Ejecutoria num. 2a./J. 204/2004 de Suprema Corte de Justicia, Segunda Sala - Jurisprudencia - VLEX 26824236

Ejecutoria num. 2a./J. 204/2004 de Suprema Corte de Justicia, Segunda Sala

Emisor:Segunda Sala
Número de Resolución:2a./J. 204/2004
Localizacion:MARGARITA BEATRIZ LUNA RAMOS.
Materia:Suprema Corte de Justicia de México
Fecha de Publicación: 1 de Febrero de 2005
RESUMEN

CONTRADICCIÓN DE TESIS 165/2004-SS. ENTRE LAS SUSTENTADAS POR LOS TRIBUNALES COLEGIADOS SÉPTIMO Y DÉCIMO PRIMERO, AMBOS EN MATERIA DE TRABAJO DEL PRIMER CIRCUITO.SEGURO SOCIAL. SI SE DETERMINA A FAVOR DE SUS TRABAJADORES UNA INCAPACIDAD PARCIAL PERMANENTE QUE LES DA DERECHO AL PAGO DE INDEMNIZACIÓN EN TÉRMINOS DE LA CLÁUSULA 89, FRACCIÓN III, DEL CONTRATO COLECTIVO DE TRABAJO QUE LOS RIGE, EN CASO DE QUE CONTINÚEN LABORANDO NO PODRÁN PERCIBIR, ADEMÁS DE SU SALARIO, EL PAGO DE UNA PENSIÓN.

 
CONTENIDO

CONTRADICCI�N DE TESIS 165/2004-SS. ENTRE LAS SUSTENTADAS POR LOS TRIBUNALES COLEGIADOS S�PTIMO Y D�CIMO PRIMERO, AMBOS EN MATERIA DE TRABAJO DEL PRIMER CIRCUITO.
MINISTRA PONENTE: M.B. LUNA RAMOS.
SECRETARIA: H.M.A.Z..
CONSIDERANDO:
TERCERO. Con el prop�sito de estar en aptitud de determinar si existe la contradicci�n de tesis denunciada y, en su caso, resolverla, es preciso tener presentes los criterios sustentados por los �rganos colegiados que la motivaron, as� como sus antecedentes en lo que en la materia de la contradicci�n interesa.
El S�ptimo Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Primer Circuito, al resolver el amparo directo 7447/2004, promovido por H�ctor V.�zquez P�rez, en sesi�n de tres de septiembre de dos mil cuatro, emiti� las siguientes consideraciones:
"QUINTO. Son infundados en una parte y fundados en otra, los conceptos de violaci�n. Por escrito presentado el catorce de febrero de dos mil dos ante la Junta Federal de Conciliaci�n y Arbitraje, H�ctor V.�zquez P�rez, por conducto de sus apoderados, demand� del Instituto Mexicano del Seguro Social, el reconocimiento de que la incapacidad permanente que presenta deriva de accidentes de trabajo; en consecuencia, de conformidad con el contrato colectivo de trabajo y el r�gimen de pensiones y jubilaciones que rigen en el demandado el pago de la correspondiente pensi�n por riesgo de trabajo, sus incrementos, aguinaldo mensual y anual, fondo de ahorro, el pago de 1095 d�as de salario por concepto de indemnizaci�n y 50 d�as de salario por cada a�o de servicios prestados conforme al �ltimo salario integrado al momento en que se pensione, la aplicaci�n a su favor del art�culo 493 de la Ley Federal del Trabajo, el pago de prima de antig�edad, y dem�s prestaciones legales inherentes a la acci�n ejercida. Como hechos fundatorios de su demanda, se�al� que ingres� a prestar sus servicios al Instituto Mexicano del Seguro Social a partir del diecis�is de octubre de mil novecientos noventa y nueve; se desempe�� en la categor�a de N13, jefe de �rea de tienda en la tienda para empleados del demandado ubicado en Villa Coapa; percib�a un salario quincenal de $2,556.88, adem�s de tres meses de salario por concepto de aguinaldo anual y treinta y ocho d�as de sueldo por concepto de fondo de ahorro; el quince de mayo y veintinueve de junio de mil novecientos noventa y nueve, sufri� accidentes que fueron calificados como de trabajo por el demandado, diagnostic�ndosele en ambos casos un esguince lumbar; a consecuencia de sus accidentes de trabajo padece una lesi�n vertebro discoligamentaria de la columna lumbar que le origina s�ndrome doloroso lumbar cr�nico, as� como radiculopat�a de L5 bilateral, padecimientos que le impiden realizar las labores inherentes a su categor�a como jefe de �rea de tienda, a quien corresponde organizar, dirigir y controlar las actividades de personal de menor categor�a en las �reas de abarrotes, ropa, calzado, perfumer�a, regalos, art�culos del hogar, l�nea blanca y electr�nica, determinar con los proveedores los distintos tipos de art�culos que sugerir� para su adquisici�n para la tienda de su adscripci�n, revisar las g�ndolas y determinar necesidades de repuestos y su cantidad por art�culos, y formular y tramitar los vales a la bodega de tr�nsito, para reponer existencias en exhibici�n, verificar el marcaje de precios de venta, determinar y controlar el acomodo de las mercanc�as en las g�ndolas coordinando sus actividades con los otros jefes; debido a que las actividades que debe desempe�ar requieren de un esfuerzo f�sico que no puede desarrollar por las lesiones que presenta, solicita la aplicaci�n a su favor del beneficio contemplado en el art�culo 493 de la ley laboral, y que el demandado se ha negado a reconocerle su derecho a las prestaciones reclamadas. El Instituto Mexicano del Seguro Social contest� la demanda negando que asista derecho al actor a las prestaciones reclamadas, controvirti� los hechos y opuso las excepciones y defensas que estim� pertinentes. El veintisiete de noviembre de dos mil tres, la Junta dict� el laudo impugnado en el que al estimar parcialmente procedente la acci�n, conden� al Instituto Mexicano del Seguro Social a reconocer que el actor presenta una incapacidad parcial permanente del 30% (treinta por ciento) de la total org�nico funcional, con motivo del s�ndrome doloroso lumbar cr�nico postraum�tico que le fue diagnosticado por el perito tercero en discordia y, en consecuencia, a pagar al actor ese mismo porcentaje de 1095 d�as y de 50 d�as por a�o de servicios prestados o su parte proporcional, tomando como base el �ltimo salario percibido por el actor a la fecha del laudo, ordenando abrir incidente para cuantificarlos; y por otra parte, absolvi� al demandado del pago de la pensi�n reclamada y de sus incrementos, as� como del aguinaldo mensual y anual, fondo de ahorro, de la aplicaci�n a favor del actor del beneficio contemplado en el art�culo 493 del c�digo obrero y de las dem�s prestaciones legales inherentes a la acci�n ejercida. La Junta apoy� el reconocimiento de la incapacidad parcial permanente del actor en el dictamen rendido por el perito tercero en discordia, as� como en las pruebas documentales consistentes en copia fotost�tica de las formas MT-1 de fecha quince de mayo y veintis�is de junio de mil novecientos noventa y nueve, en las que se refieren los accidentes de trabajo sufridos por el actor en esas fechas, en los que el demandado le diagnostic� un esguince lumbar. En cuanto a la absoluci�n, la responsable expres�, respecto de la pensi�n reclamada, que de las actuaciones procesales no se desprende que el actor haya dejado de laborar con motivo de los accidentes de trabajo que sufri�, y que de la entrevista que el accionante tuvo con el perito tercero en discordia aparece que su �ltimo puesto de trabajo es el de jefe de l�nea blanca, por lo que la incapacidad detectada le permite seguir laborando; en el caso del reclamo de pago de incrementos a la pensi�n, aguinaldo mensual y anual, y fondo de ahorro, la responsable absolvi� al demandado por considerar que se trata de prestaciones accesorias a la pensi�n, en cuanto a la aplicaci�n a favor del actor del beneficio contemplado en el art�culo 493 de la Ley Federal del Trabajo, la Junta lo estim� improcedente porque el demandante no acredit� la p�rdida absoluta de sus facultades para desempe�arse como jefe de �rea de tienda, y respecto de las dem�s prestaciones legales inherentes a la acci�n ejercida las desestim� porque no se precisaron. Inconforme con lo anterior, H�ctor V.�zquez P�rez, por conducto de su apoderado, promovi� el juicio de amparo que aqu� se resuelve. Afirma el peticionario de amparo, que la Junta fija incorrectamente la litis porque no obstante que demand� el reconocimiento de la incapacidad total permanente que padece y como consecuencia de ello el pago de la pensi�n respectiva, la responsable se�ala que la litis consiste en determinar si el actor tiene derecho al reconocimiento, otorgamiento y pago de una incapacidad total permanente. Es infundado lo anterior, porque de acuerdo al reclamo formulado por el actor en su demanda, que se sintetiza en el concepto de violaci�n cuyo estudio se aborda, la Junta se�al� que la litis consist�a en determinar si asiste derecho al actor a que se reconozca la incapacidad total o parcial permanente que menciona en su demanda (lo que desde luego quedaba sujeto a prueba), y como consecuencia de ello si el enjuiciante ten�a derecho al otorgamiento y pago de la pensi�n por incapacidad permanente reclamada y dem�s prestaciones accesorias a la misma, lo que evidencia que la responsable abord� la litis en los t�rminos que se le propusieron y sobre ello resolvi� en el laudo impugnado. Se�ala el impetrante que el organismo de seguridad social demandado, contest� la demanda en forma vaga e imprecisa incurriendo en silencio y actitudes evasivas, por lo cual alega que conforme al art�culo 878, fracci�n IV, de la Ley Federal del Trabajo, la responsable debi� tener por admitidos los hechos expuestos en la demanda, sin derecho de su contraparte a prueba en contrario. No asiste raz�n al impetrante en tal argumento, ya que al contestar la demanda el Instituto Mexicano del Seguro Social claramente neg� derecho al actor a las prestaciones reclamadas, pues entre otras cosas se�al� que no era cierto que el accionante haya sufrido alg�n accidente de trabajo, que presentara una incapacidad permanente, ya que su contraparte continuaba laborando, rechaz� que fuera aplicable a favor del actor el beneficio contemplado en el art�culo 497 de la ley laboral, se�al� que el otorgamiento de la pensi�n jubilatoria exige que el trabajador est� inactivo, que de proceder la indemnizaci�n de los 1095 d�as del �ltimo salario percibido por el actor deber�a cuantificarse tomando como base el porcentaje de incapacidad que se determine, que la cl�usula 89 del contrato colectivo de trabajo no establece que la indemnizaci�n debe pagarse considerando el salario integrado, que era improcedente el reclamo de pago de 50 d�as de salario por cada a�o laborado, en virtud de que esta prestaci�n es de naturaleza similar a la prima de antig�edad y se paga contra la baja del trabajador. Como se ve, el demandado respondi� concretamente a los reclamos del actor y, en consecuencia, no hab�a motivo para que, como pretende el quejoso, la Junta tuviera al demandado por admitidos los hechos afirmados en la demanda. Aduce el quejoso que es il�gico que por una parte la Junta reconozca validez al dictamen rendido por el perito tercero en discordia, y por otra parte le niegue valor probatorio para condenar al demandado al pago de la pensi�n reclamada. Agrega que en forma infundada y con el argumento de que el actor no demostr� que haya dejado de laborar con motivo de los accidentes de trabajo que