Ejecutoria num. 2a./J. 164/2004 de Suprema Corte de Justicia, Segunda Sala - Jurisprudencia - VLEX 26824330

Ejecutoria num. 2a./J. 164/2004 de Suprema Corte de Justicia, Segunda Sala

Emisor:Segunda Sala
Número de Resolución:2a./J. 164/2004
Localizacion:GUILLERMO I. ORTIZ MAYAGOITIA.
Materia:Suprema Corte de Justicia de México
Fecha de Publicación: 1 de Enero de 2005
RESUMEN

CONTRADICCIÓN DE TESIS 2/2004-SS. ENTRE LAS SUSTENTADAS POR EL ACTUAL PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL CUARTO CIRCUITO Y EL SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO DEL OCTAVO CIRCUITO, Y LOS TRIBUNALES COLEGIADOS PRIMERO, SEGUNDO Y TERCERO, TODOS EN MATERIA DE TRABAJO DEL CUARTO CIRCUITO.INTERROGATORIO LIBRE EN EL PROCEDIMIENTO LABORAL. CUANDO SE OFRECE COMO COMPLEMENTO DE LA PRUEBA CONFESIONAL, LE SON APLICABLES LAS NORMAS QUE REGULAN ÉSTA.INTERROGATORIO LIBRE EN EL PROCEDIMIENTO LABORAL. CUANDO SE OFRECE EN LA DILIGENCIA DE DESAHOGO DE LA PRUEBA CONFESIONAL, EN LA FORMULACIÓN DE POSICIONES DEBE SEGUIRSE LA MECÁNICA QUE RIGE PARA ÉSTA.

 
ÍNDICE
CONTENIDO

CONTRADICCI�N DE TESIS 2/2004-SS. ENTRE LAS SUSTENTADAS POR EL ACTUAL PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL CUARTO CIRCUITO Y EL SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO DEL OCTAVO CIRCUITO, Y LOS TRIBUNALES COLEGIADOS PRIMERO, SEGUNDO Y TERCERO, TODOS EN MATERIA DE TRABAJO DEL CUARTO CIRCUITO.

MINISTRO PONENTE: G.I.O.M..

SECRETARIA: A�DA GARC�A FRANCO.

CONSIDERANDO:

TERCERO

A fin de estar en aptitud de resolver lo conducente, es preciso tener presente los criterios que sustentaron en sus respectivas ejecutorias los �rganos colegiados involucrados en la posible contradicci�n de tesis denunciada.

El actual Primer Tribunal Colegiado en Materia Civil del Cuarto Circuito, entonces Cuarto Tribunal Colegiado del mismo circuito, en sesi�n de treinta de junio de mil novecientos noventa y ocho, resolvi� el juicio de amparo directo 598/97, promovido por M.�a D.M.B., en el que determin�, en lo conducente:

"QUINTO. Son parcialmente fundados los conceptos de violaci�n transcritos.

"...

"En efecto, en el desahogo de la prueba confesional a cargo de la aqu� quejosa, la demandada formul� treinta y cuatro posiciones que la absolvente contest� en forma negativa. En esa diligencia, la responsable a petici�n de la parte patronal acord� la celebraci�n de un interrogatorio libre y apercibi� a la quejosa de que en caso de negarse a contestar las preguntas o responder con evasivas ser�a declarada confesa respecto de las posiciones directas relacionadas con las preguntas.

"As�, las preguntas que se le formularon fueron:

"?1. Diga la actora de qu� d�a a qu� d�a comprende su jornada ordinaria de trabajo. 2. Diga la actora de qu� hora a qu� hora comprende su jornada ordinaria de labores. 3. Diga la actora qu� d�a de la semana descansa. 4. Diga la actora de cu�nto tiempo dispone para ingerir alimentos fuera del centro de trabajo.? Como respuesta a estas preguntas la actora manifest�: ?E.� en mi demanda?. Luego la Junta del conocimiento acord�: ?... Tener por desahogada la presente prueba en la forma y t�rminos que han quedado descritos en la misma, declar�ndose confesa a la actora M.�a D.M.B. respecto a la posici�n marcada con el n�mero diez, que tiene relaci�n con las preguntas 1, 2 y 4, as� como en relaci�n con la posici�n se�alada con el n�mero 24, y que tiene relaci�n directa con la pregunta marcada con el n�mero 3, lo anterior tiene su fundamento en lo dispuesto por el art�culo 790, fracci�n VII, de la Ley Federal del Trabajo.?

"Posteriormente la responsable al dictar el laudo aqu� reclamado, al analizar los conceptos de tiempo extra, media hora de descanso y prima dominical, determin�:

"?De los medios de prueba ofrecidos por la parte demandada se observa que s� justifica el extremo procesal impuesto, ya que le resulta favorable la prueba confesional por posiciones ofrecida como de su intenci�n y a cargo de la actora y desahogada en audiencia de fecha 16 de julio de 1997, en la cual al contestar con evasivas al interrogatorio libre formulado por la parte demandada, se le declar� confesa al tenor de las posiciones marcadas con los n�meros 10 y 24 del pliego de posiciones y que tienen relaci�n directa con el interrogatorio planteado y que a la letra dicen: ?Que usted tiene una jornada de labores que comprende de lunes a s�bado de las 9:00 a las 17:00 horas, con media hora de descanso para ingerir alimentos fuera del centro de trabajo? y ?Que usted jam�s ha laborado para mi representada los domingos por ser este su d�a de descanso semana a semana?; confesi�n a la que se le otorga valor probatorio pleno en virtud de aceptarse hechos invocados en su contra. En consecuencia y al justificar la carga procesal y su excepci�n opuesta, es procedente absolver a la demandada Industrial Celin, S.A. de C.V., del pago de los conceptos de tiempo extra, media hora de descanso y prima dominical, que le reclama la actora M.�a D.M.B., en su demanda.?

"Ahora bien, la anterior determinaci�n de la Junta responsable se estima ilegal, toda vez que el interrogatorio libre a que fue sometida la absolvente est� previsto en el art�culo 781 de la Ley Federal del Trabajo, y difiere de la prueba confesional contemplada por el art�culo 790 del mismo ordenamiento, de manera que de acuerdo a la fracci�n VII de este �ltimo, puede declararse confeso al absolvente si se niega a responder las posiciones que se le formulen o contesta con evasivas. Sin embargo, no sucede lo propio en el interrogatorio libre, en el que las respuestas no se limitan a una afirmaci�n o una negaci�n seguida de las explicaciones que estime necesarias el absolvente, sino que obedecen a la aclaraci�n de puntos dudosos o incompletos y por ello se formulan de modo m�s amplio, sin constre�irse a una forma espec�fica que exija necesariamente un s� o un no como respuesta y, en consecuencia, no acarrean la declaraci�n de confeso y, en cuanto a su resultado, se valoran en el laudo. Sentado lo anterior, es l�gico y jur�dico concluir que si es improcedente la declaraci�n de confeso respecto a las preguntas del interrogatorio libre, con mayor raz�n lo es apercibir y, en consecuencia, retrotraer tal decisi�n a las posiciones que si bien pueden estar relacionadas con el cuestionamiento libre, corresponden a una prueba distinta, aut�noma, y concluida con anterioridad.

De ah� que la determinaci�n de la Junta responsable de tener por confesa a la actora, aqu� quejosa, en los t�rminos como lo hizo y con base en ello resolver que la demandada justific� el pago de las reclamaciones de tiempo extra, media hora de descanso y prima dominical, ocasiona en perjuicio de la peticionaria de garant�as la violaci�n procesal prevista en el art�culo 159, fracci�n IV, de la Ley de Amparo ...

De la anterior ejecutoria se origin� la tesis aislada que lleva por rubro, texto y datos de identificaci�n los siguientes:

"INTERROGATORIO LIBRE Y PRUEBA CONFESIONAL. DIFERENCIAS. El art�culo 781 de la Ley Federal del Trabajo que establece la posibilidad de interrogar libremente a las personas que intervengan en el desahogo de las pruebas, difiere de la prueba confesional contemplada por el art�culo 790 del mismo ordenamiento, pues de acuerdo a la fracci�n VII de este �ltimo, puede declararse confeso al absolvente si se niega a responder las posiciones que se le formulen o contesta con evasivas. En cambio, no sucede lo propio en el interrogatorio libre, en el que las respuestas no se limitan a una afirmaci�n o una negaci�n seguida de las explicaciones que estime necesarias el absolvente, sino que obedecen a la aclaraci�n de puntos dudosos o incompletos y por ello se formulan de modo m�s amplio, sin constre�irse a una forma espec�fica que exija necesariamente un s� o un no como respuesta y en consecuencia, no acarrean la declaraci�n de confeso y en cuanto a su resultado, se valoran en el laudo." (Novena �poca. Instancia: Cuarto Tribunal Colegiado del Cuarto Circuito. Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta. Tomo VIII, septiembre de 1998. Tesis IV.4o.8 L. P�gina 1173.)

El Segundo Tribunal Colegiado del Octavo Circuito, respecto del que se ampli� la presente contradicci�n de tesis, en la ejecutoria que pronunci� en sesi�n de veintiocho de agosto del dos mil tres, al resolver el juicio de amparo directo 262/2003 promovido por Banco Internacional, Sociedad An�nima, Instituci�n de Banca M�ltiple, Grupo Financiero Bital, sustent� el criterio que a continuaci�n se precisa:

"CUARTO. ... En efecto, no asiste raz�n a la peticionaria de garant�as en torno al desechamiento del interrogatorio libre, relacionado con la prueba confesional que ofreci� a cargo del actor aqu� tercero perjudicado J.G.G.�a Castruita y, por ende, no se infringi� en su perjuicio el contenido del art�culo 781 de la Ley Federal del Trabajo, que dispone: (se transcribe).

"Lo anterior, en virtud de que, en principio, como bien lo afirma la inconforme en sus conceptos de violaci�n, el interrogatorio libre a que se refiere el art�culo 781 de la Ley Federal del Trabajo es un medio de prueba admisible en t�rminos del numeral 776 de la referida Ley Federal del Trabajo, pues no pugna con la moral ni el derecho, sin que obste para ello que dicha probanza no se encuentre espec�ficamente regulada por la secci�n segunda del cap�tulo XII de la Ley Federal del Trabajo, en virtud de que se encuentra inmersa en la secci�n primera del referido cap�tulo que trata de las reglas generales de las pruebas, consideraciones con las cuales comulga este �rgano de control constitucional; sin embargo, en la especie ... el citado medio de convicci�n conocido tambi�n como declaraci�n de parte, no fue aportado como tal por la inconforme en la etapa de ofrecimiento y admisi�n de pruebas ...

"Si lo anterior es as�, entonces el desechamiento del interrogatorio libre no le causa perjuicio alguno a la quejosa ... cuenta habida que, atendiendo al hecho de que el citado interrogatorio libre o declaraci�n de parte a que se refiere el art�culo 781 de la Ley Federal del Trabajo, constituye un medio espec�fico de prueba, es indudable que la demandada debi� ofrecerlo como tal en la etapa procesal correspondiente, de acuerdo a lo dispuesto por el art�culo 778 de la ley de la materia, dado que en el presente caso no se est� ante la presencia de hechos supervenientes o que tengan por fin probar las tachas que se hagan valer en contra de los testigos.

"...

"Por tanto, tampoco se violan en su perjuicio las jurisprudencias que invoca en su demanda de amparo, sustentadas por el Segundo y Primer Tribunales Colegiados del Cuarto Circuito, que respectivamente dicen:

"?PRUEBAS. LA APTITUD QUE CONFIERE EL ART�CULO 781 DE LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO, CONSTITUYE UN DERECHO DE LAS PARTES QUE S�LO EST� CONDICIONADO A QUE EL CUESTIONARIO SE REFIERA A LOS HECHOS CONTROVERTIDOS.? (Se transcribe).

"?INTERROGATORIO LIBRE. ILEGAL DESECHAMIENTO CUANDO LAS POSICIONES QUE CONTIENE ALUDEN A HECHOS CONTROVERTIDOS.? (Se transcribe).

"En virtud de que, si bien es verdad que conforme a lo dispuesto por la primera parte del art�culo 781 de la Ley Federal del Trabajo, contiene un derecho de las partes para interrogar a las personas que intervienen en el desahogo de alguna prueba, no obstante, tal enunciado debe entenderse desde el punto de vista de las partes en conflicto, esto es, actora o demandada, en relaci�n con el sujeto motivo de diversa prueba, como podr�a ser el testigo, el perito o la persona con quien se desahogue la prueba de inspecci�n, mas no con la contraria absolvente, pues, de seguir en el criterio de la inconforme, como anteriormente se dijo, se desnaturalizar�a la prueba de confesi�n, la cual, est� perfectamente regulada por los art�culos 786 a 794 de la Ley Federal del Trabajo, al introducirse un elemento que no est� previsto en esa regulaci�n.

"De igual manera no (sic) ser�a correcto desahogar el interrogatorio libre en relaci�n con la prueba testimonial, dado que �sta se practica en relaci�n con los testigos que presumiblemente saben y les constan los hechos materia del juicio, no as� entre las partes actor y demandado en el juicio, pues para ese efecto, est� prevista y regulada la confesional.

As� las cosas, es v�lido inferir que el interrogatorio libre a que se refiere el art�culo 781 de la Ley Federal del Trabajo, de las preguntas que las partes pueden hacerse entre s�, podr�a considerarse como un careo en materia laboral, cuyo objetivo ser�a dilucidar los hechos controvertidos. En esta tesitura, es l�gico arribar a la conclusi�n que para su legal desahogo ha de ofrecerse y prepararse en la etapa correspondiente (ofrecimiento y admisi�n de pruebas). ...

