Ejecutoria num. 0 de Suprema Corte de Justicia, Tercera Sala - Jurisprudencia - VLEX 43923312

Ejecutoria num. 0 de Suprema Corte de Justicia, Tercera Sala

Emisor:Tercera Sala
Número de Resolución:0
Fecha de Publicación: 1 de Febrero de 1995
RESUMEN

CONTRADICCION DE TESIS 30/94. ENTRE LAS SUSTENTADAS POR EL TERCER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL TERCER CIRCUITO Y QUINTO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER CIRCUITO.CONTRADICCION DE TESIS 30/94. INEXISTENTE.

 
ÍNDICE
CONTENIDO

CONTRADICCION DE TESIS 30/94. ENTRE LAS SUSTENTADAS POR EL TERCER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL TERCER CIRCUITO Y QUINTO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER CIRCUITO.

SEGUNDO

El Tercer Tribunal Colegiado en Materia Civil del Tercer Circuito, al resolver en el amparo en revisión número 386/94, promovido por S.M.G. y E.C. de M., razonó en lo conducente lo que a continuación se transcribe:

"III. Los agravios transcritos son sustancialmente fundados.

"Por razón de método debe atenderse en primer término al agravio que se ocupa de rebatir el sobreseimiento decretado en el juicio, por lo que, para una mayor claridad del asunto es pertinente hacer la siguiente reseña:

"J.A.Q.S. demandó en la vía civil ordinaria a S.M.R. y a su esposa R.E.C. de M., por la reivindicación de una fracción de un predio. Los nombrados en último término denunciaron el juicio a diversas personas y por diverso ocurso que éstos presentaron el veintitrés de marzo de mil novecientos noventa y tres, contestaron las reclamaciones exigidas, pero en esta ocasión el mencionado S. lo hizo con los apellidos M.G.. El actor Q.S. en esa misma fecha exhibió un diverso ocurso por medio del cual manifestó al Juez del conocimiento que por un error mecanográfico se anotó el segundo apellido del demandado como "R." debiendo ser "G.", razón por la que la autoridad de instancia por auto de veintiséis de mayo de la aludida anualidad, tuvo por hecha tal aclaración, para los efectos a que hubiere lugar. Asimismo en dicho acuerdo se tuvo a los hoy recurrentes, contestando en tiempo y forma la demanda de origen y por admitirla la reconvención planteada contra J.A.Q. mas no la que se enderezó contra los terceros llamados a juicio. El mencionado S. tanto ante el a quo como ante el tribunal responsable compareció firmando sus escritos con el apellido correcto, es decir, como M.G..

"Lo anterior es importante destacar, en primer lugar, porque el Juez de control por la aclaración que se hizo sobre que el segundo apellido de S.M. era G. y no R., como se había manifestado en la demanda natural, sobreseyó en el juicio de garantías al estimar que S.M.R. quien ocurrió a solicitar la protección federal carecía de legitimación procesal activa, en virtud de que la resolución impugnada perjudicaba a S.M.G. y no al quejoso; y en segundo lugar, por que éste alega que el cambio de apellidos se debe a un error mecanográfico que de ninguna forma altera su identidad, por carecer de relevancia jurídica, puesto que aunque se aclaró que su segundo apellido era G. y no R., esa confusión siguió presentándose en las propias actuaciones, ya que la S. en la sentencia reclamada señaló que el procedimiento se siguió contra S.M.R..

"Ahora bien, asiste la razón al recurrente al decir que ese cambio de apellidos no tiene trascendencia alguna, puesto que el hecho de que se hubiese aclarado que el segundo de sus apellidos es G. y no R., ello no significa que S.M.R. hubiese dejado de ser parte interesada en el juicio, si se atiende a: que por el simple hecho de haber incurrido el actor en la confusión de apellidos, provocó que el nombrado, aunque realmente su segundo apellido sea el de G., sea también parte con todos los derechos procesales que ello acarrea; que de los escritos que aparecen signados indistintamente por S.M.G. o por S.M.R., y que se presentaron tanto ante las autoridades señaladas como responsables como ante el Juez de Distrito, así como ante este propio tribunal, se advierte que las firmas son similares, circunstancias por las que no puede determinarse válidamente que se trate de personas distintas, habida cuenta de que el recurrente ha comparecido en diversas ocasiones con uno o con otros apellidos; y que las responsables también han incurrido en confusión al manejar ambos apellidos al referirse al quejoso, ya que la Sala en la resolución combatida determinó que S.M.R. fue demandado en el juicio de origen, e incluso el Juez del conocimiento en el oficio 1080 que remitió al secretario de Acuerdos del Supremo Tribunal de Justicia del Estado, para la tramitación de la apelación interpuesta por los peticionarios de garantías, señaló que ese procedimiento se siguió, entre otros, contra S.M.R. (foja 59); y que, en fin, al admitir dicho medio de defensa el ad quem nombró al inconforme en esos términos. Por tanto, contrario a lo que sostiene el J. constitucional, debe convenirse en que aquél sí estaba legitimado para ocurrir al juicio de amparo, por lo que debe revocarse el sobreseimiento decretado en lo que ve el citado recurrente.

