Tesis de Suprema Corte de Justicia, Primera Sala - Jurisprudencia - VLEX 27634501

Tesis de Suprema Corte de Justicia, Primera Sala

Emisor:Primera Sala
Materia:Penal
RESUMEN

ENCUBRIMIENTO-[TESIS HISTÓRICA].-

 
CONTENIDO

ENCUBRIMIENTO-[TESIS HIST�RICA].-

El C�digo Penal de 1931 para el Distrito y Territorios Federales comprendi� en un delito t�pico de encubrimiento, clasificado en su art�culo 400, todos los casos de auxilio o cooperaci�n al delito, por concierto posterior a su comisi�n; en el art�culo 13, se incluye una forma general de coparticipaci�n delictuosa, que abarca la cooperaci�n posterior, como se desprende de su redacci�n literal, cuando habla de los que "prestan auxilio o cooperaci�n de cualquier especie, por concierto previo o posterior, o inducen directamente a alguno a cometerlo". El art�culo 400 citado, define dos delitos de encubrimiento por omisi�n; el primero se comete cuando no se procure por los medios l�citos, al alcance del agente, impedir la consumaci�n de los delitos que sabe van a cometerse o que se est�n cometiendo, si son de los que se persiguen de oficio; el otro se refiere a la abstenci�n dolosa del que, requerido por las autoridades, no d� auxilio para la averiguaci�n de los delitos o para la persecuci�n de los delincuentes. En ambos casos, se establecen excusas absolutorias que justifican esas actitudes de omisi�n, cuando se trata de proteger a parientes pr�ximos o a personas a quienes el infractor debe respeto, gratitud o amistad. Finalmente, se erige un delito de encubrimiento espec�fico para el comprador habitual de cosas robadas. Estas formas de encubrimiento est�n sancionadas con normas especiales y, por tanto, debe entenderse que son excepciones a la f�rmula general de coautor�a establecida en el art�culo 13. En �ste se incluyen todos los casos de coparticipaci�n posterior dentro de una f�rmula unitaria, sustituyendo antiguas nomenclaturas de autores, c�mplices y encubridores; aunque en sentido estricto, los casos de encubrimiento definidos en el art�culo 400, pueden caber dentro de la ampl�sima redacci�n del art�culo 13; el legislador juzg� prudente destacar en nombres especiales de baja penalidad, algunos delitos de encubrimiento que, si bien revelan determinado concierto posterior con el autor material del hecho, tienen en cambio caracter�sticas que denotan poca temibilidad del delincuente, porque s�lo se trata de actos de omisi�n que dificultan la consumaci�n o persecuci�n de los delitos. El art�culo 400 y la fracci�n IX del art�culo 15 del mismo c�digo, reconocen determinadas excusas absolutorias para los encubridores. Este �ltimo precepto, incluye no s�lo la ocultaci�n del responsable, sino los efectos, objetos o instrumentos del delito, pero para que opere la excluyente se requiere la circunstancia de que el que asume esa conducta de ocultaci�n, no lo haga por un inter�s bastardo o vali�ndose de alg�n medio delictuoso; entonces la pesquisa judicial deber� dirigirse a investigar si el encubridor ha sido guiado �nicamente por v�nculos de parentesco o amistad o por un inter�s ileg�timo; probado este �ltimo antecedente, desaparece el motivo de excusa que la ley reconoce, pues el encubridor por codicia se convierte pr�cticamente en coautor. Cuando no existen estos prop�sitos no se castiga el encubrimiento, por razones de pol�tica social, de utilidad social, o de utilidad pr�ctica, pues el Estado reconoce que la comunidad de sangre que une al encubridor con el autor del delito, excusa a aqu�l en su conducta criminal.

Amparo penal en revisi�n 9019/43.-A.H.�ndez Luis.-13 marzo de 1944.-Unanimidad de cuatro votos.-Ausente: J.M.�a O. Tirado.-La publicaci�n no menciona el nombre del ponente.

Semanario Judicial de la Federaci�n, Quinta �poca, Tomo LXXIX, p�gina 5265, Primera Sala.V�ase: Semanario Judicial de la Federaci�n, S�ptima �poca, Vol�menes 121-126, Segunda Parte, p�gina 91, tesis de rubro: "ENCUBRIMIENTO Y PARTICIPACI�N, DIFERENCIA ENTRE.".