Las anteriores consideraciones dieron lugar a que se emitiera la siguiente tesis aislada:

"INTERROGATORIO LIBRE. EL ART�CULO 781 DE LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO ESTABLECE UN MEDIO DE PRUEBA ESPEC�FICO EN EL JUICIO LABORAL, QUE DEBE APORTARSE COMO TAL. De una correcta interpretaci�n del art�culo 781 de la Ley Federal del Trabajo, que autoriza a las partes a: a) interrogar libremente a las personas que intervengan en el desahogo de las pruebas sobre los hechos controvertidos, b) hacerse mutuamente las preguntas que juzguen convenientes, y c) examinar los documentos y objetos que se exhiban, se llega a la di�fana conclusi�n de que el interrogatorio libre, conocido tambi�n como declaraci�n de parte, es un medio de convicci�n espec�fico admisible en t�rminos del numeral 776 de la ley de la materia, pues no pugna con la moral ni el derecho, sin que obste para ello que no se encuentre regulado en forma especial por las secciones segunda a la octava del cap�tulo XII del t�tulo catorce de la ley laboral, relativas a las pruebas confesional, documental, testimonial, pericial, de inspecci�n, presuncional e instrumental en el procedimiento laboral, ya que se encuentra inmerso en la secci�n primera del referido cap�tulo, que trata sobre las reglas generales de las pruebas; luego, si la inconforme pretende interrogar a su contraria, siendo el interrogatorio libre un medio de prueba espec�fico, debe ofrecerlo como tal en la etapa procesal oportuna, de acuerdo con lo estatuido por el diverso numeral 778 de la Ley Federal del Trabajo, a fin de que la Junta est� en aptitud de proveer lo conducente y, en su caso, evitar que la contraria se vea sorprendida con un interrogatorio libre con efectos de confesi�n. Lo anterior, en atenci�n a que la indicada confesional se encuentra expresamente regulada por los art�culos 786 a 794 de la ley de la materia, pues de imponerse el interrogatorio, en principio, dejar�a de ser libre, dado que el art�culo 790 de la Ley Federal del Trabajo establece la forma y t�rminos en que ha de practicarse la prueba de m�rito, espec�ficamente en cuanto al derecho de ampliar las posiciones, tanto principales como las que eventualmente pudieran surgir con las directas; por ello, el interrogatorio libre no puede v�lidamente asimilarse a la confesional, como tampoco a la testimonial, en virtud de que �sta se practica en relaci�n con los testigos que presumiblemente saben y les constan los hechos materia del juicio, no as� entre las partes en conflicto, pues si bien el art�culo 781 de la Ley Federal del Trabajo contiene un derecho de las partes para interrogar a las personas que intervienen en el desahogo de alguna prueba; no obstante, tal enunciado debe entenderse desde el punto de vista del actor o demandado, en relaci�n con el sujeto motivo de diversa prueba, como podr�a ser el testigo, el perito, o la persona con quien se llevar�a a cabo el desahogo de la prueba de inspecci�n, mas no con su contraria absolvente; as� las cosas, a juicio de este Tribunal Colegiado es v�lido inferir que el interrogatorio libre a que se refiere el precepto 781 de la Ley Federal del Trabajo, respecto de las preguntas que las partes pueden hacerse entre s�, podr�a considerarse como un careo en materia laboral, cuyo objetivo ser�a dilucidar las dudas que se pudieran presentar en relaci�n con los hechos controvertidos." (Novena �poca. Instancia: Segundo Tribunal Colegiado del Octavo Circuito. Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta. Tomo XIX, enero de 2004. Tesis VIII.2o.36 L. P�gina 1540.)

CUARTO

Por su parte, el Primer Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Cuarto Circuito al resolver los juicios de amparo directo 43/2002, 192/2002, 287/2002, 386/2002 y 391/2002, sustent� similar criterio y por ello s�lo se transcribir� la ejecutoria dictada en el primero de dichos asuntos, en la parte que es materia de la presente contradicci�n de tesis.

"Juicio de amparo directo 43/2002.

"Quejosa: B.L.R.�guez.

"Sesi�n de 20 de marzo del a�o 2002.

"CUARTO. ... En el desahogo de la audiencia confesional ofrecida por el quejoso, celebrada el 5 de junio de 2001, despu�s de que el absolvente J.F.G.M., en su calidad de administrador �nico y gerente general de la empresa demandada Red Transportadora Nacional de Carga, Sociedad An�nima de Capital Variable, el apoderado del actor formul� el siguiente interrogatorio libre:

"?1. Explique el absolvente de qu� manera, indicando fechas, causas y motivos, oper� la supuesta sustituci�n patronal por ustedes alegada. 2. Diga el absolvente por qu� raz�n la actora era dada de alta y baja arbitrariamente por las empresas demandadas. 3. Diga el absolvente la mec�nica que se sigue en la empresa demandada para el control de las asistencias y de las horas laboradas. 4. Diga el absolvente cu�l es la raz�n jur�dica, moral, de alguna otra naturaleza, que impide que una madre trabajadora como la actora, trabaje para las empresas que usted representa.? (Foja 69)

"Dicho absolvente contest� de la manera siguiente:

"?1pc. Mi respuesta est� en la contestaci�n de la demanda (igual respuesta a las dem�s preguntas).? (Foja 70)

"Expuesto lo anterior, cabe destacar, en principio, que el art�culo 790 de la Ley Federal del Trabajo establece:

"(Se transcribe).

"De la anterior transcripci�n se desprende que en el desahogo de la prueba confesional el absolvente por s� mismo deber� responder de palabra, sin la presencia de su asesor, ni ser asistido por persona alguna, el interrogatorio libre que al efecto se le formule y en el caso de que se niegue a responder o sus respuestas sean evasivas, la Junta, de oficio o a instancia de parte, lo apercibir� en el acto de tenerlo por confeso si persiste en ello.

"En la especie, durante el interrogatorio libre en el desahogo de la prueba confesional a cargo del absolvente fue evasivo al dar respuesta a las tres preguntas que le fueron formuladas, al aducir: ?Mi respuesta est� en la contestaci�n de la demanda?; lo cual no est� permitido, pues en el desahogo de esta prueba existe la formalidad ineludible que las respuestas deben ser mencionadas directa y expresamente por el absolvente, por lo que resultaba legalmente imposible tener por contestadas dichas interrogantes, de acuerdo a las manifestaciones que en ning�n momento fueron congruentes con las aseveraciones que se les hac�an, y que indudablemente constituyeron una forma evasiva de responder a los cuestionamientos hechos.

"Lo que se considera as� en virtud de que por mandato de la fracci�n III del art�culo 790 de la Ley Federal del Trabajo, en el desahogo de la prueba confesional los absolventes responder�n por s� mismos de palabra; por lo que no pod�a considerarse que la forma en que contestaron el interrogatorio libre tuviera el efecto de cumplir cabalmente con lo dispuesto en el precepto referido.

"Adem�s, que conforme a la fracci�n VII del mismo numeral, si el absolvente se niega a responder o sus respuestas son evasivas, la Junta, de oficio o a instancia de parte, lo apercibir� en el acto de tenerlo por confeso si persiste en ello.

"As� las cosas, debe concluirse que la Junta responsable actu� con desapego a las disposiciones legales que prev�n la forma en que debe desahogarse una prueba confesional, permiti� que la misma se desarrollara de manera contraria a la establecida en la Ley Federal del Trabajo, ya que debi� advertir la conducta evasiva en que incurr�a el absolvente y, en consecuencia, de oficio apercibirlo en el acto de desahogo de tal prueba y de continuar contestando con evasivas tenerlo por confeso, al no dar una respuesta directa al planteamiento formulado en cada una de las preguntas que se le formularon y, por ende, se le impidi� al actor demostrar los hechos en que fund� la procedencia de las pretensiones reclamadas y negadas por la demandada.

"...

Consecuentemente, lo procedente es conceder el amparo solicitado para el efecto de que la Junta responsable deje insubsistente el laudo que se combate y ordene reponer el procedimiento, proveyendo lo conducente de conformidad con los lineamientos de esta ejecutoria.

Del criterio sustentado en la anterior ejecutoria y del similar emitido en los dem�s asuntos antesprecisados, se origin� la tesis de jurisprudencia que lleva por rubro, texto y datos de identificaci�n los que a continuaci�n se precisan:

"INTERROGATORIO LIBRE. EL APERCIBIMIENTO CONTENIDO EN EL ART�CULO 790, F.V., DE LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO, DEBE HACERSE EN CADA UNA DE LAS PREGUNTAS EN LAS QUE LA RESPONSABLE ADVIERTA QUE EL ABSOLVENTE SE CONDUCE CON EVASIVAS. El art�culo 790, fracci�n VII, de la Ley Federal del Trabajo se�ala: ?VII. Si el absolvente se niega a responder o sus respuestas son evasivas, la Junta de oficio o a instancia de parte, lo apercibir� en el acto de tenerlo por confeso si persiste en ello.?, por lo que la autoridad responsable no solamente debe apercibir al absolvente al inicio del desahogo del interrogatorio libre, en los t�rminos del numeral citado, sino que cuando advierta que el absolvente se niega a contestar o que lo hace en forma evasiva en una o en varias preguntas de las formuladas, en ese momento deber� apercibirlo de que si insiste en incurrir en evasivas o negarse a responder, se le declarar� confeso y le deber� volver a formular la pregunta en cuesti�n para que la conteste dando una respuesta clara, precisa y congruente con los t�rminos de la pregunta formulada y, en caso de que no lo haga as�, hacer efectivo el apercibimiento contenido en dicho numeral, respecto de las preguntas en que se conduzca de esa forma." (Novena �poca. Instancia: Primer Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Cuarto Circuito. Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta. Tomo XVI, agosto de 2002. Tesis IV.1o.T. J/3. P�gina 1157).

El Segundo Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Cuarto Circuito, en la sentencia que pronunci� al resolver el juicio de amparo directo 481/2002, promovido por D.I.�n C.S., en sesi�n de catorce de agosto del a�o dos mil dos, en principio tom� en cuenta que a la parte demandada, en el desahogo de la prueba confesional a su cargo, se le formul� el siguiente interrogatorio libre:

"A S.G.T.�o:

"1. D�ganos entonces por qu� motivo D.I.�n C. no est� prestando servicios para usted si no es por el despido que �l alega.

"2. D�ganos en qu� se bas� usted para dar de baja al trabajador ante el Seguro Social.

"3. D�ganos si en realidad ya no le alcanzaba el dinero para pagarle salario a D.I.�n C.S..

"4. D�ganos cu�les son los motivos por los cuales a D.I.�n C.S. ya no se le pod�a seguir pagando su salario.

"5. D�ganos por qu� opt� usted en informarle a D.I.�n C. teniendo dos repartidores, que �l ya no pod�a seguir laborando.

"6. D�ganos cu�les son las funciones que desempe�a el se�or J.M.R. en el negocio de su propiedad.

"7. D�ganos si los repartidores que trabajan en su negocio tambi�n vienen recibiendo �rdenes de su esposo.

"8. D�ganos si usted considera como un buen trabajador a D.I.�n C. como para que siga laborando con usted.

"9. En caso negativo a la pregunta anterior, expl�quenos el motivo por el cual no se le proporcionar�a el empleo."

"A J.M.R.:

"1. D�ganos d�nde labora usted.

"2. D�ganos qu� actividad realiza usted en el lugar donde labora.

"3. D�ganos si usted trabaja en el negocio ubicado en calle Matamoros 816 al oriente de esta ciudad.

"4. D�ganos en qu� consiste la actividad que usted realiza en el negocio antes mencionado.

"5. Si usted no impart�a �rdenes de trabajo al personal del negocio de su esposa, d�ganos qu� actividad realiza.

6. D.I.�n C. dice haber sido despido de su trabajo, situaci�n que ustedes niegan, expl�quenos entonces por qu� motivo no est� acudiendo a trabajar como repartidor.

Al analizar el desahogo del interrogatorio libre de m�rito, el referido �rgano jurisdiccional en el asunto de que se trata, en lo conducente, determin�:

"QUINTO. ... Basta la lectura del acta relativa a la audiencia en que al absolver posiciones S.G.T.�o en lo personal y como propietaria del establecimiento ubicado en la calle Matamoros n�mero 816 oriente de esta ciudad, parte demandada en el juicio laboral del que emana el acto reclamado, contest� negativamente a todas las posiciones planteadas (foja 65), y habi�ndosele formulado interrogatorio libre conforme a los art�culos 781 y 790, fracciones VI y VII, de la Ley Federal del Trabajo, al responder a estos cuestionamientos, relacionados con dicho interrogatorio, se limit� a afirmar que los hechos con los que tales preguntas se vinculaban, estaban ?en la contestaci�n de demanda? (foja 66), y lo mismo aconteci� en el desahogo de la prueba confesional a cargo de J.M.R. para hechos propios, pues al dar respuesta al interrogatorio libre por haber negado todas las posiciones que se le formularon manifest�: ?Mi respuesta est� en la contestaci�n de la demanda? (foja 67).

"La Junta responsable infringi� las normas que rigen el procedimiento en materia laboral, durante el desahogo del citado interrogatorio libre, en tanto permiti� a los absolventes (a quien a la primera el quejoso imput� el despido y al segundo como testigo de aquel hecho), contestaran con evasivas dicho interrogatorio, ya que con tal proceder se incumple lo preceptuado en la fracci�n VI del art�culo 790 de la Ley Federal del Trabajo, conforme al cual el absolvente contestar� las posiciones afirmando o negando pero sin evasivas; ya que en todo caso la Junta debi� conminarlos oficiosamente para que no contestaran de esa forma, apercibi�ndolos de tenerlos por confesos si persist�an con dicha actitud, y al no hacerlo es claro que se actualiza una violaci�n procesal conforme al art�culo 159, fracci�n III, de la Ley de Amparo, que trascendi� al resultado del laudo, en la medida que dichas preguntas se relacionan con el hecho del despido.

"Para demostrar lo anterior, cabe establecer por principio que el proceso laboral no es de estricto derecho sino que se trata del procedimiento m�s liberal existente en la legislaci�n mexicana, pues los actos que lo integran no se sujetan a reglas o formulismos rigoristas, ni se exige a las partes ninguna solemnidad; ya que de acuerdo con los art�culos 685 y 687 de la Ley Federal del Trabajo su naturaleza es predominantemente oral, sencilla, gratuita y libre de solemnidades, y busca la mayor concentraci�n y econom�a.

"Asimismo, conforme al art�culo 841 de la propia ley laboral, se advierte que dicho proceso tiene la finalidad de encontrar la verdad, y para tal efecto se autoriza a las Juntas de Conciliaci�n y Arbitraje para juzgar en conciencia, a verdad sabida y de buena fe, por lo que incluso se ha dicho que tales tribunales son de conciencia.

"Partiendo, pues, de los principios antes se�alados, que recoge la ley laboral, debe interpretarse toda disposici�n contenida en tal ordenamiento.

"As�, tenemos que si se trata de un procedimiento eminentemente oral y se autoriza que las partes formulen el interrogatorio libre que establece el art�culo 781 de la propia legislaci�n durante el desahogo de otras pruebas, se concluye que tal interrogatorio no constituye per se un medio de prueba sino un medio de confirmaci�n de car�cter accesorio a cualquier otro que deba desahogarse oralmente y con intervenci�n de terceros o a cargo de las partes, como puede ser la confesional, la testimonial, la pericial, o el interrogatorio a cargo de quienes intervengan en la ratificaci�n de documentos (sean terceros o partes), o en una inspecci�n y otras pruebas.