"Igualmente es fundado el agravio en el que se aduce a que la reconvención debió admitirse también por lo que ve a los terceros llamados a juicio, así como lo relativo a que son inaplicables los criterios que invocó el Juez Federal para negar la protección federal constitucional a R.E.C. de M., por las razones que a continuación se expresan: la autoridad de control sostuvo que la reconvención al ser una contrademanda sólo se plantea contra el demandante y no contra los terceros interesados, ya que éstos podrán ocurrir al procedimiento de manera espontánea o a petición de parte, defendiendo un interés jurídico propio que puede ser contrario o ligado al de una de las partes contendientes, apoyando el Juez de amparo su anterior determinación en las ejecutorias tituladas 'TERCEROS LLAMADOS A JUICIO, NO SON PARTES EN ESTE, CUANDO NO COMPARECEN' y 'RECONVENCION, SOLO PUEDE HACERSE VALER EN CONTRA DEL ACTOR Y NO DE TERCERAS PERSONAS.'.

"Sobre el particular es importante destacar que el Diccionario Jurídico Mexicano del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Autónoma de México, Segunda Edición, 1988, define al tercero interesado como '... la persona que sin parte en un juicio interviene en él para deducir un derecho propio, para coadyuvar con alguna de las partes si es llamada a ello, o cuando tenga conocimiento de que cualquiera sea la resolución que se dicte por la autoridad judicial competente pueda causarle algún perjuicio irreparable', destacándose que en todo proceso intervienen dos partes: el demandante y el demandado, pero también otras personas que pueden tener interés en el resultado de la controversia, que deben ser llamadas para que participen en el procedimiento, además, que al denunciársele el juicio tercero ya sea a petición de alguna de las partes o por estimar el tribunal necesaria su presencia en el proceso es incorporado al juicio de origen, pudiendo el citado tercero presentar de manera independiente demanda contra una de las partes contendientes o contra las dos, según sea la afectación de sus intereses, y que en este supuesto debían regir las reglas de la acumulación, pues que si aquél actúa en esos términos, es porque considera que el derecho litigioso le corresponde a él y no al actor o demandado, puntualizándose asimismo, en la referida obra, que 'para efectos del amparo la Suprema Corte de Justicia ha preferido usar la locución personal extraña al juicio cuando demuestre que pueden afectarse o se hayan afectado sus derechos o intereses por determinaciones judiciales dictadas en procedimientos a los que sean ajenos, habiéndose concedido inclusive el beneficio de no encontrarse obligados a agotar recursos ordinarios o medios legales de defensa, antes de ocurrir al amparo de la justicia federal.'.

"De lo anterior se desprenden dos tipos de terceros: el primero, el que de una u otra forma, se incorpora al procedimiento participando en el mismo, una vez que comparece, ya sea para defender derechos propios excepcionándose de manera autónoma e independiente, o para coadyuvar con alguna de las partes al adherirse a sus pretensiones; y el segundo, el que es totalmente extraño al juicio por ser ajeno a la relación jurídica procesal.

"Asimismo precisa destacar que es de explorado derecho que a la reconvención se le conoce comunmente como contrademanda y que es una facultad que la ley concede al demandado en un juicio, para que la haga valer al contestar la demanda instaurada en su contra, exigiendo contraprestaciones distintas de las requeridas, las cuales pasan a formar parten de la materia del litigio, mismas que deben resolverse conjuntamente con las principales, figura jurídica que constituye un nuevo juicio autónomo al que originó el escrito inicial de reclamación, la que al intentarse debe satisfacer los mismos requisitos de dicho ocurso, respecto del cual se corre traslado al demandado reconvencional, acciones que pueden ser objeto de negocios o declaraciones procesales separadas, en donde ambas partes se encuentran simultáneamente, en cuanto a sus recíprocas pretensiones, en la condición jurídica de actor y de demandado.

