Tesis de Suprema Corte de Justicia, Primera Sala - Jurisprudencia - VLEX 27066663

Tesis de Suprema Corte de Justicia, Primera Sala

Emisor:Primera Sala
Materia:Penal
RESUMEN

ADULTERIO, LA SIMPLE ASISTENCIA DEL ACUSADO A LA CASA DE SU ANTERIOR CONSORTE, NO PRUEBA LA EXISTENCIA DEL.

 
CONTENIDO

ADULTERIO, LA SIMPLE ASISTENCIA DEL ACUSADO A LA CASA DE SU ANTERIOR CONSORTE, NO PRUEBA LA EXISTENCIA DEL.

Si bien es verdad que la figura delictiva que entra�a el adulterio, requiere como elemento esencial, la existencia de la relaci�n sexual entre los agentes, circunstanciada por la casi imposible demostraci�n directa de su existencia, o por alg�n otro elemento que, como la publicidad, contribuye a tenerla por comprobada, cuando menos, se requiere que concurran actos exteriores que entra�en indefectiblemente la evidencia de aquellas relaciones; por tanto si los indicios que puedan inferirse de los hechos acreditados, consistentes en la continuidad o periodicidad de la asistencia del acusado a la casa de su antigua consorte can�nica, as� como el de que ambos procrearon hijos con anterioridad, no bastan por s� solos para llevar al convencimiento de la existencia de relaciones sexuales entre ellos, ya que esa concurrencia tiene explicaci�n legal, moral y l�gica en la obligaci�n y af�n de todo padre de atender a las necesidades de sus hijos y vigilarlos en su educaci�n, conducta, etc, puesto que la relaci�n de parentesco no solo entra�a derechos, sino tambi�n deberes que la ley civil impone, deberes y derechos que aquellos entre quienes median, est�n obligados a cumplir y que, aun cuando complejos y m�ltiples, se conocen gen�ricamente con el nombre de alimentos, cuya satisfacci�n, estando no s�lo impuesta por la ley, sino requerida por la moral, no puede considerarse delictuosa, y menos cuando la propia ley civil permite, modificando criterios tradicionales, que los padres no libres o unidos en matrimonio, reconozcan a sus hijos como naturales, contrayendo con ellos las obligaciones inherentes, a los hijos habidos durante el lapso de su matrimonio, con personas diversas a su c�nyuge. En consecuencia, no existiendo en el caso el elemento esencial de toda condena, que es la figura delictiva que sanciona la ley, ya que la paternidad natural explica, por s� sola la concurrencia del acusado a la casa de su anterior consorte, esto no puede servir como elemento de convicci�n para fundar la existencia del delito de adulterio y la responsabilidad de los acusados, y debe concederse el amparo contra la sentencia que los condene por dicho delito.

Amparo penal directo 9998/43. L.M.�rquez E. y coagraviada. 25 de abril de 1944. Unanimidad de cinco votos. La publicaci�n no menciona el nombre del ponente.