"Por tanto, si se parte de la premisa de que el interrogatorio es un medio complementario o de perfeccionamiento de una prueba diversa, resulta l�gico concluir que su desahogo debe regirse por las normas para la prueba principal, con la que guarda una relaci�n de accesoriedad, y entonces hay que convenir que si trat�ndose de la confesional el absolvente debe contestar sin evasivas a cada una de las preguntas que se le formulen, bajo el apercibimiento de tenerle por confesados los hechos a que se contraiga el cuestionamiento o posici�n, la misma regla priva por lo que ata�e a las preguntas que se le formulen en v�a de interrogatorio libre durante el desahogo de su confesional por posiciones.

"...

"Luego, si el art�culo 781 de la Ley Federal del Trabajo autoriza que las partes ?interroguen libremente? a las personas que intervengan en el desahogo de las pruebas sobre los hechos controvertidos y permite incluso que lleguen a ?hacerse mutuamente las preguntas que juzguen convenientes?, sin establecer distingo alguno por lo que se refiere a la confesional, resulta claro que el absolvente de �sta, al ser interrogado libremente, luego de contestar sus posiciones, no debe conducirse con evasivas, sino responder en forma categ�rica s� o no, y agregar a su respuesta las explicaciones que considere pertinentes a su derecho, adopt�ndose las mismas reglas que se establecen para la confesional. Adoptar el criterio contrario llevar�a a la desnaturalizaci�n de la prueba confesional, pues siendo �sta el g�nero, y la especie el interrogatorio libre, como prueba accesoria, su desahogo estar�a dispensado de cumplir con las condiciones que rigen el desahogo de la prueba principal, que se supone est� destinada a complementarse por la prueba accesoria.

"Pero a�n m�s, haciendo un an�lisis teleol�gico del mencionado art�culo 781 de la Ley Federal del Trabajo, es congruente y l�gico concluir que si la finalidad del proceso laboral no es otra que la decisi�n del asunto conforme a la verdad y buena fe, tambi�n el prop�sito de aquel dispositivo ha de ser igualmente la b�squeda de la verdad, acogi�ndose a la buena fe de las partes y, por tanto, habr� de convenirse que si se deja al capricho de �stas la forma en que habr�n de responder el interrogatorio libre, d�ndoles libertad para conducirse con evasivas, sin ninguna sanci�n, no se alcanza la finalidad perseguida por esa complementaci�n de la prueba, que no es otra cosa que llegar a la verdad material sobre la formal.

"Por otra parte, importa agregar que precisamente en atenci�n a que el interrogatorio libre se integra a la confesional, y adquiere su naturaleza, por lo que privan las mismas reglas de aqu�lla para su desahogo, la Junta respectiva est� facultada para calificar la legalidad o ilegalidad de las preguntas o posiciones, que se encuentran condicionadas legalmente, a que deben guardar vinculaci�n con los hechos controvertidos, y a las dem�s reglas que la propia Ley Federal del Trabajo establece para las preguntas o posiciones de la confesional.

"A mayor abundamiento conviene agregar que la interpretaci�n sistem�tica del art�culo 781 de la Ley Federal del Trabajo lleva a la conclusi�n de que el interrogatorio libre, cuando surge durante el desahogo de una prueba confesional, debe sujetarse a las reglas que establece el art�culo 790 del propio ordenamiento legal, cuyas fracciones I y II establecen que las posiciones pueden formularse oralmente o por escrito, y las partes tienen libertad para elaborarlas, siempre que se concreten a ?los hechos controvertidos?, y no sean insidiosas o in�tiles.

"Lo anterior, porque la observancia de las reglas previstas para la confesional, como prueba principal a la que el interrogatorio es accesorio, permite que se observen y cumplan los principios y finalidades del derecho del trabajo, en la medida que se procura la oralidad y la b�squeda de la verdad, sin sujetar su desahogo a formalismos y solemnidades, y se faculta a la Junta responsable para lograr que las partes en el juicio se conduzcan de buena fe, sin recurrir a artilugios o maquinaciones para evadir sus responsabilidades, de donde se sigue que la formulaci�n de las preguntas en tal oportunidad constituye, propiamente, la articulaci�n de nuevas posiciones, lo que es acorde con la concepci�n del proceso recogida en la Ley Federal del Trabajo, con motivo de la reforma de mil novecientos ochenta, pues permite consolidar el r�gimen participativo de quienes intervienen en el juicio, el cual es una pieza b�sica del sistema de justicia laboral, en cuanto permite a las Juntas apreciar el valor real de las pruebas aportadas y resolver, efectivamente, como tribunales de conciencia.

"...

"Adem�s, debe a�adirse que el criterio adoptado en el caso se robustece si se toman en cuenta las consideraciones vertidas por la Cuarta S. de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n al resolver la contradicci�n de tesis n�mero 26/90, relativa a que las partes deben tener oportunidad de interrogar al perito tercero en discordia, en que se dijo, a prop�sito del art�culo 781 de la Ley Federal del Trabajo, que: ?el texto del art�culo es claro: garantizar a las partes su intervenci�n en los distintos momentos del juicio, especialmente, en la etapa probatoria, disponiendo que gracias a su actuaci�n directa se pongan al alcance de la Junta todos los elementos necesarios para el descubrimiento de la verdad y el pronunciamiento de un fallo fundado y motivado, ya sea mediante el reconocimiento y examen de las cosas allegadas al juicio, ya a trav�s del interrogatorio de todas las personas que intervengan en �l, dentro de las cuales quedan comprendidos los sujetos auxiliares del proceso, como son los peritos y testigos?, en tanto que seg�n se ve de lo transcrito, la propia S. consider� que dicho interrogatorio libre procede respecto de todas las personas que intervengan en el proceso, y el propio precepto que se interpreta ninguna excepci�n estatuye, de modo que comprende a las partes del procedimiento, debiendo agregarse que incluso, la interpretaci�n literal de ese dispositivo, lleva a la conclusi�n de que no se excluye al actor o demandado, de la posibilidad de ser interrogados por su contraparte, durante el desahogo de sus confesionales, ya que se utiliza la expresi�n de que ?podr�n interrogar libremente?, y el verbo interrogar puede adoptarse tanto para la formulaci�n de posiciones como preguntas.

En congruencia con lo anterior es claro que en el caso la Junta infringi� las normas que rigen el procedimiento en materia laboral, pues omiti� prevenir tanto a la persona f�sica demandada en lo personal, como propietaria del centro de trabajo demandado donde prestaba sus servicios el actor, que contestaran en forma clara y sin evasivas a las preguntas que le fueron formuladas durante el interrogatorio libre a su cargo, no obstante que, como antes se dijo, se refer�an a diversos hechos controvertidos en el juicio laboral, lo que impone otorgar la protecci�n federal solicitada para el efecto de que �ste se desahogue nuevamente, aplic�ndose en lo conducente las reglas previstas para la prueba confesional ... en t�rminos del art�culo 790, fracci�n VI, de la Ley Federal del Trabajo.

La anterior ejecutoria dio lugar a que se emitiera la siguiente tesis aislada, cuyos datos de localizaci�n se precisan a continuaci�n:

"INTERROGATORIO LIBRE. EN SU DESAHOGO SE DEBEN SEGUIR LAS REGLAS DE LA PRUEBA CONFESIONAL, POR SER UN MEDIO COMPLEMENTARIO DE �STA, POR LO QUE NO EST� PERMITIDO QUE EL ABSOLVENTE SE CONDUZCA CON EVASIVAS. Si al momento de absolver posiciones en un juicio laboral se formula interrogatorio libre conforme a los art�culos 781 y 790, fracciones VI y VII, de la Ley Federal del Trabajo, y en respuesta a �ste el absolvente se remite a lo expuesto en la contestaci�n a la demanda o contesta con evasivas, el tribunal laboral debe apercibirlo de tenerlo por confeso si persiste con su actitud, en los t�rminos del precepto y fracci�n legales invocados en �ltimo t�rmino, habida cuenta que el interrogatorio libre no es un medio de prueba aut�nomo, sino complementario de cualquier otro. Por tanto, de la correlaci�n de los numerales invocados se advierte que el absolvente debe contestar sin evasivas a las preguntas del referido interrogatorio, previamente calificadas de legales por la Junta. De razonar en contrario, quedar�a al arbitrio del absolvente la forma y t�rminos en que contestar�a el interrogatorio libre, lo que pugnar�a con la finalidad perseguida con la complementariedad de la prueba principal, que no es otra cosa que llegar a la verdad material sobre la formal. Adem�s, por las mismas razones la autoridad laboral se encuentra facultada para calificar la legalidad o ilegalidad de las preguntas que conforman el interrogatorio libre. Por tanto, constituye una violaci�n a las leyes que rigen el procedimiento laboral la omisi�n de la Junta de prevenir al absolvente que se conduzca con evasivas, de tenerlo por confeso si insiste en su actitud." (Novena �poca. Instancia: Segundo Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Cuarto Circuito. Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta. Tomo XVIII, julio de 2003. Tesis IV.2o.T.60 L. P�gina 1136).

El Segundo Tribunal Colegiado en cita sostuvo similar criterio al resolver los juicios de amparo directo n�meros 1050/2002, 596/2003 y 958/2003, en sesiones de veintisiete de marzo, quince de octubre y diez de diciembre del a�o dos mil tres, respectivamente.

Las siguientes ejecutorias del propio Segundo Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Cuarto Circuito, que se integraron a la presente contradicci�n de tesis, en lo conducente son del siguiente tenor:

"Juicio de amparo directo 553/2003.

"Quejoso: A.�s I.A.Z.�rate.

"Sesi�n de 29 de octubre del a�o 2003.

"OCTAVO. ... Ahora, la Junta responsable incurri� en una violaci�n formal al momento de resolver el procedimiento con el dictado del laudo, ya que la fracci�n VII del art�culo 790 del ordenamiento laboral establece que en el desahogo de la prueba confesional se observar�n las normas siguientes: (se transcribe).

"E.o es, como durante el desahogo del interrogatorio libre el tribunal del trabajo apercibi� al absolvente J.A.E.G. con la representaci�n que ostentaba a favor de la empresa demandada, que en caso de dirigirse con una actitud evasiva al responder a las preguntas lo tomar�a en cuenta en t�rminos del art�culo 790, fracci�n VII, de la Ley Federal del Trabajo al momento de resolver el procedimiento, siendo que al emitir el laudo hizo caso omiso a su propia determinaci�n dado que absolvi� a la demandada del pago de la indemnizaci�n constitucional, salarios ca�dos, prima de antig�edad, vacaciones, prima vacacional, aguinaldo y fondo de ahorro, cuando de haber hecho efectivo el apercibimiento de tener al absolvente por confeso del interrogatorio libre probablemente hubiera adoptado una actitud distinta, ya que las preguntas se relacionaban con aspectos tales como las vacaciones, prima vacacional, aguinaldo, el salario, la jornada de trabajo y lo inherente al por qu� actualmente el actor no desarrollaba sus labores ordinarias al servicio de la demandada (pregunta n�mero trece del interrogatorio), entonces, la omisi�n cometida por la responsable de tener por confeso al absolvente J.A.E.G. en representaci�n de la demandada en t�rminos del art�culo 790, fracci�n VII, ib�dem, por evadir responder al interrogatorio libre, debi� reflejarlo en el laudo respectivo, y al no hacerlo conllev� a que incurriera en una violaci�n formal durante el dictado del mismo. ..."

"Juicio de amparo directo 989/2003.

"Quejosos: M.R.E. y otros.

"Sesi�n de 24 de noviembre del a�o 2003.

"SEXTO. E.e tribunal advierte en suplencia de la deficiencia de la queja que autoriza el art�culo 76 bis, fracci�n IV, de la Ley de Amparo, violaci�n al procedimiento que conlleva a otorgar la protecci�n constitucional solicitada.

"Precisa se�alar que la Junta vulner� las normas del procedimiento, ya que orden� el archivo del asunto por lo que respecta a los codemandados �scar Ra�l G.S. y el propietario del centro de trabajo ubicado en la calle E. ciento cuarenta y tres, residencial Los Robles en Apodaca, Nuevo Le�n, no obstante que carece de facultades para desechar o tener por no interpuesta la demanda por la circunstancia de que la parte actora no justifique eldomicilio.

"...

"En esa tesitura, como la Ley Federal del Trabajo no establece el procedimiento a seguir cuando se ignore el domicilio del patr�n, dado que el numeral 712, en relaci�n con el precepto 743, fracci�n VI, s�lo regula la hip�tesis tocante a cuando el trabajador ignore el nombre del patr�n, caso en el cual el emplazamiento se realizar� en el domicilio donde prest� sus servicios, la Junta debe proceder en t�rminos del art�culo 17 de la ley laboral, que indica que a falta de disposici�n expresa en la Constituci�n, en la propia ley o sus reglamentos, se deber�n tomar en consideraci�n casos semejantes los principios generales que deriven de esos ordenamientos, los principios generales de derecho, los principios de justicia social que derivan del art�culo 123 de la Constituci�n, la jurisprudencia, la costumbre y la equidad.

"Por tanto, la Junta responsable debe emplear los medios legales que tenga a su alcance para emplazar a los codemandados �scar Ra�l G.S. y el propietario del centro de trabajo ubicado en E. ciento cuarenta y tres, residencial Los Robles, en Apodaca, Nuevo Le�n, a fin de no contravenir las normas legales relativas a las facultades que para mejor proveer le son otorgadas para el esclarecimiento de la verdad ...

"Lo anterior encuentra sustento, en lo conducente, en la jurisprudencia 2a./J. 98/2000, emitida por la Segunda S. de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, publicada a p�gina 272, Tomo XII, diciembre de 2000, Novena �poca del Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta, que dice: ?CONDENA EN CONTRA DE LA FUENTE DE TRABAJO. ES IMPROCEDENTE CUANDO SE IGNORA EL NOMBRE, RAZ�N SOCIAL O DENOMINACI�N DEL PATR�N, DEBIENDO LA JUNTA LABORAL, EN USO DE SUS FACULTADES PARA MEJOR PROVEER, ORDENAR LAS PROVIDENCIAS NECESARIAS PARA DETERMINAR LA IDENTIDAD DE AQU�L.? (Se transcribe).

"El criterio anterior se estima aplicable al caso por analog�a, ya que si la Corte consider� que en la hip�tesis en que se desconozca el nombre del patr�n y propietario de la fuente de trabajo la Junta debe ordenar la investigaci�n que permita conocer a la persona f�sica o moral responsable de dicha fuente, para decretar la condena en su contra, id�ntica raz�n existe en caso de que, conoci�ndose el nombre del demandado, se desconozca su domicilio.

"...