"El artículo 280 del Código de Procedimientos Civiles para el Estado de Jalisco, puntualiza que: 'El demandado que oponga reconvención o compensación, lo hará precisamente al contestar la demanda y nunca después; y se dará traslado del escrito al actor, para que conteste en el término de seis días, observándose respecto de éste y del demandado, las mismas reglas que quedan establecidas en los artículos 273 y siguientes', y el diverso numeral 428, del citado ordenamiento legal, señala en lo conducente que: 'Pueden apelar: el litigante que creyere haber recibido algún agravio; los terceros que hayan salido al juicio; y los demás interesados a quienes perjudique la resolución judicial.'.

"Ahora bien, la importancia de lo anteriormente reseñado estriba en que la Sala responsable en la resolución reclamada, sostuvo, en esencia, que jurídicamente no era posible 'que la demanda reconvencional que proponen en el juicio, perjudique al tercero llamado a juicio por los mismos demandados', pues los preceptos 273 y 280 del enjuiciamiento civil estatal, eran claros al establecer que 'la reconvención procede contra el actor, característica que no guarda aquella persona a quienes denunciaron en pleito los propios actores reconvencionistas', para finalizar diciendo el tribunal responsable, una vez que interpretó diversos artículos y que aludió a varios tratadistas, que 'tuvo razón el J. en limitar la reconvención que proponen los llamados a juicio demandados (sic) S.M.R. y socia, de encaminarla exclusivamente en contra de J.A.Q.S., quien tiene el carácter de actor en el principal, porque únicamente se da la demanda reconvencional', además, porque el Juez de Distrito, como ya se vio, determinó que la reconvención sólo podrá intentarse contra el actor y no contra los terceros interesados.

"Sin embargo, este tribunal estima que si bien es verdad que el invocado artículo 280 de código procesal civil, al hablar de la reconvención señala que de ésta deberá correrse traslado al actor, ello no significa que tal contrademanda sólo proceda contra dicho demandante, porque, con independencia de que dicho numeral no restringe ese derecho al demandado y que la ley no prohibe ejercitar esa acción reconvencional contra otras personas distintas al actor principal, no hay que olvidar que la litis denuntiatio es la acción de denunciar el pleito o hacer extensiva la demanda a un tercero, entregándole copias tanto del escrito de demanda como de sus anexos, en igualdad de términos y forma que si hubiere sido originalmente señalado como demandado, puesto que no se trata de un tercero coadyuvante que, en principio, acude a juicio espontáneamente; tampoco de un tercero opositor de dominio o de preferencia, porque los móviles de uno u otro, en cualquiera de sus formas, son interesados y su intervención forzada, sino de un tercero que es llamado a juicio por una de las partes, para que se excepcione, rinda pruebas y en todo caso le perjudique la sentencia que se emita en definitiva, una vez que deduzca los derechos que tuviere. Tampoco debe pasar por alto que la propia ley faculta al tercero interesado, según se observa del contenido del artículo 428 del enjuiciamiento civil, que se transcribe, para interponer el recurso de apelación contra aquella resolución que estime le produce algún perjuicio. Por tanto si al tercero llamado al procedimiento ingresa a este al emplazársele para el efecto de que comparezca a hacer valer sus derechos, es evidente que no puede equiparársele como un tercero extraño al juicio, contra el cual no proceda correrle traslado con la reconvención planteada por la aquí inconforme, puesto que aquél puede tener intereses opuestos a las partes o adherirse a alguno de ellos, por lo que al dictarse el fallo definitivo éste puede resultar afectado por ello es inconcuso que en la reconvención sí puede llamarse a un tercero, porque al no poder dividirse la continencia de la causa, la pretensión del reconvencionista sólo puede lograrse si se llama a este tercero vinculado con la contrademanda, pues se trata de un juicio autónomo completamente independiente de la demanda originaria, autorizado por la ley de procedimientos del Estado, en sus artículos 271, 273 y 275, entre otros, por razones de economía procesal, para evitar un doble litigio entre las mismas partes. Siendo de advertir que así como en aquél juicio se denunció el pleito a terceros, a quienes se les emplazó y comparecieron, sin que se haya enderezado acción alguna en contra de ellos, esto es, sin tener la calidad de demandados propiamente, no existe razón legal para estimar que no puedan intervenir en un juicio en donde se planteó la reconvención.

