Tesis de Suprema Corte de Justicia, Tercera Sala - Jurisprudencia - VLEX 27603909

Tesis de Suprema Corte de Justicia, Tercera Sala

Emisor:Tercera Sala
Materia:Civil
RESUMEN

HIPOTECAS, AFECTACION DE LOS FRUTOS CIVILES DEL INMUEBLE.

 
CONTENIDO

HIPOTECAS, AFECTACION DE LOS FRUTOS CIVILES DEL INMUEBLE.

El art�culo 1827 del C�digo Civil de 1884, dispone, en su fracci�n III, que la hipoteca de predios s�lo comprende las accesiones y mejoras permanentes que tuviese el predio y que aumenten su �rea, sus edificios y construcciones. La fracci�n citada usa la palabra "accesi�n", en su sentido natural, y s�lo se refiere a las accesiones naturales o a las mejoras permanentes del predio, las que, seg�n la cl�sica teor�a romana, en la que se inspira el citado c�digo, se producen, trat�ndose de bienes inmuebles, por aluvi�n, avulsi�n, nacimiento de una isla, mutaci�n de cauce, edificaci�n, plantaci�n o siembra y ninguna de estas formas de accesi�n comprende las rentas de una casa, las cuales, para que puedan considerarse incluidas en la hipoteca que grave el inmueble que las produce, deben ser objeto de un pacto expreso, ya que, aun estimadas como derechos reales, no constituyen el inmueble mismo dado en garant�a, y pueden, sin dificultad t�cnica alguna, quedar excluidas del gravamen hipotecario, aun cuando no sean susceptibles de hipotecarse aisladamente, por prohibici�n expresa del art�culo 1834 del propio ordenamiento, sin que pueda servir de base para una argumentaci�n contraria, el hecho de que, conforme al art�culo 1849 del mismo c�digo, el propietario no pueda contratar el pago adelantado de rentas, en un tiempo que exceda al plazo hipotecario, porque esa limitaci�n al due�o, establecida en beneficio del acreedor, no es bastante para afirmar que implique mandato de la ley, en el sentido de que la hipoteca abarque las rentas causadas con posterioridad a la fecha de su celebraci�n, desde el momento en que la hipoteca debe ser expresa y tener la extensi�n que, en forma indubitable, le fija la ley, a falta o por silencio de los contratantes; y prueba de ello es que al modificarse la legislaci�n civil por el c�digo vigente, fue indispensable el texto del art�culo 2897, para comprender en la hipoteca las rentas posteriores, no al vencimiento de la obligaci�n, sino al tiempo de exigirse �sta, pues no otra cosa se desprende del texto de ese precepto que dispone que, salvo pacto en contrario, la hipoteca no comprende las rentas vencidas y no satisfechas, al tiempo de exigirse el cumplimiento de la obligaci�n garantizada.

Recurso de s�plica 182/32. F.�ndez I.. 21 de marzo de 1935. Unanimidad de cinco votos. La publicaci�n no menciona el nombre del ponente.