"Por tanto, se impone conceder la protecci�n constitucional para el efecto de que la Junta:

"1. Deje insubsistente el laudo reclamado;

"2. Reponga el procedimiento a efecto de que:

a) Deje sin efectos el apercibimiento decretado en la audiencia de seis de febrero de dos mil tres, as� como la consecuente resoluci�n dictada por auto de tres de marzo del propio mes y a�o, y hecho lo anterior, emplee los medios legales que tenga a su alcance para emplazar a los codemandados �scar Ra�l G.S. y el propietario del centro de trabajo ubicado en E. n�mero ciento cuarenta y tres, residencial Los Robles en Apodaca Nuevo Le�n, lo que puede lograr a trav�s del conocimiento que tiene del domicilio en que los trabajadores manifiestan que laboraron con dicha demandada y la actividad que �stos le imputaron, pues con esos elementos est� en posibilidad de solicitar los informes pertinentes a las autoridades administrativas (sanitarias, fiscales, etc�tera), a fin de que le proporcionen el domicilio de la persona en cita.

Por su parte, el Tercer Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Cuarto Circuito, al resolver el juicio de amparo directo 550/2002, promovido por F.H.�lito R.�guez Sierra, en sesi�n de catorce de agosto del a�o dos mil dos, sostuvo el siguiente criterio:

"SEXTO. ... En la fecha se�alada, se llev� a cabo el desahogo de la prueba confesional ofrecida por la parte actora a cargo de M.�a Guadalupe de la Fuente D�az en la que se le formularon catorce posiciones, contestando ?no es cierto? a las que fueron calificadas de legales; dentro del desahogo de dicha probanza, la parte actora formul� interrogatorio libre a la absolvente citada, al tenor de las siguientes posiciones:

"(Se transcriben).

"Las posiciones anteriores fueron calificadas de legales y al proceder a su desahogo, se apercibi� a la absolvente que de conducirse con evasivas ser�a declarada confesa, con fundamento en el art�culo 781 de la Ley Federal del Trabajo, dando �sta como respuestas a todas y cada una de ellas: ?la respuesta est� contenida en el escrito de contestaci�n?, con lo cual se dio por concluida la diligencia respectiva.

"El anterior proceder de la Junta responsable es incorrecto, por lo siguiente.

"El art�culo 790 de la Ley Federal del Trabajo, que es el precepto que regula el desahogo de la prueba confesional, en sus fracciones VI y VII, establece:

"(Se transcriben).

"De conformidad con lo anteriormente transcrito, en una confesional, el absolvente debe contestar negando o afirmando las posiciones que le sean formuladas, pudiendo agregar las explicaciones que estime pertinentes o le pida la Junta, y en caso de que se niega (sic) a responder o lo haga con evasivas, la Junta deber� apercibirlo, en el acto, de tenerlo por confeso si persiste en ello.

"As� las cosas, si en el caso concreto las respuestas que expres� la absolvente constituyen evasivas, al no ser congruentes con las posiciones que se le formularon, debe concluirse que la Junta responsable actu� con desapego a las formalidades establecidas en el precepto legal antes transcrito, pues aun cuando al calificar de legal el interrogatorio libre que formul� el apoderado jur�dico de la actora, apercibi� a la absolvente de que de conducirse con evasivas se le declarar�a confesa, dicho apercibimiento se efectu� a destiempo, en tanto que, en la citada fracci�n VII del art�culo 790 de la ley laboral se prev� claramente que es hasta que el absolvente se niega a responder o sus respuestas son evasivas, cuando la Junta debe apercibirlo de tenerlo por confeso si persiste en esa actitud, y no antes de que �ste responda, porque todav�a no se tiene conocimiento de la forma en que lo har�, por lo que, al observar la forma de conducirse de M.�a Guadalupe de la Fuente D�az, al dar contestaci�n al interrogatorio libre que le fue formulado, la autoridad laboral responsable debi� efectuarle el apercibimiento de que se trata y repetirle las preguntas en las que se condujo con evasivas, y en caso de que persistiera en su conducta, declararla confesa, pero previo el referido apercibimiento y la repetici�n de las posiciones formuladas, y al no hacerlo as� viol� las leyes del procedimiento en perjuicio del quejoso, en t�rminos de la fracci�n III del art�culo 159 de la Ley de Amparo; violaci�n que trascendi� al resultado del laudo reclamado, toda vez que en el mismo se absolvi� a la parte demandada del pago de los salarios ca�dos, s�ptimos d�as, d�as festivos, tiempo extraordinario y media hora de descanso, lo que pudo ser distinto de haberse desahogado en forma debida la confesional de m�rito.

"...

En esas condiciones, procede conceder el amparo al quejoso para el efecto de que la Junta responsable deje insubsistente el laudo reclamado, y siguiendo los lineamientos que se dan en esta ejecutoria, reponga el procedimiento y desahogue la prueba confesional a cargo de M.�a Guadalupe de la Fuente D�az, en su car�cter de administradora �nica de la empresa demandada, respecto a las preguntas que le fueron formuladas en el interrogatorio libre, de acuerdo con los lineamientos previstos en las fracciones VI y VII del art�culo 790 de la Ley Federal del Trabajo ...

El criterio sustentado en la anterior ejecutoria, fue reiterado al resolver los juicios de amparo directo 1091/2002, 27/2003, 101/2003 y 323/2003, seg�n se desprende de los precedentes precisados en la publicaci�n de la tesis de jurisprudencia a la que dio origen (cuyas ejecutorias no integran la presente contradicci�n de tesis), misma que a continuaci�n se identifica:

"INTERROGATORIO LIBRE. EL APERCIBIMIENTO QUE ESTABLECE LA F.V. DEL ART�CULO 790 DE LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO, DEBE HACERSE CON POSTERIORIDAD A LA NEGATIVA DE RESPONDER O A LA RESPUESTA EVASIVA DEL ABSOLVENTE. De conformidad con lo dispuesto en las fracciones VI y VII del art�culo 790 de la Ley Federal del Trabajo, en la prueba confesional el absolvente debe responder afirmando o negando las posiciones que le sean formuladas, y en caso de que se niegue a responderlas o conteste con evasivas, la Junta deber� apercibirlo en el acto de tenerlo por confeso si persiste en ello, lo que pone en evidencia que es hasta en tanto el absolvente se niega a responder el interrogatorio libre que le es formulado en el desahogo de la citada probanza, o bien, lo contesta con evasivas, cuando la Junta debe apercibirlo de tenerlo por confeso si persiste en esa actitud, y repetirle las posiciones en las que se condujo con evasivas, y no antes de que �ste responda, porque todav�a no se tiene conocimiento de la forma en que lo har�." (Novena �poca. Instancia: Tercer Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Cuarto Circuito. Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta. Tomo XIX, febrero de 2004. Tesis IV.3o.T. J/50. P�gina 896).

El propio Tercer Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Cuarto Circuito, al resolver el juicio de amparo directo 189/98, promovido por I.M.G., en sesi�n de siete de abril de mil novecientos noventa y ocho, en lo conducente, determin�:

"CUARTO. Son fundados los conceptos de violaci�n antes transcritos.

"...

"Lo anterior resulta fundado, pues el art�culo 685 de la Ley Federal del Trabajo establece: (se transcribe); el art�culo 781 de la citada Ley Federal del Trabajo textualmente establece: (se transcribe); por su parte el diverso art�culo 790, fracciones VI y VII, de la mencionada legislaci�n laboral establece: (se transcribe). Ahora bien, de lo anterior se advierte que la ley establece que el proceso laboral es predominantemente oral, que se admite el interrogatorio libre para que las partes interroguen a las personas que intervengan, en el desahogo de la prueba confesional el absolvente debe contestar las posiciones afirmando o negando, pudiendo agregar explicaciones y que si el absolvente se niega a responder o sus respuestas son evasivas, la Junta de oficio o a instancia de parte, lo apercibir� en el acto de tenerlo por confeso si persiste en ello.

"En la especie, de las constancias que obran en autos se desprende que en el desahogo de la prueba confesional, ofrecida por la parte actora a cargo del apoderado general de la empresa demandada, en lo que hace al interrogatorio libre, al ser interrogado en forma directa el absolvente contesta a todas y cada una de las preguntas directas ?me remito a la contestaci�n de demanda?; luego entonces es evidente que no da una contestaci�n precisa a las preguntas que se le formularon contestando evasivamente, por lo que la Junta de oficio debi� apercibir en el acto al absolvente de tenerlo por confeso si persist�a en contestar con evasivas, de conformidad con lo dispuesto por el art�culo 790, fracci�n VI, de la Ley Federal del Trabajo.

"En tales condiciones, dadas las violaciones en comento, lo procedente es conceder el amparo y protecci�n de la Justicia Federal solicitada, para el efecto de que la responsable deje insubsistente el laudo impugnado, reponga el procedimiento ... y proceda a desahogar conforme a derecho el interrogatorio libre a cargo del apoderado general de la empresa demandada y hecho lo anterior en plenitud de jurisdicci�n proceda a emitir el laudo correspondiente."

Las consideraciones anteriores, reiteradas al resolver los juicios de amparo directo 628/99, 1043/99, 1062/99 y 443/2000, por advertirse que se trataba de asuntos similares en los que las respuestas al interrogatorio libre deb�an calificarse de evasivas, por haber manifestado el absolvente en dichos asuntos, respectivamente, que "eso ya est� contestado por el abogado de la empresa en la contestaci�n", "la respuesta ya est� expuesta en la contestaci�n", "me remito al cuestionario anterior" y "me remito a la contestaci�n de mi abogado", dieron origen a la siguiente tesis de jurisprudencia:

"INTERROGATORIO LIBRE. LAS RESPUESTAS QUE REMITEN A LA CONTESTACI�N DE LA DEMANDA O ALG�N OTRO T�RMINO SIMILAR, SON EVASIVAS. Si dentro del desarrollo de un interrogatorio, el absolvente al contestar las preguntas que se le plantean responde diciendo que la respuesta ya est� expuesta en la contestaci�n, o con alg�n otro t�rmino similar, es claro que de esa forma de contestar se concluye que la respuesta no es precisa ni congruente con los t�rminos en que est�n planteados los cuestionamientos del interrogatorio, sino que es una respuesta evasiva que elude la pregunta en sus t�rminos expresos, circunstancia esta que debe advertir oficiosamente la Junta del conocimiento e inclusive apercibir al absolvente de tenerlo por confeso si persiste con su actitud, en los t�rminos del art�culo 790, fracci�n VII de la ley laboral." (Novena �poca. Instancia: Tercer Tribunal Colegiado en Materias Administrativa y de Trabajo del Cuarto Circuito. Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta. Tomo XII, diciembre de 2000. Tesis IV.3o.A.T. J/43. P�gina 1241).

QUINTO

Para determinar si existe la contradicci�n de tesis denunciada es pertinente precisar los supuestos esenciales que conforman el marco f�ctico y jur�dico dentro del cual se emitieron las tesis que se estiman opositoras.

Con ese objeto se advierte, de las consideraciones que sustentan las ejecutorias emitidas por cada uno de los Tribunales Colegiados de Circuito en cita, as� como de los antecedentes que las conforman, en s�ntesis, lo siguiente:

  1. El actual Primer Tribunal Colegiado en Materia Civil del Primer Circuito, antes Cuarto Tribunal Colegiado del mismo circuito, conoci� del amparo directo 598/97, del cual destaca que:

    1. En el juicio laboral de donde deriva el laudo reclamado, la Junta responsable admiti� la confesional a cargo de la actora laboral, ofrecida por la patronal demandada, y al concluir su desahogo, la Junta admiti� el interrogatorio libre que en ese momento procesal ofreci� el referido demandado, apercibiendo a la absolvente de que en caso de contestar las preguntas con evasivas ser�a declarada confesa "de las posiciones directas relacionadas con las preguntas".

    2. El Tribunal Colegiado de Circuito analiz� la naturaleza jur�dica del interrogatorio libre y, en lo conducente, declar� ilegal la actuaci�n de la Junta responsable, por considerar que el interrogatorio libre previsto en el art�culo 781 de la Ley Federal del Trabajo, difiere de la prueba confesional contemplada en el art�culo 790 de la propia ley laboral, por lo que las reglas que norman esta �ltima no son aplicables a aqu�lla, con base en lo siguiente:

    ? En el interrogatorio libre las respuestas no se limitan a una afirmaci�n o a una negaci�n seguida de las explicaciones que el absolvente estime pertinentes, sino que obedecen a la aclaraci�n de puntos dudosos o incompletos y por ello las preguntas se formulan de modo m�s amplio, sin constre�irse a una forma espec�fica que exija necesariamente como respuesta un s� o un no, como sucede en la confesional, por lo que la fracci�n VII del art�culo 790 de la ley laboral, conforme a la cual puede declararse confeso al absolvente si se niega a responder las posiciones que se le formulen o las contesta con evasivas, no es aplicable al interrogatorio libre y, en cuanto a su resultado, se valora en el laudo.

    ? En esa virtud, consider� l�gico y jur�dico concluir que siendo improcedente la declaraci�n de confeso respecto de las preguntas del interrogatorio libre, con mayor raz�n es indebido decretar, en la diligencia de desahogo, el apercibimiento en ese sentido y retrotraer tal decisi�n a las posiciones formuladas, que si bien pueden estar relacionadas con el cuestionamiento libre, corresponden a una prueba distinta, aut�noma y concluida con anterioridad.

  2. El Segundo Tribunal Colegiado del Octavo Circuito sostuvo su criterio al resolver el juicio de amparo directo 262/2003, de cuyos antecedentes se advierte lo siguiente:

    1. En el juicio laboral de donde deriva el laudo reclamado, la Junta responsable admiti� la confesional a cargo de la actora laboral, ofrecida por la patronal demandada, y al concluir su desahogo la Junta desech� el interrogatorio libre que en ese momento procesal ofreci� el referido demandado, lo que �ste aleg� que constitu�a una violaci�n al procedimiento laboral, al formular su demanda de garant�as con la que se origin� aquel juicio de amparo directo.

    2. El aludido Tribunal Colegiado de Circuito declar� infundada la violaci�n procesal alegada, por considerar que la Junta responsable al desechar el interrogatorio libre relacionado con la prueba confesional que ofreci� la demandada quejosa no infringi� lo dispuesto en el art�culo 781 de la Ley Federal del Trabajo, de conformidad con lo siguiente:

    ? El interrogatorio libre a que se refiere el art�culo 781 de la Ley Federal del Trabajo constituye un medio espec�fico de prueba admisible en t�rminos del numeral 776 de la misma ley, por lo que debe ofrecerse como tal en la etapa procesal correspondiente, de acuerdo con lo dispuesto en el art�culo 778 de la propia legislaci�n laboral, cuando, como en el caso, no se est� en presencia de hechos supervenientes, o bien, que su finalidad sea la de probar las tachas que se hagan valer contra los testigos.

