Voto num. 2a./J. 58/2007 de Suprema Corte de Justicia, Segunda Sala - Jurisprudencia - VLEX 29348943

Voto num. 2a./J. 58/2007 de Suprema Corte de Justicia, Segunda Sala

Emisor:Segunda Sala
Número de Resolución:2a./J. 58/2007
Materia:Voto Particular de la Suprema Corte de Justicia de México
Fecha de Publicación: 1 de Mayo de 2007
RESUMEN

DESPENSAS EN EFECTIVO. NO CONSTITUYEN GASTOS DE PREVISIÓN SOCIAL PARA EFECTOS DE SU DEDUCCIÓN EN LA DETERMINACIÓN DEL IMPUESTO SOBRE LA RENTA.

 
CONTENIDO

DESPENSAS EN EFECTIVO. NO CONSTITUYEN GASTOS DE PREVISI�N SOCIAL PARA EFECTOS DE SU DEDUCCI�N EN LA DETERMINACI�N DEL IMPUESTO SOBRE LA RENTA.

Voto particular que formula el se�or M.J.F.F.G.S..

En la sesi�n de esta Segunda Sala, verificada el d�a veintiocho de marzo de dos mil siete, en la que se discuti� el proyecto de resoluci�n de la contradicci�n de tesis citada al rubro, se resolvi� por mayor�a de cuatro votos, que las despensas pagadas en efectivo a los trabajadores no constituyen gastos de previsi�n social, para efecto de su deducci�n de la base para la determinaci�n del impuesto sobre la renta.

Como lo expuse en esa sesi�n, no comparto la sentencia aprobada por la mayor�a, pues considero en lo esencial, que con independencia de la forma en que se pague, dicha prestaci�n s� es un gasto de previsi�n social deducible para efectos de determinar la base del impuesto sobre la renta.

La intenci�n de este voto es explicar de la manera m�s respetuosa, mi discrepancia con el criterio aprobado por la mayor�a, al tenor de los argumentos que expondr� a continuaci�n, con fundamento en el �ltimo p�rrafo del art�culo 7o.(1) de la Ley Org�nica del Poder Judicial de la Federaci�n, el cual dispone, en lo conducente, que cuando un Ministro disintiere de la mayor�a, podr� formular voto particular, que se insertar� al final de la ejecutoria respectiva.

I.A. del caso.

Los Tribunales Colegiados Quinto y D�cimo Cuarto en Materia Administrativa del Primer Circuito, al interpretar el art�culo 77, fracci�n VI,(2) de la Ley del Impuesto sobre la Renta (derogada), sostienen que la despensa entregada en efectivo a los trabajadores es un gasto an�logo a las prestaciones de seguridad social enumeradas en la ley y, por tanto, es deducible para efecto del impuesto sobre la renta.

El D�cimo Quinto Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito, interpret� el art�culo 24, fracci�n XII,(3) de la misma Ley del Impuesto sobre la Renta derogada, y sostuvo que ese gasto no es an�logo a las referidas prestaciones y, por ello, no es deducible.

As� planteada, la contradicci�n de tesis consiste en dilucidar si la despensa entregada en efectivo a los trabajadores es o no un gasto an�logo a las prestaciones de seguridad social enumeradas en la ley y, por tanto, si es o no deducible para efecto del impuesto sobre la renta.

II. Resoluci�n de la mayor�a.

La sentencia autorizada por la mayor�a de los se�ores Ministros, considera que las despensas en efectivo no son prestaciones an�logas a las de seguridad social, as� catalogadas expresamente por la ley, tales como las becas educacionales, servicios m�dicos y hospitalarios, fondos de ahorro, guarder�as infantiles y actividades culturales y deportivas, porque aun cuando implican un beneficio econ�mico para el trabajador, al otorgarse en numerario y no en especie, no tienen la caracter�stica de un gasto de previsi�n social similar a las referidas prestaciones, porque el destino que aqu�l les d�, es indefinido, pues no necesariamente se emplear� en la adquisici�n de alimentos y otros bienes necesarios que aseguren la subsistencia y una vida decorosa para el trabajador y su familia y, por tanto, no se traducen en un ahorro derivado de la no utilizaci�n de parte del salario en la adquisici�n de los referidos bienes, que le brinde una mejor�a en su calidad de vida.