sufri�, la Junta absuelve al Seguro Social del pago de la pensi�n por incapacidad parcial permanente que se encuentra prevista en el art�culo 4o., tabla ?C?, del r�gimen de pensiones y jubilaciones, estimaci�n que el impetrante considera ilegal, pues aduce que esa disposici�n contractual, ni ninguna otra, exigen que el trabajador est� inactivo para que proceda la pensi�n. Se�ala tambi�n que en t�rminos de los art�culos 48, 49, 50, 52 y 62 de la Ley del Seguro Social y de las cl�usulas 87 y 89, fracciones II y III, del contrato colectivo de trabajo, el derecho a la pensi�n surge cuando se declara una incapacidad parcial permanente proveniente de un riesgo de trabajo y sin necesidad de que el trabajador deje de laborar. Es fundado el motivo de queja referido. Es verdad, como alega el quejoso, que ninguna disposici�n del contrato colectivo de trabajo que rige las relaciones laborales entre el Instituto Mexicano del Seguro Social y sus trabajadores, y el r�gimen de jubilaciones y pensiones anexo al mismo, vigentes en el a�o dos mil dos, exigen que el trabajador no se encuentre laborando para obtener el pago de la pensi�n a que en su caso tenga derecho con motivo de la incapacidad parcial permanente que le haya sido reconocida. Por el contrario, como adelante se detallar�, de las normas que rigen la prestaci�n de que se trata, se desprende que el derecho del trabajador al servicio de ese instituto de seguridad social a obtener una pensi�n por el riesgo de trabajo sufrido, solamente est� condicionado al acreditamiento del siniestro, pero no a que con motivo de �ste haya dejado de laborar. De las disposiciones contractuales relacionadas con el tema que se aborda, es de inter�s transcribir, en lo conducente, la cl�usula 89 del citado pacto colectivo de trabajo, as� como el art�culo 4o., incisos a), b), tabla ?C?, del r�gimen de jubilaciones y pensiones anexo a dicho contrato, disposiciones que regulan las prestaciones econ�micas a favor del trabajador a quien con motivo de un riesgo de trabajo le es reconocida una incapacidad parcial permanente: ?Cl�usula 89. Indemnizaciones. Las indemnizaciones estipuladas en esta cl�usula, no est�n sujetas a descuento alguno autorizado expresamente por la Ley Federal de Trabajo. I.M.. Cuando el riesgo realizado traiga como consecuencia la muerte del trabajador, el instituto, con la intervenci�n del sindicato, pagar� a las personas designadas en el pliego testamentario sindical y cuando no exista �ste, a las se�aladas en el art�culo 501 de la Ley Federal del Trabajo, una indemnizaci�n equivalente al importe de 1095 d�as del �ltimo salario percibido por el trabajador, cualquiera que fuere el monto de dicho salario y cualquiera que fuere el tiempo que lo hubiere disfrutado, y adem�s, 50 d�as por cada a�o completo de servicios o parte proporcional correspondiente a las fracciones de a�o, as� como las prestaciones que le adeudare por vacaciones, aguinaldo, horas extraordinarias, etc. y la prima de antig�edad a que se refiere el art�culo 162 de la Ley Federal del Trabajo. Igualmente pagar� el instituto, para gastos de funerales 90 d�as de salario. Estas prestaciones, salvedad hecha a la relativa a gastos de funerales, se otorgar�n independientemente de las se�aladas en la Ley del Seguro Social. En caso de que no exista pliego testamentario, el instituto dentro del plazo de 30 d�as contados a partir de la fecha en que reciba la notificaci�n de la demanda, en la que se reclamen las prestaciones a que se refiere esta cl�usula, se compromete a depositar en una instituci�n bancaria, el importe que resulte por dichas prestaciones, mismo que ser� entregado con los intereses generados, a los beneficiarios que as� designe la autoridad laboral, por laudo definitivo. ... III. Incapacidad parcial y permanente. Cuando el riesgo profesional produzca incapacidad parcial permanente que permita seguir laborando en la misma categor�a o en otra sin perjuicio de su salario, se pagar� al trabajador la indemnizaci�n que corresponda conforme a los porcentajes de las tablas de valuaci�n que contiene la Ley Federal del Trabajo, basado en las prestaciones a que alude la fracci�n I de esta cl�usula.?. ?Art�culo 4o. Las cuant�as de las jubilaciones o pensiones, se determinar� con base en los factores siguientes: a) Los a�os de servicio prestados por el trabajador al instituto. b) El �ltimo salario que el trabajador disfrutaba al momento de la jubilaci�n o pensi�n, integrado como lo se�ala el art�culo 5o. de este r�gimen. La aplicaci�n de ambos se har� conforme a las tablas siguientes. c) P.�n por riesgos de trabajo. N�mero de a�os de servicio. Monto de la jubilaci�n o pensi�n en % de la cuant�a b�sica.?. Como puede apreciarse, la cl�usula 89, fracci�n III, del contrato colectivo de trabajo, establece que cuando el riesgo profesional produzca en el trabajador una incapacidad parcial permanente que le permita seguir laborando en la misma categor�a o en otra, sin perjuicio de percibir su salario, se le pagar� la indemnizaci�n que le corresponda conforme a los porcentajes de las tablas de valuaci�n que contiene la Ley Federal del Trabajo, basados en las prestaciones a que alude la fracci�n I de esa cl�usula, es decir, de 1985 d�as de salario y 50 d�as de salario por cada a�o de servicios prestados o la parte proporcional que corresponda. Es decir, aun cuando el riesgo de trabajo permita al trabajador seguir laborando, debe ser indemnizado con el porcentaje que corresponda a su incapacidad parcial permanente. Como se advierte, el art�culo 4o., incisos a) y b), tabla ?C?, del r�gimen de jubilaciones y pensiones, anexo al contrato colectivo de trabajo, no exige al trabajador que sufre un riesgo de trabajo que le produzca incapacidad parcial permanente, que deje de laborar para acceder a la obtenci�n de la pensi�n correspondiente, pues como ya se mencion�, solamente resulta necesario que el trabajador acredite el riesgo de trabajo y que �ste le produjo la disminuci�n org�nico funcional parcial. Esto es as�, en virtud de que esta disposici�n solamente contiene normas relativas a los factores que deben considerarse para determinar la cuant�a de las jubilaciones o pensiones, as� como a la forma de aplicarlas, pero no establecen modalidad o condici�n alguna para el otorgamiento de las pensiones y en particular que sea causa para no otorgarlas el hecho de que el demandante se encuentre laborando, tal como se corrobora del contenido del precepto antes se�alado, ya transcrito con anterioridad. Asimismo, debe se�alarse que el derecho del trabajador a obtener una pensi�n con motivo de la incapacidad parcial permanente que le fue reconocida, no ri�e con la percepci�n de su salario derivada del trabajo que desempe�a, ya que mientras el pago del salario constituye una retribuci�n a su trabajo, la pensi�n por el riesgo de trabajo sufrido es consecuencia del r�gimen de seguridad social que protege al trabajador ante la realizaci�n de un accidente o enfermedad de trabajo. En consecuencia, si la Junta estim� que no obstante que el ahora quejoso presenta una incapacidad parcial permanente, no era posible condenar al Instituto Mexicano del Seguro Social a que otorgue la pensi�n correspondiente porque el actor contin�a laborando, tal determinaci�n se traduce en una indebida aplicaci�n de la normatividad a la que est� sujeta la relaci�n laboral, tornando ilegal el laudo impugnado en el aspecto que se estudia, porque esos preceptos no exigen que el trabajador que sufri� un riesgo de trabajo debe dejar de laborar para ser pensionado en t�rminos del art�culo 4o., tabla ?C?, del citado r�gimen. Por las razones expuestas, no se comparte el criterio que sostiene el D�cimo Primer Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo de este Primer Circuito, en la tesis publicada en la Novena �poca del Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta, T.X., febrero de 2003, p�gina 1110, de rubro: ?PENSI�N POR INCAPACIDAD PARCIAL PERMANENTE. ES IMPROCEDENTE SU PAGO, CUANDO DICHA INCAPACIDAD PERMITA AL TRABAJADOR AL SERVICIO DEL INSTITUTO MEXICANO DEL SEGURO SOCIAL QUE SUFRE UN RIESGO DE TRABAJO, CONTINUAR LABORANDO Y PERCIBIENDO SU SALARIO (INTERPRETACI�N DE LAS CL�USULAS 89 Y 91 DEL CONTRATO COLECTIVO DE TRABAJO).?, motivo por el cual, con fundamento en el art�culo 197-A de la Ley de Amparo, mediante atento oficio que se dirija a la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, al que se adjunte copia certificada y diskette de esta ejecutoria, se denuncia la posible contradicci�n de criterios en el aspecto analizado. As� las cosas, al resultar violatorio de garant�as el laudo reclamado, procede conceder a H�ctor V.�zquez el amparo y protecci�n de la Justicia Federal para el efecto de que la responsable deje insubsistente el laudo reclamado y en su lugar dicte otro en el que, siguiendo los lineamientos de esta ejecutoria, se pronuncie nuevamente sobre el otorgamiento de la pensi�n por riesgo de trabajo reclamada por el accionante, y prestaciones inherentes a la misma, y reitere lo que no es materia de la concesi�n de amparo."
La ejecutoria antes transcrita, sustent� como criterio el que sustenta la recurrente en las siguientes consideraciones:
a) El contenido de la cl�usula 89, fracci�n III, del contrato colectivo de trabajo establece que cuando el riesgo profesional produzca en el trabajador una incapacidad parcial permanente que le permita seguir laborando en la misma categor�a o en otra sin perjuicio de percibir su salario, se le pagar� la indemnizaci�n que le corresponda conforme a los porcentajes de las tablas de valuaci�n que contiene la Ley Federal del Trabajo, basados en las prestaciones a que alude la fracci�n I de esa cl�usula.
b) El derecho del trabajador a obtener una pensi�n con motivo de la incapacidad parcial permanente que le fue reconocida, no ri�e con la percepci�n del salario derivado del trabajo que desempe�a, ya que mientras el pago de su salario constituye una retribuci�n a su trabajo, la pensi�n por el riesgo de trabajo referido es consecuencia del r�gimen de seguridad social que protege al trabajador ante la realizaci�n delaccidente o enfermedad de trabajo.
El D�cimo Primer Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Primer Circuito, al resolver el amparo directo 13291/2002, promovido por el Instituto Mexicano del Seguro Social, en sesi�n del siete de noviembre de dos mil dos y 18211/2002, promovido por M.C.�eda L., en sesi�n de ocho de enero de dos mil tres, en el mismo sentido fueron resueltas dichas ejecutorias, es por ello que la ejecutoria 13291/2002 no se transcribe por ser innecesario en obvio de repeticiones inoficiosas, �nicamente se transcribe la ejecutoria 18211/2002 al apoyarse, en esencia, en las mismas consideraciones.