    ? Los criterios a los que antes se hace referencia se estim� que podr�an entrar en contradicci�n con los emitidos por los �rganos jurisdiccionales siguientes:

  3. El Primer Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Cuarto Circuito sostuvo su criterio al resolver los juicios de amparo directo 43/2002, 192/2002, 287/2002, 386/2002 y 391/2002, de cuyos antecedentes se desprende lo siguiente:

    1. En el respectivo juicio laboral de donde deriva el laudo reclamado, la Junta responsable admiti� la prueba confesional ofrecida por una de las partes, a cargo de su contraria, y al concluir su desahogo admiti� el interrogatorio libre que en ese momento procesal ofreci� el oferente de la confesional.

    2. El Tribunal Colegiado de Circuito examin� los t�rminos en que se desahog� el interrogatorio libre previsto en el art�culo 781 de la Ley Federal del Trabajo, y al respecto advirti� cu�les normas que para el desahogo de la prueba confesional contempla el art�culo 790 de la propia ley laboral, en el caso no se hab�an cumplido, al tenor de lo siguiente:

    ? En el desahogo de la confesional, al igual que en el interrogatorio libre, el absolvente por s� mismo debe responder de palabra a las preguntas que se le formulen, sin la presencia de su asesor ni ser asistido por persona alguna, como lo dispone la fracci�n III del art�culo 790 de la ley laboral y, en el caso de que se niegue a responder o sus respuestas sean evasivas, la Junta, de oficio o a instancia de parte, lo apercibir� en el acto de tenerlo por confeso si persiste en ello, en t�rminos de la fracci�n VII de la propia disposici�n legal, ya que en el desahogo de tal interrogatorio libre existe la formalidad ineludible de que las respuestas deben ser producidas directa y expresamente por el absolvente sin que constituyan una evasiva a los cuestionamientos hechos, conforme a lo dispuesto en el referido precepto legal.

    ? En esa virtud, el apercibimiento de m�rito debe decretarse no solamente al inicio del desahogo del interrogatorio libre, sino cada vez que se advierta una respuesta evasiva del absolvente o ante su negativa a contestar uno o varios de los cuestionamientos que se le formulan, inmediatamente se le deber� repetir la pregunta e, incluso, de persistir en esa actitud hacerle efectivo tal apercibimiento.

  4. El Segundo Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Cuarto Circuito, al resolver el juicio de amparo directo 481/2002, analiz� la diligencia de desahogo delinterrogatorio libre admitido en relaci�n con la prueba confesional y, en lo conducente, sostuvo que en el interrogatorio libre previsto en el art�culo 781 de la Ley Federal del Trabajo, deben aplicarse las reglas que norman la prueba confesional contenidas en el art�culo 790 de la propia ley laboral, agregando en v�a de motivaci�n a su criterio, lo siguiente:

    ? El interrogatorio libre es un medio complementario o de perfeccionamiento de una prueba diversa, por lo que su desahogo debe regirse por las normas aplicables para la prueba principal, con la que guarda una relaci�n de accesoriedad, por lo que en el caso son aplicables las previstas en el art�culo 790 de la ley laboral, puesto que dicho interrogatorio libre al estar integrado a la confesional adquiere su naturaleza, por lo que privan las mismas reglas para su desahogo, de manera que las preguntas o posiciones pueden formularse oralmente o por escrito, las partes tienen facultad de elaborarlas siempre que se concreten a los hechos controvertidos y que no sean insidiosas o in�tiles, y la Junta est� facultada para calificar la legalidad de tales cuestionamientos, as� como a decretar el apercibimiento de tener por confesados los hechos a que se contraen las preguntas que se formulen en v�a de interrogatorio libre cuando las respuestas sean evasivas, en acatamiento a las reglas previstas para la confesional.

    ? Si el art�culo 781 de la ley laboral autoriza el interrogatorio libre a las personas que intervengan en el desahogo de las pruebas sobre los hechos controvertidos, e incluso permite que lleguen a hacerse las preguntas que estimen pertinentes, sin establecer distingo alguno por lo que se refiere a la confesional, resulta claro que el absolvente, luego de contestar las posiciones, al ser interrogado libremente no debe responder con evasivas; lo contrario llevar�a a la desnaturalizaci�n de la prueba confesional, ya que siendo �sta el g�nero y la especie el interrogatorio libre como prueba accesoria, su desahogo estar�a dispensado de cumplir con las condiciones que rigen el desahogo de la prueba principal.

    ? Adem�s, deriva del an�lisis teleol�gico del art�culo 781 de la propia ley, que si el proceso laboral tiene como finalidad la decisi�n del asunto conforme a la verdad y la buena fe, el prop�sito de dicho dispositivo legal es igualmente la b�squeda de la verdad, acogi�ndose a la buena fe de las partes y, por tanto, si se deja al capricho de �stas la forma de responder el interrogatorio libre, d�ndoles libertad para conducirse con evasivas, sin ninguna sanci�n, no se alcanza la finalidad perseguida por esa complementaci�n de la prueba.

    El mismo criterio fue sostenido por el referido Tribunal Colegiado al resolver los juicios de amparo directo n�meros 1050/2002, 596/2003 y 958/2003, en sesiones de veintisiete de marzo, quince de octubre y diez de diciembre del a�o dos mil tres.

    ? El propio Segundo Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Cuarto Circuito conoci� del juicio de amparo directo 553/2003, de cuyos antecedentes se desprende que declar� fundada la violaci�n formal cometida por la Junta responsable al dictar el laudo reclamado, ya que consider� indebido que en dicho laudo no se hubiera hecho efectivo el apercibimiento decretado en el desahogo del interrogatorio libre relacionado con la prueba confesional, en t�rminos del art�culo 790, fracci�n VII, de la Ley Federal del Trabajo, pues ante la contestaci�n del absolvente al interrogatorio libre que le fue formulado, en el sentido de que "mi respuesta est� en la contestaci�n de la demanda", el apercibimiento de m�rito debi� hacerse efectivo y reflejarse en el laudo reclamado, de conformidad con el precepto legal en cita.

    ? Igualmente, el mismo Tribunal Colegiado conoci� del juicio de amparo directo 989/2003, advirti�ndose de los antecedentes que informan la ejecutoria dictada en dicho juicio, en sesi�n de veinticuatro de noviembre del dos mil tres, que el tema analizado consisti� en la violaci�n procesal cometida por la Junta responsable al desechar o tener por no interpuesta la demanda laboral respecto de dos de los codemandados por hacer efectivo el apercibimiento decretado a la parte actora al no haber justificado el domicilio de los mismos, y ordenar el archivo del expediente por lo que a dichos demandados se refiere, proceder que el Tribunal Colegiado consider� ilegal, toda vez que la Junta responsable, en uso de sus facultades para mejor proveer, debi� emplear los medios legales a su alcance para conocer el domicilio de los demandados de que se trata, a fin de emplazarlos al juicio laboral.

  5. El Tercer Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Cuarto Circuito conoci� del juicio de amparo directo 550/2002, de cuyos antecedentes se desprende lo siguiente:

    1. En el respectivo juicio laboral de donde deriva el laudo reclamado, la Junta responsable admiti� la prueba confesional ofrecida por la actora laboral, a cargo de su contraria, y al concluir su desahogo tambi�n admiti� el interrogatorio libre que en ese momento procesal ofreci� la propia oferente de la confesional, el cual calific� de legal y, previo a su desahogo, apercibi� a la absolvente de declararla confesa si se conduc�a con evasivas en sus respuestas, las que produjo en el sentido de que "la respuesta est� contenida en el escrito de contestaci�n", con lo que dio por concluida la diligencia respectiva.

    2. El Tribunal Colegiado de Circuito examin� los t�rminos en que se desahog� el interrogatorio libre y, en lo conducente, consider� que la Junta responsable viol� las normas que regulan el procedimiento laboral, porque el apercibimiento a la absolvente del interrogatorio libre lo decret� una vez que calific� de legales las preguntas relativas, es decir, "a destiempo", ya que en t�rminos de la fracci�n VII del art�culo 790 de la Ley Federal del Trabajo, dicho apercibimiento debe efectuarse con posterioridad a la negativa a contestar la pregunta o de cada respuesta que constituya una evasiva, y no antes de que se produzca tal respuesta, porque todav�a no se tiene conocimiento de la forma en que lo har� el absolvente, adem�s de que el apercibimiento debe ir precedido de la repetici�n de la pregunta que se contesta de manera evasiva, y de persistir este proceder, declararlo confeso.

      ? De los antecedentes que informan los juicios de amparo directo 189/98, 628/99, 1043/99, 1062/99 y 443/2000, de los que tambi�n conoci� el Tercer Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Cuarto Circuito, se desprende lo siguiente:

    3. En el respectivo juicio laboral de donde deriva el laudo reclamado, la Junta responsable admiti� la prueba confesional ofrecida por una de las partes, a cargo de su contraria, y al concluir su desahogo admiti� el interrogatorio libre que en ese momento procesal ofreci� el oferente de la confesional, llev�ndose a cabo su desahogo.

    4. El referido Tribunal Colegiado de Circuito examin� los t�rminos en que se desahog� el interrogatorio de m�rito, diligencias de las que advirti�, seg�n constancias de cada uno de los juicios laborales, que las repuestas al mismo por parte del absolvente, respectivamente, fueron en el sentido de que "me remito a la contestaci�n de la demanda", "eso ya est� contestado por el abogado de la empresa en la contestaci�n", "la respuesta ya est� expuesta en la contestaci�n", "me remito al cuestionario anterior", o bien, "me remito a la contestaci�n de mi abogado", las cuales calific� de respuestas evasivas, porque no se da contestaci�n precisa ni congruente a los cuestionamientos formulados en el interrogatorio libre, lo que debi� advertir la Junta responsable y decretar en el acto el apercibimiento de tenerlo por confeso en t�rminos de las normas contenidas en el art�culo 790 de la ley laboral.

SEXTO

De los anteriores criterios sintetizados se advierte, por una parte, que no existe la contradicci�n de tesis denunciada respecto de los criterios sustentados por los Tribunales Colegiados que se precisan a continuaci�n.

En efecto, de acuerdo con el criterio sustentado por este Alto Tribunal, para que exista una contradicci�n de tesis resulta necesario que las resoluciones relativas se hayan adoptado respecto de una misma cuesti�n jur�dica, suscitada en un mismo plano, y que expresa o impl�citamente hayan arribado a conclusiones opuestas sobre esa cuesti�n, por lo que para determinar si efectivamente existe dicha oposici�n no basta atender a la conclusi�n del razonamiento vertido en las correspondientes actuaciones judiciales, sino que es indispensable tomar en cuenta las circunstancias de hecho y de derecho que por su enlace l�gico sirven de base o presupuesto al criterio respectivo, ya que �nicamente cuando existe coincidencia en tales circunstancias podr� afirmarse, v�lidamente, que existe una contradicci�n de tesis cuya resoluci�n dar� lugar a un criterio jurisprudencial que por sus caracter�sticas de generalidad y abstracci�n podr� aplicarse en asuntos similares.

De ah� que al estudiar las circunstancias f�cticas y jur�dicas que sirven de marco a las resoluciones que generan una supuesta contradicci�n de tesis, esta Suprema Corte de Justicia de la Naci�n debe distinguir entre las que por servir de basamento l�gico a los criterios emitidos se erigen en verdaderos presupuestos que han de presentarse en las determinaciones opositoras, y entre aquellas que aun cuando aparentemente sirven de sustento a las consideraciones respectivas, no constituyen un presupuesto l�gico del criterio emitido.

As�, para que efectivamente exista la contradicci�n denunciada ser� necesario que los criterios opositores hayan partido de los mismos supuestos esenciales, es decir, de los que sirven de basamento l�gico a las conclusiones divergentes adoptadas, lo que no se actualiza en la especie de conformidad con las siguientes consideraciones.

  1. En principio destaca que el criterio sustentado por el Segundo Tribunal Colegiado del Octavo Circuito, respecto del que se ampli� la presente contradicci�n de tesis a petici�n del denunciante, no participa de �sta dado que el tema que abord� relativo a la legalidad del desechamiento del interrogatorio libre ofrecido en el procedimiento laboral al desahogarse la confesional -de cuyo estudio concluy� que aqu�l debi� ofrecerse en el momento procesal oportuno por constituir un medio de prueba aut�nomo-, difiere del que analiz� el actual Primer Tribunal Colegiado en Materia Civil del Cuarto Circuito, el cual est� relacionado con la legalidad del desahogo del interrogatorio libre admitido en la diligencia en la que se recibi� la confesional de la actora laboral, en el que parti� del examen de la naturaleza de tal interrogatorio a fin de resolver si le eran aplicables o no las normas que rigen la confesional a la que estaba vinculada, contenidas en el art�culo 790 de la Ley Federal del Trabajo, por lo que solamente este criterio se tomar� en cuenta para verificar si se contrapone con el sustentado por los dem�s �rganos jurisdiccionales al emitir las ejecutorias a las que antes se hace referencia.

    Con independencia de lo antes puntualizado, el tema abordado por el Segundo Tribunal Colegiado del Octavo Circuito ya particip� en la contradicci�n de tesis 176/2003-SS, misma que resolvi� esta Segunda S. en sesi�n de trece de agosto del dos mil cuatro, al establecer la tesis de jurisprudencia pendiente de publicar, cuyos rubro y texto son del siguiente tenor:

    INTERROGATORIO LIBRE EN MATERIA LABORAL. SU OFRECIMIENTO ES OPORTUNO EN EL DESAHOGO DE PRUEBAS. Los art�culos 776 y 778 de la Ley Federal del Trabajo establecen las pruebas admisibles en el procedimiento laboral -entre las cuales no se contempl� al interrogatorio libre- y las formalidades con que deben ofrecerse. Por su parte, el art�culo 781 de la ley citada prev� que las partes podr�n interrogar libremente a las personas que intervengan en el desahogo de las pruebas sobre los hechos controvertidos, hacerse mutuamente las preguntas que juzguen convenientes y examinar los documentos y objetos que se exhiban. Ahora bien, si el legislador en el referido art�culo 781 estableci� que las partes pueden interrogar libremente a las personas que intervengan en el desahogo de las pruebas, sin precisar formalidad alguna en su presentaci�n, es evidente que su intenci�n fue la de permitir a las partes en un procedimiento laboral perfeccionar aqu�llas en el momento mismo de su desahogo, lo que se corrobora con la exposici�n de motivos de la reforma al mencionado art�culo, en la que se indic� que en los procedimientos laborales deb�a existir igualdad entre las partes y prevalecer la oralidad e inmediatez, ya que tales principios simplifican el curso de los juicios y permiten a los tribunales apreciar mejor los razonamientos de las partes y el valor real de las pruebas desahogadas, y adem�s que dicho interrogatorio libre no constituyera una prueba aut�noma, lo que habr�a dado lugar a que se ofreciera en t�rminos del art�culo 778 del ordenamiento legal citado. En esa virtud, al ser el interrogatorio libre una prueba accesoria de las que establece el art�culo 776 de la ley laboral, su ofrecimiento es oportuno en el desahogo de la prueba correspondiente.