III. A.�n constitucional y legal en que se funda el voto particular.

El criterio aprobado por la mayor�a de los se�ores Ministros, para no considerar a las despensas en efectivo como un gasto an�logo a los de previsi�n social, no atiende a la naturaleza de la prestaci�n, sino a un elemento contingente a �sta, como es el destino final e indeterminado, que eventualmente podr�a darle el trabajador quien -afirman- no necesariamente aplicar� el numerario respectivo para la adquisici�n de alimentos, bienes o satisfactores necesarios para una vida decorosa tanto de �l como de los suyos.

Para replicar estos argumentos, acudo a los discernimientos contenidos en la tesis de jurisprudencia 2a./J. 39/97(4) de esta Segunda Sala, sustentada por unanimidad de cinco votos, al resolver en su sesi�n correspondiente el d�a dos de julio de mil novecientos noventa y siete, la contradicci�n de tesis 20/96.

En esa tesis, la Segunda Sala resolvi� que los vales de despensa s� deben considerarse como gastos de previsi�n social y, por tanto, deben ser deducibles para efecto del pago del impuesto sobre la renta.

Para llegar a esta conclusi�n, estableci� que el concepto de previsi�n social tiene las siguientes dos vertientes:

� En una primera acepci�n, comprende la atenci�n de futuras contingencias que permitan la satisfacci�n de necesidades de orden econ�mico del trabajador y su familia, ante la imposibilidad material para hacerles frente, con motivo de la actualizaci�n de accidentes de trabajo e incapacidades para realizarlo.

� En una segunda vertiente, complementaria de la anterior, incluye el otorgamiento de beneficios a la clase social trabajadora para que, de modo integral, pueda alcanzar la meta de llevar una existencia decorosa y digna, a trav�s de la concesi�n de otros satisfactores con los cuales se establezcan bases firmes para el mejoramiento de su calidad de vida.

Conforme a la amplitud de esta definici�n, la tesis aludida estableci� que los vales de despensa constituyen un ahorro para el trabajador que los recibe, pues no tendr� que utilizar la parte correspondiente de su salario para adquirir los bienes de consumo de que se trate, pudiendo destinarla a satisfacer otras necesidades o fines, con lo cual cumple el mismo objetivo econ�mico que las prestaciones expresamente previstas en la ley como gastos de previsi�n social; por tanto, dichos vales tienen una naturaleza an�loga a estos �ltimos y son igualmente deducibles para efectos del impuesto sobre la renta, siempre que se cumplan los requisitos y condiciones previstos en la propia norma, sin que la circunstancia de que sean recibidos con motivo de la prestaci�n de un trabajo personal les atribuya el car�cter de ingreso gravable.

La diferencia entre el actual caso y el resuelto en la contradicci�n de tesis 2a./J. 39/97 radica, fundamentalmente, en la forma en que se recibe el concepto despensa, pues mientras en este asunto se entrega en numerario o efectivo, en aqu�l fue en vales.

Asimismo, la tesis es categ�rica al establecer que dichos vales constituyen un ahorro, por la sola posibilidad de que la parte del salario originalmente destinada a este concepto, pueda destinarla a satisfacer otras necesidades o fines, pero no se�ala que necesaria e indefectiblemente as� deba ser, sino que �nicamente prev� esa facultad para hacerlo, sin exigir que necesariamente as� tenga que ser o deba suceder.