"QUINTO. Es infundado el primero de los conceptos de violaci�n aducido, y fundado pero inoperante el segundo de ellos, conforme a los razonamientos que a continuaci�n se exponen. Por cuesti�n de m�todo, se procede a analizar en primer t�rmino el segundo de los motivos de inconformidad esgrimido, en el que esencialmente se argumenta que el laudo reclamado es violatorio de las garant�as individuales de la quejosa, al absolver al instituto demandado del pago de la pensi�n que reclama en el inciso b) del cap�tulo de prestaciones de su escrito inicial de demanda, ya que el propio r�gimen de jubilaciones y pensiones conforme a lo establecido en el art�culo 4o., tabla ?C?, en relaci�n con la cl�usula 89 del contrato colectivo de trabajo, establece el derecho de un trabajador del IMSS que curse con un grado de incapacidad permanente, al pago de una pensi�n por riesgo de trabajo, y que si bien se le cubri� en su momento una cantidad por concepto de la fracci�n III de la cl�usula 89 del mencionado contrato, �sta correspondi� al concepto de indemnizaci�n, pero que no se encuentra cubierto el concepto de la pensi�n en los t�rminos reclamados. Lo anterior deviene infundado, habida cuenta que la autoridad responsable al dictar el laudo reclamado, correctamente absolvi� al Instituto Mexicano del Seguro Social del pago de la pensi�n por incapacidad parcial permanente reclamada, considerando que ello implicar�a un doble pago, pues al respecto debe tomarse en consideraci�n que la actora manifest� en su escrito inicial de demanda que se encontraba prestando sus servicios para el instituto demandado, desempe�ando la categor�a de manejadora de alimentos y percibiendo un salario mensual integrado por la cantidad de N$1,938.92 (un mil novecientos treinta y ocho pesos 92/100 M.N.); circunstancias �stas que impiden el otorgamiento de la pensi�n reclamada, ya que para poder disfrutar de �sta, la actora ten�a que haber dejado de laborar y de percibir su salario, lo cual en la especie no acontece. En efecto, no le asiste la raz�n a la quejosa, ya que si bien el art�culo 4o. del r�gimen de jubilaciones y pensiones establece las cuant�as de las pensiones por riesgo de trabajo, al contemplar las tablas que contienen los porcentajes que le corresponde a un trabajador de acuerdo a los a�os que le prest� sus servicios al Instituto Mexicano del Seguro Social, y el numeral 5o. del mencionado r�gimen estatuye los conceptos que integran el salario de un empleado para efectos de la pensi�n, es decir, que en los mencionados preceptos se establece la forma en que el demandado pagar� a los trabajadores que tengan derecho a una pensi�n por incapacidad permanente parcial dicha prestaci�n. A su vez, la fracci�n III de la cl�usula 89 del contrato colectivo de trabajo, en lo conducente y textualmente dispone lo siguiente: ?Cl�usula 89. Indemnizaciones: ... III. Incapacidad parcial y permanente. Cuando el riesgo profesional produzca incapacidad parcial y permanente que permita seguir laborando en la misma categor�a o en otra, sin perjuicio de su salario, se pagar� al trabajador la indemnizaci�n que corresponda conforme a los porcentajes de las tablas de valuaci�n que contiene la Ley Federal del Trabajo, basados en las prestaciones a que alude la fracci�n I de esta cl�usula. ...?. Y que por su parte, la cl�usula 91 del contrato colectivo de trabajo, contempla lo siguiente: ?Cl�usula 91. Subsidio en riesgos de trabajo. En caso de accidentes o enfermedades de trabajo, que incapaciten a un trabajador para desempe�ar sus labores, el instituto le pagar� salario �ntegro y las dem�s prestaciones que conforme al presente contrato le correspondan, hasta en tanto se declare la incapacidad permanente del trabajador, fecha a partir de la cual s�lo disfrutar� de las prestaciones que otorga el r�gimen de jubilaciones y pensiones o de la Ley del Seguro Social en su caso.?. Ahora bien, de la interpretaci�n de la primera de las cl�usulas transcritas, se desprende que cuando el riesgo de trabajo produzca una incapacidad permanente parcial que le permita al empleado seguir laborando en la misma categor�a o en otra sin perjuicio de su salario, se le pagar� la indemnizaci�n que corresponda conforme a los porcentajes de las tablas de valuaci�n que contiene la Ley Federal del Trabajo, bas�ndose en las prestaciones a que alude la fracci�n I de dicha cl�usula, la que s�lo establece que al trabajador s�lo se le cubrir� la indemnizaci�n cuando pueda seguir laborando y percibiendo su salario, pero no que se le tenga que pagar una pensi�n por incapacidad permanente parcial. Y de la segunda de las cl�usulas se deduce que si bien el riesgo por accidente o enfermedad de trabajo tiene como consecuencia la incapacidad del trabajador para seguir desempe�ando sus labores, el instituto le pagar� salario �ntegro y las dem�s prestaciones que conforme al contrato le correspondan, hasta en tanto se declare la incapacidad permanente del empleado, fecha a partir de la cual s�lo disfrutar� las prestaciones que otorga el r�gimen de jubilaciones y pensiones o de la Ley del Seguro Social. Por lo que del contenido de las mencionadas cl�usulas se colige que a la actora al declar�rsele una incapacidad permanente parcial del diez por ciento de disminuci�n de su capacidad org�nica funcional, con base en el convenio celebrado entre la trabajadora y el instituto demandado en fecha veintis�is de septiembre de mil novecientos noventa y cinco, conforme a la fracci�n III de la cl�usula 89 del contrato colectivo, s�lo tendr� derecho al pago de la indemnizaci�n que contempla la fracci�n I de dicha cl�usula, y por su parte la cl�usula 91 del citado pacto, establece que en caso de determin�rsele una incapacidad, �nicamente y hasta en tanto no se le declare la incapacidad recibir� su salario y las dem�s prestaciones que le correspondan conforme al contrato colectivo, pero una vez que se le determine la incapacidad, ser� a partir de la fecha en que se le decrete que s�lo disfrutar� de las prestaciones que le otorga el r�gimen de jubilaciones y pensiones y de las que contempla la Ley del Seguro Social, sin poder seguir desempe�ando su servicio y recibiendo su salario, como hasta la fecha de presentaci�n de su demanda lo hab�a venido haciendo, seg�n su propia manifestaci�n. Siendo evidente que la actora de ning�n modo pod�a seguir en sus actividades y percibiendo su salario, y recibir la pensi�n por incapacidad permanente parcial, con base en el convenio mencionado, de manera compatible, sino que para disfrutar de esta �ltima ten�a que haber dejado de laborar, de ah� que la responsable al determinarlo de esa manera, actu� con apego a derecho. Similar criterio se sostuvo por este Tribunal Colegiado, al resolver el juicio de amparo directo n�mero DT. 13291/2002, promovido por el Instituto Mexicano del Seguro Social, en sesi�n de fecha siete de noviembre de dos mil dos."
De las ejecutorias dictadas en los amparos de m�rito, emergi� la tesis cuyo t�tulo y contenido es el siguiente:
"PENSI�N POR INCAPACIDAD PARCIAL PERMANENTE. ES IMPROCEDENTE SU PAGO, CUANDO DICHA INCAPACIDAD PERMITA AL TRABAJADOR AL SERVICIO DEL INSTITUTO MEXICANO DEL SEGURO SOCIAL QUE SUFRE UN RIESGO DE TRABAJO, CONTINUAR LABORANDO Y PERCIBIENDO SU SALARIO (INTERPRETACI�N DE LAS CL�USULAS 89 Y 91 DEL CONTRATO COLECTIVO DE TRABAJO). Es correcta la determinaci�n de la Junta laboral responsable, al emitir el laudo reclamado, en el sentido de que resulta improcedente el pago de la pensi�n por incapacidad parcial permanente del 10% de disminuci�n de su capacidad org�nico-funcional, que reclama la actora, aduciendo que ello implicar�a un doble pago, toda vez que de la interpretaci�n de la cl�usula 89 del contrato colectivo de trabajo que rige las relaciones laborales entre el Instituto Mexicano del Seguro Social y sus trabajadores, se desprende que cuando el riesgo de trabajo produzca una incapacidad permanente parcial, que le permita al empleado seguir laborando en la misma categor�a o en otra, sin perjuicio de su salario, se le pagar� la indemnizaci�n que corresponda conforme a los porcentajes de las tablas de valuaci�n que contiene la Ley Federal del Trabajo, bas�ndose en las prestaciones a que alude la fracci�n I de dicha cl�usula, que establece que al trabajador s�lo se le cubrir� la indemnizaci�n, cuando pueda seguir laborando y percibiendo su salario, pero no que se le tenga que pagar una pensi�n por incapacidad permanente parcial, ya que de la interpretaci�n de la cl�usula 91 del mencionado pacto colectivo, se deduce que si bien el riesgo por accidente o enfermedad de trabajo tiene como consecuencia la incapacidad del trabajador para seguir desempe�ando sus labores, el instituto le pagar� su salario �ntegro y las dem�s prestaciones que conforme al contrato le correspondan, hasta en tanto se declare la incapacidad permanente del empleado, fecha a partir de la cual s�lo disfrutar� de las prestaciones que otorga el r�gimen de jubilaciones y pensiones o de la Ley del Seguro Social. Lo anterior permite concluir que cuando a un trabajador que sufre un riesgo de trabajo se le declara una incapacidad parcial permanente, que le permite continuar laborando y percibiendo su salario, s�lo tendr� derecho al pago de la indemnizaci�n que contempla la fracci�n I de dicha cl�usula, y no a la pensi�n por incapacidad parcial permanente, pues �sta s�lo proceder� al momento en que deje de prestar sus servicios para el instituto demandado, ya que es en este supuesto en el que disfrutar� de las prestaciones que otorga el r�gimen de jubilaciones y pensiones o de la Ley del Seguro Social, en su caso."
CUARTO. Esta Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, estima que s� existe contradicci�n entre las tesis sustentadas por el S�ptimo y el D�cimo Primer Tribunales Colegiados en Materia de Trabajo del Primer Circuito.
En principio, debe se�alarse que los art�culos 107, fracci�n XIII, de la Constituci�n General de la Rep�blica, 197 y 197-A de la Ley de Amparo, regulan la contradicci�n de tesis sobre una misma cuesti�n jur�dica como forma o sistema de integraci�n de jurisprudencia, desprendi�ndose que la tesis a que se refieren no es cualquier apreciaci�n, determinaci�n u opini�n, emitida por el �rgano jurisdiccional en resoluciones definitivas de su competencia, sino el criterio jur�dico de car�cter general y abstracto que sustenta al examinar un punto concreto de derecho controvertido en el asunto que resuelve, cuya hip�tesis, dada su generalidad, puede actualizarse en otros asuntos, y que en t�rminos de lo dispuesto en el art�culo 195 de la Ley de Amparo, debe redactarse de manera sint�tica, controlarse y difundirse, formalidad que de no cumplirse no le priva del car�cter de tesis, en tanto que esta investidura la adquiere por el solo hecho de reunir los requisitos inicialmente enunciados.
Por consiguiente, el criterio plasmado en una ejecutoria constituye una tesis a pesar de que no se haya redactado en la forma establecida ni publicado.
En ese orden de ideas, resulta incuestionable que el hecho de que el criterio sustentado por el S�ptimo Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Primer Circuito, al dictar sentencia en el juicio de amparo directo n�mero 7447/2004, promovido por H�ctor V.�zquez P�rez, en la sesi�n de tres de septiembre de dos mil cuatro, no se encuentre redactado y publicado conforme a lo dispuesto por el art�culo 195 de la Ley de Amparo, no constituye un obst�culo para estimar que en la especie existe la contradicci�n de tesis denunciada con el D�cimo Primer Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Primer Circuito, al resolver los amparos directos n�meros 13291/2002 y 18211/2002, promovidos por el Instituto Mexicano del Seguro Social y M.C.�eda L. en sesi�n de ocho de enero de dos mil tres, que dieron origen a la tesis de rubro "PENSI�N POR INCAPACIDAD PARCIAL PERMANENTE. ES IMPROCEDENTE SU PAGO CUANDO DICHA INCAPACIDAD PERMITA AL TRABAJADOR AL SERVICIO DEL INSTITUTO MEXICANO DEL SEGURO SOCIAL QUE SUFRE UN RIESGO DE TRABAJO, CONTINUAR LABORANDO Y PERCIBIENDO SU SALARIO (INTERPRETACI�N DE LAS CL�USULAS 89 Y 91 DEL CONTRATO COLECTIVO DE TRABAJO)."