"En consecuencia, es evidente que lo resuelto por el Juez Federal sobre ese aspecto, irriga agravio a la inconforme, puesto que, según se razonó, en el caso sí es dable correr traslado a los terceros llamados a juicio, de la reconvención que la aquí revisionista enderezó en contra del actor principal y de dichos terceros.

"Por otra parte, precisa decir que resultan inaplicables los criterios que invocó el Juez Federal al apoyar la negativa de amparo, porque el primero de ellos, de la voz 'TERCEROS LLAMADOS A JUICIO, NO SON PARTES EN ESTE, CUANDO NO COMPARECEN.', alude una hipótesis distinta a la que es materia de estudio, toda vez que en el mismo se sostiene que cuando un tercero no obstante no haber sido llamado a juicio, no se presenta a deducir pretensión alguna, no puede considerársele como parte dentro de ese litigio, careciendo de derecho para interponer algún medio de defensa legal contra la sentencia que se dicte, tesis que en todo caso viene a robustecer en parte lo razonado en esta ejecutoria, en cuanto a que dichos terceros si forman parte del procedimiento, al haber comparecido al mismo, como sucedió en la especie, y no para fundar las estimaciones de la autoridad de control en cuanto a que sólo procede reconvenir a la parte actora y no a los citados terceros. Y el segundo, titulado 'RECONVENCION, SOLO PUEDE HACERSE VALER EN CONTRA DEL ACTOR Y NO DE TERCERAS PERSONAS.', porque hace alusión al supuesto de que la reconvención no puede hacerse valer en contra de terceras personas extrañas al juicio, y en el justiciable no se da esa hipótesis, toda vez que a los terceros contra los cuales la aquí revisionista planteó la reconvención en comento, fueron llamados al procedimiento de origen, ingresando como parte al mismo, además de que de la ejecutoria que emitió la Tercera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, al decidir el amparo directo 6708/85, que dio origen a esta última tesis, se desprende que el juicio del que emanó el acto reclamado es un civil ordinario seguido por J.K.C. contra la quejosa en ese procedimiento, por la pérdida de la patria potestad de los menores de edad y que la demandada al contestar la demanda inicial reconvino al actor, así como a A. y M., ambas de apellido K.C., por el pago de alimentos, señalándose en dicha ejecutoria que del sumario no se advertía que éstas hubiesen sido emplazadas de la contrademanda y que era correcto la Sala responsable sobre que 'en el auto de veintiséis de enero de mil novecientos ochenta y cuatro, sólo se admitió dicha reconvención en contra del actor, y se ordenó corrérsele traslado a éste, no habiéndose admitido en contra de M. y A., ambas de apellidos K.C.; motivo por el cual éstas no fueron emplazadas'. Y, en este punto es correcta la consideración del ad quem en el sentido de que 'en el caso, no podía hacerse valer la reconvención en contra de terceras personas extrañas al juicio, porque la reconvención es la contrademanda, que se hace valer al contestar la demanda, y sólo procede en contra del actor, como se desprende del contenido de los artículos 260 segundo párrafo y 272 del Código de Procedimientos Civiles; de ahí que si las mencionadas A. y M.K., no fueron partes en el juicio, no podrían serlo a través de la reconvención el Juez simplemente, al no haberse seguido el juicio en contra de ellas, no debió mencionarlas en la sentencia, en consecuencia, lo procedente es la modificación de la misma, para suprimir del considerando quinto y del resolutivo cuarto, la alusión que se hace a dichas personas', de lo que se advierte que se llegó a determinar que la reconvención intentada no procedía contra terceros extraños al juicio, en virtud de que a las personas que se habían contrademandado junto con el actor en el procedimiento de origen, no se les emplazó de esas reclamaciones reconvencionales, pero por el hecho de que esa contrademanda no pueda intentarse contra ellas, sino porque, se reitera, a las mismas no se les corrió traslado de esa contraprestación y por ende no podía perjudicarle. Así las cosas, es inconcuso que el caso que aquí se examina no encuadra en ese supuesto, de ahí la inaplicabilidad de los criterios descritos.