Bajo tales discernimientos, el criterio aprobado por la mayor�a al resolver la contradicci�n de tesis 213/2006-SS, introduce una inflexi�n respecto de las anteriores pautas sobre el tema, sin justificaci�n objetiva alguna, pues tanto en uno como en otro caso, el trabajador podr�a aplicar los vales o el dinero respectivo a la adquisici�n de bienes diversos de las provisiones o alimentos y atendiendo a este hecho contingente, habr�a la misma raz�n para no catalogarlos como gastos de previsi�n social en uno y otro casos. Esto demuestra que lo relevante para definir su naturaleza, no es necesariamente la aplicaci�n final de dicha prestaci�n, sea recibida en vales o en numerario, sino conforme al criterio de la propia Segunda Sala la sola posibilidad de generar un ahorro para el trabajador que los recibe, dado que no tendr� que utilizar la parte correspondiente de su salario para adquirir los bienes de consumo de que se trate, pudiendo destinarla a satisfacer otras necesidades o fines, con lo cual se cumple el mismo objetivo econ�mico que con las prestaciones expresamente previstas en la ley como gastos de previsi�n social.

Por tanto, estimo que la circunstancia de que la despensa se reciba en vales o en efectivo en nada cambia su esencia de gasto an�logo a las prestaciones de previsi�n social, ni tampoco es un factor determinante para establecer su naturaleza, como s� lo son la expectativa de un ahorro para el trabajador, que lo coloca en aptitud de aplicar dicha reserva para satisfacer necesidad de alimento u otras necesidades o fines, cualesquiera que sean, como se defini� en la tesis de jurisprudencia 2a./J. 39/97 de esta misma Segunda Sala.

Adem�s de lo anterior, el dinero entregado al trabajador por concepto de despensa, es equiparable a los vales de despensa, pues intr�nsecamente �stos son documentos al portador, canjeables por bienes de consumo, hasta por el monto correspondiente, como si se tratara de dinero, en la medida que se entregan a cambio de los satisfactores que se adquieren.(5)

Estimo que esto es as�, entre otras cosas, porque el art�culo 75, fracci�n XX,(6) del C�digo de Comercio, establece que se reputan como actos de comercio, entre otros t�tulos o documentos, los vales, sean �stos a la orden o al portador.

A su vez, la Ley General de T�tulos y Operaciones de Cr�dito, en sus numerales 21,(7) 69(8) y 70,(9) se�ala que los t�tulos, seg�n su forma de circulaci�n, podr�n ser al portador cuando no se expiden nominalmente a favor de persona determinada, con independencia de que contengan o no la menci�n de ser al portador; y, se transmiten por la simple tradici�n, esto es, su entrega lisa y llana.

De esta manera, es un hecho cierto que dichos vales tienen efectos mercantiles y est�n destinados a la circulaci�n comercial, que puede ser libre o en almacenes, tiendas o establecimientos prefijados, en un determinado lapso de tiempo, con la finalidad de que su tenedor los cambie por bienes o satisfactores, generalmente de primera necesidad, a trav�s de la simple entrega del t�tulo, que documenta el monto hasta por el que puede hacerse efectivo ese intercambio, como el dinero.

En este sentido, la prestaci�n de despensa, entregada en dinero, como en los casos de origen o en vales, como lo establece la tesis 2a./J. 39/97 de esta Segunda Sala, ser�a equivalente en uno y otro casos, pues tanto el numerario como los vales, en la cantidad fijada para ese fin, han sido predeterminados y asignados para ese concepto an�logo a los de previsi�n social, de modo que la forma en que se entregue, no ser�a un elemento diferencia esencial a considerar, para establecer que la naturaleza jur�dica de la prestaci�n es distinta.

De ah� que, el argumento central que funda el criterio de la mayor�a, concerniente a la mera posibilidad de que el trabajador destine los vales a un fin distinto al de la adquisici�n de su despensa -lo que podr�a ocurrir en ambos casos, sea que reciba vales o efectivo-, no justifica que se les deje de asignar el car�cter de prestaci�n de previsi�n social, pues en todo caso, si lo que se pretende es que se cumpla la finalidad prevista en la norma y no se desvirt�e su cometido, ser�a m�s conveniente solicitar la demostraci�n de que el trabajador aplic� el dinero o los vales respectivos a la adquisici�n de despensa, que negar autom�ticamente y en todos los casos a dicha prestaci�n el car�cter de prestaci�n an�loga a las de previsi�n social, sin brindar esa oportunidad de acreditaci�n.(10)

Por estas razones, ponderando la utilizaci�n de la argumentaci�n jur�dica en que se bas� la tesis 2a./J. 39/97 de esta Segunda Sala, conforme a los matices ya expuestos en esta opini�n, considero que la cantidad entregada en efectivo al trabajador por concepto de despensa hasta por el l�mite previsto en la parte final del art�culo 77 de la Ley del Impuesto sobre la Renta, tiene la misma naturaleza jur�dica que los vales entregados a t�tulo de esa prestaci�n, como tal se homologa a las prestaciones de previsi�n social y, por tanto, son deducibles para efecto del impuesto sobre la renta.