Sirve de apoyo a lo anterior, la tesis de jurisprudencia de esta Segunda Sala n�mero 2a./J. 94/2000, consultable en la p�gina 319 del Tomo XII, correspondiente al mes de noviembre de dos mil, del Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta, Novena �poca, que es del tenor siguiente:
"CONTRADICCI�N DE TESIS. SU EXISTENCIA REQUIERE DE CRITERIOS DIVERGENTES PLASMADOS EN DIVERSAS EJECUTORIAS, A PESAR DE QUE NO SE HAYAN REDACTADO NI PUBLICADO EN LA FORMA ESTABLECIDA POR LA LEY. Los art�culos 107, fracci�n XIII, de la Constituci�n General de la Rep�blica, 197 y 197-A de la Ley de Amparo, regulan la contradicci�n de tesis sobre una misma cuesti�n jur�dica como forma o sistema de integraci�n de jurisprudencia, desprendi�ndose que la tesis a que se refieren es el criterio jur�dico sustentado por un �rgano jurisdiccional al examinar un punto concreto de derecho, cuya hip�tesis, con caracter�sticas de generalidad y abstracci�n, puede actualizarse en otros asuntos; criterio que, adem�s, en t�rminos de lo establecido en el art�culo 195 de la citada legislaci�n, debe redactarse de manera sint�tica, controlarse y difundirse, formalidad que de no cumplirse no le priva del car�cter de tesis, en tanto que esta investidura la adquiere por el solo hecho de reunir los requisitos inicialmente enunciados de generalidad y abstracci�n. Por consiguiente, puede afirmarse que no existe tesis sin ejecutoria, pero que ya existiendo �sta, hay tesis a pesar de que no se haya redactado en la forma establecida ni publicado y, en tales condiciones, es susceptible de formar parte de la contradicci�n que establecen los preceptos citados."
As� es, el S�ptimo Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Primer Circuito, al resolver el amparo directo n�mero 7437/2004, promovido por H�ctor V.�zquez P�rez en sesi�n de fecha tres de septiembre de dos mil cuatro, esencialmente estableci� que ni del contenido de la cl�usula 89, fracci�n III, del contrato colectivo de trabajo, ni del art�culo 4o., incisos a) y b), tabla "C", del r�gimen de jubilaciones y pensiones anexo al contrato de trabajo, se desprende que el derecho del trabajador a obtener una pensi�n con motivo de la incapacidad parcial permanente que le fue reconocida, no ri�e con la percepci�n de su salario derivada del trabajo que desempe�a, ya que mientras el pago del salario constituye una retribuci�n a su trabajo, la pensi�n por el riesgo de trabajo sufrido es consecuencia del r�gimen de seguridad social que protege al trabajador ante la realizaci�n de un accidente o enfermedad de trabajo.
Por otro lado, la tesis sostenida por el D�cimo Primer Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Primer Circuito, es del siguiente tenor:
"PENSI�N POR INCAPACIDAD PARCIAL PERMANENTE. ES IMPROCEDENTE SU PAGO, CUANDO DICHA INCAPACIDAD PERMITA AL TRABAJADOR AL SERVICIO DEL INSTITUTO MEXICANO DEL SEGURO SOCIAL QUE SUFRE UN RIESGO DE TRABAJO, CONTINUAR LABORANDO Y PERCIBIENDO SU SALARIO (INTERPRETACI�N DE LAS CL�USULAS 89 Y 91 DEL CONTRATO COLECTIVO DE TRABAJO). Es correcta la determinaci�n de la Junta laboral responsable, al emitir el laudo reclamado, en el sentido de que resulta improcedente el pago de la pensi�n por incapacidad parcial permanente del 10% de disminuci�n de su capacidad org�nico-funcional, que reclama la actora, aduciendo que ello implicar�a un doble pago, toda vez que de la interpretaci�n de la cl�usula 89 del contrato colectivo de trabajo que rige las relaciones laborales entre el Instituto Mexicano del Seguro Social y sus trabajadores, se desprende que cuando el riesgo de trabajo produzca una incapacidad permanente parcial, que le permita al empleado seguir laborando en la misma categor�a o en otra, sin perjuicio de su salario, se le pagar� la indemnizaci�n que corresponda conforme a los porcentajes de las tablas de valuaci�n que contiene la Ley Federal del Trabajo, bas�ndose en las prestaciones a que alude la fracci�n I de dicha cl�usula, que establece que al trabajador s�lo se le cubrir� la indemnizaci�n, cuando pueda seguir laborando y percibiendo su salario, pero no que se le tenga que pagar una pensi�n por incapacidad permanente parcial, ya que de la interpretaci�n de la cl�usula 91 del mencionado pacto colectivo, se deduce que si bien el riesgo por accidente o enfermedad de trabajo tiene como consecuencia la incapacidad del trabajador para seguir desempe�ando sus labores, el instituto le pagar� su salario �ntegro y las dem�s prestaciones que conforme al contrato le correspondan, hasta en tanto se declare la incapacidad permanente del empleado, fecha a partir de la cual s�lo disfrutar� de las prestaciones que otorga el r�gimen de jubilaciones y pensiones o de la Ley del Seguro Social. Lo anterior permite concluir que cuando a un trabajador que sufre un riesgo de trabajo se le declara una incapacidad parcial permanente, que le permite continuar laborando y percibiendo su salario, s�lo tendr� derecho al pago de la indemnizaci�n que contempla la fracci�n I de dicha cl�usula, y no a la pensi�n por incapacidad parcial permanente, pues �sta s�lo proceder� al momento en que deje de prestar sus servicios para el instituto demandado, ya que es en este supuesto en el que disfrutar� de las prestaciones que otorga el r�gimen de jubilaciones y pensiones o de la Ley del Seguro Social, en su caso."
De las transcripciones de las tesis antes realizadas, se advierte que el S�ptimo Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Primer Circuito estableci� que si se declara incapacidad parcial permanente a un trabajador y �ste contin�a laborando, tiene derecho al pago de una pensi�n y el D�cimo Primer Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Primer Circuito se�al� que si se declara incapacidad parcial permanente a un empleado y �ste contin�a desempe�ando un trabajo, no es posible que �ste pueda recibir una pensi�n.
Por lo anterior, es que en el caso concreto s� se cumplen los presupuestos antes se�alados para estimar que existe una contradicci�n de criterios entre Tribunales Colegiados de Circuito, por lo siguiente:
a) Al conocer de los asuntos de sus respectivos �ndices, los tribunales S�ptimo y D�cimo Primero en Materia de Trabajo del Primer Circuito, analizaron una situaci�n jur�dica esencialmente igual, a saber, si el trabajador al que se le determina incapacidad parcial permanente al seguir laborando, tiene derecho a que se le pague una pensi�n.
b) Al resolver la cuesti�n planteada, los aludidos �rganos colegiados arribaron a conclusiones dis�miles, ya que el S�ptimo Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Primer Circuito, al resolver en sesi�n de fecha tres de septiembre de dos mil cuatro el amparo directo n�mero DT. 7447/2004, promovido por H�ctor V.�zquez P�rez, precis� que ni del contenido de la cl�usula 89, fracci�n III, del contrato colectivo de trabajo, ni del art�culo 4o., incisos a) y b), tabla "C", del r�gimen de jubilaciones y pensiones anexo al contrato de trabajo, se desprende que el derecho del trabajador a obtener una pensi�n con motivo de la incapacidad parcial permanente que le fue reconocida, no ri�e con la percepci�n de su salario derivada del trabajo que desempe�a,ya que mientras el pago del salario constituye una retribuci�n a su trabajo, la pensi�n por el riesgo de trabajo sufrido es consecuencia del r�gimen de seguridad social que protege al trabajador ante la realizaci�n de un accidente o enfermedad de trabajo.
c) En cambio, el D�cimo Primer Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Primer Circuito, al resolver en sesi�n de fecha siete de noviembre de dos mil dos y ocho de enero de dos mil tres, los amparos directos n�meros 13291/2002 y DT. 18211/2002, promovidos por el Instituto Mexicano del Seguro Social y M.C.�eda L., determin� que del contenido de las cl�usulas 89, fracci�n III y 91 del contrato colectivo de trabajo, se advierte que al declar�rsele a la actora una incapacidad parcial permanente, s�lo tendr� derecho al pago de la indemnizaci�n que contempla la fracci�n I del contrato citado y que de ning�n modo pod�a seguir en sus actividades y percibiendo su salario, y recibir pensi�n por incapacidad permanente parcial de manera compatible, sino que para disfrutar de esta �ltima ten�a que haber dejado de laborar.
Asimismo, los criterios antes precisados parten de los mismos elementos, a saber:
- Determinar si el trabajador al que se le declara incapacidad parcial permanente que contin�a laborando, debe percibir una pensi�n.
- Para arribar a sus respectivas conclusiones, los �rganos colegiados en cita, parten, entre otras normas, de lo previsto en la cl�usula 89, fracci�n III, del contrato colectivo de trabajo.
En efecto, como ya se precis�, para que una contradicci�n de tesis sea procedente, es necesario que en las resoluciones relativas exista un pronunciamiento respecto de una situaci�n jur�dica esencialmente igual, y que lo afirmado en una se haya negado en la otra o viceversa, por lo que para determinar si efectivamente existe dicha oposici�n, no basta con atender a todos los razonamientos vertidos en las correspondientes actuaciones judiciales, sino que es indispensable identificar las circunstancias de hecho y de derecho que por su enlace l�gico sirven de sustento al criterio respectivo, ya que s�lo cuando existe coincidencia en tales circunstancias, podr� v�lidamente afirmarse que existe una contradicci�n de tesis cuya resoluci�n dar� lugar a un criterio jurisprudencial que por sus caracter�sticas de generalidad y abstracci�n podr� aplicarse a asuntos similares.
De ah� que al estudiar las circunstancias f�cticas y jur�dicas que sirven de sustento a las resoluciones que generan una probable contradicci�n de tesis, la Suprema Corte debe distinguir entre las que por servir de basamento l�gico a los criterios emitidos constituyen verdaderos supuestos que han de presentarse en las determinaciones contradictorias, y entre aquellas que aun cuando aparentemente sirven de base a las consideraciones respectivas, no constituyen un supuesto esencial del criterio emitido.
Por as� estimarlo, conviene precisar que el sistema para la soluci�n de la contradicci�n de tesis proveniente de diversos Tribunales Colegiados de Circuito, tiene por objeto lograr la seguridad jur�dica a trav�s de una tesis de jurisprudencia que decida o supere la discrepancia de las tesis relativas, uniformando el criterio conforme al cual habr�n de resolverse asuntos jur�dicos iguales o semejantes.
En efecto, la finalidad perseguida por el legislador al implementar el sistema de la contradicci�n de tesis para que un tribunal jer�rquicamente superior decida cu�l tesis debe prevalecer con car�cter de jurisprudencia obligatoria, fue la de preservar la unidad en la interpretaci�n de las normas que integran el orden jur�dico nacional, fijando su verdadero sentido y alcance, lo que, a su vez, tiende a garantizar la seguridad jur�dica.