  2. Tampoco se suscita dicha contradicci�n entre el criterio sustentado por el Primer Tribunal Colegiado en Materia Civil y el emitido por el Segundo Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo, ambos del Cuarto Circuito, al resolver los juicios de amparo directo 553/2003 y 989/2003, ni tampoco con el sustentado por el Tercer Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del mismo circuito, en las ejecutorias que pronunci� en los juicios de amparo directo 550/2002, 189/98, 628/99, 1043/99, 1062/99 y 443/2000, como a continuaci�n se demuestra.

    En efecto, del contexto f�ctico y jur�dico antes rese�ado se advierte que el primero y el �ltimo de los �rganos jurisdiccionales citados -Primero en Materia Civil y Tercero en Materia de Trabajo, ambos del Cuarto Circuito-, aunque gen�ricamente examinaron un problema de similar naturaleza relativo a la legalidad del desahogo del interrogatorio libre ofrecido en la diligencia en que se recibi� la prueba confesional, en forma espec�fica abordaron cuestiones jur�dicas diversas y de lo sostenido en sus respectivas ejecutorias no deriva contradicci�n alguna, dado que los criterios que emitieron no se originan en el examen de los mismos elementos, ya que el primero de ellos analiz� la naturaleza jur�dica del interrogatorio libre previsto en el art�culo 781 de la Ley Federal del Trabajo, a fin de determinar si en el caso concreto le eran aplicables las normas que regulan la prueba confesional contenidas en el art�culo 790 de la propia ley laboral y, por tanto, si proced�a decretar el apercibimiento al absolvente y declararlo confeso en caso de no contestar a las preguntas o posiciones o dar respuestas evasivas, de conformidad con el referido precepto legal; mientras que el Tercero en Materia de Trabajo, por una parte, examin� si el apercibimiento debe efectuarse al absolvente una vez que se califican de legales las preguntas formuladas en el interrogatorio libre o con posterioridad a la negativa a contestar cada una de ellas o a que se considere evasiva una respuesta y, por la otra, analiz� el resultado del desahogo de tal interrogatorio con el objeto de calificar las respuestas producidas por el absolvente al interrogatorio libre, con base en lo cual arribaron a soluciones diversas, que no constituyen criterios discrepantes y, por ende, no son susceptibles de provocar contradicci�n.

    As�, el Primer Tribunal Colegiado en Materia Civil determin� que el interrogatorio libre difiere de la prueba confesional en cuya diligencia de desahogo se admite, por lo que las normas que rigen esta prueba contenidas en el art�culo 790 de la ley laboral no son aplicables al interrogatorio libre y, por tanto, es indebido que en el desahogo de tal interrogatorio se decrete el apercibimiento de tener por confeso al absolvente y con mayor raz�n hacerlo efectivo.

    En cambio, el Tercer Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo abord� una cuesti�n jur�dica diversa al analizar el desahogo del aludido interrogatorio libre y, en un primer aspecto, lleg� a la conclusi�n de que es indebido que una vez calificadas de legales las preguntas del interrogatorio se efect�e el apercibimiento, ya que en t�rminos de la fracci�n VII del art�culo 790 de la ley laboral el apercibimiento debe realizarse con posterioridad a la negativa a contestar cada una de las preguntas relativas o de la respuesta que constituya una evasiva, y no antes de que se produzca tal respuesta y, en otro aspecto, al valorar el resultado del interrogatorio libre, consider� que las respuestas deben calificarse de evasivas, cuando en la contestaci�n al interrogatorio libre el absolvente se remite a la contestaci�n de la demanda o a alg�n otro t�rmino similar, porque en ese sentido no se da contestaci�n precisa y congruente a los cuestionamientos formulados, lo que da lugar a que en el acto se decrete el apercibimiento en t�rminos de precepto legal en cita.

    En ese orden, entre los criterios sustentados por ambos tribunales no existe contradicci�n para efecto de lo dispuesto en el art�culo 197-A de la Ley de Amparo, ya que siendo distintas las cuestiones jur�dicas que en forma espec�fica abordaron las conclusiones a las que arribaron no se contraponen, m�xime que uno de ellos atiende a la calificaci�n que le merecen las respuestas dadas a dicho interrogatorio, sin que esa valoraci�n que, incluso, decide que debe hacerse desde el desahogo del referido interrogatorio a fin de que en ese momento procesal se haga efectivo el apercibimiento y se declare confeso al absolvente, pueda ser materia de una contradicci�n de tesis aun en el supuesto de que existiera un criterio opuesto, en atenci�n a que a trav�s de ella no cabe establecer cu�l de los tribunales realiza la calificaci�n correcta o no de la respuesta a una posici�n, dado que ello deriva del uso del arbitrio judicial de cada uno de los �rganos jurisdiccionales, en el asunto puesto a su consideraci�n.

    Por otra parte, el Segundo Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Cuarto Circuito, al resolver los juicios de amparo 553/2003 y 989/2003, abord� temas distintos a los del actual Tribunal Colegiado en Materia Civil del mismo circuito, ya que en el primero de dichos asuntos, aqu�l analiz� una violaci�n formal cometida por la Junta responsable al dictar el laudo reclamado, consistente en haber omitido hacer efectivo el apercibimiento que hab�a decretado en la diligencia de desahogo del interrogatorio libre, con base en que calific� de evasivas las respuestas dadas por el absolvente y, en el segundo de los asuntos en cita, examin� una violaci�n al procedimiento laboral consistente en el desechamiento de la demanda que formul� el trabajador quejoso respecto de dos codemandados, temas que �nicamente abord� dicho �rgano jurisdiccional en los juicios de amparo de que se trata, ya que en ese sentido ning�n pronunciamiento hizo el citado Primer Tribunal Colegiado en Materia Civil, como deriva de lo antes puntualizado.

    En esa tesitura, las consideraciones en las que los �rganos jurisdiccionales de m�rito sustentaron el sentido de sus respectivas ejecutorias en los asuntos de que se trata, carecen de una cuesti�n de estudio com�n respecto de la cual lo que se afirma en una sentencia se niegue en la otra o viceversa, de donde se impone concluir que en ese sentido no existe la contradicci�n de tesis denunciada. Sirven de apoyo a esta conclusi�n las tesis que a continuaci�n se identifican:

    "CONTRADICCI�N DE TESIS. ES IMPROCEDENTE LA DENUNCIA QUE SE FORMULA RESPECTO DE RESOLUCIONES EN LAS QUE EL PROBLEMA JUR�DICO ABORDADO ES DIFERENTE Y DE LO SOSTENIDO EN ELLAS NO DERIVA CONTRADICCI�N ALGUNA. Los art�culos 107, fracci�n XIII, constitucional y 197-A de la Ley de Amparo, regulan la contradicci�n de tesis sobre una misma cuesti�n jur�dica comoforma o sistema de integraci�n de jurisprudencia, entendiendo por tesis el criterio jur�dico de car�cter general que sustenta el �rgano jurisdiccional al examinar un punto de derecho controvertido en el asunto que se resuelve. Consecuentemente, debe considerarse improcedente la denuncia que se formula respecto de resoluciones que, aunque gen�ricamente, se hayan referido a un problema de similar naturaleza, en forma espec�fica aborden cuestiones diversas y de lo sostenido en ellas no se derive contradicci�n alguna, pues no existe materia para resolver en la contradicci�n denunciada." (Octava �poca. Instancia: Tercera S.. Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federaci�n. N�mero 72, diciembre de 1993. Tesis 3a./J. 37/93. P�gina 44).

    "CONTRADICCI�N DE TESIS. PARA QUE SE GENERE SE REQUIERE QUE UNA TESIS AFIRME LO QUE LA OTRA NIEGUE O VICEVERSA. La existencia de una contradicci�n de tesis entre las sustentadas en sentencias de juicios de amparo directo, no se deriva del solo dato de que en sus consideraciones se aborde el mismo tema, y que en un juicio se conceda el amparo y en otro se niegue, toda vez que dicho tema pudo ser tratado en diferentes planos y, en consecuencia, carecer de un punto com�n respecto del cual lo que se afirma en una sentencia se niegue en la otra o viceversa, oposici�n que se requiere conforme a las reglas de la l�gica para que se genere la referida contradicci�n." (Octava �poca. Instancia: Tercera S.. Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federaci�n. N�mero 72, diciembre de 1993. Tesis 3a./J. 38/93. P�gina 45).

S�PTIMO

Existe la contradicci�n de tesis denunciada entre el criterio emitido por el actual Primer Tribunal Colegiado en Materia Civil del Cuarto Circuito al resolver el juicio de amparo directo 598/97 y el sustentado por los Tribunales Colegiados Primero en Materia de Trabajo del Cuarto Circuito, al resolver los juicios de amparo directo 43/2002, 192/2002, 287/2002, 386/2002 y 391/2002, y el Segundo de la misma materia y circuito al fallar los juicios de amparo directo 481/2002, 1050/2002, 596/2003 y 958/2003, al tenor del contexto f�ctico y jur�dico antes rese�ado, del cual se advierte que:

  1. El actual Primer Tribunal Colegiado en Materia Civil del Cuarto Circuito, en la ejecutoria que pronunci� en el juicio de amparo indicado, examin� la legalidad del interrogatorio libre admitido en la diligencia en que se recibi� la prueba confesional y, en lo conducente, determin� que atendiendo a su naturaleza el interrogatorio libre previsto en el art�culo 781 de la Ley Federal del Trabajo, difiere de la prueba confesional, por lo que las reglas que norman esta prueba contenidas en el art�culo 790 de la propia ley laboral no son aplicables al interrogatorio libre, siendo en esa medida improcedente la declaraci�n de confeso del absolvente y con mayor raz�n decretar su apercibimiento en ese sentido, ya que se trata de una prueba aut�noma.

  2. El Primer Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Cuarto Circuito, en los asuntos de los que conoci�, examin� los t�rminos en que se desahog� el interrogatorio libre relacionado con la prueba confesional y en lo relativo consider� aplicables, en el desahogo del interrogatorio libre previsto en el precepto legal antes citado, las reglas que norman la prueba confesional contempladas en el art�culo 790 de la ley laboral, al precisar que en el desahogo de tal interrogatorio procede decretar, de oficio o a instancia de parte, el apercibimiento en el sentido de declarar confeso al absolvente en caso de negarse a responder los cuestionamientos que se le hacen o de advertir que sus respuestas son evasivas, de conformidad con lo dispuesto en la fracci�n VII del referido precepto legal.

    Por otra parte, advirti� que el apercibimiento de m�rito debe decretarse, no solamente al inicio del desahogo del interrogatorio libre, sino cada vez que se advierta que se produce una respuesta evasiva o ante la negativa del absolvente a contestar uno o varios de los cuestionamientos formulados.

  3. El Segundo Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Cuarto Circuito, al resolver una cuesti�n jur�dica similar en los asuntos de los que conoci�, consider� que en el interrogatorio libre deben aplicarse las normas que regulan la prueba confesional, contempladas en el art�culo 790 de la Ley Federal del Trabajo, toda vez que se trata de un medio complementario o de perfeccionamiento de una prueba diversa, por lo que su desahogo debe regirse por las normas aplicables a la prueba principal, con la que guarda una relaci�n de accesoriedad, por lo que en el caso, al estar integrado el interrogatorio libre a la confesional adquiere su naturaleza y por ello privan las mismas reglas para su desahogo.

    En esa virtud, sostiene, que el absolvente de la prueba confesional, luego de contestar las posiciones, al ser interrogado libremente no debe responder con evasivas, pues lo contrario llevar�a a la desnaturalizaci�n de la prueba confesional, ya que siendo �sta el g�nero y la especie el interrogatorio libre como prueba accesoria, su desahogo estar�a dispensado de cumplir con las condiciones que rigen en el desahogo de la prueba principal, asimismo, advirti� que de permitir al absolvente conducirse con evasivas sin la sanci�n derivada del apercibimiento decretado, no se alcanzar�a la finalidad perseguida por esa complementaci�n de la prueba, que es la decisi�n del asunto conforme a la verdad y la buena fe de las partes.

    De los antecedentes y consideraciones que han quedado precisados, se advierte que s� existe la contradicci�n de tesis denunciada entre el criterio emitido por el actual Primer Tribunal Colegiado en Materia Civil del Cuarto Circuito y el sustentado por los Tribunales Colegiados Primero y Segundo en Materia de Trabajo del Cuarto Circuito, al resolver los juicios de amparo directo a que antes se hace referencia, en la medida que expresa o impl�citamente analizaron la naturaleza del interrogatorio libre previsto en el art�culo 781 de la Ley Federal del Trabajo, con el fin de resolver si se trata de una prueba accesoria de la principal, regulada por las normas aplicables a �sta y, en este sentido, si al admitirse el interrogatorio libre en relaci�n con la prueba confesional, en su desahogo rigen las reglas de �sta, previstas en el art�culo 790 de la propia ley laboral, o bien, se trata de una prueba aut�noma que no es regulada por las disposiciones contenidas en ese precepto legal, siendo as� que llegaron a conclusiones dis�miles.

    En efecto, el actual Primer Tribunal Colegiado en Materia Civil del Cuarto Circuito, antes Cuarto Tribunal Colegiado del mismo circuito, en el asunto del que conoci�, determin� que el interrogatorio libre a que se refiere el art�culo 781 de la ley laboral, de acuerdo con su naturaleza es una prueba aut�noma, por lo que en el caso de ser ofrecida en relaci�n con la prueba confesional, no se rige por las normas que regulan el desahogo de dicha confesional contempladas en el art�culo 790 de la Ley Federal del Trabajo; en cambio los otros dos �rganos jurisdiccionales -Primero y Segundo en Materia de Trabajo del Cuarto Circuito-, al resolver una cuesti�n jur�dica similar en los asuntos de los que conocieron, precisados con antelaci�n, llegaron a la conclusi�n de que el interrogatorio libre es una prueba accesoria de la principal, de manera que si se ofrece y admite en la diligencia de desahogo de una confesional, se rige por las normas que regulan esta prueba principal contenidas en el art�culo 790 de la ley laboral.