Por las consideraciones expuestas, sin desconocer la firmeza y eficacia de lo decidido por la mayor�a, no comparto el criterio aprobado, de lo cual dejo constancia en este voto de disidencia.

______________

  1. "Siempre que un Ministro disintiere de la mayor�a podr� formular voto particular, el cual se insertar� al final de la ejecutoria respectiva si fuere presentado dentro de los cinco d�as siguientes a la fecha del acuerdo."

  2. "Art�culo 77. No se pagar� el impuesto sobre la renta para la obtenci�n de los siguientes ingresos:

    ...

    VI. Los percibidos con motivo de subsidio por incapacidad, becas educacionales para los trabajadores o sus hijos, guarder�as infantiles, actividades culturales y deportivas, y otras prestaciones de previsi�n social, de naturaleza an�loga, que se concedan de manera general, de acuerdo con las leyes o por contratos de trabajo.

    ...

    La exenci�n contenida en la fracci�n VI de este art�culo se limitar� cuando la suma de los ingresos por la prestaci�n de servicios personales subordinados y el monto de esta exenci�n exceda de una cantidad equivalente a siete veces el salario m�nimo general del �rea geogr�fica del contribuyente, elevado al a�o, cuando dicha suma exceda de la cantidad citada, solamente se considerar� como ingreso no sujeto al pago del impuesto por los conceptos mencionados en la fracci�n de referencia, un monto hasta de un salario m�nimo general del �rea geogr�fica del contribuyente, elevado al a�o. Esta limitaci�n en ning�n caso deber� dar como resultado que la suma de los ingresos por la prestaci�n de servicios personales subordinados y el importe de la exenci�n prevista en la fracci�n citada, sea inferior a siete veces el salario m�nimo general del �rea geogr�fica del contribuyente, elevado al a�o."

  3. "Art�culo 24. Las deducciones autorizadas en este t�tulo deber�n reunir los siguientes requisitos:

    ...

    XII. Que cuando se trate de gastos de previsi�n social, las prestaciones correspondientes se destinen a jubilaciones, fallecimientos, invalidez, servicios m�dicos y hospitalarios, subsidios por incapacidad, becas educacionales para los trabajadores o sus hijos, fondos de ahorro, guarder�as infantiles o actividades culturales y deportivas y otras de naturaleza an�loga.

    Dichas prestaciones deber�n otorgarse en forma general en beneficio de todos los trabajadores.

    En todos los casos deber�n establecerse planes conforme a los plazos y requisitos que se fijen en el Reglamento de esta ley. ..."

  4. Novena �poca, Segunda Sala, Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta, T.V., septiembre de 1997, tesis 2a./J. 39/97, p�gina 371.