"Consiguientemente, al haberse demostrado que la resolución impugnada vulnera las garantías individuales de los quejosos, procede concedérseles el amparo impetrado.

Por último, como el anterior criterio difiere del que sostiene el Quinto Tribunal Colegiado en Materia Civil del Primer Circuito, debe hacerse a la Suprema Corte de Justicia de la Nación la correspondiente denuncia de contradicción de tesis; en la inteligencia de que dicho criterio se contiene en el sumario que aparece publicado en la página 944 del Tomo XII, relativo al mes de diciembre de 1993, de la Octava Epoca del Semanario Judicial de la Federación, que dice: RECONVENCION. IMPROCEDENCIA, CONTRA PERSONA EXTRAÑA AL ACTOR.-De conformidad de lo dispuesto en los artículos 260 y 272 del Código de Procedimientos Civiles para el Distrito Federal, el derecho que le asiste al demandado para reconvenir al actor, no puede traducirse como una diversa ocasión para llamar a juicio a personas que sean ajenas a la controversia; toda vez que si bien es cierto que la reconvención es la demanda que el enjuiciado endereza contra el actor, con base en algún derecho o pretensión que resulte en contra de este último, ello sólo implica que en la reconvención únicamente podrán reclamarse pretensiones que se tengan directamente en contra del enjuiciante, pero no podrán deducirse pretensiones indirectas y aun directas que surjan respecto de personas extrañas a la controversia; por virtud de que éstas deberán de hacerse valer a través de un juicio diverso, al inicialmente planteado en contra del actor reconvencional; consecuentemente, si el artículo 272 del ordenamiento citado, establece que con el escrito de reconvención se correrá traslado al actor, es este mismo numeral el que impide que con dicho escrito se pueda incluir como parte contendiente a un tercero.

TERCERO

El Quinto Tribunal Colegiado en Materia Civil del Primer Circuito, al resolver en el amparo en revisión 716/92, promovido por F.Z., razonó en lo conducente lo que a continuación se transcribe:

"CUARTO.-Los conceptos de agravios expuestos por el recurrente se estudian en conjunto por estar referidos a una misma cuestión jurídica y resultan infundados en atención a las consideraciones siguientes:

"Alega sustancialmente el revisionista que, el Juez Sexto de Distrito en Materia Civil en el Distrito Federal, fue omiso en estudiar los conceptos de violación que se hicieron valer en vía de amparo indirecto, ya que únicamente se limitó a decir que la reconvención, sólo procede en contra del actor, pero no con relación a terceros, además determinó equivocadamente que no se solicitó el llamado a juicio de terceros, pues a los señalados con ese carácter sólo se les demandó en acción reconvencional, cuando estos no tuvieron el carácter de parte actora; pasando por alto el juzgador federal, que en el escrito de contestación de demanda, concretamente en el punto tercero petitorio se solicitó que se llamara a juicio a las empresas señaladas como terceras interesadas, para que la sentencia que se emitiera les parara perjuicio, en términos de la reconvención aludida; sin embargo, el a quo federal, omitió considerar que la reconvención es una demanda, a la que no se le da esta designación para no confundirla con la del actor; de igual forma soslayó que no existe disposición legal alguna que impida que la acción reconvencional se enderece en contra de diversas personas, además de los actores, de conformidad a lo que establecen los artículos 652 y 31 del Código de Procedimientos Civiles, ya que al decir del quejoso, en un juicio podrán intervenir dos o más terceros, siempre que tengan interés propio y distinto al del actor o reo respecto a la materia del juicio y que si el artículo 31 del Código de Procedimientos Civiles establece que cuando haya varias acciones contra una misma persona, respecto de una misma cosa, deben intentarse en una sola demanda, pues por el ejercicio de una o más, quedan extinguidas las otras, por lo que al restablecer la reconvención era necesario demandar a las demás personas a las que les afectará la sentencia, ya que de no hacerlo en ese momento, después ya no se podrá; por otra parte, si de esos terceros se exigió la nulidad de la operación de compraventa, porque la propietaria anterior no cumplió con el derecho del tanto, no era posible que se decretara la nulidad aludida, si la acción reconvencional no se notificó a la vendedora del inmueble Anglomexicana de Seguros, S. A.