As� las cosas, basta con que los Tribunales Colegiados sostengan posturas diferentes respecto de una cuesti�n jur�dica, e inclusive sus criterios no siempre deben ser necesarios e indefectiblemente expresos, sino que pueden ser impl�citos y, en consecuencia, no comportarse abiertamente, sino simplemente no coincidir para que se den los supuestos de la contradicci�n de tesis.
Esto es, las consideraciones, razonamientos o interpretaciones jur�dicas vertidos en la sentencia, no obstan para determinar que s� existe contradicci�n y decidir cu�l tesis debe prevalecer, cuando los �rganos jurisdiccionales arriban a conclusiones diversas respecto de la sustancia de un mismo problema jur�dico, mientras no se trate de aspectos accidentales o meramente secundarios, ya que para dilucidar cu�l tesis ha de prevalecer, debe existir cuando menos, formalmente, un criterio diverso sobre la misma cuesti�n jur�dica.
Sobre el particular son aplicables los criterios siguientes:
"Octava �poca
"Instancia: Pleno
"Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federaci�n
"N�mero: 81, septiembre de 1994
"Tesis: P. XLIV/94
"P�gina: 42
"TESIS CONTRADICTORIAS. SU CONCEPTO JUR�DICO COMPRENDE LAS QUE LO SEAN DESDE EL PUNTO DE VISTA L�GICO Y TAMBI�N LAS DISCREPANTES. La finalidad perseguida por el Constituyente, de que la Suprema Corte de Justicia unifique los criterios jurisprudenciales, permite considerar que el concepto jur�dico de contradicci�n de tesis que establece la fracci�n XIII del art�culo 107 constitucional, en relaci�n con los art�culos 192, �ltimo p�rrafo, 197 y 197-A, de la Ley de Amparo, comprende no s�lo aquellas tesis que desde el punto de vista puramente l�gico son contrarias o contradictorias, esto es, que enuncian juicios sobre el mismo sujeto con predicados radicalmente opuestos, sino tambi�n las que sin llegar a tal extremo, alcanzan predicados discrepantes o divergentes entre s�, en relaci�n con el mismo sujeto, en condiciones esencialmente iguales y bajo la vigencia de las mismas disposiciones."
"Novena �poca
"Instancia: Segunda Sala
"Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta
"Tomo: II, septiembre de 1995
"Tesis: 2a. LXXVIII/95
"P�gina: 372
"CONTRADICCI�N DE TESIS. PROCEDE SU AN�LISIS AUNQUE UNO DE LOS CRITERIOS DIVERGENTES SEA IMPL�CITO, SIEMPRE Y CUANDO EL SENTIDO DE �STE PUEDA DEDUCIRSE INDUBITABLEMENTE. El hecho de que uno de los criterios divergentes materia de la contradicci�n de tesis denunciada, sea impl�cito, no impide que pueda analizarse y resolverse la contradicci�n planteada, pero para que la divergencia tenga jur�dicamente los mismos efectos que un desacuerdo expreso al resolver cuestiones esencialmente iguales, se requiere que el sentido atribuido al criterio t�cito sea indubitable."
"Novena �poca
"Instancia: Pleno
"Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta
"Tomo: XIII, abril de 2001
"Tesis: P./J. 27/2001
"P�gina: 77
"CONTRADICCI�N DE TESIS. PARA QUE PROCEDA LA DENUNCIA BASTA QUE EN LAS SENTENCIA SE SUSTENTEN CRITERIOS DISCREPANTES. Los art�culos 107, fracci�n XIII, de la Constituci�n Federal, 197 y 197-A de la Ley de Amparo establecen el procedimiento para dirimir las contradicciones de tesis que sustenten los Tribunales Colegiados de Circuito o las S. de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n. El vocablo ?tesis? que se emplea en dichos dispositivos debe entenderse en un sentido amplio, o sea, como la expresi�n de un criterio que se sustenta en relaci�n con un tema determinado por los �rganos jurisdiccionales en su quehacer legal de resolver los asuntos que se someten a su consideraci�n, sin que sea necesario que est� expuesta de manera formal, mediante una redacci�n especial, en la que se distinga un rubro, un texto, los datos de identificaci�n del asunto en donde se sostuvo y, menos a�n, que constituya jurisprudencia obligatoria en los t�rminos previstos por los art�culos 192 y 193 de la Ley de Amparo, porque ni la Ley Fundamental ni la ordinaria establecen esos requisitos. Por tanto, para denunciar una contradicci�n de tesis, basta con que se hayan sustentado criterios discrepantes sobre la misma cuesti�n por S. de la Suprema Corte o Tribunales Colegiados de Circuito, en resoluciones dictadas en asuntos de su competencia."
QUINTO. El criterio que debe prevalecer es el que se sustenta en la presente resoluci�n, conforme a lo siguiente:
En principio, conviene tener presente que al tenor de lo expuesto en el considerando que antecede, el punto concreto de contradicci�n que debe dilucidar esta Segunda Sala, de acuerdo a lo expresamente planteado al tribunal contendiente, consiste en:
Determinar si cuando a un trabajador del Instituto Mexicano del Seguro Social que sufre un riesgo de trabajo se le declara una incapacidad parcial permanente que le permite continuar laborando tiene derecho a percibir adem�s de su salario una pensi�n por el riesgo sufrido.
En primer t�rmino, se debe se�alar que la Ley Federal del Trabajo en sus art�culos 477 al 480, regula lo relativo a las incapacidades producidas con motivo de los riesgos de trabajo, y en los art�culos 483 y 484, al pago de indemnizaciones, al se�alar:
"Art�culo 477. Cuando los riesgos se realizan pueden producir:
"I. Incapacidad temporal;
"II. Incapacidad permanente parcial;
"III. Incapacidad permanente total; y
"IV. La muerte."
"Art�culo 478. Incapacidad temporal es la p�rdida de facultades o aptitudes que imposibilita parcial o totalmente a una persona para desempe�ar su trabajo por alg�n tiempo."
"Art�culo 479. Incapacidad permanente parcial es la disminuci�n de las facultades o aptitudes de una persona para trabajar."
"Art�culo 480. Incapacidad permanente total es la p�rdida de facultades o aptitudes de una persona que la imposibilita para desempe�ar cualquier trabajo por el resto de su vida."
En relaci�n con las indemnizaciones, la citada ley establece:
"Art�culo 483. Las indemnizaciones por riesgos de trabajo que produzcan incapacidades, se pagar�n directamente al trabajador.
"En los casos de incapacidad mental, comprobados ante la Junta, la indemnizaci�n se pagar� a la persona o personas, de las se�aladas en el art�culo 501, a cuyo cuidado quede; en los casos de muerte del trabajador, se observar� lo dispuesto en el art�culo 115."
"Art�culo 484. Para determinar las indemnizaciones a que se refiere este t�tulo, se tomar� como base el salario diario que perciba el trabajador al ocurrir el riesgo y los aumentos posteriores que correspondan al empleo que desempe�aba, hasta que se determine el grado de la incapacidad, el de la fecha en que se produzca la muerte o el que percib�a al momento de su separaci�n de la empresa."
Como se advierte de lo antes expuesto, la Ley Federal del Trabajo clasifica las diversas incapacidades que pueden producir los riesgos de trabajo: incapacidad temporal (p�rdida de facultades o aptitudes que imposibilitan parcial o temporalmente a una persona para desempe�ar su trabajo por alg�n tiempo); la incapacidad permanente parcial (la cual provoca la disminuci�n de las facultades o aptitudes de una persona para trabajar en forma permanente); y la incapacidad total permanente (p�rdida absoluta de facultades o aptitudes de una persona que la imposibilita para desempe�ar cualquier trabajo por el resto de su vida).
Y en relaci�n con la indemnizaci�n, indica la citada ley los supuestos en que se pagar� al trabajador.
Por su parte, la Ley del Seguro Social establece:
"Art�culo 58. El asegurado que sufra un riesgo de trabajo tiene derecho a las siguientes prestaciones en dinero:
"I. Si lo incapacita para trabajar recibir� mientras dure la inhabilitaci�n, el cien por ciento del salario en que estuviese cotizando en el momento de ocurrir el riesgo.
"...
"II. Al declararse la incapacidad permanente total del asegurado, �ste recibir� una pensi�n mensual definitiva equivalente al setenta por ciento del salario en que estuviere cotizando en el momento de ocurrir el riesgo. ...
"III. Si la incapacidad declarada es permanente parcial, superior al cincuenta por ciento, el asegurado recibir� una pensi�n que ser� otorgada por la instituci�n de seguros que elija en los t�rminos de la fracci�n anterior.
"El monto de la pensi�n se calcular� conforme a la tabla de valuaci�n de incapacidad contenida en la Ley Federal de Trabajo, tomando como base el monto de la pensi�n que corresponder�a la incapacidad permanente total. ..."
"Art�culo 61. Al declararse la incapacidad permanente, sea parcial o total, se conceder� al trabajador asegurado la pensi�n que le corresponda, con car�cter provisional, por un periodo de adaptaci�n de dos a�os. ..."
Ahora bien, si en el caso espec�fico se trata de un trabajador del Instituto Mexicano del Seguro Social, sus relaciones laborales se regir�n por el contrato colectivo de trabajo vigente en el ejercicio correspondiente.
En la especie, desde el juicio natural, as� como en los Tribunales Colegiados de Circuito, se parti� de la interpretaci�n de la cl�usula 89, fracci�n III, del citado contrato colectivo de trabajo, que dispone lo siguiente:
"Cl�usula 89. Indemnizaciones:
"...
"III. Incapacidad parcial y permanente. Cuando el riesgo profesional produzca incapacidad parcial y permanente que permita seguir laborando en la misma categor�a o en otra, sin perjuicio de su salario, se pagar� al trabajador la indemnizaci�n que corresponda conforme a los porcentajes de las tablas de valuaci�n que contiene la Ley Federal del Trabajo, basados en las prestaciones a que alude la fracci�n I de esta cl�usula."
Conviene tambi�n reproducir la cl�usula 91 del aludido contrato colectivo de trabajo, que precisa:
"Cl�usula 91. Subsidio en riesgos de trabajo. En caso de accidentes o enfermedades de trabajo, que incapaciten a un trabajador para desempe�ar sus labores, el instituto le pagar� salario �ntegro y las dem�s prestaciones que conforme al presente contrato le correspondan, hasta en tanto se declare la incapacidad permanente del trabajador, fecha a partir de la cual s�lo disfrutar� de las prestaciones que otorga el r�gimen de jubilaciones y pensiones o de la Ley del Seguro Social en su caso."
De la interpretaci�n de la primera de las cl�usulas transcritas, se desprende que cuando el riesgo de trabajo produzca una incapacidad permanente parcial que le permita al empleado seguir laborando en la misma categor�a o en otra sin perjuicio de su salario, se le pagar� la indemnizaci�n que corresponda conforme a los porcentajes de las tablas de valuaci�n que contiene la Ley Federal del Trabajo, bas�ndose en las prestaciones a que alude la fracci�n I de dicha cl�usula, la que establece que al trabajador s�lo se le cubrir� la indemnizaci�n, cuando pueda seguir laborando y percibiendo su salario, pero no que se le tenga que pagar una pensi�n por incapacidad permanente parcial.