    VALES DE DESPENSA. DEBEN CONSIDERARSE COMO GASTOS DE PREVISI�N SOCIAL PARA EFECTOS DE SU DEDUCCI�N, CONFORME AL ART�CULO 24, F.X., DE LA LEY DEL IMPUESTO SOBRE LA RENTA.-El concepto de previsi�n social comprende, por una parte, la atenci�n de futuras contingencias que permitan la satisfacci�n de necesidades de orden econ�mico del trabajador y su familia, ante la imposibilidad material para hacerles frente, con motivo de la actualizaci�n de accidentes de trabajo e incapacidades para realizarlo y, en una acepci�n complementaria, el otorgamiento de beneficios a la clase social trabajadora para que pueda, de modo integral, alcanzar la meta de llevar una existencia decorosa y digna, a trav�s de la concesi�n de otros satisfactores con los cuales se establezcan bases firmes para el mejoramiento de su calidad de vida. Ahora bien, del examen de las razones que llevaron al legislador a reformar el art�culo 26, fracci�n VII, de la Ley del Impuesto sobre la Renta vigente hasta mil novecientos ochenta, en t�rminos muy similares a los que prev� la legislaci�n vigente, as� como del an�lisis de las prestaciones otorgadas a los trabajadores que conforme a lo dispuesto por el art�culo 24, fracci�n XII, de la Ley del Impuesto sobre la Renta, pueden considerarse deducibles de dicho tributo por constituir gastos de previsi�n social, se aprecia que el legislador consider� a �sta en su significado m�s amplio, es decir, no solamente como la satisfacci�n de contingencias y necesidades futuras, sino en su perfil de lograr el bienestar integral del trabajador a trav�s del mejoramiento de su calidad de vida y la de su familia. Por tanto, como los vales de despensa constituyen un ahorro para el trabajador que los recibe, dado que no tendr� que utilizar la parte correspondiente de su salario para adquirir los bienes de consumo de que se trate, pudiendo destinarla a satisfacer otras necesidades o fines, con lo cual se cumple el mismo objetivo econ�mico que con las prestaciones expresamente previstas en la ley como gastos de previsi�n social, debe concluirse que dichos vales tienen una naturaleza an�loga a aqu�llas y, por ende, son igualmente deducibles para efectos del impuesto sobre la renta, siempre que se cumplan los requisitos y condiciones previstos en la propia norma, sin que la circunstancia de que sean recibidos con motivo de la prestaci�n de un servicio personal conlleve a atribuirles el car�cter de ingreso gravable, puesto que otras de las prestaciones contempladas como gastos de previsi�n social tambi�n son susceptibles de formar parte integrante del salario del trabajador, siendo que, con base en la aludida disposici�n legal, pueden tambi�n ser deducibles del impuesto sobre la renta hasta por el l�mite previsto en la parte final del art�culo 77 del citado ordenamiento tributario, el cual tiende a salvaguardar el inter�s fiscal en el ejercicio de la deducci�n con motivo del otorgamiento de dichas prestaciones de previsi�n social." (El subrayado es del autor de este voto).

  5. Generalmente en estos casos los vales entregados son al portador.

  6. "Art�culo. 75. La ley reputa actos de comercio:

    ...

    XX. Los vales u otros t�tulos a la orden o al portador, y las obligaciones de los comerciantes, a no ser que se pruebe que se derivan de una causa extra�a al comercio."

  7. "Art�culo 21. Los t�tulos de cr�dito podr�n ser, seg�n la forma de su circulaci�n, nominativos o al portador. ..."

  8. "Art�culo 69. Son t�tulos al portador los que no est�n expedidos a favor de persona determinada, contengan o no la cl�usula �al portador�."

  9. "Art�culo 70. Los t�tulos al portador se trasmiten por simple tradici�n."

  10. En la sesi�n privada en que se discuti� la contradicci�n de tesis 213/2006-SS reconoc� que, efectivamente, un sistema de vales ten�a ventajas de orden pr�ctico y de control que con la entrega de dinero en efectivo se reduc�an, pero que ello, en mi opini�n, no era raz�n suficiente para estimar que esa circunstancia por s� sola cambiaba la naturaleza jur�dica de la prestaci�n. T.�n se�al� que la entrega en efectivo facilitaba al trabajador la adquisici�n de satisfactores al no obligarlo a tener que adquirirlos necesariamente en las tiendas que aceptan los vales respectivos.


    TESIS JURISPRUDENCIALES

    Tesis Jurisprudencial de Segunda Sala n? 2a./J. 58/2007 Jurisprudencia, del 01 de Mayo de 2007

    Rubro: DESPENSAS EN EFECTIVO. NO CONSTITUYEN GASTOS DE PREVISI�N SOCIAL PARA EFECTOS DE SU DEDUCCI�N EN LA DETERMINACI�N DEL IMPUESTO SOBRE LA RENTA..

    Localizacion: 9a. �poca; 2a. Sala; S.J.F. y su Gaceta; XXV, Mayo de 2007; P�g. 852; [J];.