    No pasa inadvertido que el Primer Tribunal Colegiado del Cuarto Circuito no declar� expresamente que el interrogatorio libre constituya una prueba accesoria de la principal y que por ello las normas que regulan �sta le sean aplicables; sin embargo, consider� que en el desahogo de dicho interrogatorio admitido en relaci�n con la prueba confesional, las reglas que rigen para esta �ltima son aplicables a aqu�lla, por lo que si el absolvente se niega a contestar o lo hace con respuestas evasivas, debe ser apercibido por la Junta, ya sea de oficio o a petici�n de parte, de tenerlo por confeso de persistir en esa actitud, en t�rminos de lo dispuesto en la fracci�n VII del art�culo 790 de la ley laboral, es decir, en aplicaci�n de las normas que regulan la confesional -que es la prueba principal- contenidas en dicho precepto legal.

    Lo anterior conlleva impl�citamente un pronunciamiento del aludido Tribunal Colegiado que se opone a lo considerado por el otro nombrado en primer t�rmino, en cuanto al problema jur�dico que trataron, relativo a la naturaleza jur�dica del interrogatorio libre al que se contrae el art�culo 781 de la ley laboral, al estimar que las reglas aplicables para su desahogo, cuando se ofrece en relaci�n con la prueba confesional, son las previstas para esta prueba principal contenidas en el art�culo 790 del propio ordenamiento laboral, pues aun cuando expresamente no haya referido que ello se debe a que es accesoria de la principal que en el caso es la confesi�n, ello se desprende de manera fehaciente de lo considerado al resolver el mismo problema jur�dico, de donde impl�citamente lleg� a una soluci�n contraria a la del actual Primer Tribunal Colegiado en Materia Civil del Cuarto Circuito. Cabe citar, en apoyo de lo anterior, el criterio sustentado por esta Segunda S. en la tesis cuyos rubro, texto y datos de identificaci�n se precisan a continuaci�n.

    "CONTRADICCI�N DE TESIS. EXISTE DE MANERA IMPL�CITA CUANDO UNO DE LOS TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO NO EXPRESA CONSIDERACIONES RESPECTO DEL CRITERIO CUESTIONADO, PERO ARRIBA A UNA CONCLUSI�N DIVERSA DE LA QUE ESTABLECE EL OTRO TRIBUNAL SOBRE EL MISMO PROBLEMA JUR�DICO. Aun cuando uno de los Tribunales Colegiados de Circuito no exponga en la ejecutoria respectiva las consideraciones en que sustenta el criterio jur�dico materia de la contradicci�n de tesis, �sta existe en forma impl�cita si tal ejecutoria contiene elementos suficientes para establecer un criterio contrario al del otro Tribunal Colegiado, pues si bien es cierto que la divergencia de criterios debe darse en las consideraciones, razonamientos o interpretaciones jur�dicas vertidas en las sentencias, ello no obsta para determinar que s� existe contradicci�n y decidir cu�l tesis debe prevalecer, cuando los �rganos jurisdiccionales arriban a conclusiones diversas respecto de la sustancia de un mismo problema jur�dico, mientras no se trate de aspectos accidentales o meramente secundarios, ya que para dilucidar cu�l tesis ha de prevalecer, debe existir, cuando menos formalmente, un criterio diverso sobre la misma cuesti�n jur�dica." (Novena �poca. Instancia: Segunda S.. Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta. Tomo XV, marzo de 2002. Tesis 2a. XXVIII/2002. P�gina 427).

    Por tanto, es dable concluir que en el aspecto de que se trata s� existe la contradicci�n de tesis denunciada, en virtud de que los mencionados Tribunales Colegiados de Circuito, al resolver los respectivos juicios de amparo directo examinaron cuestiones jur�dicas esencialmente iguales, adoptando criterios discrepantes, con motivo de diversas interpretaciones jur�dicas de an�logos elementos de conocimiento. Sirve de apoyo a la anterior conclusi�n, la tesis de jurisprudencia del Pleno de este Alto Tribunal, cuyos rubro, texto y datos de identificaci�n a continuaci�n se especifican:

    "CONTRADICCI�N DE TESIS DE TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO. REQUISITOS PARA SU EXISTENCIA. De conformidad con lo que establecen los art�culos 107, fracci�n XIII, primer p�rrafo, de la Constituci�n Federal y 197-A de la Ley de Amparo, cuando los Tribunales Colegiados de Circuito sustenten tesis contradictorias en los juicios de amparo de su competencia, el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n o la S. que corresponda deben decidir cu�l tesis ha de prevalecer. Ahora bien, se entiende que existen tesis contradictorias cuando concurren los siguientes supuestos: a) que al resolver los negocios jur�dicos se examinen cuestiones jur�dicas esencialmente iguales y se adopten posiciones o criterios jur�dicos discrepantes; b) que la diferencia de criterios se presente en las consideraciones, razonamientos o interpretaciones jur�dicas de las sentencias respectivas; y, c) que los distintos criterios provengan del examen de los mismos elementos." (Novena �poca. Instancia: Pleno. Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta. Tomo XIII, abril de 2001. Tesis P./J. 26/2001. P�gina 76).

    En esa tesitura, partiendo del contexto f�ctico y jur�dico antes rese�ado, en el caso se satisfacen los requisitos necesarios para resolver la contradicci�n de tesis que se suscita en torno al tema de m�rito, a fin de dilucidar si el interrogatorio libre que establece el art�culo 781 de la Ley Federal del Trabajo, es accesorio de la prueba principal en la que se ofrece y como tal se rige, en caso de estar relacionado con la confesional, por las normas que regulan �sta, contenidas en el art�culo 790 de la propia ley laboral, o bien, no le son aplicables dichas normas por tratarse de una prueba aut�noma.

    En ese sentido, es preciso destacar que no participa de la presente contradicci�n el tema que abord� el Primer Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Cuarto Circuito, relativo a si en el desahogo del interrogatorio libre admitido en el procedimiento laboral respecto de una confesional, procede decretar el apercibimiento, no solamente al inicio de la diligencia respectiva, sino cada vez que se advierta que se produce una respuesta evasiva o ante la negativa del absolvente a contestar uno o varios de los cuestionamientos formulados, toda vez que el actual Primer Tribunal Colegiado en Materia Civil del Cuarto Circuito, con el que se suscita la presente contradicci�n de tesis respecto del tema antes precisado, por razones obvias no hizo pronunciamiento alguno en ese sentido, puesto que consider� al interrogatorio libre como una prueba aut�noma en t�rminos de lo antes puntualizado.

OCTAVO

Determinada la existencia de criterios jur�dicos contradictorios entre los Tribunales Colegiados de Circuito, a que se hace referencia al final del considerando anterior, esta Segunda S. de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n estima que debe prevalecer, con car�cter de jurisprudencia, el que se precisa en esta resoluci�n, que coincide en lo esencial con el sustentado por los Tribunales Colegiados Primero y Segundo en Materia de Trabajo del Cuarto Circuito.

Como ya se precis� en p�rrafos precedentes, el punto concreto de contradicci�n consiste en determinar si el interrogatorio libre que establece el art�culo 781 de la Ley Federal del Trabajo es accesorio de la prueba principal en la que se ofrece y como tal se rige, en caso de estar relacionado con la confesional, por las normas que regulan �sta, contenidas en el art�culo 790 de la propia ley laboral, o bien, no le son aplicables dichas normas por tratarse de una prueba aut�noma.

En principio, cabe se�alar que esta Segunda S. al resolver por unanimidad de cinco votos, en sesi�n de trece de agosto del dos mil cuatro, la contradicci�n de tesis 176/2003-SS, abord� un problema jur�dico que por su �ntima relaci�n con el que aqu� se resuelve conviene tener presente, ya que de acuerdo con la naturaleza jur�dica del interrogatorio libre en el procedimiento laboral, la S. determin� que es oportuno su ofrecimiento en la diligencia de desahogo de pruebas, al no constituir un medio de prueba aut�nomo que deba ofrecerse en la etapa correspondiente del juicio laboral, por lo que es pertinente destacar las consideraciones que sustentaron dicha ejecutoria, en lo conducente:

"El art�culo 776 de la Ley Federal del Trabajo establece que son admisibles en el proceso todos los medios de prueba que no sean contrarios a la moral y al derecho, y se�ala en especial las siguientes:

"I. Confesional;

"II. Documental;

"III. Testimonial;

"IV. Pericial;

".I.�n;

"VI. Presuncional;

"VII. Instrumental de actuaciones; y,

"VIII. F.�as y, en general aquellos medios aportados por los descubrimiento de la ciencia.

"Por otro lado, el art�culo 778 de ese ordenamiento legal establece:

"?Las pruebas deber�n ofrecerse en la misma audiencia, salvo que se refieran a hechos supervenientes o que tengan por fin probar las tachas que se hagan valer en contra de los testigos.?

"Finalmente el art�culo 781 de la ley referida establece:

"?Las partes podr�n interrogar libremente a las personas que intervengan en el desahogo de las pruebas sobre los hechos controvertidos, hacerse mutuamente las preguntas que juzguen convenientes, y examinar los documentos y objetos que se exhiban.?

"Como se advierte de lo anterior el legislador en el art�culo 776 de la Ley Federal del Trabajo, en forma restrictiva, se�al� los medios de pruebas que ser�n admisibles en el proceso laboral, entre las cuales no contempl� como tal al interrogatorio libre.

"Por otro lado, en el art�culo 778 de esa ley se determin� que las pruebas (las se�aladas en el art�culo 776 de ese ordenamiento legal), se deber�n ofrecer en la misma audiencia.

"Hasta aqu�, el legislador precis� con claridad las pruebas admisibles en el proceso y las formalidades con que �stas deben ofrecerse.

"Posteriormente, en el art�culo 781 de la Ley Federal del Trabajo, el citado legislador precis� que las partes pod�an interrogar libremente a las personas que intervengan en el desahogo de las pruebas (las se�aladas en el art�culo 776 confesional, documental, testimonial, pericial, inspecci�n, presuncional, instrumental de actuaciones y fotograf�as y, en general, aquellos medios aportados por los descubrimientos de la ciencia).

"De lo anterior se desprende lo siguiente:

"Si el legislador restringi� las pruebas admisibles en el proceso laboral en el art�culo 776 de la Ley Federal del Trabajo, respecto de �stas precis� la formalidad con que deben presentarse (art�culo 778 de la misma ley), y posteriormente se�al� que las partes pod�an interrogar libremente a las personas que intervinieran en el desahogo de las pruebas (art�culo 781 del ordenamiento legal referido), sin precisar en el numeral en cita mayor formalidad en su presentaci�n, es evidente que su intenci�n fue la de permitir a las partes en un procedimiento laboral, la oportunidad de perfeccionar las pruebas especificadas en el numeral citado en primer lugar en este apartado, en el momento mismo de su desahogo, sin mayor requisito formal.

"Lo anterior se advierte de la exposici�n de motivos de la reforma de cuatro de enero de mil novecientos ochenta en la que se reform� el art�culo 781 de la Ley Federal del Trabajo que en la parte conducente indic�:

"(se transcribe)

"Como se advierte de la reproducci�n que antecede, el legislador determin� la igualdad de las partes, que en los procedimientos laborales deb�a prevalecer y la oralidad e inmediatez, ya que tales principios simplifican el curso de los juicios y permiten a los tribunales apreciar mejor los razonamientos de las partes y el valor real de las pruebas desahogadas.

De todo lo expuesto se advierte que fue concreta la intenci�n del legislador en el sentido de que el interrogatorio libre no es una prueba aut�noma sino una accesoria de las que se se�alan en el art�culo 776 de la Ley Federal del Trabajo, por lo que su ofrecimiento es oportuno en el desahogo de esos medios probatorios, pues como se se�al� si hubiera querido que el interrogatorio libre fuese una prueba independiente, as� lo habr�a establecido en el art�culo 776 de la Ley Federal del Trabajo, lo que hubiese dado lugar a que se ofreciera en t�rminos del art�culo 778 del citado ordenamiento legal.

Bajo ese contexto, queda determinado por esta Segunda S. que el interrogatorio libre en el procedimiento laboral no es una prueba aut�noma, sino accesoria de las que se se�alan en el art�culo 776 de la Ley Federal del Trabajo, yaque de acuerdo con su naturaleza jur�dica fue concebida por el legislador con la finalidad de que las partes tuvieran oportunidad de perfeccionar las previstas en dicho precepto legal, por lo que su ofrecimiento es oportuno si se realiza en la diligencia de desahogo de la prueba principal, sin requerir mayor requisito formal, tal como se precis� en la tesis de jurisprudencia que se origin� de la ejecutoria de m�rito, pendiente de publicar, del tenor siguiente:

"INTERROGATORIO LIBRE EN MATERIA LABORAL. SU OFRECIMIENTO ES OPORTUNO EN EL DESAHOGO DE PRUEBAS.-Los art�culos 776 y 778 de la Ley Federal del Trabajo establecen las pruebas admisibles en el procedimiento laboral -entre las cuales no se contempl� al interrogatorio libre- y las formalidades con que deben ofrecerse. Por su parte, el art�culo 781 de la ley citada prev� que las partes podr�n interrogar libremente a las personas que intervengan en el desahogo de las pruebas sobre los hechos controvertidos, hacerse mutuamente las preguntas que juzguen convenientes y examinar los documentos y objetos que se exhiban. Ahora bien, si el legislador en el referido art�culo 781 estableci� que las partes pueden interrogar libremente a las personas que intervengan en el desahogo de las pruebas, sin precisar formalidad alguna en su presentaci�n, es evidente que su intenci�n fue la de permitir a las partes en un procedimiento laboral perfeccionar aqu�llas en el momento mismo de su desahogo, lo que se corrobora con la exposici�n de motivos de la reforma al mencionado art�culo, en la que se indic� que en los procedimientos laborales deb�a existir igualdad entre las partes y prevalecer la oralidad e inmediatez, ya que tales principios simplifican el curso de los juicios y permiten a los tribunales apreciar mejor los razonamientos de las partes y el valor real de las pruebas desahogadas, y adem�s que dicho interrogatorio libre no constituyera una prueba aut�noma, lo que habr�a dado lugar a que se ofreciera en t�rminos del art�culo 778 del ordenamiento legal citado. En esa virtud, al ser el interrogatorio libre una prueba accesoria de las que establece el art�culo 776 de la ley laboral, su ofrecimiento es oportuno en el desahogo de la prueba correspondiente."