Y de la segunda de las cl�usulas, se deduce que si bien el riesgo por accidente o enfermedad de trabajo tiene como consecuencia la incapacidad del trabajador para seguir desempe�ando sus labores, el instituto le pagar� salario �ntegro y las dem�s prestaciones que conforme al contrato le correspondan, hasta en tanto se declare la incapacidad permanente del empleado, fecha a partir de la cual s�lo disfrutar� de las prestaciones que otorga el r�gimen de jubilaciones y pensiones o de la Ley del Seguro Social.
Por otra parte, el r�gimen de jubilaciones y pensiones aludido en el art�culo 4o. del r�gimen de jubilaciones y pensiones, establece las cuant�as de las pensiones por riesgo de trabajo, al contemplar las tablas que contienen los porcentajes que le corresponde a un trabajador de acuerdo a los a�os que le prest� sus servicios al Instituto Mexicano del Seguro Social, y el numeral 5o. del mencionado r�gimen, estatuye los conceptos que integran el salario de un empleado para efectos de la pensi�n, es decir, que en los mencionados preceptos se establece la forma en que el demandado pagar� a los trabajadores que tengan derecho a una pensi�n por incapacidad permanente parcial dicha prestaci�n.
Por lo que del contenido de las mencionadas cl�usulas se colige que la actora al declar�rsele una incapacidad permanente parcial con base en el convenio celebrado entre la trabajadora y el instituto demandado, conforme a la fracci�n III de la cl�usula 89 del contrato colectivo, s�lo tendr� derecho al pago de la indemnizaci�n que contempla la fracci�n I de dicha cl�usula, y por su parte la cl�usula 91 del citado pacto, establece que en caso de determin�rsele una incapacidad, �nicamente y hasta en tanto no se le declare la incapacidad, recibir� su salario y las dem�s prestaciones que le correspondan conforme al contrato colectivo, pero una vez que se le determine la incapacidad, ser� a partir de la fecha en que se le decrete que s�lo disfrutar� de las prestaciones que le otorga el r�gimen de jubilaciones y pensiones, y de las que contempla la Ley del Seguro Social, sin poder seguir desempe�ando su servicio y recibiendo su salario.
Por tanto, es evidente que el trabajador a quien se le declar� una incapacidad parcial permanente, de ning�n modo pod�a seguir en sus actividades y percibiendo su salario, y recibir la pensi�n por incapacidad permanente parcial, con base en el convenio mencionado, de manera compatible, sino que para disfrutar de esta �ltima, ten�a que haber dejado de laborar.
As� es, la Ley del Seguro Social, el contrato colectivo de trabajo que rige las relaciones entre el Instituto Mexicano del Seguro Social y sus trabajadores, as� como el r�gimen de jubilaciones y pensiones, establecen los supuestos en los que procede el pago de una pensi�n.
La Ley del Seguro Social se�ala:
"Art�culo 170. P.�n garantizada es aquella que el Estado asegura a quienes re�nan los requisitos se�alados en los art�culos 154 y 162 de esta ley y su monto mensual ser� el equivalente a un salario m�nimo general para el Distrito Federal, en el momento en que entre en vigor esta ley, cantidad que se actualizar� anualmente, en el mes de febrero, conforme al �ndice Nacional de Precios al Consumidor, para garantizar el poder adquisitivo de dicha pensi�n."
"Art�culo 171. El asegurado, cuyos recursos acumulados en su cuenta individual resulten insuficientes para contratar una renta vitalicia o un retiro programado que le asegure el disfrute de una pensi�n garantizada y la adquisici�n de un seguro de sobrevivencia para sus beneficiarios, en los porcentajes del cap�tulo V de este t�tulo, recibir� del Gobierno Federal una aportaci�n complementaria suficiente para el pago de las pensiones correspondientes, mismas que se otorgar�n en los siguientes t�rminos:
"I. La pensi�n de viudez ser� igual al noventa por ciento de la que estuviese gozando el pensionado al fallecer;
"II. La pensi�n del hu�rfano de padre o madre ser� igual al veinte por ciento de la pensi�n que el asegurado estuviese gozando al fallecer. Si el hu�rfano lo fuera de padre y madre, se le otorgar� en las mismas condiciones una pensi�n igual al treinta por ciento de la misma base.
"Si al iniciarse la pensi�n de orfandad el hu�rfano lo fuera de padre o de madre y posteriormente falleciera el otro progenitor, la pensi�n de orfandad se aumentar� del veinte al treinta por ciento de la base se�alada, a partir de la fecha de la muerte del ascendiente, y
"III. Si no existieran beneficiarios con derecho a pensi�n conforme a lo previsto en las fracciones I y II anteriores, �sta se otorgar� a cada uno de los ascendientes que depend�an econ�micamente del pensionado fallecido, por una cantidad igual al veinte por ciento de la pensi�n que el asegurado estuviese gozando al fallecer.
"En estos casos, la Administradora de Fondos para el Retiro continuar� con la administraci�n de la cuenta individual del pensionado y efectuar� retiros con cargo al saldo acumulado para el pago de la pensi�n garantizada, en los t�rminos que determine la Comisi�n Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro."
"Art�culo 172. El Gobierno Federal con recursos propios complementarios a los de la cuenta individual correspondiente, cubrir� la pensi�n garantizada, por conducto del instituto.
"Eltrabajador asegurado deber� solicitarla al instituto y acreditar tener derecho a ella. Por su parte la Administradora de Fondos para el Retiro est� obligada a proporcionar la informaci�n que el propio instituto le requiera para este efecto.
"Agotados los recursos de la cuenta individual, la Administradora de Fondos para el Retiro, notificar� este hecho al instituto con la finalidad de que �ste contin�e otorgando la pensi�n m�nima garantizada.
"Una vez agotados los recursos la pensi�n ser� cubierta directamente por el instituto, con los recursos que para tal efecto le debe proporcionar el Gobierno Federal."
"Art�culo 172 A. A la muerte del pensionado por cesant�a en edad avanzada o vejez que estuviere gozando de una pensi�n garantizada, el instituto deber� contratar una renta vitalicia que cubra la pensi�n correspondiente conforme a lo previsto en las fracciones I a III del art�culo 171 de esta ley, a favor de los beneficiarios con la aseguradora que �stos elijan.
"A efecto de lo anterior, el instituto deber� informar del fallecimiento a la Administradora de Fondos para el Retiro que, en su caso, estuviere pagando la pensi�n, y observarse lo siguiente:
"I. La Administradora de Fondos para el Retiro deber� entregar al instituto los recursos que hubiere en la cuenta individual del pensionado fallecido, los cuales se destinar�n al pago del monto constitutivo de la renta vitalicia de los beneficiarios, y
"II. El Gobierno Federal, por conducto del instituto, deber� aportar los recursos faltantes para el pago del monto constitutivo de la mencionada renta vitalicia."
"Art�culo 173. El instituto suspender� el pago de la pensi�n garantizada cuando el pensionado reingrese a un trabajo sujeto al r�gimen obligatorio.
"El pensionado por cesant�a en edad avanzada o vejez que disfrute de una pensi�n garantizada no podr� recibir otra de igual naturaleza.
"La pensi�n que corresponda a los beneficiarios del pensionado fallecido, se entregar� a �stos aun cuando estuvieran gozando de otra pensi�n de cualquier naturaleza."
Los art�culos 154 y dem�s relativos a la pensi�n a que alude el numeral 170 antes reproducido, son del siguiente tenor:
"Art�culo 154. Para los efectos de esta ley existe cesant�a en edad avanzada cuando el asegurado quede privado de trabajos remunerados a partir de los sesenta a�os de edad.
"Para gozar de las prestaciones de este ramo se requiere que el asegurado tenga reconocidas ante el instituto un m�nimo de mil doscientos cincuenta cotizaciones semanales.
"El trabajador cesante que tenga sesenta a�os o m�s y no re�na las semanas de cotizaci�n se�aladas en el p�rrafo precedente, podr� retirar el saldo de su cuenta individual en una sola exhibici�n o seguir cotizando hasta cubrir las semanas necesarias para que opere su pensi�n.
"En este caso, si el asegurado tiene cotizadas un m�nimo de setecientas cincuenta semanas tendr� derecho a las prestaciones en especie del seguro de enfermedades y maternidad, en los t�rminos del cap�tulo IV de este t�tulo."
"Art�culo 155. La contingencia consistente en la cesant�a en edad avanzada, obliga al instituto al otorgamiento de las prestaciones siguientes:
"I.P.�n;
"II. Asistencia m�dica, en los t�rminos del cap�tulo IV de este t�tulo;
"III. Asignaciones familiares, y
"IV. Ayuda asistencial."
"Art�culo 156. El derecho al goce de la pensi�n de cesant�a en edad avanzada comenzar� desde el d�a en que el asegurado cumpla con los requisitos se�alados en el art�culo 154 de esta ley, siempre que solicite el otorgamiento de dicha pensi�n y acredite haber quedado privado de trabajo, si no fue recibido en el instituto el aviso de baja."
"Art�culo 157. Los asegurados que re�nan los requisitos establecidos en esta secci�n podr�n disponer de su cuenta individual con el objeto de disfrutar de una pensi�n de cesant�a en edad avanzada. Para tal prop�sito podr� optar por alguna de las alternativas siguientes:
"I. Contratar con la instituci�n de seguros de su elecci�n una renta vitalicia, que se actualizar� anualmente en el mes de febrero conforme al �ndice Nacional de Precios al Consumidor, y
"II. Mantener el saldo de su cuenta individual en una Administradora de Fondos para el Retiro y efectuar con cargo a �ste, retiros programados.
"Ambos supuestos se sujetar�n a lo establecido en esta ley y de conformidad con las reglas de car�cter general que expida la Comisi�n Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro.
"El asegurado que opte por la alternativa prevista en la fracci�n II podr�, en cualquier momento, contratar una renta vitalicia de acuerdo a lo dispuesto en la fracci�n I. El asegurado no podr� optar por la alternativa se�alada si la renta mensual vitalicia a convenirse fuera inferior a la pensi�n garantizada."
"Art�culo 158. El asegurado podr� pensionarse antes de cumplir las edades establecidas, siempre y cuando la pensi�n que se le calcule en el sistema de renta vitalicia sea superior en m�s del treinta por ciento de la pensi�n garantizada, una vez cubierta la prima del seguro de sobrevivencia para sus beneficiarios.
"El pensionado tendr� derecho a recibir el excedente de los recursos acumulados en su cuenta individual en una o varias exhibiciones, solamente si la pensi�n que se le otorgue es superior en m�s del treinta por ciento de la pensi�n garantizada, una vez cubierta la prima del seguro de sobrevivencia para sus beneficiarios. La disposici�n de la cuenta as� como de sus rendimientos estar� exenta del pago de contribuciones.
"Lo dispuesto en este art�culo es aplicable al ramo de vejez."
"Art�culo 159. Para efectos de esta ley, se entender� por:
"I. Cuenta individual, aquella que se abrir� para cada asegurado en las Administradoras de Fondos para el Retiro, para que se depositen en la misma las cuotas obrero-patronales y estatal por concepto del seguro de retiro, cesant�a en edad avanzada y vejez, as� como los rendimientos. La cuenta individual se integrar� por las subcuentas: de retiro, cesant�a en edad avanzada y vejez; de vivienda y de aportaciones voluntarias.
"Respecto de la subcuenta de vivienda las Administradoras de Fondos para el Retiro deber�n hacer entrega de los recursos al Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores en los t�rminos de su propia ley.
"II. Individualizar, el proceso mediante el cual se identifica la parte que se abona a las subcuentas correspondientes a cada trabajador de los pagos efectuados por el patr�n y el Estado, as� como los rendimientos financieros que se generen.