"Argumentos que se reitera devienen infundados, porque contrariamente a lo que sostiene el recurrente, en el caso concreto la reconvención que se hizo valer al contestar la demanda, no era el único momento en el que se puede ejercitar una acción en contra de terceros que se hayan encontrado relacionados con los hechos que fueron materia del juicio de primer grado, en atención a que la ley procesal no prohíbe de manera expresa que posteriormente se ejercite una acción en diverso juicio que haya surgido por virtud de los hechos controvertidos en un primer litigio, ya que de conformidad a la ley adjetiva existe la posibilidad de invocar en el segundo juicio la conexidad con el primero, a fin de acumular ambos y decidirlo en una misma sentencia.

"Por otra parte, a pesar de que el artículo 31 del Código de Procedimientos Civiles, establece que cuando existan varias acciones en contra de una misma persona, respecto de una misma cosa y provengan de una misma causa, habrán de intentase en una sola demanda, pues por el ejercicio de una sola de esas acciones, queda extinguido el derecho de reclamar las otras; cabe señalar que los extremos de ese numeral, únicamente se refieren al supuesto de que la acción intentada sea en contra de una misma persona, pero en ningún momento se hace alusión a los terceros llamados a juicio; por lo que si en el asunto en comento y en virtud de la reconvención enderezada en contra del actor, surgió el interés para diversos terceros en el negocio, es a éstos a los que les correspondería acreditar su derecho y en su caso deducir sus intereses, sin que por el hecho de que, el Juez natural no haya considerado oportuno llamarlos a juicio, ello se contraponga con la nulidad de la compraventa que se pretendía, en el caso de que esta hubiese sido procedente.

"Como corolario de lo anterior, cabe señalar que de conformidad a lo dispuesto en los artículos 260 y 272 del Código de Procedimientos Civiles para el Distrito Federal, el derecho que le asiste al demandado para reconvenir al actor, no puede traducirse como una diversa ocasión para llamar a juicio a personas que sean ajenas a la controversia; toda vez que si bien es cierto que la reconvención es la demanda que el enjuiciado endereza contra el actor, con base en algún derecho o pretensión que resulte en contra de este último, ello sólo se traduce que en la reconvención únicamente podrán reclamarse pretensiones que se tengan directamente en contra del enjuiciante, pero no podrán deducirse pretensiones indirectas y aun directas que surjan respecto de personas extrañas a la controversia; por virtud de que estas podrán hacerse valer a través de un juicio diverso, al originalmente planteado en contra del actor reconvencional; consecuentemente, si el artículo 272 del ordenamiento legal antes citado, establece que con el escrito de reconvención se correrá traslado al actor, es este mismo numeral el que impide que con dicho escrito se pueda incluir como parte contendiente a un tercero.

En esa virtud y al haber resultado infundados los conceptos de agravio en examen, lo procedente es confirmar la resolución recurrida; tomando en consideración que no se está en el caso de suplir la deficiencia de las inconformidades que los integraron, en términos de lo dispuesto en el artículo 76 bis, fracción VI de la Ley de Amparo, al no observarse alguna violación manifiesta de la ley que dejase sin defensa al recurrente.

Conforme al contenido de la ejecutoria antes mencionada, el multicitado Quinto Tribunal Colegiado en Materia Civil del Primer Circuito, sustentó la tesis que aparece publicada en el Semanario Judicial de la Federación, Octava Epoca, Tomo XII, correspondiente al mes de diciembre de 1993, página 944, cuyo rubro y contenido es el siguiente:

RECONVENCION. IMPROCEDENCIA, CONTRA PERSONA EXTRAÑA AL ACTOR.-De conformidad con lo dispuesto en los artículos 260 y 272 del Código de Procedimientos Civiles para el Distrito Federal, el derecho que le asiste al demandado para reconvenir al actor, no puede traducirse como una diversa ocasión para llamar a juicio a personas que sean ajenas a la controversia, toda vez que si bien es cierto que la reconvención es la demanda que el enjuiciado endereza contra el actor, con base en algún derecho o pretensión que resulta en contra de este último, ello sólo implica que en la reconvención únicamente podrán reclamarse pretensiones que se tengan directamente en contra del enjuiciante, pero no podrán deducirse pretensiones indirectas y aún directa que surjan respecto de personas extrañas a la controversia; por virtud de que éstas deberán de hacer valer a través de un juicio diverso, al inicialmente planteado en contra del actor reconvencional; consecuentemente, si el artículo 272 del ordenamiento citado, establece que con el escrito de reconvención se correrá traslado al actor, es este mismo numeral el que impide que con dicho escrito se pueda incluir como parte contendiente a un tercero.