Ahora bien, atendiendo a la materia de la presente contradicci�n de tesis, debe tenerse presente, conforme a lo establecido en la anterior jurisprudencia que, siendo el interrogatorio libre a que se refiere el art�culo 781 de la Ley Federal del Trabajo, un medio accesorio de perfeccionamiento de una prueba de las se�aladas en el art�culo 776 de la propia ley laboral, es claro que debe participar de la naturaleza jur�dica de la que es complementaria, por lo que le resultan aplicables, en lo conducente, las normas que regulan la prueba principal respecto de la que se ofrece, de manera que si �sta la constituye la confesional, el desahogo del interrogatorio libre ser� regulado por las normas que en el procedimiento laboral rigen para la confesi�n, lo cual implica que no se trata de una prueba aut�noma, dado que para su desahogo la ley no prev� una reglamentaci�n especial e independiente de la prueba que complementa; por el contrario, el legislador ordinario lo estableci� con la finalidad de dar oportunidad a las partes para formular libremente el interrogatorio "en el desahogo de las pruebas" a que se contrae el art�culo 776 de la referida ley laboral.

Para corroborar lo anterior, conviene acudir a la disposici�n que establece el interrogatorio libre y a las normas que regulan la prueba confesional en el procedimiento laboral, las cuales son del siguiente tenor:

Ley Federal del Trabajo

"Art�culo 781. Las partes podr�n interrogar libremente a las personas que intervengan en el desahogo de las pruebas sobre los hechos controvertidos, hacerse mutuamente las preguntas que juzguen convenientes, y examinar los documentos y objetos que se exhiban."

"Cap�tulo XII

"...

"Secci�n segunda

"De la confesional

"...

"Art�culo 790. En el desahogo de la prueba confesional se observar�n las normas siguientes:

"I. Las posiciones podr�n formularse en forma oral o por escrito, que exhiba la parte interesada en el momento de la audiencia;

"II. Las posiciones se formular�n libremente, pero deber�n concretarse a los hechos controvertidos; no deber�n ser insidiosas o in�tiles. Son insidiosas las posiciones que tiendan a ofuscar la inteligencia del que ha de responder, para obtener una confesi�n contraria a la verdad; son in�tiles aquellas que versan sobre hechos que hayan sido previamente confesados o que no est�n en contradicci�n con alguna prueba o hecho fehaciente que conste en autos o sobre los que no exista controversia;

"III. El absolvente bajo protesta de decir verdad, responder� por s� mismo, de palabra, sin la presencia de su asesor, ni ser asistido por persona alguna. No podr� valerse de borrador de respuestas pero se le permitir� que consulte simples notas o apuntes, si la Junta, despu�s de tomar conocimiento de ellos, resuelve que son necesarios para auxiliar su memoria;

"IV. Cuando las posiciones se formulen oralmente, se har�n constar textualmente en el acta respectiva; cuando sean formuladas por escrito, �ste se mandar� agregar a los autos y deber� ser firmado por el articulante y el absolvente;

"V. Las posiciones ser�n calificadas previamente, y cuando no re�nan los requisitos a que se refiere la fracci�n II, la Junta las desechar� asentando en autos el fundamento y motivo concreto en que apoye su resoluci�n;

"VI. El absolvente contestar� las posiciones afirmando o negando; pudiendo agregar las explicaciones que juzgue convenientes o las que le pida la Junta; las respuestas tambi�n se har�n constar textualmente en el acta respectiva; y

"VII. Si el absolvente se niega a responder o sus respuestas son evasivas, la Junta de oficio o a instancia de parte, lo apercibir� en el acto de tenerlo por confeso si persiste en ello."

"Art�culo 792. Se tendr�n por confesi�n expresa y espont�nea, las afirmaciones contenidas en las posiciones que formule el articulante."

De ese contexto legal se desprende que cuando en el desahogo de la prueba confesional el oferente de �sta ejerce su derecho de ofrecer el interrogatorio libre, las preguntas que formule oralmente o por escrito, deben concretarse a los hechos controvertidos (fracci�n I del art�culo 790 indicado) y no ser insidiosas o in�tiles, en t�rminos de la fracci�n II del referido precepto legal, lo que vigilar� la Junta del conocimiento que se cumpla al calificarlas de legales o, en su caso, para desecharlas.

Bastar� la protesta de decir verdad bajo la cual el absolvente contest� las posiciones de la confesional y el apercibimiento que en esta prueba principal se le decrete en el sentido de tenerlo por confeso si se niega a contestar o sus respuestas son evasivas, para que se proceda al desahogo del interrogatorio libre, sin perjuicio de que la Junta reitere el apercibimiento de oficio o a petici�n de parte si lo estima pertinente.

Cumplido lo anterior, el absolvente proceder� a dar contestaci�n a las preguntas del interrogatorio libre que se hayan calificado de legales, sujet�ndose a los mismos requisitos que en la prueba principal, es decir, sus respuestas ser�n de palabra, sin la presencia de su asesor ni la asistencia de alguna otra persona, adem�s de que no podr� valerse de borrador de respuestas, quedando a juicio de la Junta el permitir que consulte notas o apuntes de estimarlos necesarios para auxiliar su memoria, y las preguntas o posiciones las contestar� afirmando o negando los hechos contenidos en ellas, a lo que podr� agregar explicaciones, ya sea por considerarlo conveniente o a petici�n de la Junta.

Atendiendo a tales reglas, no puede sostenerse, legalmente, que su aplicaci�n resulte improcedente, como lo aduce uno de los Tribunales Colegiados, con base en que las respuestas del absolvente al interrogatorio libre no se limitan a una afirmaci�n o a una negaci�n seguida de las explicaciones que estime necesarias, porque las preguntas se formulan de modo m�s amplio que las de la confesional, ya que obedecen a la aclaraci�n de puntos dudosos o incompletos y, por tanto, resulta improcedente que se decrete el apercibimiento a que alude la fracci�n VII del art�culo 790 de la ley laboral, ni tampoco es aceptable que esa circunstancia d� margen a considerar que tal interrogatorio es aut�nomo e independiente de la confesional respecto de la cual se ofrece.

Lo anterior, porque se pierde de vista, por una parte, que en la Ley Federal del Trabajo no est� prevista una regulaci�n especial e independiente para el interrogatorio libre, ya que el legislador ordinario lo estableci� como un medio accesorio de perfeccionamiento, en el caso, de la prueba confesional respecto de la que se ofrece, lo cual implica, por otra parte, que le son aplicables las normas que regulan esa prueba principal, de manera que al formularse las preguntas o posiciones del interrogatorio libre, debe seguirse la misma mec�nica que rige en la confesional de la que es accesoria, a modo de que no se impida al absolvente dar una contestaci�n afirmativa o negativa como la norma que regula la prueba principal lo prev�.

En otras palabras, las preguntas o posiciones del referido interrogatorio deben ajustarse a las disposiciones que regulan el desahogo de la confesional, de manera que ante la prevenci�n legal de que el "absolvente contestar� las posiciones afirmando o negando", pudiendo agregar las explicaciones que juzgue convenientes o que le pida la Junta (fracci�n VI del art�culo 790), las posiciones deben ser precisas sin abarcar m�s de un hecho controvertido y no ser insidiosas o in�tiles, ni tampoco dubitativas, para que de acuerdo con la mec�nica de su desahogo se d� lugar a que el absolvente las conteste en aquella forma, ya que de lo contrario se desnaturalizar�a la prueba principal de la que es accesoria, lo que debe vigilar la Junta del conocimiento por medio de la calificaci�n que de las mismas realice.

Incluso, las preguntas o posiciones que comprende el interrogatorio libre cuando es accesorio de la confesional, pueden formularse en sentido negativo o positivo, siempre que sean adecuadas y claras como deriva de la tesis de jurisprudencia que a continuaci�n se identifica:

"PRUEBA CONFESIONAL EN EL PROCEDIMIENTO LABORAL. LAS POSICIONES NO SE REFIEREN A TIEMPO INDETERMINADO Y NO DEBEN CALIFICARSE COMO INSIDIOSAS S�LO POR EL HECHO DE QUE EN SU TEXTO UTILICEN LAS PALABRAS ?NUNCA? O ?JAM�S?.-En el desahogo de la prueba confesional, las Juntas de Conciliaci�n y Arbitraje, previamente a su recepci�n, deben calificar el pliego de posiciones que se exhiba, o bien, las que se formulen verbalmente en la diligencia, sujet�ndose a las reglas contenidas en el art�culo 790, fracci�n II, de la Ley Federal del Trabajo, entre ellas, la relativa a la posibilidad de formular libremente las preguntas a condici�n de que se refieran a los hechos controvertidos y no sean in�tiles o insidiosas; entendiendo por estas �ltimas aquellas que tienden a ofuscar la inteligencia del que ha de responder, para obtener una confesi�n contraria a la verdad. En tales condiciones, no puede v�lidamente concluirse que el empleo de las voces ?nunca? o ?jam�s? al articular posiciones en los juicios laborales provoque insidia por referirse a un lapso indeterminado, ya que necesariamente debe entenderse que las preguntas est�n referidas al periodo en que se mantuvo vigente el nexo de trabajo, por derivar de �ste el cumplimiento de las prestaciones demandadas en el juicio laboral; adem�s, en la mencionada ley no existe precepto que proh�ba articular posiciones en sentido negativo, por lo que aun cuando por el significado que se da a las posiciones donde se incluyan las palabras ?nunca? o ?jam�s? se imprime un sentido negativo a la pregunta, no es v�lido que la Junta de Conciliaci�n y Arbitraje al calificarlas las deseche por tener esa caracter�stica y considerarlas insidiosas, de modo que puede, v�lidamente, admitir aquellas que se formulen refiri�ndose a hechos negativos o abstenciones; por tanto, con independencia de la forma en que se plantee la posici�n, sea en sentido afirmativo o negativo, las Juntas deben vigilar por medio de su calificaci�n que sean adecuadas y claras, para que no conduzcan a ofuscar la inteligencia de quien deba responderlas." (Novena �poca. Instancia: Segunda S.. Fuente: Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta. Tomo XIII, marzo de 2001. Tesis 2a./J. 11/2001. P�gina 119).

Por otra parte, tampoco debe pasar inadvertido que el resultado de tal interrogatorio se apreciar� conjuntamente con las respuestas dadas a las preguntas o posiciones formuladas en la prueba principal de la que es accesoria y en armon�a con las dem�s pruebas, al pronunciarse el laudo respectivo, en el que se le dar� el valor que le corresponda.

En consecuencia, es dable concluir que siendo el interrogatorio libre un medio accesorio de perfeccionamiento de las pruebas, en el caso de proponerse en el desahogo de la prueba confesional, le ser�n aplicables, en lo conducente, las disposiciones legales que regulan ese medio probatorio que complementa, lo que implica que en la diligencia de recepci�n de tal interrogatorio, tanto las preguntas que formule el oferente como las respuestas del absolvente y en general la mec�nica de dicho desahogo, debe regirse por las normas que son aplicables para la prueba confesional de la que es accesoria, en t�rminos de lo antes puntualizado.

En atenci�n a lo antes considerado, esta Segunda S. establece, de conformidad con lo dispuesto en el art�culo 192 de la Ley de Amparo, que debe prevalecer con car�cter jurisprudencial el criterio que aqu� se sustenta, el cual queda redactado con el rubro y texto que a continuaci�n se indican:

INTERROGATORIO LIBRE EN EL PROCEDIMIENTO LABORAL. CUANDO SE OFRECE COMO COMPLEMENTO DE LA PRUEBA CONFESIONAL, LE SON APLICABLES LAS NORMAS QUE REGULAN �STA.-La Segunda S. de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n en la tesis de jurisprudencia 2a./J. 133/2004, publicada en el Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta, Novena �poca, Tomo XX, septiembre de 2004, p�gina 223, con el rubro: "INTERROGATORIO LIBRE EN MATERIA LABORAL. SU OFRECIMIENTO ES OPORTUNO EN EL DESAHOGO DE PRUEBAS.", sostuvo que el interrogatorio libre previsto en el art�culo 781 de la Ley Federal del Trabajo no es una prueba aut�noma, sino accesoria a las se�aladas en el art�culo 776 del propio ordenamiento, por lo que su ofrecimiento es oportuno si se realiza en el desahogo de la prueba correspondiente. En ese sentido, si el interrogatorio libre se ofrece para complementar la prueba confesional, en su desahogo ser�n aplicables, en lo conducente, las normas que rigen en el procedimiento laboral para dicha prueba principal, contenidas en el art�culo 790 de la Ley Federal del Trabajo, por constituir un medio accesorio de perfeccionamiento que adquiere la naturaleza de la prueba respecto de la cual se ofrece.

Por lo expuesto y fundado, se

resuelve:

PRIMERO

No existe la contradicci�n de tesis denunciada entre el criterio sustentado por el actual Primer Tribunal Colegiado en Materia Civil del Cuarto Circuito y los emitidos por los Tribunales Colegiados Segundo del Octavo Circuito, Tercero en Materia de Trabajo del Cuarto Circuito y Segundo de la misma materia y circuito al resolver los juicios de amparo directo 553/2003 y 989/2003.

SEGUNDO

Existe la contradicci�n de tesis entre los criterios sustentados por el actual Primer Tribunal Colegiado en Materia Civil del Cuarto Circuito y los Tribunales Colegiados Primero y Segundo en Materia de Trabajo del mismo circuito, de conformidad con lo precisado en el s�ptimo considerando de esta resoluci�n.

TERCERO

En t�rminos del �ltimo considerando de esta resoluci�n, debe prevalecer con car�cter jurisprudencial el criterio que sustenta esta Segunda S. de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n.

Notif�quese y c�mplase; rem�tase al Semanario Judicial de la Federaci�n la tesis de jurisprudencia que se sustenta en la presente ejecutoria, para los efectos establecidos en el art�culo 195, fracciones I y II, de la Ley de Amparo; env�ese testimonio de la misma a los Tribunales Colegiados de Circuito que intervinieron en esta contradicci�n para los efectos legales correspondientes y, en su oportunidad, arch�vese este expediente como asunto concluido.

As� lo resolvi� la Segunda S. de la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, por unanimidad de cinco votos de los se�ores Ministros: M.B.L.R., G.D.G.�ngora P., S.S.A.A., G.I.O.M. y presidente J.D.R.. Fue ponente el se�or M.G.I.O.M..

Nota: La tesis de rubro: "INTERROGATORIO LIBRE EN MATERIA LABORAL. SU OFRECIMIENTO ES OPORTUNO EN EL DESAHOGO DE PRUEBAS." citada en esta ejecutoria, aparece publicada, con el n�mero 2a./J. 133/2004, en el Semanario Judicial de la Federaci�n y su Gaceta, Novena �poca, Tomo XX, septiembre de 2004, p�gina 223.