"III.P.�n, la renta vitalicia o el retiro programado.
"IV. Renta vitalicia, el contrato por el cual la aseguradora a cambio de recibir los recursos acumulados en la cuenta individual se obliga a pagar peri�dicamente una pensi�n durante la vida del pensionado.
"V. Retiros programados, la modalidad de obtener una pensi�n fraccionando el monto total de los recursos de la cuenta individual, para lo cual se tomar� en cuenta la esperanza de vida de los pensionados, as� como los rendimientos previsibles de los saldos.
"VI. Seguro de sobrevivencia, aquel que se contrata por los pensionados, por riesgos de trabajo, por invalidez, por cesant�a en edad avanzada o por vejez, con cargo a los recursos de la suma asegurada, adicionada a los recursos de la cuenta individual a favor de sus beneficiarios para otorgarles la pensi�n, ayudas asistenciales y dem�s prestaciones en dinero previstas en los respectivos seguros, mediante la renta que se les asignar� despu�s del fallecimiento del pensionado, hasta la extinci�n legal de las pensiones.
"VII. Monto constitutivo es la cantidad de dinero que se requiere para contratar los seguros de renta vitalicia y de sobrevivencia con una instituci�n de seguros.
"VIII. Suma asegurada es la cantidad que resulta de restar al monto constitutivo el saldo de la cuenta individual del trabajador.
"La renta vitalicia y el seguro de sobrevivencia, que otorguen de acuerdo a lo previsto en los seguros de riesgos de trabajo, invalidez y vida y retiro, cesant�a en edad avanzada y vejez, las instituciones de seguros se sujetar�n a las reglas de car�cter general que expida la Comisi�n Nacional de Seguros y Fianzas, oyendo previamente la opini�n de la Comisi�n Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro."
"Art�culo 160. El pensionado que se encuentre disfrutando de una pensi�n de cesant�a en edad avanzada, no tendr� derecho a una posterior de vejez o de invalidez."
"Art�culo 161. El ramo de vejez da derecho al asegurado al otorgamiento de las siguientes prestaciones:
"I.P.�n;
"II. Asistencia m�dica, en los t�rminos del cap�tulo IV de este t�tulo;
"III. Asignaciones familiares, y
"IV. Ayuda asistencial."
Y respecto del art�culo 170 tambi�n citado en el numeral aludido, as� como los dem�s relativos a la pensi�n garantizada, se se�ala:
"Art�culo 170. P.�n garantizada es aquella que el Estado asegura a quienes re�nan los requisitos se�alados en los art�culos 154 y 162 de esta ley y su monto mensual ser� el equivalente a un salario m�nimo general para el Distrito Federal, en el momento en que entre en vigor esta ley, cantidad que se actualizar� anualmente, en el mes de febrero, conforme al �ndice Nacional de Precios al Consumidor, para garantizar el poder adquisitivo de dicha pensi�n."
"Art�culo 171. El asegurado, cuyos recursos acumulados en su cuenta individual resulten insuficientes para contratar una renta vitalicia o un retiro programado que le asegure el disfrute de una pensi�n garantizada y la adquisici�n de un seguro de sobrevivencia para sus beneficiarios, en los porcentajes del cap�tulo V de este t�tulo, recibir� del Gobierno Federal una aportaci�n complementaria suficiente para el pago de las pensiones correspondientes, mismas que se otorgar�n en los siguientes t�rminos:
"I. La pensi�n de viudez ser� igual al noventa por ciento de la que estuviese gozando el pensionado al fallecer;
"II. La pensi�n del hu�rfano de padre o madre ser� igual al veinte por ciento de la pensi�n que el asegurado estuviese gozando al fallecer. Si el hu�rfano lo fuera de padre y madre, se le otorgar� en las mismas condiciones una pensi�n igual al treinta por ciento de la misma base.
"Si al iniciarse la pensi�n de orfandad el hu�rfano lo fuera de padre o de madre y posteriormente falleciera el otro progenitor, la pensi�n de orfandad se aumentar� del veinte al treinta por ciento de la base se�alada, a partir de la fecha de la muerte del ascendiente, y
"III. Si no existieran beneficiarios con derecho a pensi�n conforme a lo previsto en las fracciones I y II anteriores, �sta se otorgar� a cada uno de los ascendientes que depend�an econ�micamente del pensionado fallecido, por una cantidad igual al veinte por ciento de la pensi�n que el asegurado estuviese gozando al fallecer.
"En estos casos, la Administradora de Fondos para el Retiro continuar� con la administraci�n de la cuenta individual del pensionado y efectuar� retiros con cargo al saldo acumulado para el pago de la pensi�n garantizada, en los t�rminos que determine la Comisi�n Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro."
"Art�culo 172. El Gobierno Federal con recursos propios complementarios a los de la cuenta individual correspondiente, cubrir� la pensi�n garantizada, por conducto del instituto.
"El trabajador asegurado deber� solicitarla al instituto y acreditar tener derecho a ella. Por su parte la Administradora de Fondos para el Retiro est� obligada a proporcionar la informaci�n que el propio instituto le requiera para este efecto.
"Agotados los recursos de la cuenta individual, la Administradora de Fondos para el Retiro, notificar� este hecho al instituto con la finalidad de que �ste contin�e otorgando la pensi�n m�nima garantizada.
"Una vez agotados los recursos la pensi�n ser� cubierta directamente por el instituto, con los recursos que para tal efecto le debe proporcionar el Gobierno Federal."
"Art�culo 172 A. A la muerte del pensionado por cesant�a en edad avanzada o vejez que estuviere gozando de una pensi�n garantizada, el instituto deber� contratar una renta vitalicia que cubra la pensi�n correspondiente conforme a lo previsto en las fracciones I a III del art�culo 171 de esta ley, a favor de los beneficiarios con la aseguradora que �stos elijan.
"A efecto de lo anterior, el instituto deber� informar del fallecimiento a la Administradora de Fondos para el Retiro que, en su caso, estuviere pagando la pensi�n, y observarse lo siguiente:
"I. La Administradora de Fondos para el Retiro deber� entregar al instituto los recursos que hubiere en la cuenta individual del pensionado fallecido, los cuales se destinar�n al pago del monto constitutivo de la renta vitalicia de los beneficiarios, y
"II. El Gobierno Federal, por conducto del instituto, deber� aportar los recursos faltantes para el pago del monto constitutivo de la mencionada renta vitalicia."
"Art�culo 173. El instituto suspender� el pago de la pensi�n garantizada cuando el pensionado reingrese a un trabajo sujeto al r�gimen obligatorio.
"El pensionado por cesant�a en edad avanzada o vejez que disfrute de una pensi�n garantizada no podr� recibir otra de igual naturaleza.
"La pensi�n que corresponda a los beneficiarios del pensionado fallecido, se entregar� a �stos aun cuando estuvieran gozando de otra pensi�n de cualquier naturaleza."
Por otra parte, el contrato colectivo de trabajo que rige las relaciones laborales entre el Instituto Mexicano del Seguro Social y sus trabajadores en la cl�usula 91, establece que si bien el riesgo por accidente o enfermedad de trabajo tiene como consecuencia la incapacidad del trabajador para seguir desempe�ando sus labores, el instituto le pagar� su salario �ntegro y las dem�s prestaciones que conforme al contrato le correspondan, hasta en tanto se declare la incapacidad permanente del empleado, fecha a partir de la cual s�lo disfrutar� de las prestaciones que otorgue el r�gimen de jubilaciones y pensiones o de la Ley del Seguro Social.
En relaci�n con la prestaci�n multicitada, el r�gimen en la parte que interesa se�ala:
"Art�culo 1o. El r�gimen de jubilaciones y pensiones para los trabajadores del instituto es un estatuto que crea una protecci�n m�s amplia y que complementa al plan de pensiones determinado por la Ley del Seguro Social, en los seguros de invalidez, vejez, edad avanzada y muerte y en el de riesgos de trabajo.
"Las jubilaciones o pensiones que se otorguen conforme al presente r�gimen comprenden, respecto de los trabajadores, su doble car�cter de asegurado y de trabajador del instituto."
"Art�culo 2o. El r�gimen de jubilaciones y pensiones comprende obligatoriamente a todos los trabajadores del instituto."
"Art�culo 3o. El complemento a que se refiere el art�culo 1o., estar� constituido por la diferencia entre el alcance que corresponda conforme a la Ley del Seguro Social, considerando asignaciones familiares y/o ayudas asistenciales y el que otorga el presente r�gimen."
"Art�culo 4o. Las cuant�as de las jubilaciones o pensiones, se determinar�n con base en los factores siguientes:
"a) Los a�os de servicios prestados por el trabajador al instituto.
"b) El �ltimo salario que el trabajador disfrutaba al momento de la jubilaci�n o pensi�n, integrado como lo se�ala el art�culo 5o. de este r�gimen.
"La aplicaci�n de ambos se har� conforme a las tablas siguientes:

Ver tablas


"En los casos de pensiones, las fracciones de a�os de servicios mayores de 3 meses se considerar�n como 6 meses cumplidos, para los efectos de aplicar el porcentaje correspondiente.
"Para los mismos fines las fracciones mayores de 6 meses se considerar�n como un a�o cumplido."
"Art�culo 5o. Los conceptos que integran el salario bases son:
"a) Sueldo tabular;
"b) Ayuda de renta;
"c) Antig�edad;
"d) Cl�usula 86;
"e) Despensa;
"f) Alto costo de vida;
"g) Zona aislada;
"h) Horario discontinuo;
"i) Cl�usula 86 Bis;
"j) Compensaci�n por docencia;
"k) A.�n integral continua;
"l) A.; y,
"m) Ayuda para libros
"Trat�ndose de jubilaciones, pensiones por edad avanzada y vejez, los conceptos alto costo de vida, zona aislada, horario discontinuo, infectocontagiosidad, emanaciones radiactivas, compensaci�n por docencia y ayuda para libros, formar�n parte del salario base cuando se hubieren percibido y aportado sobre ellos al fondo de jubilaciones y pensiones, durante los �ltimos cinco a�os y se perciban a la fecha del otorgamiento de la jubilaci�n o pensi�n.
"Asimismo, respecto a las pensiones por invalidez los conceptos mencionados en el p�rrafo anterior formar�n parte del salario base, si se hubieren percibido y aportado sobre ellos durante los �ltimos tres a�os y se perciban a la fecha del otorgamiento de la pensi�n.
"Las limitaciones se�aladas en los p�rrafos que anteceden, no regir�n en los casos de pensi�n por riesgo de trabajo.
"En todo caso, el salario base tendr� como l�mite el equivalente al establecido para la categor�a de m�dico familiar 8.0 horas m�s las prestaciones que le sean inherentes y de acuerdo a la zona en la que se preste el servicio y a la antig�edad del trabajador.
"Para determinar el monto de la cuant�a b�sica de la jubilaci�n o pensi�n, el salario base que resulte se disminuir� en cantidades equivalentes a las correspondientes a:
"a) La suma que se deduce a los trabajadores activos por concepto de impuesto sobre productos del trabajo;
"b) Fondo de jubilaciones y pensiones; y
"c) Cuota sindical
"Para determinar el monto mensual de la jubilaci�n o pensi�n, a la cuant�a b�sica se le aplicar� el porcentaje correspondiente de acuerdo a las tablas contenidas en el art�culo 4o. de este r�gimen."
