, considerando no s�lo los valores cuya integridad y prevalencia pueden estar en juego en los juicios en que participan, que no son, como se desprende del fallo mayoritario, ni con mucho menos importantes que la vida y la libertad, pues conciernen a la subsistencia de los obreros y a los recursos que les hacen posible conservar la vida y vivir en libertad, sino b�sicamente su posici�n debilitada y manifiestamente inferior a la que gozan los patrones, con quienes se enfrentan ordinariamente en los juicios laborales que son antecedentes del juicio constitucional.

Por estos motivos, estimo que la correcta interpretaci�n de la fracci�n IV del art�culo 76 bis de la Ley de Amparo tampoco puede alcanzarse a trav�s de invocar el significado gramatical de la expresi�n "suplencia de la deficiencia de la queja" para fundar de esa manera el contenido de una instituci�n de la que depende en parte la evoluci�n del juicio de amparo laboral.

Adem�s, cabe advertir que precisamente con apoyo en la misma expresi�n legal, se han construido los principios que rigen en otras materias, como la penal de la que se ha hablado o como la relativa al amparo contra leyes declaradas inconstitucionales, en la cual esta Suprema Corte ha establecido que en suplencia de la queja debe concederse el amparo contra la ley aunque no se exprese ning�n concepto de violaci�n en su contra, como se desprende de la tesis del Tribunal Pleno publicada en el Volumen CV, Primera Parte, p�gina ciento veintiuno, del citado Semanario (Sexta Epoca), que dice:

SUPLENCIA DE LA QUEJA.-

Cuando se trate de la aplicaci�n de una ley declarada inconstitucional por la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia, no es indispensable que dicha ley figure como acto reclamado en la demanda de amparo, ni que sean llamadas a juicio las autoridades que expidieron y promulgaron la ley. Tan graves limitaciones de la demanda de amparo, no implican un consentimiento de la ley que impide el ejercicio por el Poder Judicial Federal de la facultad de suplir la deficiencia de la queja. La cuesti�n planteada depende de la interpretaci�n que deba atribuirse a la fracci�n II, p�rrafo segundo, del art�culo 107 de la Constituci�n General de la Rep�blica, que textualmente establece: "Podr� suplirse la deficiencia de la queja cuando el acto reclamado se funde en leyes declaradas inconstitucionales por la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia". Una interpretaci�n restrictiva del precepto estima que la deficiencia de la queja consiste en una deficiencia de los conceptos de violaci�n expresados en una demanda de amparo en que se reclama expresamente la ley. Pero el sentido gramatical del precepto, las razones emitidas en el Congreso de la Uni�n para aprobar la iniciativa del Ejecutivo que propuso la reforma a la Constituci�n, la exposici�n de motivos del proyecto formulado por el propio Ejecutivo, y aprobado por el Legislativo, para adaptar el contenido de la Ley de Amparo a sus nuevas estructuras constitucionales, demuestran claramente que la disposici�n constitucional debe aplicarse repudiando cualquier restricci�n que frustrar�a la nobleza y amplitud de sus prop�sitos. La fracci�n XII del art�culo 73 de la Ley de Amparo se adicion� en el sentido de que no se entender� consentida t�citamente una ley, a pesar de que siendo impugnable en amparo desde el momento de su promulgaci�n, en los t�rminos de la fracci�n VI de este art�culo, no se haya reclamado, sino s�lo en el caso de que tampoco se haya interpuesto amparo contra el primer acto de su aplicaci�n en relaci�n con el quejoso. El legislador adopta en 1950 un nuevo sistema y permite suplir la deficiencia cuando el acto reclamado se funda en leyes inconstitucionales, a pesar de que la propia ley no haya sido previamente reclamada en amparo. Al instituirse la facultad de suplir la deficiencia de la queja por inconstitucionalidad de la ley en que se funda el acto, se excluy�, por tanto, en forma t�cita, pero no notoria, la aplicaci�n de un principio que conceptuase consentida la ley, por falta de impugnaci�n. Tambi�n se suprimi� la aplicaci�n del principio que obliga a decretar el sobreseimiento del amparo contra leyes cuando las autoridades responsables de la propia ley no eran o�das en el juicio de amparo, pues al justificar la reforma se advierte que tales autoridades fueron ya o�das en los juicios de amparo en los que se estableci� la jurisprudencia que oficiosamente se aplica, calificando la ley de inconstitucional. La suplencia de la queja que se trata opera al margen de las tesis jurisprudenciales 178 y 181 de la Compilaci�n de 1955, reproducidas bajo los n�meros 53 y 56 de la Sexta Parte de la Compilaci�n de 1965, sin que signifique interrupci�n de la jurisprudencia, sino aplicaci�n de la fracci�n II, p�rrafo segundo, del art�culo 107 constitucional."

Estas reflexiones me conducen a disentir del criterio mayoritario y a estimar que al resolver esta contradicci�n de tesis, deb�a prevalecer el criterio de los Tribunales Colegiados Quinto y Sexto en Materia del Trabajo del Primer Circuito, que estimaban que la suplencia de la deficiencia de la queja opera inclusive en caso de ausencia de conceptos de violaci�n o de agravios.

Tesis:

N�mero tesis: 207671

R.: SUPLENCIA DE LA QUEJA EN MATERIA LABORAL TRATANDOSE DEL TRABAJADOR. CASO EN QUE NO OPERA.

Localizacion: 8a. �poca; 4a. S.; G.S.; 83, Noviembre de 1994; P�g. 29; [J];