QUINTO

Por razón de método debe estudiarse en principio si en el caso existe materia para resolver la presente denuncia de contradicción de tesis entre las sustentadas por los Tribunales Colegiados de Circuito antes mencionados.

De la ejecutoria transcrita en lo que interesa en el considerando segundo de esa resolución, se obtiene que al resolver en el amparo en revisión número 386/94, promovido por S.M.G. y E.C. de M., el Tercer Tribunal Colegiado en Materia Civil del Tercer Circuito sostiene esencialmente que la acción reconvencional es procedente contra terceros respecto de los cuales se haya denunciado el litigio y hubiesen sido incorporados al mismo, esto es, aborda el análisis del problema jurídico que se le planteó bajo el supuesto de la existencia de terceros interesados incorporados al procedimiento, haciendo distingo entre éstos y aquéllos que participan en la calidad de extraños al juicio por ser ajenos a la relación jurídica procesal.

Por su parte, al resolver en el amparo en revisión número 716/92, promovido por F.Z., el Quinto Tribunal Colegiado en Materia Civil del Primer Circuito, sostuvo esencialmente que la acción reconvencional no procede contra persona extraña al actor, argumentando totalmente para ello que dicha acción no puede traducirse como una diversa ocasión para llamar a juicio a personas que sean ajenas a la controversia, así como que mediante aquélla no pueden deducirse pretensiones indirectas y aun directas que surjan respecto de personas extrañas a la controversia, advirtiéndose de la lectura integral de la resolución de que se trata que el Tribunal Colegiado de referencia parte del supuesto de que los terceros contra los cuales se pretendió enderezar la acción reconvencional eran extraños al juicio y no se encontraban incorporados al mismo, sosteniendo así el criterio antes apuntado, criterio éste que conviene con el sostenido por esta Tercera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, al resolver el amparo directo 6708/85, promovido por Blanca Estela Medina León y conforme al cual se formó la tesis consultare en la página 277 de Volumen 217-228 del Semanario Judicial de la Federación, Séptima Epoca que a la letra dice:

RECONVENCION, SOLO PUEDE HACERSE VALER EN CONTRA DEL ACTOR Y NO DE TERCERAS PERSONAS.-No puede hacerse valer la reconvención en contra de terceras personas extrañas al juicio, porque la reconvención es la contrademanda, que se hace valer al contestar la demanda, y sólo procede en contra del actor, como se desprende del contenido de los artículos 260, segundo párrafo y 272 del Código de Procedimientos Civiles; de ahí que si determinadas personas no son parte de un juicio, no podrán serlo a través de la reconvención.

De lo anteriormente expuesto se obtiene que el Tercer Tribunal Colegiado en Materia Civil del Tercer Circuito, aborda el estudio de un problema jurídico que, si bien guarda cierta semejanza con el analizado a su vez por el Quinto Tribunal Colegiado en Materia Civil del Primer Circuito, no presenta las mismas características ni parte de idénticos supuestos, lo cual de por si explica que se llegue a diferente conclusión, pues según quedó anotado con antelación, el Tercer Tribunal Colegiado en Materia Civil del Tercer Circuito, analiza el problema jurídico sujeto a su decisión jurisdiccional partiendo del supuesto de la existencia de terceros incorporados al litigio y respecto a los cuales sostiene que sí procede la acción reconvencional, mientras que el Quinto Tribunal Colegiado en Materia Civil del Primer Circuito, aduce de manera esencial, que la multicitada acción reconvencional no procede contra terceros extraños al juicio, esto es respecto de aquellos que son ajenos a la relación jurídica procesal, existiendo evidente distingo entre uno y otro caso, distingo que incluso el propio Tercer Tribunal Colegiado en Materia Civil del Tercer Circuito se encarga de hacer notar al resolver en el indicado amparo en revisión 386/84, en cuanto que ahí vierte una serie de razonamientos tendientes a establecer la inaplicabilidad al caso que trató del contenido de la tesis de esta Tercera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, transcrita en párrafo anterior, por dilucidarse en el asunto que la originó una cuestión relativa a la improcedencia de la acción reconvencional respecto de personas extrañas al juicio y no en relación a terceros que forman parte de este por haber sido incorporados al mismo.