"Art�culo 6o. Los jubilados y pensionados bajo el presente r�gimen recibir�n mensualmente, por concepto de aguinaldo, un 25% (veinticinco por ciento) del monto de la jubilaci�n o pensi�n que se encuentren percibiendo independientemente de lo se�alado en el art�culo 22."
"Art�culo 7o. Anualmente, en el mes de julio los jubilados y pensionados recibir�n por concepto de fondo de ahorro, el equivalente al n�mero de d�as a que se refiere la cl�usula 144 del contrato colectivo de trabajo vigente, del monto mensual de la jubilaci�n o pensi�n y ser� proporcional al tiempo que tenga como jubilado o pensionado, computado del 1o. de julio al 30 de junio del a�o siguiente, siempre y cuando re�nan los requisitos siguientes:
"Que el jubilado o pensionado por edad avanzada o vejez, hubiere aportado por el concepto de Fondo de Ahorro al Fondo de Jubilaciones y P.ones, durante los �ltimos cinco a�os inmediatamente anteriores a la fecha del disfrute de la jubilaci�n o pensi�n.
"Que el pensionado por invalidez hubiere aportado durante los �ltimos tres a�os inmediatamente anteriores al otorgamiento de la pensi�n, por concepto de Fondo de Ahorro al Fondo de Jubilaciones y P.ones.
"En los casos en que no se re�nan los requisitos del tiempo de aportaci�n se�alados en los p�rrafos que anteceden, el pago se efectuar� en proporci�n al periodo de aportaci�n al Fondo del R�gimen de Jubilaciones y P.ones, por el concepto de Fondo de Ahorro.
"Las anteriores limitaciones no regir�n en los casos de pensionados por riesgo de trabajo."
"Art�culo 8o. El trabajador que cumpla 60 a�os de edad y tenga reconocido un m�nimo de 10 a�os al servicio del instituto, adquiere el derecho incondicional a la pensi�n por edad avanzada.
"El trabajador que haya cumplido 60 a�os de edad y tenga reconocido un m�nimo de 10 a�os al servicio del instituto, podr� diferir el ejercicio de su derecho a la concesi�n de la pensi�n por edad avanzada, hasta los 65 a�os. Por cada a�o de diferimiento del goce de la pensi�n por edad avanzada, ser� aumentado su monto mensual en un 1% (uno por ciento), del salario base.
"El trabajador que cumpla 65 a�os deedad, tendr� derecho al otorgamiento de la pensi�n de vejez, siempre y cuando tenga un m�nimo de 10 a�os de servicios al instituto."
"Art�culo 9o. Al trabajador con 30 a�os de servicios al instituto sin l�mite de edad que desee su jubilaci�n, le ser� otorgada �sta con la cuant�a m�xima fijada en la tabla ?A? del art�culo 4o. del presente r�gimen.
"El monto mensual de la jubilaci�n se integrar� con el importe que resulte de la pensi�n de vejez, sin el requisito de edad, incluyendo asignaciones familiares y/o ayudas asistenciales, conforme a la Ley del Seguro Social y el complemento de acuerdo al presente r�gimen, hasta alcanzar el tope m�ximo que fija la tabla ?A? del art�culo 4o. del propio r�gimen de jubilaciones y pensiones.
"La jubilaci�n por a�os de servicios, comprende respecto de los trabajadores, su doble car�cter de asegurado y de trabajador del instituto."
"Art�culo 10. Para los efectos de este r�gimen, el estado de invalidez se configura en los t�rminos del art�culo 128 de la Ley del Seguro Social y las cl�usulas 41, fracci�n II y 57 del contrato colectivo de trabajo.
"La incapacidad proveniente de un riesgo de trabajo, se configura en los t�rminos de los art�culos 48, 49, 50, 52 y 62 de la Ley del Seguro Social y cl�usulas 87 y 89, fracciones II y III del contrato colectivo de trabajo."
"Art�culo 11. Cuando se declare una incapacidad permanente proveniente de un riesgo de trabajo, las prestaciones que se otorguen al trabajador ser�n calculadas de acuerdo a la tabla ?C? del art�culo 4o. de este r�gimen. Igualmente cuando ocurra la muerte de un trabajador por causa de un riesgo de trabajo, los porcentajes que se tomar�n en cuenta para las pensiones de viudez, orfandad y ascendencia, ser�n los establecidos en la tabla ?C? del art�culo 4o. del propio r�gimen, en relaci�n con el art�culo 15 del mismo."
"Art�culo 12. El trabajador que sea jubilado o pensionado conforme a este r�gimen, tendr� derecho a:
"I. Al monto de la jubilaci�n o pensi�n.
"II. Asistencia m�dica para �l y sus beneficiarios, en los t�rminos de las cl�usulas 74 y 90 del contrato colectivo de trabajo.
"III. Operaciones a trav�s de la Comisi�n Paritaria de Protecci�n al S. y de las tiendas del instituto, en los t�rminos de sus respectivos reglamentos.
"IV. Pr�stamo a cuenta de la jubilaci�n o pensi�n hasta por el equivalente a dos meses del importe de la misma. El plazo de pago no ser� mayor de 10 meses y no causar� intereses y,
".D.�n de anteojos conforme a la cl�usula 75 del contrato colectivo de trabajo."
Ahora bien, las prestaciones aludidas, es decir, el pago de la indemnizaci�n por incapacidad parcial permanente ocasionado por un riesgo de trabajo y el pago de una pensi�n como ha quedado precisado, son de diversa naturaleza, pues mientras la primera constituye el pago de un da�o, la segunda implica una prestaci�n peri�dica que se pagar� cuando el trabajador cumpla con los requisitos a que se ha aludido en los numerales y ordenamientos legales invocados.
Adem�s, las prestaciones se�aladas son diversas hasta en su significado seg�n se corrobora enseguida.
As� es, seg�n el diccionario de J.�n E., indemnizaci�n es el resarcimiento de los da�os causados.
Por otra parte, en el Diccionario de los Grandes Juristas, indemnizaci�n por incapacidad parcial permanente es el pago del Seguro Social o patr�n, seg�n el caso, por la disminuci�n de las facultades o aptitudes de una persona para trabajar. Si el trabajador est� asegurado le corresponder� el pago al Seguro Social, si no lo est�, entonces corresponder� al patr�n.
Por lo que respecta a la pensi�n, el diccionario antes referido establece que la pensi�n es la retribuci�n econ�mica que se otorga a trabajadores o empleados p�blicos al retirarse de sus actividades productivas, ya sea por haber cumplido determinado periodo de servicios o padecer de alguna incapacidad permanente para el trabajo.
De lo antes expuesto se advierte que la indemnizaci�n ser� pagada al trabajador que sufri� un riesgo de trabajo, a fin de resarcirlo del mismo, lo cual implica un solo pago, atendiendo, desde luego, a la forma en que se calcula en la fracci�n I del contrato colectivo de trabajo.
Sin embargo, la pensi�n que se otorga al trabajador como ya se se�al�; obedece a dos supuestos, el primero, que se cubra el tiempo que marca la ley, y el otro, que en m�rito de una incapacidad total permanente est� imposibilitado ya para efectuar cualquier tipo de trabajo.
En el caso, si el trabajador con motivo de un riesgo de trabajo sufri� una incapacidad permanente parcial, es obvio que se le tendr� que pagar la indemnizaci�n citada, pero si con motivo de esas condiciones s� se encuentra apto para trabajar y con ello percibir la retribuci�n que corresponda, es evidente que ese supuesto no se encuentra dentro de los que se se�ala son susceptibles de gozar del beneficio de la pensi�n, pues �sta s�lo proceder� al momento en que deje de prestar sus servicios para el instituto demandado, ya que es ese caso en el que disfrutar� de las prestaciones que otorga el r�gimen de jubilaciones y pensiones o de la Ley del Seguro Social conforme se ha se�alado con antelaci�n.
Por ello, es que se concluye que un trabajador del Instituto Mexicano del Seguro Social que con motivo de un riesgo de trabajo sufri� una incapacidad parcial permanente que le permite continuar laborando, debe, desde luego, recibir la indemnizaci�n que le corresponde porque ser� la forma en que el Instituto Mexicano del Seguro Social le retribuya el riesgo causado con motivo del desempe�o de su empleo, pero si a pesar de la incapacidad parcial permanente puede seguir prestando sus servicios, de ninguna manera podr� percibir por ello adem�s de su salario el pago de una pensi�n, porque seg�n ha quedado precisado en esta sentencia, la pensi�n s�lo se pagar� a los empleados que dejan de laborar por cualquiera de las causas apuntadas.
En m�rito de las consideraciones antes expuestas, esta Segunda Sala considera que el criterio que debe prevalecer con el car�cter de jurisprudencia, es el siguiente:
SEGURO SOCIAL. SI SE DETERMINA A FAVOR DE SUS TRABAJADORES UNA INCAPACIDAD PARCIAL PERMANENTE QUE LES DA DERECHO AL PAGO DE INDEMNIZACI�N EN T�RMINOS DE LA CL�USULA 89, FRACCI�N III, DEL CONTRATO COLECTIVO DE TRABAJO QUE LOS RIGE, EN CASO DE QUE CONTIN�EN LABORANDO NO PODR�N PERCIBIR, ADEM�S DE SU SALARIO, EL PAGO DE UNA PENSI�N.-De las cl�usulas 89, fracci�n III y 91 del Contrato Colectivo de Trabajo del Instituto Mexicano del Seguro Social, se advierte que cuando el riesgo de trabajo produzca al trabajador una incapacidad parcial permanente que le permita seguir laborando en la misma categor�a o en otra, sin perjuicio de su salario, se le pagar� la indemnizaci�n correspondiente conforme a los porcentajes de las tablas de valuaci�n contenidas en la Ley Federal del Trabajo, bas�ndose en las prestaciones a que alude la fracci�n I de la mencionada cl�usula 89, y que si bien el riesgo por accidente o enfermedad de trabajo tiene como consecuencia la incapacidad del trabajador para seguir desempe�ando sus labores, el Instituto le pagar� salario �ntegro y las dem�s prestaciones que le correspondan, hasta en tanto se declare su incapacidad permanente, fecha a partir de la cual s�lo disfrutar� las prestaciones que otorga el r�gimen de jubilaciones y pensiones o de la Ley del Seguro Social, en su caso. En congruencia con lo anterior, el trabajador a quien se le declar� una incapacidad parcial permanente y contin�a trabajando con el mismo salario, s�lo tiene derecho a recibir la indemnizaci�n pero no as� la pensi�n, sino hasta que deje de laborar y de conformidad con su antig�edad en el servicio.
Por lo expuesto y fundado, se

resuelve:
PRIMERO.-S� existe contradicci�n de tesis entre las sustentadas por el S�ptimo y el D�cimo Primer Tribunales Colegiados en Materia de Trabajo del Primer Circuito, en t�rminos del considerando cuarto de esta ejecutoria.
SEGUNDO.-Debe prevalecer con car�cter de jurisprudencia la se�alada en el considerando quinto de esta sentencia.
N.�quese; c�mplase y, en su oportunidad, arch�vese este expediente como asunto concluido. R.�tase testimonio de la presente resoluci�n a los Tribunales Colegiados de Circuito contendientes y a la Direcci�n General de la Coordinaci�n de Compilaci�n y S.�n de Tesis.
As� lo resolvi�, la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, por unanimidad de cinco votos de los se�ores Ministros M.B.L.R., G.D.G.�ngora P., S.S.A.A., G.I.O.M. y presidente J.D.R.. Fue ponente la se�ora M.M.B.L.R..