En tal orden de ideas se impone concluir que no existe la contradicción de tesis materia de la denuncia que originó el presente fallo, pues aun cuando las resoluciones emitidas por los Tribunales Colegiados, Tercero en Materia Civil del Tercer Circuito y Quinto en Materia Civil del Primer Circuito, abordan de manera genérica un problema jurídico de similar naturaleza, específicamente tratan cuestiones diversas al ser distintos los supuestos considerados para resolver en uno y otro caso y por lógica consecuencia distinto fue el sentido de la resolución recaída en cada uno de ellos, no configurándose contradicción alguna de criterio, por lo que así procede concluir y declarar que no existe contradicción entre las tesis sustentadas por los multicitados Tribunales Colegiados de Circuito al resolver los asuntos antes identificados y sobre los aspectos que han quedado analizados.

Sirve de apoyo a lo anterior las tesis jurisprudenciales sustentadas por esta Tercera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, consultables con los números 37/93 y 38/93 a fojas 44 y 45 de la Gaceta número 72 del Semanario Judicial de la Federación correspondiente al mes de diciembre de 1993 y que a la letra dicen:

CONTRADICCIONES DE TESIS. ES IMPROCEDENTE LA DENUNCIA QUE SE FORMULA RESPECTO DE RESOLUCIONES EN LAS QUE EL PROBLEMA JURIDICO ABORDADO ES DIFERENTE Y DE LO SOSTENIDO EN ELLAS NO DERIVA CONTRADICCION ALGUNA.-Los artículos 107, fracción XIII, constitucional y 197-A de la Ley de Amparo, regula la contradicción de tesis sobre una misma cuestión jurídica como forma o sistema de integración de jurisprudencia, entendiendo por tesis el criterio jurídico de carácter general que sustenta el órgano jurisdiccional al examinar un punto de derecho controvertido en el asunto que se resuelve. Consecuentemente, debe considerarse improcedente la denuncia que se formula respecto de resoluciones que, aunque genéricamente, se hayan referido a problema de similar naturaleza, en forma específica aborden cuestiones diversas y de lo sostenido en ellas no se derive contradicción alguna, pues no existe materia para resolver en la contradicción denunciada.

CONTRADICCION DE TESIS. PARA QUE SE GENERE SE REQUIERE QUE UNA TESIS AFIRME LO QUE LA OTRA NIEGUE O VICEVERSA.-La existencia de una contradicción de tesis entre las sustentadas en sentencias de juicios de amparo directo, no se deriva del solo dato de que en sus consideraciones se aborde el mismo tema, y que en un juicio se conceda el amparo y en otro se niegue, toda vez que dicho tema pudo ser tratado en diferentes planos y, en consecuencia, carecen de un punto común respecto del cual lo que se afirma en una sentencia se niegue en la otra o viceversa, posición que se requiere conforme a las reglas de la lógica para que se genere la referida contradicción.

Por lo expuesto y con fundamento en loa artículos 197-A de la Ley de Amparo y 26 fracción XI de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación se resuelve:

UNICO.-No existe contradicción entre las tesis sustentadas por los Tribunales Colegiados, Tercero en Materia Civil del Tercer Circuito y Quinto en Materia Civil del Primer Circuito al resolver, respectivamente, en los amparos en revisión 386/94 y 716/92.

N.; con testimonio autorizado de esta resolución a los Tribunales Colegiados, Tercer en Materia Civil del Tercer Circuito y Quinto en Materia Civil del Primer Circuito, y en su oportunidad archívese el presente expediente como asunto concluido.

Así, lo resolvió la Tercera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, por unanimidad de cuatro votos de los señores Ministros: presidente C.S.M., M.A.G., S.H.C.G. y M.M.G.. Ausente el M.D.V., previo aviso a la presidencia.

Firman el presidente de la Sala y Ministro ponente con el secretario de Acuerdos de la misma, que autoriza y de fe.